jueves, 22 de octubre de 2009

11 de marzo de 2004 en Madrid: ¿fue realmente un atentado islamista?


por Mathieu Miquel
http://www.voltairenet.org/

Una serie de atentados enlutó Madrid hace cinco años. La justicia española concluyó que aquella operación, atribuida sucesivamente a la ETA y después a Al Qaeda, fue de inspiración islamista, aunque no vinculada con redes internacionales.

La prensa española, con el diario El Mundo a la cabeza, está poniendo hoy en entredicho esa conclusión, de evidente carácter político. Como en los casos de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, o los de Bali, Casablanca y Londres, veamos un análisis sobre la cuestión.

Titulares del diario español {El País} 192 muertos y 1 800 heridos. El atentado de Madrid constituye un verdadero trauma para la sociedad española, sobre todo porque la polémica sobre los verdaderos autores del atentado no ha terminado aún. El 11 de marzo de 2004, siendo alrededor de las 7 horas y 40 minutos de la mañana, diez bombas estallan en cuatro trenes en el espacio de unos pocos minutos. La fecha parece haber sido escogida cuidadosamente ya que los hechos se producen a sólo tres días de las elecciones generales a las que el Partido Popular (de derecha) del presidente saliente José María Aznar se presenta como favorito. Las sospechas de la prensa y de la mayoría de los españoles se dirigen de inmediato hacia la ETA, el grupo nacionalista vasco, hacia el cual el presidente del gobierno saliente ha predicado una política de fuerza. Pero al producirse el arresto de un grupo de sospechosos marroquíes, la víspera de las elecciones, las sospechas de la opinión pública van a reorientarse hacia Al Qaeda. El ataque pudiera ser una represalia por la participación de España en la guerra contra Irak, aunque las autopsias demuestran que no hubo ningún kamikaze. El posterior empecinamiento del gobierno de Aznar en condenar a la ETA es interpretado como el resultado de un cálculo electoral y la votación del 14 de marzo da la victoria al Partido Socialista de José Luís Zapatero. Tres semanas más tarde, el 3 de abril, 7 sospechosos magrebíes «se suicidan» al hacer estallar el apartamento en que se encontraban rodeados por la policía. La instrucción de la investigación durará más de dos años hasta que se abre el juicio por el atentado, en febrero de 2007. La justicia confirma la tesis del atentado islamista pero los supuestos organizadores del atentado resultan absueltos. Sólo uno de los acusados es encontrado culpable de haber puesto bombas en los trenes y la mayoría de los 29 inculpados son condenados por ser miembros de grupos yihadistas, no por estar implicados en el atentado. El proceso de apelación confirma esa sentencia en julio de 2008.

En España, una intensa polémica se desarrolla aún sobre ese atentado, designado como «11-M». La prensa extranjera prácticamente se ha abstenido de reportar la polarización de los medios españoles en cuanto al tema [1]. Los dos principales diarios de España se oponen, en efecto, con rudeza al abordar los atentados del 11 de marzo. Según El País (diario atlantista de centro), no existen dudas válidas sobre la tesis islamista, mientras que para El Mundo (periódico soberanista de centro derecha) la tesis islamista no es más que un montaje policial. El periodista más emblemático entre los defensores de esa opinión es sin dudas Luís del Pino, que trabaja para Libertad Digital, el primer diario numérico de España, y es además el autor de varios libros y documentales de TeleMadrid [2] sobre el tema. Otros medios, más dispuestos a tratar de desacreditar que a emprender un debate argumentado, califican la posición de Luís del Pino de teoría de la conspiración o de «consparanoia». La división existe incluso entre los escépticos que se oponen a la tesis del atentado islamista. Algunos incriminan a la ETA mientras que otros sospechan de los servicios secretos, tanto de los españoles como de los extranjeros. Nuestro artículo no abordará el tema de los verdaderos autores del atentado sino que se limitará a demostrar que la versión oficial es falsa.

Como la justicia española ha avalado la tesis del atentado islamista, es esencial comenzar por la exposición de esa tesis. Por increíble que pueda parecer, las pruebas que supuestamente la confirman no resisten sin embargo el rigor de un análisis. Y el comportamiento sospechoso de ciertos elementos del aparato policial indica claramente la existencia de una voluntad de sabotear la investigación. Todas las informaciones expuestas en este artículo provienen de los medios españoles anteriormente citados y de los documentos judiciales oficiales, como el acta de inculpación, las audiencias del proceso y el veredicto.

La pista islamista
La tesis del atentado islamista es la conclusión final de una investigación que se desarrolló a partir de dos pistas. Expondremos aquí la marcha de esa investigación, poniendo énfasis en las pruebas aceptadas por la justicia española [3]. La primera pista de la investigación parte de una bomba que no estalló. Tres de las bombas depositadas en los trenes tenían un defecto y no estallaron. Se supo así rápidamente que las bombas estaban en bolsos de mano o en mochilas. En la mañana del 11 de marzo, los especialistas en explosivos neutralizaron dos de ellas mediante explosiones controladas. Pero nadie reparó en la tercera mochila y ésta fue depositada junto a los objetos abandonados de las víctimas. Fue en el momento de inventariar dichos objetos que se descubrió la mochila que contenía la bomba, en la comisaría del barrio de Vallecas, durante la noche del 11 al 12 de marzo. Aquella bomba, conocida como «la mochila de Vallecas», se componía de 10 kilogramos de dinamita del tipo «Goma 2 Eco», metralla, un detonador y un teléfono celular (o móvil) que debía desencadenar la explosión a través de la función de despertador. El teléfono contenía una tarjeta SIM que, al ser rastreada a través de la red de venta, permitió determinar dónde se había comercializado. El rastreo condujo a un establecimiento de Madrid especializado en la venta de artículos telefónicos, perteneciente a un marroquí, Jamal Zougam. Basándose en esos elementos, la policía arresta a Zougam, a dos de sus empleados y a dos indios que supuestamente habían vendido el teléfono. Estos arrestos tienen el 13 de marzo, víspera de las elecciones. Los medios anuncian los arrestos y dan amplia divulgación a las fotos de los sospechosos. En los días posteriores varios pasajeros del metro dicen haber visto a los detenidos en los trenes atacados. Finalmente, al cabo de varias semanas, la inconsistencia de los testimonios da lugar a la liberación de 4 de los 5 sospechosos. Zougam se mantiene en prisión ya que los testimonios en su contra parecen más sólidos.

La otra pista que sirve de punto de partida a la investigación son las revelaciones de Rafa Zouhier, un narcotraficante marroquí de poca monta, confidente de la Guardia Civil (la segunda fuerza policial de España [4]). A los pocos días del atentado este individuo dijo a la policía, en una conversación telefónica grabada, que abrigaba fuertes sospechas sobre un tal Jamal Ahmidan, alias El Chino. El Chino es otro traficante marroquí de poca monta y Zouhier lo había puesto en contacto con una banda de Asturias (región del norte de España) sospechosa de traficar, entre otras cosas, con explosivos originalmente destinados a la actividad minera. Un miembro de aquella banda, Emilio Trashorras, confirma a la policía haber proporcionado al Chino explosivos del tipo Goma 2 Eco, afirmación corroborada por un joven gitano que participó en la transacción. Por otro lado, las comunicaciones entre varios miembros de la banda del Chino estaban siendo interceptadas en el marco de una investigación sobre tráfico de drogas, y las grabaciones confirman que aquellas personas habían viajado a Asturias.

Las dos pistas de la investigación conducen a personajes completamente diferentes. Por un lado, a Zougam, y por el otro, al Chino y su banda. No se descubre ningún vínculo personal entre ambos. La única conexión viene de 7 tarjetas SIM cuyos números aparecen durante el rastreo a través de la red de comercialización de teléfonos. Y vinculan al Chino porque el operador telefónico Amena declara que las tarjetas fueron puestas en funcionamiento por vez primera el día anterior al atentado y en la zona de cobertura de una antena que cubre la casa del Chino. Al parecer, los explosivos se encontraban en aquella casa y la elaboración de las bombas se desarrolló en ese mismo lugar. Después de su activación, no se registró más actividad de las 7 tarjetas SIM, lo cual parece indicar que fueron utilizadas para hacer estallar las bombas. Se establece así el vínculo entre Zougam y la banda del Chino.

Cerca del mediodía del 3 de abril, o sea tres semanas después del atentado, la policía localiza finalmente la banda del Chino en un apartamento de Leganés, en las afueras de Madrid. Al descubrir la presencia de la policía, los sospechosos se niegan a rendirse y llegan a abrir fuego. Al caer el día, el GEO (Grupo Especial de Operaciones de la policía española) lanza un asalto para tratar de capturar a los miembros del comando terrorista. Los servicios de inteligencia advierten a la policía que los sospechosos rodeados han realizado varias llamadas telefónicas en las que anuncian que tienen intenciones de suicidarse. La policía fuerza la puerta del apartamento y se produce una explosión en la que mueren los 7 sospechosos y un policía del GEO. Entre los escombros del apartamento aparecen explosivos del tipo Goma 2 Eco, algunos textos y un video reclamando la autoría del atentado, pero las personas que aparecen en el video no son identificables ya que portan máscaras. Al igual que El Chino, la mayoría de los 7 muertos son narcotraficantes de poca monta. Los demás son miembros de círculos islamistas radicales. La sentencia del juicio establece como conclusión que estas personas depositaron las bombas, con la participación de Zougam, y que planeaban cometer otros atentados en la región de Granada, donde habían alquilado un apartamento.

Cierto número de indicios secundarios corroboran las conclusiones de esa investigación. Entre ellos se menciona una furgoneta Renault Kangoo ya que se trató del primer elemento importante encontrado durante la investigación y su hallazgo provocó numerosas polémicas. Este vehículo se hallaba en el parqueo de la estación del metro de Alcalá, por donde pasaron todos los trenes que estallaron el 11 de marzo. Un conserje del barrio declaró que en la mañana del 11 de marzo había visto tres individuos sospechosos merodeando alrededor de la Kangoo. Estaban prácticamente enmascarados con bufandas y gorros y uno de ellos se dirigió hacia la estación del metro con un bolso. Hacia el final de la mañana, la policía abre la furgoneta y la inspecciona. Dos perros entrenados en detección de explosivos verifican la Kangoo sin encontrar nada sospechoso. Al encontrarse en la lista de vehículos robados, la furgoneta es trasladada a una dependencia de la policía. Allí, después de una nueva inspección, aparecen en la furgoneta 7 detonadores, un fragmento de explosivo del tipo Goma 2 Eco envuelto debajo de un asiento y, lo más importante, un casete de audio con una grabación del Corán, que tendrá un impacto decisivo en la opinión público española. El veredicto del juicio concluye que el objetivo del comando terrorista era imponer la ley islámica en Europa mediante la fuerza y que el grupo se inspira en el ejemplo de Al Qaeda, sin estar por ello vinculado a esa organización [5].

Las grietas del veredicto
Acabamos de exponer aquí todas las pruebas importantes que sirvieron de basamento a la tesis del atentado islamista. Todas, sin embargo, están plagadas de elementos sospechosos, como veremos a reanalizarlas una por una. La prueba material fundamental es una de las bombas que no explotó el 11 de marzo: la que apareció en la mochila de Vallecas. Graves sospechas de falsificación existen, sin embargo, en cuanto a su composición así como en lo tocante a las circunstancias en que se produjo el hallazgo. En primer lugar, la bomba no explotó porque había un cable que simplemente no estaba conectado. El especialista en explosivos encargado de desactivarla declaró en el juicio que aquella «chapuza» no se correspondía con la complejidad del resto del dispositivo [6]. Existe, además, una diferencia esencial entre la composición de la bomba encontrada y las que sí estallaron. La mochila de Vallecas contenía 640 gramos de tornillos y clavos que debían servir de metralla. Sin embargo, las autopsias revelaron que ninguna de las víctimas había sido alcanzada por proyectiles metálicos [7]. Y, según los policías que las manipularon, las dos bombas desactivadas en la mañana del 11 de marzo tampoco contenían ese tipo de proyectiles. ¿Qué motivó a los terroristas a poner metralla en una sola bomba? Y, finalmente, las circunstancias del hallazgo de la mochila de Vallecas son confusas. Durante el juicio, los especialistas en explosivos explicaron que ellos habían registrado 4 veces todos los objetos abandonados en los vagones y certificaron que era imposible que la bomba encontrada estuviese entre ellos [8]. Su origen resulta más dudoso todavía debido a que los objetos abandonados entre los que fue encontrada aquella bomba fueron transportados 3 veces a lo largo de la jornada del 11 de marzo, no siempre bajo la mejor vigilancia [9] y acabaron en la comisaría de Vallecas, contrariamente a lo que había ordenado el juez. Si se agrega a esto los testimonios contradictorios sobre el momento en que fue descubierta [10], el hecho que no se menciona la bomba en los inventarios de objetos abandonados [11]] y el hecho que no hay fotos de la bomba anteriores al momento en que fue desmantelada, la inconsistencia de dicha prueba resulta evidente. A pesar de lo anterior, el tribunal la utilizó como elemento clave al rendir su veredicto.

