24 de agosto de 2009
Álvaro Montero Mejía
(especial para ARGENPRESS.info)
El Presidente Manuel Zelaya, desde su intempestiva expulsión a Costa Rica, puso de manifiesto la determinación de regresar a su Patria y asumir allí mismo la dirección de las fuerzas patrióticas que resisten a las fuerzas golpistas, que deben ser derrotadas en nombre del pueblo soberano, de la legitimidad y la legalidad democráticas.
Eso es lo que esperamos los hombres y las mujeres que en América Latina sabemos que si el golpismo se impone, nuevos y oscuros acontecimientos apuntan en el horizonte de nuestros pueblos. En efecto, hoy sabemos bastante más que en los primeros días y semanas posteriores al golpe. Sabemos por ejemplo, el papel de la base militar de Soto Cano que los yankis controlan en Poneloya. Sabemos de la conjura orquestada entre las corporaciones farmacéuticas, los empresarios de la maquilas, la oligarquía doméstica al mando de los cipayos del Parlamento, los jueces venales de la Corte Suprema de Justicia, del tribunal electoral, la Fiscalía y el resto de la institucionalidad golpista. Hoy sabemos con mayor precisión y en vista de los resultados, de los acuerdos entre la Sra. Clinton y Oscar Arias y de cómo hasta hoy lograron ganar un tiempo precioso a fin de lograr la recomposición del poder en Honduras y darle al golpismo la oportunidad de cumplir con el calendario electoral y aquí no ha pasado nada.
En estas semanas, se ha mantenido sin fisuras que considerar, el consenso de la OEA y las Naciones Unidas, que provocan el aislamiento del régimen golpista. Por su parte, el Presidente Zelaya ha llevado y traído su mensaje a importantes foros continentales y en todos nuestros pueblos crece la solidaridad con los hermanos hondureños. Pero hay algo mucho más importante que todo eso. Nos referimos al desarrollo de la movilización y la conciencia de grandes mayorías, activas y resistentes, del pueblo de Honduras.
Poco a poco, de la explosión espontánea de la protesta se ha pasado a una nueva agrupación de fuerzas sociales que trasciende las viejas estructuras políticas o partidarias y que agrega a los segmentos casi intraspasables de grupos y organizaciones cívicas, religiosas, comunales y gremiales. Hasta hace poco tiempo, esos grupos humanos fundamentales se los repartían las cofradías políticas tradicionales. Esto mismo ocurrió, guardando las lógicas diferencias, en el seno del pueblo costarricense durante las gloriosas jornadas de la lucha referendaria contra el TLC.
Esta eclosión de la conciencia ciudadana, patriótica, antioligárquica, antimilitarista, progresista, objetivamente antimperialista y de una clara voluntad transformadora, a sumado miles de trabajadores manuales e intelectuales, campesinos, estudiantes, profesionales y técnicos, trabajadores del Estado y de algunas instituciones de gran relevancia, a profesores universitarios y maestros e incluso a sacerdotes y pastores, cuyo verbo encendido y justiciero retoma el mensaje de auténtico amor y compromiso de los dirigentes espirituales con la causa de los humildes.
Estas voces exigen el regreso del Presidente y la reconstrucción de la legalidad democrática, pero van más lejos: exigen, ahora sí, la convocatoria a una Asamblea Constituyente, derecho inalienable de los pueblos, secuestrado por la oligarquía, bloqueado a rajatabla por los golpistas y negado explícitamente por el lamentable documento del “mediador” Oscar Arias.
En pocas semanas, el pueblo hondureño ha sufrido cambios profundos y cualitativos en la percepción de la realidad, en la conciencia sobre sus propios derechos, sobre su fuerza y su potencia como propietario único e insustituible del destino de Honduras. Si los golpistas se propusieron ponerle punto final al progreso de la democracia, impulsado con mesura y prudencia por Manuel Zelaya, ahora han provocado exactamente lo contrario de lo que intentaron hacer; han provocado la articulación de un movimiento social cada vez más unitario, más lúcido y conciente y que rompe las viejas divisiones heredadas del pasado, usufructuadas por la oligarquía y sus aliados externos, para mantener al pueblo desunido y políticamente ignorante.
Lo importante es que estos cambios no tienen vuelta atrás. Frenarlos no resulta tan sencillo como ultrajar al Presidente y sacarlo en piyamas del país. Ahora solo les queda incrementar la represión, mediatizar a los tibios, comprar a los débiles e intentar recomponer un poder ilegítimo, endeble y precario.
Si bien es cierto que somos únicamente una modesta voz y que no intentamos representar a nadie, frente a la majestad y el ejemplo de dignidad que nos da el pueblo de Honduras expresamos, simplemente, lo que pensamos. Y pensamos que ha llegado el momento de que Zelaya regrese a Honduras. Debe hacerlo en paz, sin aceptar absolutamente ninguna provocación, hacerlo frente al mundo y la conciencia democrática universal.
Probablemente lo harán prisionero, pero será entonces el único interlocutor, por derecho propio, al que tendrán que enfrentarse los golpistas. No habrá ningún intermediario entre él y su pueblo y los golpistas estarán obligados dar cuentas de cualquier acto de violencia o brutalidad militar, de cualquier acto de crueldad o represión. ¿Cómo es eso de que el mundo se entere de las demandas del pueblo hondureño por lo que diga un decrépito “mediador” y no por lo que exprese un Presidente legítimo? ¿Cómo es eso de que la víctima directa de la represión y el golpe no sea el único con sobrada capacidad y legitimidad para denunciar, condenar, exigir, representar o conciliar lo que mejor convenga a su pueblo, o buscar, sin menoscabo de los principios que defiende y proclama, la salida de los golpista y el triunfo de su pueblo?
Aun desde el fondo de un calabozo, su voz no podrá ser ni callada ni desoída. Porque la historia demuestra que hay prisiones fecundas.
Álvaro Montero Mejía es abogado, Doctor en Economía Política de la Universidad de París, fundador del Partido Socialista Costarricense, Ex Diputado y ex Candidato Presidencial.
martes, 25 de agosto de 2009
La prisión de Zelaya
¡Es la Geopolítica, estúpido!
25-08-2009
Carlo Tursi
Adital
"¡Es la economía, estúpido!" La célebre frase de James Carville, asesor del demócrata Bill Clinton en la exitosa campaña que en 1992 le impulsó desde su modesto sillón de gobernador de Arkansas hasta el Despacho Oval de la Casa Blanca.
Hemos parangonado la célebre frase de Carville, para definir que lo que está ocurriendo hoy en día en América del Sur con relación al nuevo despliegue de bases norteamericanas del Comando Sur. Es la aplicación de un Plan Geopolítico de largo alcance e inserto en una política exterior global de la República Imperial Norteamericana.
Recordemos que la disciplina Geopolítica arrumbada en los cajones del recuerdo luego de la II Guerra Mundial y que fuera demonizada, ha vuelto a reaparecer con más vigor que nunca desde la caída del Muro de Berlín. A partir del 2001, reaparece el criterio de las tensiones geopolíticas y geoestratégicas en los conflictos internacionales y no las ideológicas
Y para los que desde hace años analizamos y comentamos los movimientos geopolíticos de Estados Unidos no nos sorprende los pasos que se están dando. Es más, oportunamente planteamos alternativas para que nuestra región escape a la lógica impuesta por el poder anglosajón en la misma.
Para los desconocedores de estos temas de Geopolítica y despliegue militar (con una importancia cada vez mayor), explicitaremos que desde hace años EE.UU., dividió al globo terráqueo en varios sectores y que en cada uno de ellos opera un comando militar que sigue la estrategia que determina su interés geopolítico nacional (interés que sigue sosteniendo que Estados Unidos debe mantener su supremacía en todos los terrenos que pueda, y el militar es el más importante; siglo XXI "el siglo Americano"), pueden cambiar las administraciones en la Casa Blanca, pero ello no significa que esa directriz geopolítica pueda ser cambiada.
A nosotros los habitantes del continente Americano: Centro América, el Caribe, América del Sur y la Antártida se encuentran bajo el monitoreo y control del denominado Comando Sur (SOUTHCOM "U.S. Southern Command" denominación en inglés). Junto a la sede del Comando Sur en Miami, otros puestos militares le brindan servicios y constituyen medios claves para su proyección externa: Se trata de la US Army South (en Fort Sam Huston, Texas), Twelfth Air Force (en Davis-Monthan Air Force Base, Arizona), Naval Forces Southern Command (en Mayport Naval Base, Florida), Marine Corps Forces South (en Miami, Florida), Special Operations Command South (en Homestead, Florida), Joint Task Force Bravo (en Soto Cano Air Base, Honduras), Joint Task Force Guantánamo (en Guantánamo Bay, Cuba) y Joint Interagency Task-Force South (en Key West, Florida). A este despliegue se les debe agregar el reciente restablecimiento de la Cuarta Flota Naval, que abarca América del Sur y Central, y el Caribe lo mismo que el Comando Sur del Pentágono, después de que se retirara en 1950 tras la Segunda Guerra Mundial
A estos despliegues debemos sumar las bases instaladas en el continente suramericano como parte de un Plan de Control: Islas Holandesas de Aruba base Reina Beatriz; y de Curazao base Hato (Control de Venezuela), Colombia bases aeronavales El Arauca, Tres Esquinas; Larandia y Puerto Leguizamon todos estos dentro del denominado "Plan Colombia", Ecuador base aeronaval de Manta ( a punto de ser desactivada y de allí una de las consecuencias del aumento de bases en Colombia), Perú bases fluviales Iquitos y Nanay, Paraguay base Mariscal Estigarribia (oportunamente denunciada por quien escribe este articulo) y por último la base de su socio estratégico, el Reino Unido de Gran Bretaña, con su base militar Malvinas.
Debemos también tener en cuenta que estas bases son las que oficialmente se reconocen, pero existen otros modelos de intervención tanto del Comando sur como del Pentágono que escapan a esta versión oficial, a los que debemos agregar los nuevos procesos de privatización de la guerra que se establecieron durante la administración de Bush Jr., y nos estamos refiriendo a las empresas de seguridad (en realidad un eufemismo que oculta a mercenarios) y que están "trabajando en Colombia".
Ahora bien toda esta descripción del despliegue del Comando Sur en las Américas tiene un fundamento doctrinal que se basa en la seguridad de los Estados Unidos como de su interés estratégico en nuestra región.
Primero: coincidimos totalmente con la descripción del mundo actual que realizó recientemente el periodista Lacolla: "Pues viene a cuento porque, por lo que se sabe, la ultima ratio de la política internacional ha sido siempre la guerra. La frase de Clausewitz -"la guerra es la política por otros medios"- sigue tan vigente hoy como lo fuera en la época del ciclo de las guerras napoleónicas que la inspiró. De modo que mejor dejémonos de abstracciones que ponen en primer plano a las teorías sobre la organización social del mundo y observemos por una vez la forma en que la brutalidad de esas concepciones requiere de un puño blindado para imponerse. El siglo XXI no es, no va a ser, un lugar apacible. El Imperio es la encarnación del capitalismo realmente existente y éste no da muestras de apaciguar su apetito, a pesar de la crisis. Para satisfacerlo tiene que huir hacia adelante, y en esa fuga se va a encontrar con dificultades crecientes. El dinamismo político que lo arrastra se expresa cada vez más en términos militares. Las bases USA en el mundo se multiplican -esta semana se han registrado otras tres, esta vez en Colombia-, y los escenarios de guerra potencial o efectiva están por todas partes. Irak, todo el Medio Oriente, Afganistán, Pakistán, los países del Asia central, el Tíbet, la provincia china de Xinjiang, los países del Cáucaso, la fracturada ex Yugoslavia, Ucrania, gran parte de África, son escenarios donde la violencia o las tensiones que pueden generarla están a flor de piel".
A lo que agregaría la lucha silenciosa (y no tanto), para desplazar a China de los enclaves con los que acordó el suministro de materias primas para su industria en África, utilizando el expediente de ayudar a grupos armados que defienden la "libertad", como ya ocurriera con Afganistán cuando EE.UU., armó, instruyó y financió a los Talibanes en su lucha contra las tropas de la ex Unión Soviética (en esa época presentados como los "mujaidines de la libertad"), como vemos nada nuevo bajo el sol.
