En 1978, Estados Unidos hizo asesinar al primer ministro italiano Aldo Moro. Las Brigadas Rojas se responsabilizaron con su ejecución, pero la operación estuvo manipulada por el Gladio.
La guerra secreta en Italia
por Daniele Ganser*
Estados Unidos, el país que se presenta como el gran defensor de la democracia, organizó fraudes electorales en Italia, así como dos golpes de Estado invisibles y no vaciló en hacer ejecutar al primer ministro italiano Aldo Moro. En esta sexta parte de su estudio sobre el Gladio, el historiador suizo Daniele Ganser explica cómo Washington controló la vida política en Italia, a espaldas de los italianos, a lo largo de 50 años.
Este artículo es la continuación de:
1. «Cuando el juez Felice Casson reveló la existencia del Gladio…»
2. «Cuando se descubrió el Gladio en los Estados europeos…»
3. «Gladio: Por qué la OTAN, la CIA y el MI6 siguen negando»
4. «Las cloacas de Su Majestad»
5. «La guerra secreta, principal actividad de la política exterior de Washington»
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El anticomunismo estadounidense ha dado origen a muchas de las tragedias que marcan la historia de la I República Italiana (1945-1993). Las pruebas descubiertas durante la última década demuestran que el ejército Gladio, dirigido por los servicios secretos italianos, participó activamente en esa guerra no declarada, con la complicidad de los terroristas de extrema derecha. A falta de invasor soviético, las unidades paramilitares anticomunistas entrenadas por la CIA se dedicaron a la realización de operaciones internas destinadas a influir sobre la vida política nacional. Una investigación parlamentaria a la que el Senado italiano confió la misión de aclarar la cuestión del Gladio así como una serie de misteriosos atentados concluyó al final de la guerra fría que, en Italia, «la CIA gozó de la mayor libertad» debido al hecho que, durante la I República, Italia había vivido «en una situación de división difícil e incluso trágica».
En el marco de aquella división se enfrentaban las dos ideologías dominantes de la guerra fría. A la izquierda, estaba el muy popular e influyente PCI (Partido Comunista Italiano, secretamente financiado por la URSS) y el poderoso Partido Socialista [1] mientras que del otro lado del tablero actuaban la CIA, los servicios secretos militares italianos y el ejército que estos habían conformado bajo la apelación Gladio, así como diversos movimientos terroristas de extrema derecha, que gozaban todos del apoyo político de la conservadora DCI [2].
Durante la Segunda Guerra Mundial, la Italia del dictador fascista Benito Mussolini había conformado una alianza con Hitler. Después de la derrota de las potencias del Eje, el presidente estadounidense Franklin Roosevelt, el primer ministro británico Winston Churchill y el principal dirigente de la URSS Josef Stalin se reunieron en Yalta (Crimea), en febrero de 1945, para discutir el destino de Europa y tomaron la decisión, crucial para Italia, de incluir esa península en la esfera de influencia estadounidense. En sus esfuerzos por limitar el poder de los comunistas, la CIA no vaciló en aliarse con la mafia y con los terroristas de extrema derecha. El agente de la CIA Victor Marchetti explicó al respecto: «La CIA se apoyó en el anticomunismo visceral de la mafia para controlar Italia» [3].
Incluso antes del fin de la guerra, el propio jefe de la OSS en Italia, Earl Brennan, había mediado ante el secretario estadounidense de Justicia para que éste último redujera la pena de 50 años de cárcel contra Charles «Lucky» Luciano. Su objetivo era poner en práctica un acuerdo secreto. A cambio de su libertad, Luciano proporcionaba al ejército estadounidense una lista de los más influyentes mafiosos sicilianos que apoyarían el desembarco estadounidense de 1943 en Sicilia [4].
Después de la guerra, la CIA «puso especial interés en conservar aquella amistad secreta con la mafia siciliana» y fue así que «en nombre de la lucha contra el comunismo en Italia y en Sicilia, los americanos dejaron la isla en manos del hampa que todavía la controla hoy en día» [5].
Las tropas estadounidenses que liberaron Italia y reemplazaron la dictadura por una frágil democracia fueron recibidas por los italianos con banderas, pan y vino. A pesar de ello, los Aliados «estaban inquietos por la situación política en Italia y sobre todo por la amenaza del partido comunista cuya influencia seguía creciendo, situación que ya habían observado en el pasado en Grecia y en Yugoslavia».
Fue por eso que Londres y Washington decidieron cambiar de política dejando de aportar su ayuda a los partisanos italianos, en su mayoría comunistas, que gozaban de cierto prestigio entre la población debido a su heroica resistencia contra el fascismo. «Ese cambio de política fue vivamente desaprobado» por los oficiales de enlace británicos y estadounidenses que habían luchado tras las líneas enemigas junto a los comunistas italianos y «por los propios italianos» [6].
El descontento creció todavía más cuando los comunistas italianos vieron como sus antiguos aliados reclutaban en secreto a fascistas, notaron la presencia de miembros de la extrema derecha en el aparato del Estado y comprobaron que «el virulento anticomunismo que había servido de base a los fascistas para alcanzar el poder era ahora una cualidad muy apreciada» [7].
«Es probable que grupúsculos de extrema derecha fuesen reclutados e integrados a la red stay-behind para que nos avisaran si se preparaba una guerra», confirmó posteriormente Ray Cline, director adjunto de la CIA desde 1962 hasta 1966, en un reportaje sobre el Gladio. «Desde esa óptica, la utilización de extremistas de derecha, no con fines políticos sino con fines de inteligencia, no me parece representar un problema.» [8]
Sin embargo, en vez de limitarse a la búsqueda de información, esos elementos recibieron realmente las llaves del poder. Estados Unidos convirtió la DCI (la Democracia Cristiana Italiana) en una muralla contra el comunismo, «una colección de colaboracionistas, de monárquicos y de fascistas convencidos» [9].
Alcide De Gasperi, proveniente de la DCI, fue nombrado primer ministro y dirigió 8 gobiernos sucesivos entre 1945 et 1953 [10]. «A falta de una verdadera purga, la vieja burocracia fascista logró mantenerse.» [11]
El primer ministro De Gasperi y el ministro del Interior Mario Scelba supervisaron personalmente «la reintegración de funcionarios profundamente comprometidos con el régimen fascista» [12].
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El príncipe Valerio Borghese, conocido como «el Príncipe Negro», fue uno de los fascistas más notorios reclutados por Estados Unidos.
El príncipe Valerio Borghese, conocido como «el Príncipe Negro», fue uno de los fascistas más notorios reclutados por Estados Unidos. A la cabeza de la Decima MAS (XMAS), una fuerza de élite de 4 000 hombres creada en 1941 y puesta a los órdenes de los nazis, el príncipe había dirigido una campaña de exterminio contra los miembros de la resistencia bajo la República de Saló y se había especializado en la persecución y ejecución de comunistas italianos.
Al final de la guerra fue capturado por los miembros de la resistencia y estaba a punto de ser ahorcado cuando, el 25 de abril de 1945, el almirante Ellery Stone, procónsul estadounidense en la Italia ocupada por los aliados y amigo de la familia Borghese, se puso en contacto con James Angleton, un miembro de la OSS que se convertiría con el tiempo en el más célebre agente de la CIA, y le ordenó que se ocupara de sacarlo de aquella situación. Angleton le proporcionó al Príncipe Negro un uniforme de oficial estadounidense y lo escoltó hasta Roma, donde debía responder por crímenes de guerra.
Gracias a la protección que Estados Unidos le garantizó, Borghese fue finalmente declarado «no culpable» [13]. El agente de la CIA James Angleton fue condecorado con la Legion of Merit del ejército estadounidense por actos «excepcionalmente meritorios» y continuó su carrera en la dirección de contraespionaje de la CIA «convirtiéndose en la encarnación misma del control que ejercía Estados Unidos sobre los movimientos políticos y los grupos paramilitares neofascistas y de extrema derecha de la Italia de postguerra» [14]. Al igual que para muchos otros soldados de la guerra fría, después de la derrota del Eje, «el enemigo simplemente había cambiado de forma a los ojos de Angleton», como escribieron sus biógrafos, «la hoz y el martillo habían reemplazado la cruz gamada» [15].
En 1947 fueron creados en Washington el NSC [National Security Council o Consejo de Seguridad Nacional. NdT.] y la CIA. Debido a «continuos ataques de su poderoso partido comunista», Italia tuvo el triste privilegio de convertirse en teatro de operaciones de una guerra secreta no declarada de la CIA. Era clara la misión de la agencia: impedir que la izquierda italiana ganara las primeras elecciones nacionales de la postguerra, que debían celebrarse el 16 de abril de 1948. El presidente estadounidense Harry Truman estaba muy contrariado porque el PCI, que era el mayor partido comunista de Europa occidental, y el PSI [Partido Socialista Italiano. NdT.] acababan de unirse en una alianza para conformar el Fronte Democratico Populare (FDP).
Basándose en los buenos resultados que la coalición de izquierda había obtenido en las últimas elecciones municipales, en las que la DCI –apoyada por los estadounidenses– a menudo había sido derrotada, los observadores predecían una victoria del FDP en el parlamento. La OPC, el departamento de operaciones especiales de la CIA, que –bajo la dirección de Frank Wisner– había montado la red Gladio, le inyectó entonces 10 millones de dólares al partido demócrata-cristiano.
Al mismo tiempo, comunistas y socialistas fueron blanco de campañas de difamación. Entre otros trucos sucios, la CIA recurrió a la publicación de panfletos anónimos con calumnias sobre la vida sexual y la vida privada de los candidatos del PCI y atribuyéndoles contactos con los fascistas y/o con movimientos anticlericales. La estrategia que consistía en apuntar específicamente a los puestos que podían garantizar una mayoría a la DCI en vez de buscar una amplia victoria funcionó en cada una de las 200 circunscripciones seleccionadas, exceptuando sólo dos de ellas.
La DCI obtuvo finalmente el 48% de los sufragios, obteniendo así 307 escaños en el parlamento, mientras que el FDP tuvo que contentarse con el 31% de los votos y 200 escaños [16].
La brutal represión que dio respuesta a las protestas de la población y de la izquierda en particular dejaron un «número considerable de víctimas durante las manifestaciones y las ocupaciones de locales» [17].
El presidente Truman quedó satisfecho con los resultados obtenidos y se convirtió en un adepto de las operaciones clandestinas. En su famosa «Doctrina Truman» de marzo de 1947 había especificado: «No debemos reconocer ningún gobierno impuesto a una nación por una fuerza o una potencia extranjera», basando así la política exterior de Estados Unidos en «el Derecho y la Justicia» y rechazando todo «compromiso con el mal» [18].
Sin embargo, si las elecciones italianas hubiesen terminado con otro resultado que no fuese una victoria de la DCI, que gozaba del apoyo de Estados Unidos, Italia se habría visto sumida en la guerra civil, al igual que Grecia. Durante las elecciones y después de éstas, naves de guerra estadounidenses patrullaban frente a las costas de la península y fuerzas terrestres se mantuvieron en estado de alerta. George Kennan, jefe del buró de planificación política del Departamento de Estado encargado de desarrollar los programas a largo plazo que debían posibilitar la obtención de los objetivos [estadounidenses] en materia de política exterior, aconsejaba pura y simplemente una intervención militar de Estados Unidos en caso de victoria de los comunistas en las elecciones [19].
Después de las revelaciones sobre el Gladio, el presidente italiano Francesco Cossiga confirmó que una facción paramilitar de la DCI estaba lista para intervenir si aquello hubiese sucedido. Armado con un fusil automático Stern, varios cargadores y «granadas de mano», el propio Cossiga formaba parte del comando. «Yo estaba armado hasta los dientes y no era el único.» El armamento de los paramilitares de la DCI había sido «comprado gracias al dinero puesto a su disposición por el partido» [20].
Después de lograr apartar al PCI del gobierno, la Italia gobernada por la DCI proestadounidense fue invitada, el 4 de abril de 1949, a incorporarse a la OTAN, que acaba de ser creada, en calidad de miembro fundador. Sólo unos días antes, el 30 de marzo de 1949, Italia se había dotado de su primer servicio de inteligencia militar desde 1945, nacido de la colaboración con la CIA. Integrada al ministerio de Defensa, aquella unidad secreta fue bautizada con la apelación SIFAR y puesta bajo el mando del general Giovanni Carlo. Bajo la I República Italiana, el SIFAR se inmiscuyó en numerosas ocasiones en los asuntos políticos de Italia y su división «Buró R» se encargó de comandar el ejército stay-behind anticomunista conocido como Gladio [21]. «La coincidencia entre la adhesión de Italia a la OTAN y el restablecimiento de su capacidad en el campo de la inteligencia está lejos de ser fortuita», observó con toda razón el experto en servicios secretos Philipp Willan, y «nos informa sobre los objetivos fundamentales de los servicios secretos en la Italia de postguerra y sobre las intenciones de quienes permitieron su restablecimiento» [22].
Desde su creación, el SIFAR estuvo «regulado por un protocolo ultrasecreto impuesto por Estados Unidos que constituye una total renuncia a la soberanía nacional». Según ese protocolo, implantado en coordinación con el programa de la OTAN, las obligaciones del SIFAR para con la dirección de la CIA en Estados Unidos incluían el compartir la información que se recogía y observar un derecho de control en cuanto al reclutamiento del personal, que tenía que contar con la aprobación de CIA [23]. En efecto, el SIFAR no era independiente sino que se hallaba bajo el control de la CIA. O más bien, como lo describió Paulo Taviani, ministro italiano de Defensa entre 1955 y 1958, los servicios secretos italianos eran dirigidos y financiados por «por los tipos de la Via Veneto», o sea la CIA y la embajada de Estados Unidos en Roma [24].
Los senadores italianos también notaron esta hegemonía de la CIA: «El Gladio fue creado como resultado de un acuerdo entre dos servicios secretos. Uno de ellos, muy importante, el estadounidense. El otro, mucho menos importante, el italiano» [25].
En 1951, el general Umberto Broccoli fue nombrado director del SIFAR y, en su calidad de miembro de un «Comité Secreto», se reunió regularmente con representantes de la CIA, con el responsable del comando de la OTAN para el sur de Europa y con responsables del ejército, de la Marina de Guerra y de la Fuerza Aérea de Italia [26]. Debido el temor de la OTAN por la influencia del PCI, el objetivo del SIFAR era garantizar la estabilidad en Italia. El ejército secreto Gladio era su herramienta fundamental para la realización de esa tarea. El 8 de octubre de 1951, Broccoli escribía al ministro de Defensa Efisio Marras sobre el entrenamiento de los miembros del Gladio en el Reino Unido y el suministro de armas y explosivos provenientes de la CIA.
En su carta, el general explicaba que el SIS había ofrecido entrenar a los cuadros del Gladio italiano a cambio de que Italia comprara armamento británico. Por su parte, la CIA proponía proporcionar las armas de forma gratuita, pero no disponía de la capacidad necesaria para garantizar un entrenamiento del nivel que proponían los ingleses.
Los italianos decidieron… no decidir. Enviaron a sus oficiales a recibir la prestigiosa formación de los centros de entrenamiento británicos y concluyeron simultáneamente con Estados Unidos un acuerdo secreto que les garantizaba la entrega gratuita de armas. Aquello no fue del agrado de los británicos. Cuando el general Ettore Musco, sucesor de Broccoli a la cabeza del SIFAR, viajó a Inglaterra para visitar Fort Monckton, el recibimiento fue particularmente frío: «En 1953, los británicos, furiosos de haber sido engañados, le reprocharon al general Musco que “su servicio se había entregado en cuerpo y alma a los estadounidenses”» [27].
En el marco de su trabajo a favor de la política anticomunista secreta de la OTAN, los representantes del SIFAR participaban regularmente en las reuniones sobre el Gladio con el comando de la OTAN, el ACC y el CPC [28]. Poco antes de dejar sus funciones, el presidente Cossiga afirmó en una entrevista de televisión que el ejército secreto Gladio había nacido en Italia, en 1951, debido al temor «por lo que pudiera pasar si Europa era invadida». «Se decidió que 3 países, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, serían miembros permanentes y que los demás serían miembros asociados, lo cual incluía a Dinamarca, Noruega, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Grecia y Turquía», explicó Cossiga al referirse al CPC, el comité de dirección de la red Gladio. «Italia fue invitada a participar en calidad de miembro asociado. Declinó la proposición y pidió convertirse en miembro permanente pero no recibió respuesta en aquel momento. En 1956, Alemania se unió al grupo.» El presidente insistía en el secreto que rodeaba aquellas operaciones: «La línea de conducta de la OTAN consistía en negar la existencia de todo lo que se había decidido mantener en secreto.» [29]
En un documento altamente secreto del NSC (el Consejo de Seguridad Nacional estadounidense), firmado por el propio Truman el 21 de abril de 1950, el presidente subrayaba que «Italia es la llave de la seguridad americana», Estados Unidos debe por lo tanto «estar dispuesto a utilizar todo su poder político, económico y, de ser necesario, militar» para combatir al PCI [30]. «En caso de que los comunistas lograsen entrar al gobierno de forma democrática o si ese gobierno tuviese que dejar de oponerse firmemente al comunismo dentro y fuera del país, Estados Unidos tiene que prepararse para tomar las medidas necesarias», señalaba Truman e incluso mencionaba explícitamente la posibilidad de una invasión si «parte del territorio italiano cayese bajo el dominio comunista como consecuencia de una insurrección armada».
Al aproximarse las elecciones, el plan concebido por Estados Unidos preveía: como fase 1, el fortalecimiento de «la presencia militar americana en el Mediterráneo»; fase 2, «la fase de alerta», las tropas estadounidenses tenían que invadir Italia a «petición del gobierno italiano y después de consultar con Gran Bretaña y con los demás países de la OTAN». Tenían que desplegarse «en las zonas de la península bajo control del gobierno en una demostración de fuerza». Y finalmente estaba la «fase 3, alerta roja: las fuerzas armadas [estadounidenses] con efectivos suficientes» tenían que «desembarcar en Sicilia y/o en Cerdeña» con el objetivo «de ocupar y defender el territorio contra la resistencia comunista local» [31].
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¿Fue la CIA demasiado lejos? se pregunta la publicación estadounidense «Time» en su edición del 30 de septiembre de 1974. William Colby, entonces director de la agencia, había organizado el Gladio en Italia.
Los temores de Washington aumentaron aun más durante las elecciones de junio de 1953 cuando la DCI, a pesar de las operaciones especiales de la CIA, obtuvo solamente 261 escaños en el parlamento, o sea 46 escaños menos que en 1948. Mientras tanto, la coalición de izquierda obtenía 218 escaños, con el 35% de los sufragios. La CIA intensificó su guerra secreta ya que «había razones para temer que si proseguía aquella tendencia observada entre 1948 y 1953 (…) la coalición que conformaban los comunistas y los socialistas acabaría convirtiéndose en la principal fuerza política del país», según el análisis de William Colby, posteriormente designado para dirigir la CIA bajo la presidencia de Nixon [32].
En primer lugar, se decidió que había que poner un jefe más agresivo a la cabeza del SIFAR. En 1955, Carmel Offie, alto responsable de la CIA y cercano colaborador del entonces director de la agencia, Allen Dulles, viajó a Italia donde, junto con el director de la estación de la CIA en aquel país, el COS [Chief of Station, en español Jefe de Estación. NdT.] Gerry Miller, puso en manos de Claire Boothe Luce, la hermosa embajadora de Estados Unidos en Roma, la misión de convencer al ministro de Defensa italiano Emilio Taviano para que nombrara el general Giovanni De Lorenzo a la cabeza del SIFAR. Al año siguiente, De Lorenzo, feroz adversario del comunismo y defensor de las ideas de Washington, asumía la dirección del SIFAR y de sus ejércitos secretos [33].
Con su bigote, sus espejuelos y su aire militar, De Lorenzo era la imagen misma del general a la antigua. En un documento altamente secreto, con fecha del 26 de noviembre de 1956 y firmado de su puño y letra, el jefe del SIFAR menciona «acuerdos anteriores» concluidos entre la CIA y sus servicios y precisa que la Operación Gladio va por buen camino. [34]
Este documento, que contiene datos altamente sensibles, no fue revelado a los senadores italianos a cargo de la investigación parlamentaria. «El acuerdo concluido entre el SIFAR y la CIA en 1956 sobre la organización stay-behind no puede hacerse público en este momento ya que se trata de un acuerdo bilateral clasificado como altamente secreto», explicó el almirante Fulvio Martin, director del SIFAR, a los asombrados senadores que habían creído, erróneamente, que el SIFAR tenía que rendir cuentas ante el parlamento italiano, no ante la CIA. «La desclasificación del documento, que ya solicité el 13 de diciembre de 1990», precisó el almirante, «exige obligatoriamente la conformidad de la otra parte implicada». [35].
Entre los proyectos prioritarios del SIFAR, el general De Lorenzo incluyó la construcción de un nuevo cuartel general para el ejército secreto, proyecto al que la CIA no vaciló en destinar 300 millones de liras. Estadounidense e italianos habían decidido que, por razones de discreción y de funcionalidad, el nuevo centro del Gladio no debía construirse en territorio continental sino en una de las grandes islas de la costa occidental de Italia. Se seleccionó Cerdeña y se compró el terreno. El coronel Renzo Rocca, jefe del Buró R que dirigía el Gladio local, fue el encargado de supervisar la construcción de la nueva base en la que los soldados anticomunistas iban a recibir su equipamiento y a entrenarse con instructores de las Fuerzas Especiales estadounidenses y británicas [36].
El «Centro de Entrenamiento para Sabotaje» (en italiano CAG) estaba en Cabo Marragiu, cerca de un pueblo llamado Alghero. Tras los muros y las cercas electrificadas se construyeron un pequeño puerto y varios búnkeres subterráneos, se instalaron poderosos transmisores de radio de largo alcance así como instalaciones submarinas destinadas al entrenamiento de los buzos de combate, además de dos pistas cortas de aterrizaje y un helipuerto. A esto se agregaron otros edificios destinados al entrenamiento en el uso de armas y explosivos y la formación ideológica [37].
«Fui por primera vez a Capo Marragiu en 1959», declaró en su testimonio el miembro del Gladio Ennio Colle, después del descubrimiento de los ejércitos secretos. El 27 de noviembre de 1990, Colle recibió una carta del director del SISMI informándole que «el ejército secreto había sido disuelto».
El ex combatiente afirmó que los miembros de la unidad especial eran mantenidos en la ignorancia en cuanto a la dimensión internacional de la red y que ignoraban dónde se habían entrenado: «Yo no sabía dónde me hallaba ya que nos transportaban en aviones que tenían las ventanillas tapadas.» Decimo Garau, instructor del CAG y entrenado a su vez en Gran Bretaña, confirmó a periodistas que los miembros del Gladio italiano eran mantenidos en la oscuridad, en el sentido literal: «Llegaban a bordo de un avión enmascarado y los llevaban después en vehículos con los cristales tapados que los dejaban en su alojamiento. Entonces comenzaba el entrenamiento.» [38]
«En resumen, mi trabajo consistía en impedir que los comunistas lograran apoderarse de Italia en las próximas elecciones de 1958», escribió en sus memorias el agente de la CIA William Colby. Durante el otoño de 1953, Colby fue enviado a Roma, donde debía ponerse a las órdenes del COS Gerry Miller. Los ejércitos secretos Gladio debían permitirle a la CIA «evitar que las defensas militares de la OTAN se vieran bloqueadas políticamente por una quinta columna subversiva, el Partito Communista Italiano (o PCI)» en el marco de lo que Colby describe como «el más amplio programa de acción política clandestina que la CIA haya emprendido jamás».