La investigación a través de la red de comercialización de teléfonos concluyó que la tarjeta SIM encontrada en la mochila de Vallecas había estado en venta en el establecimiento de Zougam. ¿En qué se basa la investigación para llegar a esa conclusión? Antes de su venta al consumidor en un establecimiento, las tarjetas SIM pasan generalmente por las manos de 3 o 4 intermediarios. Pero sólo los primeros intermediarios mencionan en sus facturas el número de identificación de cada tarjeta SIM vendida. Los siguientes sólo anotan la cantidad total de tarjetas SIM. En este caso, no existe una factura que pruebe que la tarjeta SIM incriminada fue vendida a Zougam [12]. Lo único que permite llegar a esa conclusión es el testimonio de su proveedor, que dice recordar específicamente la venta de esa tarjeta SIM entre cientos de otras tarjetas. Aceptemos, sin embargo, ese elemento como prueba suficiente y sigamos examinando el curso de la investigación.

El hecho de haber vendido una tarjeta SIM no hace al vendedor responsable del posible uso delictivo que el comprador pueda darle a dicha tarjeta. Pero Zougam había aparecido como testigo en una investigación anterior sobre terroristas islamistas. Al parecer fue ése el único argumento que motivó su arresto el 13 de marzo, ya que ningún testigo lo había descrito ni lo había identificado antes de aquella fecha. Un reanálisis del comportamiento de Zougam hasta el momento de su arresto permite comprobar que al parecer cometió una serie de imprudencias realmente increíbles. Primeramente, utilizó una tarjeta SIM en venta en su propio establecimiento para confeccionar la bomba de Vallecas. En segundo lugar, dejó esa tarjeta SIM en el teléfono a pesar de que ésta no era necesaria para el uso de la función de despertador. Y, en tercer lugar, prosiguió su actividad normal hasta el día de su arresto, en la tarde del 13 de marzo, a pesar de que toda España sabía desde el 12 de marzo por la mañana que la policía había desmantelado una de las bombas. A partir de aquel momento, Zougam tenía que saber que los investigadores tenían en su poder una tarjeta SIM que los conduciría hasta él. Pero no trató de esconderse ni huir. La incoherencia de ese comportamiento lleva a dudar de su culpabilidad.

Los medios dan amplia difusión a los arrestos del 13 de marzo y a las fotos de los sospechosos. Pasajeros de los trenes atacados se presentan espontáneamente para prestar testimonio sobre los sospechosos vistos en los trenes el 11 de marzo. Algunos de esos testimonios implican a Zougam y constituyen la única prueba de su implicación en el atentado. También se trata en este caso de una prueba increíblemente inconsistente, en relación con la gravedad de los hechos. El primer problema reside en la difusión de la foto de Zougam a través de los medios, hecho que impide que los testimonios cumplan una regla fundamental: el recuerdo no debe estar influenciado por otras imágenes vistas después de los hechos. Por otro lado, algunos testimonios no concuerdan en cuanto al recorrido que supuestamente hizo Zougam en los trenes, se contradicen en lo tocante a su descripción, a cómo estaba vestido o afirman que depositó un bolso en un lugar donde no explotó ninguna bomba [13].

Finalmente el veredicto de octubre de 2007 sólo tiene en cuenta 3 testimonios que incriminan a Zougam [14]. En el juicio de apelación, en julio de 2008, la corte invalida uno de esos 3 testimonios ya que el testigo había prestado su declaración ante el juez de instrucción en vez de hacerlo ante el tribunal, al que ni siquiera fue convocado, lo cual impidió que la defensa de Zougam pudiera interrogarlo a pesar de las dudas existentes sobre su declaración. Por ejemplo, según ese testigo el sospechoso se bajó del tren, saliendo al andén, y después volvió al mismo vagón pasando por la puerta que comunicaba con el otro vagón, comportamiento extrañamente indiscreto tratándose de alguien que está poniendo bombas. Sólo quedan, por lo tanto, dos testimonios que acusan a Zougam y los dos provienen de dos amigas rumanas que viajaban juntas. La primera se presentó como testigo tres semanas después del atentado. En aquel momento su descripción del sospechoso es muy somera: un individuo de 1 metro 80 de estatura, de complexión física media, que llevaba un bolso. Sin más detalles. Pero esa misma descripción se va precisando días después, cuando la policía le muestra una serie de fotos entre las que ella reconoce a Zougam: cabello hasta los hombros, nariz más bien gruesa, barba de chivo, labio inferior más grueso que el superior, etc. Es lícito preguntarse entonces si lo que está describiendo esta testigo no es más bien lo que ve en la foto en vez de lo que recuerda. También van cambiando sus declaraciones sobre otros detalles, como la posición del vagón en el tren. Al cabo de un año, la testigo recuerda que el sospechoso la empujó, justificando así por qué recordaba su rostro, y dice entonces por vez primera que ella misma viajaba con una amiga, que se convierte así en el segundo testigo acusatorio contra Zougam. ¿Por qué pasó todo un año sin que mencionara a la amiga que viajaba con ella? ¿Por qué esa otra testigo esperó un año antes de manifestarse? ¿Qué podía recordar aún esa nueva testigo al cabo de todo ese tiempo? ¿Puede considerarse su testimonio como independiente del de su amiga? Y es precisamente sobre la base de esos dos dudosos testimonios que se pronuncia la única condena por la ejecución material del atentado del 11 de marzo. Por su parte, Zougam negó siempre toda implicación en el atentado.

Todas las demás personas que supuestamente pusieron bombas perecieron el 3 de abril en la explosión del apartamento de Leganés, tres semanas después del atentado. Una importante consecuencia de la muerte de esas personas es que la investigación no reconstruyó el papel exacto de cada una de esas personas en la realización del atentado, concentrando entonces la atención en los inculpados. La justicia reconoce en su veredicto que se ignora cuáles de entre esas 7 personas se dedicaron a poner las bombas y dónde lo hicieron [15]. Lo anterior contrasta con el caso de Zougam, claramente acusado de haber puesto las bombas en el tren que explotó en la estación Santa Eugenia. Después de haber visto el trabajo que costó mantener el expediente de la acusación contra Zougam, se puede pensar que la ausencia de información [sobre las personas muertas en Leganés] resultó paradójicamente beneficiosa para los encargados de demostrar la culpabilidad de esos 7 sospechosos, ya que evitó toda confrontación con la realidad. La investigación se enfocó entonces en demostrar que la muerte de aquellas personas en el apartamento de Leganés fue un suicidio, suicidio que fue utilizado como prueba del fanatismo de los sospechosos, mientras que el descubrimiento de documentos que reclamaban la autoría del atentado entre las ruinas del apartamento era interpretado como una confesión póstuma.

Las circunstancias en que se descubre aquel apartamento, en momentos en que los 7 sospechosos se encontraban allí, siguen siendo confusas. Durante mucho tiempo, la policía habló de un tiroteo callejero entre varios de sus agentes y una banda de magrebíes. El incidente supuestamente desembocó en una persecución que llevó a la banda a refugiarse en el apartamento de Leganés [16]. Pero este episodio desaparece posteriormente del discurso oficial para dar paso a otra explicación. Según ésta, la policía pasó revista a la lista de llamadas de un teléfono sospechoso de pertenecer al comando terrorista. Al llamar a uno de los números de esa lista, la policía entró en contacto con un propietario que afirmaba haberle alquilado un apartamento en Leganés a un grupo de árabes desde hacía un mes. Esa es la versión del descubrimiento del apartamento que se menciona en el veredicto, en el que se ignora totalmente el episodio de la persecución.

La policía rodea entonces el apartamento, en la tarde del 3 de abril. Hacia las 21 horas, el GEO emprende el asalto, de forma precipitada según los miembros de esa brigada [17]. Pero antes de lograr entrar, estalla el apartamento, causando la muerte de sus 7 ocupantes y de un miembro del GEO. Debido al estado de los cadáveres, se hace necesario recurrir a las huellas digitales o al ADN durante el proceso de identificación. La investigación concluye que se trata de un suicidio colectivo, pero el carácter suicida de la explosión no está tan claramente establecido como se afirma en el veredicto. Antes del asalto del GEO y la explosión, los vecinos habían oído disparos, gritos e incluso cánticos en árabe provenientes del apartamento. Pero nadie pudo ver claramente a los sospechosos. Y no existen huellas ni registro alguno de los impactos de bala que deberían existir en en el lugar después del intercambio de disparos [18]. El argumento decisivo para sostener la tesis del suicidio es que los sospechosos supuestamente se comunicaron por teléfono con sus familias durante el asedio para despedirse de ellas. Durante el juicio, el único familiar citado como testigo de esas llamadas fue el hermano de uno de los 7 sospechosos, Abdenabi Kounjaa. Este testigo declaró que no pudo reconocer la voz de su hermano durante la llamada, y que pensó que no era él [19], razón por la cual avisó de inmediato a la policía y no devolvió la llamada a su hermano para convencerlo de no suicidarse. Ese testimonio pone seriamente en duda la autenticidad de las llamadas, sobre si se tiene en cuenta que ningún otro familiar fue citado al juicio como testigo. El expediente de la instrucción contiene 3 informes sucesivos sobre esas llamadas, pero no aporta mayores aclaraciones sobre el asunto. Cada informe contradice el anterior en numerosos aspectos: los teléfonos utilizados, la identidad de algunos destinatarios de las llamadas y la cantidad de llamadas realizadas a algunos destinatarios [20]. Tantas divergencias justifican las dudas en cuanto a la confiabilidad de tales datos.

¿Realmente se suicidaron los sospechosos? ¿Qué circunstancias determinaron la presencia de estos en aquel apartamento? El 3 de abril hacía ya 4 días que los medios venían anunciando que estaban siendo buscados y que sus fotos habían sido divulgadas. En ese contexto, reunirse todos en un apartamento de las afueras de Madrid, en vez de escapar cada uno por su lado, resultaba una gran imprudencia. Y ¿por qué esperarían aquellos criminales, que acababan de cometer un crimen masivo, a que la policía evacuara toda la vecindad antes de volar el apartamento? Las incoherencias no se terminan ahí. Quien se interese en los movimientos de los sospechosos entre el atentado y el momento del suicidio se enterará, por ejemplo, de que El Chino estuvo de fiesta con la familia de su mujer 8 días después del atentado, en la misma casa donde supuestamente confeccionó las bombas. El propio perfil de la mayoría de los miembros del comando no se corresponde con el islamismo radical que supuestamente los llevó a perpetrar la masacre y, posteriormente, al suicidio. Cuatro de ellos eran delincuentes de poca monta vinculados al medio del narcotráfico, poco compatible con el islamismo. El Chino vivía con una española “de sangre”, que se vestía con ropa ligera, y el hijo de ambos iba a una escuela católica [21]. La muerte de aquellos 7 sospechosos permitió, en todo caso, reconstituir un escenario sin entrar demasiado en los detalles, y sin que los acusados pudieran contradecirlo. Por otra parte, periodistas que han tenido acceso al expediente de instrucción [22] ponen en duda el vínculo anteriormente mencionado entre los 7 suicidas y Zougam. Según esos periodistas, no hay en los documentos que proporcionó el operador telefónico Amena nada que indique que las 7 tarjetas SIM en cuestión hayan sido puestas en funcionamiento en la casa del Chino. La defensa mencionó ese problema durante el juicio sin que los empleados de Amena invitados a declarar como expertos pudieran responder a ello [23].