Segundo: que el accionar del Comando Sur está perfectamente explicitado en un documento oficial elaborado en el año 2007 y el cual se encuentra en vigencia e implementación: "Plan 2016 para las Américas" es un plan a 10 años y el Comando Sur asume el rol de Procónsul y tiene responsabilidades desmesuradas como son las de: ser la organización líder entre las agencias existentes, para garantizar "la seguridad, la estabilidad y la prosperidad en toda América", esta nueva estrategia del comando sur está inserta en el creciente rol del Departamento de Defensa para las Américas y el Caribe, este demanda más recursos para su desarrollo y autonomía es un Plan vasto e independiente del resultado de los otros conflictos globales en que se encuentra enfrascado USA, pero también es independiente por los objetivos a largo plazo de los "cambios" en las administraciones norteamericanas. Pero es evidente que este plan cuenta con el beneplácito expreso del Departamento de Estado y de la Casa Blanca. De allí la "ambigüedad" con el caso "Honduras" por ejemplo.
Además un detalle no menor, a tener en cuenta, es que los comandantes del Comando Sur como el almirante James Stavridis, que se convirtió en Comandante Supremo Aliado de la OTAN y jefe del Comando Europeo del Pentágono. Y los tres, últimos de cinco altos comandantes militares de la OTAN (Stavridis, su predecesor Bantz John Craddock y Wesley Clark), lo fueron luego de desempañarse como jefes del Comando en cuestión, debería ser lectura ineludible para civiles y militares, legos y especialistas, progresistas y conservadores, gobierno y oposición, los objetivos del "Plan 2016 para las Américas". Antes los desmesurados objetivos que cumple este Comando consideramos que ninguna administración cambiara las directivas del Plan 2016, que esos objetivos a cumplir por una década están basado en una especie de diplomacia militar en la región y estaríamos en consecuencia ante la presencia de rol que cumplía el procónsul en el imperio romano.
¡Es la Geopolítica estúpido!
Porque afirmamos que es en la geopolítica donde tenemos que encontrar las respuestas a lo que está ocurriendo en estos momento con el incremento de las bases en Colombia y que ha desatado la preocupación de casi todos los países del continente, desde Chávez a Bachelet, desde Correa a Fernández de Kirchner y con un claro rechazo del país más importante de América del sur, Brasil. Con la excepción de Álvaro Uribe que intentó en un viaje por la región explicar lo inexplicable, antes de la reunión del UNASUR en Ecuador.
La Geopolítica Norteamericana se basa en una defensa irrestricta de su Heartland (corazón continental), los Estados Unidos es que es casi un continente en sí mismo de característica bioceánico (Atlántico/Pacifico) y desde hace varios años sus geopolíticos destacan que el pacifico será el nuevo océano donde se desarrollaran las mayores transacciones económicas y también los conflictos, por ello su seguridad está basado en eliminar toda amenaza directa al territorio continental y desarrollar una fuerza militar sin presendente con eje en las fuerzas aeronavales, que además, le garanticen el suministro de los recursos estratégicos para seguir liderando en el mundo. En la práctica es la adecuación de la teoría geopolítica del Inglés Sir Halford Mackinder, (control marítimo de los mares, bases estratégicas alrededor del mundo, control y aislamiento del centro euroasiático), luego adoptada por el Almirante Norteamericano Mahan, pero agiornada a estos tiempos, para eso se despliega una serie de flotas alrededor del planeta y se establecen bases como cinturones de seguridad (existen en la actualidad más de 800 bases reconocidas), para cercar a los países, que le disputen su supremacía.
En ese plano podemos afirmar que en el marco de esta geopolítica, que: Ningún dirigente de nivel en los EE.UU. provenga de donde provenga, limitará el poder militar global de de sus 6 Comandos Militares que abarcan toda la superficie terrestre con tropas, aviones y escuadras, y que no serán desactivado. También continuaran su lucha contra "el terrorismo", que no se aceptará el marxismo (o variantes del mismo) dentro del territorio de los EEUU y en sus cercanías, ni abjurará de la economía de mercado y tampoco dejarán de luchar por mantener el dólar como moneda global. Es más, todo dirigente de los EEUU está dispuesto a mandar a la guerra a la generación siguiente, de hecho de desde 1914 los EEUU a mandado a la guerra a todas sus generaciones.
Teniendo en cuentas estas consideraciones geopolíticas y estratégicas económicas, podemos entender el ¿Por qué del incremento de las bases militares en Colombia?
Colombia es el único país suramericano que es bioceánico con costas en el Pacifico, costas en el Caribe, límite norte con Panamá (donde se encuentra el paso marítimo más importante del mundo, el Canal de Panamá), y limita con Ecuador y Venezuela países que están enfrentados a las políticas norteamericanas en la región, que además han tenido enfrentamientos políticos diplomáticos muy duros con el gobierno de Uribe, más, Colombia utilizo la teoría de las fronteras móviles e incursionó militarmente en territorio ecuatoriano bombardeando el mismo. Colombia desde los tiempos del Presidente Clinton (1998) estableció una alianza con Estados Unidos llamada Plan Colombia, que acordó ayuda militar para combatir a las FARC y al denominado narcoterrorismo, aquí debemos aclarar un punto muy importante luego de todos estos años del mencionado plan, la lucha contra las guerrillas a sido eficaz, pero en la lucha contra la producción de drogas NO, la cual aumentó (¿?).
La primera conclusión a la que podemos arribar es que los Estados Unidos se garantiza un fuerte control sobre el Océano Pacifico, prácticamente todos los países con costas en el mismo, desde México hacia el Sur tienen alguna alianza o relación económica muy fuerte con USA. A Colombia, debemos sumar Perú y Chile países con relaciones económicas muy fuertes a través de los tratados de libre comercio firmados.
La segunda es que establece más bases cerca de Ecuador y Venezuela, por lo tanto se introduce como una cuña entre los dos países que han alcanzado fuertes acuerdos económicos y militares con China y Rusia.
La tercera es que controla más de cerca desde su retirada del istmo de Panamá, a ese vital paso marítimo entre los dos océanos.
Y la Cuarta, y ésta es la más importante desde el punto de vista geopolítico, impide a Brasil transformarse en un pais bioceánico, se establece sobre la Amazonia prácticamente, y como todos sabemos esa cuenca junto con la del Orinoco y del Plata son no sólo el pulmón de un mundo cada vez más degradado ecológicamente, sino que contienen los recursos renovables y no renovables (biodiversidad) que tanto necesita estados Unidos y que intenta controlar para que potenciales competidores (Rusia y China) no dispongan de ellos. Como lo está haciendo en África. Este plan a largo plazo complica las potencialidades de Brasil de crecer como potencia regional y mundial autónoma, con esta maniobra le causa seria debilidad al acuerdo del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), al encerrar a Brasil con solo un frente marítimo propio: el Atlántico y tener que defender la amazonia de apetitos extranjeros (hipótesis de conflicto ya anunciada en los planes defensivos del Brasil) y que esta nueva situación geoestratégica con las bases en Colombia confirma.
Esta nueva circunstancia nos obliga a los Latinoamericanos y Suramericanos en particular a establecer acuerdos regionales que por un lado eviten las fracturas regionales (UNASUR, CAN Y MERCOSUR), a controlar nuestras turbulencias domesticas que permiten la expansión de las fuerzas armadas de USA en la región, (por ello se deben también profundizar los acuerdos como el Consejo de Defensa Suramericano, Banco del Sur, etc.), porque somos un continente poco poblado con gigantescos recursos (apetecidos por las potencias centrales y las emergentes) y establecer una unión menos retórica y más concreta, pero también recordemos que ningún "estado es inmortal" (y Estados Unidos también es un estado), y esta maniobra geopolítica que aquí explicitamos, forma parte del tablero inestable en que se trasformó el mundo desde la desaparición del bloque soviético.
Hay mucho en juego y solo un pensamiento estratégico auténticamente suramericano nos permitirá tomar decisiones correctas y acordes con los tiempos que corren. Es saludable la actitud de Argentina de ofrecerse de mediadora entre Colombia y Venezuela para desactivar los conflictos entre naciones del continente por más dispares que sean sus realidades políticas y económicas, porque en caso contrario estaríamos legitimando una era proconsular del Comando Sur.
Argentina tiene mucho que aportar a este proceso, pero primero no podemos seguir sembrando la discordia con un socio del MERCOSUR como Uruguay, tenemos que cerrar ese conflicto que fue mal manejado, involucrarnos más con políticas proactivas con nuestros vecinos; "Hoy todo es política exterior, la política interior es política de vecindario", tenemos varios frentes, además de los sociales a solucionar, graves hipótesis de conflicto, donde descollan: El Mar Argentino (con la incorporación de casi 4000000 de Km2), la ventas de tierras a extranjeros, la defensa de nuestros recursos estratégicos (Agua, Gas, Petróleo, Minerales y alimentos). La ocupación efectiva del territorio y la lucha contra la contaminación de nuestra biodiversidad.
Argentina debe seguir apostando a una mayor integración y establecer con países claves de la región un política geopolítica que como la norteamericana, proteja nuestro Heartland Suramericano (el corazón del continente, que es despoblado y tiene las mayores reservas de recursos naturales) para ello presentamos hace unos años un proyecto geopolítico suramericano denominado "Teoría del Rombo", sería muy conveniente tenerlo como base de discusión en los encuentros del UNASUR.-
El grandioso tablero de ajedrez y los usureros de la guerra
Peter Dale Scott
Global Research
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
-En los asuntos del gobierno, debemos protegernos de la indebida influencia, solicitada o no, de este Complejo Militar-Industrial. Existe el potencial para el desastroso crecimiento de un poder extraviado de este complejo. No podemos permitir que el peso de esta combinación amenace las libertades de nuestro proceso democrático. No debemos confiar en nada. Sólo una ciudadanía alerta e informada puede enfrentarse al engranaje de la vasta maquinaria militar-industrial de forma que la seguridad del país y sus libertades puedan prosperar juntas.
Dwight David Eisenhower,"Military-Industrial Complex Speech," 1961, [1]
“Mi observación es que el impacto de elecciones nacionales en el clima de los negocios para SAIC ha sido mínimo. El énfasis en dónde ocurre el gasto federal usualmente cambia, pero el gasto federal total nunca disminuye. SAIC siempre siguió creciendo a pesar de cambios en la dirigencia política en Washington.” Ex administrador de SAIC, citado en Donald L. Barlett y James B. Steele: "Washington's $8 Billion Shadow." Vanity Fair, marzo de 2007[2]
“Hacemos la doctrina militar estadounidense” Ed Soyster, MPRI [3]
El mito del grandioso tablero de ajedrez: la geopolítica y la locura imperial de grandeza
En “The Road to 9/11” resumí la dialéctica de las sociedades abiertas: cómo expanden con su energía, llevando a un nivel más elevado de corporaciones y agencias más secretas, que terminan por debilitar a su país de origen mediante guerras innecesarias y agobiadoras. [4] No soy el único en ver a EE.UU. en las etapas finales de ese proceso, que desde el Renacimiento ha abatido a España. Holanda y Gran Bretaña.
Gran parte de lo que escribí resumió los pensamientos de escritores que me precedieron como Paul Kennedy y Kevin Phillips. Pero hay un aspecto de la maldición de la expansión que no subrayé suficientemente: cómo la dominación crea ilusiones megalómanas de control insuperable y cómo a su vez esa ilusión es cristalizada en una ideología prevaleciente de dominación. Me sorprende que tan pocos, hasta ahora, hayan señalado que desde el punto de vista público esas ideologías son ilusorias, tal vez incluso demenciales. En este ensayo argumentaré, sin embargo, que lo que parece demencial desde un punto de vista público tiene sentido desde la perspectiva más estrecha de aquellos que se benefician con la provisión de violencia e inteligencia privada empresarial.