Al igual que los comunistas, los socialistas italianos también sufrían los ataques de la CIA, que orquestaba campañas de difamación contra ellos mientras que seguía financiando la DCI. «No íbamos a abandonar a la DCI, que teníamos controlada, por los imprevisibles socialistas.» Las maniobras de Colby dieron resultado y en 1958 la DCI consolidó su poder con el 42% de los votos y 273 escaños mientras que los comunistas, con su 23%, tenían que conformarse con 140 escaños y los socialistas con 84. [39]
Colby compartía el entusiasmo del presidente Dwight Eisenhower por las operaciones secretas debido al éxito de los golpes de Estados, organizados conjuntamente con el MI6, que derrocaron los gobiernos de Mossadegh en Irán, en 1953, y de Arbenz en Guatemala, al año siguiente. En Italia, la manipulación de las elecciones y el financiamiento secreto de la DCI «eran tan eficaces que incluso los que se beneficiaban con nuestra ayuda ignoraban a veces su procedencia», dijo Colby, no sin cierto orgullo.
«Las operaciones políticas que la CIA realizó en Italia y en otros países durante los siguientes años, por ejemplo en Chile, son hoy objeto de críticas vehementes», observa Colby retrospectivamente. «Ya no se puede negar hoy la ilegalidad de ese tipo de “injerencia”. Las leyes en vigor en la mayoría de los países del mundo, incluso en Estados Unidos, prohíben que cualquier gobierno extranjero se inmiscuya en el proceso político interno del país en cuestión.» Este veterano de la guerra fría sostiene sin embargo que «ayudar a los movimientos democráticos italianos a responder a una campaña de subversión prosoviética se justifica moralmente» [40].
A través de la acción secreta, el Pentágono, que visiblemente compartía ese punto de vista, ordenó a la CIA la realización de la «Operación Demagnetize». Se trataba de la realización, en colaboración con los servicios secretos militares franceses e italianos, de «operaciones políticas, paramilitares y sicológicas» tendientes a debilitar a los comunistas en ambos país. La orden directiva del Joint Chiefs of Staff, con fecha del 14 de mayo de 1952, subrayaba: «Limitar la influencia de los comunistas en Italia y en Francia es un objetivo prioritario. Debe ser alcanzado por todos los medios» incluyendo el recurso a una guerra secreta y a operaciones terroristas. «No es indispensable que los gobiernos italianos y franceses sean informados del plan “Demagnetize” ya que este pudiera ser visto como una violación de su soberanía nacional.» [41]
Después del envío de Colby a Vietnam, el director del SIFAR De Lorenzo prosiguió su lucha contra el PCI y el PSI. Un documento altamente secreto titulado Las Fuerzas Especiales del SIFAR y la Operación Gladio y fechado el 1º de junio de 1959 describía cómo el programa de guerra no convencional de la OTAN y las operaciones secretas anticomunistas se hallaban bajo la coordinación del CPC, que a su vez estaba estrechamente vinculado al SHAPE [42].
Indicaba que, además de una invasión soviética, la OTAN temía también «una subversión interna» y, especialmente en Italia, un avance del partido comunista. «A nivel nacional, la posibilidad de una situación de emergencia como la que se describe anteriormente ha sido y sigue siendo lo que justifica las actividades especiales del SIFAR.
Estas son realizadas por la sección SAD del Buró R», especificaba el documento, que se refería así al ejército Gladio. «Paralelamente a esa resolución, el director del SIFAR ha decidido, con la aprobación del ministro de Defensa [italiano], confirmar los acuerdos anteriores concluidos sobre ese tema entre los servicios secretos italianos y estadounidenses, conforme al principio de colaboración mutua conveniado en el marco de las actividades S/B (stay-behind)», con vistas a realizar una operación conjunta.» Como conclusión, el general De Lorenzo precisaba que los acuerdos del 26 de noviembre de 1956 entre la CIA y el SIFAR constituían «el documento de referencia de la Operación “Gladio” (nombre que se daba a las operaciones desarrolladas por los dos servicios secretos)» [43].
Con la elección de John F. Kennedy como presidente, en enero de 1961, la política de Estados Unidos hacia Italia se modificó ya que, contrariamente a sus predecesores Truman y Eisenhower, Kennedy no abrigaba hostilidad alguna hacia el PSI. El nuevo presidente estadounidense compartía un análisis de la CIA según el cual «el avance de los socialistas, incluso sin intervención externa, prueba que, en Italia, la sensibilidad de izquierda tiende hacia una forma democrática de socialismo» [44].
Sin embargo, las ambiciones reformistas de Kennedy encontraron la tenaz resistencia del Departamento de Estado y de la CIA. El secretario de Estado Dean Rusk informó con horror al presidente que Riccardo Lombardi, del PSI, había reclamado públicamente el reconocimiento de la República Popular China y la retirada de las bases militares estadounidenses de Italia, incluyendo la de la OTAN, situada cerca de Nápoles, y que había declarado además que el capitalismo y el imperialismo eran enemigos que había que combatir. «¿Ese es el partido con el que Estados Unidos debe negociar?» [45]
En Roma, el embajador Frederick Reinhardt y el COS Thomas Karamessines discutían sobre cómo detener a Kennedy. Se dirigieron a Vernon Walters, de la CIA, un convencido partidario de la lucha anticomunista, quien «había participado directa o indirectamente en más golpes de Estado que cualquier otro en la administración estadounidense». [46] Declaró que si Kennedy permitía que el PSI ganara las elecciones, Estados Unidos tendría que invadir Italia. Más sutilmente, Karamessines sugería fortalecer los movimientos que se oponían a la izquierda en Italia [47]. «Aquello llevó a una situación absurda en la que el presidente Kennedy se encontraba en oposición con su secretario de Estado y con el director de la CIA.» [48]
Kennedy acababa de permitir que Italia se inclinara hacia la izquierda. Al recibir los socialistas varias carteras ministeriales, los comunistas italianos también exigieron entrar al gobierno, invocando para ello los buenos resultados que habían obtenido en las elecciones. En mayo de 1963, el sindicato de trabajadores de la construcción organizó en Roma una manifestación con esa demanda. Aquello inquietó a la CIA que encargó a miembros del ejército secreto Gladio vestidos de policía y de paisano la tarea de reprimir aquellos movimientos. Más de 200 manifestantes resultaron heridos [49]. Pero, para Italia, lo peor estaba por llegar.
En noviembre de 1963, el presidente Kennedy fue asesinado en Dallas, Texas, en extrañas circunstancias. Cinco meses más tarde, la CIA, el SIFAR, el ejército secreto Gladio y los carabineros protagonizaron un golpe de Estado que obligó a los socialistas a renunciar a sus ministerios.
Aquel golpe de Estado, designado como «Piano Solo», estaba dirigido por el general Giovanni De Lorenzo, el ex jefe del SIFAR, quien había sido nombrado jefe de los carabineros por orden del ministro de Defensa Giulio Andreotti, un democratacristiano. En estrecha colaboración con el experto en guerra secreta de la CIA, Vernon Walters; con el jefe de la estación CIA en Roma, William Harvey, y con el comandante de las unidades del Gladio en el seno del SID, Renzo Rocca, el general De Lorenzo intensificó la guerra clandestina. La primera vez que Rocca utilizó su ejército secreto fue para volar las oficinas de la DCI y la sede de varios periódicos, para atribuir la acción a la izquierda con vistas a desacreditar a los comunistas y los socialistas [50].
El 25 de marzo de 1964, como el gobierno todavía no se tambaleaba, De Lorenzo ordenó a sus soldados de las sombras «ocupar a su señal las agencias gubernamentales, los principales centros de comunicaciones, las sedes de los partidos de izquierda, los locales de las publicaciones más favorables a la izquierda así como los edificios de la radio y de la televisión. Las agencias de prensa debían ser tomadas únicamente durante el tiempo necesario para destruir las rotativas e impedir la publicación de los periódicos» [51].
De Lorenzo insistió en que la operación se realizara «con la mayor determinación y vigor posibles sin dejar lugar a la vacilación o la duda» y, según los términos del informe de la investigación sobre el Gladio, logró que sus soldados actuaran «rabiosos y exaltados» [52].
Los miembros del Gladio, a los que se había entregado una lista de varios centenares de nombres, tenían orden de perseguir a los socialistas y comunistas que figuraban en ella, arrestarlos y deportarlos a Cerdeña, donde serían encarcelados en el CAG [el Centro de Entrenamiento para Sabotaje del SIFAR]. El documento titulado Las Fuerzas Especiales del SIFAR y la Operación Gladio especificaba que: «Al igual que el cuartel general de Operaciones, el Centro de Entrenamiento para Sabotaje CAG está protegido por un sistema de seguridad particularmente eficaz y equipado de instalaciones y de equipamiento especialmente concebidos para los casos de urgencia» [53]. En una atmósfera de gran tensión, el ejército secreto se preparaba para entrar en acción.
El 14 de junio de 1964, De Lorenzo dio la orden de inicio y penetró en Roma con blindados, transportes de tropas, jeeps y lanzagranadas mientras que las fuerzas de la OTAN realizaban en la región maniobras militares de gran envergadura cuyo objetivo era intimidar al gobierno italiano. Hábilmente, el general De Lorenzo afirmó que aquella demostración de fuerza tenía lugar la víspera del aniversario 150 de la creación del cuerpo de carabineros y, en compañía del presidente italiano Antonio Segni, proveniente del ala derecha de la DCI y fanático anticomunista, asistió radiante al desfile de las tropas. Los socialistas italianos notaron que, contrariamente a lo acostumbrado, los tanques y los lanzagranadas no se retiraron al terminar el desfile sino que se mantuvieron desplegados en Roma durante todo el mes de mayo y parte del mes de junio de 1964 [54].
Extremadamente inquieto ante aquella situación, el primer ministro Aldo Moro se reunió en secreto con el general De Lorenzo, en Roma. Fue, naturalmente, una «entrevista muy inhabitual entre un primer ministro que se hallaba en el ojo de una tormenta política y un general que soñaba con reemplazarlo para instaurar un régimen político más autoritario» [55].
Después de aquella entrevista, los socialistas abandonaron sus ministerios sin protestar y propusieron a sus representantes más moderados para conformar el segundo gobierno de Aldo Moro. «Aquellos partidos políticos comprendieron de pronto que podían ser expulsados del poder. De producirse un vacío del poder debido a un fracaso de la izquierda, la única alternativa habría sido un gobierno de crisis», recordó años más tarde el socialista Pietro Nenni, «y en el contexto político del país aquello hubiera significado un gobierno de derecha» [56].
Después de aquel golpe, se procedió a esconder las huellas del Gladio. Años después, en julio de 1968, varios investigadores quisieron interrogar al comandante Renzo Rocca. Aquel miembro del Gladio dijo que estaba dispuesto a cooperar, pero el día antes de su comparecencia apareció muerto, con una bala en la cabeza, en su apartamento de Roma. Un juez que trató de aclarar el asesinato fue despojado del expediente por sus superiores [57]. «No cabe duda que aquella operación favorecía los intereses que perseguían ciertos servicios de la administración estadounidense», se vieron obligados a reconocer los investigadores mientras que el historiador Bernard Cook observó muy justamente que Piano Solo «llevaba la marca del Gladio» [58].
Como consecuencia del descubrimiento de los ejércitos secretos, Ferraresi, un especialista en ese tema, concluye que «por fin se reconoce hoy la naturaleza verdaderamente criminal de ese plan» y denuncia las dramáticas consecuencias que tuvo la Operación Piano Solo, que «contrarrestó e hizo fracasar los esfuerzos de la primera coalición de izquierda –quizás el único intento real de proyecto reformador en la Italia de postguerra» [59].
Además de fomentar el golpe de Estado, el general De Lorenzo también espiaba, por orden del jefe de estación de la CIA en Roma Thomas Karamessines, a toda la clase dirigente italiana. Se interesaba especialmente en los «comportamientos anormales», o sea las relaciones extraconyugales, homosexuales y la utilización del sexo rentado, con hombres o mujeres.
En la florida jerga de Langley, aquello permitía que la CIA y el SIFAR tuvieran a las élites italianas agarradas «por las pelotas». Amenazándolos con revelar ciertas informaciones comprometedoras, [la CIA y el SIFAR] pudieron presionar durante años a políticos, eclesiásticos, hombres de negocios, responsables sindicales, periodistas y magistrados. De Lorenzo llegó incluso a instalar micrófonos en el Vaticano y en el palacio del primer ministro, permitiendo así a la CIA escuchar y grabar las conversaciones hasta en las más altas esferas del poder italiano.
La revelación de la existencia de los ejércitos secretos provocó considerable conmoción entre la población [italiana] y una investigación parlamentaria reveló la existencia de expedientes muy documentados sobre las vidas de más de 157 000 ciudadanos italianos. Algunos de esos expedientes eran enormes. El del profesor Amintore Fanfani, un senador de la DCI que había ocupado muy altos cargos, incluyendo el de primer ministro, se componía de 4 volúmenes, cada uno de ellos del grosor de un diccionario.
«Se espiaba a la gente con cámaras capaces de filmar primeros planos a muy grandes distancias, se controlaba su correspondencia, se grababan sus conversaciones y se acumulaban fotografías sobre sus relaciones extraconyugales o sus hábitos sexuales.» La comisión parlamentaria que presidía el general Aldo Beolchini confirmó también que «se conservaban de forma prioritaria los datos que podían proporcionar un medio de presión» [60].
Al declarar ante los investigadores, De Lorenzo se vio obligado a reconocer que había conformado expedientes por orden de Estados Unidos y de la OTAN [61].
Esa confesión provocó la indignación de los parlamentarios que componían la comisión. «Lo más grave de este asunto», insistieron los miembros de la comisión investigadores, «es que la búsqueda de información por cuenta de los países de la OTAN y del Vaticano se convirtió en una de las principales actividades del SIFAR». Los senadores estaban verdaderamente indignados. «Esta situación viola la Constitución. Es una violación comprobada de la soberanía nacional, una violación de los principios de libertad y de igualdad de los ciudadanos y una amenaza constante para el equilibro democrático de nuestro país.» [62]
La guerra secreta de la CIA quedaba, en cambio, fuera del campo de investigación de los parlamentarios italianos. Después del escándalo, el SIFAR fue rebautizado como SID y se confió su dirección al general Giovanni Allavena. El parlamento ordenó a De Lorenzo la destrucción de todos los expedientes secretos. De Lorenzo aplicó la orden… no sin tomar la precaución de entregar copia al representante local de la CIA Thomas Karamessines y al general Giovanni Allavena, el nuevo jefe de los servicios secretos italianos. Se trataba de un regalo de inestimable valor que permitía controlar Italia desde adentro.
En 1966, Allavena fue reemplazado en sus funciones por el general Eugenio Henke, pero no por ello renunció a la lucha anticomunista. En 1967 fue admitido en una logia masónica anticomunista secreta llamada «Propaganda Due» [Conocida en español como la logia Propaganda Dos. NdT.], o P2, y le entregó a su Venerable [Jefe de la logia P2], Licio Gelli, una copia de los 157 000 expedientes secretos.
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El Venerable Licio Gelli.
Años más tarde se descubrió hasta qué punto el Venerable de la logia Propaganda Due, Licio Gelli, y la CIA habían manipulado la vida política italiana con el objetivo de impedir que los comunistas tuviesen acceso al poder. Nacido en 1919, Gelli había recibido solamente una educación muy somera ya que fue expulsado de la escuela a los 13 años por golpear al director. A los 17 años se enroló en los Camisas Negras y participó en la guerra de España del lado de los franquistas. Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió en la Waffen SS de Hermann Goering como sargento mayor y, al final del conflicto, escapó a la justicia de los partisanos de la izquierda italiana uniéndose al ejército estadounidense.
Frank Gigliotti, miembro de la logia masónica estadounidense reclutó personalmente a Gelli y le confió la misión de instaurar un gobierno paralelo anticomunista en Italia con la ayuda de la estación de la CIA en Roma. Según un informe interno del antiterrorismo italiano, «Fue Ted Shackley, el hombre que dirigió todas las operaciones secretas de la CIA en Italia en los años 1970, quien le presentó el jefe de la logia masónica a Alexander Haig». El general Haig, consejero militar de Nixon y jefe de las tropas estadounidenses en Vietnam antes de ocupar el cargo de SACEUR de la OTAN entre 1974 y 1979, y el consejero para la Seguridad Nacional Henry Kissinger «autorizaron a Gelli, en el otoño de 1969, a reclutar dentro de su logia a 400 oficiales superiores del ejército italiano y de la OTAN» [63].
Durante todo el periodo de duración de la guerra fría, Gelli mantuvo excelentes relaciones con los Estados Unidos. En señal de confianza y respeto, en 1974 Gelli fue invitado a asistir a la ceremonia de investidura del presidente Gerald Ford, y también a la de Carter, 3 años después. Cuando Ronald Reagan resulto electo para ocupar la Casa Blanca, en 1981, Gelli recibió con orgullo la invitación a sentarse en la primera fila. Era el hombre de Washington en Italia y, a su modo de ver, él estaba protegiendo al país del peligro que representaba la izquierda y afirmaba que por ello «se merecía una medalla» [64].
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Recibo por el pago de la cuota anual y la iniciación de Silvio Berlusconi como miembro de la venerable logia Propaganda Due, afiliada al Gran Oriente de Italia.
En abril de 1981, en el marco de una investigación criminal, magistrados milaneses realizaron un registro en la residencia de Licio Gelli en Arezzo y descubrieron allí los expedientes de la logia P2, cuya existencia se ignoraba hasta aquel momento. Una investigación parlamentaria dirigida por Tina Anselmi reveló posteriormente, para sorpresa del pueblo italiano, que la lista de miembros de la logia anticomunista secreta P2 incluía al menos 962 nombres y estimaba los efectivos de la organización en alrededor de 2 500 personas.
En aquel verdadero «Who’s Who en Italia» no sólo se encontraban los individuos más conservadores sino también los más influyentes del país: 52 oficiales superiores del cuerpo de carabineros, 50 altos oficiales del ejército italiano, 37 responsables de la brigada financiera, 29 oficiales superiores de la Marina italiana, 11 prefectos de policía, 70 industriales extremadamente ricos y poderosos, 10 directores de bancos, 3 ministros en funciones, 2 ex ministros, 1 presidente de partido político, 38 miembros del parlamento y 14 altos magistrados. En la lista figuraban también individuos situados en categorías un poco más bajas dentro de la jerarquía social, como alcaldes, directores de hospitales, abogados, notarios y periodistas. El nombre más célebre que figuraba en aquella lista es el de Silvio Berlusconi, electo presidente del Consejo en mayo de 2001 –¡Vaya coincidencia!–, casi exactamente 20 años después del descubrimiento de la existencia de Propaganda Due [65].
«Hemos llegado a la conclusión definitiva de que la soberanía italiana está limitada por la injerencia de los servicios secretos estadounidenses y de la masonería internacional», declaró Antonio Bellochio, miembro comunista de la comisión Anselmi, quien también deploró, en época de la presidencia de Reagan, que los parlamentarios no se hubiesen ocupado de investigar además los vínculos que unían a la logia P2 con Estados Unidos. «Si la mayoría de los miembros de la comisión hubiera aprobado nuestro análisis, no hubiesen tenido otro remedio que admitir que no son más que títeres en manos de los estadounidenses y dudo que lo acepten.» [66]
El informe de la investigación resaltaba también que si bien la masonería estaba presente en Alemania, España, Francia, Argentina, Australia, Uruguay, Irlanda, Grecia, Indonesia y en la mayoría de los países del mundo, su verdadera casa madre se encontraba en Estados Unidos, donde contaba no menos de 5 millones de miembros [67].
«Si la democracia es un sistema de reglas y de procedimientos que definen el marco de la acción política, ¿qué sucede cuando se inserta otro sistema, con sus reglas misteriosas, sus procedimientos ocultos, su inmenso poder y su capacidad para protegerse de las instituciones legales tras un muro de secreto?», se interrogaban los parlamentarios al denunciar también «la peligrosidad de ese tipo de actividad extraparlamentaria» [68].
El gobierno paralelo anticomunista P2 y el ejército paralelo anticomunista Gladio, financiados ambos por Estados Unidos, trabajaron en estrecha colaboración durante la I República Italiana. Licio Gelli, quien después del descubrimiento de la logia P2 logró escapar al arresto refugiándose en Sudáfrica, confirmó con orgullo al final de la guerra fría que el ejército secreto se componía de anticomunistas furibundos. «Buena parte de ellos habían combatido como mercenarios en la guerra civil española o habían servido bajo la república fascista de Saló.
Sólo reclutaban anticomunistas comprobados. Sé que se trataba de una organización muy estructurada. Si la influencia de los comunistas se hubiese extendido en Italia, nosotros –con la ayuda de los estadounidenses– habríamos librado una nueva guerra con las armas que nos habrían sido proporcionadas en grandes cantidades.» [69]
Los miembros del Gladio estaban bien pagados, explicó Gelli, ya que Estados Unidos invertía en abundancia en la red: «Los estadounidenses les ofrecían mucho dinero, el equivalente de un salario muy bueno. Además, garantizaban un apoyo financiera a las familias de los miembros del Gladio muertos en combate.» [70]
Gelli explica también la doble función del ejército secreto: «El objetivo del Gladio y de las organización similares que existían en todos los países de Europa occidental era contrarrestar una invasión del Ejército Rojo o un posible golpe de Estado de un partido comunista.» «El hecho que el PCI nunca lograra llegar al poder en todos estos años, a pesar de sus repetidos intentos, se debe a la organización Gladio.» [71]
Haciendo referencia de forma implícita a los numerosos atentados perpetrados en Italia, el documentalista Francovich le preguntó a Gelli: «¿Hasta dónde estaban ustedes dispuestos a llegar en su campaña contra el comunismo?» A lo que Gelli respondió vagamente: «Ah, el comunismo era el enemigo número 1. [Silencio] Nosotros éramos una asociación de creyentes. No tolerábamos a los no creyentes. Queríamos frenar el impulso del comunismo, erradicar el comunismo, combatir el comunismo.» [72]
Como después de la muerte de Kennedy y durante la presidencia de Lyndon Johnson, los comunistas y los socialistas italianos seguían gozando de gran popularidad y seguían obteniendo buenos resultados en las elecciones, la derecha italiana y la CIA prosiguieron su guerra secreta. En 1965, después del éxito de la Operación Piano Solo, el comandante del Gladio Renzo Rocca organizó, por orden de la CIA y del SIFAR, un congreso de la extrema derecha en Roma sobre el tema de «la contrarrevolución armada» y «la defensa de Italia contra el comunismo por todos los medios necesarios».
