domingo, 15 de marzo de 2009

Autoatentado a la Embajada de Israel en BBAA Argentina 1992





Aniversario de una vergüenza tremebunda
15 de Marzo de 2009

En la Embajada ha sido particularmente burdo el plantamiento de los indicios falsos para el armado y mise-en escene de la pista falsa del falso coche-bomba/conductor suicida, que es la falsificación esencial sobre la que en estos "atentados" se fue construyendo todo el encubrimiento posterior.

Para el 9no. aniversario de la AMIA, en julio de 2003, al finalizar el acto de la calle Pasteur el pingüi recién asumido (fue al único que asistió), dijo: "la investigación del atentado a la AMIA es una vergüenza nacional".
Lo que el merdimediaje vernáculo reprodujo como que "el atentado era una vergüenza nacional", intentando zafar de esta manera de la parte que les correspondía en esa "vergüenza".
La frase quedó como una de las paradigmáticas del affaire "encubrimiento AMIA", aunque lamentablemente la "vergüenza nacional" no cesó a partir de ahí, sino que se siguió profundizando aún más en los casi 6 años transcurridos. Como es público y notorio.

Pero mucho más "vergüenza nacional" todavía, ha sido la (des)investigación del atentado a la embajada de Israel, de la que se cumplen 17(diecisiete!!!) años el martes que viene.
Y lo ha sido fundamentalmente porque en éste las señales de false-flag(1) son mucho más flagrantes y ostensibles que en el de la calle Pasteur de 28 meses después. Seguramente por menor experiencia de los perpetradores(los mismos), que en la AMIA mostraron una "mejora" significativa en esos aspectos.
En la Embajada ha sido particularmente burdo el plantamiento de los indicios falsos para el armado y mise-en escene de la pista falsa del falso coche-bomba/conductor suicida, que es la falsificación esencial sobre la que en estos "atentados" se fue construyendo todo el encubrimiento posterior.

Estos elementos archi-conocidos a esta altura, deberían haber sido más que suficientes para caracterizar el engendro, pero no van a influir para nada para que no se repita por 17ava. vez consecutiva exactamente el mismo patético espectáculo/"acto celebratorio" del hecho, que la sionería ha convertido en uno de sus holocuentos liminares.
Es así que como todos los 17 de marzo desde un proscenio montado ad-hoc en el solar que ocupaba la embajada, sus representantes y afines, con fingida indignación, descargarán una andanada de recriminaciones sobre los funcionarios de turno asistentes, responsabilizándolos por la completa carencia de resultados.
Ante lo cual algunos de estos responderán puntualmente con impostada y pétrea caripela: "que ahora si se va a investigar en serio hasta castigar a todos los culpables, sus instigadores y sus cómplices". Teniendo frente a una cada vez más reducida concurrencia(mayormente chicos de colegios judíos) que aplaudirán o chiflarán de acuerdo al orador y con una "cobertura periodística" que oficiará de claqué miserable. Pero nada cambiará hasta el "acto" del año que viene.

Para que mis dignos interlocutores tengan un mejor panorama del trasfondo tenebroso del tal "acto/celebración", voy a intentar explicitar algunos de los aspectos principales de este bochorno nacional, verdadero tumor maligno enquistado desde hace 17 años en la sociedad argentina, que tantos daños nos ha causado y que tanta perversión de instituciones claves de la Nación ha implicado.

DE COMO Y CUANDO EMPEZÓ EL ENCUBRIMIENTO:
A diferencia de la AMIA, donde el accionar encubritivo de la SIDE y la Policía Federal(los encargados de la investigación de campo) empezó desde antes de la ocurrencia del atentado mismo(seguramente sin que ellos lo supieran - aunque después si lo han sabido), en la Embajada hubo algunas horas de investigación en serio por parte de la Policía Federal, al menos. Veamos:

Ni bien conocido el hecho, Menem le ordena al ministro de interior Manzano: "que vaya al lugar con expertos en explosivos de la Policía Federal/Bomberos para hacer una determinación preliminar del lugar donde se produjo la explosión y recoger muestras para determinar el tipo y cantidad del explosivo usado, antes de que las tareas de rescate modificaran el escenario del hecho".
El cotur hizo en ese momento exactamente lo que se debía, y la conclusión preliminar de los expertos de bomberos fue que la explosión había sido en el interior del edificio.
Horas más tarde en una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, Menem se apoyó en esta determinación preliminar y les dijo a los periodistas: "...hay 2 versiones circulando, una dice que fue un coche-bomba [en realidad los únicos que lo decían eran los israelíes de la embajada] y otra que fue una explosión interior, io me inclino por la 2da. A la mañana descargaron bolsas de materiales para la construcción y entre estos podrían haberse introducido los explosivos..."(sic).
Que esto fue exactamente así surge de un minucioso y completo art. publicado al otro día en el número especial de la Revista Gente dedicado al atentado, por su Secretario de Redacción a la época, el periodista José Antonio Díaz(ahora lo es de la Revista Noticias). Escrito y publicado en caliente es una fotografía de lo que vio y escuchó en el lugar(2).
Con esa determinación preliminar la Federal elaboró una primera hipótesis y solicitó inmediatamente la detención de los que habían descargado esos materiales.

Pero duraron muy poco esas ínfulas investigativas de la Federal.
Al anochecer del mismo martes 17, el jefe de seguridad de la embajada, (compuesta por unos 20 agentes del Shin-Bet - el servicio de seguridad interior de Israel), Ronie Gorni, fue a la comisaría 15° en donde por jurisdicción se había concentrado la investigación, y lo conminó al comisario de esta, Meni Bataglia, para que abandonara la hipótesis de la explosión interna: "porqué él que tenía una gran experiencia en terrorismo [y como terrorista, seguramente] sabía que se había empleado un coche-bomba".
Horas después en la madrugada del día siguiente, el superior máximo del comisario Bataglia, el ministro de interior Manzano, les dijo a los periodistas en la Casa de Gobierno: "hemos encontrado el cráter que dejó el coche-bomba en la calle frente a la puerta de la embajada".
Ese mismo día miércoles 18 a la mañana, cientos de periodistas salieron a buscar el tal "cráter ímaginario" de Manzano, sin que lo pudieran encontrar por ningún lado.
El sábado 21 La Nación publica un pequeño art. titulado: "¿Cráter?", donde señala la imposibilidad hasta ahí de encontrar algo que se pareciera a un cráter siquiera y el domingo 22 en otro art. del periodista Rafael Saralegui(hijo), dice éste textual entre otras cosas: "...ninguno de los periodistas de La Nación destacados en el lugar (unos 12) han podido encontrar el cráter que habría dejado la explosión anunciado el miércoles pasado por el ministro Manzano...".

"Casualmente", días después apareció un hoyo lleno de agua en la vereda y calzada, que vecinos de edificios aledaños, testigos en la causa, declararon bajo juramento haber visto cuando policías federales lo construían con pico y pala.
A partir de este "cráter fabricado" los "peritos" Laborda de Gendarmería y López de Bomberos fabricaron sus sendas falsas pericias de existencia de coche-bomba.

Finalmente, en la Audiencia Especial de compatibilización de pericias del 14/5/1997, devenida luego por presión sionista en totalmente secreta(3), los ingenieros estructuralistas Puppo, Bignoli y Danesi, designados peritos por la Academia Nacional de Ingeniería a pedido de la Corte, explicitaron sus 2 pericias cuyos resultados se habían conocido el año anterior y que habían causado gran consternación, los cuales coincidentes concluían que la explosión había sido interior, y demolieron simultáneamente los argumentos de los "peritos" Laborda y López, probando además la absoluta falacidad del "cráter de la explosión" asumido como tal por ellos.

LOS HEROES (POCOS) Y LOS VILLANOS(MUCHOS) DE LA TAL MALHADADA INVESTIGACIÓN.
- Los héroes:
El más grande paladín de la verdad y la justicia en el caso ha sido sin lugar a dudas el entonces Secretario Penal de la Corte a cargo de la instrucción el primer año: Dr. Alfredo Bisordi.
Justamente por eso, fue desplazado de esta: lo ascendieron a camarista de la Casación Penal y de esta manera los villanos se lo sacaron de encima.
A partir de ese retiro y con la total "anuencia"(al menos) del gobierno de Israel, supuestamente la víctima principal y destinatario del tal estrago, la causa se cajoneó completamente y se hubiera cerrado si no hubiera sido porque en julio de 1994 voló la AMIA.
En marzo de 2002, cuando el zobeca Duhalde se puso de punta con la Corte por el tema del "corralito" y alentó el Juicio Político a todos sus miembros, Bisordi declaró como testigo ante los legisladores de la Comisión de Juicio Político que oficiaba de instructor de éste, porque la presunta irregular tramitación de la causa "voladura de la embajada de Israel" era una de las causales de destitución.
Durante unas 5 horas se sometió bajo juramento al interrogatorio cruzado de los varios legisladores presentes, precisando numerosos episodios de encubrimiento y entorpecimientos de la investigación por parte de israelíes y de la Policía Federal que ocurrieron durante su desempeño como instructor de la causa.
Increíblemente a pesar de la importancia de estos episodios, que asumían carácter de escándalo muchos de ellos, su declaración fue totalmente ninguneada por los legisladores y no se tuvo en cuenta para nada en "el dictamen acusatorio de comisión" elaborado por la diputada Carrió.
Esta mujer pretende ahora ser "presidente de la Nación". Si éste extremo se diera, ¡Dios nos libre y nos guarde a los argentinos!.
Las 85 fojas de las transcripciones taquigráficas del Congreso de la declaración de Bisordi, fueron luego ocultadas a la población, a pesar de tratarse de una información pública. El mismo Bisordi le facilitó una copia a mi compañero de brega, el Dr. Abudara Bini, que hemos digitalizado (4).

Los ingenieros estructuralistas Puppo, Bignoli y Danesi se pueden contar también entre los pocos héroes.
Mantuvieron los resultados de sus pericias a pesar de que sabían que esto los malquistaría con el lobby sionista, lo cual no es fácil de sobrellevar en la Argentina del fin del 2do. milenio y trabajaron para desmontar uno a uno los falaces argumentos de Laborda y López en las 12 horas de debates de la Audiencia Especial de compatibilización de pericias, a la que la Corte se vio obligada a convocar para zafar de las presiones luego que hiciera conocer en agosto de 1996 los resultados de sus pericias.
Esto significó el fin del 2do.(y último) período de investigación verdadera(el primero había sido el 1er. año de Bisordi), que había comenzado a principios de 1995, al retirarse de la Corte su presidente hasta ahí, Levene, que había tenido a su cargo la instrucción desde el principio y hacerse cargo de esta la Corte en plena, delegándola en el ministro Fayt.
El cual comenzó intentando investigar(como héroe) y terminó como el peor de los villanos al arreciar la presión sionista.

También se puede considerar un héroe al periodista José Antonio Díaz(2), que con su completo y oportuno art. en la Revista Gente nos permitió conocer pormenores claves de las primeras horas.

- Los villanos:
Se cuentan por miles, ya sea por acción u omisión, ya que el encubrimiento ha sido una cuestión de estado que le ha sido impuesta por igual a todos los gobiernos criollos, que a su vez lo han impuesto a los funcionarios judiciales que han intervenido y a sus auxiliares, SIDE y Policía Federal. Los "medios" han acompañado prácticamente sin fisuras, lo cual es coherente si tenemos en cuenta quienes han sido los beneficiarios de este pertinaz encubrimiento de 17 años.
Si hubiera que citar el nombre de un villano en especial, por su contribución al encubrimiento éste sería el del Sr. Carlos Fayt, ministro de la Corte Suprema desde 1983 y todavía en funciones.
Cuando se hizo cargo de la instrucción por delegación de sus pares al retirarse Levene a principios de 1995, y los sionistas de la DAIA propusieron hacer una pericia técnica para saldar definitivamente el tema del lugar del epicentro de la explosión, inicial y crucial para cualquier investigación seria y que hasta ahí era controvertido, fue el promotor de acudir a la Academia Nacional de Ingeniería para que designara peritos idóneos y no aceptar los propuestos por los sionistas, que como Laborda y López no ofrecían ninguna garantía de imparcialidad.
Cuando se conocieron los resultados en agosto de 1996 los apoyó, junto con Nazareno y Vázquez. Trabajó con los ingenieros peritos para desmontar las mentiras de Laborda y López en la Audiencia Especial y luego de esta, cuando el sionismo desesperado empezó a aportar testigos truchos con los que se pretendía revertir los resultados de esta, los puso en evidencia algunas veces. Lo cual provocó que el sionismo desatara una campaña contra él(con el apoyo de los medios), tachándolo de "antisemita" y amenazando con denunciarlo ante Tribunales Internacionales, solicitando insistentemente que la Corte abandonara la instrucción y se la pasara a Galeano!!!!. Es decir, hasta acá pintaba para héroe.
Pero fue cambiando a partir de que finalmente resignara su rol de encargado de la instrucción a fines de 1997 y esta fue dejada en manos de una Secretaría Especial de la misma Corte Suprema, que fue puesta bajo el completo control del sionismo.
Estos dejaron de lado lo investigado por Fayt, especialmente lo relativo a la determinación de explosión interior, y sólo se basaron en unos pocos indicios plantados ostensibles que estaban en el expediente desde los primeros días y que por su truchez obvia no habían sido tenidos en cuenta (especialmente una reivindicación falsa e insanablemente falsa, aparecida en Beirut) y en mayo de 1999 en una acordada dividida (votaron en contra Belluccio y Petrachi, pero no así Faty que acompañó esta vez a la mayoría automática menemista) establecieron "que estaba suficientemente probada la existencia del coche-bomba" y acusaron a una presunta organización terrorista libanesa "Jihad Islámica", a la que le asignaron ser "el brazo armado de Hezbollah"??? y en otra de setiembre del mismo año, pidieron la captura del libanés Imad Mougniyah. Del cual no existía en los voluminosos expedientes lo mínimo que lo involucrara, pero del que la CIA!!! les había asegurado "por escrito"(lo dicen en la misma acordada) de "que era el jefe de la Jihad Islámica al momento del atentado". Aunque a pesar de los insistentes reclamos del embajador Aviran, establecieron también "que no había elementos suficientes para acusar al gobierno de Irán".
Fayt había revertido totalmente su posición pasando de héroe a villano, pero la hilacha de tal la muestra finalmente en un libro que publica a fines de 2001, al que titula: "Criminalidad del terrorismo sagrado - el atentado a la embajada de Israel".
La mitad de éste lo dedica a hacer profesión de fe y de adhesión incondicional al sionismo y en la otra mitad describe con profesionalidad y detalle lo investigado por la Corte hasta 1999, en la que esta hizo conocer sus conclusiones mediante las 2 acordadas citadas.
Esta "mitad" hace del tal libro una herramienta útil para dilucidar el atentado y para tomar consciencia de que para arribar a las conclusiones de las acordadas de 1999(refrendadas por él y la mayoría automática menemista), se ha amañado aviesamente la evidencia disponible, considerando sólo las pistas falsas flagrantes, soslayando a la vez las contundentes y sólidas pruebas que contradecían las hipótesis de israelíes y yankis, de la existencia del coche-bomba y de la culpabilidad de Hezbollah.

Con este largo y más vale pesado mail y los 3 adjuntados insertos, pretendo mostrar un panorama completo y claro de esta aberrante "investigación penal", que viene emponzoñando sin solución de continuidad a la sociedad argentina toda, con la esperanza de que algún día se den las condiciones apropiadas para una verdadera investigación. JP.

(1) False-flag (o Falsa bandera), se denominan así los atentados terroristas que se hacen para que los acusados resulten otros que los verdaderos(sus enemigos generalmente). El término deriva de la guerra naval de los siglos XV al XIX, cuando los barcos para confundir a los enemigos "alzaban falsa bandera".

(2) Mail adjunto insertado con el art. de la Revista Gente del 19/3/1992: "¿QUE PASO? ¿PORQUE? ¿QUIEN FUE? - De los peritos policiales: "el cráter de la explosión está dentro de la embajada". Lo que dijo el presidente Menem. Las hipótesis de la CIA. El misterioso almuerzo con tres enviados israelíes. Las tesis contradictorias.", de José Antonio Díaz.

(3) Mail adjunto insertado con las Actas de la "Audiencia Especial de compatibilización de pericias" del 15/5/97, se trata de una filtración de las mismas(devenidas en "secretas") de probada autenticidad, publicadas en el sitio Web de la gente de Biondini en setiembre de 1997.

(4) Mail adjunto insertado con la versión completa y comentada de las declaraciones del instructor del 1er. año de la "causa voladura de la embajada de Israel", Alfredo Bisordi, ante la Comisión de Juicio Politico de la Cámara de Diputados de la Nación el 5/3/2002.