La ideología de la dominación fue expresada en el caso de los gobernantes británicos por Sir Halford Mackinder en 1919: “Quien gobierna Europa Oriental domina el Corazón del Territorio; Quien domina el corazón del territorio gobierna la Isla Mundo; Quien domina la Isla Mundo gobierna el Mundo.” [5] Esta frase, aunque expresada después que el poder de Gran Bretaña ya había comenzado a declinar, articuló con exactitud las ansiedades de los planificadores imperiales que se vieron jugando “el Gran Juego”, y quienes por lo tanto sacrificaron en 1809 todo un ejército británico de doce mil hombres en las tierras salvajes de Afganistán.
Expandida por Karl Haushofer y otros alemanes en la supuesta “ciencia” de la geopolítica, esta doctrina ayudó a inspirar el desastroso “Drang nach Osten” ["Afán de ir hacia el este"], que terminó rápidamente con las esperanzas militares del Tercer Reich nazi.
Se podría haber pensado que a estas alturas las lecciones de Napoleón e Hitler hubieran eclipsado todas las ilusiones de que cualquier potencia pudiera dominar por sí sola la “Isla Mundo,” y mucho menos el mundo.
Kissinger, por lo pronto, parece haber aprendido esa lección, cuando escribió que: “Al decir geopolítica, quiero decir un enfoque que presta atención a los requerimientos del equilibrio.” [6]
Pero (en gran parte por su compromiso con el equilibrio en el orden mundial) Kissinger fue pasado por alto por los acontecimientos a mediados de los años setenta, llevando al triunfo del modo de pensar de la dominación global, como lo expresaron pensadores como Zbigniew Brzezinski.[7]
El propio Brzezinski ha reconocido cómo sus infundadas maquinaciones en Afganistán en 1978-1979 produjeron las reacciones de al-Qaeda y del terrorismo yihadista.
Al preguntársele en 1998 si lamentaba su aventurerismo, Brzezinski respondió:
“¿Lamentar qué? La operación secreta fue una excelente idea. Atrajo a los rusos a la trampa afgana ¿y quiere que lo lamente? El día en el que los soviéticos cruzaron oficialmente la frontera, escribí al presidente Carter diciendo, en esencia: ‘Ahora tenemos la oportunidad de dar a la URSS su Guerra de Vietnam.’”
Nouvel Observateur: “¿Y tampoco lamenta haber apoyado el fundamentalismo islámico, que ha dado armas y orientación a futuros terroristas?”
Brzezinski: “¿Qué es más importante en la historia del mundo? ¿Los talibanes o el colapso del imperio soviético? ¿Algunos musulmanes agitados o la liberación de Europa Central y el fin de la Guerra Fría?”
Cuando le preguntaron si el fundamentalismo islámico representa una amenaza mundial, Brzezinski respondió
“¡Tonterías!” [8]
De alguna manera, el Brzezinski posterior a Afganistán se ha hecho más moderado en sus expectativas para el poder de EE.UU.: Notablemente advirtió contra la Guerra del Golfo en 1990 y también contra la agitación del vicepresidente Cheney, mientras éste ocupaba su puesto, a favor de algún tipo de ataque preventivo contra Irán. Pero nunca ha retractado la retórica Mackinderita de su libro de 1997 “The Grand Chessboard,” que resucita la ilusión de “controlar” la región vital eurasiática:
Por primera vez en la historia, una potencia no-eurasiática ha emergido no sólo como árbitro esencial de las relaciones de poder eurasiáticas sino también como la potencia suprema del mundo. La derrota y el colapso de la Unión Soviética fue el paso final en la rápida superioridad de una potencia del Hemisferio Occidental, EE.UU., como la única y, por cierto, la primera potencia verdaderamente global.” (p. xiii)
“Para EE.UU., el principal premio geopolítico es Eurasia… Ahora una potencia no-eurasiática predomina en Eurasia, y la superioridad global de EE.UU. depende directamente de durante cuánto tiempo y con cuánta efectividad sostiene su preponderancia en el continente Eurasiático.” (p.30)
“Para decirlo en una terminología que evoca la era más brutal de los antiguos imperios, los tres grandes imperativos de la geoestrategia imperial son: impedir la colusión y mantener la dependencia de la seguridad entre los vasallos, mantener dóciles y protegidos a los Estados tributarios, y evitar que los bárbaros se unan.” (p.40) [9]
Este tipo de modo de hablar temerario no se limita a Brzezinski. Su llamado a la dominación unilateral se hizo eco del borrador de la DPG (Guía de Planificación de la Defensa) de 1992, preparada para el secretario de defensa Cheney por los neoconservadores Paul Wolfowitz y Lewis "Scooter" Libby: “Debemos mantener los mecanismos para disuadir a potenciales competidores de llegar a aspirar a un papel regional o global más amplio.” [10]. Es repetido también en el Estudio PNAC [Proyecto para el Nuevo Siglo Americano] de 2000:
"Rebuilding America’s Defenses" [Reconstruyendo las defensas de EE.UU.] y en la Estrategia de Seguridad Nacional de Bush-Cheney de septiembre de 2002 (NSS 2002). [11] Y es resumido por el megalómano documento estratégico del JCS [Estado Mayor Conjunto] Joint Vision 2020, “La dominación de espectro completo significa la capacidad de las fuerzas de EE.UU., operando solas o con aliados, de derrotar a cualquier adversario y de controlar cualquier situación a través de toda la gama de las operaciones militares.” [12]
Una retórica tan exagerada pierde contacto con la realidad, es peligrosamente engañosa, e incluso posiblemente insana. Sin embargo es útil, incluso vital, para aquellas corporaciones que se han acostumbrado a beneficiarse con la Guerra Fría, y que enfrentaban profundos recortes en los gastos de defensa e inteligencia de EE.UU. en los primeros años después del colapso de la Unión Soviética. Se les suman otros grupos (mencionados a continuación) que también tienen interés en preservar el modo de pensar de dominación en Washington. Incluyen a los nuevos proveedores de servicios militares privatizados, o lo que puede ser llamado violencia empresarial, en respuesta a los recortes del presupuesto de la defensa.
El verdadero grandioso tablero de ajedrez: los que se benefician con la violencia continua.
La engañosa pomposidad de la retórica de Brzezinski es inherente sobre todo en la falsa metáfora del título de su libro. Los “vasallos” no son piezas de ajedrez que se mueven sin esfuerzo con una sola mano. Son seres humanos con mentes propias; y entre los seres humanos es seguro que un exceso injusto de poder provoque no sólo resentimiento sino una resistencia exitosa en última instancia. Esto se puede ver fácilmente en Asia, desde la evolución del sentimiento anti-estadounidense en Irán a Hizb-ut-Tahrir (HT) en Asia Central: aunque todavía aparentemente no-violento, la retórica de HT es ahora cada vez más agresivamente anti-estadounidense. [13]
La noción de un solo jugador de ajedrez es igualmente falsa, especialmente en Asia Central, donde Estados dominantes (EE.UU., Rusia y China) y Estados locales son todos débiles por igual. Allí las corporaciones multinacionales como BP y Exxon son grandes protagonistas. En países como Kazajstán y Azerbaiyán dejan enanos al poder estatal local y también a la presencia gubernamental de EE.UU., sea oficial o encubierta. Los verdaderos poderes locales tienden a ser dos, en cuyo control los gobiernos se muestran notoriamente ineptos: primero, los “musulmanes agitados” que Brzezinski ridiculiza insensatamente, y segundo, el tráfico ilícito, sobre todo el narcotráfico. [14]
En última instancia, sin embargo, Brzezinski no es inhibido por su metáfora ajedrecística.
El objetivo de un juego de ajedrez es ganar. El objetivo de Brzezinski es bastante diferente: ejercer permanentes restricciones sobre el poder de China y sobre todo de Rusia. Por lo tanto se ha opuesto sensatamente a acciones desestabilizadoras como un ataque occidental contra Irán, mientras apoya la permanente contención de Rusia con un cerco de bases y oleoductos occidentales. (En 1995 Brzezinski voló a Azerbaiyán y ayudó a negociar el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan que une a Azerbaiyán con Turquía.) [15]
Como he argumentado en otro sitio, Brzezinski (aunque sin duda piensa él mismo en términos de estrategia) promueve por lo tanto una política que corresponde fuertemente a las necesidades de la industria petrolera y sus patrocinadores. Estos últimos incluyen a sus patrones, los Rockefeller, quienes primero lo lanzaron a la prominencia nacional. [16]
En marzo de 2001, los principales grandes del petróleo (Exxon Mobil, Chevron, Conoco, y Shell) tuvieron su oportunidad para diseñar las estrategias energéticas del nuevo gobierno, incluida la política en Oriente Próximo, al participar en secreto en la Fuerza de Tareas de Energía del vicepresidente Cheney. [17] La Fuerza de Tareas, supimos más tarde, desarrolló un mapa de los campos petrolíferos de Iraq, dividiendo el sudoeste en nueve “Bloques de Exploración.” Un mes antes, un documento del Consejo de Seguridad Nacional de Bush había señalado que la Fuerza de Tareas de Cheney consideraría “acciones relacionadas con la captura de nuevos y existentes campos de petróleo y gas.” [18] Anteriormente, las compañías petroleras habían participado en una fuerza de tareas no-gubernamental que pidió “un inmediato estudio político sobre Iraq incluyendo evaluaciones militares, energéticas, económicas y político/diplomáticas.” [19]
Desde luego, las compañías petroleras no estaban solas en la presión por una acción militar contra Iraq. Después del 11-S, Rumsfeld, Wolfowitz, y Douglas Feith establecieron la neoconservadora Oficina de Planes Especiales (OSP) del Pentágono, que pronto “rivalizó tanto con la CIA como con la propia Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) del Pentágono, como la principal fuente de inteligencia del presidente Bush sobre la posible posesión de armas de destrucción masiva y la conexión con al-Qaeda de Iraq.” [20] La influencia neoconservadora en el gobierno, apoyada por Lewis Libby en la oficina del vicepresidente Cheney, triunfó sobre el escepticismo de la CIA y la DIA: esas dos falsas acusaciones contra Sadam Hussein, o lo que un crítico llamó “inteligencia basada en la fe,” se convirtieron brevemente en la ideología oficial de EE.UU. Algunos, notablemente Dick Cheney, nunca se han retractado.
Muchos periodistas se mostraron ansiosos de promover las doctrinas de la OSP: Judith Miller del New York Times escribió una serie de artículos sobre las armas de destrucción masiva de Sadam, basándose, como la propia OSP, en la propaganda del exiliado iraquí Ahmed Chalabi.[21] La colaboradora en el libro de Miller, Laurie Mylroie, fue aún más lejos, al argüir que “Sadam no estuvo sólo detrás del ataque de 1993 contra el Trade Center, sino también de cada incidente terrorista anti-estadounidense de la década pasada, de los atentados contra las embajadas de EE.UU. en Kenia y Tanzania, a la demolición del edificio federal en Oklahoma City, al propio 11 de septiembre.” [22] Muchos de esos propugnadores, notablemente Feith, Libby, y Mylroie, tenían vínculos con Israel, que tenía tantos motivos como cualquier compañía petrolera para desear que ejércitos de EE.UU. se establecieran en Asia Central. [23]
Contratistas militares privados (PMC) – Su negocio es la violencia con fines de lucro.