El Instituto Alberto Pollio, un grupo de reflexión de derecha, sirvió de cobertura al SIFAR y a la CIA para la celebración del congreso en el lujoso hotel Parco del Principi, en Roma, del 3 al 5 de mayo de 1965. Los militantes de extrema derecha allí presentes concluyeron que «la Tercera Guerra Mundial ya comenzó, aunque se esté librando a un bajo nivel de intensidad militar». Entre los oradores, Eggardo Beltrametti subrayaba que: «Es una lucha a muerte y estamos decididos a erradicar el comunismo por todos los medios. Preferiríamos conformarnos con métodos no violentos, pero no podemos excluir el considerar otras formas de lucha.» [73]
La investigación del parlamento italiano permitió descubrir que los participantes de la tristemente célebre conferencia del Parco dei Principi se habían referido sistemáticamente a una misteriosa organización militar paralela, de la que más tarde se supo que se trataba del Gladio [74].
Richard Nixon, quien se convirtió en presidente de los Estados Unidos en enero de 1969, y Richard Helms, director de la CIA de junio 1966 a febrero de 1973, quien organizó el golpe de Estado que puso al dictador Pinochet en el poder en Chile, compartían el análisis de la extrema derecha italiana.
En efecto, los agentes de la CIA en Roma vivieron una nueva pesadilla durante las elecciones de 1968, cuando la DCI resultó nuevamente derrotada por la alianza de socialistas y comunistas mientras que las manifestaciones no violentas contra la guerra de Vietnam iban en aumento en las calles.
La respuesta se produjo en la noche del 7 diciembre de 1970, cuando Junio Valerio Borghese, el célebre fascista italiano que James Angleton había salvado en 1945, dio comienzo al segundo golpe de Estado del Gladio, con el apoyo de la CIA. La operación secreta se llamaba «Tora Tora», en referencia al nombre codificado del ataque japonés contra Pearl Harbor que determinó la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial el 7 de diciembre de 1941.
La fase final del plan incluía la intervención de los barcos de guerra de la OTAN y de Estados Unidos, que se hallaban en estado de alerta en el Mediterráneo.
Al igual que Piano Solo, la Operación Tora Tora incluía el arresto de los líderes de los sindicatos y de los partidos de izquierda, así como de conocidos periodistas y activistas políticos que serían inmediatamente enviados por mar a Cerdeña y encarcelados en el centro del Gladio. Cientos de hombres armados a las órdenes de Borghese se desplegaron en el país mientras que unidades de élite se concentraban en Roma.
Aprovechando la oscuridad, un destacamento de paramilitares bajo las órdenes del conocido líder de extrema derecha Stefano Delle Chiaie logró tomar el ministerio del Interior, con la complicidad de los guardias. Los conspiradores se apoderaron de 180 metralletas y utilizaron un camión para sacarlas del edificio y hacerlas llegar a sus cómplices. La investigación parlamentaria sobre el Gladio reveló que otra unidad, bajo las órdenes del paracaidista y partidario de la extrema derecha Sandro Saccucci tenía a su cargo el arresto de los funcionarios políticos.
Un tercer grupo armado, que se componía esencialmente de carabineros que ya habían participado en Piano Solo, estaba a la espera en un gimnasio de la Via Eleniana, en Roma, listo para intervenir. En la capital, una unidad clandestina al mando del general Casero debía ocupar el ministerio de Defensa. Bajo las órdenes del general Berti, un escuadrón de hombres armados hasta los dientes y equipados con esposas se encontraba a algunos cientos de metros de los edificios de la televisión y de la radio.
Otro grupo de golpistas, comandado por el general Amos Spiazzi, se disponía a marchar sobre Sesto San Giovanni, un barrio obrero de Milán, feudo del electorado comunista, donde la CIA esperaba encontrar fuerte resistencia [75].
Italia se hallaba al borde del golpe de Estado. Pero nada sucedió. Durante la noche del 7 al 8 de diciembre, poco antes de las 01h00, Borghese, el líder del golpe, recibió una misteriosa llamada telefónica y la operación fue cancelada. Los conspiradores se retiraron de sus estratégicas posiciones y volvieron a sus cuarteles.
En Chile y en Grecia, la extrema derecha había tomado el poder mediante un golpe de Estado, después de un fuerte avance de los partidos de izquierda. ¿Por qué se canceló el golpe en Italia? Varios miembros de la mafia, reclutados por la CIA para que apoyaran a los golpistas, testimoniaron posteriormente que los servicios de inteligencia de la URSS habían descubierto el proyecto y que, como consecuencia de ello, las fuerzas estadounidenses y de la OTAN habían notado la presencia de un gran número de navíos de guerra soviéticos en el Mediterráneo.
«Si se abortó el golpe de Estado y finalmente no se hizo nada fue porque había un gran número de navíos de guerra soviéticos en el Mediterráneo», declaró Tommaso Buscetta, alto miembro de la mafia, ante el juez Giovanni Falcone en 1984 [76].
Otro mafioso, Luciano Liggio, se lamenta de su suerte: «Me dijeron que los servicios secretos y los estadounidenses estaban a favor. Los mandé al diablo y, como consecuencia, me condenaron a cadena perpetua.» [77]
Según el plan que habían trazado la CIA y el príncipe Borghese, el mundo e Italia hubiesen descubierto en la mañana del 8 de diciembre de 1970 que un nuevo régimen autoritario de derecha se había apoderado del poder en la península. «Los principios que rigen nuestra política desde hace 25 años y que nos han puesto al borde de la bancarrota económica y moral han quedado atrás», debía declarar Borghese en una alocución dirigida a la población que iba a transmitirse aquella mañana.
«Las fuerzas armadas, las fuerzas del orden, los hombres más competentes y legítimos de esta nación están con nosotros y, pueden ustedes estar seguros de ello, nuestros peores enemigos, aquellos que han querido someter nuestra patria a las potencias extranjeras, han sido neutralizados.»
Después de aquello, Borghese y sus conspiradores pretendían poner en aplicación su propio programa político que estipulaba «que se mantengan los compromisos militares y financieros con la OTAN y que se trace un plan con vistas al fortalecimiento de la contribución de Italia en la alianza atlántica» ¡sin olvidar la nominación de una delegación especial que viajaría a Estados Unidos para discutir una contribución militar de Italia a la guerra de Vietnam! [78]
¿Quién realizó la misteriosa llamada telefónica que detuvo la marcha del ejército del Gladio poco después de la medianoche? El director de la CIA William Colby insinuó que fue el presidente Nixon en persona. [Colby] escribió en sus memorias: «Por supuesto, [la CIA] intentó un golpe de Estado militar en 1970, por orden directa del presidente Nixon» [79].
Para este presidente republicano, el mundo no era otra cosa que un campo de batalla donde los comunistas amenazaban con imponerse. Es por ello que, en la época de la Operación Tora Tora, y mientras proseguía la guerra contra Vietnam, Nixon bombardeaba también, sin muchos escrúpulos, la vecina Camboya, matando a miles de habitantes de éste último país supuestamente neutral [80].
Remo Orlandini, un rico hombre de negocios cercano a la derecha, afirmó que el presidente de los Estados Unidos también estaba implicado en la Operación Tora Tora. En 1973, en el cuartel general del SID, [Orlandini] sostuvo una discusión cara a cara con el capitán Antonio Labruna.
Cuando éste último lo interrogó sobre «el apoyo del extranjero», la respuesta de Orlandini fue breve pero elocuente: «La OTAN y Alemania, en lo que concierne a los militares porque no confiamos para nada en los civiles.» Labruna insistió: «Necesito nombres y todo lo demás porque yo conozco bastante bien el escenario internacional…». A lo que Orlandini contestó: «Escuche, en América teníamos el apoyo de Nixon y de su gente.» Para Orlandini, la orden que puso fin al golpe del Gladio podía perfectamente provenir de un alto representante de la OTAN: «Por eso le digo que no tiene usted ni la menor idea del alcance y de la importancia de la cosa», repitió ante Labruna [81].
Giovanni Tamburino, magistrado de la fiscalía de Padua, realizó una profunda encuesta sobre la Operación Tora Tora y descubrió, con gran sorpresa y mucho antes de las revelaciones sobre el Gladio, la participación de un misterioso ejército secreto. Ordenó el arresto de Vito Miceli, por entonces jefe del SID, quien había dirigido el Buró de Seguridad de la OTAN en Bruselas.
Tamburino inculpó a Miceli por haber «promovido, instaurado y organizado, con la ayuda de cómplices, una asociación secreta conformada por civiles y militares y destinada a provocar una insurrección armada tendiente a modificar ilegalmente la Constitución y la composición del gobierno» [82].
La información que obtuvo el juez sugería la existencia, en el seno del SID, de una misteriosa organización armada. Como todavía no se conocía la existencia del Gladio, en las audiencias se denominó aquella estructura como «Súper-SID». Durante su juicio, el 17 de noviembre de 1974, Miceli exclamó: «¿Disponía yo de un súper-SID bajo mis órdenes. ¡Por supuesto! Pero no lo monté yo mismo en una noche para dar un golpe de Estado. ¡No hice más que obedecer las órdenes de Estados Unidos y de la OTAN!» [83]
En 1977, mientras se prolongaba el proceso, Miceli no tuvo más remedio que dar una explicación: «Siempre ha existido cierta organización altamente secreta, la conocen los más altos personajes del Estado, activa en el campo de los servicios secretos e implicada en actividades que no tenían nada que ver con la inteligencia (…) Si quieren detalles, no cuenten conmigo.» [84]
En 1990, cuando el primer ministro Andreotti divulgó la existencia del Gladio, Miceli se sintió muy contrariado y hasta el día de su muerto no dejó de criticar aquellas revelaciones [85].
El coronel Amos Spiazzi también fue condenado a prisión por haber reunido a los miembros del Gladio bajo sus órdenes para reprimir a los sindicatos comunistas durante el golpe de Estado de Borghese.
«El día del golpe de Borghese, el 8 de diciembre de 1970, recibí la orden de realizar un ejercicio de mantenimiento del orden público recurriendo a mis hombres de confianza», contaba Spiazzi en un documental de la BBC dedicado al Gladio. «Se suponía que ocupáramos de antemano ciertos lugares que serían particularmente sensibles en casos de sublevación popular», explicaba, al ser entrevistado en su casa, ante una foto en la que él mismo aparecía de uniforme y haciendo el saludo nazi.
«En aquella época, simplemente sabía que existía una estructura que se componía de fervientes anticomunistas, pero que debía activarse sólo en caso de invasión contra el país», precisaba el militante de extrema derecha. «Cuando me arrestaron en 1974, me encontré en una situación delicada. El juez me interrogaba sin descanso. En poco tiempo comprendí que él creía estar descubriendo algo revolucionario o anticonstitucional. Para mí se trataba de una organización de la seguridad nacional.»
El testimonio de Spiazzi era confuso. «El juez pertenecía al mismo sistema que mis superiores. ¿Podía yo decirle ciertas cosas? No, debido al secreto militar.»
Spiazzi solicitó entonces al juez que le permitiera hablar con el director del SID, Vito Miceli, quien le orientó de manera nada hábil que no hablara del Gladio. «Me hizo señas de que no hablara [Spiazzi imitó entonces el gesto que Miceli le hizo con la mano en el tribunal]. Pero el juez vio aquella seña. Su “no” [sobre la existencia del Gladio] equivalía a un “sí”.» [86]
En total, 145 conspiradores que habían participado en la Operación Tora Tora fueron inculpados, pero sólo 78 fueron realmente juzgados. 46 de ellos fueron reconocidos culpables por el Tribunal de Roma, pero todos salieron absueltos después de apelar. Todos los miembros del Gladio quedaron así libres en aquella parodia de proceso.
Para gran contrariedad de la CIA y de la administración Nixon, el frustrado golpe de Estado de la Operación Tora Tora no logró detener a la izquierda italiana. En las elecciones de 1972, la DCI proestadounidense sólo obtuvo, con el 39% de los sufragios, una reducida ventaja frente a los comunistas del PCI y los socialistas del PSI, quienes contabilizaron el 37% [87].
Aquello sucedía a pesar de que, por orden de Nixon, el embajador estadounidense en Roma, Graham Martin, había invertido 10 millones de dólares en operaciones secretas y de corrupción a favor de la DCI, como reveló una investigación parlamentaria estadounidense sobre la CIA dirigida por Ottis Pike. Mientras que Moscú sostenía financieramente al PCI, Washington financiaba a la DCI, como reveló Pike: «La CIA evalúa el monto del financiamiento de de Estados Unidos a campañas electorales durante los últimos 20 años en unos 65 millones de dólares» [88].
Como los comunistas y los socialistas italianos seguían obteniendo muy buenos resultados en las elecciones y disponían de numerosos escaños en el parlamento, lo natural era que se incorporasen al gobierno. Pero el presidente Nixon se oponía firmemente a aquel tipo de apertura hacia la izquierda porque temía que se divulgaran los secretos de la OTAN.
Como consecuencia del escándalo del Watergate, aquel decidido partidario de las operaciones especiales se vio obligado a dimitir el 8 de agosto de 1974. Al día siguiente, al asumir sus [nuevas] funciones en la Casa Blanca, su vicepresidente, Gerald Ford, declaró: «Esta larga pesadilla nacional ha terminado» [89].
Aquellas palabras encontraron eco en Italia, donde muchos esperaban un cambio en la política estadounidense. El ministro interino de Relaciones Exteriores, Aldo Moro de la DCI, y el presidente Giovanni Leone viajaron a Washington en septiembre de 1974 para conversar sobre la entrada de la izquierda italiana al gobierno.
Sus esperanzas fueron barridas de un golpe. Ford perdonó todos los crímenes cometidos bajo la presidencia de Nixon y conservó a los personajes claves de su administración. En medio de un duro enfrentamiento, Henry Kissinger, quien después de haber sido el consejero de Seguridad Nacional de Nixon ocupaba entonces el puesto de secretario de Estado, dijo a los representantes italianos que la izquierda no debía en ningún caso entrar al gobierno.
Italia tenía que mantenerse fuertemente implicada en la OTAN. Aquella visita oficial afectó a Aldo Moro quien, después de las operaciones Piano Solo y Tora Tora, ya no se hacía ilusiones en cuanto a la independencia de la I República Italiana frente a Estados Unidos.
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El primer ministro italiano Aldo Moro, prisionero de las Brigadas Rojas, bajo el ojo vigilante de los servicios secretos de la OTAN.
A su regreso a Italia, Moro estuvo enfermo varios días y evaluó la posibilidad de retirarse por completo de la vida política. «Es una de las pocas veces en que mi marido me comunicó lo que le habían dicho, sin decirme sin embargo de quién venía aquello», testimonió posteriormente Eleonora Moro. «Trataré de recordar sus palabras: “Tiene usted que renunciar a su política consistente en colaborar directamente con cada una de las fuerzas políticas de su país. Hágalo ahora o le costará muy caro.”» [90]
En las elecciones legislativas de junio de 1976, el PCI obtuvo el mejor resultado de su historia, un 34,4%, infligiendo una dura derrota a la DCI. Como consecuencia de ello, Aldo Moro, primer ministro democratacristiano, se decidió a ignorar la prohibición que le habían formulado los estadounidenses.
El 16 de marzo de 1978, con los documentos del «compromiso histórico» (compromesso storico) en su cartera, ordenó a su chofer que lo llevara, junto a sus guardaespaldas, a la sede del parlamento italiano, en Roma, donde tenía decidido presentar su programa de integración de los comunistas al ejecutivo italiano.
El auto de Moro se aproximaba a la intersección de la Via Fani y la Via Stresa, en el barrio residencial donde vivía, cuando un Fiat blanco dio bruscamente marcha atrás y se atravesó en medio de la calle.
El chofer de Moro frenó tan violentamente que el auto de los escoltas impacto el vehículo por detrás. Los 2 ocupantes del auto blanco y otros 4 individuos apostados en la calle abrieron fuego sobre los 5 guardaespaldas de Moro. Éste último, que parecía inquieto desde su regreso de Washington, había solicitado un auto blindado, pero su pedido había sido rechazado.
Las balas atravesaron por lo tanto la carrocería matando instantáneamente a los guardaespaldas. Uno de ellos logró disparar dos veces sobre los atacantes, pero fue ultimado a quemarropa al mismo tiempo que sus colegas sobrevivientes. Moro fue capturado y retenido como rehén en pleno centro de Roma durante 55 días. Finalmente, su cuerpo acribillado a tiros apareció en el portaequipajes de un auto abandonado en el centro de Roma, estacionado simbólicamente a medio camino entre la sede de la DCI y la del PCI.
Italia estaba conmocionada. Los servicios secretos militares y el primer ministro en funciones, Giulio Andreotti, acusaron a la organización terrorista de extrema izquierda Brigadas Rojas y tomaron enérgicas medidas contra la izquierda. Se establecieron 72 barreras de control y se hicieron registros en 37 000 casas.
En menos de 2 meses, más de 6 millones de personas fueron interrogadas. Durante el cautiverio de Moro, sus familiares vivieron 5 semanas de angustia. Su esposa Eleonora pidió incluso la ayuda del Papa Pablo VII, viejo amigo de su esposo. «Me dijo que haría todo lo que estuviera en sus manos y yo sé que trató, pero encontró demasiada resistencia» [91]. El propio Aldo Moro, comprendió durante su cautiverio que él era la víctima de un crimen político en el que las Brigadas Rojas estaban siendo manipuladas por la derecha más dura y Estados Unidos.
En su última carta pidió que no se aceptara en su entierro a ningún representante de la corrupta DCI. «Besa a todos por mí», escribió a su esposa y sus hijos, plenamente conciente de que iba a morir. «Transmíteles todo mi cariño. Sé fuerte, cariño mío, en esta prueba tan absurda e incomprensible. Es esta la voluntad del Señor. Alimenta mi recuerdo en el corazón de todos nuestros amigos. Os abrazo cálidamente como muestra de mi eterno amor. Me gustaría ver, con mis ojos de simple mortal, bajo qué forma habremos de encontrarnos nuevamente en el otro mundo.» [92]
La comisión senatorial encargada de investigar sobre el Gladio y el terrorismo sospechó que la CIA y los servicios secretos militares italianos, sobre todo sus escuadrones Gladio, podían haber organizado el asesinato de Aldo Moro. Y por lo tanto reabrió el expediente. Pero descubrió con estupor que casi todos los documentos vinculados al secuestro y asesinato de Moro habían desaparecido misteriosamente de los archivos del ministerio del Interior.
Aquellos expedientes contenían todas las transcripciones de las comunicaciones telefónicas oficiales, las cartas entre Moro y el gobierno, los contactos que se habían establecido con las fuerzas de seguridad y los apuntes de las reuniones organizadas durante los 55 días que duró el cautiverio del primer ministro. El senado expresó su indignación por «la desaparición de los documentos de la célula de crisis del ministerio del Interior» y subrayó que «el caso Moro debe ser analizado en un contexto más amplio» ya que era necesario «situar nuevamente los hechos en la realidad política de la época».
Concluyó que el asesinato de Aldo Moro era «un proyecto criminal en el que las Brigadas Rojas fueron probablemente el instrumento de un juego político más amplio» [93]. Los senadores señalaron también que en 1978 «la administración de los Estados Unidos se negó primeramente a cooperar en el marco de la investigación sobre el secuestro y que envió posteriormente un solo experto en casos de tomas de rehenes que trabajó con la dirección del ministerio del Interior» [94].
La tragedia de la historia italiana alcanzó su clímax durante los años de la presidencia de Richard Nixon, cuando la derecha ensangrentó y sembró el terror a través del país poniéndolo al borde de la guerra civil. Los terroristas ponían bombas en los lugares públicos y responsabilizaban a los comunistas para debilitar así la influencia del PCI y del PSI. «Su presunta implicación en los atentados de Bolonia [95] es potencialmente la más seria acusación contra el Gladio», tituló la prensa en 1991, cuando la comisión parlamentaria encargada de investigar sobre el Gladio y el terrorismo recibió un memorando anónimo sugiriendo que los explosivos utilizados en Bolonia provenían de un arsenal del Gladio [96].
El general Gerardo Serravalle, quien había dirigido las unidades del Gladio en el seno del SID entre 1971 y 1974, confirmó después que, para su mayor pesar, algunos miembros del Gladio «pasaron de una lógica defensiva postinvasión a una lógica ofensiva de guerra civil» [97].
Cuando un periodista de la BBC le preguntó por qué razón, a pesar de aquel evidente peligro, no había decidido él desmantelar la red, Serravalle contestó: «Bueno, desmantelarla era una decisión política, que estaba fuera de mi esfera de competencia.» [98]
Era la CIA la que controlaba el ejército secreto italiano y cuando Serravalle expresó sus inquietudes sobre las operaciones interiores de la red clandestina, chocó con el COS Howard Stone, el jefe de estación de la CIA en Roma, quien suspendió las ayudas provenientes de la CIA. «Al asumir mis funciones, noté que el financiamiento estadounidense, previsto en los acuerdos bilaterales, y en particular el abastecimiento de armas y material, había sido interrumpido.»
Furioso, Serravalle convocó a Stone al cuartel general del Gladio, en Cerdeña. Cuando llegó el COS, junto con un oficial de la CIA llamado Mike Sednaoui, Serravalle dijo a los dos hombres: «Este es nuestro centro de entrenamiento, etc… Ustedes pueden ayudarnos a alcanzar el máximo de nuestro potencial. Entonces, ¿por qué nos cortan la ayuda? Si es una decisión de su gobierno, la aceptamos. Pero nos deben ustedes una explicación.»
Comprendió después que «a la CIA, representada por aquellos dos agentes, no le interesaba tanto el nivel de nuestro entrenamiento como las posibilidades de control interno. En otras palabras, nuestra capacidad para reprimir levantamientos populares, sabotear huelgas nacionales y, por sobre todo, controlar el avance del partido comunista. El señor Stone explicó claramente que el apoyo financiero de la CIA dependía únicamente de nuestra disposición para programar y poner en aplicación lo que pudiéramos llamar “medidas internas”.» [99]
«Queda demostrado fuera de toda duda que elementos de la CIA emprendieron, durante la segunda mitad de los años 60, una vasta operación tendiente a contrarrestar, por todos los medios necesarios, el desarrollo de grupos y de movimientos de izquierda en toda Europa», concluye, en 1956, el informe final de la investigación del Senado italiano sobre el Gladio y el terrorismo. «Este análisis arrojó la imagen de un país que, durante más de 40 años, ha vivido en un funesto clima de división.