--Archivo adjunto de mensaje reenviado--From: petro@s6.coopenet.com.arSubject: Atentado Embajada - art. revista Gente del 19/3/92Date: Sun, 15 Mar 2009 17:40:44 -0300
Art. publicado en las últimas 2 págs. del N° especial de la revista Gente del 19/3/92 dedicado al atentado, de uno de sus jefes de redacción a la época, José Antonio Díaz. Revelador testimonio de primera mano, directo y espontáneo, de lo visto en el lugar durante toda la tarde del martes 17(los resaltados rojos son míos). JP.
==================================================================== ¿QUE PASO? ¿PORQUE? ¿QUIEN FUE?
De los peritos policiales: "el cráter de la explosión está dentro de la embajada". Lo que dijo el presidente Menem. Las hipótesis de la CIA. El misteriosos almuerzo con tres enviados israelíes. Las tesis contradictorias. ltzhak Shefi se apresuró en afirmar la teoría del coche bomba, apenas una hora y media después del atentado. Tenia el rostro desencajado y casi sollozaba. José Luis Manzano y Jorge Passero ya estaban frente al impresionante boquete a que quedó reducido el frente de la Embajada de Israel y miraban al embajador con estupor. Preguntando con la mirada. Eran aproximadamente tas 16 y 10. Shefi había sido alertado, según él, por el personal de la propia representación diplomática Se retira a la una y media de la tarde anunciando que no regresaría. Ni siquiera para participar en los postres de un almuerzo que se habla ofrecido en la sede de Arroyo 916, el martes 17, a tres enviados importantes vinculados al conflicto palestino-israelí: dos dirigentes del partido conservador Likhud israelí (Jarvel y Droblef, uno representante de la Conferencia de Paz en Madrid y el otro, encargado político de los Asentamientos de Gaza y Cisjordania) y un tercer hombre del laborismo, el partido opositor. Los invitados abandonaron el edificio de la embajada cerca de las 14 y 30. Unos quince minutos antes del feroz estallido. Shefi, completamente desconcertado, indicaba un rato después, en medio del derrumbe, a un viejo coche completamente chamuscado, que virtualmente reventó. El ministro del Interior y el jete de la Policía Federal se asombraron ante esa casi instantánea versión. Incluso escucharon que un testigo vio incendiarse un Valiant, modelo antiguo, y cuando intentó sofocarlo, presenció la terrible detonación. El propio Presidente de la Nación ironizaría unas cinco horas después sobre ese dato: "Yo no sé cómo hizo para seguir vivo si estaba tan cerca de la explosión". El gobierno en pleno se encontró ante una situación, al principio, inconcebible. Alrededor de las 14 y 50, el comisario Passero se comunicó con Manzano empleando pocas palabras y un tono dramático. "Volaron la embajada de lsrael", dijo apenas. El ministro cortó y llamó a Menem. Este instruyó a que se dirigieran inmediatamente al lugar del desastre. Con una directiva bien concreta: averiguar lo más rápidamente posible, antes que nada, las características de la explosión.
Ya a esa altura se empezaron a conocer los cortes de líneas telefónicas, unas 4.600, la mayoría con la característica 22. En unas seis manzanas a la redonda, estallaron vidrios y se retorcieron las persianas. La onda expansiva provocó el incendio de varios automóviles estacionados sobre la calle Arroyo. Lo primero que hizo Passero fue convocar, todavía entre ayes de dolor y el nervioso trajín de los camilleros de las ambulancias, a los especialistas de la brigada de explosivos. Les reclamó que formularan una primera impresión: donde se hallaba el foco del estallido, si dentro o fuera del edificio de la embajada y que tipo de material podría analizarse entre los restos que se pudieran escarbar a esa altura. La respuesta de los peritos no demoró mucho, aunque sólo tuvo el valor – relativo - de una primera impresión. El cráter causado por la explosión estaba en el interior de la embajada, a unos metros de la acera. Presuntamente, el efecto expansivo de un coche-bomba hecho detonar frente a la casa no podría a "agujerear" de tal modo el interior de la sede.A partir de entonces, las dos hipótesis empezaron a circular por las redacciones. Aunque Menem - casi, casi - se inclinó por una durante la conferencia de prensa convocada el mismo martes en la Casa de Gobierno rodeado por miembros de su gabinete: "...Hay que ser muy cautos. Algunos piensen que fue un coche-bomba. Otros, que la explosión fue adentro. No quiero decir nada en firme, es una mera suposición, pero la embajada estaba con trabajos de refacción últimamente, puede ser que entre ese material ingresado se haya filtrado 20 ó 40 kilos de explosivos. En cualquier caso, no va a quedar ningún hiIo suelto en la investigación". Otro alto vocero gubernamental también especuló ante GENTE: "Esa versión de que habría explotado el arsenal de armas de la embajada, me parece una barbaridad. Le digo más: aunque hubiera sido así lo que me parece una tarbaridad, peor sería decirlo...". Obviamente daba a entender que la sede israelí no podía albergar semejante parque bélico, por mayor que fuera la influencia del MOSSAD, el servicio secreto israelí. O sea, mucho misterio. Tan misteriosas como una supuesta revelación formulada por agentes de la CIA norteamericana, adscriptos a la embajada norteamericana en Buenos Aires, quienes informaron al gobierno sobre reiteradas llamadas anónimas registradas en los últimos días en la sede diplomática israelí. Hasta se conocieron por lo menos dos simulacros de evacuación en la embajada de la calle Arroyo. Un procedimiento que suele ser habitual, según hombres de la SIDE afectados normalmente a la seguridad exterior de las embajadas, sobre todo cuando se esperan visitas diplomáticas de la envergadura que recibió el embajador Shefi el mismo martes 17. A todo esto, el embajador israelí en Santiago de Chile, Daniel Mokady, casi confirmaba estos informes secretos. Declaró que en aquella representación judía hubo llamadas anónimas el 17 advirtiendo: "El atentado de Argentina no es nada con lo que va a ocurrir aquí en Chile" Junto con las hipótesis de un estallido interno, mediante una filtración en el sistema de seguridad de la embajada de Israel en Buenos Aires, y la del coche-bomba, una tercera fue lanzada por hombres de inteligencia de la Policía Federal que intentaban demostrar que nada se sabrá sobre los autores y móviles del atentado: "Los autores son conocidos, y si se quiere los pueden capturar Son argentinos, nazis, vinculados a una campaña internacional de atentados terroristas, bajo las órdenes del extranjero: cobraron 250 mil dólares y usaron entre 25 y 30 kilos de qelamón". Otros hablan de trotyl y de otros nombres y siglas Algunos hacen trepar la cifra de 30 a 300 kilos de explosivo plástico. Los agentes de la CIA en la Argentina y los penenecientes a1 servicio secreto MOSSAD tenían, a partir del martes 17, carta lIbre para operar junto a las fuerzas de seguridad internas Unos y otros, en caótico diálogo con varios funcionarios de gobierno, estimaban el primer día que la verdadera composición del grupo comando es "internacional", apenas si apoyado en tareas de logística e inteligencia por algunas células nacionales. Fundamentalistas o no, ninguno de los investigadores arriesgó un perfil de esos presuntos apovos dentro del país. Nadie creyó, a decir verdad esa primera tesis lanzada por Menem sobre la supuesta participación de los "carapintadas". La máxima relación establecida era aquella oferta de Menem, originalmente lanzada en septiembre de 1989, de actuar como mediador, de una paz cada vez más vidriosa en Medio Oriente. EI Consejo de Seguridad Nacional en la noche del 17, mientras tanto, ponía en alerta rojo a la Policía, la Prefectura, la Gendarmeria y las policías provinciales, para identificar a los extranjeros ingresados al país desde del primero de marzo en adelante.JOSE ANTONIO DIAZ
--Archivo adjunto de mensaje reenviado--From: petro@s6.coopenet.com.arSubject: Embajada - actas audiencia especialDate: Sun, 16 Dec 2007 19:00:55 -0300
Publicado en el Nro. 1 – Año 1, del boletin electrónico "Libre Opinión" Julio de 1997
LA EXPLOSION FUE ADENTRO DE LA EMBAJADA DE ISRAEL
Actas oficiales de la reunión secreta en la Corte Suprema de Justicia con los argumentos de los peritos ingenieros que avalan la hipótesis de un artefacto explosivo colocado dentro de la sede diplomática. Se denuncian además graves anomalías como la fabricación" de un "cráter" para apoyar la teoría del coche-bomba Crece en diversos sectores la sospecha sobre la responsabilidad de un grupo extremista israelí opuesto a los acuerdos de Paz en Medio Oriente, el mismo que organizó el asesinato del premier Rabin.
Una sugestiva reserva
Hace más de cinco años, el 17 de marzo de 1992, un brutal atentado terrorista contra la sede diplomática israelí en Buenos Aires causaba múltiples víctimas y hacía ingresar a la Argentina como campo de batalla y protagonista involuntario de un conflicto lejano a su territorio y ajeno a sus intereses.
Habiendo quedado la investigación de ese hecho a cargo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el pasado 15 de mayo de 1997 el alto tribunal convocó a una audiencia de carácter reservado a los distintos cuerpos de peritos que intervinieron en la causa.
El objetivo de dicha audiencia fue escuchar el fundamento de las posturas opuestas sostenidas por los expertos sobre un punto básico: el lugar dónde había sido colocado el explosivo. En efecto, debido a las encontradas posiciones sostenidas por un lado por los peritos de Policía Federal y Gendarmería - que se inclinan por la teoría del coche-bomba y de una explosión externa - y por el otro por los profesionales de la Academia Nacional de Ingeniería - que afirman que se trató de una carga explosiva colocada dentro de la Embajada -, la Corte decidió una sesión especial para contar con todos los elementos del caso.
En principio la audiencia iba a tener un carácter público pero las insistentes y sugestivas presentaciones de la delegación israelí y del representante de la DAlA (Delegación de asociaciones israelitas argentinas), Rubén Beraja, hicieron que la Corte decidiera darle un carácter reservado. Aparentemente, los dirigentes judíos se sentían y se sienten sumamente inquietos con los datos aportados por los peritos ingenieros que afirman el origen interno de la explosión.
El tema no es menor, pues de comprobarse que la explosión fue interna se suscitarían responsabilidades directas en el campo civil y penal para la delegación israelí, y además se abonaría la fortaleza de hipótesis hasta ahora descartadas con premura por la prensa y los sectores pro-sionistas. Entre ellas, la que sostiene que el atentado habría sido provocado por un grupo extremista del propio judaismo, algo que ya no parece disparatado luego del asesinato del asesinato del premier Rabin a manos de un miembro fanático de organizaciones judías contraria a cualquier tipo de avance en los acuerdos de Paz y que, incluso, en la actualidad ya han venido directas amenazas de muerte sobre el primer ministro Nethanyau. Sobre este tema, se contaría con abundante documentación en el Servicio de Inteligencia de Estado (SIDE) de Argentina así como en los organismos de inteligencia de Ejército y Marina, pero cuya divulgación habría sido expresamente prohibida por el presidente Carlos Menem.
Las actas oficiales de dicha reunión reservada abarcan 77 folios cuya copia obra en nuestro poder. Sería materia de varias ediciones el publicarlas en forma completa, así que hemos optado por dar a conocer sus partes sustanciales, en particular los datos que los voceros del sistema han tratado de mantener alejados del conocimiento de la opinión pública hasta el presente, o sea, los fundamentos y pruebas aportados por los peritos ingenieros para sostener el origen interno de la explosión.
Esta información la damos con carácter de primicia internacional ‘~ con ello descorremos el manto de silencio que se ha pretendido tender sobre este tema.
Presentes y ausentes

Según consta en el folio 1, el día 15 de mayo de 1997, siendo las nueve y quince, se hicieron presentes en la Sala de Audiencias de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, los integrantes de dicho cuerpo encabezados por el Dr. Julio Salvador Nazareno (con la excepción del Dr. Fayt, ausente por razones de salud), otras autoridades judiciales, representantes de la parte querellante, así como "los señores peritos de Gendarmería Nacional, segundo comandante perito (RV.) Osvaldo Laborda, comandante principal de pericias, ingeniero químico Osvaldo Farré, comandante principal de pericias, licenciado en química Mario Alfredo Galia, los señores peritos de la Policía Federal, Comisario Carlos Néstor López, Subcomisario Raúl Arbor y Principal Daniel Roberto Seara, señores peritos ingenieros, ingeniero doctor Rodolfo Danessi, ingeniero civil Alberto Hugo Puppo e ingeniero civil Arturo Bignoli.
Más adelante, el Dr. Nazareno destaca la ausencia, pese a haber sido especialmente invitado, del experto israelí Yacok Leví.
Luego de una extensa exposición de los peritos de Policía Federal y Gendarmería (folios 2 a 37), cuyo contenido obviamos pues es la reiteración de los argumentos reproducidos hasta el cansancio durante los últimos cinco años por los distintos medios, le es cedida la palabra a los peritos ingenieros (folios 37 a 64 - 68 a 76). Sobre este punto es donde vamos a concentramos y transcribir textualmente algunas de su:
partes más significativas pues hay muchos datos que son desconocidos por la opinión pública y su divulgación ha sido celosamente omitida por los órganos de prensa.
Ingeniero Arturo Bignolí
• La Corte Suprema nos propuso un problema... sabemos que la causa es una explosión, pero se nos pidió que investigáramos o estudiásemos algunas cualidades de ella; concretamente, el centro de la explosión, es decir, el lugar en donde probablemente se produjo." (folio 37).
• No es un problema fácil... hoy no es posible observar efectos finales en forma material directa pues todo fue removido y demolido... lo que nos queda hoy como documentación de esos efectos es lo que se puede ver en las fotografías. Esta situación hízo que las fotografías fueran analizadas usando recursos especiales... tales como programas de computación especialmente preparados para tal fin..., pero no todo se basó en programas especiales que nosotros mismos hicimos, sino también en programas que reconocen como autores al Ejército de los Estados Unidos y una firma especializada en la fabricación de vidrios a la que tuvimos acceso gracias a una nota de presentación de este Tribunal." (folios 38/39).
• "Todos saben que en esta pericia nosotros sustentamos con toda claridad la idea de que la explosión se produjo adentro del edificio." (folio 40).
• "El problema era tan complicado y tan delicado que merecía resolverse por dos caminos diferentes... .Afortunadamente, los dos caminos nos llevaron al mismo resultado." (folio 40).
• La primera forma fue: partir de los efectos conocidos por la documentación fotográfica y cuidadosamente evaluados e interpretados. Voy a dar un ejemplo. Ustedes han visto que las fotografías deforman las imágenes. En este mismo caso, una fotografía del edificio de Arroyo y Suipacha, el edificio alto de veintisiete pisos, ustedes lo habrán visto con un aspecto terrible de banana. Esto no es porque el edificio haya hecho una reverencia con motivo del atentado, sino que es una deformación propia de los lentes de las cámaras fotográficas. Entonces, con un sistema de computación que se llama CAD logramos interpretar esa foto, corrigiendo esa parte. Esta es una de las cosas que hicimos... (Se muestran múltiples transparencias).... Fíjense entonces como trabajamos. Para cada efecto indicador de un evento se adoptaron probabilidades y posibilidades de su producción suponiendo que el centro de la explosión estuviese adentro o afuera del edificio de la Embajada. Pongo un ejemplo a sólo título de tal: la pared del frente, se ve claramente en la fotografía que cayó sobre la calle. Cayó hacia afuera. Ese es un efecto. Ahí nosotros dijimos: partamos de la hipótesis sin compromiso de 50 por ciento de probabilidad de que eso se produjo porque la explosión fue adentro y 50 por ciento porque fue afuera. Pero al ver la pared caída sobre la calle, naturalmente, la probabilidad que le asignamos a que la explosión hubiese ocurrido adentro es mayor que la de que hubiese ocurrido afuera... Esto, en el fondo es un problema de Dinámica, capitulo importantísimo de la Física.. de todas formas... Para ordenar el manejo de todas esas apreciaciones subjetivas, usamos un teorema de Bayes, que era un monje que vivió en siglo XVII.. .Este teorema. permite, sobre la base de esas apreciaciones subjetivas, ir corrigiendo la probabilidad inicial... A priori partimos de 50 y 50. Luego fuimos agregando ésta, y se van obteniendo probabilidades a posteriori. Esto es una operación matemática que tiene sustento, que ordena el pensamiento, me impide confundirme... Así se obtuvieron las probabilidades de que el centro estuviera dentro o fuera. Un camino similar recorrimos con las posibilidades. Claro, las posibilidades no se pueden manejar con el teorema de Bayes. . .Normalmente, las posibilidades se manejan con la teoría de los conjuntos borrosos. Se obtuvieron así posibilidades de que el hecho hubiese ocurrido dentro o fuera. Esas posibilidades sirvieron para corregir las probabilidades" (folio 4 1/42).
• "Esas probabilidades, ponderadas con las posibilidades, nos permitieron llegar a la conclusión de que la probabilidad, que es lo que nos preguntó la Corte, de que el centro de la explosión estuviese dentro del edificio es tan alta que los peritos tienen la certeza de que así ocurrió." (folio 42).
• ‘Hubo una segunda forma de resolver el problema... en vez de actuar sobre los efectos y çuantifiçar la probabilidad de que cada efecto respondiera adentro o afuera para la explosión inicial, se hizo otra cosa.
Se hizo un modelo del edificio y de toda su zona circundante. Esto fue un trabajo de titanes... Ese modelo permite obtener los objetos, que ya habían sido elegidos como efectos indicadores de la cosa, a partir de varias ubicaciones y potencias del explosivo. El ingeniero Danessi lo va a explicar después ...También por este camino se llega a la conclusión de que el centro de la explosión estuvo dentro del edificio". (folios 42/43).
Ingeniero Rodolfo Danessi
• "Como ya indicara el ingeniero Bignoli, lo que voy a exponer es el Procedimiento B, que estuvo a mi cargo y que implica el análisis teórico computacional para determinar la ubicación y magnitud mas ¡probable de la explosión.. Para la realización de este análisis se contó con la colaboración del Laboratorio de Estructuras de la Universidad de Tucumán. En este laboratorio, que es un centro de investigación y postgrado, existe un grupo que trabaja en mecánica computacional, que está integrado por un grupo de investigadores que no solo son ingenieros civiles sino que, más aún, tienen estudios de postgrado realizados en el país y en el extranjero, con grados académicos de master en ingeniería estructural y doctor en ingeniería .El grupo está encabezado por el doctor Guillermo Etse, que me acompaña en estos momentos. (folio 57).
• "Haré una breve reseña o explicación de cada una de las etapas de trabajo. El análisis estructural de los edificios. Cuando digo edificios, si bien tuvimos en cuenta todos los edificios a 200 metros a la redonda,
nos concentramos en el edificio de la Embajada, Consulado y complejo Santa Bernardina, que implicaba, el asilo de ancianos, el geriátrico, el colegio y la Iglesia. Había que determinar la verdadera distribución de planta y altura de muros y entrepisos. Había que hacer un reconocimiento de materiales constitutivos. Se necesitaba un estudio de tipología constitiva, una clasificación en muros estructurales y no estructurales, implicaba conocer los espesores de muros y la disposición de aperturas en cada edificio y en cada planta de ellos, y determinar la dirección de armado de los entrepisos.. Esta información fue procesada y conducente a la elaboración de planos de arquitectura y estructura. Toda esta documentación está en los informes que hemos ¡entregado. Se formó también un banco de datos en el que están la geometría, los materiales, las coordenadas, las cargas gravitatorias y las aberturas de muros y entrepisos. Con toda esta información y un ¡sistema de CAP, Auto CAP y similares, se llegó a esa representación de los muros y entrepisos en planos verticales y horizontales, (se exhiben varías transparencias) (folios 57 a 58).
• La otra información muy importante que había que conseguir era el reconocimiento de los daños reales acontecidos...Con toda esa información se realizó la evaluación de los daños directos e indirectos tanto en muros como en entrepisos de cada edificio. Se elaboraron planos de cada planta, indicando el sector dañado. (se exhiben distintas transparencias)...Por otro lado había que estudiar el problema de la carga explosiva y su propagación....Había que considerar ahora la rotura de los materiales....De modo que ya teníamos modelado y en un programa computacíonal la acción y el material sobre el cual iba a actuar la acción.....Tenemos, pues ya, todo: la carga, material, la transmisión. Ahora, había que englobar todo eso en un programa para analizar la evolución del daño. Cada edificio fue estudiado bajo dos variables o tres, que eran: la ubicación del explosivo...en esta transparencia están indicadas las posiciones que se estudiaron en particular: la carga ¡explosiva frente a la entrada, en la vereda, en la posición que sugerían los peritajes de la Policía y Gendarmería; una ubicación en el acceso, una ubicación en el primer piso y, finalmente, una en el vacum." (folios 59 a 62)
• Ahora voy a mostrar algunas imágenes de la pantalla de computadora...Esta es la Embajada, este el edificio San Bernardino, para una carga explosiva de 100 kilos de TNT. Y tenemos esto: la carga explosiva exterior, para un tiempo de 3,88 milésimas de segundo de la ¡iniciación de la explosión. Llega a un radio de 6,5 metros, con una presión de 5,6 megaPascal, que son unos 560 kiloNewton por metro.
¿Cuál es el daño que hace? Rompe estas paredes del frente, llega a romper una pared del segundo nivel y paredes transversales. E n el Edificio San Bernardino no hay ninguna señal de daño . Esto para carga exterior...Para la misma carga, para el mismo instante de tiempo, ubicamos la carga explosiva en el vacum (NR: interior de la Embajada). La intensidad del daño, evidentemente, es mucho mayor. Se avanza en magnitud... Otra vez la comparación ...Acá es más evidente que de haber estado la carga explosiva ubicada en el exterior, hubiera hecho desaparecer el edificio de enfrente. No estaría existiendo como lo está ahora.. Por el contrarío cuando la carga explosiva se ubica en el vacum, para esa carga de 100 kilos, la predicción del daño es prácticamente igual al daño registrado." (folios 62 a 64)
• Para concluir, entonces, el trabajo realizado implica primero un estudio exhaustivo del edificio antes de la explosión. En segundo lugar, un estudio de los daños acontecidos. En tercer término, la simulación o modelación de la carga y de los materiales y, lo que es más importante, capaz de reproducir el procedimiento de transmisión de la acción a los edificios. Con ese programa de computación fuimos capaces de reproducir y encontrar la ubicación más probable que consideramos es dentro de la Embajada, en el ambiente llamado vacum, para una magnitud de carga entre 100 y 120." (folio 64) ¡
Ingeniero Alberto Hugo Puppo
¿ Un cráter "fabricado"?
• "Acá se nos dice que ha habido un cráter en la vereda, abarcando parte de la calzada. Nosotros no hemos encontrado, en nuestros análisis de las fotografias, que han sido muy meticulosos, indicios de ese cráter.
Realmente, en el análisis de las fotografías tomadas desde el momento de la explosión hasta el anochecer del mismo día, el 17 de mano de 1992, en todas las fotografías que hemos considerado, que son muchas, yo diría que más de 1.000, no hemos encontrado la presencia del cráter." (folio 68) ¡
• "Yo he mostrado acá dos fotografías donde aparece una grúa que entró en el lugar al anochecer de ese primer día. Allí vemos que en la posición que da para el cráter el informe de Gendarmería Nacional tenemos ubicada una grúa, con un peso de muchas toneladas, sobre un pavimento que está totalmente liso..." (folio 68)
• Además, tenemos otra cosa más. Nosotros hemos pedido un informe a Aguas Argentinas, mejor dicho: lo pidió la Corte por solicitud nuestra. Y nos han informado que con 80 centímetros de tapada y 80 centímetros hacia afuera de la línea municipal, la tapada es del plano de la vereda hacia abajo, tenemos ubicado un caño de un material frágil, de hierro fundido...Entonces, de acuerdo con la posición del cráter, no es admisible que ese caño no se haya destruido completamente en el momento de la explosión..." (folio 68)
• Además, el perito de la Gendarmería dice que la carga explosiva estaba guiada en una dirección, apuntando hacía el frente de la ¡Embajada. Sin embargo, el cráter es al revés. El cráter que aparece allí es uno que tiene el diámetro mayor de la elipse en la dirección longitudinal de la calle Arroyo. Eso es otra cosa que llama la atención. (folio 69) ¡
• También tenemos, con respecto a esto del cráter, otra cosa que es sugestiva. Quisiera hacer un comentario particular sobre una apreciación del señor perito de la Gendarmería, que dice que no se puede hacer un cráter si no es con una explosión. La ciudad de Buenos Aires está llena de cráteres y no hay explosiones todos los días. Entonces, eso desvirtúa totalmente esa hipótesis. Con un pico es perfectamente posible hacer un cráter en unos minutos... Por otra parte, esto está avalado por la muy baja resistencia que tiene el hormigón en esa zona, de acuerdo con los mismos ensayos que presentaron esta mañana, que en algunos casos no alcanzan los lo megapascales. (folio 69)
• Estos son los elementos que nosotros encontramos para pensar que en los primeros momentos, es decir esa tarde, el cráter no estaba allí. (folio 69).
¿Porqué se mantuvo indemne el sótano?
Más adelante el Presidente de la Corte Suprema solicita cuál es la posición de los peritos con relación a lo
que ha informado el perito de Gendarmería respecto de que se mantuvo indemne el sótano de la Embajada,
que estaba abajo – supuestamente - o hubiera estado abajo, de donde se produjo la explosión." (folio 70)
Y es muy interesante transcribir la contestación del Ingeniero Puppo:
• "Le agradezco que me lo recuerde, porque era un tema que quería exponer y lo había dejado de lado. El sótano está ubicado en la parte posterior de la Embajada, en una zona cercana más al Consulado. Es decir, donde empieza el techo a dos aguas, en la parte de atrás está el sótano. O sea, que no hay sótano donde presumimos que estaba el centro de la explosión . En realidad, no había, para decirlo en términos más reales" (folio 70).
Conclusiones
Consideramos que los párrafos transcriptos de las actas de esta sesión hablan por sí mismos. Desde luego, se avizoran en el horizonte inesperadas consecuencias jurídicas y políticas una vez que la Corte Suprema haya evaluado con detenimiento el conjunto de los datos expuestos por los distintos peritos.
Según nuestras fuentes, podemos adelantar que en unas semanas la Corte tomará importantes decisiones que encauzarán la investigación por el camino correcto.
Sabemos también sobre el contenido de una tensa reunión mantenida hace pocos días por Rubén Beraja con el presidente de la Corte Suprema, Dr. Julio Nazareno, de la cual el dirigente sionista habría salido altamente.. .ínsatisfecho.
SERÁ JUSTICIA.
--Archivo adjunto de mensaje reenviado--From: petro@s6.coopenet.com.arSubject: Declaración de Bisordi ante la CJP de diputados Date: Tue, 19 Feb 2008 02:03:41 -0300
Esta información crucial por provenir del instructor del 1er. año de la causa "voladura de la Embajada de Israel", fue ocultada a la población, a pesar de ser pública. De la misma manera y con iguales motivos que lo fueron las actas de la de la Audiencia Especial de Compatibilización de pericias del 15/5/9, que fue programada "pública" y ante el resultado totalmente adverso para la "historia oficial" de su desarrollo, fue convertida en totalmente secreta hasta ahora.
A continuación resumo los puntos esenciales de la declaración del juez Bisordi y al final adjunto la versión taquigráfica completa textual de 87 fojas, cada una firmada en el original por la Dra. María Osella Muñoz, secretaria de la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados de la Nación, con algunos comentarios aclaratorios intercalados en verde: JP.
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A fs. 9 queda táxativamente evidenciado que fue el israelí Ronie Gorni("sobreviviente" del estrago), jefe de seguridad de la Embajada, el que provocó la 1era. desviación de la investigación. Yendo la misma tarde del 17M, a la comisaría 15 a cargo de esta, que ya tenía por hípótesis inicial la explosión interior y que en consecuencia había comenzado con el interrogatorio de los que descargaron materiales de la construcción en la mañana, a conminarlos a que abandonaran esa "línea de investigación" porque según "su experiencia" (¿en terrorismo?, ¿ó de terrorista?), se había usado un coche-bomba. Unas pocas horas después, en la madrugada del 18M, la esta falsa pista fue completada por el Ministro de Interior, Manzano, cuando en una improvisada conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, les dijo a los periodistas: "apareció el cráter dejado por el coche-bomba frente a la puerta de la Embajada"???.
Al otro día cientos de periodistas salieron a buscar el tal "cráter" anunciado, sin poderlo encontrar por ninguna parte. El sábado 21M y el domingo 22M La Nación continuaba reportando que "ninguno de sus periodistas destacados en la zona, había podido encontrar el cráter anunciado por Manzano en la madrugada del miércoles 18".
El hoyo que finalmente apareció en la calzada y vereda varios días después, que se pretende fuese el cráter anunciado, fue en realidad construido con pico y pala por gente de la Policía Federal, como quedó en evidencia por testimonios de vecinos y por los estudios de los ingenieros peritos de la Academia de Ingeniería, ventiladas en la Audiencia de Compatibilización de pericias(convertida en totalmente secreta) del 15/5/97.