El último elemento importante a favor de la tesis del atentado islamista es la furgoneta Renault Kangoo. El veredicto establece que varios miembros del comando terrorista, sin precisar quiénes [24], utilizaron esa furgoneta para llegar con sus bombas hasta la estación del metro. Por lo tanto, el tribunal no tomó en cuenta el testimonio que prestara –durante el propio juicio– el instructor canino que participó en la inspección de ese vehículo. Efectivamente, aunque el instructor canino reconoce que es posible que se haya pasado por alto el pequeño fragmento de explosivo, ese mismo especialista declara que la manipulación de bolsos con decenas de kilogramos de explosivos tendría que haber dejado un rastro de olor dentro del vehículo, rastro que su perro habría detectado [25]. Por otro lado, el conserje que llamó la atención de la policía hacia la furgoneta Kangoo declara que le pareció que los individuos eran europeos del este, y la empleada de la estación del metro que le vendió un billete a uno de los individuos afirma que éste hablaba sin acento extranjero [26]. En este punto, resulta nuevamente sorprendente el comportamiento de los sospechosos. ¿Por qué llamar la atención dirigiéndose a la vendedora con el rostro casi enmascarado en vez de comprar el billete en un expendedor automático? ¿Por qué correr riesgos utilizando un vehículo robado sin cambiarle las placas? ¿Y por qué abandonaron los terroristas ese vehículo, sobre todo dejando en él detonadores, explosivos y ropa? Según el acta de inculpación esa ropa contenía muestras del ADN de los sospechosos, pero el veredicto no tuvo esa prueba en cuenta. Tantos aspectos no aclarados en las pruebas que la sostienen, hacen que la tesis del atentado islamista pierda toda credibilidad. Sobre todo si se tiene en cuenta que este artículo no los menciona todos. En su libro Les Dessous du Terrorisme [27], Gerhard Wisnewski demuestra por ejemplo la incoherencia de los diferentes reclamos islamistas de autoría del atentado. Al aceptar la tesis de la culpabilidad islamista, la justicia española estima de forma sorprendente que esas contradicciones no eran significativas.

La sombra la policía
¿Existen otros elementos que permitan confirmar la tesis del atentado islamista u orientar la investigación en otra dirección? El problema es que los elementos fundamentales de la investigación han sido objeto de negligencias que resultan cuando menos inquietantes. Primeramente, los vagones donde explotaron las bombas fueron destruidos sólo dos días después del atentado [28]. ¿Qué necesidad había de deshacerse tan rápidamente de la «escena del crimen»? En 2006, un tren del metro que había sufrido un accidente en Valencia fue conservado 2 años debido a las necesidades de la investigación. La justicia reconoce en su veredicto que muchas dudas hubieran encontrado respuesta si los vagones se hubiesen conservado por más tiempo [29].

La más importante de esas dudas tiene que ver con la naturaleza del explosivo utilizado. El análisis de las sustancias químicas que se depositaron sobre los objetos que se encontraban cerca de las explosiones hubiera aportado la información fundamental de la investigación. Sin embargo, no se sabe aún con precisión qué fue lo que explotó en los trenes, como se reconoce en el veredicto [30]. Veamos por qué no fue posible determinar el tipo de explosivo utilizado. La primera negligencia está en la selección del servicio que realizó el análisis de las muestras. La responsabilidad de ese análisis fue puesta en manos de los especialistas en desactivación de bombas, cuyos laboratorios disponen solamente de medios rudimentarios para el análisis de sustancias explosivas. Según el procedimiento habitual es la policía científica la que hubiese tenido que garantizar esos análisis, precisamente porque dispone de medios mucho más avanzados. Los resultados del análisis pericial son también muy imprecisos. El informe entregado al juez de instrucción señala la presencia de «componentes genéricos de dinamita» en las muestras. Pero no determina el tipo de dinamita, ¿Titadyne, Goma 2 Eco, Goma 2 EC? Más sorprendente aún, ni siquiera incluye la lista de los componentes químicos encontrados. Ante tanta imprecisión, el tribunal acabó ordenando un nuevo análisis pericial en el momento de la apertura del proceso, en 2007. Desgraciadamente, en el nuevo análisis pericial hubo que utilizar las muestras ya analizadas, al no poder recogerse nuevas muestras debido a la destrucción de los trenes, anteriormente mencionada. Los expertos se quejaron de la poca cantidad de muestras que había conservado la policía y de las graves negligencias que contaminaron aquellas muestras en el transcurso de los análisis anteriores [31]. Finalmente, sus conclusiones no arrojan más luz sobre el tipo de explosivo utilizado ya que en ellas aparece una lista de productos que no corresponde a ningún compuesto de dinamita [32]. Al final de todo ese proceso, se esperaba con especial interés el testimonio de la directora del laboratorio de los especialistas en desmantelamiento de bombas para que contestara a las preguntas sobre el trabajo que había entregado en marzo de 2004. Pero declaró que ella no disponía de los soportes de cromatografía en los que aparecen los elementos químicos [33], ni siquiera disponía de los documentos donde los había anotado durante la realización de su análisis [34]. Provocó sin embargo la sorpresa del tribunal al citar por vez primera el listado preciso de los compuestos químicos hallados explicando que nunca había entregado aquel listado porque nadie se lo había explícitamente [35]. La imprecisión del informe sobre el análisis había dado lugar a una polémica tan grande en toda España durante los 3 años transcurridos entre el atentado y el testimonio de la directora del laboratorio que su explicación es grotesca. ¿Qué crédito puede concederse a esa lista, mencionada únicamente al cabo de 3 años y que corresponde a la composición de la dinamita del tipo Goma 2 Eco?

Sobre la cuestión del explosivo, hay que agregar las dudas que provocó la declaración del jefe de los especialistas en desmantelamiento de bombas que supervisó las operaciones el 11 de marzo. Al ver los daños que habían provocado las bombas, este jefe de especialistas declaró que el visible desgarramiento de las estructuras de los vagones era característico de explosivos de alto poder, de tipo militar, y no de dinamita [36]. Hay que recordar que ciertos explosivos militares no dejan rastros químicos en el lugar de la explosión, lo cual los hace muy difíciles de detectar. Otra fuente de duda es el emplazamiento de las bombas reconstituido en el acta de inculpación [37]. Según ese documento, la mayoría de los bolsos –que contenían 10 kilogramos de explosivo– no estaban escondidos sino que, por ejemplo, habían sido dejados entre dos asientos situados frente a frente cerca de la ventanilla, o en el portaequipaje, o al lado del cesto de basura, o debajo de un asiento plegable (que debería estar cerrado). Sólo una bomba estaba escondida debajo de un asiento no plegable. ¿Por qué los terroristas no trataron de esconder mejor los bolsos? ¿Y cómo es posible que bolsos tan pesados, abandonados en lugares tan visibles, no llamaran la atención de los pasajeros? Para dar respuesta a esas preguntas varios periodistas emitieron la hipótesis de que las bombas fueran de mucho menor tamaño confeccionadas no con dinamita sino con explosivos de alto poder [38]. La dinamita del tipo Goma 2 Eco encontrada en la furgoneta Kangoo, en la mochila de Vallecas y en el apartamento de Leganés no prueba que ese mismo explosivo fuese utilizado para hacer estrellar los trenes. Las sospechas que pesan sobre esas pruebas hacen pensar que se trataba de elementos destinados a desviar la atención de la escena del crimen, o sea de los trenes. Un último ejemplo de negligencia: las grabaciones de las conversaciones entre las patrullas de la policía hubieran permitido aclarar el asunto de la persecución que supuestamente tuvo lugar en Leganés. Pero cuando el juez de instrucción pidió esas grabaciones, la policía respondió que no habían sido conservadas [39].

Más grave que las negligencias es la existencia de fuertes sospechas de falsificación de diferentes elementos de la investigación. Ya mencionamos la mochila de Vallecas, la furgoneta Kangoo y las llamadas telefónicas de adiós de los suicidados de Leganés. Pero existen otros elementos cuya falsificación es tan evidente que el veredicto ni siquiera los tuvo en cuenta, como por ejemplo las conversaciones telefónicas de Rabei Osman, un egipcio que residía en Italia. La policía italiana grabó y tradujo sus conversaciones en 2004, y en una de ellas este individuo supuestamente se atribuía la organización del atentado. Durante el juicio, nuevas traducciones solicitadas por la defensa mostraron que las frases en las que Osman se atribuía el atentado fueron simplemente inventadas por los traductores italianos [40]. La justicia española se vio por lo tanto obligada a absolverlo de todo vínculo con el atentado, cuando este hombre había sido presentado como el cerebro del grupo islamista. En el veredicto no se designa por lo tanto al organizador del atentado, lo cual provocó la indignación de las asociaciones de víctimas, que presentaron una apelación.

Pero la más notoria falsificación de la investigación es un vehículo Skoda Fabia que la policía encontró cerca de la estación del metro de Alcalá, a 20 metros del lugar donde se encontraba la furgoneta Kangoo. Ese descubrimiento se produjo el 13 de junio de 2004, o sea 3 meses después del atentado. Este segundo vehículo permite reforzar la tesis de que los 7 u 8 terroristas llegaron a Alcalá en auto y también presenta rastros del ADN de uno de los muertos de Leganés. Sin embargo, numerosos observadores dudan que un vehículo estacionado tan cerca de la furgoneta Kangoo haya podido pasar inadvertido durante 3 meses, más aún teniendo en cuenta que su número de matriculación ni siquiera figura en los registros recogidos el 11 de marzo. Esa prueba se mantiene por lo tanto en el limbo hasta junio de 2005, cuando la policía entrega al juez de instrucción el testimonio de un preso chileno. Este individuo dice haber robado el Skoda y haberlo vendido posteriormente a uno de los muertos de Leganés, en octubre de 2003. Pero esta prueba se ve desacreditada nuevamente en marzo de 2006, cuando un periodista del diario El Mundo da a conocer el testimonio de un vigilante de un barrio de Madrid donde el Skoda fue abandonado en noviembre de 2003. Según este nuevo testigo, el vehículo estuvo durante 3 semanas en estacionamiento indebido y recibió numerosas contravenciones, hasta que desapareció. Al verificar ese testimonio a través de los registros de contravenciones, se pudo comprobar que aquel vehículo estaba implicado en varios delitos, como robos callejeros. Esos delitos habían sido cometidos entre septiembre y octubre de 2003, periodo durante el cual se suponía que estaba en posesión del chileno. Pero hasta entonces la policía, al igual que el chileno, había ocultado totalmente aquellos hechos al juez de instrucción. Cuando quiso interrogar nuevamente al preso sudamericano, el juez se enteró de que éste había sido extraditado a Chile sin que nadie se lo comunicara. A todas estas contradicciones hay que agregar la incoherencia del comportamiento de los terroristas. Para ir a cometer uno de los peores atentados que nunca se hayan visto en Europa no se les ocurrió nada mejor que utilizar un auto robado, implicado en toda una serie de delitos, que había permanecido abandonado en la calle durante un tiempo, que tenía varias contravenciones, y ni siquiera se les ocurrió cambiarle las placas de matriculación. El tribunal no tuvo por lo tanto más remedio que descartar el Skoda de la lista de elementos de prueba del veredicto [41]. Por otra parte, el ADN encontrado en aquella prueba, probablemente falsificada, hace surgir dudas en cuanto a los rastros de ADN encontrados en la ropa tan «oportunamente» abandonada por los sospechosos en este caso.

Citemos, para terminar, algunos ejemplos de sospechas de falsificación de testimonios. Emilio Trashorras afirmó que la policía le había pedido que inventara el episodio según el cual fue él quien proporcionó los explosivos al Chino [42]. Este testigo pensaba que gozaría de la condición de testigo protegido y que no tendría más problemas con la justicia. Por su parte, el testigo Hassan Serroukh declaró ante el juez de instrucción que su declaración ante la policía había sido falsificada. Aquel testimonio describía a Zougam como un fanático religioso, cosa que Serroukh dice no haber mencionado nunca [43].