La incongruencia de una reacción militar ante la amenaza de terrorismo ha sido señalada por una serie de expertos en contraterrorismo, como el coronel en retiro del ejército de EE.UU., Andrew Bacevich:
El concepto de guerra global como respuesta al radicalismo islámico violento es deficiente. No debiéramos estar dedicados a invadir y ocupar otros países. Eso no va a encarar la amenaza. Por otra parte, va a llevar a la bancarrota al país y a desbaratar a las fuerzas armadas. [24]
Por limitaciones presupuestarias, EE.UU. ha recurrido a subordinados incontrolables para que representen su poder público en esos lugares remotos. En este ensayo me concentraré sobre todo en un grupo de estos, los así llamados Contratistas Militares Privados (PMC) quienes están autorizados a cometer violencia en nombre de sus empleadores. Esas corporaciones recuerdan a los saqueadores ‘condottieri’ o ejércitos mercenarios privados contratados por las ricas ciudades Estado de la Italia del Renacimiento. [25]
En la retrospectiva histórica, podemos ver la contribución de los notoriamente célebres ‘condottieri’ a la violencia que supuestamente debían enfrentar. Algunos, cuando estaban desempleados, se convirtieron en poco más que bandidos depredadores. Otros, como el celebrado Farinata a quien Dante colocó en el Infierno, se volvieron contra sus ciudades nativas. Sobre todo, el poder de facto acumulado por los condottieri significó que, con el paso del tiempo, llegaron a dictar condiciones a sus aparentes empleadores. [26] (Fueron un temprano ejemplo de violencia empresarial, y el modo más común de evitar su paso destructor era “comprar alivio mediante la oferta de soborno.” 27])
Para contrarrestar la presión sobre los activos limitados de las fuerzas armadas, Donald Rumsfeld incrementó el creciente uso de Contratistas Militares Privados (PMC) en la Guerra de Iraq. En un momento hasta 100.000 personas fueron empleadas por los PMC en la ocupación de Iraq por EE.UU. Algunas estuvieron involucradas en eventos controvertidos, como el escándalo de la prisión Abu Ghraib en Iraq, y la muerte y quema de cuatro contratistas empleados en Faluya. La licencia de la firma más controvertida, Blackwater, fue anulada por el gobierno iraquí en 2007, después que ocho civiles iraquíes fueron muertos sin motivo en un tiroteo que ocurrió después de la explosión de un coche bomba. [28] (Después de mucha publicidad negativa, Blackwater cambió de nombre en 2009, y ahora se llama Xe Worldwide.
En medio del furor público por PMC como Blackwater se notó insuficientemente la diferencia en motivación entre estos y el Pentágono. Mientras el objetivo declarado de Rumsfeld y de las fuerzas armadas en Iraq era terminar la violencia en ese país, los PMC obviamente tenían un interés financiero en su continuación. De ahí que no sea ninguna sorpresa que algunos de los mayores PMC también hayan sido partidarios políticos de la continuación de la mal considerada “Guerra contra el Terror”.
Blackwater fue uno de los ejemplos más notorios: Erik Price, su fundador y único propietario, forma parte de una familia que figura entre los mayores donantes del Partido Republicano y otras causas derechistas, como es el Consejo para Política Nacional. Su hermana declaró una vez a la prensa que “mi familia es el mayor donante de contribuciones blandas [donaciones fuera de la regulación federal, N. del T.] al Partido Republicano nacional.” [29]
Compañías privadas de inteligencia y la provisión de violencia.
Blackwater ha atraído la atención crítica de los medios dominantes estadounidenses. Pero fue sólo un caballo en el grandioso tablero de ajedrez, aunque un caballo con la capacidad de influenciar las jugadas. Se ha prestado mucho menos atención a Diligence LLC. Diligence, una compañía más poderosa, que a diferencia de Blackwater interactuaba fuertemente con Wall Street, “se estableció en Bagdad [en julio de 2003] para proveer seguridad a compañías involucradas en la reconstrucción iraquí. En diciembre, estableció una nueva subsidiaria llamada Diligence Middle East, y expandió sus servicios para que incluyeran el filtrado, el examen y el entrenamiento de contrataciones locales, y la provisión de informes diarios de inteligencia a sus clientes corporativos.” [30]
La influencia política de Diligence ciertamente eclipsó y duró más que la de Blackwater. Dos de sus directores fundadores (Lanny Griffiths y Ed Rogers) fueron también fundadores del influyente equipo de cabildeo republicano Barbour Griffiths y Rogers (posteriormente rebautizado BGR). Haley Barbour, el fundador sénior de BGR, también actuó como presidente del Comité Nacional Republicano de 1993 a 1997.
Diligence LLC recibió licencia para actuar en Iraq como contratista militar privado (PMC). Pero podría ser llamado Contratista Privado de Inteligencia (PIC) ya que es virtualmente un vástago de la CIA:
Diligence fue fundada por William Webster, el único individuo que dirigió la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el FBI. Mike Baker, su director ejecutivo, pasó 14 años en la CIA como oficial de operaciones encubiertas en el terreno especializado en contraterrorismo y operaciones de contrainsurgencia. Whitley Bruner, su oficial jefe de operaciones en Bagdad, fue antes jefe de estación de la CIA en Iraq. [31]
Su socio en Diligence Middle East (DME) es New Bridge Strategies, cuyo propósito ha sido descrito por el New York Times como “firma consultora para asesorar a compañías que desean hacer negocios en Iraq, incluidas las que buscan partes de proyectos de reconstrucción financiados con dinero público.” [32] Su influencia política fue bosquejada por el Financial Times:
New Bridge fue establecida en mayo [2003] y llevada a la atención pública por los republicanos influyentes en su consejo – en su mayoría vinculados a uno u otro [funcionario] del gobierno de Bush o a la propia familia. Incluyen a Joe Allbaugh, jefe de la campaña presidencial de George W. Bush, Ed Rogers y Lanny Griffith, antiguos asistentes de George H.W. Bush. [33]
La firma Barbour, Griffith and Rogers fue el financista inicial de Diligence, que comparte un piso de oficinas con BGR y New Bridge en un edificio a cuatro cuadras de la Casa Blanca. Financial Times vinculó el éxito de New Bridge en la obtención de contratos a su relación con Neil Bush, hermano del presidente. [34] Cuando
Mack McLarty, Jefe de Gabinete en la Casa Blanca de Clinton, renunció, llegó a ser director de Diligence, y también se unió a Henry Kissinger para dirigir, hasta 2008, Kissinger McLarty Associates.
Otro Contratista Privado de Inteligencia o PIC es Science Applications International Corporation (SAIC), una corporación de 8.000 millones de dólares involucrada en contratos con la defensa, la comunidad de la inteligencia y con la seguridad interior. Según los veteranos periodistas Donald Barlett y James Steele:
SAIC ha mostrado una misteriosa capacidad para prosperar en cualquier clima político concebible. Es la mano invisible tras una inmensa porción del Estado de seguridad nacional – el sector del gobierno cuyos fondos son ilimitados y cuyo continuo crecimiento es asegurado cada vez que un político emite la palabra “terrorismo.” SAIC representa, en otras palabras, un negocio privado que se ha convertido en una forma de gobierno permanente…. [SAIC] encarna algo que va más allá de la peor pesadilla de Eisenhower – el complejo “militar-industrial-contraterrorismo.” [35]
(Más adelante su artículo dejó claro que SAIC no es una burocracia unificada, sino más bien algo como una plataforma para empresariado individual en la obtención de contratos: “en SAIC su tarea fue fundamentalmente vender sus ideas de alta tecnología y su experticia de alto valor a [cualesquiera] agencias gubernamentales que tengan dinero que gastar y un impulso para comprar.”) [36]
Antes de llegar a ser Secretario de Defensa, Robert M. Gates fue miembro del consejo de directores de SAIC. El personal de SAIC también ha sido reclutado de la CIA, NSA [Agencia Nacional de Seguridad] y DARPA [Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de la Defensa].
Numerosos miembros influyentes del establishment nacional de seguridad se encaramaron a la nómina de SAIC, entre ellos John M. Deutch, subsecretario de energía bajo el presidente Jimmy Carter y director de la CIA bajo el presidente Bill Clinton; el contraalmirante William F. Raborn, quien dirigió el desarrollo del submarino Polaris, y el contraalmirante Bobby Ray Inman, quien sirvió de forma diversa como director de la Agencia Nacional de Seguridad, vice director de la CIA, y vice director de la Agencia de Defensa de la Inteligencia. [37]
SAIC ayudó a suministrar la inteligencia defectuosa sobre las armas de destrucción masiva de Sadam que luego generó amplios contratos para SAIC en Iraq.
El personal de SAIC jugó un papel decisivo en montar el caso de que existían armas de destrucción masiva en Iraq bajo Sadam Hussein, y que la guerra era la única manera de librarse de ellas. Cuando no se encontraron armas de destrucción masiva, personal de SAIC compuso la comisión establecida para que investigara cómo la inteligencia estadounidense pudo haberse equivocado tan desastrosamente, incluido Gordon Oehler, el director adjunto para estudios de la comisión, un veterano de 25 años de la CIA, Jeffrey R. Cooper, vicepresidente y funcionario jefe de ciencias de una de las sub-unidades de SAIC y Samuel Visner, vicepresidente de desarrollo corporativo de SAIC quien también pasó por la puerta giratoria y volvió a la NSA. David Kay, quien después presidió el Grupo de Estudio Iraq (que mostró que Hussein no poseía armas de destrucción masiva, demostrando al hacerlo que la guerra fue lanzada de manera fraudulenta), es también accionista de SAIC y ex director del Centro de Tecnología y Análisis de Contraterrorismo de SAIC. [38]
Sobra decir que esa comisión, sobrecargada con personal de SAIC, no informó que el propio SAIC había sido una parte importante del problema. Pero según Barlett y Steele, el mismo David Kay dijo en 1998 al Comité de Servicios Armados del Senado:
que Sadam Hussein “sigue en el poder con armas de destrucción masiva” y que “se requiere una acción militar.” Advierte que a menos que EE.UU. actúe ahora “vamos a ver que las mayores fuerzas armadas del mundo tienen sus manos atadas.”
Durante los cuatro años siguientes, Kay y otros asociados con SAIC insistieron con ahínco en la amenaza planteada por Iraq. Wayne Downing, general en retiro y estrecho asociado de Ahmad Chalabi, cabildeó enérgicamente por una invasión de Iraq, señalando que los iraquíes “están listos a llevar la guerra… a ultramar. Utilizarían todos los medios a su disposición para atacarnos.” En muchas de sus apariciones en la televisión en cadena y por cable antes de la guerra, Downing fue identificado simplemente como “analista militar.” Hubiera sido correcto señalar que era miembro del consejo de directores de SAIC y accionista de la compañía…
El 11-S fue una tragedia personal para miles de familias y una tragedia nacional para todo EE.UU., pero sirvió los intereses de contratistas privados militares y de la inteligencia incluyendo a SAIC. Después de los ataques, el gobierno de Bush lanzó su “Guerra Global contra el Terror” (GWOT), cuya principal consecuencia ha sido la canalización de decenas de miles de millones de dólares a compañías que prometen hacer alguna cosa – cualquier cosa – por ayudar. SAIC estaba lista. Cuatro años antes, anticipando la próxima gran fuente de ingresos del gobierno, SAIC había establecido el Centro de Tecnología y Análisis de Contraterrorismo. Según SAIC, el propósito de la nueva unidad era presentar “una visión exhaustiva de las amenazas terroristas, incluida toda la gama de armas de destrucción masiva, altos explosivos más tradicionales, y ciber-amenazas a la infraestructura nacional.” En octubre de 2006, la compañía dijo directamente a potenciales inversionistas que la guerra contra el terror seguiría siendo una industria lucrativa de crecimiento. [39]
Barlett y Steele podrían haber mencionado que el analista sénior de SAIC, Fritz Ermarth, asociado desde tiempo antiguo de Gates, desde sus años en la CIA, es ahora funcionario del Centro Nixon. Comentando en 2003 el discurso del secretario de Estado Colin Powell ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Ermarth elogió a Powell por sus acusaciones (en las que repitió una de las historias falsas de Judith Miller) sobre la adquisición por Sadam de tubos de aluminio “para centrífugas y no cohetes.” Ermarth reprochó sin embargo a Powell el que no hubiera mencionado dos temas: la participación iraquí en el atentado del World Trade Center de 1993 (una acusación de Laurie Mylroie que ha sido generalmente desacreditada), y que “Durante los años setenta y ochenta… la URSS y sus aliados apoyaron a terroristas en Europa Occidental y en Turquía,” (aludiendo a las falsas acusaciones, promovidas entonces por Robert Gates y Claire Sterling, sobre el intento de asesinato del Papa Pablo II por Mehmet Ali Agça).[40]
Por cierto no quiero sugerir que SAIC haya creado sin ayuda de nadie la voluntad de combatir en Iraq. Los esfuerzos combinados de contratistas de la defensa, compañías petroleras, PMC y PIC crearon un modo de pensar en el que fueron atrapados todos los que estaban ansiosos de poder, incluidos, tengo que decirlo, académicos carreristas. En Iraq, como en Afganistán, y en Vietnam una generación antes, un pasaje seguro para consultas en Washington era el apoyo a intervenciones que pronto la gente de a pie vio que serían desastrosas.