A fs. 20 y 21 aparece el episodio del falso taxista Israel Man, un coronel del ejército de Israel, otra participación alevosa de ese gobierno en el desvío de la investigación, un sujeto que se presentó fingiendo ser taxista para, con la complicidad de la Federal, instalar una pista falsa pakistaní. Todo lo cual fue desbaratado por Bisordi y minuciosamente descripto en la declaración.

A fs. 25 termina la presentación de Bisordi y empieza la Carrió con las preguntas de los diputados, nada dice del incidente clave "Israel Man"/comisaría 15 y se concentra en preguntas que pretenden poner evidencia negligencias en la investigación, especialmente la cantidad de gente asignada y si el resto de los supremos se interesaban en la marcha de esta. Pone énfasis en la "reivindicación" aparecida los primeros días en Beitut, que es fácil probar que es trucha, y que no le dieron mucha importancia los primeros días (seguramente porque la supusieron trucha, aunque Bisordi no lo dice), y le recrimina que en el '99, dieron por cierta esa reinvindicación que estaba en el expediente desde los primeros días.
Tampoco se preocupa por la ida de Ronie Gorni a la comisaría a conminarlos a que abandonaran la hipótesis de explosión interior alegando que había habido coche-bomba.

A fs. 51, relata una visita que gente de la embajada yanki (de la CIA) le hicieron en la Corte con extrañas comparaciones con la investigación del asesinato de Kennedy. Y que el cortó en seco. Pero que constituían una velada amenaza de que no tenía que buscar demasiado la verdad.

A fs.: 52 señala el hecho singular de que si el atentado se hubiera hecho un poco antes hubieran estado en el edificio unos 150 israelíes que habían venido especialmene para hacer una reunión sobre las conversaciones de paz de Madrid, que en el '95 le costaron la vida a Rabin "a manos" de un fundamentalista israelí.

A fs. 54, relata una visita a USA, a un curso sobre terrorismo en el FBI donde uno de los profesores que había pertenecido a la CIA, habría estado asignado al tema atentado de la Embajada y sabría mucho de éste tema, le dicen. Trata de hablar con él para conocer su opinión, pero el tipo se le manifiesta esquivo, le dice que es un tema muy difícil y no le habla más.

A fs. 55: dice una verdad de a puño y de gran impacto, que no hubo ninguna colaboración de los israelíes, sino que por el contrario se negaban a declarar, caso Ronie Gorni. Ni de los norteamericanos, ni de ningún otro service. Esto es para que lo tomen en cuenta los de la comunidad judía que tanto se quejan en los aniversarios(faltan pocos días para el 16°) de la actuación del gobierno argentino, únicamente.

A fs.: 55 y 56, el diputado Baladrón se refiere al tema del millón, que se había soslayado hasta ahí: la ubicación del epicentro de la explosión. Dijo en forma contundente: para mi la explosión fue interior y la camioneta no existió. Y agregó: "un caso igual que en la AMIA, había refacciones, no había controles, etc., etc. etc.".

A fs.: 61 habla de la pericia de oficio del arq. León y de las explicaciones detalladas que le dio in situ de porque la explosión había sido interior.

de fs. 63 a 71 se ocupan de la visita de Bisordi a la casa de Nazareno cuando fue convocado a declarar, con lo cual buscaban una de encontrar una irregularidad en la conducta de ambos, de cara a la convocatorio de Bisordi en diputados.

A fs. 73, le preguntan si la "irregularidades" y desviaciones de la investigación y falta de cooperación con él, de los policías federales asignados a la investigación, eran originadas en estos o era porque habían recibido órdenes de hacerlo. Lo cual tenía una respuesta obvia: los policía cumplen órdenes, ¿porqué razón se expondrían a sanciones no haciendo reiteradamente lo que les correspondía?.
Surge el tema de que había comentarios que él tenía problemas con la Policía Federal y con su jefe máximo, el ministro de interior Manzano, lo cual niega y dice que provenían de único diario Clarín, el cual "no sabía porque", abogaba por su destitución.

A fs. 77.: el diputado Tanoni, pregunta por las cámaras de seguridad que existían en la Embajada que deberían haber servido para ver que fue lo que realmente ocurrió al momento de la explosión. Bisordi dice que había varias, tanto en el mismo edificio como en los vecinos. Pero he ahí que no grababan, otra alevosa "agachada" israelí, es elemental de que si existen cámaras filmadoras tengan algún dispositivo de grabación de por los menos las últimas horas.

De fs. 80 a 87, el diputado Johnson de Córdoba (ex-juez) se puso a hacer una larga crítica técnico-procesal de la forma en que la Corte había delegado la Instrucción en Levene y éste a su vez en Bisordi, que hizo que sus otros colegas lo reconvinieran señalándole que no venían al caso, y con eso se terminó la declaración.
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En Buenos Aires, a los cinco días del mes de marzo de 2002, a la hora 11 y 31:
FOJA 1Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Queda abierta la reunión de la Comisión de Juicio Político.Vamos a comenzar con la declaración testimonial del doctor Bisordi. A tal efecto estarán presentes los señores diputados y aquellos asesores que han trabajado en forma directa en la investigación sumarial, tal como lo resolviera oportunamente la comisión, para colaborar con las preguntas que se harán a los testigos citados para el día de la fecha.Pido a los señores diputados que designen a los asesores que la comisión instructora considere pertinentes a los efectos de que permanezca en la sala.Sra. CARRIO.- Son las tres personas sentadas detrás de mí.Sr. BALADRON.- Además, la doctora Ana María Levaggi y el doctor Rubén Suárez.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Para comenzar, le pedimos al doctor Bisordi que se identifique a efectos de dejar

FOJA 2constancia de sus datos personales en la versión taquigráfica.Sr. BISORDI.- Me llamo Alfredo Horacio Bisordi; estoy identificado con el Documento de Identidad número 7.613.304. Soy argentino, nacido en la Capital Federal el 17 de febrero de 1948. Por lo tanto, tengo 54 años de edad. Soy de estado civil soltero y vivo en la calle Condarco 4863, barrio de Villa Pueyrredón, de la Capital Federal.Soy abogado y actualmente me desempeño como juez de la Sala I la Cámara Nacional de Casación Penal.Sr. PRESIDENTE (Asevedo).- Corresponde requerirle juramento de decir verdad.Sr. BISORDI.- Presto juramento, de acuerdo con mis creencias religiosas, por Dios, nuestro señor y los santos Evangelios, de decir verdad de todo cuanto supiere y me fuere preguntado.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- ¿Lo comprenden las generales de la ley?Sr. BISORDI.- Respecto de las personas imputadas, entiendo que se trata de los señores jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Con algunos de ellos he trabajado durante cinco años, como ser con los doctores Augusto César
FOJA 3Belluscio, Enrique Santiago Petracchi y Carlos Santiago Frayt. Con respecto a los doctores Julio Nazareno, Antonio Boggiano y Eduardo Moliné O' Connor he trabajado desde su incorporación a la Corte en el año '90 el 23 de diciembre del '92, en que asumí el cargo de juez de la Cámara Nacional de Casación Penal.Con los jueces Guillermo López, Gustavo Bossert y Adolfo Vázquez no he trabajado. Mantengo buena relación con ellos pero no tengo amistad íntima con ninguno.No tengo ninguna otra inhabilidad que me determine a tener algún interés en el resultado de la causa, y por lo tanto entiendo que no estoy comprendido por las disposiciones generales de la ley.Sr. PRESIDENTE (Asevedo).- Doctor: usted sabe que ha sido convocado a prestar declaración testimonial porque la Comisión de Juicio Político investiga si la investigación judicial -valga la redundancia- que ha realizado la Corte Suprema de Justicia en los términos de su competencia por el atentado a la Embajada de Israel constituye eventualmente una de las causales que prescribe el artículo 53 de la Constitución Nacional a los efectos de la acusación que eventualmente puede o no hacer la Cámara de Diputados de la Nación ante el Honorable Senado de la Nación.

FOJA 4En virtud de este hecho - y para luego continuar con las preguntas- lo invitamos a que usted preste su testimonio en referencia al mismo.Sr. BISORDI.- Voy a relatar mi intervención como secretario de la actuación en este proceso desde que comenzó hasta mi desvinculación de la investigación el día 22 de diciembre del '92, cuando pasé a desempeñarme en la Cámara Nacional de Casación Penal, perdiendo de esta forma todo contacto con la investigación["se lo sacaron de encima", ascendiéndolo y congelaron la investigación, que se mantuvo así hasta principios del '95, cuando renunció Levene a la Corte y se hizo cargo Fayt de la instrucción. Esto se hizo con la complacencia del gobierno de Israel, sino por su explícita directiva]El día del hecho, el 17 de marzo del año '92, aproximadamente diez minutos ante de las 3 de la tarde me encontraba en mi despacho de la Secretaría de Justicia de la Nación, porque en ese tiempo desempeñaba ese cargo, y fui sorprendido por una violenta explosión que hizo sacudir la ventana que estaba a mis espaldas, detrás del escritorio.Inmediatamente después me enteré por los medios periodísticos de cuál había sido la razón de esa explosión, del lugar donde había ocurrido. También tomé conocimiento de que la Policía Federal, por intermedio de la Seccional N° 15, había dado intervención al entonces juez federal doctor Néstor Luis Blondi, a cargo del Juzgado N° 3.

FOJA 5En ese horario algunos ministros suelen ir a comer a sus casas para volver después a seguir con sus tareas de la tarde.El doctor Levene habrá llegado a su despacho media hora después de ocurrido el episodio; yo me hago presente allí, cambiamos opiniones sobre lo que había pasado y le hice ver que, a mi juicio, ese hecho podía habilitar la competencia originaria y exclusiva de la Corte Suprema porque si bien es pacífica jurisprudencia del tribunal la de que no es competente en aquellos casos en que resultan afectados bienes de las delegaciones diplomáticas extranjeras - es decir, cuando sólo están afectados bienes materiales -, hay una excepción a esta jurisprudencia en los casos en que el siniestro sea de tamaña magnitud que impida el funcionamiento de la sede diplomática, y éste era precisamente el caso.Por lo tanto, hice saber al presidente de la Corte Suprema mi opinión en ese sentido. Él la compartió y en el acto decidió trasladarse al lugar del hecho. Por cierto que yo lo acompañé en esa oportunidad, y también lo hizo el secretario privado del doctor Giordano, quien actualmente se desempeña como defensor oficial ante los tribunales del crimen y correccional. De esta manera tal que habré llegado al lugar del hecho, junto con el presidente de la Corte, cuarenta o cincuenta minutos después de ocurrido.
FOJA 6En ese momento se estaban produciendo las lógicas tareas de rescate de las víctimas. Había peligro de derrumbe en todos los edificios cercanos a la sede diplomática derrumbada, y por eso se nos aconsejó que nos mantuviéramos a una prudente distancia.Allí, mientras el doctor Levene satisfacía los requerimientos de los medios periodísticos, tomé contacto con el jefe de la Comisaría N° 15, comisario Meni Battaglia, quien fue la persona con la que primero hablé. Le pregunté qué impresión tenía acerca de lo sucedido y me dijo que por el momento lo único que le había llamado la atención era la presencia en el lugar de un boina verde de la Embajada de los Estados Unidos, quien le manifestó su experiencia en hechos de esa naturaleza porque había estado en el Medio Oriente, y en función de esa experiencia estimaba que la explosión había sido adentro[todas las opiniones eran coincidentes en esos primeros momentos que la explosión había sido interior y no existía el mínimo elemento para suponer que se hubiera usado un coche-bomba]. Más tarde el comisario desmintió estos hechos[una clásica contribución policial al encubrimiento], pero yo puedo carearme con él porque eso me lo dijo en la cara. Ese fue el único dato que me refirió el comisario.Al rato, nosotros nos retiramos del lugar para elaborar en la Corte el acta de iniciación de las actuaciones, que firmamos el doctor Levene y yo. No creo que también lo haya firmado el doctor Giordano porque él nos acompañó sólo como secretario privado del presidente. A partir de ese momento el juez de la Corte hizo saber al
FOJA 7comisario que la Corte asumía la investigación del caso y que cesaba la función del juez federal doctor Blondi.Posteriormente hubo algunos pedidos humanitarios porque había muchos problemas respecto de los cadáveres.Recuerdo que uno de los casos era el de una secretaria letrada de la Corte que había sido secretaria letrada del doctor Caballero, ex presidente de la Corte, la doctora Rosa del Socorro Lescano, actualmente jueza del Tribunal Oral en lo Criminal N° 19, cuya madre había muerto como consecuencia de hallarse internada en un asilo dependiente de la parroquia de enfrente, en donde murieron más de una persona. Incluso, recuerdo que también murió el sacerdote a cargo de la parroquia y otros viejitos. Ella pretendía que no se hiciera la autopsia del cadáver porque las causas de la muerte eran evidentes.Cuando esto es así, es facultad del juez instructor realizar la autopsia o no. El doctor Levene ordenó que no se hiciera la autopsia y que yo me constituyera en la Seccional N°15 a partir de las 7 de la tarde más o menos y que me encargara de ahí en más de todos los trámites humanitarios, entrega de cadáveres, etcétera, y también de las primeras orientaciones referentes a la investigación del caso. Así lo hice en cumplimiento de la orden del señor presidente y cuando llego a la seccional, luego de solucionar el tema de la familia Lescano -también estaba el hijo, que es juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo -,

FOJA 8tomo contacto con las autoridades de la seccional y éstas me dicen que el ministro del Interior -en ese entonces el doctor José Luis Manzano- había ordenado la detención de todas las personas que se vinculaban con la entrega de unos materiales que en la mañana del día del hecho se había realizado en la sede de diplomática como consecuencia de las tareas de remodelación que allí se estaban desarrollando. Se trataba de alrededor de noventa metros de cerámica, varios mingitorios y otros materiales de construcción.Según la información que tendría el poder político, los primeros datos que tendrían - que yo no los conocía, por cierto- eran que estarían interesados en determinar si con esos materiales habían ingresado los explosivos que luego detonaron y causaron el estrago. En ese momento recuerdo que regía el Código de Procedimientos en Materia Penal de 1889. El Código Obarrio aún no se había modificado; era la ley procesal en el orden nacional.Le hice ver al juez de la seccional que valoraba el aporte informativo que pudiera hacer el ministro del Interior pero le recordaba que él no era el responsable de la investigación, sino la Corte Suprema, por lo cual las medidas cautelares restrictivas de la libertad personal debían ser dispuestas por el presidente de la Corte Suprema y no por el ministro del Interior.[el chanta de Manzano sobreactuaba para mandarse la parte]
FOJA 9Por ello dije que me parecía bien que si ese era el primer rubro de la investigación, se lo llevase a cabo, es decir, citando a las personas del corralón de materiales que habían cargado los vehículos, a los choferes de los camiones y a todas las personas que hubieran tenido alguna intervención en la descarga de los materiales, pero que a la luz de lo que a estas personas declararan se iba a ver el temperamento procesal que se adoptaría respecto de su libertad de locomoción. Es decir que no avalaba la detención-, con el fin de establecer si podían tener alguna participación en el hecho.Se fueron sustanciando las citaciones y las comparaciones de esas personas hasta que cerca de las 9 o 9 y media de la noche se hizo presente en la seccional una persona que se identificó como el jefe de Seguridad de la embajada, un señor que dijo ser y llamarse Ronie Gornie. Esta persona, que demostraba tener muy fluido contacto con las autoridades de la Seccional N° 15, trajo la teoría de que el episodio no debía ser investigado por el lado del ingreso de los materiales sino por la hipótesis de la existencia de un coche bomba, de acuerdo con la experiencia en otros hechos de esa naturaleza.A partir de ese momento, esa hipótesis también empezó a ser tenida en cuenta e investigada.