Negligencias, sospechas de falsificación, son numerosas las actuaciones sospechosas de parte de elementos policiales que aparecen en la investigación posterior al atentado. Pero las sospechas se acentúan todavía más al examinar la preparación del atentado presentada en el veredicto. Dos actores claves del atentado son confidentes de las fuerzas de seguridad [44]. El primero, Zouhier, puso al comando terrorista en contacto con un traficante de explosivos. La investigación reveló que la Guardia Civil, que controlaba a este confidente, lo llamó dos días antes del atentado. El segundo, Trashorras, es nada menos que el propio traficante de explosivos. Este sostuvo varias conversaciones telefónicas con su contacto en la policía el día antes, el día después y dos días después de haber puesto los explosivos en manos del Chino. Pero el policía asegura que Trashorras no le dijo nada de aquello. Por otro lado, los teléfonos móviles utilizados en la confección de las bombas fueron desbloqueados en un establecimiento perteneciente a un policía de origen sirio, Maussili Kalaji [45].

¡Qué coincidencia que todos estos colaboradores de los terroristas hayan estado vinculados a la policía! Y sobre todo, qué «suerte» que ninguno de ellos los denunciara antes de que cometieran el crimen. Al parecer, los terroristas también tuvieron suerte en lo tocante a la vigilancia de que eran objeto por parte de la policía. Según consta en documentos policiales, desde enero del año 2003 la policía venía vigilando estrechamente un grupo islamista del que formaban parte varios de los terroristas que morirían en Leganés. En suma, aquel grupo estuvo bajo seguimiento durante 81 jornadas regularmente distribuidas entre enero de 2003 y febrero de 2004. Esa vigilancia parece haberse intensificado durante la primera quincena de febrero de 2004, pero cesa bruscamente el día 17 de febrero, o sea 11 días antes de la operación de entrega de los explosivos, y 24 días antes del atentado [46]. La misma buena suerte acompañará a los dos cómplices del comando terrorista cuyas conversaciones telefónicas estaban siendo interceptadas en el marco de una investigación sobre tráfico de drogas. Las escuchas se suspenden bruscamente el 12 de marzo, el día siguiente del atentado [47].
Veamos un primer ejemplo en el que la silueta de la policía se dibuja detrás de los terroristas. Después de la explosión del apartamento de Leganés, varios documentos sobre la ETA aparecen entre las ruinas. Se supo posteriormente que esos documentos provenían del apartamento vecino, parcialmente destruido. Aquel otro apartamento estaba ocupado por un policía que, otra coincidencia más, se dedicaba a la lucha antiterrorista [48].

Todos estos comportamientos sospechosos, antes y después del atentado, vinculados a la evidente inconsistencia de la pista islamista, hacen pensar que los verdaderos culpables se encuentran bajo la protección del aparato del Estado. Hay que resaltar, sin embargo, que únicamente una reapertura de la investigación permitirá saber si esas sospechas tienen fundamento. Al revelar testimonios que echan por tierra la versión oficial y al absolver a los presuntos organizadores, el juicio no ha hecho más que confirmar la extrema fragilidad de la tesis del atentado islamista.

En todo caso, en el contexto político, el tribunal no trató de establecer con precisión los hechos. Tenía que confirmar que las acusaciones de José María Aznar contra la ETA eran infundadas, como ya había decidido el más amplio de los jurados populares, los electores. El tribunal tenía además que confirmar que las acusaciones de los neoconservadores en contra de Al Qaeda eran también infundadas, cosa que ya había decidido el nuevo gobierno de José Luís Zapatero. El tribunal señaló que los primeros indicios habían sido falsificados para acusar calumniosamente a la organización vasca ETA, pero no quiso ir más allá en cuanto a las manipulaciones a las que dedicaron ciertos elementos de la policía. Prefirió, de forma nada sorprendente, contentarse con la hipótesis que le era presentada y que era la única que podía restablecer la calma en la sociedad: la hipótesis de la responsabilidad islamista sin vínculo con Al Qaeda.

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La ilusión de una internet libre y neutral se deshace


22-10-2009
Los proveedores de internet de EEUU quieren acabar con las tarifas planas de conexión

Carlos Martínez
Rebelión

Ayer, 21 de octubre, se publicaba en el Wall Street Journal un artículo en el que se hacía pública la intención de las grandes operadoras de Internet en el mercado usamericano de cambiar totalmente la forma en que nos venden la conexión a la Red.

Responsables de proveedores, como AT&T y Time Warner Cable, alegan que se debe cambiar el método de facturación debido al aumento del tráfico en Internet a medida que más usuarios ven en línea vídeos y descargan películas mediante programas de intercambio de archivos (BitTorrent, Emule
Las corporaciones de telecomunicaciones están molestas con la normativa del Gobierno Federal norteamericano que les obliga a tratar todo el tráfico web por igual, sin importar cuánto ancho de banda ocupa, de acuerdo con el principio, hasta ahora respetado, de neutralidad tecnológica de la Red. Esto ha servido como excusa a los ejecutivos de estas compañías para intentar acabar con las llamadas “tarifas planas” bajo el argumento que si no les dejan gestionar como ellos desean el tráfico de Internet tendrán que poner límites a su uso. La compañías AT & T y Comcast ya han ensayado tarifas con el objetivo de limitar el ancho de banda. También la compañía española Telefónica ha ensayado con modalidades "priorizadas".
Según la operadora española, los mecanismos de calidad de servicio se ponen en funcionamiento cuando la red se encuentra congestionada, priorizando el tráfico de los clientes con calidad frente a aquellos que no lo tienen.
La avaricia de los capitalistas no tiene límite: recuerdo que nos vendieron a los ciudadanos la banda ancha y la tarifa plana bajo el argumento que utilizaríamos este nuevo servicio para poder acceder a contenidos multimedia. Una vez contratado un servicio de banda ancha, las compañías nos ofrecen continuamente contratar mayor capacidad de tráfico. Incluso hubo un momento en el que los ejecutivos de las “punto-com” reconocieron que la red estaba sobredimensionada y que las previsiones sobre el tráfico multimedia en Internet eran demasiado optimistas. Ahora que parece que sí que se están amortizando estas inversiones en redes y que los consumidores nos hemos habituado a ver vídeos en internet o al intercambio de archivos, han encontrado la coyuntura apropiada para exigirnos más dinero por estos servicios.
Pero, además, del perjuicio económico para nosotros y el consiguiente beneficio para los ejecutivos y accionistas de estas corporaciones, hay más en juego con este anuncio de cambio de modelo. En primer lugar, aunque afirman los proveedores de Internet que la neutralidad tecnológica les obliga a acabar con la tarifa plana, lo cierto es que la neutralidad de la red se verá afectada, no por limitaciones tecnológicas, sino por limitaciones económicas. Si se implanta el modelo de pago por tráfico, se acrecentará la brecha digital entre ricos y pobres y será mucho más sencillo que los primeros impongan sus contenidos en la Red. Aunque no conozcamos con detenimiento los objetivos y tarifas de los proveedores de Internet, con toda seguridad se penalizará la subida de archivos de Internet frente a la descarga. Por ejemplo, las líneas adsl y de cable tienen mucho más ancho de banda de descarga que de subida; así aprovechan para vendernos la televisión utilizando este mismo ancho de banda. Internet sin intercambios de archivos, con direcciones ips dinámicas y con poca capacidad de subida de archivos se parecerá cada vez más a la televisión. Nos convertiremos en espectadores con cada vez menor interactividad.Una de las alternativas al encarecimiento de las conexiones a Internet será retomar los proyectos de creación de puntos de acceso a Internet mediante conexiones WiFi libres y gratuitas. Aunque también el WiFi está en el punto de mira de proveedores de Internet y fabricantes de hardware, que están intentando sustituir el WiFi por el GPRS como estándar de conexión a internet de dispositivos móviles. Curiosamente en las conexiones GPRS también se paga por tráfico utilizado, lo que ha evitado que se utilicen con estas conexiones programas como BitTorret o Emule. En todo caso, la dificultad mayor que tendrán estas multinacionales para cobrar por tráfico generado serán los propios contratos en vigor que tienen firmados con sus clientes. Usualmente, en estos contratos se admite una actualización unilateral de los precios por parte del proveedor, pero a cambio de la prestación de un servicio de tarifa plana. Las empresas no pueden modificar el objeto del contrato sin consensuarlo con el usuario del servicio. Si sigue adelante estos planes, se prevén duras batallas en los tribunales entre las asociaciones de consumidores y estas empresas que creen que los contratos solo obligan a los usuarios.También cabe hacer por último una reflexión acerca del "derecho a internet". Son muchos los medios que claman contra las supuestas limitaciones de acceso a internet en Cuba o denuncian el supuesto "único punto de acceso a internet" de Venezuela. Sin embargo callan cuando la limitación es de tipo económico. Para los neoĺiberales forma parte de un cierto orden natural que los desfavorecidos tengan este tipo de restricciones. Pues bien
proyectos como el anunciado recientemente por el Gobierno Venezolano avanzan hacia el acceso universal a la Red. No cabe la menor duda de que políticas socializadoras son la mejor garantía para evitar las desigualdades en el acceso y difusión de la información.

http://carlosmartinez.info/content/view/204/1/

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Descifrando el arrullo de las palomas


A propósito del Sistema de Defensa Antimisiles

22-10-2009
A. Anuchkin-Timofeyev
Sovietskaya Rossia
Traducido del ruso para Rebelión por Josafat S. Comín

El presidente de EE.UU. adoptó recientemente la decisión de renunciar a la instalación de sistemas SDA en Polonia y Chequia, lo que produjo discrepancias en la sociedad usamericana. Para tranquilizarla, Obama declaró que la decisión no se había tomado debido a las objeciones de Rusia (cuyos temores fundados calificó como “paranoia”), sino únicamente atendiendo a los intereses nacionales de EE.UU. Es evidente que la decisión guarda relación directa con las actuales negociaciones ruso-usamericanas sobre armamento estratégico ofensivo y defensivo, y que se ha tomado en espera de que se produzcan importantes concesiones por parte de la dirigencia rusa en su fase final, apelando a su ya crónica docilidad.

Una mansedumbre que en las dos últimas décadas ha aparecido reiteradamente en todas las relaciones de Rusia con Occidente, y especialmente con EE.UU.

Igual de evidente es el hecho de que la decisión del presidente usamericano de ninguna manera va a alterar los planes de EE.UU. de instalación de su SDA global. Maneja un sinfín de posibilidades para maniobrar tácticamente, para encontrar otras localizaciones donde pueden levantar bases de SDA no menos peligrosas para Rusia (como por ejemplo Turquía y Georgia). Además de que los planes en Polonia y Chequia pueden retomarse en cualquier momento, si los pasos que de Rusia como respuesta no le convencen completamente.

En la propia Rusia, la mencionada decisión provocó si no euforia, cuando menos una plena satisfacción entre los políticos liberales y los politólogos. A algunos de ellos, incluso llegó a parecerles que lo ocurrido en EE.UU. no había sido una mera permuta en la administración (donde como sabemos, los dos partidos del gran capital se relevan en el mando), sino qu casi se podría hablar de un cambio de régimen y de política... Hubo quien llegó incluso a afirmar que la administración de Obama -a diferencia del equipo de halcones de Bush-, está compuesta por palomas. ¿Acaso no son halcones el secretario de defensa R.Gates (miembro del anterior equipo de Bush), el vicepresidente Joe Biden, y la sonriente Secretaria de Estado Hillary Clinton, por no mencionar a otros? En sus continuas declaraciones dirigidas a Rusia, lo que oímos suena más bien a los gritos del águila, y no a zureo de palomas. El mismo Biden ha negado el derecho de Rusia a cualquier esfera de poder y vaticina su colapso (tecnológico) en los próximos años. Mientras, Secretaria de Estado durante su entrevista con Saakashvili, de visita oficial en EE.UU., le manifestó a este aventurero e incendiario, su completo apoyo, y como si fuera la Virgen, cubrió a este odioso vasallo con el manto protector de la defensa usamericana. ¿Acaso no fue a raíz de esta visita, que apareció en la prensa internacional la noticia de que se había llegado a un acuerdo entre las partes para la instalación de bases usamericanas en Georgia para 2015?

La respuesta del presidente Medvedev a la decisión de Obama no se hizo esperar. Declaró que Rusia, en respuesta, retirará sus planes de instalación de misiles antiaéreos “Iskander”, en la región de Kaliningrado. Es lo lógico en este caso. Pero Medvedev fue más allá. Básicamente, respaldó las exigencias usamericanas para endurecer las sanciones contra Irán. En esta ocasión recuren como justificación al hallazgo de la construcción en ese país de una segunda fábrica de enriquecimiento de uranio. En cierto modo recuerda a la historia del descubrimiento en Iraq por parte de los servicios secretos usamericanos, por encargo de la casa Blanca, de armas de destrucción masiva, lo que a la postre serviría como justificación de la agresión a Iraq. Las armas nunca aparecieron, mientras aplastaron el país hasta la humillación.