Las tensiones que caracterizaron estas 4 décadas probablemente tienen su origen en la realidad social interna del país. Sin embargo, esas tensiones no hubiesen perdurado, no hubiesen alcanzado esta trágica dimensión ni se hubiese dificultado tantas veces la búsqueda de la verdad si la situación política interna no hubiera estado condicionada y controlada por el sistema internacional en el que se insertaba Italia.» [100]
Dado el nivel de violencia que había caracterizado la historia de la I República Italiana –las estadísticas oficiales recogen la muerte de 491 civiles mientras que otros 1 181 resultaron heridos o mutilados entre 1969 y 1987– los miembros de la comisión provenientes de la izquierda encontraron esta formulación demasiado tímida. Pero prosiguieron sus investigaciones, bajo la presidencia del senador Pellegrini, y siguieron oyendo testigos y analizando documentos. En junio del año 2000 presentaron su informe final, de 326 páginas, en el que concluían que: «Estas masacres, atentados y operaciones militares fueron organizados, instigados o apoyados por individuos dentro del propio seno de las instituciones italianas y, como se ha descubierto recientemente, por individuos vinculados a las estructuras de la inteligencia estadounidense.» [101]
Para sostener esta conclusión preñada de implicaciones, el informe del año 2000 sobre el Gladio incluía varios testimonios de miembros de la red. El soldado de las sombras Giuseppe Tarullo, quien se había incorporado al SIFAR en 1961, había declarado bajo juramento ante los senadores que, paralelamente a la preparación de una misión, la tarea había consistido también en poner bajo control a los comunistas italianos: «Incluso entre nosotros hablábamos de misión interna. Se decía que la estructura, con sus conexiones en el extranjero, habría sido activada también para contrarrestar una subversión interna, con el apoyo de las Fuerzas especiales. Por subversión interna entendíamos un cambio de gobierno contrario a la voluntad del poder establecido» [102] El miembro del Gladio Giuseppe Andreotti explicó aquello a los senadores ed la siguiente manera: «La estructura Gladio respondía a una lógica interna en el sentido en que, como ya expliqué, tenía que oponerse a la toma del poder por parte de un régimen rechazado por la población, o sea a una dictadura de derecho o de izquierda» [103].
El miembro del Gladio Manlio Capriata quien, con el rango de general, había dirigido el Buró R en el seno del SIFAR entre febrero y junio de 1962, prestó testimonio ante los senadores: «Yo confirmo que la sección V, y por consiguiente la organización S/B [stay-behind] y el CAG [eL Centro Addestramento Guastatori, en Cerdeña] tenían una función antisubversiva en caso de que las fuerzas políticas de izquierda llegaran al poder» [104].
Teniendo en cuenta las pruebas acumuladas, el senador Valter Bielli concluyó: «Estoy convencido de que la intervención de Estados Unidos en Italia constituye ahora un hecho histórico comprobado». En Washington, la administración Clinton, más bien incómoda, prefirió abstenerse de hacer cualquier comentario mientras que una fuente anónima de la embajada estadounidense en Roma declaró: «Son las mismas acusaciones que vimos oyendo desde hace 20 años. No tienen absolutamente ningún fundamento.» [105]
Pero el senador Bielli se negaba a darse por vencido y declaró: «Ellos se inmiscuyeron para impedir una victoria democrática del partido comunista. Ya no existe la amenaza roja y sería bueno que los propios estadounidenses nos ayuden a aclarar lo sucedido.» Mientras que la ex Unión Soviética abría sus archivos, Estados Unidos no dejaba filtrar nada.
«Durante la guerra fría, el Este estaba bajo el dominio comunista, pero el Oeste también se había convertido de cierta forma en una colonia estadounidense», se quejaba Bielli. Aldo Giannuli, un historiador que trabajaba como consultante de la comisión parlamentaria, insistió con toda razón en la necesidad de ampliar ahora la investigación llevándola al plano internacional y examinando los documentos de la alianza atlántica:
«El verdadero problema de hoy es tener acceso a los archivos de la OTAN.» [106]
(Continuará…)
Documentos adjuntos
Commissione parlamentarre di inchiesta sulle cause dell’occultamento di fascicioli relativi a crimini nazifascisti (2006)
(PDF - 1.9 MB)
Stato Maggiore della Difesa. Servizio Informazioni delle Forze Armate. Ufficio R – Sezione SAD : Le forze speciali del SIFAR e l’operazione Gladio. Roma, 1 Giugno 1959.
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Daniele Ganser
Historiador suizo, especialista en relaciones internacionales contemporáneas. Se dedica a la enseñanza en la universidad de Basilea, Suiza.
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Daniele Ganser. Historiador suizo, especialista en relaciones internacionales contemporáneas. Se dedica a la enseñanza en la universidad de Basilea, Suiza.
Este artículo es el capítulo 6 del libro Armées secrètes de l’OTAN © Versión francesa: Ediciones Demi-lune (2007).
[1] Aunque se ha comprobado que el PCI recibió un importante apoyo financiero de Moscú, la verdadera naturaleza de las relaciones entre esa organización política italiana y el Partido Comunista de la Unión Soviética durante la guerra fría sigue siendo objeto de debate entre los historiadores. Sergio Romano, embajador de Italia en la URSS de 1985 a 1989, informó que hasta el final de los años 1970 la mayoría de los recursos financieros del PCI provenían del Partido Comunista de la Unión Soviética. Entre las investigaciones sobre los vínculos entre el PCI y Moscú se encuentran las de Joan Barth Urban, Moscow and the Italian Communist Party: From Togliatti to Berlinguer (Cornell University Press, Ithaca, 1986); Gianni Cervetti, L’Oro di Mosca: La Verita sui Finanziamenti Sovietici al PCI Raccontata dal Diretto Protagonista (Baldini & Castoldi, Milán, 1993, reeditado en 1999) y Valerio Rima, Oro da Mosca. I Finanziamenti Sovietici al PCI dalla Rivoluzione d’Ottobre al Crollo dell’ URSS (Mondadori, Milán, 1999).
[2] Senato della Repubblica. Commissione parlamentare d’inchiesta sul terrorismo in Italia e sulle cause della mancata individuazione dei responsabiliy delle stragi: Il terrorismo, le stragi ed il contesto storico politico. Redatta dal presidente della Commissione, Senatore Giovanni Pellegrino. Roma, 1995, p. 20. Este informe del Senado italiano es uno de los documentos de referencia sobre el Gladio y más generalmente sobre las acciones clandestinas de Estados Unidos en Italia. Aborda los temas del Gladio, el terrorismo y atentados no aclarados. Para evitar cualquier confusión con el segundo informe senatorial, también muy interesante, presentado en el año 2000, el primer documento será designado como Informe de la Investigación Senatorial de 1995 sobre el Gladio y los atentados.
[3] Publicación italiana Panorama, 10 de febrero de 1976. Citado en el Informe de la Investigación Senatorial de 1995 sobre el Gladio y los atentados, p. 13.
[4] Roberto Faenza, Gli americani in Italia (Editore Feltrinelli, Milán, 1976), p. 10–13. Las conexiones entre Estados Unidos y la mafia ya habían sido reveladas en 1951 por una investigación del Senado estadounidense dirigida por el senador Kefauver. Ver US Senate Special Committee, Hearings on Organised Crime and Interstate Commerce, part 7, p. 1181 (1951). El historiador italiano Roberto Faenza fue uno de los primeros en apreciar el considerable impacto de las operaciones clandestinas estadounidenses en Italia. Su primer libro sobre ese tema, en coautoría con Marco Fini y publicado en 1976, se concentraba en los años de postguerra y su título, muy sobrio, era Gli Americani in Italia. El prefacio señalaba: «Para muchas personas a través del mundo, incluyendo el ciudadano estadounidense promedio, resultó muy difícil y doloroso admitir que Estados Unidos es la fuerza más conservadora y contrarrevolucionaria del mundo. Pero eso es lo que se demuestra en este libro al revelar las intervenciones secretas del gobierno estadounidense en los asuntos internos del pueblo italiano (…) la situación es comparable a lo que ya han revelado otras investigaciones en Grecia, Irán, Guatemala, República Dominicana y muchos otros países (…) Es particularmente difícil mirar esa verdad de frente.»
[5] Diario británico The Observer, 10 de enero de 1993. Referencia al documental Allied to the Mafia, transmitido en enero de 1993 a través de BBC2.
[6] Mackenzie, W. J. M., History of the Special Operations Executive: Britain and the resistance in Europe (British Cabinet Office, Londres, 1948), p. 842 y 853. Estados Unidos aplicó esa estrategia en la zona del Pacífico, esencialmente en Filipinas. Consistía en apoyar y debilitar a las guerrillas de extrema izquierda durante la Segunda Guerra Mundial. Japón había invadido Filipinas en enero de 1942. Estados Unidos apoyaba y entrenaba a guerrilleros con diferentes orientaciones políticas que luchaban contra la ocupación japonesa, como el movimiento izquierdista Huk que podía representar una poderosa fuerza favorable a una revolución social. Al igual que en Italia y Grecia, la decisión fue sacrificar a los antiguos compañeros de armas. Después de la derrota japonesa, Estados Unidos confiscó el armamento de la guerrilla y los Huks fueron masacrados en presencia de oficiales estadounidenses en el marco de una operación que duró, como mínimo, hasta 1945. El historiador estadounidense Gabriel Kolko comenta: «Los dirigentes Huks creían ingenuamente que los americanos iban a tolerarlos». Ver, Gabriel Kolko, Century of War Politics, Conflict, and Society since 1914 (The New Press, New York, 1994), p. 363.
[7] Geoffrey Harris, The Dark Side of Europe: The Extreme Right Today (Edinburgh University Press, Edimburgo, 1994), páginas 3 y 15.
[8] Allan Francovich, Gladio: The Ringmasters. Se trata del primer documental de una serie de 3 que Francovich dedicó al Gladio, transmitido el 10 de junio de 1992 a través de BBC2.
[9] William Blum, Killing Hope: US Military and CIA Interventions since World War II (Common Courage Press, Maine, 1995), capítulo 2, p. 28. La edición en francés se titula Les guerres scélérates (Parangon, 2004).
[10] Sobre Alcide de Gasperi, ver «L’Opus Dei et l’Europe - Du recyclage des fascistes au contrôle des démocraties», por Thierry Meyssan, 22 de marzo de 1995. NdlR.
[11] Martin Lee, The Beast Reawakens (Little Brown and Company, Boston, 1997), p. 100.
[12] Jonathan Dunnage, «Inhibiting Democracy in Post-War Italy: The Police Forces, 1943–48» en Italian Studies, n°51, 1996, p. 180.
[13] Stuart Christie, Stefano delle Chiaie (Anarchy Publications, Londres 1984), p. 6.
[14] Ibid., p. 4.
[15] Tom Mangold, Cold Warrior: James Jesus Angleton; The CIA’s Master Spy Hunter (Simon & Schuster, Londres, 1991), p. 20. Mangold, biógrafo de Angleton, desgraciadamente no proporciona ningún detalle sobre la colaboración que este agente estableció con los fascistas después de 1945 y no explica cómo fue que Angleton salvó al príncipe de Borghese de la justicia italiana al final de la guerra. James Angleton ha sido interpretado en el cine por Matt Damon, en el film de Robert DeNiro The Good Shepherd (2006), y en televisión por Michael Keaton, en la serie The Company (2006). NdlR.
[16] William Corson, The Armies of Ignorance: The Rise of the American Intelligence Empire (The Dial Press, New York, 1977), páginas 298 y 299. Debido a su carácter clandestino, la operación fue financiada a través de una operación de lavado de dinero, ya que se trataba de dinero sucio. Corson explica que se procedió a retirar 10 millones de dólares en efectivo del Fondo de Estabilización Económica y que esa suma transitó posteriormente por varias cuentas personales antes de ser entregada, en forma de donaciones, a diferentes organismos que la CIA utilizaba como tapaderas o pantallas.
[17] Christie, delle Chiaie, p. 175.
[18] Denna Frank Fleming, The Cold War and Its Origins 1917–1960 (Doubleday, New York, 1961), p. 322.
[19] Thomas Powers, The Man Who Kept the Secrets: Richard Helms and the CIA (Weidenfeld and Nicolson, Londres, 1980), p. 30.
[20] Diario británico The Guardian, 15 de enero de 1992.
[21] Durante la I República Italiana, el servicio de inteligencia militar tuvo que cambiar de nombre muchas veces debido a los numerosos escándalos en los que estuvo implicado. Desde su creación, en 1949, hasta el primer gran escándalo, en 1965, fue designado como SIFAR. Después se llamó SID y conservó la mayor parte de su personal. En 1978, como consecuencia de un nuevo escándalo, el SID se dividió en dos servicios que todavía existen actualmente. La rama civil pasó al control del ministerio del Interior y fue bautizada como SISDE (Servizio Informazioni Sicurezza Democratica) mientras que la rama militar se mantuvo bajo control del ministerio de Defensa bajo la denominación de SISMI.
Directores de los servicios secretos militares
General Giovanni Carlo 1949–1951 SIFAR
General Umberto Broccoli 1951–1953 SIFAR
General Ettore Musco 1953–1955 SIFAR
General Giovanni De Lorenzo 1956–1962 SIFAR
General Egidio Viggiani 1962–1965 SIFAR
General Giovanni Allavena 1965–1966 SID
General Eugenio Henke 1966–1970 SID
General Vito Miceli 1970–1974 SID
General Mario Casardi 1974–1978 SID
General Giuseppe Santovito 1978–1981 SISMI
General Nino Lugaresi 1981–1984 SISMI
Almirante Fulvio Martini 1984–1991 SISMI
Sergio Luccarini 1991 SISMI
General Luigi Ramponi 1991–1992 SISMI
General Cesare Pucci 1992–1993 SISMI
General Sergio Siracusa 1994-1996 SISMI
Almirante Gianfranco Battelli 1996-2001 SISMI
General Nicolò Pollari 2001-2006 SISMI
Almirante Bruno Branciforte 2006-2007 SISMI
Almirante Bruno Branciforte 2008… AISE
[22] Philip Willan, Puppetmasters: The Political Use of Terrorism in Italy (Constable, Londres, 1991), p. 34.
[23] Mario Coglitore (editor), La Notte dei Gladiatori. Omissioni e silenze della Repubblica (Calusca Edizioni, Padoue, 1992), p. 34.
[24] Diario británico The Observer, 18 de noviembre de 1990.
[25] Informe de la Investigación Senatorial de 1995 sobre el Gladio y los atentados, p. 49.
[26] Coglitore, Gladiatori, p. 133.
[27] Pietro Cedomi, «Service secrets, Guerre froide et ‘stay-behind. 2e partie’: La mise en place des réseaux», en la publicación belga Fire! Le Magazine de l’Homme d’Action, septiembre/octubre de 1991, p. 80.
[28] Allied Clandestine Committee (ACC) y Clandestine Planning Committee (CPC).
[29] Diario británico The Observer, 7 de junio de 1992.
[30] Memorandum, National Security Council to Harry S. Truman, April 21, 1950, Biblioteca de la Red Voltaire.
[31] Al ser desclasificado en 1994, este documento desató una ola de protestas en Italia. Ver el diario italiano La Stampa, 27 de noviembre de 1994.
[32] William Colby, Honourable Men: My Life in the CIA (Simon & Schuster, New York, 1978), capítulo 4, p. 110. La edición francesa se titula 30 ans de CIA (presses de la Renaissance, 1978).
[33] Roberto Faenza, Il malaffare. Dall’America di Kennedy all’Italia, a Cuba, al Vietnam (Editore Arnoldo Mondadori, Milán, 1978), p. 312.
[34] La existencia de este documento se dio a conocer en el momento de las revelaciones sobre el Gladio, en 1990. Ver el informe de la investigación senatorial sobre el Gladio y los atentados, p. 25.[[La existencia de este documento se dio a conocer en el momento de las revelaciones sobre el Gladio, en 1990. Ver el informe de la investigación senatorial sobre el Gladio y los atentados, p. 25.
[35] Publicación italiana Europeo, 18 de enero de 1991. La comisión investigadora del parlamento sólo supo de la existencia del documento de 1956 sobre el Gladio cuando obtuvo un texto fechado el 1º de junio de 1959 que se refería a aquel documento en términos muy precisos, señalando incluso que tenía como fecha el 26 de noviembre de 1956 y que su título era Accordo fra il Servizio Informazioni Italiano ed il Servizio Informazioni USA relativo alla organizzazione ed all’attivita della rete clandestina post-occupazione (stay-behind) italo-statunitense. [Acuerdo entre el SIFAR y la CIA sobre la organización y la actividad de una red italo-estadounidense secreta postocupación (stay-behind).]. El contenido del documento original aparece en Coglitore, Gladiatori, p. 118–130.
[36] Publicación belga Fire, enero de 1992, p. 59.
[37] Ibid., p. 62.
[38] Allan Francovich, Gladio: The Puppeteers. Segundo documental de la serie de 3 dedicada al Gladio, transmitido por la BBC2 el 17 de junio de 1992. La versión francesa se titula Gladio, les Marrionettistes.
[39] Colby, Honourable Men, p. 128.
[40] Ibid., p. 109–120.
[41] Este documento aparece citado en Faenza, Malaffare, p. 313. En los años 1970, el historiador italiano Roberto Faenza obtuvo, a través de la FOIA, acceso al documento Demagnetize revelando así por vez primera «esta grave desvío [de su misión] de los servicios secretos italianos».
[42] Supreme Headquarters Allied Powers in Europe (SHAPE), o sea el Gran Cuartel General de las potencias aliadas en Europa.
[43] Stato Maggiore della Difesa. Servizio Informazioni delle Forze Armate. Ufficio R – Sezione SAD: Le forze speciali del SIFAR e l’operazione Gladio. Roma, 1 Giugno 1959. Descubierto por el juez Casson en los archivos del SIFAR, este documento dio origen a una larga serie de revelaciones en Italia y a través de toda Europa. Disponible para su descarga a través del vínculo que aparece al final de este artículo.
[44] Cobly, Honourable Men, p. 136.
[45] Telegrama del secretario de Estado a la embajada de Estados Unidos en Roma, enviado el 18 de octubre de 1961. Su transcripción aparece en Faenza, Malaffare, p. 311. Faenza hace un análisis muy acertado del proyecto de Kennedy de favorecer una apertura hacia la izquierda en Italia. Ver Faenza, Malaffare, p. 307–373 (“L’apertura a sinistra”).
[46] Fragmento de Regine Igel, Andreotti. Politik zwischen Geheimdienst und Mafia (Herbig Verlag, Munich, 1997), p. 49. El autor cita como fuente la publicación estadounidense New Statesman sin proporcionar la fecha de publicación.
[47] Faenza, Malaffare, p. 310.
[48] Igel, Andreotti, p. 50.
La pesadilla de la CIA se hizo realidad en abril de 1963. El día de las elecciones los comunistas ganaron terreno mientras que todos los demás partidos perdían escaños. A pesar del apoyo de la CIA, la DCI cayó a un 38%, el peor resultado desde su creación al final de la guerra. El PCI, con un 25% de los sufragios, y el PSI, con un favorable 14%, se unieron en una alianza para conformar la primera mayoría de izquierda en el parlamento italiano. Los electores de la izquierda italiana festejaron en las calles la nominación, por vez primera, de varios socialistas como miembros del gobierno del primer ministro Aldo Moro, proveniente del ala izquierda de la DCI. Inmensamente satisfecho ante aquellos resultados, el presidente Kennedy decidió en julio de 1963 viajar a Roma en visita oficial, para alegría de muchos italianos. A su llegada, el aeropuerto estaba repleto y una vez más los estadounidenses fueron recibidos con banderas y aclamaciones. «Es un hombre formidable. No aparenta la edad que tiene. Me invitó a visitar Estados Unidos», declaró con entusiasmo el jefe del PSI, Pietro Nenni. (Faenza, Malaffar, p. 356).
[49] Jens Mecklenburg (ed.), Gladio: Die geheime Terrororganisation der Nato (Elefanten Press, Berlín, 1997), p. 30, y Coglitore, Gladiatori, p. 185. Fue un ex general del SID quien reveló, al declarar como testigo en el marco del caso de la logia P2, en los años 1980, que aquellos criminales eran miembros del Gladio.
[50] Jean-Francois Brozzu-Gentile, L’Affaire Gladio (Editions Albin Michel, París, 1994), p. 77, y Faenza, Malaffare, p. 315. Ver además Willan, Puppetmasters, p. 84.
[51] Informe de la Investigación Senatorial de 1995 sobre el Gladio y los atentados, p. 85.
[52] Ibid.
[53] Le forze speciali del SIFAR e l’operazione Gladio, documento disponible para su descarga a través del vínculo que aparece al final de esta página. Las investigaciones sobre la operación Piano Solo indican que 731 personas iban a ser deportadas. La comisión investigadora del senado comprobó que eran más bien 1 100 o 1 200 ciudadanos influyentes quienes debían ser encarcelados en el CAG, el cuartel general del Gladio instalado en Cerdeña. Los servicios secretos militares se negaron a entregar la lista a la comisión investigadora del senado. «La situación es muy grave ya que se puede pensar razonablemente que la lista contiene nombres de parlamentarios y de responsables políticos y que la divulgación de esa lista permitiría contradecir definitivamente la tesis de que los acontecimientos de 1964 eran operaciones de prevención destinadas a evitar problemas de orden público», concluyeron los senadores. Ver el Informe de la Investigación Senatorial de 1995 sobre el Gladio y los atentados, p. 89.
[54] Richard Collin ofrece una descripción muy buena del golpe en The De Lorenzo Gambit: The Italian Coup Manqué of 1964 (Sage, Beverly Hills, 1976). Graduado de Harvard, este especialista en cuestiones militares ofreció conferencias en el Estado de Maryland antes de pasar a trabajar para el ministerio de Defensa y, posteriormente, como consejero del agregado militar de la embajada de Estados Unidos en Roma y convertirse finalmente en consultante de las fuerzas armadas de Arabia Saudita. En unas 60 páginas, Richard Collin ofrece un excelente recuento de la operación Piano Solo. Sin embargo, oculta casi totalmente el papel de Estados Unidos en aquellos hechos.
[55] Collin, Coup, p. 60.
[56] Ibid. Su fuente es la publicación italiana Avanti! del 26 de julio de 1964.
[57] Coglitore, Gladiatori, p. 186. Ver también Willan, Puppetmasters, p. 85.
[58] Informe de la Investigación Senatorial de 1995 sobre el Gladio y los atentados, 1995, p. 87. Bernard Cook, «The Mobilisation of the Internal Cold War in Italy» en History of European Ideas. Vol.19, 1994, p. 116.
[59] Franco Ferraresi, «A Secret Structure Codenamed Gladio» en Italian Politics. A Review, 1992, p. 41. Sin la prensa de investigación nunca se hubiese sabido nada del golpe de Estado silencioso del Gladio. Ya en la primavera de 1967, Raffaele Jannuzzi (quien se convertirá más tarde en diputado socialista) informó a los lectores de la publicación Espresso que Italia había estado al borde del golpe de Estado («Complotto al Quirinale», Espresso, 14 de mayo de 1967). El intento de De Lorenzo de hacer callar a Jannuzzi mediante un proceso judicial por difamación resultó contraproducente ya que la instrucción sacó a la luz tal cantidad de pruebas que el gobierno no tuvo más remedio que autorizar la apertura de una investigación parlamentaria sobre «los acontecimientos de 1964». (Senado italiano. Commissione parlamentare d’inchiesta sugli eventi del giungo-luglio 1964. Informe de 2 volúmenes publicado en Roma en 1971).
[60] Relazione della Commissione parlamentare d’inchiesta sugli eventi del giungno-luglio 1964, Roma 1971, p. 67. Citado en Igel, Andreotti, p. 51, y en Willan, Puppetmasters, p. 38.
[61] Commissione parlamentare d’inchiesta sugli eventi del giugno-luglio 1964, Relazione di minoranza, Roma 1971, p. 307. Ver Igel, Andreotti, p. 53.
[62] Fragmento de Igel, Andreotti, p. 52.