FOJA 10No obstante, debo hacer presente -en razón de que debo manifestarme con toda la verdad- que el secuestro del motor de la camioneta F-100 -cuyos pedazos o partes se encontraron diseminados en la escena del hecho y hasta en lugares lejanos, a más de doscientos metros, según los peritajes habidos con posterioridad en la causa, tanto de la Gendarmería como de la Policía Federal -se produjo en circunstancias que pudieron haber sido mucho más claras[a todas luces esos elementos fueron plantados para instalar el coche-bomba que "adivinó" Gornie y que produjo el inhallable "cráter" anunciado por Manzano].Digo esto porque yo me encontraba presente en la seccional y podía haber sido informado del secuestro de ese motor, cosa que no ocurrió. Y si ustedes ven el expediente, van a notar que no existe acta de secuestro; solamente una fotografía donde aparece el motor cortado a la altura del sexto cilindro -porque era un motor naftero Ford-, con la numeración completa[nuevamente las "casualidades permanentes", como en la AMIA aparece sólo un trozo de block de motor con el N° de identificación intacto].Luego hay un acta, en el cuerpo de la peritación, firmada solamente por los bomberos, según la cual se procedió de esa manera porque no había testigos[otro macanazo de la policía, esos primeros días había constantemente cientos de personas en el lugar].Lamentablemente pudieron haberme convocado a mí y yo hubiera ido a secuestrar el motor, con lo que se hubiese eliminado toda posibilidad de duda al respectoIgnoro hasta el día de hoy por qué se procedió de esa manera, pero esta es la realidad.[justamente, lo hicieron así porque el tal "hallazgo" era trucho. El "espía de amianto" Stiuso ante el TOF3, dijo que fue él el que encontró "el motor" en la Embajada. Algo que a Bisordi parece que la Federal no le dijo].Posteriormente alterné mi actividad de día y de noche, tanto en la sede de la Corte como en la comisaría donde se llevaba a cabo el sumario de prevención.
FOJA 11El sumario de prevención fue dejado a cargo de la Comisaría N°15, cuando en el común de este tipo de casos siempre es trasladado al Departamento de Policía. En este caso no se lo hizo; quedó bajo la conducción del titular de la seccional y la supervisión del jefe de la zona, comisario inspector Data, que luego fue subjefe de la Policía Federal hasta el fin del gobierno de Menem[lo premiaron por el correcto encubrimiento realizado por sus subordinados].Con ellos yo trataba los casos en las distintas circunstancias. Había que atender numerosas cuestiones vinculadas con la entrega... Y este es un problema serio porque de las listas que estaban acreditadas en el Ministerio de Relaciones Exteriores, prácticamente ninguna de las personas que figuraban como representantes del Estado de Israel eran las que realmente ocupaban la embajada. No sé por qué motivo estaban desactualizadas o si era una razón de seguridad[era para poder introducir en el país agentes del Mossad y no tener que identificarlos].Dada la religión hebrea, ellos consideraban que no debía realizarse la autopsia y se oponían terminantemente, a punto de que recibimos el llamado del Gran Rabino de la comunidad hebrea. El doctor Levene dispuesto, para evitar cualquier circunstancia que pudiese comprometer las buenas relaciones bilaterales con el Estado de Israel, que en el caso de aquellas personas que tuviesen estado diplomático no se les realizaría la autopsia, echando mano a la norma que permitía hacerlo cuando la causal de la muerte fuese dudosa. En cambio, se le hizo a todas las demás personas,

FOJA 12aun empleados de la embajada, incluso que profesaban la religión judía, porque no podíamos restar un elemento que podía ser importante para la investigación.Es decir que en la investigación de estos casos siempre se presenta alguna disyuntiva. A veces se presentan colisiones de bienes importantes y a veces hay que tratar de armonizarlos, y cuando no puede hacerse debe tratar de sacrificarse lo menos posible uno en aras del otro, y eso es lo que tratamos de hacer.También debe tenerse presente que si bien el lugar donde ocurrió el hecho no es territorio extranjero, como muchas veces se dijo -echando mano a alguna antigua teoría del derecho internacional-, tiene de todos modos una inmunidad local, aun destruido, que no habilita a ingresar a las fuerzas pesquisantes argentinas en el predio salvo por razones de humanidad, es decir, por estado de necesidad, que era tratar de rescatar a las personas que pudieran hallarse con vida, los heridos y, por cierto, los cadáveres.Pero yo vi un gran afán de parte del personal de la Embajada de Israel y de personal de inteligencia que fue destacado por el gobierno de ese país para retirar la documentación. Lo que a ellos les interesaba en el lugar, y las tareas de rescate quedaban a cargo de las fuerzas del orden[es decir que a los israelíes lo único que les interesaba en esos primeros momentos era llevarse "sus papeles", y de los heridos y los muertos que se ocuparan los argentinos]

FOJA 13argentinas, y también de la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, bomberos, etcétera.Debo hacer presente que en esa ocasión yo tenía a cargo también las tareas propias de mi función, es decir, no había sido relevado de la tarea de la Secretaría Penal, que seguía estando a mi cargo. Se trataba de una secretaría donde se tramitaban alrededor de mil a mil doscientos expedientes por año ya que de acuerdo con la organización que en ese entonces tenía la Corte todos los expedientes en materia penal, salvo aquellos en que los ministros hubieran manifestado su voluntad de estudiarlos primero, debían pasar por el estudio de la secretaría a mi cargo. Y, obviamente, el estudio de los casos era el mío personal y otras veces de mis colaboradores; pero siempre bajo mi responsabilidad y bajo mi firma, con lo cual yo me hacía responsable frente a los jueces. De manera que yo también debía atender los asuntos propios de la secretaría a mi cargo. En esos momentos me ayudaron mucho mis colaboradores porque naturalmente debía dar prioridad al tema de la Embajada de Israel.Así fue tramitándose la causa. Me habré pasado quince o veinte días entre la comisaría, mi casa y la Corte Suprema, durmiendo poco para poder satisfacer las demandas y tratar de investigar el asunto de la mejor manera
FOJA 14posible, de acuerdo con mi leal saber y entender, tratando de colaborar con el presidente.He de destacar que luego, a los pocos días -no recuerdo exactamente cuándo porque hace casi diez años que no veo el expediente-, en virtud de una acordada que ya tenía dictada con anterioridad a este asunto y tal como era una práctica habitual, la Corte delegó la instrucción del sumario en el presidente, el doctor Ricardo Levene hijo, quien además era el único especialista en derecho penal con que contaba la Corte Suprema de entonces. A su vez, el doctor Levene delegó en mí algunas facultades instructorias.Como sé que aquí hay muchos profesores de derecho, sólo me permitió recordar que siempre sobre la naturaleza jurídica de la instrucción hay una faz administrativa. Por cierto que la faz decisoria era indelegable por parte del presidente de la Corte; sólo me delegaba algunas tareas administrativas, como recibir declaraciones testimoniales, ordenar algunas otras medidas de trámite, pero obviamente yo no podía realizar tareas de conducción de la investigación, que sí las hacía el presidente de la Corte.Sé que ustedes han estado examinando el expediente y habrán podido observar que salvo cuando el señor presidente de la Corte fue relevado de sus funciones y asumió el cuerpo en pleno, siempre fue le doctor Levene -en consulta
FOJA 15con el resto del cuerpo- el que ordenó las medidas instructorias que le parecían apropiadas al caso.Así se fue desarrollando la tarea y siempre se veía una gran dificultad para poder llegar no a descubrir lo que realmente pasó desde el punto de vista material o de la materialidad de los hechos sino de las personas que pudieron haber intervenido, porque no teníamos en ese tiempo ningún punto de contacto con lo que en el otro caso posterior de AMIA se llamó la conexión local. Solamente teníamos con respecto a la camioneta una persona ignota, de aparente nacionalidad brasileña, con un identikit absolutamente inhábil para poder descubrir a nadie, porque tenía un gorro, según lo describe un señor Roberto Barlasina, un agenciero de la avenida Juan B. Justo e Yrigoyen. Yo me preocupé -porque ahí me parecía que ahí estaba una posible clave de todo esto- en ir a entrevistarlo personalmente un día domingo a su casa particular.Me llamaban la atención algunas cuestiones vinculadas con este vehículo, porque se había pagado en precio superior al valor de plaza y era un vehículo, según él, de los mejores que podía haber en la línea de usados. Yo fui a la casa de este hombre, fui vestido así no más, de civil, con un vaquero, y me dijo "Usted no es..." Yo le dije que era necesario su aporte en este caso y que fuera a la Corte Suprema. Me dijo que no tenía interés de ir y yo le dije

FOJA 16que lo dejaba citado y que iba a tener que ir porque si no iba a tener que hacerlo comparecer. Según me decía, en ese momento había sido entrevistado por gente de la SIDE, por distintas personas que obviamente investigarían por su lado, porque dada la catástrofe que esto significó era una preocupación -a mi modo de ver- del gobierno nacional tratar de dar una respuesta en este asunto y habrá puesto -digo "habrá puesto" porque a mí no me consta- los aparatos de inteligencia del Estado al servicio de esto.Es cierto que no había experiencia desde muchos años en este tema de hechos de terrorismo; de terrorismo internacional, ninguna, y de terrorismo interno, habían pasado ya muchos años desde que había cesado la represión.Por lo tanto, yo percibí, por lo menos con la gente con que tomé contacto, creo que era el número dos de la SISE, el doctor Gerardo Conte Grand, quien vino a verme, porque la SIDE también estaba solicitada respecto de este hecho. No tenía ninguna hipótesis ni trajo ninguna información útil para poder movernos nosotros. Nosotros no tenemos, como ustedes saben, un organismo de investigación propio de la Justicia. Por ley está prevista la creación de la Policía Judicial, pero por razones económicas y a lo mejor también políticas, nunca fue creada en el ámbito de la Justicia nacional y federal, por lo cual dependemos del auxilio de las fuerzas policiales -que tienen dependencia

FOJA 17del Poder Ejecutivo nacional- y también de los organismos de inteligencia, que también pertenecen al Poder Ejecutivo. Ellos nunca aportaron -por lo menos a mí- ningún tipo de información.[ellos trabajaban para el encubrimiento exclusivamente]En realidad, la coordinación con el poder político del Estado nunca me incumbió a mí ni yo quise intervenir en eso porque entendía -y entiendo, y así fue- que las reuniones informativas con el poder político las realizaba el presidente de la Corte, fundamentalmente con las dos personas que por el Poder Ejecutivo se encargaban de este asunto, que eran el ministro del Interior, doctor Manzano, y el ministro de Justicia, doctor Arslanian. Según tengo entendido, ellos se reunían periódicamente con el doctor Levene para cambiar informaciones; se reunían en la sede del Ministerio de Justicia. En varias oportunidades el doctor Levene me pedía que yo fuese, y yo le decía que me parecía que no tenía ningún sentido que yo fuera. Yo tenía que hacer mi aporte técnico a la investigación y seguir sus indicaciones en las líneas de investigaciones que él determinaba. Y así fue.Hubo varios episodios que se magnificaron en la prensa sobre posibles enfrentamientos míos con el doctor Manzano. En realidad, yo no lo conozco personalmente. No sé si él ha tenido interés en hablar conmigo; lo único que sé es que yo no he tenido interés en hablar con él, porque creo que no era conveniente ni lo consideraba un interlocutor válido
FOJA 18para estos asuntos. Por algunas cuestiones que me pasaron en el curso de la investigación, me parecía que podía hacerse una explotación política interna del asunto, que no necesariamente tenía que ver con el éxito de la investigación.Por lo tanto, yo no tenía ningún interés en hablar con el señor Manzano. Menos con el doctor Arslanian, con el cual he sido compañero de muchos años, pero con el que no tenía trato en esos momentos, derivado de pensar muy distinto sobre lo que es la Justicia. Es decir, yo siempre me dediqué a trabajar en la Justicia, honestamente, desde adentro, sin utilizar el puesto como trampolín para salir de ahí y llenarme de plata. Esta es una conducta mía de toda la vida, así que la seguiré manteniendo. A mí no me interesa la fortuna y, entonces, promoverme desde la Justicia me parece indigno.Como tengo que decir la verdad, digo toda la verdad. Y en realidad, si bien no estoy enemistado con él, no le guardo ninguna simpatía al ex ministro Arslanian.Por lo tanto, quería ser prescindente de lo que ellos pudiesen influir y prefería que fuese el doctor Levene, como presidente de la Corte. Porque la Corte también forma parte del gobierno; no solamente es un tribunal de Justicia sino que también tiene funciones políticas de subido interés institucional.

FOJA 19De manera que yo era solamente un empleado técnico que prestaba mi humilde colaboración al asunto y nada más. Nunca quise evadirme de esos trámites.Durante mi gestión -tengo varios recortes periodísticos de la época, que estuve repasando ayer por si era de interés- se solía hablar de enfrentamientos míos con Manzano. En realidad yo no lo conozco; no tuve enfrentamientos con Manzano ni con nadie, porque sinceramente no hablé con nadie. Solamente a veces me oponía a algunas picardías que se hacían en la investigación.Una de ellas estaba vinculada con la Superintendencia de Bomberos, que eran pertinaces o contumaces en desoír algunas instrucciones que yo les daba. Una vez que se detuvo a una ciudadana paquistaní, justamente a presuntos sospechosos de haber intervenido en el atentado, ingresaron al proceso como parte, como imputados. Tenían sus abogados y entonces a éstos había que asegurarles de defensa.Entonces, no quería que la policía, sin el conocimiento de la Corte, mío, y sin participación de las defensas pudieran hurgar en lugares donde se pudieran encontrar elementos de juicio que por haber sido obtenidos de manera irregular luego pudieran ser cuestionados en su validez como constancias válidas para formar convicción.FOJA 20Ese fue el enfrentamiento que yo tuve en ese caso. Y recuerdo otro muy particular. Ustedes van a encontrar en el sumario de prevención una declaración de un señor que se llama Israel Man. Recuerdo que el día en que se tomó esa declaración yo había estado hasta las 5 de la mañana en la comisaría realizando mis tareas, orientando a la policía en la labor que tenía que hacer, despachando la entrega de cadáveres, autorizando que los médicos expidieran certificados de defunción, etcétera, y me retiro a mi domicilio a tomar un baño y volver inmediatamente, porque ya estaba medio dormido.Entonces ahí aprovechan para hacer traer a esta persona a la comisaría, y yo llego de vuelta alrededor de las 7 y media, cuando ellos pensaban que volvería a las 11 o las 12, dado que me había ido a las 5, y me dicen: "Doctor: ¿cómo está usted acá de vuelta?" Y digo: "Si, vengo porque hay que seguir trabajando y no quiero descuidar este asunto". Me dicen: "El comisario está tomando declaración a un testigo clave". Dije: "Qué lástima que no me han comunicado a mí que iba a venir este testigo clave". Me dicen: "Bueno, no sé qué ha ocurrido. Se ha presentado en forma inopinada". Digo: "Bueno, lléveme a donde está prestando declaración".Esa persona estaba diciendo que como taxista - creo que consta en la declaración- había llevado a estos presuntos paquistaníes de las inmediaciones de la avenida Córdoba.

FOJA 21hasta el departamento de Boedo, adonde habíamos ido porque yo participé en todas esas investigaciones. Yo fui con las comisiones policiales a todos lados.Le pregunté: "¿Cómo se llama usted?" "Me llamo Israel Man". Le digo: "No me joda". "¿Por qué, doctor?" "Así que usted se llama 'El hombre de Israel' y es taxista". Le pregunto: "¿Vos en qué guerra participaste?" Se puso muy nervioso y me dijo: "En realidad yo fui coronel en la Guerra de los Seis Días". Entonces digo: "Mire, comisario, yo esta clase de porquerías no quiero".En toda mi vida he tratado de investigar, pero eso de inventar cosas no me gusta ni me lo iba a bancar. De manera que este señor ni era taxista ni había visto nada. Y además le dije que no hacía falta que los reconociera por fotos porque estaban allí presentes. Así que debían hacer una fila como marca la ley y este señor debía ir frente a la fila a reconocerlos. Por supuesto que no quería ir a hacer un reconocimiento.Esta es una anécdota que muestra por qué en este asunto me he tenido que comer muchos injustos "garrones"; se dijo que no se hizo nada, se me acusó de nazi, etcétera. Yo debería ser un perfecto estúpido si no hubiese aprovechado esta oportunidad para obtener el mejor resultado posible, porque, sinceramente, colaborar con quien lleva adelante una investigación en un asunto de estaFOJA 22magnitud y tratar de frenarla para no tener un éxito profesional sería realmente suicida.Pero todo eso se dijo cuando se aludió a un enfrentamiento mío con la policía -no con Manzano-, a pesar de que están las declaraciones de la DAIA y de Beraja, quienes manifestaron que no les era indiferente que Bisordi saliera de la investigación porque creían que era un hombre de una honestidad cabal y notable.Yo hice lo que pude, lo que estuvo a mi alcance, lo que creí que debía hacerse de acuerdo con la buena técnica, lo que me ordenó el presidente, y nada más. Si no hemos obtenido el éxito no fue porque hayamos tratado de trabar la investigación, como se ha dicho, sino que no siempre en estas causas se obtiene el éxtio.Tengo mucha experiencia, llevo treinta y cinco años en la Justicia Federal. Con el advenimiento de la democracia el doctor Gauna, que era el procurador general de la Nación, me designó para que lo acompañara en la ejecución del derecho 157/83, dictado por el presidente Alfonsín, sobre el enjuiciamiento de las cúpulas guerrilleras. Y lo hice con todo gusto y como siempre, haciendo lo que creía que correspondía.En ese momento me di cuenta de cómo es esto de la investigación sobre el terrorismo. Todas esas causas que se reabrieron en 1983 no pudieron ser investigadas en la época de los hechos precisamente porque desde el poder no había
FOJA 23intención política de obtener las pruebas o los elementos de juicio cercanos a la justicia. Pero más aun porque normalmente se logran descubrimientos cuando las personas que realizan esas actividades pierden el poder que tenían en el momento de los hechos.Fíjense ustedes que se han encontrado causas del año 1974 que no estaban ni siquiera terminadas; se habían mandado al archivo porque algunos jueces tenían miedo de proceder por razones...Sra. CARRIO.- Solicito una interrupción, señor presidente.Quería saber si el testigo concluyó con su exposición con respecto a la Embajada de Israel para dar lugar a las preguntas de los señores diputados.Sr. BISORDI.- Sí. Esto es lo que yo tenía para decir.Esos nueve meses fueron muy complicados para mi vida y yo hice lo que pude. Esto es lo que quería decir, y también, en homenaje a la memoria del doctor Levene, que era una gran persona y honesto caballero, creo que también hizo todo lo que pudo. Ahora, los resultados no han sido los óptimos, porque están a la vista.Ahora me someto al interrogatorio de los señores legisladores.FOJA 24Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Los señores diputados que deseen formular preguntas pueden solicitar el uso de la palabra.Tiene la palabra la señora diputado Carrió.Sra. CARRIO.- Doctor Bisordi: cuando fue la acordada de la Corte -que delega la instrucción en el presidente, doctor Levene, de fecha 19 de marzo, es decir, dos días después del atentado -, ¿hubo una reunión o usted asistió a alguna reunión donde estuvieran todos los miembros de la Corte? ¿Cuál fue la participación del resto de los miembros de la Corte? Usted relata su vinculación con el doctor Levene y cómo se hacen presentes en la embajada, pero no nos ha relatado si alguno de los otros jueces tuvo participación, si hubo reuniones, cómo se concluyó en la acordada del día 19 de marzo.Sr. BISORDI.- Entiendo su pregunta. Mire, en cuanto al trámite interno de esa acordada yo no intervine. Cuando los jueces de la Corte deliberaban sobre las decisiones a tomar, nunca participábamos los secretarios. Es decir, los secretarios, aun en los acuerdos ordinarios, estábamos presentes en el momento de la firma de la sentencia. Pero si los jueces tenían que realizar alguna acotación sobre ella o deliberar sobre el contenido de los fallos, nos hacían retirar de la sala. De manera que yo no asistí a la
FOJA 25deliberación previa que ellos tomaron en el doctor Levene la investigación. Pero supongo que lo habrían hecho teniendo en cuenta la vasta experiencia que él tenía, porque había sido durante muchos años juez penal y además profesor y una persona muy versada en la materia.Sra. CARRIO.- ¿Usted conoce quién redactó el proyecto de acordada, si se redactó en la Secretaría Penal o en otro lado?Sr. BISORDI.- Supongo que se debe haber redactado en mi secretaría. No recuerdo precisamente, pero es muy posible, porque en definitiva se reproducía el contenido de una acordada anterior; no tiene, según mi recuerdo, otras consideraciones que la voluntad de los ministros de delegar en el doctor Levene la instrucción. No creo que esté precedida de muchos considerandos. Me parece que era una resolución más bien dogmática.Sra. CARRIO.- Usted dijo que paralelamente ejercía la función de secretario penal de la Corte. ¿La Corte decidió asignarle personal suplementario, se creó una secretaría especial, se dotó de recursos humanos y técnicos, o usted siguió funcionando con la misma dotación de personal que hasta el momento del hecho?