Nuestro presidente, no hace mucho había declarado que las sanciones prácticamente no sirven de nada. A juzgar por todo esto, estamos asistiendo a una progresiva renuncia a una política independiente de Rusia con relación a Irán y a una asunción de las posiciones de EE.UU., que intenta por todos los medios derrocar al gobierno de aquel país, como único obstáculo para el control completo sobre Oriente Medio y Oriente Próximo, tan ricos en hidrocarburos y otros recursos naturales.

Así es como, a la chita callando, en nombre de unos supuestos loables fines (como la no proliferación del arma nuclear), están conduciendo a Rusia a una nueva trampa, lo que inevitablemente traerá consigo un endurecimiento en la confrontación con Irán. Pero si en el caso de la participación de Rusia en la trampa afgana se motivaba por la necesidad de la lucha conjunta contra el manido terrorismo internacional, en este caso se recurre al inflado programa militar nuclear iraní. Por desgracia, el gobierno ruso hace caso omiso a todas las advertencias y llamamientos a extremar las cautelas y mostrarse vigilante para no meter la pata. El gobierno sigue a lo suyo. Pero independientemente de lo que haga el gobierno, de lo que se trata aquí, a fin de cuentas, es de la necesidad de evitar que el país se vea inmerso en un escenario de imprevisibles consecuencias.

No cabe duda de que la política de la administración Obama, poco puede diferenciarse de la que le ha precedido. Puede que haya cambios en la táctica, pero no en la estrategia. Y la decisión de B. Obama cabe entenderla como un movimiento táctico. Difícilmente los círculos gobernantes de EE.UU. pueden apartarse de la lógica belicista globalista que les define, de los intereses nacionales de EE.UU. en esa interpretación tan amplia que hacen, del papel dirigente que se arrogan ante la comunidad internacional. Tampoco pueden conducir a engaño las declaraciones de Obama sobre la supuesta disposición de EE.UU. a renunciar a jugar ese rol y compartir con otros países la responsabilidad de los destinos de la humanidad. El principal objetivo que persiguen es debilitar el creciente antiamericanismo a nivel mundial. Las acciones de EE.UU. en muchas regiones del mundo, incluido Afganistán, hablan de todo lo contrario.

Continúan vigentes las directrices de los mandamases de EE.UU. con respecto a Rusia: reducción de su territorio, debilitamiento de su capacidad militar (hoy bajo la forma del desarme nuclear) y su posterior desmembración. Acabar con Rusia, como hicieron con Yugoslavia e Iraq, no pueden. Les frena el potencial nuclear (escudo) creado en la época soviética. Por eso la apuesta pasa por una presión lenta y gradual, por el estrangulamiento del país con los anillos de la anaconda (el anillo de las bases militares, el anillo de los países poco amistosos, el anillo de los focos de tensión). No es casual que en el actual contexto político mundial se recurra a esta figura siniestra. Es muy elocuente. Occidente dispone de un gran arsenal de medios y experiencia para enfrentar a Rusia. Estaríamos hablando de un nuevo cordón sanitario. Y calentar los ánimos de los vecinos contra Rusia, llegando -como demostró la agresión de Georgia- a provocar conflictos armados contra nosotros. También se apoyan en las fuerzas centrífugas, en las posibilidades de alentar y apoyar el separatismo nacionalista, (Cáucaso norte, formaciones autónomas en otras regiones). Toda esta prolongada campaña antirrusa se produce con flujos y reflujos, como la marea: incrementando la presión sobre Rusia (durante el mandato de Bush), y con un cierto relajamiento táctico (con Obama).

La política del Kremlin con la OTAN provoca una profunda preocupación. La agresión georgiana, organizada por la OTAN y el régimen proamericano de Kiev, así como la exacerbación de la situación en torno a la aplicación de los provocadores planes de instalación de los sistemas SDA usamericanos en Europa oriental, perseguían como principal objetivo comprobar la capacidad de respuesta del ejército ruso y la reacción de Moscú. Esta vez Rusia ha enseñado los dientes. Presos de su histeria antirrusa, la OTAN y EE.UU. se vieron obligados a recular, a tomarse una pausa. Bajo un pretexto plausible, dejaron para más tarde el ingreso de Georgia y Ucrania en la OTAN. Sin embargo, nadie puede dudar de que con el tiempo vuelvan a intentar los planes de ingreso, siempre que sobrevivan los regímenes de “colores” de esos países. Mientras tanto la OTAN refuerza sus posiciones en los países de Europa del Este y el Báltico, donde se están construyendo por la fuerza bases militares, infraestructuras y se está rearmando y reinstruyendo a las fuerzas armadas de esos países, siguiendo los estándares de la OTAN, enviando allí tropas usamericanas que anteriormente estaban dislocadas en Europa occidental.

Una gran actividad muestra el eje atlántico en Afganistán y las regiones limítrofes. Me pregunto cuáles eran las consideraciones estratégicas por las que se ha guiado el gobierno ruso para que durante la visita del presidente estadounidense a Moscú, aceptara sin mayores problemas el tránsito militar usamericano por territorio ruso, camino del explosivo Afganistán. ¿La lucha contra el terrorismo? Contra ese mismo terrorismo que atizan aquí y sobre el que basan su pérfida política.

Como se suele decir, el apetito aparece durante la comida. Y por lo visto el nuevo Secretario General de la OTAN, el danés Rasmussen, a juzgar por las informaciones de la prensa extranjera, en el marco del actual relanzamiento de las relaciones con Rusia, pretende conseguir la adhesión de su maquinaria militar a la “operación de pacificación” de la Alianza en Afganistán. Como vemos, están arrastrando cada vez más profundo a Rusia en la aventura afgana que tantas amenazas entraña, y no sólo para nuestro país.

La esfera de su actividad no deja de crecer. La OTAN apunta ya a la región ártica, donde ya hoy prevén complicaciones inevitables en las relaciones con Rusia. Todas las duras declaraciones de Rusia contra el avance de la OTAN hacia el este se ignoran cínicamente. Allí los aparentes socios del Consejo Rusia-OTAN defienden cada uno sus intereses. Y la propia Rusia, con su ambigua política de aparente cooperación y falsa colaboración, hace que sus objeciones suenen poco convincentes. Como es sabido, el presidente Medvedev propuso una nueva arquitectura de la seguridad europea. Sólo que no se entiende como se imagina él su aplicación en las actuales condiciones, cuando en Europa el agresivo bloque de la OTAN, hijo de la supuestamente concluida Guerra Fría, no hace sino ampliar e incrementar su presencia. Hasta qué punto es agresivo quedó ampliamente demostrado a los ojos de todo el mundo durante sus barbaros ataques contra Yugoslavia, Iraq y Afganistán, y sus permanentes amenazas a Irán, Siria y otros países. La actual política del gobierno ruso, excesivamente condescendiente y poco perspicaz, difícilmente podrá aportar algún resultado apreciable.

Es imprescindible dejar de hacerse ilusiones, renunciar a una excesiva confianza, a esa falsa “colaboración en nombre de la paz” con la OTAN; hay que quitarse la venda liberal de los ojos. Hay que construir una política real, que parta del análisis profundo de la cruda realidad y que tenga en cuenta la rica experiencia histórica, acumulada por nuestro país en sus relaciones con Occidente.

A. Anuchkin-Timofeyev es candidato a doctor en historia y ex funcionario del Ministerio de Exteriores.

Fuente: http://www.sovross.ru/modules.php?name=News&file=article&sid=56330

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Irán: Crear una crisis para distraer


22-10-2009

La reunión del G-20 en Pittsburgh juntó a los ministros de finanzas, banqueros y dirigentes políticos de las economías más grandes del mundo, aparentemente, para debatir la más seria crisis económica del capitalismo en tres generaciones. Sin embargo, se atacó a Irán. Sin proponer medidas encaminadas a aliviar el sufrimiento de los cientos de millones de trabajadores que han perdido sus puestos de trabajo, sin anunciar los programas de empleo o construcción de infraestructuras, el imperialismo estadounidense, británico y francés se alió con grandilocuencia para amenazar a Irán con acusaciones totalmente falsas. Ellos han exigido que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y los miembros del G20 trabajen en una nueva ronda de sanciones contra Irán y no han incluido propuestas de emergencia [en el CS] sobre la crisis económica en el orden del día.

En una conferencia de prensa del 25 de septiembre, el presidente Barak Obama -flanqueado por el presidente francés Nicolas Sarkozy y el primer ministro británico, Gordon Brown, con la canciller alemana Angela Merkel en un segundo plano, pero también aliada- declaró que Irán estaba amenazando la estabilidad y la seguridad de la región y del mundo. “La negación de la verdad”, dijo Obama, "va a llevar a la confrontación".

Por su parte, Sarkozy y Brown, denunciaron a Irán y exigieron explícitamente sanciones más severas. También amenazaron con un ataque militar, diciendo que "todas las opciones están sobre la mesa con respecto a Irán."

Esto muestra que estos banqueros, ministros de finanzas y políticos no tienen soluciones para la crisis que arruina el mundo. Ellos usaron la cumbre para justificar el rescate de los bancos y para dar garantías vagas de recuperación económica en el futuro. Los millones de dólares entregados a los bancos suponen la mayor redistribución de los tesoros nacionales en la historia de la humanidad.

Incapaces de llegar a un acuerdo sobre la regulación de la banca internacional, el comercio o cualquier otro aspecto del capital financiero internacional, que ha causado estragos en todo el mundo, los imperialistas han dado la apariencia de un propósito unificado profiriendo siniestras amenazas contra Irán. Todos los principales medios de comunicación han abundado fielmente en [noticias] la misma dirección. Ningún periodista se atrevió a preguntar acerca de los estragos que se derivan del sistema económico capitalista o qué soluciones proponen los imperialistas. Todos los medios de comunicación se cuadraron y se unieron a la demonización de Irán.

El pleno cumplimiento de Irán

Ante tal avalancha de propaganda de guerra, es importante examinar los hechos.

Irán está cumpliendo plenamente con todos los acuerdos internacionales, incluido el de No Proliferación Nuclear (TNP) y con las directrices de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) -organismo de vigilancia nuclear de la ONU-.

El Tratado garantiza a todas las naciones el derecho a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos. Según los informes del OIEA, Irán está enriqueciendo uranio a menos del cinco por ciento. En este nivel de pureza el uranio es útil para fines pacíficos de generación nuclear de electricidad pero es muy inferior al 90 por ciento de U-235, necesario para fabricar armas nucleares. Irán no posee ninguna instalación con esa capacidad (1).

El 27 de septiembre, el embajador de Irán en el OIEA, Ali Asghar Soltaniyeh, dijo a Press TV que Irán cumple con los acuerdos de salvaguardias, como el llamamiento del OIEA a las naciones para que se le informe sobre la existencia de una nueva planta de enriquecimiento con al menos seis meses o 180 días y siempre antes de la introducción de materiales nucleares en la instalación. Irán hizo esta notificación al OIEA el 21 de septiembre, con 18 meses de anticipación.

Esta segunda instalación, más pequeña, está a las afueras de Qom, Irán, y es un antiguo edificio vacío de la ONU. No tiene ningún material nuclear en este momento y el equipo para el enriquecimiento no se ha instalado todavía. No puede alojar más de 3.000 centrifugadoras – muy por debajo de las 8.000 máquinas en Natanz, una instalación de enriquecimiento de Irán-.

"Es una instalación muy común en las etapas iniciales", y a 18 meses de [que comience] su servicio, el presidente Mahmoud Ahmadinejad dijo en una conferencia de prensa el 25 de septiembre en Nueva York. "No es una instalación secreta. Si lo fuera, ¿por qué se informa a la OIEA con antelación? ... Lo que hicimos fue totalmente legal, conforme a la ley. Hemos informado a la agencia, la agencia vendrá y emitirá un informe. No es nada nuevo".

Los iraníes también dicen que la instalación no era ningún sitio clandestino. Tampoco es una sorpresa, como alegan los EE.UU., Gran Bretaña y Francia. Estos mismos países también indican que se conocía hace tres años. EE.UU. y Francia han presentado fotos aéreas de la construcción, y la Secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton reconoció que los EE.UU. sabían de la planta antes de que Irán informase de ello.