[63] Después de comprobar la existencia de vínculos entre Licio Gelli y varios terroristas de extrema derecha, el juez italiano Carlo Palermo ordenó a la sección antiterrorista del SISMI que le aportara su ayuda a la investigación. El 16 de abril, esta sección proporcionó información sobre la intervención estadounidense en Italia. Era probablemente la primera vez que la sección cumplía con su misión, y fue cerrada de inmediato. La prometedora carrera de Emilio Santillos, el director de la sección antiterrorista del SISMI, se vio bruscamente interrumpida y varios de sus colaboradores tuvieron un trágico destino. El coronel Florio, miembro del SISMI, murió en un misterioso accidente automovilístico; el coronel Serrentiono abandonó el servicio por «razones de salud»; el mayor Rossi se suicidó. El mayor Antonio de Salvo fue el único que salió de la sección sano y salvo y se hizo masón. Fuente: Igel, Andreotti, p. 232.
[64] Diario británico The Observer, 21 de febrero de 1988.
[65] Senato della Repubblica Italiana. Relazione della Commissione Parlamentare d’Inchiesta Sulla Loggia P2, Roma 1984.
[66] Proveniente de una entrevista con Willan. Fragmento de Willan, Puppetmasters, p. 55.
[67] Igel, Andreotti, p. 229.
[68] Citado en la publicación británica The New Statesman, 21 de septiembre de 1984.
[69] Hugh O’Shaughnessy, «Gladio: Europe’s best kept secret». Se suponía que aquellos agentes iban a quedarse detrás de las líneas enemigas si el Ejército Rojo invadía Europa occidental. Pero aquella red, creada con las mejores intenciones, degeneró en ciertos países convirtiéndose en instrumento del terrorismo y de la agitación política de extrema derecha. Diario británico The Observer, 7 de junio de 1992.
[70] Gentile, Gladio, p. 28.
[71] Ibid.
[72] Televisión británica Newsnight, transmitido en BBC1 el 4 de abril de 1991.
[73] Willan, Puppetmasters, p. 41.
[74] Informe de la Investigación Senatorial de 1995 sobre el Gladio y los atentados, p. 97.
[75] Ibid., p. 164.
[76] Willan, Puppetmasters, p. 97. Buscetta hizo revelaciones al juez Falcone en diciembre de 1984. Este valiente magistrado fue posteriormente asesinado por la mafia.
[77] Declaración de Liggio ante el tribunal de Calabria, en 1986. Citado en Willan, Puppetmasters, p. 97.
[78] Willan, Puppetmasters, p. 94.
[79] Colby, Honourable Men, p. 395.
[80] Ver, por ejemplo, McNamara, Robert, Retrospect: The Tragedy and Lessons of Vietnam (Random House, New York, 1995).
[81] Willian, Puppetmasters, p. 93.
[82] Publicación política británica Statewatch, enero de 1991.
[83] Gentile, Gladio, p. 105.
[84] Publicación política británica Statewatch, enero de 1991, y Gentile, Gladio, p. 19.
[85] Publicación política italiana Europeo, 16 de noviembre de 1990.
[86] Allan Francovich, Gladio: The Puppeteers.
[87] Resultados de las tres principales formaciones políticas italianas (DCI, PCI y PCI) en las elecciones legislativas desde 1968 hasta 1994:
1968 1972 1976 1979 1983 1987 1992 1994
DCI (%) 39 38 38 38 32 34 29
PCI (%) 26 27 34 30 29 26 23 28
PSI (%) 14 9 9 9 11 14 13 2
PCI + PSI (%) 41 36 44 40 41 40 37 30
[88] Pike Report: Report of the House Select Committee on Intelligence [Pike Committee], Ninety-fourth Congress (Village Voice, New York, 1976), p. 193 y 195.
[89] Jœ Garner, We Interrupt this broadcast. The Events that stopped our lives. From the Hindenburg Explosion to the Death of John F. Kennedy Jr (Sourcebooks, Naperville, 2000), p. 87.
[90] Fragmento de Willan, Puppetmasters, p. 220.
[91] Willan, Puppetmasters, p. 325.
[92] Fragmento de Willan, Puppetmasters, p. 219.
[93] Informe de la Investigación Senatorial de 1995 sobre el Gladio y los atentados, p. 294 et 295.
[94] Ibid., p. 294
[95] Sobre el mismo tema, ver «1980: carnage à Bologne, 85 morts», Réseau Voltaire, 12 de marzo de 2004.
[96] Diario británico The Guardian, 16 de enero de 1991.
[97] Agencia internacional de prensa Associated Press, 20 de noviembre de 1990.
[98] Entrevista de Serravalle realizada por Peter Marshall, de la BBC, en el marco de un reportaje especial sobre el Gladio que se transmitió en el programa Newsnight el 4 de abril de 1991.
[99] Allan Francovich, Gladio: The Puppeteers.
[100] Informe de la investigación senatorial de 1995 sobre el Gladio y los atentados, p. 242 y 364.
[101] Senato della Repubblica. Commissione parlamentare d’inchiesta sul terrorismo in Italia e sulle cause della mancata individuazione dei responsabili delle stragi: Stragi e terrorismo in Italia dal dopoguerra al 1974. Relazione del Gruppo Democratici di Sinistra l’Ulivo. Roma, junio de 2000. Documento designado aquí como Informe de la Investigación Senatorial de 1995 sobre el Gladio y los atentados. Los 8 miembros de la comisión eran: Valter Bielli, diputado; Antonio Attili, diputado; Michele Cappella, diputado; Piero Ruzzante, diputado; Alessandro Pardini, senador; Raffaele Bertoni, senador; Graziano Cioni, senador; Angelo Staniscia, senador. Fuente: Philip Willan, «US ‘supported anti-left terror in Italy’. Report claims Washington used a strategy of tension in the cold war to stabilise the centre-right» en el diario británico The Guardian, 24 de junio del año 2000.
[102] Informe de la Investigación Senatorial de 1995 sobre el Gladio y los atentados, p. 41.
[103] Ibid.
[104] Ibid., p. 42.
[105] Philip Willan, diario británico The Guardian, 24 de junio de 2000.
[106] Ibid.
martes, 2 de marzo de 2010
Los ejércitos secretos de la OTAN (VI)
Expansión de la OTAN, despliegue de misiles y nueva doctrina militar de Rusia
Reunión de los jefes de Estados Mayores de los 63 Estados miembros en la sede de la OTAN (Bruselas, 26-27 de enero de 2010).
por Rick Rozoff*
En pocos días, la OTAN ha puesto al desnudo sus objetivos. En un año, y recurriendo a la fuerza de forma más o menos acentuada, la alianza atlántica ha venido enrolando, uno a uno, a todos los Estados de Europa, del Medio Oriente y de Oceanía en la interminable guerra de Afganistán. Simultáneamente, con el tendencioso pretexto de dar respuesta a una supuesta amenaza iraní, la OTAN está desplegando a las puertas de Rusia un sistema de intercepción de misiles nucleares que destruye el equilibrio estratégico con Moscú y viola el principio del desarme nuclear progresivo. Por su parte, al considerarse directamente amenazada, Rusia está reactivando con urgencia sus alianzas y programas de desarrollo de armamento.
Numerosos han sido los acontecimientos vinculados a las cuestiones militares y de seguridad en Europa y Asia que se han producido este mes, concentrándose en una semana de reuniones, declaraciones e iniciativas sobre temas que van desde el despliegue del escudo antimisiles hasta la escalada de la guerra más grande del mundo, desde un nuevo sistema de seguridad en Europa hasta una nueva doctrina militar rusa.
Aunque ha transcurrido una generación desde del fin de la guerra fría y casi lo mismo desde la desaparición de la URSS, los acontecimientos de la semana pasada recuerdan hechos de otra década y de otro siglo. Los veinte años o más de guerra en Afganistán y la controvertida instalación de misiles en Europa también fueron noticias de actualidad en un mundo bipolar.
Veinte años más tarde, sin Unión Soviética, sin Pacto de Varsovia y ante una Rusia considerablemente disminuida y amputada, Estados Unidos y la OTAN han militarizado Europa a un nivel sin precedente –subordinando en realidad casi todo el continente a un bloque militar dominado por Washington– y han comenzado en el sur de Asia la mayor ofensiva de lo que ya se ha convertido en la guerra actual más prolongada del mundo.
De las 44 naciones de Europa y del Cáucaso (excluyendo a los micro-Estados y al seudo Estado otanense de Kosovo), sólo 6 –Bielorrusia, Chipre, Malta, Moldavia, Rusia y Serbia– han escapado a la movilización de sus ciudadanos por parte de la OTAN que sigue ampliando su despliegue en el frente afgano. Pero la cifra [de países no movilizados] debe reducirse próximamente.
De esos 44 países, sólo 2 –Chipre y Rusia– no son miembros de la OTAN o de su programa de transición conocido como Asociación por la Paz, y Chipre se encuentra bajo una presión extremadamente intensa tendiente a incorporarlo a ese programa.
El 4 y el 5 de febrero de 2010, los ministros de Defensa de los países miembros de la OTAN se reunieron en Estambul, Turquía, donde realizaron una ronda de 2 días de deliberaciones. Las discusiones se concentraron en la guerra de Afganistán, el despliegue de la OTAN en Kosovo y los acelerados planes de expansión de un sistema de misiles interceptores de envergadura mundial hacia el este de Europa y el Medio Oriente. El encuentro de Estambul se produjo una semana después de la celebración, en Bruselas, de una reunión de 2 días del Comité Militar de la OTAN en la que participaron 63 jefes de Estados Mayores de los países miembros de la OTAN y de los 25 países «proveedores de tropas», según la terminología de ese bloque militar, incluyendo a los altos comandantes militares de Israel y Pakistán. Como temas principales de esa conferencia figuraban la guerra en Afganistán y la nueva concepción estratégica de la OTAN, cuya adopción formal debe tener lugar durante la cumbre de la alianza atlántica prevista para este año.
El comandante de los 150 000 soldados que Estados Unidos y la OTAN tienen actualmente en Afganistán, el general Stanley McCrystal, asistió a ambas reuniones. El secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, presidió la segunda. «Afganistán y la defensa antimisiles son los ejemplos de las nuevas prioridades en los que Gates quiere que se concentre la OTAN.» [1]
Como indicaba la cantidad de jefes de Estados Mayores presentes en las reuniones de Bruselas (63), el alcance de la OTAN se ha extendido mucho más allá de las fronteras de Europa y Norteamérica durante los 10 últimos años. Las tropas que sirven en Afganistán bajo las órdenes de ese bloque militar provienen de todos los continentes habitados, del Medio Oriente y de Oceanía (Con más de 1 500 soldados, Australia aporta el contingente más importante de los países presentes en Afganistán que no son miembros de la OTAN, mientras que otras naciones no europeas, como Armenia, Azerbaiján, Bahrein, Colombia, Egipto, Georgia, Nueva Zelanda, Singapur, Corea del Sur y los Emiratos Árabes Unidos ya tienen tropas en Afganistán o están enviándolas.).
El día que comenzó la reunión de ministros de Defensa de la OTAN, en Estambul, el presidente rumano Traian Basescu anunció que había aceptado el pedido de la administración Obama de acoger en territorio rumano los misiles interceptores estadounidenses. Esa decisión se produce 5 semanas después del anuncio de que misiles antibalísticos estadounidenses del tipo Patriot serán instalados en una región de Polonia situada a media hora de la frontera occidental de Rusia.
Al día siguiente, el 5 de febrero, o sea dos meses después de la expiración del tratado START [2] entre Estados Unidos y Rusia que reglamenta la reducción de las armas nucleares y sistemas de lanzamiento [3], la agencia de prensa rusa Interfax anunció que «el presidente Dimitri Medvedev aprobó la doctrina militar de Rusia para el decenio y los principios básicos de su política de disuasión nuclear» [4].
La misma fuente citó al secretario adjunto del Consejo de Seguridad [ruso] y ex jefe de Estado Mayor, el general Yuri Baluyevsky, quien comentaba la nueva doctrina rusa: «Esta previsto desarrollar los componentes terrestres, marítimos y aéreos de la triada nuclear… Rusia tiene que garantizar la coherencia de su desarrollo democrático utilizando una garantía de estabilidad como las armas nucleares como medio de disuasión estratégica… Rusia se reserva el derecho de utilizar armas nucleares únicamente si peligra su existencia como Estado.» [5]
El comentario del diario indio The Hindu especificaba que «La doctrina especifica 11 amenazas militares externas a Rusia, 7 de las cuales provienen del oeste. La expansión de la OTAN hacia el este y su insistencia en un papel mundial aparecen identificadas como la amenaza número 1 para Rusia.»
Agregaba el artículo: «Estados Unidos es fuente de otras importantes amenazas incluidas en la doctrina, aunque nunca se mencionan explícitamente en el documento. Entre estas se incluyen los intentos tendientes a desestabilizar países y regiones y a socavar la estabilidad estratégica; la creciente militarización de los Estados y de los mares vecinos; la creación y despliegue de una defensa antimisiles de carácter estratégico, así como la militarización del espacio y el despliegue de sistemas estratégicos no nucleares de alta precisión.»
En cuanto a la fecha escogida para la aprobación de esta nueva estrategia militar rusa, el artículo la presenta como una respuesta a las recientes decisiones sobre el escudo antimisiles estadounidense y a la lentitud de las negociaciones START.
«La nueva doctrina de defensa ha dado lugar a una ley que fue publicada al día siguiente del anuncio por parte de Rumania de su intención de desplegar misiles interceptores estadounidenses como parte de un escudo antimisiles de carácter global al que Rusia se opone con toda su energía. Artículos anteriores habían observado que el Kremlin había pospuesto la aprobación de su doctrina, preparada el año pasado, porque no quería poner en peligro las negociaciones START que se estaban desarrollando con Estados Unidos.» [6]
La agencia china de prensa Xinhua hizo una observación similar: «Los analistas dicen que la decisión rumana se produce en un momento crucial en que Washington y Moscú están a punto de firmar un documento continuador del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START-1, siglas en inglés) que ya expira. Por consiguiente, la medida puede imprimir un cambio radical a las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, en proceso de descongelación, y poner a prueba sus vínculos bilaterales.» [7]
Bajo el título «Principales amenazas externas de guerra», la nueva Doctrina militar rusa [8] cita en orden de importancia las siguientes preocupaciones:
- El hecho de arrogarse prerrogativas mundiales en violación del derecho internacional y de extender una infraestructura militar hasta las fronteras de Rusia, incluso mediante la ampliación de una alianza militar;
- La desestabilización de diferentes Estados y regiones, que implica el debilitamiento de la estabilidad estratégica;
- El despliegue de contingentes militares de Estados (y bloques) extranjeros en los territorios vecinos de Rusia y de sus aliados, así como en sus aguas territoriales;
- El establecimiento y despliegue de sistemas de defensa antimisiles de carácter estratégico que socavan la estabilidad mundial y violan el equilibrio de fuerzas en el plano nuclear, así como la militarización del espacio con el despliegue de armas de precisión de los sistemas estratégicos no nucleares;
- Los reclamos territoriales en contra de Rusia y de sus aliados y la injerencia en sus asuntos internos;
- La proliferación de armas de destrucción masiva y de sistemas de lanzamiento que hacen aumentar la cantidad de Estados nuclearizados;
- La violación de acuerdos internacionales por parte de un Estado y el fracaso en cuanto a la ratificación y aplicación de los tratados internacionales anteriormente firmados sobre la limitación y la reducción del armamento;
- El uso de la fuerza en los territorios de los Estados limítrofes con Rusia en violación de la Carta de las Naciones Unidas y de las demás normas del derecho internacional;
- La escalada de conflictos armados en los territorios vecinos de Rusia y de las nacionales aliadas;
En la 46ª Conferencia anual de Seguridad de Munich, celebrada el 6 y el 7 de febrero, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, declaró: «Debo decir que esta nueva doctrina no refleja el mundo real». En realidad, cualquier lectura objetiva de los 9 puntos ya citados confirma que esta doctrina describe el mundo exactamente tal como es… desgraciadamente.
Por ejemplo, luego que el presidente de Rumania revelara que los misiles estadounidenses serían desplegados en su país, una declaración de su ministerio de Relaciones Exteriores precisó: «Rumania ha sido y sigue siendo dentro de la OTAN un promotor coherente del proyecto sobre el desarrollo progresivo y adaptado del sistema de defensa antimisiles en Europa… La decisión de participar en el sistema estadounidense responde totalmente a lo que se decidió sobre ese tema en las cumbres de la OTAN en Bucarest, en 2008, y en Estrasburgo, en 2009.» [9]
El primer día de la Conferencia de Seguridad de Munich, el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, declaró que: «Con la desintegración de la Unión Soviética y de la Organización del Tratado de Varsovia surgió una verdadera oportunidad de hacer de la OSCE [Organización por la Seguridad y la Cooperación en Europa] una organización plena capaz de ofrecer el mismo nivel de seguridad a todos los Estados de la región euro-atlántica. Sin embargo, no se aprovechó esa oportunidad ya que se decidió favorecer la estrategia de expansión de la OTAN, lo cual no sólo significa mantener las líneas que dividieron Europa durante la guerra fría en zonas con diferentes niveles de seguridad sino también mover esas líneas hacia el este. El papel de la OSCE se vio, en realidad, reducido a servir a esa política a través de la supervisión de los problemas humanitarios en el espacio postsoviético.»
Prosiguió Lavrov haciendo un análisis del fracaso de las medidas de seguridad adoptadas en Europa después de la guerra fría: «No es difícil comprobar que el principio de indivisibilidad de la seguridad en el seno de la OSCE no funciona. Recordemos el bombardeo contra la República Federal de Yugoslavia en 1999, cuando un grupo de Estados miembros de la OSCE, comprometidos por esta declaración política, cometió una agresión contra otro Estado miembros de la OSCE.
Todo el mundo recuerda también la tragedia de agosto de 2008 en Transcaucasia, donde un Estado miembro de la OSCE, firmante de diversos compromisos en el campo del no uso de la fuerza, recurrió a esa fuerza, incluso contra los soldados de la paz de otro Estado miembro de la OSCE, violando no sólo el Acta Final de Helsinki sino también el acuerdo de preservación de la paz en Georgia-Osetia del Sur, que excluye el uso de la fuerza.» [10]
El secretario general de la OTAN, Rasmussen, hizo uso de la palabra al día siguiente. No sólo fue incapaz de responder a la acusación de que la paz y la seguridad en Europa están en peligro debido al implacable avance de su organización militar hacia las fronteras de Rusia, sino que se pronunció por la implicación de la OTAN más allá del continente para así abarcar el mundo.
Al proclamar que «en la era de la inseguridad globalizada nuestra defensa territorial tiene que comenzar más allá de nuestras fronteras», Rasmussen insistió en que «la OTAN pueda convertirse en un foro de consulta sobre las cuestiones de seguridad en el mundo.»
Su discurso incluyó también el pedido de «llevar a un nuevo nivel la transformación de la OTAN conectando la alianza con el sistema internacional más amplio en vías enteramente nuevas.» Rusia no puede proponer un sistema de seguridad común para Europa, pero la OTAN sí puede ordenar uno que sea internacional. Rasmussen se regocijó de que la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad que mantiene la OTAN en Afganistán «se refuerce nuevamente este año, con más de 39 000 soldados suplementarios» en el campo de batalla que Occidente ha abierto en ese país, ya tan martirizado.
Madeleine Albright (presidenta del Comité de Sabios de la OTAN) y el almirante Giampaolo Di Paola (presidente del Comité Militar de la OTAN), antes de su presentación de la nueva concepción estratégica de la alianza atlántica.
© OTAN .
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No sólo no expresó reservas sobre una guerra que dura ya 9 años y que se hace cada día más sangrienta sino que se refirió a ella celebrándola como un modelo para el mundo: «Nuestra experiencia en Afganistán (…) me conduce a [otra] consideración: la necesidad de transformar la OTAN en un foro de consulta sobre las cuestiones de seguridad en el mundo (…) La OTAN es un marco que ya ha probado ser capaz, como ningún otro, de combinar la consulta en materia de seguridad, la planificación y las operaciones en el terreno de manera más eficaz que la suma de sus miembros. Una vez más, vean Afganistán.» [11]
Konstantin Kosachev, presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Duma [el parlamento ruso], también hizo uso de la palabra en la Conferencia de Seguridad de Munich: «Pienso que el problema actual de la OTAN es que la OTAN se desarrolla en sentido contrario: está tratando de actuar cada vez más y más mundialmente, pero sigue pensando localmente… A partir del momento en que la OTAN comienza a desbordar sus fronteras, ya no se trata solamente de un asunto interno de la OTAN.»
También «acusó a la alianza de provocar el conflicto entre Georgia y Rusia prometiendo una posible adhesión a Tbilisi…» [12]
También intervino en Munich el actual viceprimer ministro ruso y ex ministro de Defensa Serguei Ivanov. Refiriéndose a las conversaciones START, actualmente en suspenso, declaró que «Es imposible hablar seriamente de la reducción de las capacidades nucleares cuando una potencia nuclear trabaja en el despliegue de sistemas de protección contra los vectores de cabezas de las demás países». Recordó a los participantes de la conferencia que «Rusia redujo unilateralmente sus arsenales nucleares tácticos en un 75% en relación con el nivel de éstos a principios de los años 1990, pero Estados Unidos no respondió de forma similar e incluso se negó a retirar sus armas de Europa.» [13]
Dos días después de la conferencia de Munich, el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolai Patruchev, reafirmó las inquietudes anteriormente expresadas por Lavrov y Kosachev al indicar: «Nosotros dudamos seriamente [que Rusia pueda sentirse más segura debido a la expansión de la OTAN]. La OTAN representa más bien una grave amenaza para nosotros.»
Una importante agencia rusa de prensa escribió que «Patruchev criticó a la OTAN por sus continuos esfuerzos de expansión, incluyendo sus estímulos a los pedidos de adhesión de Georgia y Ucrania. También reprochó a la OTAN el haber armado y preparado a Georgia para un ataque contra Osetia del Sur y Abjasia. Afirmó que los países de la OTAN siguen proporcionando armamento a Tbilisi a pesar de las protestas de Rusia.» [14]
Como prueba de que las preocupaciones rusas están perfectamente justificadas, durante la jornada de apertura de la 10ª semana anual de la OTAN que comenzó en Ucrania el 9 de febrero, el gobierno de Georgia «aprobó el Programa Nacional Anual de cooperación con la OTAN [PNA] para 2010» [15], iniciativa promocionada por la OTAN poco después de la invasión georgiana contra Osetia del Sur y de la guerra con Rusia de agosto de 2008.
Guerra en los Balcanes, guerra en el sur de Asia, guerra en el Cáucaso. Es ese el modelo que la OTAN llama a reproducir a escala mundial. Y mientras ese bloque militar sigue desplazándose hacia el este, llega acompañado de tropas y de equipamiento bélico, de bases aéreas y navales y de instalaciones del escudo antimisiles.
El 9 de febrero, el jefe del Estado Mayor General de las fuerzas armadas de Rusia, Nikolas Makarov, advirtió que: «El desarrollo y despliegue del escudo antimisiles está dirigido contra la Federación Rusa.» [16]
Dijo también «que las diferencias con Estados Unidos sobre el escudo antimisiles estaban bloqueando el tratado de reducción de armas nucleares» y que «las diferencias habían impedido hasta ahora la firma del tratado sobre dichas armas.» [17]
También en referencia a las negociaciones START, declaró: «Los planes estadounidenses de defensa antimisiles constituyen una amenaza para la seguridad nacional rusa y han frenado el avance hacia un nuevo tratado sobre el control de armas con Washington».