FOJA 26Sr. BISORDI.- Seguí funcionando con la misma dotación de personal hasta el mes de abril, es decir, cuando se incorporaron - porque habían tenido un incidente con la doctora Servini de Cubría, que los había echado de su juzgado- los doctores Richards y Canevari. Ellos estaban en ese momento adscriptos a la Cámara Federal, porque la jueza había sido autorizada a designar en su reemplazo al secretario en los expedientes. Ellos se presentaron - me conocían del fuero, ellos más jóvenes- y me dijeron que como estaban ociosos en la Cámara Federal podían colaborar en este asunto. Yo los necesitaba, obviamente, y se lo hice saber al doctor Levene, quien estuvo de acuerdo en incorporarlos. Ese fue el origen de que vinieran a colaborar en esta causa y creo que siguen hasta el día de la fecha.Con respecto a la otra parte de su pregunta, yo asistí al trámite de esta causa al señor secretario letrado, Gustavo Pablo Valle. Colaboró conmigo, y el personal que tenía en la secretaría era el mismo; no tenía otro personal.Sra. CARRIO.- O sea que la Corte no dispuso ningún aumento de personal.Sr. BISORDI.- No.
FOJA 27Sra. CARRIO.- ¿Usted lo requirió?Sr. BISORDI.- Yo no lo requerí porque a veces es un problema complicado desde el punto de vista presupuestario tratar de incorporar nueva gente. Yo sé que en otros casos se hace, y luego lo han hecho, pero en aquel momento creíamos que podíamos asumir este tema. Lo hemos hecho con mucho sacrificio personal y de todos los colaboradores, aunque obviamente lo óptimo quizá hubiese sido tener una mayor colaboración. Pero yo no la requerí especialmente a los ministros. Solamente sugerí que esos dos letrados, que habían sido secretarios de un juzgado y tenían mucha experiencia, podían ser muy útiles para avanzar en la toma de declaraciones y reemplazarme a mí en esas tareas que llevaban mucho tiempo.Sra. GARRE.- ¿Cuántas personas eran en su dirección?Sr. BISORDI.- En la secretaría yo tenía un elenco -diría- privilegiado de letrados. Yo era el secretario; después estaba el doctor Luis Mario García, que actualmente es juez del Tribunal Oral N° 9; el doctor Fernando Ramírez, que ahora es juez del Tribunal Oral N° 7. También tenía al doctor Monti, que ahora es juez de la Cámara Comercial. Luego estaba el personal normal de la secretaría, compuesto

FOJA 28por un prosecretario jefe y tres o cuatro personas más eran personal administrativo. Ese era todo el personal de la Secretaría Penal que estuvo conmigo durante todos esos años.También la Corte había contratado antes, en el caso de las causas de los militares, a mucho más personal que a veces trabajaba con los ministros y en ciertos momentos para la Secretaría Penal; luego se fue con los ministros. Pero en ese caso estaba nada más que el personal normas de la secretaría y los letrados que mencioné. Me olvidé del doctor Ricardo Rojas, que es juez del Tribunal Oral N° 24. Ese es el personal contratado.Sra. CARRIO.- ¿Quiénes estaban abocados a la causa de la Embajada de Israel, además de Valle?Sr. BISORDI.- Estábamos el doctor Levene, también colaboraba la doctora Silvina Catucchi, que era secretaria letrada del doctor Levene. También colaboró mucho en ese tiempo el procurador general, el doctor Montesano Rebón, acercando propuestas, diligencias, pidiendo que interviniera la Gendarmería, a lo que yo hice lugar. En abril vinieron Canevari y Richards y algún personal administrativo para escribir a máquina, cualquiera que estuviese disponible en ese momento.
FOJA 29Sra. CARRIO.- ¿No hubo una asignación específica de personal administrativo? Es decir, se manejaba con el personal administrativo de la secretaría.Sr. BISORDI.- Sí.Sra. CARRIO.- ¿Cuáles eran las hipótesis de investigación que manejó e presidente Levene a lo largo del año en que usted fue secretario?Sr. BISORDI.- La primera hipótesis de investigación fue la que referí anteriormente, en el sentido de que la bomba o el material explosivo podía haber ingresado esa mañana por la puerta del garaje que daba sobre la calle Arroyo, que sólo estaba habilitada para la obra que en ese momento se realizaba en la embajada.Esa hipótesis nunca se abandonó; simplemente se fue agotando la prueba referente a esa hipótesis y luego se fue diluyendo. A partir del momento en que se encuentra el motor y las piezas de la camioneta, siempre la hipótesis de investigación fue la colocación del explosivo dentro del vehículo y la explosión desde afuera. No sé si la misma onda expansiva fue la que voló todo o si podía haber algún explosivo adentro también.Las pericias de Gendarmería y de la Policía Federal, que fueron las que se habían incorporado al proceso del

FOJA 30sumario hasta que yo me fui, indicaban que ese había sido el mecanismo de producción del hecho.A partir de allí nosotros tratamos de robustecer la prueba referente a la existencia del vehículo, tratando de llamar a las personas que pudieran haberlo visto en los momentos inmediatamente anteriores a la explosión.Por cierto que el vehículo no fue visto por nadie. También hay que tener en cuenta que ese día hacía un calor terrible y a esa hora no circulaba mucha gente por la calle. No es un lugar de gran tránsito, y menos a esa hora de la tarde.Me acuerdo que solamente se llamó a la señora Rosa Cantavenera, que era una peluquera que tenía un negocio en las inmediaciones y había salido a comprar comida. Al volver pasó por la embajada; según ella, saludó a los guardias, porque si bien no estaba el policía de la Federal - que se había quedado demorado en el cuartel de la Guardia de Infantería asistiendo a un caballo o haciendo tareas de carpintería -, si estaban dos uniformados con la ropa que tenía habitualmente el personal de seguridad propio de la embajada, que hoy deben estar entre las personas fallecidas. Esta señora dice que estos guardias la saludaron y que luego la sorprendió la explosión cuando estaba a la altura de la casa de al lado o la siguiente, que era la embajada de otro país. Esta es la única persona que pasó cerca.FOJA 31Antes había pasado un patrullero de la Comisaría N° 15. Como vieron que no estaba el policía que debía estar de guardia siguieron camino por la calle Arroyo y luego de una curva, a la altura de una farmacia que está en la esquina, el auto saltó y volvió a caer, producto de la explosión.Asimismo, en el momento de la explosión pasaba un vehículo Ford Falcon de un taxista que murió en el hecho. También estaba un uruguayo llamado Lomazzi y otro señor que murió, que estaban colocando un aire acondicionado en la otra cuadra. Ambos fueron llamados a declarar pero ninguno vio la camioneta.Es decir que no hay testigos del momento en que la camioneta había ingresado al lugar del hecho ni del momento en que explotó.Sra. CARRIO.- A fojas 80 del expediente judicial obra un informe del Jefe de Departamento de Asuntos Externos, donde se adjunta un casete enviado por la Secretaría General de esa institución, de canal 7, donde el 24 de marzo de 1992 la Jihad islámica[esta es la reivindiacion trucha que habla del "suicida" converso argentino y de que el motivo era el asesinato de Musawi el 17/2/92] se habría atribuido la autoría del atentado.Sr. BISORDI.-Sí.Sra. CARRIO.- Esto está incorporado al expediente.
FOJA 32¿Recuerda qué medidas tomó la instrucción respecto de esta hipótesis de investigación donde la Jihad de había atribuido el atentado?Sr. BISORDI.- Sí; incluso no solamente había ese casete sino algunos videos donde, según parece, aparecían los árboles y toda la zona de la calle Arroyo en momentos inmediatamente anteriores a la detonación.Con respecto a ese tema, se estaba investigando por parte de la Secretaría de Inteligencia y por parte de los organismos policiales sobre la base de los informes que se tenían. Además, tampoco debe olvidarse que en este caso también colaboraron - dada la magnitud del siniestro- algunos organismos extranjeros con experiencia en este tipo de hechos, o sea, el mismo servicio israelí y también algunos servicios norteamericanos. También vinieron algunos expertos del FBI.Sra. CARRIO.- Usted nos dijo a nosotros que no tenía relaciones y que en realidad la SIDE no estaba colaborando con la investigación[lo hacía exclusivamente con el encubrimiento].Sr. BISORDI.- Yo no tenía relaciones.Sra. CARRIO.- Por eso pregunto qué medidas tomó el tribunal, porque esto sí estaba en el expediente.FOJA 33Sr. BISORDI.- Con respecto a eso, supongo que en esas reuniones que el doctor Levene celebraba periódicamente con la Secretaría - que acá también constan-, donde estaban el doctor Anzorregui, según consta acá, Manzano y Arslanian, él trataría estas cuestiones. Yo no tengo datos sobre eso.Sra. CARRIO.- Vuelvo a hacer la pregunta.En consecuencia, ¿la instrucción no tomó ninguna medida? ¿No hubo una línea de investigación tendiente a acreditar la veracidad o existencia de ese casete, etcétera? ¿O existieron medidas?Sr. BISORDI.- La verdad, creo que en ese momento no se hicieron... Medidas que hayan quedado reflejadas en la instrucción, no recuerdo que se hayan hecho. Ahora, si se hacían, es lógico que eso pudiera ser objeto de tareas de intercambio de información a nivel de organismos del poder político.Sra. CARRIO.- ¿Hay medidas tomadas por el tribunal, que no figuren en la instrucción judicial?Sr. BISORDI.- Yo no creo; sinceramente, no me constan. Todo lo que se hacía estaba, por lo menos a mi juicio. Nunca el doctor Levene me ha dicho esas cosas.

FOJAS 34Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Usted nos ha dicho que en la teoría de la instrucción hay una faz decisoria y una faz administrativa. Creo que la pregunta apunta a determinar si usted, que tenía estas tareas administrativas o desarrollaba esta faz administrativa, había sido orientado por la faz decisoria o por quienes tenían que decidir. Esa era la pregunta que le formulaba la señora Carrió, puntualmente en relación con ese video que está incorporado a la instrucción.Sr. BISORDI.-Yo solamente trataba con el doctor Levene. Los demás jueces de la Corte no trataban conmigo el asunto de la Embajada de Israel. Esa es la realidad; es decir, ese tema lo manejaba yo directamente con el doctor Levene.Con respecto a ese tema, yo no le voy a echar la culpa al doctor Levene. Puede haber sido un error mío de apreciación o que se me haya pasado realizar alguna medida de comprobación. No quiero echarle la culpa al doctor Levene porque esté muerto. Al contrario, él hizo todo lo que pudo y yo creo que también. Pero puede ser un error de nuestra parte; no digo que no hayamos incurrido en errores, como cualquiera.Sra. CARRIO.- La pregunta venía porque en la resolución de diciembre de 1999 la Corte dice que se remite a esa pista y
FOJA 35da por acreditado que el atentado fue realizado por la Jihad. Lo curioso es que esto estaba en las primeras ochenta fojas del expediente y recién se determina en 1999.Sr. BISORDI.- Esta es la resolución de la Corte. Por eso la pregunta pertinente de la resolución de la Corte de 1999, en la que claramente se fija la autoría en la Jihad. El problema es que cuando se empiezan a hacer las pruebas sobre esto ya se habían perdido los antecedentes del lugar de origen donde se emitió el video, que era Medio Oriente.Sr. BISORDI.-Le digo sinceramente que no ha sido eso. En todo caso, si se considera un error de la instrucción, no ha sido una actitud deliberada.Sra. CARRIO.- La pregunta que le hago es si algún juez de la Corte revisaba el expediente.Sr. BISORDI.- Salvo que me convocaran para alguna cuestión puntual que yo debía informar, no, porque habían delegado en el doctor Levene. Si después entre ellos se reunían y hablaban sobre el tema, no me consta. Pero a mí no me hacían puntualmente muchas preguntas sobre el tema.

FOJA 36Sra. CARRIO.- ¿El expediente estaba físicamente en su secretaría?Sr. BISORDI.- Sí; en el despacho del doctor Levene.Sra. CARRIO.- ¿Algún juez o secretario letrado de algún otro juez de la Corte requirió en algún momento el expediente y lo revisó? En su caso, ¿quiénes fueron?Sr. BISORDI.- El que se mostró interesado en el asunto, precisamente porque pertenecía a la colectividad afectada, fue el doctor Grabivker, que era juez de la Cámara de Apelaciones en lo Penal Económico. Él, en ese tiempo, no recuerdo si ya estaba con el doctor Nazareno o no, porque primero vino como secretario letrado del doctor Petracchi... Fue en 1998... Debía estar con el presidente... No era presidente en ese momento el doctor Nazareno. Él varias veces se interesó e incluso me aportó algunos datos. En un momento dado aparecieron unas personas que la policía creyó que eran sospechosas, que estaban en un departamento a dos cuadras o tres de ahí, que habían venido a la Argentina y eran de la ortodoxia; tenían una vestimenta particular. Había veinte versiones en aquel tiempo de lo que podía había pasado y tampoco se descartaba que podía haber sido un problema de algunos integristas delFOJA 37régimen israelí. Frente a eso la policía me hizo saber a mí. Y recuerdo a otro colaborador también. En ese momento les dije que con todo cuidado fueran a hacer ese procedimiento, que interrogaran a esas personas. Como no tenían residencia, comparecieron ante la Corte. Yo envié al secretario, a un muchacho llamado Norberto Circo, que era empleado de la secretaría, para que fuese con la policía al lugar donde estaban estas personas para evitar cualquier problema en el sentido de alguna suspicacia, algún exceso policial, etcétera, porque eran personas de religión hebrea ortodoxa. Él vino, el doctor Grabivker, y me explicó cómo era que actuaban estas personas, que no debían ser tomadas como sospechosas. Obviamente, se las interrogó porque no se podía dejar de lado nada en ese momento, y no tenían nada que ver.Sra. CARRIO.- Ciertamente, ¿algún otro juez de la Corte, con excepción del doctor Levene, requería a usted realizar un memorando o informe para la Corte en pleno o no? Sr. BISORDI.- En forma escrita, no.Sra. CARRIO.- ¿Y en forma verbal?
FOJA 38Sr. BISORDI.- En forma verbal, alguna vez puede haber sido. Yo no... Fue hace diez años. Pero no es descartable que me hayan pedido alguna cosa puntual, naturalmente. Yo veía que el interés fundamental lo tenía el doctor Levene; ellos no me preguntaban a mí demasiadas cosas sobre este asunto. La verdad que no.Sr. BALADRON.- Lo que la señora diputada Carrió quiere preguntar es si realmente había recibido algún tipo de orden o instrucción de otros ministros que no fuesen el doctor Levene.Sra. CARRIO.- O algún tipo de memorando o revisión.Sr. BIDORDI.- Entendí lo que dijo. Pero en relación con lo que comenta el señor diputado Baladrón, sinceramente yo no recibí ninguna instrucción de parte de los otros ministros respecto de lo que tenía que hacer. Me parece que si habían delegado en alguien , naturalmente tendrían que canalizar todo por medio de esa persona. Ahora bien, podía ser que me dieran instrucciones directas, pero no las recibí.Sra. CARRIO.- ¿Nunca elaboró usted un informe, a pedido del doctor Levene, para los demás jueces?

FOJA 39Sr. BISORDI.- ¿Un informe sobre el estado de las actuaciones? Es posible que haya elevado algún informe extraoficial, con motivo de algún aniversario. Pero yo no llegué a estar un año; estuve unos meses. Después se hicieron, porque algunas cosas he conversado con Morán. Cuando yo me fui, Morán me sucedió a mí y algunas cosas me ha preguntado sobre lo que habíamos hecho y yo le he informado, pero si usted me dice si exactamente he hecho un informe... No le puedo decir. No creo que lo haya hecho, pero no quisiera mentir; no me acuerdo exactamente si lo hice o no. Pero no era precisamente un tema del que me pidieran muchas informaciones. Yo me manejaba con el doctor Levene.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado Johnson.Sr. JOHNSON.- Doctor Bisordi: usted hizo recién una referencia en cuanto a su responsabilidad administrativa en lo que hace a la tramitación del expediente. En esa investigación, en la que ustedes eran los administrativos de la instrucción, ¿había un cuerpo policial o de investigadores que recibiera instrucciones de ustedes, con el cual se trabajaba en las hipótesis que les daba el tribunal? ¿Cómo se manejaban en ese sentido?
FOJA 40Sr. BISORDI.- No; en realidad, este asunto me llamó la atención porque no era la forma habitual, por lo menos por experiencias que he tenido en otros casos. Es decir, no se había designado un cuerpo de investigadores especiales; se manejaba con la comisaría del lugar del hecho, y para algunas tareas se asignaba a la División de Delitos Federales, e incluso a otras dependencias, como el tema de una supuesta guerrillera alemana que - según parece- podría haber participado. De esto se hizo toda una investigación por medio de la policía, pero en otra dependencia. Pero no había un equipo de investigadores que se reportara a nosotros.Sr. JOHNSON.- ¿Desde qué momento la Corte se avoca a la investigación? ¿Estuvo la policía manejando un tiempo el sumario de prevención antes de que usted participara o de que la Corte lo designara?Sr. BISORDI.- Yo fui el mismo día del hecho, y obviamente no estaba permanentemente. Pero ellos siempre trabajaron después en contacto con la Corte.Sr. JOHNSON.- ¿Es decir que no hubo avocamiento de la Corte en forma inmediata?

FOJA 41Sr. BISORDI.- No; solamente había una tarea de orientación a la policía en lo que preguntaban. Las otras cosas las tomaban por cuenta de ellos, como actúan en un sumario de prevención, sobre todo en esa época. También a veces supongo que el procurador general tomaba contacto con las fuerzas de prevención, como era el fiscal en la causa...Sr. JOHNSON.- Esto es preocupante, porque siendo un hecho tan grave la Corte podría haberse avocado a inmediatamente o podría haber designado a un grupo de investigadores que se reportara ante la Corte, para que no ocurrieran hechos como el que usted mencionó. Me refiero a lo que hizo la policía, no sé con qué intenciones, pero que usted dijo que lo que querían era aportar un dato falso al expediente.Sr. BISORDI.- Yo percibí que lo que querían era conseguir una solución ad hoc del caso para demostrar que estaba esclarecido.Sr. JOHNSON.- Respecto de ese incidente con el testigo, el doctor Levene, por cierto, se enteró a través de usted de lo que había ocurrido. ¿Se tomó alguna medida con el personal policial?Sr. BISORDI.- Yo comuniqué al doctor Levene lo ocurrido, pero eso no tuvo ninguna otra derivación.[y así fue que los policías siguieron plantando prueba falsa a lo potro]FOJA 42Sr. JOHNSON.- ¿Esa policía siguió investigando después ese incidente?Sr. BISORDI.- Siempre continuó la misma autoridad policial. La policía no designó ninguna división, como lo hacía siempre. Normalmente, este tipo de actuaciones iban al Departamento, no quedaban en la comisaría. Pero en este caso quedó en la comisaría.Sr. JOHNSON.-¿A usted de dio la impresión de que podían repetirse sucesos parecidos o más graves con testigos o documentación que pudieran esclarecer el hecho, es decir, que fueran enviados por la policía hacia otra dirección y perjudicar la investigación?Sr. BISORDI.- No tuve conocimiento de que ello haya ocurrido fuera de este episodio anecdótico.Sr. BISORDI.- Pero, por cierto, si se hubieran tomado las medidas del momento para impedir que la policía tratara de incorporar a la actuación hipótesis falsas o pruebas falsas, se habría logrado un mérito, no permitiendo que el expediente siga en manos de la policía que trató en un momento de desviar la investigación.[claramente Levene, que era el jefe de Bisordi no quería meterse con la policía]
FOJA 43Sr. BISORDI.- Pero nosotros no dejábamos a la policía que actuara sin controles. Siempre, en la medida en que era posible para un ser humano, controlábamos lo que hacía permanentemente, máxime después de ese episodio que ha ocurrido. Podía haber sido de otra manera, pero no hemos dejado de ejercer controles.Sr. JOHNSON.- ¿Hasta qué fecha estuvo como secretario de la investigación?Sr. BISORDI.- Desde que ocurrió el hecho hasta el 22 de diciembre del año 92, en que asumí el cargo que actualmente ocupó en la Casación.Sr. JOHNSON.- ¿Quién continuó luego? Sr. BISORDI.- El doctor Morán fue quien me sucedió a mí.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Está citado como testigo y está esperando[no sabemos lo que declaró porque no trascendió, pero los diarios reportaron que en un momento de la declaración se puso a llorar].Sr. BALADRON.- En un pasaje de su exposición hizo referencia a picardías, y concretamente se refirió a los bomberos...