El beneplácito de los académicos ha aprobado incluso la privatización de los servicios de inteligencia que acabamos de describir. Según la politóloga Anna Leander:
Firmas privadas no sólo suministran, sino también analizan inteligencia. Traductores, analistas e ‘interrogadores’ privados son contratados, como lo ilustra la participación de Tiran y CACI en Abu Ghraib. Incluso de modo más directo, se contrata a firmas privadas para evaluar amenazas y riesgos y sugerir qué hacer al respecto. Esto involucra la construcción de un cuadro de seguridad como lo hacen por ejemplo Diligence LLC y SAIC, dos firmas especializadas en la recolección y análisis de inteligencia… Esta privatización de la inteligencia tiene consecuencias directas para la relación entre los PMC y los discursos de la seguridad. Coloca a las firmas en una posición en la cual están directamente involucradas en la producción de esos discursos. Suministran una parte creciente de la información que forma la base de decisiones sobre si algo es o no es un tema de seguridad.
Leander concluye que esta privatización es beneficiosa: “Fortalece un entendimiento más militar de la seguridad que, por su parte, fortalece a los PMC como expertos particularmente legítimos en seguridad.” [41]
Otro politólogo, Chaim Kaufmann, ha señalado de modo más crítico que los argumentos a favor de la escalada y lo que llama la inflación de la amenaza contra Iraq no fueron adecuadamente disciplinados por “el mercado de las ideas.” Da cinco motivos para esta falla, debidamente apoyados por otros politólogos. Pero la razón obvia mencionada por Barlett y Steele – el lucro – no es mencionada. [42]
Lo que hemos descrito hasta ahora es propugnación disfrazada de experiencia. Pero asociados en el extranjero de Diligence LLC y sus aliados también han sido acusados de operaciones de bandera falsa con el propósito de provocar la guerra.
La aprobación de la Ley Patriota generó un nuevo campo de beneficios para contratistas de SAIC – vigilancia interior de ciudadanos de EE.UU. – así como nuevos centros de fusión de inteligencia para realizarla.
“Como parte de la misión de seguridad interior del Pentágono, el ex secretario de defensa Donald Rumsfeld creó la oficina de Actividad de Contrainteligencia en el Terreno [CIFA] en 2002 y completó su personal con contratistas de Booz Allen, BAE systems, SAIC, y otros proveedores de personal aprobado.
CIFA, como hemos visto, fue utilizada contra gente sospechosa de albergar mala voluntad contra el gobierno de Bush y sus políticas… Actualmente, hay cuarenta y tres centros de fusión existentes y planificados en EE.UU., en los cuales agencias de inteligencia, el FBI, la policía local, bases de datos del sector privado, y denunciantes anónimos son combinados y analizados por analistas de contraterrorismo… Según la Central de Información de Privacidad Electrónica, el proyecto otorga al Departamento de Seguridad Interior enormes poderes de vigilancia interior.” [43]
Esos centros de fusión, que “combinan a las fuerzas armadas, el FBI, la policía estatal, y otros, han sido promovidos internamente por el Ejército de EE.UU., como medio para evitar restricciones que impiden que los militares espíen a la población interior.” [44] Como respuesta a esas críticas, la secretaria del Departamento de Seguridad Interior, Napolitano, declaró en marzo de 2009 que el mandato de los centros de fusión no es lanzar operaciones independientes de vigilancia interior, sino conectar los puntos entre información obtenida legalmente que ya estaba en bases de datos fragmentadas en “depósitos.” [45] No mencionó que parte de esa información provenía de fuentes privadas e incluso anónimas.
Una contratista de SAIC, Neoma Syke, trabajó en un centro de fusión semejante, ejerciendo un doble papel:
Durante 2003-2004, “trabajó para SAIC” como analista de protección de fuerza con el 205 Batallón de Inteligencia Militar de SAIC. Y mientras era “contratista para SAIC”, específicamente “el 205 Batallón de Inteligencia Militar de SAIC, aparentemente sirvió como Oficial de Guardia de Contrainteligencia en el Centro de Acción de Crisis de USARPAC. [46]
----------------
Peter Dale Scott, ex diplomático canadiense y profesor de inglés en la Universidad de California, Berkeley, es poeta, escritor, e investigador. Sus libros más recientes en prosa son: “The Road to 9/11” (2007) y la nueva edición expandida de “War Conspiracy” (2008). Su nuevo libro de poemas (incluyendo poemas políticos) es
“Mosaic Orpheus,” de McGill-Queen's University Press. Su sitio en la web es: http://www.peterdalescott.net/
Notas
[1] Dwight David Eisenhower, "Military-Industrial Complex Speech," 1961,
http://avalon.law.yale.edu/20th_century/eisenhower001.asp.
[2] Ex administrador de SAIC, en Donald L. Barlett and James B. Steele, "Washington's $8 Billion Shadow." Vanity Fair, March 2007,
http://www.vanityfair.com/politics/features/2007/03/spyagency200703?currentPage=1.
[3] The Economist, July 8, 1999.
[4] Peter Dale Scott, The Road to 9/11: Wealth, Empire, and the Future of America (Berkeley and Los Angeles: University of California Press, 2007), 7-9.
[5] Halford J. Mackinder, Democratic Ideals and Reality (New York: Holt, 1919).
[6] Henry Kissinger, in Colin S Gray, G R Sloan. Geopolitics, Geography, and Strategy (Portland: Frank Cass Publishers, 1999).
[7] Para los eventos que llevaron al desplazamiento de Kissinger vea Scott, The Road to 9/11, 50-54, etc.
[8] Le Nouvel Observateur, January 15-21, 1998. En su implacable determinación de debilitar a la Unión Soviética, Brzezinski también persuadió a Carter para que terminara las sanciones de EE.UU. contra Pakistán por su busca de armas nucleares) (David Armstrong and Joseph J. Trento, America and the Islamic Bomb: The Deadly Compromise (Steerforth, 2007). Por lo tanto la obsesión de Brzezinski con la Unión Soviética ayudó a producir, como subproductos fortuitos, tanto al-Qaeda como el arsenal atómico islámico.
[9] Zbigniew Brzezinski, The Grand Chessboard: American Primacy and Its Geostrategic Imperatives (New York: basic Books), xiii, 30, 40.
[10] Memorandum of February 18, 1992, http://www.gwu.edu/~nsarchiv/nukevault/ebb245/index.htm.
[11] For specific parallels to The Grand Chessboard, see Scott, Road to 9/11, 191-2.
[12] "Joint Vision 2020 Emphasizes Full-spectrum Dominance," DefenseLink,
http://www.defenselink.mil/news/newsarticle.aspx?id=45289, emphasis added.
[13] Zeyno Baran, "Hizb-ut-Tahrir: Islam’s Political Insurgency," Nixon Center, December 2004,
www.HizbutahrirIslamsPoliticalInsurgency.pdf.
[14] Brzezinski temía tan poco al yihadismo islámico que cuando era Consejero Nacional de Seguridad convocó a un grupo de trabajo para que estimulara deliberadamente el descontento musulmán dentro de la Unión Soviética (Scott, Road to 9/11, 70-71).
[15] Desde entonces ha recibido elogios por persuadir al presidente Aliyyev de Azerbaiyán para que comprometa el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (Zbigniew Brzezinski, "Geopolitically Speaking: Russia's `Sphere of Influence’ - Chechnya and Beyond," Azerbaijan International, Spring 2000, p. 24,
http://www.azer.com/aiweb/categories/magazine/81_folder/81_articles/81_brzezinski.html.
Este oleoducto, que favorece a las compañías petroleras de EE.UU. y Gran Bretaña, tiene sentido político pero no económico; y desestabiliza aún más una región que ya es tensa. Vea: Pepe Escobar, "La guerra líquida” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=82960
[16] Scott, Road to 9/11, 70-79.
[17] Dana Milbank y Justin Blum, "Document Says Oil Chiefs Met With Cheney Task Force," Washington Post, November 16, 2005. Este artículo señaló que los presidentes de tres de las principales compañías petroleras desmintieron falsamente este hecho: “Un documento de la Casa Blanca muestra que ejecutivos de las grandes compañías petroleras se reunieron con la fuerza de tareas de energía del vicepresidente Cheney en 2001 – algo que había sido sospechado desde hace tiempo por ecologistas pero que fue desmentido recién en la semana pasada por funcionarios de la industria que testificaron ante el Congreso… En una audiencia conjunta de los comités de Energía y de Comercio del Senado, los presidentes de Exxon Mobil Corp., Chevron Corp. Y ConocoPhillips dijeron que sus firmas no participaron en la fuerza de tareas de 2001. El presidente de Shell Oil dijo que su compañía no participó ‘que yo sepa’, y el jefe de BP America Inc. dijo que no sabía. Chevron no fue nombrada en el documento de la Casa Blanca, pero la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno ha establecido que Chevron fue una de varias compañías que ‘entregaron recomendaciones de política energética’ detalladas a la fuerza de tareas.”
[18] Scott, Road to 9/11, 188-89; citando a Linda McQuaig, Crude Dudes," Toronto Star, September 20, 2004; Jane Mayer, "Contract Sport," New Yorker, February 16-23, 2004.
[19] Scott, Road to 9/11, 189; "Strategy Energy Policy: Challenges for the 21st Century," Report of the James A. Baker Institute of Public Policy and Council on Foreign Relations Task Force, 40.
[20] Seymour M. Hersh, "Selective Intelligence: Donald Rumsfeld Has His Own Special Sources. Are They Reliable?" New Yorker, May 6, 2003
[21] Michael Massing, "Now They Tell Us," New York Review of Books, February 26, 2004, http://www.nybooks.com/articles/16922.
[22] Peter Bergen, "Armchair Provocateur -- Laurie Mylroie: The Neocons' favorite conspiracy theorist," Washington Monthly, December 2003,
http://www.washingtonmonthly.com/features/2003/0312.bergen.html.
[23] Para vínculos con Israel, vea Michael Lind, Made in Texas (New York, Basic Books), 139 (Feith); John J. Mearsheimer, Stephen M. Walt, The Israel Lobby and U.S. Foreign Policy (New York: Farrar, Straus and Giroux, 2007), 166, etc. (Libby); Michael Isikoff and David Corn, Hubris: The Inside Story of Spin, Scandal, and the Selling of the Iraq War (New York: Crown, 2006), 68-70 (Mylroie).
[24] Jon Wiener, "Obama's Limits: An Interview With Andrew Bacevich," Nation, August 28, 2008,
http://www.thenation.com/blogs/notion/350252/obama_s_limits_an_interview_with_andrew_bacevich.
Cf. Andrew Bacevich, The Limits of Power: The End of American Exceptionalism (New York: Metropolitan Books, 2008). Michael Scheuer también argumenta que la campaña contra el terrorismo dio un gran paso atrás cuando EE.UU. invadió Iraq. "Experts Fears ‘Endless’ Terror War," MSNBC, July 9, 2005, http://www.msnbc.msn.com/id/8524679. Peter Bergen está de acuerdo: “Muchos yihadistas están tan contentos de que el gobierno de Bush haya invadido Iraq. Sin la guerra de Iraq, su movimiento – bajo ataque desde aguera y dividido por dentro – habría implotado un año o algo así después del 11 de septiembre” (Bergen, "The Jihadists Export Their Rage to Book Pages and Web Pages," Washington Post, September 11, 2005). Lo mismo hace Richard Clarke (Against All Enemies, 246): “Nada de lo que EE.UU. pudiera haber hecho habría suministrado a al-Qaeda y a su nueva generación de grupos clonados un mejor instrumento de reclutamiento que nuestra invasión no provocada de un país árabe rico en petróleo.”