¿Es Irán realmente una amenaza?

Los EE.UU. tienen miles de armas nucleares. Es el único país que ha utilizado alguna vez un arma nuclear y el único país que ha amenazado repetidamente con utilizar armas nucleares. Los EE.UU. se negaron a acatar el Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares y el Congreso de los EE.UU. nunca lo ha ratificado. Es evidente que Israel tiene instalaciones de enriquecimiento de uranio y se estima que poseen entre 60 y 400 armas termonucleares. Israel se niega a acatar los acuerdos internacionales o, al menos, las inspecciones. Sin embargo, cada administración de EE.UU. ha estado completamente en silencio sobre el enriquecimiento nuclear de Israel y su programa de armas.

Trece países en la actualidad enriquecen uranio. Argentina, Brasil, Sudáfrica y Australia también han anunciado planes para comenzar el enriquecimiento de uranio. Veintiocho países cuentan con plantas de energía nuclear, y el mayor número de este tipo de plantas está en los EEUU. Otros 10 países tienen planes para construir una planta nuclear. Sin embargo, sólo Irán y Corea del Norte han sido amenazados. Irán siempre ha apoyado la creación de una zona libre de armas nucleares en el Oriente Medio y ha propuesto la adopción de una resolución al respecto en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El OIEA e Irán

Irán no sólo ha aceptado las inspecciones del OIEA más estrictas que otras naciones, también ha ofrecido para operar la planta de enriquecimiento de uranio en Natanz como un centro multinacional de combustible con la participación de representantes extranjeros. Irán ha renunciado al reprocesamiento de plutonio y accedió a fabricar de inmediato todo el uranio enriquecido en las barras de combustible para el reactor. Esta oferta de Irán para abrir su programa de enriquecimiento de uranio a la participación privada y pública extranjera sigue las sugerencias de un comité de expertos del OIEA. A pesar de todos estos acuerdos, Washington ha insistido en que Irán debe suspender totalmente su programa de enriquecimiento de uranio. El OIEA emitió su propia declaración, el 17 de septiembre, diciendo: "Con respecto a un reciente informe de los medios de comunicación, el OIEA reitera que no tiene ninguna prueba concreta de que hay o ha habido un programa de armas nucleares en Irán".

La edición de septiembre-octubre del Boletín de Científicos Atómicos publicó una entrevista con el Director General del OIEA, Mohamed El-Baradei. En el curso de la entrevista declaró: "No hemos visto pruebas concretas de que Teherán tiene un programa de armas nucleares en curso ... Pero de alguna manera, muchas personas están hablando acerca de cómo el programa nuclear de Irán es la mayor amenaza para el mundo ... En muchas formas, creo que la amenaza ha sido exagerada ". Estas declaraciones autorizadas y las palabras cautelosas son totalmente ignoradas por el circo salvaje de los medios de comunicación imperialistas.

En todo el mundo los países imperialistas están aislados en esta cuestión. El 16 de septiembre de 2006, en La Habana, Cuba, los 118 miembros del Movimiento de Países No Alineados (NOAL), a nivel de cumbre, declararon su apoyo al programa nuclear civil de Irán en su declaración final por escrito. El MNOAL representa a la mayoría de los 192 países en la ONU.

Más tarde, el 30 de julio de 2008, el MNOAL acogió con satisfacción la continua cooperación de Irán con el OIEA y reafirmó el derecho de Irán al uso pacífico de la tecnología nuclear. El MNOAL también llamó al establecimiento de Oriente Medio como zona libre de armas nucleares y pidió un instrumento amplio y negociado multilateralmente que prohíba las amenazas de ataques contra instalaciones nucleares dedicadas a usos pacíficos de la energía nuclear.

En febrero de 2007, los legisladores de 56 Estados Miembros de la Organización de la Conferencia Islámica abordaron el programa nuclear de Irán en una reunión en Kuala Lumpur, Malasia, e instaron al "pleno respeto de los derechos iguales e inalienables para todas las naciones para explorar las tecnologías modernas, incluida la energía nuclear para fines pacíficos".

Sanciones:un arma contra el desarrollo

Los portavoces iraníes han dejado claro que Irán desarrolla sus propias instalaciones de enriquecimiento de uranio para la producción de energía. Irán ha sido objeto de severas sanciones y restricciones a la exportación de tecnología para la tecnología nuclear con fines pacíficos y cualquier otra forma de desarrollo. Después de décadas de acuerdos violados, contratos y tratados, Irán no puede confiar en los EE.UU. o Europa para proporcionar el combustible que haga funcionar sus plantas de energía.

EE.UU. proporcionó ayuda al desarrollo nuclear de Irán durante los años de dictadura brutal del Sha Mohamed Reza Pahlavi. En ese momento Washington estaba más que dispuesto a dar a Irán la tecnología nuclear. Pero después que la revolución iraní de 1979 derrocó a esta dictadura impuesta por EEUU y tomó el control nacional sobre el petróleo y el gas, Washington puso fin a toda cooperación nuclear. Desde entonces, los EE.UU. han hecho todo lo posible para sabotear, estrangular y derrocar al gobierno iraní.

El último debate entre EE.UU. y Europa sobre el bloqueo de la gasolina refinada a Irán es sólo el último ejemplo de los esfuerzos que realizan para detener el desarrollo de Irán. Como se informó en Bloomberg el 27 de septiembre, el secretario de Defensa de EEUU, Robert Gates, ha dicho que están discutiendo nuevas formas de sanciones a Irán: "Hay una variedad de opciones todavía disponibles, incluidas las sanciones sobre el sector bancario, en particular las sanciones sobre los equipos y la tecnología para su petróleo y el gas ... yo creo que hay una lista bastante extensa para elegir". (2)

Washington ha utilizado una enorme presión en varias ocasiones para imponer sanciones económicas a través del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Estas sanciones son una forma de estrangulamiento, un arma intencionalmente brutal aplicado a los países en desarrollo. Las sanciones exacerban las tensiones sociales y socavan el apoyo a un gobierno: buscan crear el caos económico. Es una espiral descendente: inflación descontrolada, escasez, largas colas, cierre de las importaciones de suministros básicos y de los mercados de exportación, lo que tiene un duro impacto en los sectores más vulnerables de la sociedad. La moneda pierde todo su valor. Las industrias están obligadas a cerrar.

En las últimas cinco décadas, en un esfuerzo para extraer concesiones, las distintas formas de sanciones de EE.UU. han sido utilizadas contra los países más pobres del planeta. Se han centrado en nueve países de África, seis países de Asia, cinco en el Oriente Medio, tres en América Latina y tres en Europa. Las amenazas reiteradas en la reunión del G-20 para obligar a Irán a aceptar controles es algo sumamente intrusivo.

Hay que recordar que en agosto de 1990, bajo la presión de EE.UU., el Consejo de Seguridad de la ONU impuso un bloqueo total de Irak. El bloqueo provocó la muerte de más de un millón de niños menores de cinco años por la consiguiente escasez de medicamentos y la aparición de enfermedades fáciles de evitar en condiciones normales. Mientras tanto, una búsqueda de armas supuestamente secretas de destrucción en masa se prolongó durante 13 años.

En 2003, la administración Bush afirmó que Irak tenía un programa secreto de armas nucleares a punto de finalizar y que constituían una amenaza nuclear inminente. Todos los medios de comunicación entraron en un frenesí incontrolado afirmando que Irak estaba cerca de producir armas nucleares. Este temor de las armas de destrucción masiva -ADM- se convirtió en la principal justificación para la invasión de EE.UU. y la ocupación de Irak.

Todos los informes del OIEA afirmando que no había pruebas de tal programa fueron ignorados. Tales armas nunca se encontraron. Pero después de seis años de ocupación de EE.UU., un cuarto de la población iraquí ha muerto, está incapacitada o se ha dispersado en forma de refugiados desplazados.

Es imprescindible denunciar las mentiras de Washington. Tenemos que apoyar y defender la soberanía de Irán y su derecho al pleno desarrollo.

Notas

1 - www.iaea.org

2 - bloomberg.com, 27 de septiembre

Sara Flounders es directora del International Action Center (Nueva York).

Fuente: http://www.iacenter.org/iran/g20_100509/

Traducido para el CEPRID por María Valdés

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«Micheletti ha boicoteado el diálogo y está desafiando a la Humanidad entera»





Entrevista a Manuel Zelaya Rosales, Presidente constitucional de Honduras

2-10-2009
Ruben Pascual
Gara

Justo en el día en que se cumple un mes de su regreso a Tegucigalpa, GARA ha entrevistado al presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, en su reclusión en la Embajada de Brasil. Con tono pausado y sereno, explica que las negociaciones están siendo boicoteadas por el Gobierno de facto y que con ello «desafía a la Humanidad entera».

Se muestra satisfecho tanto de la respuesta popular como de la implicación internacional, pero alerta de que hay que mantener la presión para impedir una convocatoria electoral que «legitime el fraude. Sería la defunción de la mocracia». Zelaya asegura que se han producido más de cien muertes durante estos últimos 100 días, y que hay 3.000 detenidos y 600 hospitalizados.
Manuel Zelaya, «Mel», alcanzó la Presidencia del país en 2005 con el Partido Liberal de Honduras (PLH). Durante su mandato, impulsó numerosas mejoras sociales y una consulta no vinculante para convocar una Asamblea Constituyente que modificara la desfasada Carta Magna. Para evitarlo, el pasado 28 de junio, la clase política, el empresariado y el Ejército levaron a cabo un golpe de Estado y colocaron a Roberto Micheletti como presidente. Desde entonces, lucha por restablecer el orden democrático en el país.
Coincidiendo con el día en que se cumplía un mes de su regreso a Tegucigalpa, Manuel Zelaya (Catamacas, 1952) valoró personalmente para GARA diversos aspectos de la agitada situación que actualmente vive su país. Con tono pausado y sereno, reiteró desde la Embajada de Brasil -donde se refugió tras su sorpresiva llegada- que «no estamos dispuestos a renegociar el principio de mi restitución» y reconoció el estancamiento de las negociaciones con los representantes de Roberto Micheletti. Ayer por la tarde, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, lamentó el bloqueo del diálogo pero celebró que «ninguna de las dos partes quiera abandonar el diálogo»

A un mes de su regreso a Honduras, ¿cuál es la situación actual?

Honduras está viviendo una lucha inédita. Es la primera vez que, en nuestro país, se está llevando a cabo una acción de esta naturaleza para revertir un golpe de Estado. A día de hoy, estamos luchando para enmendar, rectificar el error que cometieron. Todo esto constituye un reto para nosotros y para la comunidad internacional.

¿En qué punto se encuentran las negociaciones?

Están paralizadas, suspendidas. Han sido obstruidas por Micheletti y el régimen de facto. Con este boicot y esta obstrucción al diálogo se han convertido en un régimen totalitario que está desafiando a la humanidad entera. Son una réplica principiante del régimen que estableció Idi Amin en Uganda o el que estableció Mobutu en el Congo. Eso mismo están aplicando ellos en Centroamérica estos días.

¿Cree que el hecho de obstaculizar las negociaciones pueda ser una estrategia de los golpistas para ganar tiempo hasta las elecciones?

Ellos lo que están haciendo es insultar a la inteligencia del mundo, porque no es posible que todos los países del planeta Tierra estén equivocados y ellos tengan la razón.

Si los golpistas no presentan ninguna otra propuesta, ¿Qué determinación tomarán ustedes?

Nosotros seguiremos en nuestro empeño de luchar por la justicia. En esto nos están apoyando todas las sociedades, todos los gobiernos y el pueblo hondureño. Sabemos que nos acompañan la razón y la verdad, así que estamos tranquilos espiritualmente.

¿Tienen pensada alguna alternativa para tratar de revertir esta situación?

La lucha que se está desarrollando en Honduras tiene varios frentes: el nacional, el internacional, el político, el social, el económico, el tecnológico, el jurídico... En este momento, estamos trabajando en todos esos frentes para tratar de dar una salida a esta situación.

¿Cree que la comunidad internacional ha hecho todo lo que está en sus manos?

Yo creo que han hecho hasta donde han podido. Ahora faltará recorrer otro tramo, y espero que mantengan sus principios para que esos países sigan apoyando al Gobierno de este país.