Según las propias palabras de Makarov, «El tratado sobre el armamento estratégico ofensivo en el que venimos trabajando actualmente tiene que tener en cuenta el vínculo entre el armamento estratégico defensivo y el ofensivo. Se trata de un vínculo muy estrecho, [esas armas] son absolutamente interdependientes. Sería falso no tomar en cuenta la defensa antimisiles.» [18]
Al principio de la semana, el vocero del ministerio ruso de Relaciones Exteriores, Andrei Nesterenko, reiteró el pedido de su país de que las armas nucleares tácticas estadounidenses sean retiradas de Europa. Dijo que «sería bienvenida una retirada de las armas tácticas estadounidenses de Europa hacia Estados Unidos. Debería [esa medida] venir acompañada de la demolición completa e irreversible del conjunto de infraestructuras que garantizan el despliegue de ese armamento en Europa». Reafirmó además la posición de su país que estipula que «Las armas nucleares sólo deben desplegarse en el territorio de los Estados que las poseen.» [19]]
Seis días más tarde, confirmando los presentimientos de Rusia y para manifestar la oposición de Occidente en cuanto al tema, el ex secretario general de la OTAN George Robertson era citado en la prensa turca exigiendo que las ojivas [nucleares] estadounidenses se mantengan en Alemania. Robertson reconoció que Estados Unidos tiene entre 40 y 90 armas nucleares en la base aérea de Incirlik, en Turquía. Lord Robertson no es alemán ni estadounidense pero, como ex mandamás de la OTAN, se considera a sí mismo en todo su derecho de decidir sobre esa grave cuestión.
El 10 de febrero, Wladyslaw Stasiak, alto consejero de la presidencia polaca, se encontraba en Washington para conversar sobre el inminente despliegue de los misiles antibalísticos Patriot Advanced Capability-3 (PAC-3). Se reunió allí con los miembros del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense y con «expertos de la Heritage Foundation de tendencia conservadora y del Center for International and Strategic Studies.»
Posteriormente declaró: «Hemos hablado del futuro de la OTAN en el contexto de una nueva concepción estratégica, así como de la OTAN de hoy, sobre todo en lo tocante al artículo 5 y su aplicación práctica», o sea la cláusula de asistencia mutua [20].
Ese mismo día un vocero del ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania expresó preocupación en cuanto al despliegue de misiles estadounidenses en su hermano país del Mar Negro, Rumania. «Como país vecino de Rumania no podemos aceptar que los planes estadounidenses de despliegue del escudo antimisiles en la cercanía de nuestra frontera pasen inadvertidos, sobre todo en la medida en que se supone que ciertos elementos tengan sus bases en el Mar Negro.» [21]
Vladimir Voronin, quien fue hasta septiembre pasado presidente de Moldavia, país que tiene fronteras con Rumania y con Ucrania, advirtió recientemente que el despliegue de misiles estadounidenses en las costas de Rumania y en las aguas de ese país «puede transformar la vecina Moldavia en un frente de primera línea» y que «la posición de Rumania en cuanto al escudo antimisiles estadounidense y un apoyo tan abierto por parte de la actual dirección moldava pueden tener consecuencias desastrosas para la seguridad en la región.» [22]
De esa manera [Voronin] se hacía eco del embajador ruso ante la OTAN, Dimitri Rogozin, quien explicaba 2 días antes: «Los planes estadounidenses de desplegar un sistema de defensa antimisiles en Europa son un pretexto para establecerse en las fronteras de Rusia» y «Estados Unidos está utilizando las acciones de Irán para mundializar su propio sistema de defensa antimisiles.» [23]
Cuatro días después de haber realizado esas declaraciones, Voronin declaraba que «el despliegue de ABM [misiles antibalísticos, siglas en inglés] estadounidenses en Rumania conduce de nuevo Europa hacia la guerra fría» y expresaba sus dudas en cuanto a que «las ABM estadounidenses apunten hacia la amenaza iraní.» [24]
En 2008, el Pentágono abrió en el desierto israelí de Neguev una base de radares en la que trabajan más de 100 hombres. El equipamiento de esa base tiene un alcance de 2 900 millas, o sea casi 3 veces la distancia que separa las capitales de Israel y de Irán. El radar FBX de la base avanzada de Nevatim Air Base puede controlar toda la parte oriental de Rusia y gran parte del sur de ese país.
Mientras más protestan Estados Unidos y sus aliados por la supuesta amenaza iraní, más se cierra el cordón de misiles interceptores occidentales alrededor de Rusia.
El 10 de febrero, la prensa local escribió que «la República Checa está en conversaciones con la administración Obama para acoger un centro de comando en el marco del plan modificado de defensa antimisiles de Estados Unidos.» [25]
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Tropas USA embarcando en un avión de transporte.
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Al día siguiente, el embajador de China en Rusia, Li Hui, reafirmó que «Pekín está preocupado por los planes [del escudo antimisiles estadounidense] que pudieran perturbar el equilibrio estratégico y la estabilidad actuales e intensificar las tensiones». En una correcta caracterización del verdadero alcance del proyecto estadounidense de misiles interceptores, «sostuvo que la creación de una defensa antimisiles global minaba los esfuerzos internacionales por poner fin a la proliferación nuclear» [26].
Sus advertencias, al igual que las de Rusia, fueron escuchadas en Washington y entre los aliados de la OTAN. El 12 de febrero, Polonia aprobó un Acuerdo sobre el Estado de las Fuerzas (ASOF, siglas en inglés) con Estados Unidos para «100 soldados estadounidenses que deben ser estacionados en Polonia, en el marco del escudo, que incluirá misiles Patriot y SM-3.» [27] Es quizás la primera confirmación de que los interceptores Standard Missile-3 0 de largo alcance instalados en navíos (y/o basados en tierra) serán desplegados junto a los misiles Patriot Advanced-3 cerca de la frontera occidental de Rusia.
El mismo 12 de febrero, el primer ministro búlgaro Boiko Borisov reveló que Estados Unidos iniciará conversaciones con su gobierno con vistas al posible despliegue de elementos de misiles interceptores de primera línea en ese país del Mar Negro. El embajador estadounidense James Warlick confirmó que ya se realizaron las discusiones preliminares. El jefe de Estado búlgaro justificó su deseo de tomar esa arriesgada decisión declarando que: «Mi opinión es que tenemos que dar pruebas de solidaridad. Cuando se es miembro de la OTAN, hay que trabajar por la seguridad colectiva.» [28]
Considerando todo lo anterior, el hecho que el gobierno ruso haya invitado a la ex secretaria de Estado estadounidense Madeleine Albright y su banda de «Sabios» del «Grupo de Expertos» encargado de elaborar la nueva concepción estratégica de la OTAN a exponer el 11 de febrero en el Instituto de Relaciones Exteriores de Moscú es una farsa.
La OTAN no es el proveedor de seguridad internacional que dice ser. No es un socio de la organización de Naciones Unidas, a la que ha eclipsado y mutilado, ni de ninguna otra organización internacional o regional. Ni constituye la base de una «alianza de democracias».
La OTAN es un pacto ofensivo, sin ley y asesino, que se reserva de forma unilateral el derecho de reeditar a escala mundial su agresión armada en los Balcanes y en el sur de Asia. Es una amenaza para la humanidad.
Rick Rozoff
Periodista residente en Chicago. Director de Stop NATO international.
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Traducido el español por la Red Voltaire a partir de la traducción al francés de André Comte
[1] Bloomberg News, 4 de febrero de 2010.
[2] Strategic Arms Reduction Treaty (START).
[3] «With Nuclear, Conventional Arms Pacts Stalled, U.S. Moves Missiles and Troops to Russian Border», por Rick Rozoff, Stop NATO, 22 de enero de 2010.
[4] Interfax, 5 de febrero de 2010.
[5] Ibid.
[6] «Vladimir Radyuhin, New Russian doctrine sees NATO, U.S. as main threat», The Hindu, 7 de febrero de 2010.
[7] Xinhua, 8 de febrero de 2010.
[8] Texto disponible únicamente en ruso.
[9] Financiarul, 6 de febrero de 2010.
[10] Estenograma de la intervención de S. V. Lavrov, Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, en la 46ª Conferencia de Munich sobre los problemas de la política de seguridad, 6 de febrero de 2010.
[11] «Speech by Anders Fogh Rasmussen at the 46th Munich Security Conference», Voltaire Network, 7 de febrero de 2010.
[12] Reuters, 7 de febrero de 2010.
[13] RIA Novosti, 6 de febrero de 2010.
[14] RIA Novosti, 9 de febrero de 2010.
[15] Georgia Times, 10 de febrero de 2010.
[16] Reuters, 9 de febrero de 2010.
[17] Reuters, 9 de febrero de 2010.
[18] Associated Press, 9 de febrero de 2010.
[19] Itar-Tass, 4 de febrero de 2010.
[20] Polish Radio, 10 de febrero de 2010.
[21] RosBusiness Consulting, 10 de febrero de 2010.
[22] RIA Novosti, 7 de febrero de 2010.
[23] Bloomberg News, 5 de febrero de 2010.
[24] Voice of Russia, 11 de febrero de 2010.
[25] Prague Post, 10 de febrero de 2010.
[26] Voice of Russia, 11 de febrero de 2010.
[27] Deutsche Presse-Agentur, 12 de febrero de 2010.
[28] Reuters, 12 de febrero de 2010.
LA JUVENTUD MUSULMANA EN EL SIGLO XXI [1]
Dr. Abdulaziz Sachedina
Department of Religious Studies
University of Virginia
Abdulaziz Sachedina Una vez finalizado el siglo XX, es el momento de reflexionar sobre nuestros logros y fracasos a la hora de responder al desafío de crear una sociedad sana en la tierra, tal y como lo plantea el Corán. Durante toda su historia, la humanidad ha luchado por lograr esta sociedad ideal. El modelo que persigue el Islam es también un modelo válido para toda la humanidad. La misión de todos los profetas y de todos los sabios ha sido que la humanidad, a través de su perfección espiritual y moral, consiga establecer una sociedad justa.
Pero no ha sido una tarea fácil. Muchas personas han luchado y se han esforzado por hacer de este mundo un lugar mejor para vivir, un lugar donde surjan individuos con una vida espiritual equilibrada, formados sobre la base de profundos valores morales inculcados a través de las principales instituciones de socialización, como la familia, la comunidad, los centros religiosos, etc. A este respecto, el Corán nos recuerda en más de una ocasión que “el hombre sólo recibe aquello por lo que se esfuerza, verá el resultado de su esfuerzo, y luego será recompensado por ello generosamente” (53:39-41). En otras palabras, la humanidad debe seguir esforzándose por obtener su recompensa final y definitiva. ¿Cómo conservar ese ímpetu en la fe, esforzándose por seguir siendo musulmán, es decir, una persona que ha “sometido” todo su ser a la voluntad divina?
¿Por dónde empezar?
Sin embargo, en este esfuerzo por reflexionar sobre nuestra condición, la pregunta es: ¿por dónde empezar en nuestra auto-evaluación? En 1971, el Dr. ‘Ali Shari‘ati –activista y pensador iraní y, en más de un sentido, un verdadero portavoz de la juventud musulmana de los setenta– planteó esta cuestión en una conferencia a los estudiantes de la Universidad Politécnica de Teherán. En la conferencia, Shari‘ati exponía su intención de animar a los estudiantes para que reflexionaran acerca del papel que debían jugar en las condiciones existentes en el Irán del Shah. Aunque el asunto le fue planteado específicamente a la juventud musulmana de Irán, Shari‘ati hacía referencia a un ámbito de actuación mucho más amplio, pues parecía incluir a toda la juventud de la Umma musulmana. Eran los jóvenes musulmanes el principal objetivo de la modernización que estaba teniendo lugar a un ritmo incontrolable en el mundo musulmán. Eran los jóvenes musulmanes quienes se enfrentaban al mayor desafío planteado a su fe, bajo el impacto de la cultura moderna y desacralizada. Los jóvenes musulmanes eran invitados a renunciar a ciertos valores familiares y sociales que formaban parte de su identidad, para adoptar en su lugar un sentimiento de alienación [2] y convertirse en imitadores de todo lo “moderno”, supieran o no lo que significa realmente la “modernidad”.
Por lo tanto, en términos generales, se esperaba que la juventud musulmana, ya fuera de Irán o de otros lugares, reflexionara sobre esta cuestión clave planteada por el Dr. Shari‘ati. Además, esta interesante pregunta era muy apropiada en ese ambiente particular de transformaciones sociales de los años sesenta y setenta que estaban teniendo lugar en todas las sociedades del Tercer Mundo. Estas dos décadas, la de los sesenta y los setenta, estuvieron marcadas por la declaración de independencia de los nuevos estados nacionales de Asia y África, creando nuevas identidades nacionales en la era post-colonial. Había llegado el momento de reflexionar sobre el papel que debía jugar la herencia religiosa, moral y cultural del pasado en la nueva era de racionalismo y secularismo.
Esta nueva era racionalista se caracterizaba por pretender ser la fuente de todos los valores humanos, sin referencia alguna a una autoridad sagrada como Dios o a mensajes revelados como el Corán. Por otra parte, el secularismo redujo el papel de la religión a la esfera privada de los individuos, creando una dicotomía entre lo “espiritual” y lo “mundano”, entre lo “privado” y lo “público” [3] . Negó a la religión y a sus instituciones intermediarias como la “iglesia” cualquier función o influencia en la toma de decisiones políticas en el ámbito público. Bajo el dominio del racionalismo y del secularismo se plantearon preguntas sobre la importancia y el sentido de la religión en la vida del hombre y la mujer modernos. ¿Qué lugar ocuparía la cultura tradicional y su sistema de valores a la hora de definir la educación de los hombres y las mujeres del futuro? ¿Quién estaría al frente de la nueva actividad económica y social, en vista de la separación entre el Estado y la tradicional autoridad religiosa de la “iglesia”? (Quizás, en el contexto islámico deberíamos hablar de la “mezquita”, aunque era más bien la “madraza” la que jugaba el papel de institución religiosa responsable de la educación islámica).
Estas y otras muchas preguntas planteadas por el Dr. Shari‘ati son tan universales que todas las sociedades humanas se han sentido impelidas a solucionar el estado de confusión y desequilibrio a partir de sus propias raíces religiosas y morales. A la sombra de los fenomenales avances tecnológicos durante las últimas tres décadas, los seres humanos han experimentado cambios sociales y culturales muy rápidamente. Estos cambios han sido tan repentinos que han provocado trastornos psicológicos y culturales en muchas personas. Además, la tecnología y, muy en especial, la comunicación interactiva a través de dispositivos electrónicos y su objetivo de construir una “superautopista de comunicación global”, ha influido en nuestra manera de ver el mundo en general, y las relaciones interpersonales en particular. Ciertamente, la religión interviene en todas las etapas de nuestra vida. Regula nuestras relaciones con Dios y con nuestros semejantes. Cuando la religión se convierte en algo insignificante y se reduce a una entre otras muchas formas de expresión cultural, se ven amenazados tanto su valiosa existencia como el tipo de relaciones interpersonales que fomenta su presencia. En su lugar, la codicia personal y ciertas formas extremas de egoísmo engendran egocentrismo y un individualismo que predica “yo soy lo primero”. Si bien la máxima “conócete a ti mismo” tiene su valor, también tiene consecuencias negativas si no nos preocupamos por el bienestar de los demás, tal y como enseña la religión, pudiendo dar lugar a individuos egoístas y egocéntricos.
¿Qué debemos hacer?
A comienzos del siglo XX, ‘Allama Iqbal, el gran filósofo musulmán, había planteado una pregunta similar, insistiendo en la urgente necesidad de cambiar en profundidad el escenario sociopolítico al que se enfrentaba la Umma en la década de 1930, periodo caracterizado por la dominación extranjera y el flagrante imperialismo occidental [4] . El destino futuro de la juventud musulmana que creció en este periodo de confusión se enfrentaba a peligros de una naturaleza diferente. Se trataba del peligro de ser política y moralmente indiferente y no hacer lo bastante para resistir contra la hegemonía política y cultural europea. Se trataba del peligro de someterse ante las poderosas fuerzas de las potencias imperialistas coloniales. Desde el punto de vista de Iqbal, este sentimiento de resignación fomentaba una actitud incluso más peligrosa que los proyectos hegemónicos de los gobiernos colonialistas. Para defenderse, la comunidad musulmana debía buscar la manera de superar la pobre situación cultural en la que se encontraba. Los musulmanes debían ser capaces de defenderse por sí mismos, tanto interna como externamente. Internamente, tenían que revivir su herencia cultural para recuperar el dinamismo de los primeros musulmanes. Externamente, tenían que aprender la ciencia y la tecnología modernas para dominar el sentimiento de impotencia [5] . De ahí el lamento de Iqbal, preguntando a la comunidad musulmana: “¡Orientales! ¿Qué debemos hacer? ¿Qué haremos para seguir siendo musulmanes?”
Cuando comencé a evaluar las necesidades religiosas de nuestros jóvenes en Norteamérica, me di cuenta de que las preguntas planteadas por el Dr. Shari‘ati y por ‘Allama Iqbal no sólo resultan adecuadas hoy en día, sino que están tremendamente vigentes. No obstante, ahora que nos adentramos en el siglo XXI, su vigencia es de un carácter bien distinto, bajo unas circunstancias sociopolíticas muy diferentes. Los musulmanes hemos recorrido un largo camino hasta llegar a este estadio de nuestro desarrollo. A medida que hemos viajado de un continente a otro en busca nuevos hogares que nos permitieran estar a salvo, y de una cultura a otra en busca de una nueva identidad, hemos experimentado trastornos sociales y religiosos de gran envergadura, tanto a nivel individual como comunitario. En nuestros encuentros religiosos, hemos reflexionado sobre nuestros objetivos y los hemos expuesto como comunidad, aunque sea de un modo imperfecto. Opino que, en ciertos asuntos como una valoración crítica de nuestros rituales religiosos o las manifestaciones de nuestra vida cultural, nos hemos explicado bien. En otras cuestiones no hemos conseguido crear canales de comunicación adecuados entre nosotros, como en el caso del futuro enfoque de nuestra religión bajo el impacto de los desafíos sociales a los que debemos enfrentarnos individual y colectivamente.
Todavía estoy esperando ver un diálogo bienintencionado entre todos los grupos y los individuos que representan las diversas formas de vida en Occidente. Todavía deseo ver un análisis inteligente, tolerante y cívico de la diversidad social en Occidente, tanto a nivel religioso como cultural. La diversidad es un elemento tan esencial de nuestra vida en Occidente que ignorarla podría llevarnos a descuidar una estrategia adecuada que nos permita tratar con ella de un modo eficaz y beneficiarnos como musulmanes occidentales. A comienzos del siglo XXI, el hecho es que, después de cuarenta años desde que abandonamos nuestros lugares de origen e intentamos echar raíces en Occidente, todavía nos enfrentamos a muchas cuestiones sin resolver relacionadas con nuestro modo de entender la vida y nuestro grado de identificación con el nuevo entorno social. Estas cuestiones sin resolver incluyen la manera en la cual entendemos nuestra integración en el universo social de Occidente como una de las muchas comunidades religiosas que lo componen, y su impacto sobre el sentimiento religioso de las generaciones futuras [6] . Cuando nos adentramos en el siglo XXI, no nos queda otra opción que, una vez más, retomar la pregunta planteada por el Dr. Shari‘ati, y tal vez reformularla para subrayar el carácter apremiante de la pregunta de Dr. Iqbal: “En las actuales circunstancias, ¿Qué podemos hacer para seguir siendo musulmanes?” (No en el sentido cultural, sino en el sentido literal, es decir, “alguien que se somete a la voluntad de Dios”). Esta pregunta debería conducirnos a investigar de manera realista los medios disponibles para poder aumentar nuestra capacidad de seguir siendo “quienes se someten a la voluntad de Dios”.
Instituciones tradicionales para la socialización
Tradicionalmente, hemos dependido de la familia, la escuela, (la madraza, tanto laica como religiosa) y la mezquita –en ese orden– como los principales canales y las instituciones básicas para transmitir la información necesaria sobre la forma de vida islámica. La familia no sólo fomenta con amor y devoción esos valores que permiten a los seres humanos establecer unas relaciones interpersonales sanas, sino que ofrece los medios para mantener con firmeza estos valores de socialización en periodos de miedo y ansiedad. Este papel protector de la familia prosigue en la escuela, donde los maestros, mediante su compromiso de inculcar la curiosidad intelectual en los niños, han dado un paso adelante demostrando esos nobles valores en las materias y los métodos que han decidido enseñar. A través de las relaciones interpersonales y la conducta ejemplar de su personal, la escuela genera confianza y seguridad para poder afrontar las situaciones y las circunstancias desconocidas de la vida. Por otro lado, la mezquita –y, en la actualidad, el “centro islámico”–, en el contexto de las sociedades occidentales, ofrece el vínculo entre este mundo y el otro, creando de una manera sutil una comunidad de creyentes unidos por el único propósito de estar al servicio de los objetivos espirituales del Islam. Al poner el acento en la dimensión espiritual del ser humano, la mezquita se convierte en la fuente de la fortaleza espiritual tan importante para poder afrontar la dura realidad de la vida humana, llena de contradicciones. Además, invita a los individuos a buscar el equilibrio entre sus ocupaciones de la vida diaria que pueden distraerlos de su objetivo original, y la necesidad de una vida marcada por la espiritualidad y la moral.
En consecuencia, el líder ( imam) de la mezquita actúa, al menos en teoría, como un guía espiritual y moral, mediante su conocimiento y su conducta íntegra. En resumen, el papel asignado a estas tres importantes instituciones es fomentar una sociedad humana sana. La familia, la escuela y la mezquita actúan como mediadoras entre los intereses individuales y colectivos de los musulmanes. Permítanme añadir que estas tres instituciones en concreto se consideran las fuerzas más cohesionadas que impulsan a los jóvenes musulmanes a convertirse en elementos activos para mejorar la sociedad. El papel central asignado por el Islam a la familia en la educación de las futuras generaciones de musulmanes pone de relieve la pesada carga que reposa en todo momento sobre los hombros de esta institución. Más adelante volveremos sobre este asunto.
Los medios de comunicación de masas –sobre todo la televisión– en Norteamérica y en otros lugares de la “aldea global”, juegan un importante papel como transmisores de valores morales entre los individuos y han ejercido un impacto negativo, reemplazando a instituciones tradicionales como la familia, la escuela y la mezquita y convirtiéndose en el único canal para transmitir esos valores a la siguiente generación. Se suponía que estas tres instituciones garantizarían la continuidad y la estabilidad en periodos de profundas transformaciones sociales. Sin embargo, la televisión en particular se ha extralimitado en su función de ayudar a la familia y la escuela a la hora de ofrecer contenidos audiovisuales educativos para los jóvenes y, en su lugar, se ha atrevido a apelar a los instintos más bajos de su joven audiencia. Es suficiente recordar el debate en curso entre los legisladores y la cadenas de televisión para valorar la gravedad de los efectos que esta programación ha tenido sobre la juventud, en una sociedad donde las relaciones familiares son desastrosas. Todo ello ha alarmado a personas de todas las profesiones y condiciones sociales que se preocupan por sus hijos. La situación se ha vuelto crítica debido a las formas extremas de consumismo y a la indiferencia frente a los valores morales. No sería exagerado decir que la sociedad norteamericana, como consecuencia de los medios de comunicación de masas, se ha vuelto autocomplaciente, hedonista, y carente de un imperativo moral en su modo de conducta. El control de los medios de comunicación de masas es tan absoluto que es difícil imaginar un modo de hacer frente a su impacto negativo para poder hacerse cargo otra vez del proceso de desarrollo de la conciencia moral de nuestra comunidad. No hay hogar que pueda escapar al intrusismo de la televisión en el desarrollo moral de nuestra juventud. La situación ha empeorado con la ausencia de la supervisión de los jóvenes por parte de los padres, la cual en su momento fue posible aplicar cuando los padres permanecían más tiempo en casa.