[25] No soy el primer en notar la analogía. Vea, por ejemplo, Thomas Jäger y Gerhard Kümmel, Private Military and Security Companies (Wiesbaden: VS Verlag für Sozialwissenschaften, 2007), 22; Eugene B. Smith, "The New Condottieri and US Policy: The Privatization of Conflict and Its Implications," U.S. Army War College, Parameters, invierno de 2002,
www.carlisle.army.mil/usawc/Parameters/02winter/smith.pdf, 104.
[26] Michael Mallett, Mercenaries and their Masters: Warfare in Renaissance Italy (Lanham MD: Rowman and Littlefield, 1974), 22.
[27] Donald J. Kagay and L. J. Andrew Villalon (eds.), Crusaders, Condottieri, and Cannon (Leiden: Brill Academic Publishers, 2002), 286.
[28] "Iraq Reviewing Security Firms After Blackwater Shooting," FoxNews.com, September 18, 2007,
http://www.foxnews.com/story/0,2933,297153,00.html.
[29] "The former Betsy Prince – La hija de Edgar y Elsa, la hermana de Erik – se casó con la familia DeVos, uno de los mayores donantes del país a las causas republicana y conservadora. (‘Sé un poco sobre el dinero blando, ya que mi familia es el mayor contribuidor en dinero blando al Partido Republicano nacional,’ escribió
Betsy DeVos en un artículo de opinión en el periódico de Capitol Hill, Roll Call.) Presidió el Partido Republicano de Michigan de 1996 hasta 2000 y de nuevo de 2003 a 2005, y su esposo, Dick, se presentó como candidato republicano a gobernador de Michigan en 2006. El propio Erik Prince no es holgazán cuando se trata de dar a los republicanos y cultivar relaciones con importantes conservadores. Él y su primera y segunda mujer han donado aproximadamente 300.000 dólares a candidatos republicano y comités de acción política.” (Ben Van Heuvelen, "The Bush administration's ties to Blackwater," Salon, October 2, 2007, http://www.salon.com/news/feature/2007/10/02/blackwater_bush/).
Cf. Robert Young Pelton, Licensed to Kill, Hired Guns in the War on Terror (New York: Crown Books, 2006).
[30] David Isenberg , "Corporate Mercenaries – Part 2: Myths and mystery," AsiaTimes, May 19, 2004, http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/FE20Ak02.html.
[31] David Isenberg, "Myths and mystery," Asia Times, 5/20/04. Cuando estaba en la CIA, Bruner negoció el acuerdo para que Ahmad Chalabi y la CIA trabajaran juntos. (Aram Roston, The Man Who Pushed America to War [New York: Nation Books, 2009], 76). Bruner se unió después a BGR y en 2007 llegó a ser presidente a tiempo completo de BKI Strategic Intelligence. En 2004, Bruner participó con BGR y un agente israelí de PMV en un ardid para ayudar a reelegir a George W. Bush. (Laura Rozen, "From Kurdistan to K Street," Mother Jones, November 2008,
http://www.motherjones.com/politics/2008/11/kurdistan-k-street).
[32] Douglas Jehl, "Washington Insiders' New Firm Consults on Contracts in Iraq," New York Times, September 30, 2003.
[33] Financial Times, 12/11/03. Ed Rogers, vicepresidente de Diligence, fue uno de los máximos asistentes de
George H.W. Bush cuando fue presidente de EE.UU. Al renunciar a la Casa Blanca, negoció un lucrativo contrato para actuar como lobista para el ex jefe de la inteligencia saudí y hombre fachada de BCCI, Kamal Adham, en una época en la cual fiscales estadounidenses y británicos preparaban casos criminales en su contra. Rogers utilizó a Adnan Khashoggi como intermediario para conseguir el contrato, que fue cancelado después de ser criticado por la Casa Blanca.(Truell and Gurwin, False Profits, 362-64).
[34] Ibíd. Cf. Mother Jones, March/April 2004: "Hace poco, Bush obtuvo un acuerdo de consultoría por 60.000 dólares al año de un alto asesor de New Bridge Strategies, la firma establecida por el ex jefe de la campaña de
George W. para “aprovechar oportunidades de negocios” en Iraq de la posguerra. La descripción de la tarea: recibir llamados durante tres horas por semana.”
[35] "SAIC, que emplea 44.000 personas y cobró 8.000 millones de dólares el año pasado – vende capacidad mental, incluida mucha “experticia” tras la guerra de Iraq… [SAIC es] una “compañía oculta” con 9.000 contratos gubernamentales, muchos de los cuales involucran trabajo secreto de inteligencia. (Donald L. Barlett and James B. Steele, "Washington's $8 Billion Shadow." Vanity Fair, March 2007,
http://www.vanityfair.com/politics/features/2007/03/spyagency200703?currentPage=1).
[36] Barlett and Steele, "Washington's $8 Billion Shadow."
[37] Barlett and Steele, "Washington's $8 Billion Shadow: "Mark A. Boster dejó su trabajo como adjunto del asistente del fiscal general en 1999 para unirse a SAIC, y tres meses después ya llamaba al Ministerio de Justicia por cuenta de sus nuevos empleadores – una violación de la ley federal. Boster pagó 30.000 dólares en un arreglo civil.” Otro PIC fue por un tiempo Interop, que combinaba al ex director de la CIA James Woolsey y el ex director del FBI Louis Freeh con el ex jefe del Mossad Danny Yatom (Rozen, "From Kurdistan to K Street).
[38] Charlie Cray, "Science Applications International Corporation," CorpWatch, http://www.corpwatch.org/section.php?id=17; cf. Barlett and Steele, "Washington's $8 Billion Shadow."
[39] Barlett and Steele, "Washington's $8 Billion Shadow."
[40] Fritz W. Ermarth, "Colin Powell's Briefing to the Security Council: Brief Comments from an Ex-Intelligence Officer," In the National Interest, http://inthenationalinterest.com/Articles/Powell%27s%20UN%20Speech/Powell%27s%20UN%20speech%20ermarth.html. Las observaciones de Ermarth también fueron publicadas por Laurie Mylroie, "Fritz Ermarth, Iraq & Al Qaeda, In The National Interest," February 5, 2003, www.mail-archive.com/sam11@erols.com/msg00040.html.
[41] Anna Leander, "The Power to Construct International Security:
Sobre la importancia de Compañías Militares Privadas,” Millennium - Journal of International Studies, 2005; 33; 803,. En aquel entonces el Observer informó desde “fuentes en el gobierno de Bush” sobre una afirmación de que “miembros de la red al-Qaeda, detenidos e interrogados en el Cairo, habían obtenido ampollas de ántrax en la República Checa” ("Iraq 'behind US anthrax outbreaks,’" Observer, October 14, 2001, http://www.guardian.co.uk/world/2001/oct/14/terrorism.afghanistan6).
[42] Chaim Kaufmann, "Threat Inflation and the Failure of the Marketplace of Ideas," International Security (Summer 2004). http://muse.jhu.edu/journals/international_security/v029/29.1kaufmann.html. En su ensayo no menciona ni a SAIC ni a Diligence.
[43] Tim Shorrock, Spies for Hire: The Secret World of Intelligence Outsourcing (New York: Simon & Schuster, 2008), 344.
[44] Julian Assange, “The spy who billed me twice,” Wikileaks, http://wikileaks.org/wiki/The_spy_who_billed_me_twice. El manual de marzo de 2009 del ejército “Concepto del Ejército de EE.UU. para Operaciones de Operaciones de Inteligencia Policial” contiene frases como “La [fusión] no contiene restricciones colocadas a las actividades de MI [Inteligencia Militar] dentro de EE.UU., porque opera bajo el auspicio y la supervisión de la disciplina y estándares policiales.”
[45] Phil Leggiere, “Napolitano Praises Fusion Centers.” HSToday, March 13, 2009, http://www.hstoday.us/content/view/7616/149/ .
[46] Assange, “The spy who billed me twice.”
© Copyright Peter Dale Scott, Global Research, 2009
www.globalresearch.ca/PrintArticle.php?articleId=14672
Falun Gong, arma de la CIA contra el «Gran Dragón Rojo»
Thierry Meyssan*
23 de agosto de 2009
Una de las principales personalidades cuya candidatura para el Premio Nóbel de la Paz cuenta con el apoyo del Departamento de Estado es un maestro del arte chino de la respiración, Li Hongzhi, quien coordinó las manifestaciones anticomunistas durante el recorrido mundial de la llama olímpica. Poco conocido entre el gran público, Li Hongzhi fundó una poderosa secta que extiende la influencia estadounidense sobre la diáspora china, el Falun Gong. Gracias a la ayuda de Washington, el Falun Gong dispone actualmente de una amplia infraestructura mediática y ha emprendido una cruzada contra el Partido Comunista Chino.
El 25 de abril de 1999, miles de adeptos del Falun Gong se reúnen en silencio ante la sede del Partido Comunista Chino.
Los medios de prensa occidentales han concedido gran importancia a las manifestaciones que perturbaron el recorrido de la llama olímpica, entre marzo y mayo de 2008. Pasando por alto las etapas festivas, los medios occidentales centraron su atención en las payasadas de Reporteros Sin Fronteras en Olimpia (el 25 de marzo), las protestas sobre la cuestión del Tibet en Londres (6 de abril), París (7 de abril) y San Francisco (9 de abril) y cubrieron con artística imprecisión lo sucedido en Buenos Aires (11 de abril). Trataron de hacer creer en la existencia de un movimiento espontáneo del público contra diversos aspectos de la «dictadura del Partido Comunista Chino». A pesar de –o quizás debido a– ese tufo a guerra fría, los medios occidentales no precisaron que todos aquellos hechos habían sido planificados con un año de antelación y coordinados por una ONG, Human Rights Torch Relay (Relevo de la Llama Olímpica por los Derechos Humanos) [1], subproducto de un poderoso movimiento estadounidense-chino, el Falun Gong.
Más recientemente, numerosos periodistas deportivos acreditados a los Juegos Olímpicos de Pekín recibieron un correo electrónico de la Coalition to Investigate the Persecution of Falun Gong in China (Coalición para Investigar la Persecución del Falun Gong en China) [2] que contenía un documento de 26 páginas intitulado: Torture Outside the Olympic Village: A Guide to China’s Labor Camps (Tortura fuera de la Villa Olímpica: guía de los campos de trabajo chinos) [3]
Durante los años 1990, el Partido Comunista Chino favoreció las iniciativas civiles al autorizar la creación de asociaciones culturales y deportivas, hasta entonces bajo su monopolio. Entre las asociaciones surgidas en aquel entonces, las de artes marciales y qigong levantaron una ola de verdadero entusiasmo. El qigong, ancestral técnica de respiración, permite desarrollar la concentración y el equilibrio interno. Diferentes estudios médicos han demostrados que quienes lo practican están menos expuestos a las enfermedades que el resto de la población. Así que el gobierno se regocijó públicamente ante esta moda, que no podía sino contribuir a reducir los gastos nacionales en materia de salud.
Es en ese contexto que Li Hongzhi, un funcionario cuadragenario, creó su propia asociación de qigong en 1992: el Falun Gong. Pero el maestro Li no se limitó a la enseñanza de técnicas respiratorias sino que las asoció a una doctrina esotérica cuyo contenido fue revelando poco a poco.
En 1996, Li Hongzhi retiró a su asociación de la Federación Nacional de qigong y emigró a los Estados Unidos, desde donde continuó dirigiéndola. A partir de aquel momento, su asociación comenzó poner especial interés en el reclutamiento de miembros del Partido Comunista. Al mismo tiempo, las reuniones de los adeptos del Falun Gong cambiaron de forma para seguir el estilo estadounidense de las de los seguidores del pastor evangélico Billy Graham, con testimonios de adeptos curados. En 1999, el Maestro Li regresó a China para movilizar a los cuadros de su movimiento. Al día siguiente de su partida, sus discípulos realizaron una manifestación en Tianjin (a 140 kilómetros de Pekín), ante la sede de una revista científica que había publicado un artículo muy crítico sobre sus elucubraciones metafísicas y su comportamiento sectario [4]. La policía los dispersó sin miramientos y detuvo a algunos. Al día siguiente, el 25 de abril, entre 10 000 y 30 000 adeptos del Falun Gong se reunieron en silencio en Pekín, durante todo el día, ante Zhongnanhai, la sede central del Partido Comunista Chino. Agitando en silencio el Zhuan Falun (obra del Maestro), reclamaban la liberación de sus correligionarios.