EEUU condenó el golpe de Estado, pero después calificó de «irresponsable» su decisión de volver a Honduras y ni siquiera se refirió a esta cuestión en la 64º Asamblea de la ONU. ¿Qué opina sobre esta postura?

Eso son incidentes aislados que consideramos como actividades propias de los funcionarios que no se corresponden con la posición oficial en cuanto a revertir el golpe de Estado. Yo estoy conforme con la postura del presidente Obama y de la secretaria de Estado Clinton.

¿Cree que el golpe de Estado en Honduras puede sentar un precedente y favorecer que esa situación se produzca en otros países de América Latina?

Sí. Ya sólo con que el golpe haya resistido más de cien días, está creando serias debilidades en el sistema democrático americano. Esto sucede, precisamente, por la impotencia de los organismos multinacionales como la OEA o Naciones Unidas frente a un hecho de fuerza que violenta el estado de derecho, la Carta Democrática de la OEA, la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Frente a la impotencia de los organismos internacionales y de los países, este golpe está debilitando la imagen de la democracia latinoamericana. Si se legitimara el golpe a través del fraude electoral que se quiere montar, con represión y supresión de medios, prácticamente estaríamos en la víspera de la carta de defunción para la democracia latinoamericana.

Uno de sus representantes en la mesa de diálogo, Víctor Meza, alertó de que el fracaso de las negociaciones podría desembocar en una «convulsión social». ¿Comparte esta idea?

Si uno revisa los indicadores económicos, sociales y los relativos a la conflictividad social, se va a dar cuenta de que ya hay una convulsión social. Hay, además, una convulsión social grave y general por el golpe de Estado. Todo eso lo está sufriendo ya Honduras y todo Centroamérica.

¿Cree que ese nivel de convulsión aumentará si no se alcanza un acuerdo?

Si no se da una solución al problema, está claro que el nivel de malestar del pueblo frente al régimen militar que escoge ahora los presidentes en Honduras, será cada vez mayor.

¿Cómo valora la lucha mantenida por el pueblo en estos 116 días de resistencia?

Extraordinaria. Siempre ha sido una utopía para los hondureños que el pueblo se organice, que el pueblo se manifieste y que adquiera conciencia de sus derechos. Ahora todo eso lo estamos viviendo en carne propia.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo que la resistencia hondureña de estar consiguiendo armas para su lucha ¿Qué le responde?

La resistencia que está haciendo el pueblo hondureño es una resistencia pacífica, y eso se ha comprobado durante estos más de cien días: no hay un sólo muerto, ni siquiera heridos, en tre los policías o de los militares; no se ha capturado a nadie de la resistencia con armas. Más bien sucede al contrario: se han capturado 89 militares vestidos de civil en los grupos de la resistencia realizando acciones violentas.

La resistencia hondureña es pacífica, si hay alguna expresión fuera de este contexto, serán personas o grupos particulares, pero no se corresponden a los términos en los cuales nosotros estamos estableciendo la lucha, pacífica y democrática mediante la no-violencia activa: manifestaciones públicas, huelgas... pero no movimientos armados. Nos oponemos rotundamente a los movimientos armados, por eso no hemos pedido Cascos Azules ni ninguna intervención militar en Honduras.

Nuestro triunfo será vencer a los militares que interrumpieron el proceso democrático de una manera pacífica. Si no lo lográramos seguiríamos luchando hasta alcanzar algún día nuestra principal victoria: saber que las luchas éticas y pacíficas vencen a los ejércitos y a la violencia.

¿Cuántas personas han muerto a manos de la Policía y los militares?

Hay más de 100 personas asesinadas en estos cien días, tenemos los nombres y tenemos las pruebas. Pero, además de eso, hay más de 3.000 detenidos, más de 600 personas han tenido que ser hospitalizadas: personas que han sido golpeadas, e incluso violadas y torturadas.

El domingo llegó a Tegucigalpa el Alto Comisionado de la ONU para investigar las violaciones de derechos humanos desde el golpe de Estado. ¿Se han puesto en contacto ya con ustedes?

Aunque hemos mantenido contactos indirectos, todavía no nos hemos entrevistado, pero sí que lo vamos a hacer.

¿Espera usted que la investigación desemboque en un informe contundente?

Sí, todas sus declaraciones han sido congruentes con la realidad y han sido contundentes en la condena al régimen, porque aquí, de un golpe de Estado pasaron a un régimen dictatorial que dicta medidas en contra de los derechos humanos del pueblo, que suprime libertades y medios de comunicación.

Después de un mes de encierro en la Embajada de Brasil, ¿cómo se encuentra?

A pesar de toda la tensión que se está viviendo, yo tengo un espíritu fuerte y mantengo mi conciencia en alto. Yo soy pacífico, espiritualmente optimista y demócrata. Pero, además, tengo mucho grado de fe en mi formación, y por eso estoy en política; porque creo que es un camino que crea fuerza y esperanza. Hay que sostenerse en ese camino hasta que las sociedades de diferentes partes del mundo logren que se respeten sus derechos.

Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20091022/162672/es/Micheletti-ha-boicoteado-dialogo-esta-desafiando---Humanidad-entera

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Proyecto Censurado: Fiasco del Banco Mundial con la venta de Bonos de Carbono


21 de octubre de 2009
Mary Tharin (UPSIDE DOWN WORLD)
Traducción: Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

Invocando la protección del medio ambiente, el Banco Mundial comercializa bonos por emisión de carbono que provocan la destrucción de las tierras indígenas de labradío en todo el tercer mundo.

El esfuerzo global por reducir las emisiones del gas de efecto invernadero (GHG, por su sigla en inglés) comenzó en 1997 con el Protocolo de Kyoto, ahora ratificado por 183 naciones, con ciertas estrategias supuestamente alentadoras, pero algunas demostraron tener efectos fatales. El programa de inversión en bonos o “créditos” conocido como Mecanismo para el Desarrollo Limpio (Clean Development Mechanism, CDM), se convirtió en un medio para que los países industrializados eludan reducir sus propias emisiones desarrollando proyectos “reductores de emisión” en países subdesarrollados.

Acatando en apariencia el Protocolo de Kyoto, muchos gobiernos establecieron “topes” a la emisión de gas de efecto invernadero en sus países, pero las industrias dispuestas a evadir esta imposición gubernamental de límites, en vez de reducir responsablemente sus emisiones pueden eludir completamente sus compromiso ambiental mediante la compra de “créditos de carbono” a otras industrias de distintas partes del mundo, es decir, adquiriendo los bonos CDM comercializados por el Banco Mundial.

En otras palabras, en lugar de reducir sus emisiones excesivas, los países ricos pueden “compensarlas” comprando “créditos” de reducción de emisiones en los países pobres. Joris den Blanken, especialista del cambio de clima de Greenpeace, dijo: “La compensación significa exportar las responsabilidades al mundo en vías de desarrollo y anula el incentivo a la industria para que mejore su eficacia o invierta en energía renovable”.

Mientras el Banco Mundial alega que este sistema “apoya el desarrollo sustentable… y beneficia a las comunidades más pobres del mundo en vías de desarrollo”, el programa en realidad se ha convertido nada más que en un lucrativo negocio de beneficio corporativo. De hecho, muchas corporaciones transnacionales utilizan el límite y la comercialización del programa no sólo para eludir su responsabilidad en las emisiones, sino para beneficiarse aún más con el desarrollo de industrias ambiental y socialmente destructivas en países del tercer mundo.

En América Latina, donde una larga historia de expoliación corporativa ya adoptó este peaje escarpado, los ecologistas y las comunidades indígenas están comenzando a protestar abiertamente sobre los peligros del CDM. Debido a un enfoque miope de la sola reducción del gas de efecto invernadero y a una falta de responsabilidad de las comunidades locales, muchos proyectos están produciendo otros males ambientales y sociales que contradicen diametralmente los objetivos indicados por el programa.

Pero los informes del Programa Ambiental de Naciones Unidas (UNEP, sigla en inglés) indican que hasta la fecha se han aprobado 4.364 proyectos con financiamiento del CDM, y el movimiento continúa ganando ímpetu. Según el Fondo de la Fauna del Mundo, el número de nuevas ofertas de proyectos subió drásticamente en apenas pocos años, de menos de diez por mes a principios de 2005, a cerca de 100 mensuales en 2007.

Las industrias de madera y celulosa muestran gran interés en el aprovechamiento del mercado del carbono para justificar y financiar proyectos que implican expropiar granjas indígenas y tierras de pastoreo para sembrar enormes plantaciones mono específicas, que amenazan la biodiversidad del área, absorben el agua y pueden agotar seriamente los recursos hídricos. Según un informe de 2008 de Plantaciones de Japón en Ultramar para Madera y Pulpa Papelera (JOPP, por su sigla en inglés), titulado “Estudio de viabilidad de la repoblación forestal CDM para el desarrollo de la comunidad en extensas tierras de pasto en Uruguay”, “desde un punto de vista ecológico, el establecimiento de plantaciones a gran escala de especies extranjeras en esta área es claramente un paso en la dirección equivocada. Desde un punto de vista social, podría llamarse genocidio cultural”.

La tierra que sería utilizada en “proyectos de repoblación forestal” JOPP, según el informe, se utiliza actualmente para el “pastoreo extenso” de ganado y ovejas. El informe, que preconiza la “elegibilidad de la tierra”, no hace ninguna mención de la gente que la posee, vive en ella, o hace su vida con el uso de la tierra en cuestión. La única alusión a este problema es la breve garantía de que todo el ganado desplazado “sería vendido en el mercado libre”. Pese a que la “producción de ganado y ovejas, desde el siglo XVII ha sido la actividad rural tradicional en el área del proyecto y en todas las regiones circundantes”, el informe sostiene que las plantaciones significan un uso más rentable de la tierra que el pasto. Entonces surge la pregunta: ¿rentable para quién?

El Banco Mundial levanta al CDM como “parte integrante de su misión para reducir la pobreza con sus estrategias de ambiente y energía”. Sin embargo, en América Latina, como en otras partes del mundo en vías de desarrollo, el mercado global del carbono está demostrando ser en gran parte perjudicial para los indígenas y los pobres. Con poco o nada de participación en cómo se conduce un proyecto, las comunidades locales no tienen virtualmente ningún control sobre cómo afectará su tierra, agua y recursos.

En un documental reciente del Observatorio Comercio del Carbono, los aldeanos explican que las plantaciones masivas que cubren cerca de 40.000 hectáreas están absorbiendo el agua de las corrientes locales, causando una disminución aguda de la pesca y la mortandad de plantas medicinales. En una entrevista, una mujer local se lamentó que las plantaciones corporativas “continúan destruyendo nuestra comunidad, destruyendo a nuestros ciudadanos, destruyendo nuestra fauna, destruyendo nuestra flora, y nadie hace ninguna cosa [para detenerlo].”

La falta de responsabilidad de las poblaciones locales es un defecto fundamental en la manera en que se presentan, evalúan y ejecutan los proyectos CDM. El formulario de diseño de proyectos que utiliza el consejo de dirección del CDM para aprobar o negar financiamientos, desatiende en gran parte el impacto de los proyectos en las comunidades locales. El documento no contiene ningún lenguaje jurídico obligatorio y solamente pide un “informe sobre cómo fue tomada la deuda y cualquier comentario recibido” por los tenedores locales. En su evaluación de cuatro proyectos CDM realizados en Brasil y Bolivia, el UNEP indicó que fue encontrada limitada la “participación de los miembros de la comunidad local”.

Mientras el Banco Mundial finge dar importancia a la sustentabilidad y aliviar la pobreza mediante los CDM, fracasa continuamente en entregar resultados positivos para el ambiente o las comunidades perjudicadas del mundo subdesarrollado. El mercado global del carbono está demostrando ser simplemente otra arma utilizada por las corporaciones transnacionales para acelerar su incursión en los derechos de los pueblos indígenas y pequeños tenedores de tierras de América Latina.

La ironía de esta situación adquiere una tonalidad especialmente trágica al observarse que muchas comunidades en riesgo han vivido de manera sustentable durante siglos y deberían ser vistas como verdaderos modelos en la lucha contra la degradación ambiental y el cambio de clima. En lugar de eso, el Banco Mundial adoptó un sistema inadecuado que representa un peligro acuciante para el medio ambiente a expensas de otros aspectos medioambientales importantes y del bienestar de las poblaciones más vulnerables del mundo, a menudo mejor informadas.