FOJA 44Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- A la Superintendencia de Bomberos.Sr. BALADRON.- ¿Esas picardías también se extendieron a la policía? Sr. BISORDI.- Pertenecían a la policía.Sr. BALADRON.- Pero una cosa eran los bomberos y otra la policía que estaba a cargo de la investigación. Quiero preguntarle cuál era el alcance de esas picardías.Sr. BISORDI.- Las picardías eran que teniendo en cuenta lo que había pasado con el caso de Israel Man que estar más encima del asunto permanentemente. Había una oquedad en el lugar donde ocurrió el hecho, y esa oquedad había sido revisada. Primero estaba tapada por los escombros y después se descubrió cuando se quitaron los escombros.Yo no quería que fueran ahí sin conocimiento mío o de la Corte, porque en ese caso yo representaba a la Corte: iba el presidente conmigo o iba yo. En ese tiempo ya se habían constituido partes.Teniendo en cuenta aquello, y como se decía que lo que querían era que apareciera un terrorista suicida, o sea que tenían que aparecer pedazos de cadáver, se buscaba eso en el pozo, y yo no quería que se buscara sin que conociera la
FOJA 45Corte esa búsqueda y sin que las partes - que ya estaban constituidas en el expediente- pusiesen tener oportunidad de actuar por medio de peritos que controlaban lo que hacía la policía. Este era el punto.Sr. ALESANDRI.- Doctor: ¿los escombros que eran retirados de la embajada adónde quedaban en custodia para las investigaciones posteriores a los peritajes?Sr. BISORDI.- Los escombros fueron llevados al lugar donde ahora está la plaza de la Memoria, cerca de la Ciudad Universitaria.Sr. ALESANDRI.- ¿Pero hacían peritajes sobre los escombros?Sr. BISORDI.- Toda la recolección de escombros del lugar del hecho, los restos de la camioneta, etcétera, fue llevada a cabo por las autoridades policiales y de Gendarmería Nacional, porque las dos actuaron separadamente, Primero actuó la policía y luego, cuando el procurador general pidió que también interviniera la Gendarmería, el doctor Levene hizo lugar y también fueron expertos de la Gendarmería que por su cuenta recogieron pruebas en el lugar del hecho.Había que remover urgentemente esos escombros porque había posibilidad de que hubiese personas vivas o heridas todavía. Por eso los escombros se fueron sacando

FOJA 46rápidamente con camiones de la Municipalidad, que los llevaban a ese lugar y allí quedaban bajo la custodia de la policía, no de la Corte.Sr. BISORDI.- El señor diputado Johnson hizo hincapié en el trabajo llevado a cabo por la policía. Me gustaría preguntarle, doctor, Bisordi, cómo calificaría el trabajo que efectuó esa fuerza mientras usted estuvo a cargo de la investigación. ¿Colaboró bien o mal? ¿Usted veía que había espíritu investigación o no?Sr. BISORDI.- No vi que tuviera afán de entorpecer la investigación, pero por el episodio que relaté me daba la impresión de que querían obtener una definición del caso que diese un resultado que yo quería que fuese auténtico y no una solución que conformara a la gente y que en verdad no se compadecía con la realidad.Sr. BALADRON.- Usted quiere decir que buscaban un resultado, cualquiera que éste fuese.Sr. BISORDI.- Creo que sí; entiendo que esto pudo haber ocurrido.FOJA 47Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- ¿Usted considera que esa posición de la policía era autónoma o que respondía a directivas del poder político?Sr. BISORDI.- Nunca la policía actúa en forma autónoma porque depende del poder político.Sra. CARRIO.- Usted dice que tenía sospecha acerca de determinados testigos que se presentaban ante la policía y que rompiendo reglas de normalidad en el procedimiento la investigación no pasó al Departamento Central de Policía sino que quedó en la comisaría.Sr. BISORDI.- No era normal.Sra. CARRIO.- ¿Qué medidas tomó el tribunal frente a esa situación? Pregunto esto porque de la lectura de la causa no surge ninguna intervención del tribunal para disponer que la prevención se lleve a cabo en otro lugar o que quedaran invalidadas este tipo de testimonios. ¿Existió alguna medida del tribunal para corregir la investigación o simplemente fueron sospechas que no tuvieron consecuencias?Sr. BISORDI.- El tema de Israel Man al que hice referencia fue una cuestión que yo no puedo decir definitivamente que fuera algo deliberado, pero el procedimiento es sospechoso.
FOJA 48A partir de allí junto con el doctor Levene tomamos la mayor cantidad de recaudos, y él se reunió con el responsable de la policía, que era el ministro del Interior, y seguramente le habría hecho saber lo que sucedió. Tampoco queríamos plasmar por escrito circunstancias que pudiesen ser escandalosas y que no iban a conducir a nada.Sinceramente, yo hice todo lo posible para que no se repitieran este tipo de episodios, que generaron roces en la investigación. Pero si usted me dice que estos roces o inconvenientes fueron adrede para evitar la investigación o que fueron de mala fe, yo creo que no; con toda sinceridad, creo que no.He declarado más de una vez estos temas a la prensa - que me ha hecho algún reportaje- y nunca vi una cuestión de mala fe ni que se haya querido evitar que esto se investigue. Al contrario, por ahí hubo errores de procedimiento - como puede ocurrir en cualquier caso-, pero que haya habido actitudes deliberadas por parte de la policía o nuestra... Por ahí quisieron alcanzar una solución rápida creyendo que eran esos paquistaníes, pero desde la Corte nos parecía que esta gente no tenía nada que ver. Por lo tanto, apuntalar esas hipótesis no nos parecía procedente; tampoco al presidente de la Corte.

FOJA 49Sr. BALADRON.- ¿En algún momento de la investigación se planteó sacarla de la seccional y pasarla al Departamento Central de Policía?Sr. BISORDI.- No, no lo plantearon para nada. Incluso, en ese tiempo el jefe de Policía era el comisario Passero, una persona que prácticamente no hablaba con los jueces, una persona muy reconcentrada, que hacía su trabajo, pero no tenía diálogo. A mí sólo me llamó cuando empezaron a salir informaciones en los diarios de que había...Sr. BALADRON.- Lo que llamaba la atención era por qué si había un sumario administrativo que se había iniciado en la seccional después no hubiera pasado a tramitar al Departamento Central de Policía. Ese era uno de los interrogantes que había.Sr. BISORDI.- Eso no sé con qué intención...Sr. BALADRON.- Lo que pregunto es si alguien ordenó que siguiera en la seccional y que no pasara al Departamento Central de Policía.Sr. BISORDI.- No. Que la Corte lo haya ordenado...Sr. BALADRON.- Me refiero a si alguien lo ordenó.
FOJA 50Sr. BISORDI.- No, a lo mejor fue una decisión del jefe de Policía. No hablé con Passero sobre eso.Sr. BALADRON.- El embajador de Israel no estaba en Buenos Aires en el momento del hecho sino que se encontraba fuera de la ciudad.Sr. BISORDI.- No, estaba en la ciudad. El embajador se retiró del lugar del hecho unos instantes antes; media hora antes. Ese día, en la embajada, se realizó una reunión informativa durante la mañana respecto de si las comunidades israelitas del Cono Sur iban a apoyar o no el proceso de paz instado por los Estados Unidos. Había venido a informar un negociador de la paz en Medio Oriente, Víctor Arel, y había no menos de ciento cincuenta personas en el microcine de la embajada durante la mañana. Esto está acreditado en la causa mediante declaraciones de varios testigos. Cuando terminó esa reunión el embajador se retiró con la custodia y su chofer y quedaron pocas personas en la embajada.Siempre me llamó mucho la atención que una organización terrorista como la Jihad islámica, que siempre causa grandes estragos, por lo que se ve, haya sido tan negligente en el momento de poner la bomba, porque un ratoFOJA 51antes hubieran muerto por lo menos cien personas de las que estaban allí.Hay una serie de datos. El comisario me dijo que en el momento del atentado había un boina verde; después lo negó. También aparece en la tapa de una revista[la revista Gente] un marine norteamericano salvando gente.Durante la mañana se discutía si se iba a aceptar o no el plan de paz de los Estados Unidos para el Medio Oriente.A mí me visitó una noche en la Corte - este es un dato que no he hecho público pero que ahora lo voy a hacer porque ya estoy un poco "podrido" de todo esto- una persona de la embajada americana. Era un tipo que se llamaba Dewindton Jr.; en la tarjeta decía "attaché". Era una especie de mexicano, que era de la CIA. Vino con alguien del FBI que revisaba los billetes. Había unos billetes con los que se había comprado la camioneta, que tenían un dibujo de bancos árabes, según decían. Y los miraban con una lupa.Mientras tanto, este tipo me semblanteaba a mí y me dice: "Digame, doctor: ¿usted qué experiencia tiene en estos asuntos?" Le digo: "Acá no hemos tenido nunca un atentado de esta naturaleza". "¿Está en los tribunales?, me preguntó. "Sí..." - le dije- "...Desde hace ya muchos años. En cuanto al problema del terrorismo interno, conozco porque en la época del proceso militar trabajé como empleado y después secretario de juzgado, y luego, en la

FOJA 52época del doctor Alfonsín, colaboré con el procurador en la investigación de Firmenich, de Gendarmería Merlo y otros."Entonces, me dice: "Yo, por lo que veo, a usted experiencia en estos asuntos no le falta. Yo, doctor, le digo una cosa. En realidad, no quisiera estar en su lugar porque usted ha visto últimamente que hay algunas derivaciones sobre la muerte de Kennedy, se tejen nuevas hipótesis..." Le digo: "Mire, creo entender lo que usted me está transmitiendo, pero yo cumplo con mi obligación y no sé a qué vienen todos estos comentarios."Esto se los refiero porque era una cosa bastante equívoca, de parte de un individuo que vino de la embajada norteamericana.Sr. POLINO.- ¿Qué era lo que usted creía entender?Sr. BISORDI.- Lo que yo entiendo es que tampoco es despreciable la hipótesis de que esto provenga de alguna operación de inteligencia norteamericana. Tampoco lo descarto. Sobre todo - les voy a aclarar una cosa más- porque en el año 1996, cuando a mí me mandan a un curso de terrorismo internacional a la Universidad George Washington - la Secretaría de Inteligencia mandaba a muchos jueces-, en esa oportunidad me entero de muchas cosas. En el Senado americano, que nos llevaban a visitar, aparecían Diarios de Sesiones abiertos, que los
FOJA 53podían leer todos, donde había personas que yo no conocía y que me acusaban a mí de no haber hecho una cosa o la otra.Uno de los profesionales del curso, según me dijo el señor Peralta Ramos, que era una persona de la embajada argentina, en ese tiempo colaboraba, supongo, con la Secretaría de Inteligencia - el embajador era Granillo Ocampo, que nos recibió allí-. Me dijo que ese profesor había sido funcionario del servicio de inteligencia y sabía bastante del tema de la embajada, porque él había destacado a la gente del FBI que vino acá para colaborar en la investigación. Yo le dije que me parecía importante que le hiciera saber quién era yo y que tenía interés en conversar acerca de si se había avanzado algo, desde el punto de vista de esos servicios, con respecto a este hecho. Me dijo:"Cómo no".Él venía todas las mañanas al hotel, antes de que nosotros fuéramos a la Universidad, tomaba un café ahí y luego iba con nosotros en el micro. Yo no hablo bien el inglés; entonces, él le preguntó y este señor se limitó a contestar: "El tema de la Embajada de Israel es un asunto muy difícil". No quiero decir más nada y se retiró. Subimos al micro y se fue; no quiso hablar para nada conmigo de ese asunto.Todo esto me llamó la atención. Además, cuando

FOJA 54fuimos de visita al FBI, señor totalmente omnipotente llamado O' Neil - casualmente, se llama igual que el que tiene que prestar la plata - nos estuvo dando clase , absolutamente tranquilo, sobre cómo hacían operaciones militares de inteligencia fuera de los Estados Unidos.De manera que a esta altura del partido no sé qué pudo haber pasado acá, si fue Jihad islámica...Sr. BALADRON.- Relacionado con lo que usted está relatando, con el tema de los Estados Unidos, ¿a su entender ese país colaboró con la investigación?Sr. BISORDI.- Para nada, absolutamente, como tampoco lo hizo Israel.Sr. BALADRON.- ¿Qué actitud tomó el Estado de Israel?Sr. BISORDI.- El señor Ronie Gornie, que tanto sabía del asunto, no vino a declarar, no se presentó, y nosotros no podíamos citar. Luego vino una tanda de declaraciones proforma; eran todas iguales, donde nadie sabía nada y no tenían antecedentes. Parecía la respuesta de los hábeas corpus en la época del 76 en adelante. Era igual, como si no supiesen nada de nada. Nunca trajeron una sola información a la causa, ni los norteamericanos ni los
FOJA 55israelitas ni ningún otro servicio que haya venido a colaborar.Sr. BALADRON.- ¿Qué otro servicio pudo haber venido?Sr. BISORDI.- Con los únicos que traté fue con unos coroneles israelíes del Mossad que estaban en Buenos Aires o los trajeron a esta ciudad para investigar, porque ellos dentro de la embajada tenían...Sr. BALADRON.- ¿Qué opinaba el Mossad sobre la investigación?Sr. BISORDI.- ¿Sobre la investigación nuestra? No sé porque nunca hablé con ninguno de ellos.Sr. BALADRON.- Al inicio de su exposición usted se refirió a la explosión. A su entender, ¿dónde se produjo la explosión?Sr. BISORDI.- Para mí fue adentro. Para mí la bomba entró allí con los materiales. Sinceramente, para mí la camioneta no existió. Para mí, esto es así. Es un caso parecido al de la AMIA. Las dos cosas que están absolutamente probadas en los dos es que había obras, entraban materiales y no se controlaba ni medio. En el tema de la Embajada deFOJA 56Israel está absolutamente probado que ingresaban electricistas, obreros; tenemos sus declaraciones. Alguien nos dijo: "Usted comprenda que esta gente vive permanentemente mal en el mundo porque siempre pueden ser víctimas de un atentado. Cuando vienen a un país como la Argentina es como si tocaran el cielo con las manos, y toman la mala costumbre de irresponsabilidad de los argentinos".Ahí se habían relajado todos los controles. Solamente había un detector de metales, pero si los explosivos eran plásticos, ¿qué eficacia podía tener? Ninguna.Estoy hablando acá sin ninguna reserva mental, como lo he hecho toda mi vida. Todas las cosas que he pasado en ese tiempo han sido un capítulo negro de mi vida, que voy a recordar hasta el día en que me muera. Hubiese preferido no estar allí, pero por las circunstancias me ha tocado estar.Sr. POLINO.- ¿Quién hizo ese comentario sobre los argentinos?Sr. BISORDI.- Eso se decía de los mismos obreros que venían; eran comentarios que me hacían.En realidad, los que trabajaban en la obra eran todos bolivianos indocumentados; entonces, la empresa constructora ni siquiera estaba registrada. Los restos de

FOJA 57los pobres bolivianos que murieron en el atentado tuvimos que reintegrarlos a su país, intervino el cónsul, etcétera. Esa gente iba a comprar pan y fiambre, y entraban y salían de allí como se entra en una obra cualquiera porque ya les habían tomado confianza.Por eso, mi recreación de los hechos - es una hipótesis- es que esa mañana entraron los explosivos. Y lo único que siempre he sabido que pasó unos momentos antes del estallido fue una moto -eso está probado-, que pudo haber tirado algo que desde afuera haya hecho explotar por simpatía lo que estaba adentro.Esa fue la hipótesis en la que yo siempre creí. No creo que la embajada tuviera bombas ni armas ni toda esa historia que se creó, porque yo me metí en los fondos y sótanos del edificio, donde revisamos todo, y no había ningún indicio de que allí hubiera ningún arsenal ni todas esas cosas que se decían sino que me parece que en los dos atentados -éste y el posterior, en la sede de la Amia- había una obra en construcción, materiales, volquetes, etcétera.Por otro lado, están las pericias que dicen que la camioneta existió, aunque ningún testigo la vio y eso fue lo que siempre me llamó la atención.Por esas razones, no creo que el hecho se haya reconstruido totalmente ni que se sepa quiénes fueron los que lo ejecutaron. Me parece que ninguna de las dos cosasFOJA 58están definitivamente probadas, por lo menos hasta la época en que yo estuve en la causa, más allá de la resolución a la que se refiere la señora diputada Carrió.Seamos sinceros: la causa tenía que terminar de alguna manera, y los israelitas querían que la bomba estuviera afuera. Esta es la realidad. Ahora bien, si esto era o no así, no lo sé. En mi opinión, el material explosivo ingresó por culpa compartida, porque si es de afuera también es responsabilidad de la Argentina porque el custodia de la policía no estaba en su puesto, aunque poco podría haber hecho y se hubiera muerto igual que los guardias israelitas.Pero ustedes saben que detrás de esto se manejan intereses; no soy un experto en la materia pero me he dado cuenta de que eran cuestiones bastantes sensibles donde había muchas contradicciones.La referencia que hice de la embajada de Estados Unidos [fs. 51] la entendí como una especie de amenaza hacia mí en el sentido de que si el asunto se enderezaba para algún lado, que no debían transitar ese camino. Con el corazón abierto, yo hacía lo que me parecía que había que hacer, ateniéndome a las consecuencias que ello me trajera.En el otro juicio político que me han hecho donde el Consejo de la Magistratura terminó absolviéndome, también querían llevar este tema, y yo le dije a la secretaria de la comisión que algún día voy a tener que hablar sobre esto
FOJA 59porque tan desorientado como podía estar cualquiera en este asunto. No tengo precisiones para dar.Sr. DAMIANI.- ¿Los recursos humanos y económicos previstos por la Corte fueron suficientes para la tarea en función del hecho investigado?Sr. BISORDI.- A la luz de lo que pasó después, no. Después crearon una secretaría y la proveyeron de otros medios. Pero en aquellos momentos no se olvide de que no había casos como éste y nosotros creímos - por lo menos en el tiempo que yo estuve- que podíamos dar una atención adecuada, con los medios que teníamos. Evidentemente, puede ser que no haya sido así y que haya errado en el cálculo. Pero con el doctor Levene creímos que podíamos. El era un hombre muy experimentado, a pesar de que algunos decían que estaba viejo y otras cosas. En ese tiempo el doctor Levene estaba en perfecto estado de lucidez, sabía perfectamente todo lo que hacía y estaba enterado de todo. Además, disponía, se reunía y trataba de conseguir información.Sr. DAMIANI.- En las primeras fojas y dentro de los sesenta días del hecho se agregaron, como usted dijo, un par de pericias. ¿Usted sugirió o la Corte ordenó algún tipo de FOJA 60investigación puntual sobre algún punto de las pericias o sobre las conclusiones de las primeras pericias?Sr. BISORDI.- Después de que yo me fui ordenó otras peritaciones[las de los ingenieros de la Academia, pedidas en el '95 entregadas en el '96 y discutidas en la Audiencia Especial de compatibilización del '97], de las que me enteré por los diarios. Incluso, se creó una situación de gran revuelo, porque no coincidían sus conclusiones con las de los peritos de Gendarmería y de la Policía. Cuando yo me fui, me parece que no hacía mucho que habían venido las pericias; no estoy seguro, tendría que ver el expediente. Yo no sugerí ninguna ampliación sino que lo hizo después la Corte, cuando estaba el doctor Morán.Sr. DAMIANI.- De acuerdo con su conocimiento técnico en materia penal e investigativa y a su experiencia, ¿usted cree que los resultados de las pericias después de tanto tiempo podían arrojar un resultado positivo?Sr. BISORDI.-Creo que no podían arrojar demasiado resultado positivo porque hay contradicciones. Usted sabe bien, doctor, que es difícil la evaluación de los peritajes. Es una tarea demasiado fina, sobre todo para quien no tiene conocimientos técnicos.Recuerdo que en aquel tiempo se presentó un arquitecto, López León, que era un vecino. Según él, había intervenido en la construcción del Aeropuerto Ministro