La conmoción es dura para el gobierno. Una manifestación se había organizado secretamente, y había tenido lugar precisamente ante la sede del Partido, en un país en el que todas las manifestaciones están cuidadosamente controladas. Se demostraba así que el Falun Gong disponía de varias decenas de miles de adeptos, un tercio de los cuales eran miembros del Partido Comunista. En otras palabras, una organización no controlada se había desarrollado en el país y se había infiltrado en el Partido, conforme a la gran tradición de las sociedades secretas chinas.
El poder sólo tenía dos posibilidades: reconocer el Falun Gong como una fuerza dentro del Partido o aplastarlo. Impresionado por la irracional determinación de los manifestantes, el primer ministro Zhu Rongji es favorable al reconocimiento, pero el presidente Jiang Zemin, convencido de que se encuentra ante una organización manipulada en secreto por la CIA, opta por la represión. Se prohíbe el Falun Gong. Al principio, los adeptos se sienten intimidados por la policía, que recurre a veces a la violencia durante los arrestos y periodos de detención. Ante la persistencia del problema, se organiza una campaña para desacreditar a la organización, posteriormente se acusa a sus cuadros como responsables de crímenes cometidos par miembros fanatizados. Los acusados son juzgados y condenados.
Mientras tanto, las autoridades estadounidenses presentan repetidas protestas oficiales ante lo que consideran como una violación de la libertad de culto.
A estas alturas del análisis se impone la interrogante sobre la doctrina de Li Hongzhi y la naturaleza de su asociación. ¿Se trata –como afirma Washington– del resurgimiento de un antiguo esoterismo no tolerado por el Partido Comunista o –como dice Pekín– es el Falun Gong una secta que manipula a sus miembros para tomar el poder?
El Maestro Li Hongzhi, fundador del Falun Gong.
La enseñanza del Maestro Li se basa en una cosmogonía, o sea en una concepción del Universo y del lugar que el hombre ocupa dentro de éste; en una gnosis, o sea en un conocimiento que el discípulo necesita para liberarse de su condición existencial; y, para terminar, en un ascetismo, o sea un modo de vida y una serie de técnicas que permiten al discípulo alcanzar la redención.
Según Li Hongzhi, el universo no se compone únicamente del mundo que podemos percibir sino de miles de millones de mundos imbricados entre sí. «Un grano de arena contiene 3 000 mundos […] con budas, taos y dioses, así como seres humanos, animales, sustancias, montañas, agua, cielo, tierra, aire […]. Los seres humanos que se encuentran en los granos de arena son exactamente como nosotros. El color de su piel varía del negro al blanco y al amarillo. Si fuera posible verlo, ustedes encontrarían sobre los pelos de su propio cuerpo numerosas ciudades por donde circulan trenes y autos». Visto desde los mundos superiores, nuestro propio mundo parece microscópico y sin embargo contiene en sí mismo otros mundos más pequeños aún.
Todos los seres, animados o inanimados, e incluso los objetos de fabricación industrial, están dotados de un alma. El día de su nacimiento o de su fabricación, cada ser aparece simultáneamente en diferentes mundos. Existe por lo tanto una multiplicidad de cuerpos vinculados entre sí por un alma individual. Cuando muere o es destruido, un ser pierde sus cuerpos en los diferentes mundos pero su alma no tarda en reencarnarse en nuevos cuerpos. Según su comportamiento, las almas pueden encarnar en mundos superiores o hundirse en mundo inferiores. La humanidad, por su parte, viene cayendo desde hace miles de millones de años. Al contrario de lo que afirman los científicos, numerosas civilizaciones humanas han existido antes del periodo conocido por la historia. La humanidad ya ha sido destruida casi por entero 81 veces antes de levantarse de nuevo. Algunos humanos eliminados durante ese proceso se han refugiado bajo la superficie terrestre y en los abismos de los océanos, donde viven desde entonces. Otros han tenido la suerte de alcanzar mundos superiores en los que han creado civilizaciones avanzadas. Estos últimos pueden atravesar el espacio-tiempo y a veces nos visitan en platillos voladores. Son ellos quienes nos han proporcionado las tecnologías de avanzadas que nuestros científicos eran incapaces de alcanzar por sí mismos. Los adeptos del Falun Gong pueden recuperar la conciencia de sus pasadas migraciones y de sus vidas paralelas. Gracias a ellas pueden adquirir poderes mágicos, curar enfermedades y liberarse de su karma. El Maestro Li y sus más cercanos discípulos pueden también moverse por esos mundos paralelos para cambiar nuestras vidas. Él puede actuar sobre los centros de energía del cuerpo sutil, específicamente haciendo girar la Rueda de la Ley, una svástica dorada escondida en nuestro abdomen, o abriendo nuestro tercer ojo, el que permite la percepción de nuevos mundos.
El practicante del Falun Gong tiene que dedicarse a 5 formas de ejercicios que conjugan técnicas respiratorias y meditación. También debe llevar una vida pura para poder escapar a la próxima Apocalipsis que se llevará a todos los demonios, en primer lugar a los homosexuales.
Entre los millones de adeptos de Li Hongzhi, hay algunos que creen todas esas tonterías al pie de la letra, convirtiéndose en un peligro para sí mismos y para la sociedad. Muchos se han negado a recibir tratamientos médicos y han muerto esperando que el Maestro Li viniera a curarlos. Algunos se han inmolado por el fuego en la plaza Tian An Men para liberarse de este mundo. Otros han creído ver demonios en parientes o vecinos con los que tenían algún conflicto y los han asesinado para exorcizarlos. Algunos se han lanzado por una ventana creyendo que podían levitar, etc. El Maestro Li niega esos hechos y, de todas formas, no se considera responsable de fanáticos aislados que no han entendido su enseñanza.
Ese argumento satisface a Estados Unidos, que sin dificultad concede visas al Maestro Li y a sus adeptos para «protegerlos de la persecución religiosa de los comunistas». Desde 1999 la Comisión de Estados Unidos por la Libertad Religiosa en el Mundo (órgano de consulta del Departamento de Estado) no ha dejado de denunciar la represión contra el Falun Gong. En sus informes anuales sobre la libertad religiosa en el mundo, el Departamento de Estado señala a China como un Estado que suscita «una fuerte preocupación». En abril de 2006, 81 miembros del Congreso presentaron una petición al presidente Bush en la que piden la adopción de medidas coercitivas contra China para proteger a los seguidores de Li Hongzhi. Y. finalmente, el 12 de junio de 2006, el Congreso condenó esa «persecución religiosa».
En Washington, el expediente del Falung Gong estuvo esencialmente en manos de Elliott Abrams [5], primero como presidente de la Comisión sobre la Libertad Religiosa en el Mundo durante la administración Clinton y más tarde como consejero adjunto de seguridad nacional bajo la administración Bush hijo. Integrista judío firmemente contrario a los matrimonios interreligiosos, el señor Abrams es uno de los inventores del concepto de «teopolítica» [6]. Según Abrams, la laicidad y la libertad de conciencia son violaciones de la libertad religiosa ya que el agnosticismo y el ateismo que ambas admiten perjudican el orden social.
Neoconservador de línea dura, Elliot Abrams fue uno de los pilares del apoyo secreto a los Contras nicaragüenses y uno de los principales responsables de las masacres en Honduras. Sólo el indulto concedido por el presidente Bush padre le permitió escapar a sanciones penales. Durante aquella etapa, Abrams desempeñó un papel protagónico en la transformación de la Iglesia de la Unificación del reverendo Sun Myung Moon, que pasó de ser una secta sincrética coreana a convertirse en un poderoso ejército armado utilizado como contratista de la CIA en América Latina.
Manifestación del Falun Gong ante el Congreso de los Estados Unidos (24 de julio de 2003).
Aparentemente Elliot Abrams no ha cambiado de método y el Falun Gong va por el mismo camino que la secta Moon. La secta de Li Hongzhi se quitó la careta el día que fue prohibida por el presidente Jiang Zemin. Después de haber ambicionado apoderarse, desde adentro, del control del Partido Comunista Chino, el Falun Gong designó a esa misma organización política como la encarnación misma de las fuerzas demoníacas. Haciendo ya gala de sus ambiciones, el Maestro Li repitió que los actuales gobiernos eran incapaces de resolver los problemas humanos y que únicamente una persona como él, que ha alcanzado un alto nivel de sabiduría, sería capaz de hacerlo. Desde entonces, su acción política se ejerce directamente sobre la diáspora china y, a través de ella, trata de influir indirectamente sobre la población residente en China.
En las ciudades donde existe una diáspora china, el Falun Gong abrió «Centros de dimisión del Partido Comunista». El Falun Gong afirma que los Cielos le han retirado su apoyo al Partido Comunista Chino y que van a destruirlo de un momento a otro. ¡Salve usted su vida renunciando al Partido y sus organizaciones afiliadas! Esta retórico corresponde a la cultura popular china: antiguamente la legitimidad de los emperadores provenía de un mandato concedido por el Cielo. El emperador perdía su legitimidad cuando el Cielo, al provocar catástrofes naturales, indicaba que le había retirado su mandato. Sociedades secretas existentes en los palacios sublevaban entonces al campesinado para derrocar a la dinastía que se encontraba en el poder e instaurar una nueva. Aunque resulta difícil evaluar si el Falun Gong ha logrado convencer a muchos chinos de la diáspora para que se aparten del Partido Comunista, lo cierto es que el liderazgo del Partido sobre la diáspora ha disminuido. El terremoto que se produjo recientemente en China sería la señal de que los Cielos han retirado al Partido Comunista el mandato que le habían concedido. Es de esperar un cataclismo peor aún si el Partido no es derrocado, y los adeptos del Falun Gong tienen todavía la posibilidad de salvarse participando en la clarificación que representan las protestas organizadas a lo largo del recorrido de la Llama Olímpica contra el «Gran Dragón Rojo», o sea el Partido.
En sus Nueve comentarios sobre el Partido Comunista Chino (2004), el Maestro Li escribe que el PCCh «al haber cometido todo tipo de horrores que van en contra del Tao y se oponen al cielo y la tierra, se ha convertido en una fuerza extremadamente malvada que se levanta contra el universo». Es «una secta perversa». Poco a poco, comenzó a describir el conflicto entre el Falun Gong y el PCCh como el combate escatológico del Bien contra el Mal. Ello implica que, para librarse del mal, los discípulos deben buscar el enfrentamiento con el PCCh, según explicó el propio Li en el congreso de su movimiento, celebrado el 24 de abril pasado, en Manhattan.
Para estigmatizar internamente al «Gran Dragón Rojo» y alimentar en el exterior la propaganda anticomunista, el Falun Gong lanza todo tipo de acusaciones contra el PCCh. La más espectacular afirma que miles de adeptos del Falun Gong fueron encarcelados en un campo de reeducación y que les extrajeron órganos en el hospital de Shenyang. Un informe redactado por un parlamentario canadiense, David Kilgour (casado con la hija del ex primer ministro John Turner) [7] y un abogado, David Matas, corrobora esas acusaciones [8]. Pero estos dos investigadores se basaron únicamente en entrevistas realizadas por teléfono a algunos adeptos del Falun Gong, que no siempre se expresan de forma racional. El PCCh no tuvo más que convocar a la prensa internacional para demostrar que el hospital era completamente normal y que ni siquiera había ningún campo de reeducación en el lugar indicado.