Janet Redman, del Instituto de Estudios Políticos, dijo: “Los granjeros [del sur global] están negociando sus derechos de tierra comunales y su capacidad de alimentarse por los caprichos y las fluctuaciones de precio del mercado internacional de los bonos de carbono”.

Actualización de Mary Therin (de “Upside Down World”)

Mientras los gobiernos, los ecologistas y los líderes industriales promueven la conferencia de la ONU sobre cambio de clima para diciembre de 2009 en Copenhague, el debate sobre las compensaciones del carbono tomó el lugar central. Los grupos, incluyendo la Comisión Europea, reconocen los muchos defectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio y están pidiendo reformas. A finales de abril de 2009, los delegados de todo el mundo que asistieron a la Cumbre Global de los Pueblos Indígenas sobre el Cambio de Clima, sacaron una declaración que invitó a los gobiernos a abandonar las “falsas soluciones al cambio de clima que impactan negativamente los derechos de los pueblos indígenas… por ejemplo el comercio del carbono, el Mecanismo de Desarrollo Limpio y las compensaciones por bosques”.

Desafortunadamente, el consejo de dirección del CDM, en vez de abordar aplicaciones de transparencia y responsabilidad, propuso intensificar algunos aspectos más problemáticos del esquema de compensación al carbono, al presentar planes para ampliar su aplicación en la silvicultura y simplificar el proceso de utilización del financiamiento. Según Óscar Reyes, del Observatorio Comercio del Carbono, estas reformas expandirían drásticamente el CDM a la vez que “bajarán los controles ya inadecuados para la sustentabilidad ambiental y la justicia social”.

Mientras tanto, el Mecanismo de Desarrollo Limpio continúa ampliándose. Solamente en mayo de 2009, se aprobaron 132 nuevos proyectos CDM, marcando el punto más alto en el proceso de su aplicación. Al mismo tiempo, por todas partes del globo están apareciendo más pruebas de que muchos “proyectos de reducción de emisiones” hacen más daño que bien al mundo desarrollado. En junio de 2009, el Daily Mail del Reino Unido publicó un reportaje a una fábrica flotante de productos químicos que envenenó el abastecimiento de agua en Gujarat, India. Según Eva Filzmoser, del Observatorio CDM, los grandes proyectos hídricos y de gas son los receptores más perjudiciales de financiamiento otorgado por este mecanismo. Arguyó que estos proyectos raramente ahorran emisiones adicionales y de hecho, ofrecen incentivos perversos para ampliar industrias de degradación ambiental.

En Estados Unidos, el debate sobre las compensaciones al carbono y los esquemas de límite y comercio entraron en erupción en mayo de 2009, desde que el Comité de Energía de la Cámara de Representantes aprobó la Ley de Energía Limpia y Seguridad Americana, también conocida como proyecto Waxman-Markey. Mientras muchos grupos ecologistas elogian el proyecto como un paso enorme hacia la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en EEUU, otros denuncian la prominencia de la compensación al carbono en la ley, que abriría un escape para que las corporaciones eludan cualquier compromiso real de reducir las emisiones. Según el Instituto de Estudios Políticos (IPS, sigla en inglés), bajo esta legislación se podría “comprar” compensaciones hasta por 2 mil millones de toneladas de carbono -cerca del 30 por ciento de las emisiones actuales en EEUU-, donde la mitad llegaría desde países subdesarrollados a través de programas como el Mecanismo de Desarrollo Limpio.

Mientras la mayor parte de los grandes medios principales y muchos grupos ambientales se han subido al tren en marcha del “límite y comercio”, organizaciones como el Instituto de Estudios Públicos, Observatorio del Comercio del Carbono y Observatorio CDM continúan promoviendo la conciencia pública sobre los peligros de este engañoso sistema. Un número importante de voces, incluyendo a The Economist, salieron a favor de un impuesto al carbono como un modo más eficaz de producir reducción de emisiones. Estos grupos llaman a la gente del mundo desarrollado a que tome el liderazgo disminuyendo sus propias huellas de carbono y exijan una solución real para que el cambio de clima comience en casa.

Para más información:
Sustainable Energy and Economy Network (Institute for Policy Studies): http://www.seen.org
Carbon Trade Watch: http://www.carbontradewatch.org/
Friends of the Earth: http://www.foe.org/global-warming
CDM Watch: http://www.cdm-watch.org/

Fuente:
Upside Down World, 11 de febrero de 2009, “The World Bank and Climate Change: Sustainability or Exploitation?”, por Mary Tharin.
Estudiantes investigadores: Victoria Masucci y Christine Wilson.
Evaluador académico: Elaine Wellin, Ph.D., Sonoma State University.

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Narcotráfico y violencia en Colombia: No más muertos. No tropas gringas


Apolinar Díaz – Callejas
21 de octubre de 2009

En todo el tiempo en que he estado cubriendo esta columna periodística en ARGENPRESS, de Buenos Aires, he centrado mis escritos en la crisis política general y a la violencia interna que viene ocurriendo en Colombia desde hace un más de 50 años, ininterrumpidamente, prácticamente desde el asesinato del líder liberal de izquierda y notable jurista y penalista colombiano educado en Italia, Jorge Eliecer Gaitán, quien fue uno de los más brillantes penalistas de Colombia de todos los tiempos, activista político de izquierda de acento socialista, que había participado en una campaña presidencial frente al dirigente liberal Gabriel Turbay.

Este hecho dio lugar a que el Partido Conservador lanzara su propio candidato presidencial teniendo como tal al Ingeniero Civil y de Minas Mariano Ospina Pérez, de familias conservadoras de amplia presencia política en la historia de Colombia. Durante esa campaña electoral por la elección presidencial, fueron lanzados candidatos de los dos partidos: Dos del Partido Liberal, Gabriel Turbay y Jorge Eliecer Gaitán, y un conservador de familia de elevado poder económico y social, Mariano Ospina Pérez. Para ejercer el poder entre 1946 y 1950.


Pese al carácter bipartidista del gobierno de Ospina Pérez, fue desatada la violencia en varias zonas de la República, según las mayorías políticas de cada una. En realidad este hecho político tuvo un objetivo muy claro: acorralar y presionar a los liberales para que hicieran una lucha abierta para la nueva elección en que se consideraba recuperación del poder del liberalismo. La realidad es que en Colombia desde ese momento la violencia y crímenes partidistas se fueron generalizando por todas las regiones del país, especialmente en las de actividad agraria y ganadera. En el centro de la República, por ejemplo, en el Departamento de Boyacá y en el de Cundinamarca, surgieron los “chulavitas”, que fueron conservadores armados como fuerza política conservadora y del gobierno, para desalojar a los liberales de las regiones en que eran mayoría. Las matanzas de estos grupos de seres humanos son inenarrables. En el Departamento del Valle, el de mayor desarrollo económico, agrícola e industrial del país, fueron organizadas cuadrillas armadas de asesinos conservadores para matar liberales. Yo mismo por razón de mi ejercicio de la profesión de abogado tuve que ir a esas regiones y constatar, por ejemplo, que a partir más menos de las cinco de la tarde comenzaban a circular por las carreteras y vías públicas pavimentadas de las ciudades vehículos con poderosas sirenas que notificaban a la población que en esos vehículos, iban armados los “pájaros”, que en la medida en que avanzaban dentro de la población disparaban contra las gentes que circulaban o huían por las calles. Los vecinos de esos pueblos tenían que esconderse en sus casas y donde fuera posible para salvar sus vidas. En la población estaba el director de la Federación de Cafeteros de Colombia, que tenía que organizar, propiciar y asegurar la correcta comercialización del café. Me dijo aléjese de la ventana y entremos al fondo de la casa como una medida de protección de la vida, pues los disparos se hacían indiscriminadamente contra quienes estábamos en esos lugares.

Después a recoger los muertos que eran lanzados como tales o heridos al Río Cauca, que cruza de norte a sur el Departamento del Valle y fue un río navegable en otras épocas. Como era inevitable, los liberales y grupos independientes tenían que encargarse de recoger los muertos y llevar los heridos al hospital y firmar los telegramas de denuncia de los crímenes. A su vez, había zonas del país con acentuada mayoría liberal que se armaban y respondían a la violencia de los militares y burocracia del Partido Conservador. Estos asesinatos, de parte y parte, llenaron a toda Colombia de centenares de miles de muertos de todos los sexos, edades y actividades. En el libro “Violencia, Conflicto y Política en Colombia”, publicado en Bogotá, en 1978 por Paul Oquist, escritor público, y educador quien en un un cuadro en la página 17 indica el volumen de las muertes a lo largo del país:

DISTRIBUCIÓN CRONOLÓGICA DE LAS MUERTES POR LA VIOLENCIA
AÑO Muertes por la violencia
1948…………………………………43.557
1949…………………………………18.519
1950…………………………………50.253
1951…………………………………10.319
1952…………………………………13.250
1953………………………………… 8.650
__________
TOTAL…………………………….144.548

Pero lo peor de la situación colombiana que hasta este año del 2009, según investigación dirigida por el historiador Jorge Orlando Melo, que convirtió la Biblioteca Luis Ángel Arango en una de las más completas y modernas de Colombia y del mundo en las que miles de jóvenes de todas las clases sociales, especialmente de muchachos de los sectores populares y de bajos ingresos, estudian y hacen sus investigaciones durante todas las horas de trabajo de esa institución. Hoy a las seis de la mañana del 21 de octubre del 2009, hora de Colombia, llamé a Jorge Orlando a que me recordara la cifra de muertes en este país por la violencia, en unas investigaciones que él mismo ha ayudado a orientar, culminaron en de que en los últimos 50 años del país, 1958-2008 se elevó a 700.000 el número de asesinatos en Colombia, a la vista de los gobiernos y de la gente. A esta cifra hay que agregar las muertes políticas entre 1948 y 1.966, que indican que hubo 193.017, según el investigador Paul Oquist. Juntando esas cifras con las actuales ya Colombia logró el vergonzoso éxito criminal de que hasta el presente año de 2009, el número de muertos por la violencia desde 1948 sobrepasa la cifra de 1.000.000 personas. Esto es monstruoso, independientemente de que los muertos sean liberales o conservadores, socialistas o comunistas o campesinos u obreros o gente común y corriente del país como es la mayoría de la población colombiana. Este es el signo de una sociedad que no ha podido organizarse ni ordenarse y que es en América Latina el país de más de un millón de muertos en conflictos políticos desde 1948 hasta la fecha. Se agrega que desde hace varios años Colombia utiliza en la guerra interna a cientos de mercenarios norteamericanos, es decir soldados de una guerra por la paga, suministrados por Estados Unidos a Colombia. Lo cual quiere decir que con el nuevo proyecto de Barack Obama de instalar 7 bases militares en Colombia en estos momentos, el país se coloca bajo la dependencia total, política, militar, humana y comercial de los Estados Unidos de Norteamérica. Este es el monstruoso regalo que nos ha hecho el presidente norteamericano, Barack Obama y la vergonzosa condición de sometimiento y entrega de la soberanía nacional de Colombia que se está haciendo actualmente por el presidente Álvaro Uribe Vélez.

Hemos perdido la soberanía, la independencia nacional y el orgullo de ser colombiano. A principios del siglo XXI, Colombia, a diferencia de lo que ocurre en las naciones latinoamericanas, no marcha por un proceso democrático y soberano. Somos, realmente, una nación que no tiene soberanía militar ni política, pues el gobierno actual del presidente Uribe ha entregado la soberanía colombiana a los Estados Unidos y al presidente Barack Obama. Estamos cumpliendo 200 años de subordinación y sometimiento a esa potencia. Creo que es la hora d decirles a los colombianos y convocarlos para unas consignas elementales: No más presencia en Colombia de tropas, aviación militar y marítima ni de soldados y mercenarios norteamericanos que ya están en el país. No más entrega a los Estados Unidos. No más subordinación. Recuperemos nuestra dignidad, nuestro honor y nacionalidad, antes de que sea demasiado tarde y los Estados Unidos nos anexen a su propia soberanía como ya lo hace en Asia y Puerto Rico. Yo con mis 88 años de edad, tengo que gritar y llamar a la resistencia de la entrega y venta de la soberanía colombiana.

Aprovechemos la atmósfera de independencia y soberanía que entusiasma a toda la América del Sur y del Caribe. No traicionemos a esas regiones.

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