FOJA 61Pistarini, en la época del general Perón. Él dijo - fue testigo e incluso había socorrido a algunas personas el día del hecho - que estaba visitando a una persona de su amistad en la otra entrada. Vino, se presentó en la Corte, lo llevé ante el doctror Levene, hablaron y dijo que quería colaborar. Me llevó a mí y a Valle al lugar, fuimos al edificio de al lado y me dijo que me fijara que dado cómo estaban las puertas no podía ser nunca que hubiera sido desde la calle hacia adentro sino que fue desde adentro hacia fuera. Hizo toda una serie de cálculos, planos y dibujos. Se le tomó declaración. Hacíamos todo lo que podíamos, Incluso, luego vino el comandante Laborda, perito de la Gendarmería, quien estuvo hablando con él delante de mí, intercambiaron opiniones, y luego este hombre insistió en su tesis.Parece ser que ésa después apareció robustecida por el peritaje de los ingenieros, que se realizó posteriormente y que también fue objeto de una evaluación conjunta en una audiencia [la convertida en totalmente secreta Audiencia Especial del 15/5/97 donde quedó taxativa probada la explosión interior] - creo que cuando asumió la Corte en pleno, cuando el doctor Levene había dejado de ser el ministro instructor- de preguntas, repreguntas y evaluación de la peritación en conjunto para tratar de arrojar luz sobre este asunto.Sr. DAMIANI.- A su juicio, ¿ esa pericia u opinión técnica influyó mucho en la instrucción?
FOJA 62Sr. BISORDI.- ¿De este señor?Sr. DAMIANI.- Sí.Sr. BISORDI.-Como cualquier otro dato; lo tenía como un dato más.Sr. DAMIANI.- En tres oportunidades usted nos habló hoy del hecho como un siniestro. Un siniestro puede ser por causa fortuita. Nunca habló de un atentado.Sr. BISORDI.- Yo no creo que haya sido por causa fortuita, doctor.Sr. DAMIANI.- Quisiera efectuarle una última pregunta, y le recuerdo que está bajo juramento de ley.¿Antes de este testimonio usted se reunió con el presidente de la Corte? ¿En qué lugar y por qué motivo?Sr. BISORDI.-Sí; no hoy. Yo me he reunido con el presidente de la Corte el viernes o el jueves pasado. Él me convocó a su casa y yo fui a su casa. Obviamente no me sugirió lo que yo tenía que...Creo que yo he demostrado acá que a mí no me maneja ni el presidente de la Corte ni el presidente de la Nación. Cuando tengo que decir la verdad, digo lo que tengo que

FOJA 63decir. El solamente me interiorizó - yo lo conozco desde la época que trabajaba - de que yo tenía que venir aquí. Yo le dije que había recibido la citación a la 1 y 40 del mediodía, más o menos, y le dije que yo pensaba declarar por medio de interrogatorio, creyendo que la comisión no tenía una norma específica sobre el tema, Entonces, presenté un escrito diciendo eso. Pero no me hizo ninguna sugerencia - no se la hubiera admitido- sobre lo que yo tenía que declarar. Además, creo que he sido totalmente claro sobre el asunto. Pero es exacto lo que usted dice.Sr. DAMIANI.- ¿El motivo de la conversación fue su declaración testimonial?Sr. BISORDI.- Me djio: "¿Usted está citado para declarar?" "Sí, doctor; estoy citado para declarar. He recibido la convocatoria esta tarde", y nada más. Pero no hablamos sobre este tema de lo que yo tenía que declarar.Yo le dije : "Mire, doctor, en este asunto yo me manejé con el doctor Levene. Yo no les voy a echar la culpa a ustedes de lo que pueden ser mis propias responsabilidades. Si me equivoqué junto con el doctor Levene, mala suerte. Ahora yo, con usted, no tenía trato por este asunto. "Es lo que yo acabo de decir a las preguntas que me ha hecho la doctora, y es así. Yo no tengo nada de qué acusar a estosFOJA 64ministros, porque ellos conmigo, en este caso, no... Es decir, yo me manejaba con el doctor Levene.Sr. POLINO.- ¿Quién siguió como instructor con el doctor Levene?Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Señor dipiutado Polino: respete el orden en que están anotados los señores diputados para hacer uso de la palabra.Continúa en el uso de la palabra el señor diputado Damiani.Sr. DAMIANI.-¿En esa oportunidad ustedes estuvieron solos o había otros ministros?Sr. BISORDI.- Estaba el doctor Moliné O' Connor con él.Le voy a ser absolutamente claro sobre este tema. No olvide que yo he tenido un enfrentamiento con esos dos jueces en un momento dado, y aquí están los papeles. Fue con motivo de una intervención mía en la que puse fin a una fiesta que se estaba realizando en el edificio de la avenida Comodoro Py, con motivo de la fiesta de Navidad.En ese caso, denuncié a los jueces federales que estaban participando en esa reunión, y con motivo de esa denuncia me fue aplicada una sanción. Esa sanción fue
FOJA 65Recurrido ante la Corte, creo que la Corte la convirtió en un llamado de atención.En ese caso, una radio me preguntó en su momento qué me parecía.¿Me permite, señor presidente, que lea el artículo que tengo en mi poder?Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Está autorizado, aunque no hace a la cuestión.Sr. BISORDI.- Pero me hicieron una pregunta y quiero demostrar que no tengo una relación de amistad con los doctores Nazareno y Moliné O' Connor.En ese momento ellos querían iniciarme un sumario por unas declaraciones periodísticas que hice. En su oportunidad me había limitado a decir que no me asombraba que la Corte hubiese tratado más benignamente a los jueces que resuelven los asuntos en que está interesado el poder político. Dije nada más que eso. A ellos les pareció mal y podían hacerme un sumario, aunque luego no lo hicieron.No sabía por qué me convocaron a esa reunión, a la cual no tenía ningún inconveniente de ir porque no tenía nada que ocultar, y les dije que no tenía problemas en concurrir. Cuando me llamaron no estaba; me encontraba en mi despacho. Me enteré de que el ministro quería verme. LeFOJA 66dije :"Cómo no, estoy en mi casa, si quiere que vaya a su casa, voy".Sr. FALU.- Señor presidente: quiero hacer una pregunta sobre este punto en particular.Sr, PRESIDENTE (Acevedo).- Hágala, señor diputado.Sr. FALU.-Doctor Bisordi: ¿a qué hora fue a la casa del doctor Nazareno?Sr. BISORDI.- Habré ido a las seis de la tarde.Sr. FALU.- ¿Era la casa particular de él?Sr. BISORDI.- Sí, era la casa particular.Sr. FALU.- ¿Usted sabía por qué motivo lo llamaba el doctor Nazareno, o no le habían anticipado nada?Sr. BISORDI.- No me dijo. El doctor Nazareno me dijo que me quería hablar.Sr. FALU.- ¿El doctor Nazareno estaba solo?Sr. BISORDI.- No, estaba con el doctor Moliné O' Connor.
FOJA 67Sr. FALU.- ¿Había alguna otra persona?Sr. BISORDI.- No, que yo recuerde.Sr. FALU.- ¿Hasta qué hora estuvo usted?Sr. BISORDI.-Hasta que se terminó un cacerolazo que había en la puerta. (Risas)Sr. FALU.- Doctor: independientemente de lo que usted ya contestó, ¿qué fue lo que ellos le preguntaron a usted?Sr. BISORDI.- Me preguntaron si yo tenía conocimiento de lo que había pasado durante toda esa época. Les dije: "Doctores: yo supongo que si voy como testigo, será como testigo de cargo o de descargo de la actuación de ustedes en esto. Yo no voy a decir allí nada que sea mentira.Sr. FALU.- Doctor: discúlpeme. La pregunta no es qué les dijo usted, sino qué le dijeron ellos a usted?Sr. BISORDI.- No me hicieron ningún tipo de sugerencia. Obviamente yo no la admitiría. Creo que acá he demostrado que no soy permeable. Con toda sinceridad, no me hicieron ninguna sugerencia de lo que yo tenía que declarar acá.FOJA 68Sr. FALU.- ¿A usted, como magistrado, le parece adecuado el ámbito de un domicilio particular para hablar de cuestiones oficiales?Sr. BISORDI.- Mire, yo fui sin que me hayan dicho por qué motivo era. Si luego ellos consideraban o no que era el ámbito adecuado... Mientras que yo no hubiera hablado de nada ni hubiera entrado en contubernio con ellos para venir a favorecerlos acá...Sr. FALU.- ¿En alguna otra oportunidad usted había ido a la casa del doctor Nazareno?Sr. BISORDI.- No, pero había ido a la casa del doctor Levene, cuando me ha convocado...Sr. FALU.- Pero a la casa del doctor Nazareno, no.Sr. BISORDI.- No; a la casa del doctor Oyhanarte.Sr. JOHNSON.- Señor presidente; quiero pedir que quede registrado que el doctor Bisordi fue llamado para que concurriese a la casa del doctor Nazareno.

FOJA 69Sr PRESIDENTE (Acevedo).- Se está llevando a cabo el registro taquigráfico de la reunión, señor diputado.Sr. FALU.-¿En esa oportunidad el doctor Nazareno o el doctor Moliné O' Connor hicieron algún juicio de valor acerca del testimonio que usted iba a prestar acá?Sr. BISORDI.- ¿En qué sentido?Sr. FALU.- Juicio de valor sobre lo que usted iba a manifestar. Quiero saber si le preguntaron qué iba a decir acá.Sr. BISORDI.- No, porque tampoco sabía qué me iban a preguntar.Sr. FALU.- Entonces, ¿cuál fue el motivo de la citación, si no era para pedirle que testificara en algún sentido? ¿cuál era el motivo para que lo invitasen a la casa del doctor Nazareno?Sr. BISORDI.- Yo no leo el pensamiento de la gente pero puedo formarme un juicio acerca de lo que piensan juzgando sus actitudes externas, de la misma manera en que se procede con cualquier tipo de indicios sobre los que hay que probar intencionalidad.FOJA 70En mi opinión, ellos tendrían miedo de que en este acto yo pudiese tomar algún tipo de venganza respecto de aquella oportunidad en que me formaron un sumario; que yo pudiera aprovechar esta ocasión para decir algo que pudiera perjudicarlos. No me dijeron esto claramente pero dados los antecedentes, se podría haber entendido así.Sr. JOHNSON.- Solicito que estas actuaciones se remitan al fiscal de turno porque este es un claro entorpecimiento al funcionamiento de la Comisión de Juicio Político. Haber llamado al testigo e interrogarlo sobre los motivos para venir aquí y ver qué podía decir es un amedrentamiento.A mi juicio, este es un hecho penal y por eso pido que en el día de hoy se envíe al fiscal de turno una copia de la versión taquigráfica de esta declaración.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado Toma.Sr. TOMA.- Independientemente de su tarea a cargo de la instrucción de la causa - de la que ha hablado bastante, pero que no es motivo de esta audiencia- y atento a las apelaciones permanentes que usted ha hecho a su decisión de contar todo lo que usted sabe sobre la verdad de los hechos voy a hacer una pregunta que excluye en su valoración al
FOJA 71doctor Levene, sobre quien usted ha hecho referencias positivas en cuanto a su trabajo en la investigación.La pregunta correcta es si usted se sintió apoyado o si verificó que la Corte, independientemente del doctor Levene, actuó o le hizo sentir un apoyo a la investigación que usted realizaba. ¿Cree que le dijo la magnitud, trascendencia e importancia de los hechos? ¿Le hicieron sentir que la Corte estaba decidida y actuando con toda la fuerza que un hecho de esta naturaleza requería o, por el contrario, vio como una suerte de distancia, desaprensión y hasta despreocupación con respecto a lo que estaba investigando?Sé que lo que le estoy pidiendo es una valoración personal pero es un dato importante al efecto de la evaluación que debe realizar esta comisión.Sr. BISORDI.- No he percibido que los demás jueces de la Corte que todavía están en funciones, por lo menos en el tiempo en que yo estuve en la causa, se hubiesen despreocupado. No me sentí falso de apoyo. Creo haber trabajado con independencia de criterio y sin presiones de parte de los ministros, y no advertí despreocupación por el asunto. Por el contrario, en algunas oportunidades, en algún acuerdo o en los despachos, me preguntaban sobre determinadas cuestiones que se iban suscitando. No advertíFOJA 72que no se preocuparan. Es una lástima que no esté Levene porque él era el que centralizaba todo. Yo trataba siempre con él, pero en la parte privada de los asuntos los secretarios no estábamos presentes.Que los ministros hayan mostrado interés de superponerse a la conexión del doctor Levene, no. Nunca me han dicho "Haga esto" o "Es conveniente que haga esto otro". Normalmente recibía órdenes del presidente.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado Gutiérrez.Sr. GUTIERREZ (J.C).- Doctor Bisordi: en un momento de su alocación habló de que hubo una actitud por parte de la policía – no sé si involucra también al poder político- en el sentido de buscar una conclusión de la investigación, aunque fuera errónea, como para tener una salida. ¿Usted involucra a la policía o al poder político de ese entonces con esta línea de buscar cualquier salida o conclusión del tema?Sr. BISORDI.- No puedo involucrar al poder político porque no tenía contacto con el poder político. Lo que involucro es que la policía siempre es conducida por el poder político que está a cargo del gobierno; depende de Ministerio del Interior. Los problemas que tuve y que referí

FOJA 73los tuve con la policía y no con el Ministerio del Interior.Sr. GUTIERREZ (J.C).-¿Pero transfirió esto a los ministros de la Corte o al doctor Levene? ¿Qué hizo la Corte cuando usted le manifestó que había una intencionalidad en el sentido de buscar cualquier línea investigativa, aunque no fuera la verdadera?Sr. BISORDI.- Eso era público, porque los problemas que yo tuve con la policía están en las crónicas de la época. No es una cosa que invente ahora sino que está ahí reflejada. Por cierto que eso era sabido por el doctor Levene y él siempre me dijo que en este caso había que ser sumamente prudentes y que yo tenía que continuar. Toda esta campaña aparecía en el diario "Clarín". No sé por qué, pero siempre aparecía en el diario "Clarín". Decían que había que echar y pedir la destitución del secretario. Entonces, yo le dije al doctor Levene que si no estaba de conforme conmigo, con mi desempeño y con la colaboración que yo le prestaba… yo creía cumplir sus órdenes. Me dijo que no, que estas cosas tienen su costado político y que no se pueden ignorar. A veces son personas y no el poder político. El poder político es mucho; una parte del poder político será conducción de la fuerza policial, otra parte será el FOJA 74titular del Poder Ejecutivo. Yo no hablé con ninguno, porque no me correspondía.Todos esos contactos, reitero, los hacía el presidente y él me moderaba diciéndome: "Mire, tenga paciencia, porque estas cosas se producen a vaces porque algunos quieren ganar puntos de honestos. Imagínese que si este asunto se logra esclarecer es algo importante. Por eso tratan de buscar alguna…"Sr. GUTIERREZ (J.C).- ¿Usted se sentía respaldado cuando plateaba estas hipótesis?Sr. BISORDI.- Yo se las planteaba a él. Tuve varias conversaciones con el doctor Levene sobre este punto, que aquí he tratado de minimizar. Pero es cierto que en un momento dado le dije al doctor que veía que muchas cosas que uno trataba de ordenar, ellos las cumplían de distinta manera. Me refiero a lo que hablaba recién sobre las pericias, que no me hacían caso, que iban al lugar, que yo decía que no porque eso nos podía perjudicar ya que después se podía declarar la nulidad. Él me dijo que dejara esos temas por su cuenta, que él luego iba a referir con quien tenía que hablar para que eso no sucediera más. Yo no era autor, era un secretario; no era un secretario cualquiera, tenía mi responsabilidad, pero no era el conductor de las cosas.
FOJA 75Sr. Gutierrez (J.C).- ¿Personalmente cree que estos hechos obstaculizaron la investigación o que no le permitieron a usted llegar a la verdad?Sr. BISORDI.- En la medida en que se pudiese desviar o se obtuviera prueba de que los paquistaníes eran los autores del hecho, apuntalando esa hipótesis… Me parecía imposible, porque el doctor Levene en persona les había tomado declaración indagatoria en su despacho y se veía que estas personas no tenían nada que ver.Antes de que vinieran los paquistaníes a declarar a la Corte pasó esto de Israel Man. Es decir, yo no puedo decir que esa era responsabilidad del presidente de la Nación ni del ministro del Interior; por lo menos de los funcionarios policiales. Ahora, si ellos actuaban recibiendo órdenes superiores o no, a mí eso no me lo van a decir. Ni tampoco yo se lo preguntaba.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado Tanoni.Sr. TANONI.- Señor presidente: quisiera formularle al doctor Bisordi una pregunta puntual y otra genérica.¿Todas las pistas, durante su gestión a cargo de la secretaría, fueron acabadamente investigadas, y en qué momento fueron desechadas, según tenga usted conocimiento?FOJA 76La segunda pregunta es la siguiente. A partir de su experiencia posterior sobre esta materia que usted ha relatado en esta comisión, y si tomáramos cinco o seis de los más grandes atentados, parecidos al que estamos analizando, que ocurrieron en edificios públicos y embajadas en distintas partes del mundo, ¿podría decirnos cómo concluyeron las respectivas investigaciones de acuerdo con la información de que dispone?Sr. BISORDI.- En cuanto a la primera pregunta, todas las pistas no se investigaron exhaustivamente durante mi gestión, porque muchas cosas quedaron pendientes, y luego continuó la Corte. Creo que ha hecho más cuerpos de investigación posteriormente que en el tiempo en que yo estuve, porque fueron muchos años más.Pueden haberme quedado cosas en el tintero, como lo que aquí señaló una señora diputada en relación con el tema del video de la Jihad islámica o el casette que había, a lo que por ahí no le prestamos en ese momento inmediata atención. Supongo que la Corte lo habrá hecho después. Es decir, fuimos atendiendo a lo que se iba presentando como más posible en cada momento. No estaban todas las medidas de investigación agotadas cuando yo me fui. Supongo que ahora tampoco, porque esto no está terminado.Ahora, con respecto a la otra pregunta, referida a los atentados en otras partes del mundo, sinceramente no soy un