La situación a dado lugar a una crisis de valores a nivel global. Nadie puede escapar al impacto perjudicial de los medios de comunicación, lo cual se ha traducido en un “analfabetismo moral” generalizado. En su estudio crítico titulado Why Johnny Can't Tell Right from Wrong? (“¿Por qué Johnny no puede distinguir lo correcto de lo incorrecto?”), William Kilpatrick ha demostrado que el problema más apremiante de los Estados Unidos es el fracaso a la hora de transmitir el patrimonio moral a la juventud. Kilpatrick da razones convincentes a favor de la educación del carácter en el sistema escolar de los Estados Unidos a través de códigos de conducta y de responsabilidad, a través de sus profesores y mediante conductas adecuadas. Aún cuando la mayor parte de las recomendaciones de Kilpatrick están pensadas para su aplicación en la escuela, es obvio que las raíces de este analfabetismo moral podrían atribuirse a la ausencia de una vida familiar saludable para los jóvenes. Nosotros, los musulmanes, podemos y debemos participar en los programas educativos ejerciendo nuestra influencia a través de asociaciones de padres de alumnos y exigiendo que la escuela desarrolle planes de estudio que mejoren la educación del carácter.
La familia y la mezquita en el mundo occidental
A nivel comunitario, en Occidente realmente sólo disponemos de dos instituciones que puedan proporcionar los imperativos morales deseables y el criterio operativo para definir lo que es bueno o malo para nuestra juventud: la familia y la mezquita. El Islam considera la familia como la institución más importante para mantener una vida saludable desde el punto de vista moral y espiritual. El famoso lema “la familia que reza unida permanece unida” refleja una realidad basada en la experiencia humana de muchas generaciones de familias. Los padres pueden hacer algo más que proporcionar los medios de subsistencia a su familia y educar a sus jóvenes. Ellos son los responsables de desarrollar la personalidad de sus hijos a través de una conducta adecuada. Esta conducta no sólo incluye llevar a cabo juntos los rituales religiosos. También implica ayudar a que los niños desarrollen una conducta moral que incluye el auxilio a los pobres y los hambrientos, el respeto a los derechos de los demás, etc. [7] La cultura desacralizada que domina el universo social de Occidente ha trivializado la religiosidad y el compromiso moral. La juventud actual carece de la guía que le permita seguir el camino adecuado cuando se enfrenta a un dilema moral. La escuela, debido a su insistencia en desarrollar un individuo autónomo que sabe lo que es bueno o malo a través de su propio desarrollo intelectual, ha creado un desierto moral en el que se supone que una juventud inexperta, sin la guía adecuada para afrontar las complejas situaciones humanas, encontrará por sí misma la solución a sus conflictos morales.
En consecuencia, los padres deben asumir un papel activo en el desarrollo moral de sus hijos. Esto puede llevarse a cabo de dos maneras en el marco de la sociedad occidental: en primer lugar, participando plenamente en el desarrollo intelectual de sus hijos hasta que éstos alcancen la madurez. Esta participación incluye aprender a comunicarse con las generaciones más jóvenes a través de sus libros y materiales de lectura, es decir, las fuentes de su formación intelectual y moral. En segundo lugar, ofreciendo formas de entretenimiento constructivas (tanto en el hogar como fuera de él), e implicándose personalmente en la selección de las mismas. Implicarse en este aspecto de la formación moral es muy importante y casi inevitable, pues existe una enorme presión sobre los niños desde fuera de sus hogares para que participen en cierto tipo de actividades aparentemente neutrales. Por otra parte, es precisamente en esta etapa cuando las imágenes creadas por los medios de comunicación a través de la televisión y los videos dejarán su impronta permanente sobre el carácter de los niños, quedando en segundo plano su desarrollo moral. Corresponde a los padres comprender plenamente el impacto de la tecnología mediática, como el video o la televisión, sobre nuestros jóvenes. Los padres que logren comunicarse con sus hijos a estos dos niveles facilitarán también que los jóvenes se comuniquen con sus padres y se dejen aconsejar por ellos antes de adoptar cualquier decisión de carácter moral.
La clave está en desarrollar relaciones con una juventud que está bajo la presión externa constante para someterse a las exigencias que plantea una cultura desacralizada y nihilista. En una época en la que tanto el padre como la madre trabajan fuera de casa, ya sea por necesidad económica o por elección personal, se presta muy poca atención a las relaciones familiares destinadas a cultivar una trayectoria personal repleta de valiosas experiencias que contribuyan a crear una sólida base moral. La capacidad de integrar estas experiencias da sentido a nuestras vidas y a nuestra conducta. El aspecto más impactante de la actual cultura en la que vivimos es descubrir lo mal que se comportan nuestros jóvenes. Esto se atribuye a la falta de comunicación entre padres e hijos. Según el Wall Street Journal (6 de abril de 1990), los padres estadounidenses invierten una media de menos de quince minutos a la semana en dialogar seriamente con sus hijos. Es decir, invierten un promedio de diecisiete segundos al día en comunicarse con ellos. Como resultado, los niños y los adolescente desconocen cada vez más la manera de relacionarse con sus padres, y parecen desobedecer y faltar al respeto a los adultos. En la mayoría de los casos, el mal comportamiento de los niños ha hecho que los adultos eviten su compañía. Las madres están ansiosas por conseguir un empleo tan sólo para alejarse de los niños.
Si hago estas observaciones es porque creo que pueden ayudarnos a comprender los problemas que afrontamos a la hora de educar a nuestros hijos en el entorno de la sociedad occidental. También nos permite darnos cuenta de la dificultad que supone ayudar a nuestros hijos a formar su carácter. Por eso el Islam establece una responsabilidad recíproca entre padres e hijos: los padres amarán a sus hijos y les brindarán su atención y cuidado, y los hijos obedecerán y respetarán a sus padres para merecer ese amor y cuidado. Los padres tienen derecho a trasmitir sus valores a sus hijos. No pueden ser testigos mudos cuando otros elementos sociales (TV, video, etc) tratan de imponer sus propios valores a los niños. La formación del carácter es un asunto importante y ningún padre puede permitirse el lujo de mostrarse indiferente al respecto.
Las actividades religiosas en la mezquita ofrecen la orientación básica para dar sentido a la vida y el comportamiento de los musulmanes. Los espacios religiosos de la mezquita y la madraza comparten la responsabilidad de establecer sólidas relaciones entre familias, necesarias para una educación saludable de las futuras generaciones. Es a través del matrimonio y la paternidad que el Islam busca impartir educación moral. Como institución para la socialización de los musulmanes, la mezquita asume por tanto un papel central en el desarrollo de la personalidad musulmana. ¿Está cumpliendo la mezquita su verdadera función? Como persona profundamente consciente de hasta qué punto la mezquita ha cumplido con la función que de ella se esperaba en el contexto de la sociedad norteamericana, puedo decir que, en última instancia, es la comunidad la que decide qué desea de esta institución religiosa. Si los miembros de la comunidad se conforman con los rituales religiosos que tradicionalmente se llevan a cabo en la mezquita, entonces la mezquita se limitará a eso. Sin embargo, si la comunidad espera más de la mezquita con respecto al desarrollo moral y espiritual de los jóvenes, deberá planificar actividades de acuerdo a estas expectativas. Y es aquí donde creo que el liderazgo musulmán, tanto a nivel religioso como administrativo, ha fracasado a la hora de reconocer la importancia que debe darse a atraer y mantener a los jóvenes en el Islam. A pesar de que la juventud se enfrenta a las malas influencias en su contacto diario con el mundo exterior, fuera de la seguridad del hogar, la comunidad musulmana sigue sin desarrollar programas específicos en beneficio de la juventud.
Las jóvenes musulmanas se enfrentan a un desafío aún mayor si quieren mantener intactas sus convicciones morales cuando están en la sociedad. Hay muy poca sensibilidad con respecto al modo en que los derechos de las jóvenes musulmanas están siendo violados en una sociedad que considera “anticuado” y “retrógrado” el punto de vista de las mujeres musulmanas con respecto a la moralidad. No es exagerado señalar que, según el Islam, amenazar la integridad personal y moral de una mujer en cualquier sociedad es amenazar la familia, la comunidad e incluso el tejido moral y social de la nación. Tengo la esperanza de que el presente estudio, realizado para evaluar las necesidades intelectuales y socio-religiosas de nuestros jóvenes en Occidente, pueda ser tenido en cuenta a la hora de corregir la actual desidia en este asunto tan delicado. Y aún más importante, espero sinceramente que los líderes de la comunidad adopten las medidas necesarias para fortalecer a la juventud musulmana estableciendo programas en los centros islámicos donde se solicite a las familias musulmanas su participación a todos los niveles de planificación y ejecución. La clave es crear un ambiente interactivo en la comunidad, y no esperar a que la crisis exija esfuerzos menos planificados para corregir la situación. Que Dios nos guíe a todos hacia el camino de la verdadera prosperidad, la “sumisión a la voluntad de Dios”, al-islam.
NOTAS.-
[1] Traducción, extracto y adaptación del artículo aparecido en: http://people.virginia.edu/~aas/article/article2.htm (Nota de la Redacción).
[2] La alienación o enajenación es el fenómeno de suprimir la personalidad, desposeer al individuo de su personalidad o deshacer la personalidad del individuo, controlando y anulando su libre albedrío, para hacer a la persona dependiente de lo dictado por otra persona u organización. El alienado permanece dentro de sí, ensimismado por su desorientación social. (Nota de la Redacción).
[3] Para más información sobre estos conceptos en el Islam tradicional, véase Leslie P. Peirce, “ Mitos y realidades sobre el harén ”, en revista Alif Nûn nº 72, junio de 2009. (Nota de la Redacción).
[4] Para más información, véase Muhammad Iqbal, La reconstrucción del pensamiento religioso en el Islam , Trotta, Madrid, 2002. (Nota de la Redacción).
[5] Para una opinión critica sobre la necesidad de adoptar la ciencia moderna en el mundo islámico, véase Seyyed Husein Nasr, “El Islam y la ciencia moderna”, en revista Alif Nûn nos 70 (abril de 2009) y 71 (mayo de 2009) . (Nota de la Redacción).
[6] Para más información, véase M. Ali Kettani, “ Musulmanes en sociedades no islámicas: retos y oportunidades ”, en revista Alif Nûn nº 44, diciembre de 2006. (Nota de la Redacción).
[7] Para más información, véase Abderraman Cherif-Chergui, “La universalidad de la educación islámica”, en revista Alif Nûn nos 45 (enero de 2007) y 46 (febrero de 2007) . (Nota de la Redacción).
Un día tras otro, más redes israelíes “se colapsan” y más “secretos” son descubiertos...
El Agente Michel Abdo Admite su Implicación en la Muerte de Awali
01/03/2010
Fuentes de seguridad dijeron a Al Manar el lunes que el agente Michel M. Abdo había admitido durante las investigaciones su implicación en el asesinato del mártir de la Resistencia, Galib Awali.
Las fuentes dijeron que un grupo del Mossad israelí se había reunido con el mencionado agente en su casa, donde se planeó el asesinato de Awali.
Entretanto, una fuerza militar detuvo a un residente de Trípoli, en el norte de Líbano, bajo la sospecha estar colaborando con el Mossad israelí. El sospechoso, Yaudat H. fue sometido a un interrogatorio.
Según el diario libanés As Safir, el arresto del hombre fue posible gracias a la información obtenida de otros sospechosos, que fueron detenidos en el pasado bajo la sospecha de colaborar con el enemigo israelí y apuntaron a la implicación de Yaudat H. El sospechoso estuvo bajo vigilancia hasta que fue finalmente arrestado el pasado domingo por la Inteligencia militar libanesa.
El sospechoso fue detenido en su vivienda, donde según informes, los militares descubrieron varios pasaportes que fueron utilizados para viajar a Chipre y otros destinos. As Safir también informó que un ordenador portátil y varios equipos avanzados de telecomunicaciones fueron hallados en su apartamento, incluyendo un dispositivo que estaba oculto en una caja y que fue utilizado para la comunicación por radio con aviones.
Los informes también revelaron que el sospechoso, que comerciaba con repuestos de coches, tiene a varios miembros de su familia sirviendo en el Ejército libanés, incluyendo un pariente que es un oficial de alto rango. Algunos conocidos de Yaudat H. dijeron que su situación financiera parecía muy buena últimamente y que poseía varios coches de lujo.
fuente:http://www.almanar.com.lb/NewsSite/NewsDetails.
Cárceles made in USA
La desvergüenza del gobierno de Estados Unidos
Granma
De cada cuatro presos en el mundo, uno está en una cárcel de los Estados Unidos. La composición de los presos es profundamente racista: uno de cada 15 adultos negros está preso; uno de cada 9 entre 20 y 34 años; y uno de cada 36 hispanos. Dos tercios de los condenados a cadena perpetua son negros o latinos, y en el caso del estado de Nueva York, solo el 16,3% de esos reclusos son de raza blanca.
· Cada año mueren 7 000 personas en cárceles estadounidenses, muchas son asesinadas o se suicidan.
· Por ejemplo, los guardias en las prisiones de Estados Unidos usan regularmente pistolas Taser. De acuerdo con un informe de una organización, 230 ciudadanos estadounidenses murieron por el uso de este tipo de armas desde el 2001. En la denuncia se citó el caso de una prisión en el condado de Garfield, Colorado, acusada de utilizar regularmente estas pistolas o pulverizadores de pimienta contra los presos, y de atarles después a sillas en posturas extrañas durante varias horas.
· Recientemente, se informó que 72 personas han perdido la vida en los últimos cinco años dentro de los centros de detención de emigrantes.
· Un informe dado a conocer por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en el mandato final de W. Bush, señalaba que había 22 480 encarcelados en prisiones estatales y federales que eran portadores del VIH o enfermos confirmados de SIDA, y se estimaba que 176 reclusos estatales y 27 federales murieron por causas relacionadas con SIDA . Por ejemplo, de acuerdo con una información de Los Angeles Times del 20 de septiembre de 2007, se registraron 426 casos de muerte en las prisiones de California en el 2006, debido a un tratamiento médico tardío. De ellos, 18 fallecimientos fueron considerados como "evitables" y otros 48 como "posiblemente evitables". Un recluso diabético de 41 años de edad, Rodolfo Ramos, murió después de haber sido abandonado solo y cubierto por sus propias heces durante una semana. Los funcionarios de la prisión no le proporcionaron tratamiento médico, pese a conocer su condición.
· Al menos en 40 estados de la Unión las cortes tratan como adultos a norteamericanos de entre 14 y 18 años. Unos 200.000 menores son sometidos en Estados Unidos a juicios en tribunales para mayores, a pesar de estar demostrado lo equivocado de este proceder.
· Trece centros de detención de menores en Estados Unidos sufren de altos índices de abuso sexual y en promedio, uno de cada tres jóvenes recluidos denunciaron haber sido agredidos.
· En las prisiones hay aproximadamente 283 000 enfermos mentales, cuatro veces más que en los hospitales psiquiátricos.
· El 4,5% de los presos en cárceles estatales y federales sufrió uno o más ataques sexuales. El 2,9% informó haber sufrido incidentes en los que había estado involucrado el personal de las instalaciones penitenciarias, mientras el 0,5% afirmó haber sido atacado sexualmente por otros presos y por el personal penitenciario.
· Formas físicas y directas de brutalidad y tortura contra presos son endémicas en las prisiones de Estados Unidos. Hace unos pocos años, una película británica, *Torture:* *America’s Brutal Prisons* (Tortura: Las prisiones brutales de Estados Unidos), incluye horrorosas escenas de cámaras de vigilancia en Florida, Texas, Arizona y California, en las cuales los guardias golpean severamente a presos —hasta matan a varios— con pistolas Taser y eléctricas, perros de ataque, rociadas de químicas y dispositivos peligrosos de inmovilización. Pero, lo más dañino de la incomunicación prolongada es que ese abuso mental de los presos los afecta de manera profundamente alarmante. Muchos presos se vuelven locos (si es que no eran enfermos mentales ya) o se suicidan, por este castigo infrahumano. Se encuentran en unidades de segregación restrictiva, y muchos de ellos también están en aislamiento —pero el gobierno no da a conocer esos datos. La mayoría de los presos en Estados Unidos que están incomunicados lo han sido durante más de cinco años.
fuente:http://www.rebelion.org/noticia
¿Alguien tiene respuesta?
Koldo Campos Sagaseta
¿Por qué es terrorismo tirar una bomba en una calle y no lo es tirar diez mil bombas sobre una ciudad?
¿Por qué las armas nucleares que Irán no tiene son más peligrosas que las armas nucleares que Israel acumula?
¿Por qué los daños colaterales tienen muñones?
¿Por qué la violencia, mala venga de donde venga, no lo es cuando llueve del cielo?
¿Es el fósforo blanco menos dañino para un palestino que para un israelí?
¿Por qué hacer estallar en pleno vuelo un avión estadounidense es terrorismo y hacer lo mismo con un avión cubano es disidencia?
¿Por qué Milosevic se suicidó en la cárcel y Aznar se dedica a impartir conferencias?
¿Qué principio democrático hace posible que en las Naciones Unidas 5 votos valgan más que 192?
¿Por qué hay países intervenidos por desacatar una resolución de Naciones Unidas mientras Israel ha ignorado más de un centenar?
¿Por qué se habla más del muro de Berlín que ya no existe, que del muro israelí en Palestina que se sigue construyendo?
Si el fin no justifica los medios, ¿por qué acabar con Sadam requería arrasar Irak? ¿Por qué derrotar a los talibanes exige destruir Afganistán?
Si el fin justifica los medios, ¿qué se puede reprochar entonces a Ben Laden? ¿Qué se puede censurar a Al Qaeda?
Si al margen de razón y derecho, hubo quienes desataron la guerra porque, a su criterio, el mundo era un mejor lugar sin su enemigo, ¿por qué condenar a quien, al margen de razón y derecho, piense que el mundo es un mejor lugar sin torres gemelas?
¿Cómo se hace la guerra en nombre de la paz, cómo se mata en nombre de la vida?
fuente:http://www.rebelion.org/noticia.php
Nunca debemos olvidar a Gaza
Khalid Amayreh
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
A pesar de la ligera mejora de la situación humanitaria en general, la franja de Gaza sigue siendo una zona de desastre. De hecho, en términos de la pura destrucción de hogares e infraestructuras, se puede comparar el enclave costero con el Haití asolado por el terremoto, con la diferencia fundamental de que mientras la calamidad de la isla caribeña fue un desastre natural, la de Gaza fue infligida por el criminal régimen israelí.
Israel sigue impidiendo hoy que entren en Gaza gran cantidad de productos de consumo. Esta política, que se suele justificar con cuestiones de seguridad, en realidad no tiene nada que ver con la seguridad. Es una medida deliberada que tiene el objetivo de atormentar aún más a los habitantes de Gaza demostrándoles que Israel tiene la última palabra y que se deberían haber sometido a la voluntad sionista. Así es como se comportaban los nazis con los habitantes del Ghetto de Varsovia, obligándoles a introducir de contrabando en el campo comida y otros productos.
Lo que es más escandaloso es que el régimen sionista está impidiendo categóricamente que entren en Gaza los materiales de construcción que se necesitan para reconstruir los 4.000 hogares que se calcula fueron destruidos parcial o completamente durante el ataque nazi del año pasado contra este empobrecido territorio.
Por desgracia, esta política cruel y criminal no está siendo cuestionada por la comunidad internacional, la cual sigue haciendo públicos comentarios tópicos acerca de la necesidad de satisfacer las necesidades humanitarias de la población de Gaza, mientras miles de gazatíes, cuyas casas fueron destruidas por los nazis de nuestra época, continúan viviendo a la intemperie totalmente expuestos a los elementos de la naturaleza.
De hecho, la larga pesadilla que están padeciendo en Gaza resulta intolerable para el sentido común. Los israelíes, que sólo el año pasado asesinaron a más de 1.400 gazatíes, incluyendo más de 350 niños afirmando haberlo hecho en defensa propia, mantienen este asfixiante bloqueo como una expresión de sadismo, de crueldad y de un odioso afán de venganza. ¿Qué más se puede decir de un gobierno cuyos ministros y portavoces aparecen rutinariamente en las pantallas de la televisión jactándose y regodeándose del sufrimiento de los niños de Gaza?
No cabe la menor duda de que el continuo bloqueo de Gaza ha expuesto la brutal fealdad del rostro de Israel y ha demostrado que Israel y los nazis alemanes son dos caras de la misma moneda. Sin embargo, limitarse a exponer la horrible cara de Israel no salvará las vidas de los gazatíes o permitirá que los a conciencia torturados habitantes del mayor campo de detención del mundo rehagan sus vidas, destrozadas por un Estado que asesina, roba y miente, y luego afirma ser la única democracia de Oriente Medio.
Por lo tanto, es importante hacer todos los esfuerzos imaginables y cuanto sea posible para ayudar a Gaza a reconstruir su vida y a recuperar algo similar a una vida normal. Es indudable que hombres y mujeres valientes de todos el mundo, que a veces arriesgan sus vidas para llamar la atención sobre la difícil situación de Gaza, han hecho esfuerzos admirables. Con todo, es imprescindible que se hagan esfuerzos más cualitativos y eficaces para cambiar verdaderamente la situación.
En pocas palabras, nunca se debe permitir que Gaza muera discretamente y en silencio. Éste era el mensaje hace más de tres años cuando empezó el cruel bloqueo y éste es el mensaje hoy, porque la situación general de Gaza no se diferencia realmente de la de hace tres años.
Por desgracia, no podemos confiar demasiado en la "buena voluntad" de la mayoría de los países, quizá con la excepción de algunos gobiernos magnánimos como el de Turquía, que ha utilizado gran parte del peso diplomático del Estado turco para ayudar a la causa justa del oprimido pueblo de Gaza.
La administración Obama, a la que muchas personas habían concedido el beneficio de la duda cuando llegó al poder hace más de un año, ha resultado ser un aliado de la insolencia y arrogancia de poder israelí.
De forma similar, Europa no está haciendo nada en términos reales, aparte de emitir comunicados con hermosas palabras acerca de la crisis humanitaria en Gaza y la necesidad de permitir a los gazatíes reconstruir sus casas.
Y Egipto, que supuestamente es el país árabe vecino y hermano el cual se supone que se apresura a ayudar a Gaza, está terminando y perfeccionando un nefasto muro subterráneo de cemento a lo largo de su frontera con Gaza para impedir el contrabando de comida con la zona bloqueada.