Oficialmente, el Falun Gong no es una organización sino simplemente un movimiento espontáneo. Gracias a la ayuda de Elliot Abrams y la CIA, en sólo una década el Falun Gong se ha dotado de una colosal infraestructura, exactamente al estilo de la secta Moon. Creó, en primer lugar, una imponente cantidad de sitios plurilingües en Internet, que actualmente constituyen el blanco número 1 de la censura china en la red, y también se ha dotado de una publicación, una radio y un canal de televisión. Epoch Times es un bimensual cuya versión en papel se imprime en 10 idiomas y que cuenta con una versión electrónica, con 7 idiomas más, en Internet [9]. Se distribuye gratuitamente en unos 30 países y totaliza 1,5 millones de ejemplares a la semana. Contiene algo de publicidad pero se ignora su forma de financiamiento. Sound of Hope es una estación de radio que transmite en mandarín y en 7 idiomas más [10]. Es retransmitida gratuitamente a través de los transmisores que el Broadcasting Board of Governors (BBG) utiliza para los programas de propaganda del Departamento de Estado (Voice of America, Radio Sawa, Radio Martí, etc.). La financia la National Endowment for Democracy (NED) [11], vitrina legal de la CIA creada por… Elliott Abrams. New Tang Dynasty (NTDTV) es un canal de televisión transmitido vía satélite [12]. Transmite principalmente en mandarín y cantonés, aunque también lo hace en inglés. Financiada por la NED/CIA.
En definitiva, la estrategia de Elliot Abrams y del Consejo de Seguridad Nacional tiene pocas posibilidades de lograr influir en la política interna china. El papel del Falun Gong consiste más bien en controlar la diáspora y divulgar la propaganda anticomunista. Pero esto tiene un alto costo para Estados Unidos. Los esfuerzos desplegados para convertir el Falun Gong en una secta respetable, garantizarle el apoyo de un fuerte lobby parlamentario y dotarlo de poderosos medios de propaganda, obligan a otorgarle también un papel político en Washington, como ya sucedió con la secta Moon.
Lo anterior implica que la cuestión del apoyo al Falun Gong tenga que ser sometida a una revisión [13]. La brutalidad de la policía china es sin lugar a dudas deplorable, lo cual no quiere decir que el Maestro Li y sus discípulos sean inofensivos. En primer lugar, toda sociedad tiene el deber de proteger a sus miembros y ningún Estado del mundo puede aceptar en su país el desarrollo de una organización religiosa que aparta a la gente de la ciencia y la medicina para sumirla en la superstición. Estados Unidos no vaciló en recurrir al ejército para aplastar la Iglesia Davidiana en Waco (1993). En segundo lugar, el Falun Gong es también un arma de Estados Unidos en su cruzada contra el comunismo. Dar asilo a esa organización es inmiscuirse en los asuntos internos de China.
Thierry Meyssan
Periodista y escritor, presidente de la Red Voltaire con sede en París, Francia. Es el autor de La gran impostura y del Pentagate.
EE.UU. realiza simulacros de combate en Nigeria y Somalia
Fueron diseñados para considerar qué crisis podrían estallar en diferentes partes del mundo y como encararlas
25-08-2009
Daniel Volman
Global Research
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
Además de oficiales militares y agentes de inteligencia de EE.UU., "Unified Quest 2008" reunió a participantes del Departamento de Estado y de otras agencias gubernamentales de EE.UU., académicos, periodistas, y oficiales militares extranjeros (incluidos representantes militares de varios países de la OTAN, Australia e Israel), junto a los contratistas militares privados que ayudaron a realizar los simulacros de combate: Rand Corporation y Booz-Allen.
La lista de opciones para el escenario nigeriano varió de la presión diplomática a la acción militar, con o y sin la ayuda de naciones europeas y africanas. Un participante, el teniente coronel del Cuerpo de Marines de EE.UU., Mark Stanovich, elaboró un plan que especificaba el despliegue de miles de soldados de EE.UU. dentro de 60 días…
Entre los escenarios examinados durante los juegos estuvo la posibilidad de intervención militar directa de EE.UU. involucrando unos 20.000 soldados estadounidenses a fin de “asegurar el petróleo,” y la cuestión de cómo manejar posibles divisiones entre facciones dentro del gobierno nigeriano. El juego terminó sin intervención militar porque una de las facciones rivales ejecutó un exitoso golpe y formó un nuevo gobierno que buscaba estabilidad.
Cuando el general Ward apareció ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara el 13 de marzo de 2008 citó la creciente dependencia de EE.UU. del petróleo africano como un tema prioritario para Africom y continuó para proclamar que combatir el terrorismo sería “el objetivo número uno de Africom en todo el teatro de operaciones.” Apenas mencionó el desarrollo, la ayuda humanitaria, el mantenimiento de la paz o la solución de conflictos.
En mayo de 2008, el United States Army War College en Carlisle, Pensilvania, fue la sede de "Unified Quest 2008," los simulacros de combate anuales del ejército para probar la capacidad de las fuerzas armadas estadounidenses de encarar el tipo de crisis que podrían enfrentar en el futuro cercano. "Unified Quest 2008" fue especialmente notable porque fue la primera vez que los simulacros de combate incluyeron escenarios africanos como parte del plan del Pentágono de crear un nuevo comando militar para el continente: el Comando África o Africom. No hubo representantes de Africom en los simulacros de combate, pero oficiales de Africom estuvieron en estrecho contacto durante todo el evento.
Los simulacros de combate, de cinco días de duración, fueron diseñados para considerar qué crisis podrían estallar en diferentes partes del mundo dentro de entre cinco y 25 años y cómo EE.UU. podría encararlas. Aparte de oficiales militares y agentes de inteligencia de EE.UU., reunió a participantes del Departamento de Estado y de otras agencias gubernamentales de EE.UU., académicos, periodistas, y oficiales militares extranjeros (incluidos representantes militares de varios países de la OTAN, Australia e Israel), junto a los contratistas militares privados que ayudaron a realizar los simulacros de combate: Rand Corporation y Booz-Allen.
Uno de los cuatro escenarios que fueron simulados fue un ensayo de cómo Africom reaccionaría ante una crisis en Somalia – fijada para 2025 – causada por un aumento de la insurgencia y de la piratería. Por desgracia, no existen informaciones sobre los detalles del escenario.
Hay mucha más información sobre el otro escenario – fijado para 2013 – que fue un ensayo de cómo Africom reaccionaría ante una crisis en Nigeria en la cual el gobierno nigeriano estaría cercano al colapso, y facciones rivales y rebeldes combatirían por el control de los campos petrolíferos del Delta del Níger y por el poder en el país que es el sexto proveedor por su tamaño de importaciones de petróleo de EE.UU.
La lista de opciones para el escenario Nigeria variaba de la presión diplomática a la acción militar, con o sin la ayuda de naciones europeas y africanas. Un participante, el teniente coronel del Cuerpo de Marines de EE.UU., Mark Stanovich, elaboró un plan que especificaba el despliegue de miles de soldados de EE.UU. dentro de 60 días, lo que hasta él mismo consideró indeseable…
A medida que el juego progresaba, según el ex embajador de EE.UU. David Lyon, se hizo evidente que el gobierno de Nigeria era una gran parte del problema. Como lo describió: “tenemos un círculo de elites [el gobierno de Nigeria] que se han apropiado de recursos y que tratan de perpetuarse. Sus intereses no son exactamente los de la gente.”
Además, según el mayor del ejército de EE.UU., Robert Thornton, oficial en el Joint Center for International Security Force Assistance en Fort Leavenworth, Kansas, “empezó a ver que era realmente [el sector] verde (el gobierno de la nación anfitriona) el que tenía la iniciativa, y que cualesquiera acciones de [el sector] azul (el gobierno de EE.UU. y sus aliados) dependían de lo que verde estuviera dispuesto a tolerar y a acomodar.”
Entre los escenarios examinados durante los juegos estuvo la posibilidad de intervención militar directa de EE.UU. involucrando unos 20.000 soldados estadounidenses a fin de “asegurar el petróleo,” y la cuestión de cómo manejar posibles divisiones entre facciones dentro del gobierno nigeriano. El juego terminó sin intervención militar porque una de las facciones rivales ejecutó un exitoso golpe y formó un nuevo gobierno que buscaba estabilidad.
Las recomendaciones que los participantes elaboraron para el Jefe del Estado Mayor del Ejército, general
George Casey, parecen no estar a disponibilidad del público, de modo que no sabemos exactamente lo que concluyeron finalmente los participantes. Pero sabemos que ya que los simulacros de guerra tuvieron lugar durante la campaña de elección presidencial, el general Casey decidió informar tanto a John McCain como a Barack Obama sobre sus resultados.
El Proyecto de Investigación de Seguridad Africana ha preparado informes que suministran información detallada sobre la creación, misiones y actividades de Africom. En particular, revelan que ni el comandante de Africom, general William Ward, ni su adjunto, vicealmirante Robert Moeller, tienen alguna ilusión sobre el propósito del nuevo comando.
Por lo tanto, cuando el general Ward apareció ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara el 13 de marzo de 2008, citó la creciente dependencia de EE.UU. del petróleo africano como un tema prioritario para Africom y continuó para proclamar que combatir el terrorismo sería “el objetivo número uno de Africom en todo el teatro de operaciones.” Apenas mencionó el desarrollo, la ayuda humanitaria, el mantenimiento de la paz o la solución de conflictos.
Y en una presentación por el vicealmirante Moeller en una conferencia de Africom realizada en Fort McNair el 18 de febrero de 2008 y colocada posteriormente en la web por el Pentágono, declaró que la protección “del libre flujo de recursos naturales de África al mercado global” era uno de los “principios guía” de Africom y específicamente mencionó “la discontinuidad del petróleo,” el “terrorismo,” y la “creciente influencia” de China como importantes “desafíos” para los intereses de EE.UU. en África.
Desde entonces, como el general Ward ha demostrado en una entrevista con AllAfrica, se ha hecho más adepto a adherirse a la posición oficial pública del gobierno de EE.UU. sobre los objetivos de Africom y sobre la escalada de sus operaciones militares en el continente africano.
Estas actividades incluyen actualmente la supervisión de las ventas de armas, de los programas de entrenamiento militar y de los ejercicios militares de EE.UU., la supervisión de la creciente presencia de fuerzas navales de EE.UU. en el Golfo de Guinea rico en petróleo y frente a la costa de Somalia; la dirección de la nueva base de EE.UU. en Camp Lemonier en Djibouti; y la administración de la serie de bases militares africanas a las cuales EE.UU. ha obtenido acceso gracias a acuerdos con los gobiernos anfitriones de países africanos en todo el continente. Esos países incluyen a Argelia, Botsuana, Gabón, Ghana, Kenia, Mali, Marruecos, Namibia, Sao Tome, Senegal, Sierra Leona, Túnez, Uganda, y Zambia.
....
El presidente Obama ha decidido expandir las operaciones de Africom en todo el continente. Ha propuesto un presupuesto para el año fiscal 2010 que incluye un aumento de la ayuda a la seguridad a gobiernos represivos y antidemocráticos en países ricos en recursos como Nigeria, Níger, Chad, la República Democrática del Congo, y a países que son aliados militares clave de EE.UU. como Etiopía, Kenia, Djibouti, Ruanda y Uganda.
Y realmente ha preferido escalar la intervención militar de EE.UU. en África del modo más conspicuo al suministrar armas y entrenamiento al acosado Gobierno Federal Transicional de Somalia, como parte de su esfuerzo por convertir África en un campo de batalla central en la “guerra global contra el terrorismo.” De modo que obviamente es hacerse ilusiones si se cree que el conocimiento de los verdaderos riesgos de una tal estrategia revelados por esos escenarios hipotéticos le haya dado una mejor idea de los riesgos que representa una estrategia semejante.
Daniel Volman es director del Proyecto de Investigación de la Seguridad Africana en Washington, DC y miembro del consejo de directores de la Asociación de Eruditos Preocupados por África. Ha estado estudiando la política de seguridad de EE.UU. hacia África y las actividades militares de EE.UU. en África durante más de 30 años.
Stop NATO
www.globalresearch.ca/PrintArticle.php?articleId=14783