Hasta la Autoridad Palestina está animando implícitamente a Israel, Egipto y Occidente para que mantengan la presión sobre Gaza con la esperanza de que esta presión empuje a sus habitantes a alzarse contra Hamás.
¿Cómo puede semejante entidad, que está en connivencia con Israel y conspirando con él en contra de su propio pueblo, formar parte auténticamente en cualquier reconciliación nacional palestina?
En vista de ello, es necesario movilizar una vez más a los pueblos del mundo para que se alcen y se manifiesten de forma contundente para presionar a sus respectivos gobierno para que, a su vez, estos presionen a Israel para que acabe con este vergonzante, sádico y cruel castigo colectivo.
Necesitamos ver a millones de personas tomar las calles en todas partes para manifestarse por Gaza y por la humanidad. En última instancia, Gaza se ha convertido en la verdadera prueba del compromiso moral de la humanidad.
Dios no lo quiera, pero si no conseguimos salvar a Gaza de las garras del sio-nazismo, el propio futuro de la humanidad será funesto.
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php
Sayyed Nasrallah a los Israelíes: Nunca Volveréis a Líbano
Al-Manar
01/03/2010
El secretario general de Hezbollah, Sayyed Hasan Nasrallah, hizo notar el lunes que el enemigo israelí se había visto obligado a cambiar su tono y buscar la pacificación en su frontera norte y advirtió que la opción de la guerra tendría grandes y peligrosas implicaciones que no estarían limitadas a Israel.
Tras enfatizar que la Resistencia es fuerte porque está apoyada por su pueblo, hecho éste que asusta a Israel, Sayyed Nasrallah se dirigió al presidente israelí Shimon Peres, que declaró el fracaso de Israel y sacó a las tropas israelíes de Líbano, diciendo: “Nunca volveréis a Líbano.”
Sayyed Nasrallah habló a través de una gran pantalla de televisión para conmemorar el nacimiento del Profeta como parte de la Semana de Unidad Islámica en el completo de Sayyed as Shuhadaa, en el suburbio del Sur de Beirut.
Sayyed Nasrallah comenzó su discurso subrayando la importancia de la unidad islámica dada la actual situación. Su Eminencia hizo notar que los puntos de desacuerdo entre los musulmanes podían ser convertidos en puntos de unidad, enfatizando que no debería haber ninguna razón para que los musulmanes estén divididos cuando existe una voluntad de unidad.
En lo que respecta a la política, Sayyed Nasrallah afirmó que el enemigo israelí es indiferente a la opinión de los más de 1.000 millones de musulmanes que viven en el mundo y está buscando anexionar Jerusalén Este a su territorio e incluir a varios sitios sagrados musulmanes en la así llamada “herencia nacional israelí”. “Todo esto ocurre entre el silencio árabe e islámico sólo interrumpido por pequeñas declaraciones de denuncia,” dijo Su Eminencia, que añadió que nadie está defendiendo en la actualidad los sitios sagrados de los musulmanes, excepto los palestinos, que caen víctimas un día tras otro.
“Israel no espera ninguna respuesta de la calle árabe ni de los gobiernos árabes. Más bien toma en cuenta a la reacción de una minoría constituida por los pueblos de Líbano y Palestina y los gobiernos de Irán y Siria,” dijo Sayyed Nasrallah. “Esta minoría que resiste es consciente de su fuerza y se niega a rendirse,” señaló Su Eminencia, que añadió que ella no teme la muerte, sino que quiere vivir con honor y dignidad.
Mientras pidió que la nación asuma su responsabilidad por lo que está sucediendo en Palestina Sayyed Nasrallah dijo que toda la nación árabe tiene que dar las gracias a Siria e Irán por permanecer al lado de la Resistencia y debería emular a estas dos naciones. “Resulta inaceptable dudar de las intenciones de Irán, que sólo busca intervenir para apoyar la causa de Palestina,” dijo Su Eminencia.
El secretario general de Hezbollah apuntó al cambio en el “dialecto” israelí tras su último discurso, que ha sido visto como un hito que ha cambiado el equilibrio estratégico en el conflicto con el enemigo israelí. Dirigiéndose al presidente israelí, Shimon Peres, que declaró el fracaso de Israel y le sacó de Líbano, Su Eminencia dijo: “Nunca volveréis a Líbano. Habéis salido de Líbano una vez y para siempre y os digo: Nunca seréis capaces de regresar.”
“Cuando alguien se enfrenta a Israel con una retórica dura e implacable, aquel se ve obligado a cambiar su discurso. Ellos dicen ahora que quieren buscar la pacificación de su frontera norte,” dijo Sayyed Nasrallah, que añadió que incluso el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, estaba ahora diciendo que su país no quería lanzar una guerra contra ningún estado. “Ellos han advertido que existe una nueva atmósfera en la región.”
Su Eminencia señaló que cuanto fue dicho en el Día de los Líderes de los Mártires fue sólo una parte del total e indicó que la Resistencia tiene todavía muchas sorpresas que descubrirá cuando llegue el momento apropiado. “Los israelíes sabe muy bien que todo lo que hemos dicho puede ser logrado,” añadió Su Eminencia. “Cuando amenazamos a Israel queremos decir lo que decimos e Israel sabe muy bien que cada palabra dicha no hubiera sido pronunciada si no existiera una convicción absoluta en la posibilidad de ponerla en práctica y materializarla. Lo que hemos dicho es sólo una parte y tenemos más sorpresas.”
El líder de la Resistencia dijo además que la opción de la guerra poseía implicaciones peligrosas que no estarían limitadas sólo a Israel. “La Resistencia es fuerte porque está apoyada por su pueblo, y eso que es lo que asusta a Israel,” dijo Su Eminencia.
Sayyed Nasrallah dijo que esperaba que la próxima fase estuviera marcada por algún tipo de presión sobre el gobierno libanés, pero alabó la posición de este último así como la del presidente Suleiman calificándola de “excelente”. En el mismo contexto, Sayyed Nasrallah rechazó las afirmaciones de que el llamamiento para reanudar el diálogo nacional obedeciera a presiones norteamericanas.
El secretario general de Hezbollah dijo que la cumbre de Damasco era una respuesta suficiente a los mensajes norteamericanos hacia Siria. “Todas las afirmaciones sobre divergencias entre Siria, Irán y la Resistencia en Líbano son puras mentiras,” dijo Sayyed Nasrallah.
Según Sayyed Nasrallah, el enemigo israelí continuará recogiendo informaciones sobre Líbano. Su Eminencia recordó que el enemigo israelí nunca ha detenido su guerra contra Líbano a través de sus agentes, enfatizando que los israelíes están buscando a través de esta forma de guerra obtener datos sobre la cantidad y calidad de las armas de la Resistencia. “Si impedimos que el enemigo israelí consiga estos datos, retrasaremos una guerra,” dijo Sayyed Nasrallah, que añadió que una de las principales características de la Resistencia era su “secreto.”
Su Eminencia pasó a abordar a continuación el tema de los agentes y redes de espionaje que operan en Líbano. Dirigiéndose a los agentes y todos aquellos que pueden ser arrestados, Sayyed Nasrallah dijo: “Lo que estáis haciendo no es sólo un crimen contra algunas personas sino una traición contra toda una nación.” Su Eminencia les pidió que extrajeran lecciones de las pasadas experiencias.
Sayyed Nasrallah renovó su llamamiento para que sea aplicada la pena de muerte contra aquellos que han traicionado a su nación. Sin embargo, él hizo un llamamiento a esos agentes para que vuelvan a su nación y pidan perdón a Dios, advirtiendo que muchos más de ellos serían descubiertos en una próxima fase. “Yo lo he dicho antes y lo repito hoy. Sí a la pena capital para estos espías. Ellos deben ser ahorcados y no sólo pasar el resto de su vida en prisión.”
El secretario general de Hezbollah concluyó su discurso advirtiendo al gobierno libanés en contra de compartir información sobre las telecomunicaciones de Líbano con EEUU, diciendo que tal acción equivaldría a colaborar con el enemigo israelí. “Esperamos que ningún partido esté implicado con la Embajada de EEUU,” dijo Nasrallah. “En otro caso, necesitaremos actuar con determinación.”
“Esto es peligroso ya que constituye una violación de la soberanía de Líbano, pero el peligro real reside en otra parte,” dijo Su Eminencia. “Debido a la relación estratégica y la unidad entre EEUU e Israel cualquier información lograda a través de estas peticiones (norteamericanas), al igual que sucede con las redes de espionaje, llega a los israelíes. En otras palabras, esto equivale a suministrar información a Israel, a través de uno de sus socios, en una bandeja de plata. Esperamos que ningún ciudadano libanés colabore con la Embajada de EEUU,” dijo Su Eminencia.
fuente:http://www.almanar.com.lb/NewsSite
Un nuevo Juez Estrella nace en la Audiencia Nacional
Eloy Velasco acusa sin pruebas al Gobierno venezolano de apoyar a las FARC y a ETA
Carlos Martínez
"La Audiencia cree que el Gobierno de Chávez ayuda a ETA y las FARC". Así titula El País una noticia del 1 de marzo. Eloy Velasco, juez instructor de la Audiencia Nacional, dictó ayer un auto de procesamiento contra seis presuntos miembros de ETA y siete de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC) por supuesta colaboración con banda armada e intento de asesinato.
Estos hechos son antiguos y conocidos, pero lo que ha llamado la atención de todos los medios es que en la parte dispositiva del auto, el juez, en el mismo párrafo que solicita la cooperación de los gobiernos venezolano y cubano, establece literalmente: “Líbrese copia del presente Auto y remítase copia al Ministerio de Asuntos Exteriores y al Ministerio del Interior para que practiquen las gestiones pertinentes ante las Autoridades Cubana y especialmente Venezolana para que cooperen a la entrega extradicional de algunos de los procesados, pues obran diligencias en este procedimiento que ponen de manifiesto la cooperación gubernamental venezolana en la ilícita colaboración entre las FARC y ETA y en especial de ARTURO CUBILLAS FONTAN, que tiene o ha tenido un cargo público en ese país”.
Veamos primero las omisiones de la resolución judicial. El auto de Eloy Velasco en ningún momento hace referencia a que el procesado Arturo Cubillas reside legalmente en Venezuela desde el mes de mayo de 1989 como producto de los acuerdos entonces alcanzados por los presidentes Carlos Andrés Pérez y Felipe González. Mientras que el juez, como advierte la nota de prensa de la Embajada Venezolana en Madrid, se toma la molestia de referirse reiteradamente y de manera irrespetuosa al Presidente de los venezolanos, Hugo Chávez, haciendo señalamientos tan tendenciosos como infundados acerca del actual gobierno bolivariano.
El juez español también debería reseñar que prácticamente todos los hechos contenidos en la resolución judicial son producto de la utilización de archivos contenidos en el computador de Raúl Reyes, cuya eficacia probatoria es mucho más que dudosa por haber sido manipulados por el ejercito colombiano. Siendo archivos manipulados y obtenidos con violación del derecho internacional, ningún tribunal imparcial podrá tenerlos en cuenta para dictar una sentencia condenatoria, aun tratándose de delitos de “terrorismo”.
Sobre el contenido del auto, cualquier lector que dedique unos minutos a leer los antecedentes de hecho del auto dictado podrá comprobar que los supuestos vínculos entre el Gobierno de Venezuela y las FARC y ETA no tienen ningún sustento. Se basarían en tres cuestiones: que el procesado Arturo Cubillas es funcionario del Ministerio de Justicia, que está casado con una ciudadana venezolana que ostenta cargo público en aquella república. Y que, según el magistrado, un vehículo militar venezolano escoltó a algunos procesados en un desplazamiento terrestre por Venezuela, hechos que narra sin ningún sustento probatorio. Los autos judiciales deben estar motivados. Por ello deben contener “antecedentes de hecho” y “fundamentos jurídicos”. En este caso, el magistrado se ha “saltado” todo razonamiento y ordena al Gobierno español que pida explicaciones por este caso, lo que el Ministro de Exteriores español ha verificado nada más enterarse por los medios.
Mención aparte requiere el procesamiento en este mismo auto de la ciudadana española Remedios García Albert, que tampoco encuentra ninguna justificación probatoria en la resolución judicial que así lo acuerda. De hecho, como recuerda su defensa, Remedios García Albert nunca ha tenido nada que ver con ETA y siempre ha condenado a dicha organización. Ni siquiera la policía española la ha interrogado a este respecto ni la ha acusado nunca de tener ningún vínculo con esta organización. Sí hubiera tenido el papel de la que el Juez la acusa, la policía española la hubiera acusado, sin duda, de un delito de colaboración con banda armada.
El sinsentido no sólo es jurídico, sino también procesal. Nadie puede explicar cómo en un auto de procesamiento en el que se atribuyen presuntos delitos a los procesados, el magistrado da por probados los hechos y, basándose en suposiciones, se inmiscuye en las relaciones diplomáticas entre diferentes Estados. Pero lo más grave es que estamos hablando de un sumario que por ley es secreto, como hasta los legos en derecho saben. Sin embargo, nada más dictarse se entregaron copias a los periodistas para que lo difundieran de inmediato. Todo esto hace pensar que, más que ante una resolución judicial, nos encontramos con un documento pensado por y para la prensa, la cual ávidamente se ha hecho eco1.
Todo lo anterior se puede explicar por la personalidad y la ideología del magistrado Eloy Velasco. Anteriormente a su reingreso estuvo ocho años al servicio del Partido Popular de la Generalitat Valenciana como Director General de Justicia, cargo del que fue cesado por los conflictos internos que causó en aquella administración. Desde su llegada a la Audiencia Nacional también se ha hecho notar, siendo el único Juez que secundó la ilegal huelga de Magistrados en la Audiencia u ordenando la actuación de la Erztaina fuera de Euskadi.
Resoluciones como la de ayer le auguran una larga y brillante carrera, sustituyendo al Juez Garzón como “juez estrella”... con la ventaja de que Eloy Velasco nunca investigará el franquismo ni a ningún otro terrorismo a gran escala.
http://carlosmartinez.info/content/view/221/1/
NOTAS
1 Algunas de las noticias publicadas inmediantamente dictado el auto judicial:
- También intentaron asesinar a Pastrana. La Audiencia procesa a seis presuntos etarras y siete miembros de las FARC por intentar asesinar a Uribe http://www.europapress.es/nacional/noticia-audiencia-procesa-seis-presuntos-etarras-siete-miembros-farc-intentar-asesinar-uribe-20100301124001.htm
- ABC (ESPAÑA) 12.55 pm Juez procesa 6 miembros de ETA y 7 de FARC por intentar atentar contra Uribe. http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=292052
- RTVE, ETA apoyó a las FARC para atentar contra Uribe en España y bajo la "cooperación" de Venezuela. El juez Velasco dicta prisión para a seis etarras y siete miembros de las FARC. Les acusa de conspirar atentados contra los presidentes Uribe y Pastrana. Uno de los etarras tuvo un cargo público en el Gobierno de Chávez
fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=101416
“En Rosarno ha habido una limpieza étnica”
ENTREVISTA | YASHA MACCANICO, DE LA RED MIGRAEUROP
Yasha Maccanico es integrante de la red Migraeurop y miembro de la misión de visita que se ha entrevistado con los inmigrantes expulsados tras la revuelta de enero.
Giulio Tinessa / Madrid
Jueves 25 de febrero de 2010. Número 120
El 7 y 8 de enero, Rosarno fue escenario de una revuelta de los inmigrantes de la zona, hartos del racismo y de condiciones laborales cercanas al esclavismo. La única medida tomada por las autoridades, después de la “caza del inmigrante” iniciada por la población local, fue la expulsión de la mayoría de los jornaleros subsaharianos a otras zonas, en particular a Bari, y la reclusión de muchos de ellos en Centros de Internamiento para Extranjeros. Hablamos con Yasha Maccanico, integrante de la red Migraeurop, y miembro de la misión internacional de visita que se ha reunido con los migrantes expulsados el pasado 15 de enero.
DIAGONAL: ¿En qué ha consistido la misión internacional?
YASHA MACCANICO: Hemos visitado los dos centros en Bari en los que se encuentran los trabajadores migrantes evacuados de Rosarno. Estaban representados los Parlamentos Europeo e italiano y tres organizaciones en representación de la red Migreurop. En primer lugar queríamos averiguar qué había pasado en Rosarno y hablar con los evacuados; y en segundo, comprobar su situación actual en Bari. También nos importaba saber por qué había gente en el centro cerrado (CIE, centro de identificación y expulsión), mientras que la mayoría había sido trasladada al centro de acogida (CARA, centro de recepción de solicitantes de asilo).
D.: ¿Cuáles son los relatos mas frecuentes de los migrantes de Rosarno?
Y.M.: Los relatos recogidos fueron muy duros. En primer lugar, las condiciones de vida y de trabajo en los campos, con jornadas de hasta 13 horas a 25 euros o de un euro por cada caja de fruta recogida. Según cuentan, se despertaban al amanecer y esperaban ser escogidos al lado de la carretera. En el duro lugar de trabajo en el campo, se encontraban aislados de otras nacionalidades: los africanos subsaharianos eran el último eslabón, por detrás de los magrebíes y los europeos del Este. Las mismas duras condiciones se repetían en las estancias donde vivían: fábricas abandonadas sin condiciones higiénicas ni calefacción. En cuanto a los disturbios, los inmigrantes explican que se rebelaron porque sabían que, además de los insultos habituales, los rosarneses habían disparado contra algunos de ellos. A finales de 2008 había pasado lo mismo. Los del CARA me preguntaban: “¿Por qué nos tratan así, si llevamos a cabo un trabajo para ellos? Somos personas, tenemos familia...”. Los del CIE se sentían engañados, ya que los policías les habían dicho que subieran en los autobuses en los que les evacuaron para su protección, y se les había asegurado que no serían expulsados. De los 320 evacuados hacia Bari, 46 migrantes, internados en el CIE, tienen trámite de expulsión por no tener los documentos en regla.
D.: ¿Cuál es la situación actual de estos inmigrantes?
Y.M.: En el CARA quedaban pocas decenas de ellos, ya que es un centro abierto y muchos ya habían salido hacia Nápoles o Roma. Según dijeron, se encuentran bien y sólo esperan decidir lo que quieren hacer antes de irse, a pesar de estar conmocionados por lo ocurrido. Los del CIE se sienten traicionados, como si estuvieran en una cárcel, “secuestrados”, según dijo uno ellos. No han encontrado representantes de sus embajadas; tienen contacto con el personal del centro, con miembros de asociaciones como el OIM y asistencia legal. Sin embargo, no parece que les hayan entrevistado como víctimas del ataque o de la explotación laboral que sufrieron.
D.: ¿Cuáles son sus perspectivas?
Y.M.: Los del CIE están desesperados y esperan que haya alguna posibilidad de no ser expulsados. El ministro de Interior, Roberto Maroni, dijo que se expulsaría a todos los irregulares y que los que habían sufrido lesiones obtendrían un permiso humanitario. Pero los miembros de la delegación llegamos a la conclusión de que son víctimas de explotación laboral por no decir esclavismo, de violencia y de una limpieza étnica de facto, por muy fuerte que suene la expresión, ya que se ha tratado de echar a todos los trabajadores africanos subsaharianos y no a otros grupos. Habría formas para evitar que se les expulse, ya que han sido testigos de actividades delictivas de las que eran víctimas. Al parecer, las asociaciones que están activas sobre el terreno están analizando esta posibilidad. Los del CARA están preocupados por la falta de hogar, trabajo y dinero, por el hecho de que los disturbios han interrumpido lo que era un circuito que les veía moverse de cosecha en cosecha entre las diferentes regiones del sur, y por el miedo que ha provocado el odio que han conocido en su contra.
D.: ¿Cuáles son las conclusiones más importantes de la visita?
Y.M.: La conclusión más importante es que son víctimas y, por lo tanto, no había que detenerlos en el CIE, ni tampoco expulsarles, sobre todo si consideramos que se les había asegurado que esto no pasaría. En caso contrario, la evacuación se podría equiparar a una redada en busca de indocumentados. Se les ha tratado desde el comienzo como culpables de la revuelta, pero lo que han sufrido va mucho más allá de lo que han hecho. En segundo lugar, está claro que en algunos campos de las regiones del sur se práctica el esclavismo, aunque no es un fenómeno únicamente italiano si recordamos, por ejemplo, los acontecimientos de hace una década en El Ejido. En tercer lugar, en Rosarno ha habido un problema de segregación de los trabajadores africanos, y los disturbios se han saldado con algo equivalente a una “limpieza étnica”, sin muertos, pero con un segmento de la población expulsado por su raza y por haberse rebelado tras sufrir muchos abusos. Es un precedente peligroso.
COMPLICIDAD Y SILENCIO A LOS DIEZ AÑOS DE LOS ATAQUES RACISTAS DE EL EJIDO
WINNIE (SOC ALMERIA)
Han pasado diez años desde los llamados “sucesos de El Ejido”. Llama la atención la terminología: los sucesos, una noción que realmente suena neutral, para hablar de lo que en realidad fueron ataques racistas contra la comunidad marroquí y gente relacionada con ella.
Esta rabia contra una minoría tiene mucho que ver con la dependencia que siente la población autóctona de la gente inmigrada, en donde se hallan las raíces de la prosperidad de los últimos 20 años. La mano de obra barata, casi gratuita, que hizo posible el ascenso de toda una región marcada por el mar de plástico es a la vez la mala conciencia de buena parte de la sociedad. Realmente es difícil hablar del tema, aunque todos saben perfectamente lo que ocurre. “Racismo aquí no hay”, dicen, y sigue un discurso perfectamente racista, reproduciendo prejuicios de todo tipo. Está claro: continúa la segregación casi total de la población inmigrante, la política no hace mucho caso, los ayuntamientos de la zona, incluso los partidos, no quieren ver el problema. De alguna manera se espera que vuelva a pasar. Esta preocupación, compartida por el Foro social de Almería, ha llevado a conmemorar y analizar durante una semana, con charlas, tanto en El Ejido como en Almería capital y en la universidad, los actos racistas producidos en El Ejido hace una década. Era algo imprescindible. No sólo se dio un espacio donde hablar francamente del incumplimiento de las promesas por parte de las autoridades que fueron negociadas después de los ataques y como consecuencia de la huelga general por parte de los inmigrantes, sino también analizar con profundidad histórica y política el sentido estratégico que tenían los ataques. Una conclusión de los debates es que a través de los ataques fue destruido lo que se había construido en los años anteriores: una red de inmigrantes organizada, es decir, una organización de inmigrantes capaz de defender sus derechos. Con esa ofensiva se lograba un recambio profundo de trabajadores, algo de lo que se aprovechaba la patronal. El discurso racista, muchas veces ejercido en público por el alcalde de El Ejido, Juan Enciso, no perdió muchas oportunidades para mostrar su acuerdo con todo tipo de medidas contra la población inmigrante. Enciso, que comparte su actividad pública con la de empresario agrícola, espera hoy en día su sentencia por un delito de corrupción.
La ausencia total de las autoridades y de la administración en los actos conmemorativos era flagrante y a su vez inquietante. Sigue la tendencia a ocultar, a no querer ver el grave déficit de comprensión de lo que puede ser democracia.