FOJA 77experto en ese tema. No soy un conocedor exhaustivo de esta materia coma para decir cómo han terminado. Han ocurrido más que nada en Medio Oriente, aunque también los hubo en Europa. No sé si se han esclarecido todos estos atentados.Sinceramente , me parece que de la cantidad de atentados que se producen, los que se esclarecen siempre son una mínima parte. Es natural que así ocurra. Es difícil investigar estas cosas. Se puede saber quién lo cometió cuando reivindican bien el hecho. Generalmente, en los hechos terroristas tienen mucho que ver la autenticidad de las reivindicaciones se consiguen por medio de tareas de inteligencia, que no siempre son pruebas judicialmente útiles. Se puede tener una idea de cómo ha sido, pero probarlo judicialmente y con certeza es más difícil.Sr. TANONI.- ¿Dentro de la tecnología de seguridad del edificio había algún sistema de grabación de video?Sr. BISORDI.- Sí, doctor. Ese es otro de los puntos...Sr. TANONI.- ¿Se recuperó ese material?Sr. BISORDI.- No, porque según la Embajada de Israel... Eso se le preguntó expresamente, y decían que lo único que hacían era filmar pero no grabar. A nosotros nos interesabaFOJA 78Sobremanera ver eso, porque tenían montones de cámaras que apuntaban a la parte externa por razones de seguridad. Obviamente venían por monitores que tendrían internamente. Ellos contestaron que lamentablemente no podían acercar ningún video porque solamente filmaban para que observaran los guardias o el personal encargado de la seguridad, pero no se registraban las películas. Hubiera sido interesante porque ello tendría que haber demostrado sí o sí lo que ocurrió en el momento del hecho. Tendría que haberse visto la camioneta... Eso hubiera esclarecido el hecho notablemente, pero ellos dijeron que no lo tenían porque no lo grababan.Sr. TANONI.- ¿El equipamiento que cayó en manos de la secretaría está inventariado y sujeto a peritaje?Sr. BISORDI.- No. De ese equipamiento no quedó absolutamente nada, todo eso fue destruido, porque del lado donde ocurrió la explosión cayó totalmente el edificio; solamente quedó en pie un ala que daba sobre la calle Suipacha, junto a un edificio de departamentos en el que me parece que funcionaba la Embajada de Irlanda. Pero todo el resto cayó. No quedó ninguna cámara de video; todo se ha destruido totalmente.Sr. TANONI.- ¿Quién se hizo cargo de lo económico?
FOJA 79Sr. BISORDI.- Obviamente, la policía; también personal de seguridad de la Embajada de Israel. Vinieron en gran cantidad, eran personas que se identificaban con un chaleco amarillo actuaban recogiendo papeles y evidencias que estaban dentro de un edificio que se encontraba protegido por la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas.Sr. TANONI.- De lo que usted recuerda, aparte de la peluquería, ¿cuántos testigos más fueron citados a declarar del vecindario?Sr. BISORDI.- Otra persona que recuerdo era un arquitecto que trabajaba precisamente en el edificio al cual me he referido, que estaba en la calle Suipacha, al lado de la embajada, que había pasado momentos antes de la explosión, que incluso hizo un plano sobre lo que él creía que pudo haber pasado, de acuerdo con sus capacidades profesionales. Tampoco vio la camioneta y el hecho lo sorprendió en el ascensor del edificio, que estaba a la vuelta de la puerta donde habría explotado la bomba, si fue por la camioneta o adentro; puede ser una u otra hipótesis. De ahí habrá caminado este hombre cuarenta metros, entró en el edificio, iba hacia su oficina y ahí lo sorprendió la bomba en el ascensor, y él tampoco vio nada.FOJA 80Otro no recuerdo, pero habría que ver la causa. No había mucha gente que haya pasado por ahí. Me acuerdo de otro que era un portero de enfrente que daba una versión absolutamente incompatible con la forma de ocurrencia de los hechos, según la peritación, porque hablaba de una rural que habría venido a contramano. Es decir, vendría por la calle Suipacha desde el Bajo y habría doblado a contramano, pero luego se determinó que esa persona había sufrido un accidente y que podría tener defectos de percepción.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- La Presidencia agradece la colaboración del doctor Bisordi con la investigación de la comisión pero entiende que la cuestión se ha agotado y, por otro lado, ya están esperando los doctores Morán, Fappiano y los otros testigos que citamos a declarar.Para concluir la ronda de preguntas al doctor Bisordi tiene la palabra el señor diputado Jonson.Sr. JOHNSON.- En lo personal no dudo de la sinceridad del doctor Bisordi en sus declaraciones ante la comisión, pero me gustaría saber cuál es su carrera judicial y si tiene alguna experiencia en algún tribunal penal.Sr. BISORDI.- Llevo treinta y cinco años en la Justicia Penal. Ingresé como pinche en la Justicia Federal en 1967 y
FOJA 81Luego fui ascendiendo, siempre colaborando como empleado; luego trabajé como empleado en la Fiscalía, después fui secretario de Juzgado, secretario letrado de la Procuración y después, secretario de la Corte.Sr. JOHNSON.- Pregunto esto porque advierto que en esta investigación la Corte se avoca de oficio, en la persona del doctor Levene como instructor, sin que medie ningún medio de promoción de la acción penal. Y luego hay una delegación de los miembros de la Corte en la persona del doctor Levene para que se aboque a la instrucción. Pero lo que me parece reprochable e inconstitucional es que a fojas 7 se deleguen las tareas de investigación en un secretario.El día que en esta causa haya un defensor estoy seguro de que va a plantear la nulidad de todo lo que se ha hecho hasta aquí, porque el expediente está mal iniciado. Y la delegación que se hace en usted es una delegación formal, porque la policía sigue investigando.Cuando uno se avoca a la investigación tiene que asumirla, tiene que ser uno el que toma las pruebas, el que esté al frente de los testigos que prestan juramento de entregar toda la prueba, y no puede ser que la policía haya seguido investigando.Entonces, no ha habido un avocamiento de la Corte; ha sido meramente formal. Entonces, toda esta prueba que ha FOJA 82producido mal, en un futuro puede ser nulificada porque no está tomada conforme al debido proceso.Sr. BISORDI.- Creo que el avocamiento de la Corte no se produce en el momento inicial. Dada la magnitud de las cuestiones que estaban comprometidas, y precisamente por eso, la Constitución prevé que sea la Corte la que conduzca este tipo de investigaciones que son tan sensibles a las relaciones exteriores del país. Por eso el presidente de la Corte se hizo presente en el lugar del hecho inmediatamente después de ocurrido.Sr. JOHNSON.- Entiendo su argumento, pero hay mecanismos para llevar adelante la investigación.Sr. BISORDI.- No estoy aquí para defender al doctor Levene, quien tampoco podría ser enjuiciado por esto porque ha muerto, pero lo que él quiso fue demostrar el interés del órgano judicial en un caso de tamaña importancia presentándose al lugar del hecho. Pero no es que haya tomado intervención, porque usted ha visto que posteriormente a esa visita formal al lugar nosotros volvimos a la sede de la Corte para labrar el acta, que se reserva a la espera del sumario de prevención.

FOJA 83Sr. JOHNSON.- Más allá del tema procesal – que puede ser menor pero grave por sus consecuencias-, el asunto es que la policía ha seguido investigando y ha sido la que en definitiva ha llevado adelante la investigación desde sus comienzos.Eso surge, por lo menos, del primer cuerpo del expediente. Quiere decir que la Corte, dentro de la función jurisdiccional, no es la responsable de haber llevado adelante la investigación. De manera tal que cualquiera puede sospechar que así como ocurrió ese acontecimiento con el testigo que usted mencionó pueden haberse omitido pruebas importantísimas, como pueden haberse incorporado pruebas que nada tienen que ver con la hipótesis de investigación real del hecho. A eso va encaminado mi razonamiento.Sr. BISORDI.- Puede ser, como todo, no se puede evitar nunca. Usted, como juez que ha sido en un caso resonante, sabe bien cómo es la relación de los jueces con la policía.Sr. JOHNSON.- Por eso me preocupa.Sr. BISORDI.- No siempre es pasiva. Es un tema de toda la vida. En este caso, que se haya introducido pruebas falsas para desviar la investigación, sinceramente no lo creo. NoFOJA 84Creo que existan . Pero nunca puede decirse que no haya ocurrido.Sr. JOHNSON.- ¿Y prueba omitida?Sra. CARRIO.- Toda.Sr. JOHNSON.- Como manejaban ellos la investigación, es más fácil que haya prueba omitida que prueba falsa. Ellos disponían qué incorporaban y qué no.Sr. BISORDI.- Ahora usted vio que lo controlan por medio del fiscal. Pero en aquel tiempo, el Código de Procedimientos antiguo tenía ese problema que todo el mundo achacaba y que luego fue eliminado con la reforma. En ese tiempo el juez de instrucción era parte en la investigación, porque podía iniciarla de oficio. Era un criterio antiguo, pero se utilizó durante más de cien años. Más o menos se siguió la tónica de lo que siempre se hizo en el fuero de Buenos Aires.Usted proviene de una provincia que ha liderado el movimiento de reforma procesal y en la cual tienen un criterio distinto, porque divide mejor la función de acusar y de juzgar. Esto luego fue plasmado por obra e impulso del doctor Levene. Siguió en su reforma el Código de Córdoba de Vélez Mariconde y Soler del año 1939, como todos conocemos.
FOJA 85La reforma se conoce como los códigos modernos , que ahora son antiguos, pero que lo fueron en su momento. En Córdoba ahora hay otro sistema, así como también en Tucumán y otras provincias que van liderando movimientos de reforma procesal.Pero en aquellos tiempos, doctor Jonson, no era infrecuente, sobre todo en esta clase de causas importantes – por razones de que no se contaba, aunque sé que ahora en Córdoba está instrumentada la policía judicial- que hubiera un manejo más cercano de los fiscales con la policía, cosa que no existía en la Capital durante toda nuestra experiencia. Y por eso se modificó.En general, las tareas de prevención siempre fueron asumidas por la policía y cuando cesaba la prevención se avocaba el juez de instrucción y continuaba. Eso sin perjuicio de que todas las medidas que iba tomando la prevención se hacían en consulta con el órgano jurisdiccional, fuera por medio de la persona del juez o del secretario – por delegación del juez,- para aprobar los temperamentos que adoptaba la fuerza policial en tarea preventiva. Así era el sistema en aquella época. Puede ser cuestionable, pero era la que se acostumbraba hacer.Sr. JOHNSON.- No es mi ánimo ni mi intención demorar a la comisión en este tema, pero en ningún procedimiento el juez puede delegar en el secretario el tema investigativo. UnaFOJA 86Vez asumido un sumario de investigación, volverlo a la policía, delegando funciones en ella...Sr. FALU.- Pido la palabra para una moción de orden.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado Falu.Sr. FALU.-Señor presidente: no podemos entrar en discusiones doctrinarias, así que si no hay más preguntas sobre la Embajada de Israel...Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Acabamos de terminar, señor diputado, pero no sé si el doctor Bisordi quiere agregar algo.Sr. BISORDI.- No sé si quieren saber algo más. Yo siempre estoy a disposición. He dicho mi verdad acá; creo haber hablado con toda sinceridad y he expuesto mi punto de vista con toda libertad y en un marco de mucho respeto de parte de todos los señores legisladores, a quienes les agradezco que me hayan hecho llevadero un momento que es difícil. Normalmente uno nunca está del lado del declarante, pero tampoco me ha preocupado ni me intranquiliza, porque más allá de mis errores tengo la conciencia tranquila sobre esto.

FOJA 87Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Le voy a solicitar al doctor Bisordi que firme el acta de comparecencia, y vuelvo a agradecerle por su amabilidad, porque siempre estuvo presto a concurrir a prestar declaración, aun cuando esto se hizo con mucha celeridad, porque hubo distintas interpretaciones acerca del reglamento de la Cámara y del Código de Procesamientos. Sin embargo, estuvo siempre en tiempo y forma.Se retira de la sala el doctor Bisordi.

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viernes, 13 de marzo de 2009

11 de septiembre: una provocación mundial



El punto de vista de un general ruso



por General Leonid Ivashov*

11 de marzo de 2009



El General ruso retirado Leonid Ivashov, antiguo jefe de las Fuerzas Armadas de Rusia, es una de las personas mejores informadas en el mundo, no sólo por el importante cargo que ocupó y que le permitió de gozar una serie de sofisticadas herramientas: satélites artificiales, inteligencia militar, equipo de analistas y otras redes de informaciones secretas o confidenciales, sino porque también hoy en día es vicepresidente de la Academia de Geopolítica en Moscú. Pero lo más destacado del General Ivashov es su transparencia y sinceridad al momento de hablar de problemas políticos de poder mundial que están afectando la Humanidad y que otras personas de su condición guardarían silencio por razones de Estado.
La experiencia de la humanidad demuestra que el terrorismo aparece donde quiera que se produce una agravación de las contradicciones en un momento determinado, donde las relaciones comienzan a degradarse en el seno de la sociedad y donde el orden social sufre cambios, allí donde surge la inestabilidad política, económica y social, donde se liberan potenciales de agresividad, donde decaen los valores morales, donde triunfan el cinismo y el nihilismo, donde se legalizan los vicios y donde la criminalidad se desarrolla aceleradamente.
Los procesos ligados a la globalización crean condiciones favorables para esos fenómenos, extremadamente peligrosos. Provocan una nueva división del mapa geopolítico del mundo, una redistribución de los recursos del planeta, violan la soberanía y borran las fronteras de los Estados, desmantelan el derecho internacional, acaban con la diversidad cultural, empobrecen la vida espiritual y moral.
Pienso que hoy en día podemos hablar de una crisis sistémica de la civilización humana. Esta se manifiesta de forma particularmente aguda en el plano de la interpretación filosófica de la vida. Sus manifestaciones más espectaculares tienen que ver con el sentido que se atribuye a la vida, a la economía y al campo de la seguridad internacional.
La ausencia de nuevas ideas filosóficas, la crisis moral y espiritual, la deformación de la percepción del mundo, la difusión de fenómenos amorales contrarios a la tradición, la competencia por el enriquecimiento ilimitado y el poder, la crueldad, llevan la humanidad a la decadencia y quizás a la catástrofe.
La inquietud, así como la falta de perspectivas de vida y de desarrollo en la que se ven sumidos muchos pueblos y Estados constituyen un importante factor de inestabilidad mundial.
La esencia de la crisis económica se manifiesta en la lucha implacable por los recursos naturales, en los esfuerzos que despliegan las grandes potencias mundiales, sobre todo los Estados Unidos de América, así como algunas empresas multinacionales para someter a sus intereses los sistemas económicos de otros Estados y tomar el control de los recursos del planeta, sobre todo el de las fuentes de aprovisionamiento en hidrocarburos.
La destrucción del modelo multipolar que garantizaba el equilibrio de fuerzas en el mundo provocó también la destrucción del sistema de seguridad internacional, de las normas y principios que regían las relaciones entre los Estados, y la del papel de la ONU y de su Consejo de Seguridad.
Hoy por hoy Estados Unidos se arroga el derecho de decidir el destino de otros Estados, de cometer actos de agresión, de someter los principios de la Carta de las Naciones Unidas a su propia legislación. Fueron precisamente los países occidentales quienes, mediante sus acciones y agresiones contra la República Federativa de Yugoslavia e Irak y al permitir de forma evidente la agresión israelí contra el Líbano, amenazando a Siria, Irán y otros países, liberaron un enorme energía de resistencia, de venganza y de extremismo, energía que reforzó el potencial del terror antes de volverse, como un bumerang, contra el propio Occidente.
El análisis de la esencia de los procesos de globalización, así como de las doctrinas políticas y militares de Estados Unidos, demuestra el terrorismo favorece la realización de los objetivos de dominación mundial y la sumisión de los Estados a los intereses de la oligarquía mundial. Eso significa que (el terrorismo) no constituye por sí mismo un actor de la política mundial sino un simple instrumento, el medio para instaurar un nuevo orden unipolar con un centro de mando mundial único, para borrar las fronteras nacionales y garantizar el dominio de una nueva élite mundial. Es precisamente esta última el principal actor del terrorismo internacional, su ideólogo y su “padrino”.
También es ella la que se esfuerza por dirigir el terrorismo contra otros Estados, incluyendo a Rusia.
El principal blanco de la nueva élite mundial es la realidad natural, tradicional, histórica y cultural que sentó las bases del sistema de relaciones entre los Estados, de la organización de la civilización humana en Estados nacionales, de la identidad nacional.
El actual terrorismo internacional es un fenómeno que consiste, para estructuras gubernamentales y no gubernamentales, en utilizar el terror como medio de alcanzar objetivos políticos aterrorizando, desestabilizando a la población en el plano socio-sicológico, desmotivando las estructuras del poder del Estado y creando condiciones que permitan manipular la política del Estado y el comportamiento de la ciudadanía. El terrorismo es un medio de hacer la guerra de manera diferente, no convencional. Simultáneamente, el terrorismo, conjugado con los medios [de difusión], se comporta como un sistema de control de los procesos mundiales.
Es precisamente la simbiosis entre los medios [de difusión] y el terror lo que crea las condiciones favorables a grandes trastornos en la política mundial y en la realidad existente.
Si se examinan en ese contexto los hechos ocurridos en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, podemos llegar a las siguientes conclusiones:
El atentado terrorista contra las torres gemelas del World Trade Center modificó el curso de la historia mundial destruyendo definitivamente el orden mundial resultante de los acuerdos Yalta-Potsdam;
Desató las manos a Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel, permitiéndoles realizar acciones contra otros países en abierta violación de las reglas de la ONU y de los acuerdos internacionales;
Estimuló el desarrollo del terrorismo internacional. Por otro lado, el terrorismo se presenta como un instrumento radical de resistencia a los procesos de globalización, como un medio de lucha de liberación nacional, de separatismo, como un medio para resolver los conflictos entre las naciones y las religiones y como un instrumento de lucha económica y política.
En Afganistán, en Kosovo, en Asia Central, en el Medio Oriente y en el Cáucaso, comprobamos que el terror sirve también para proteger a narcotraficantes, desestabilizando sus zonas de paso.
Está comprobado que en un contexto de crisis sistémica mundial el terror se ha convertido en una especie de cultura de la muerte, en la cultura de nuestra cotidianidad. Irrumpe en la próspera Europa, atormenta a Rusia, sacude el Medio Oriente y el este de Asia. Hace que la comunidad internacional se vuelva adicta a la injerencia violenta e ilegal en los asuntos internos de los Estados y a la destrucción del sistema de seguridad internacional. El terror engendra el culto de la fuerza y somete a esta la política, el comportamiento de los gobiernos y el de la población.
Lo más espantoso es que el terrorismo tiene mucho futuro debido a la nueva espiral de guerra que hoy se perfila por la redistribución de los recursos mundiales y por el control de las zonas claves del planeta. Dentro de la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos, aprobada este año por el congreso estadounidense, el objetivo abiertamente declarado de la política de Washington es «garantizar el acceso a las regiones claves del mundo, a las comunicaciones estratégicas y a los recursos mundiales», teniendo como medio para lograrlo la realización de golpes preventivos contra cualquier país. Desde el punto de vista del congreso, Estados Unidos puede entonces adoptar una doctrina de golpes nucleares preventivos, que tiene mucho de terrorismo nuclear. Ello implica la utilización a gran escala de sustancias nocivas y de armas de destrucción masiva. No habrá escrúpulos a la hora de determinar los medios a emplear para responder a un ataque. Sólo será cuestión de escoger los medios.
La provocación mediante un acto de terrorismo se convierte en un medio para alcanzar objetivos políticos a escala global, regional o local. Así fue como una provocación organizada en la localidad de Rachic (en Kosovo, Serbia) acabó dando lugar al cambio de régimen político en Serbia y al derrumbe de la República Federativa de Yugoslavia, mientras que servía de pretexto a la agresión de la OTAN y a la separación de Kosovo de Serbia. Se trata en ese caso de una provocación a escala regional. Lo mismo se puede decir de la reciente provocación que dio lugar a la agresión de Israel contra el Líbano, en julio de 2006.
Las explosiones en el metro de Londres, los desórdenes de Paris en 2005-2006, son provocaciones locales que tuvieron repercusiones en la política y en la opinión pública en Gran Bretaña y en Francia.
Detrás de prácticamente cada acto de terrorismo se esconden fuerzas políticas poderosas, empresas transnacionales o estructuras criminales con objetivos precisos. Y casi todos los actos terroristas, con excepción de las actividades de liberación nacional, son en realidad provocaciones. Incluso en el caso de Irak, las explosiones en las mezquitas sunnitas y chiítas no son más provocaciones organizadas según el principio «divide y vencerás». Lo mismo sucede con la toma de rehenes y el asesinato de miembros de la misión diplomática rusa en Bagdad.
El acto terrorista cometido con fines provocativos es tan antiguo como la humanidad misma. Provocaciones terroristas sirvieron precisamente como pretexto para el desencadenamiento de las dos guerras mundiales. Los sucesos del 11 de septiembre de 2001 constituyen una provocación mundial. Se puede hablar incluso de una operación a escala mundial. Las operaciones de este tipo generalmente permiten resolver varios problemas mundiales a la vez. Se pueden definir de la siguiente manera:
1. La oligarquía financiera mundial y Estados Unidos obtuvieron el derecho no formal de recurrir a la fuerza contra cualquier Estado.
2. El papel del Consejo de Seguridad se devaluó. Actualmente desempeña cada vez más a menudo el papel de organización criminal cómplice del agresor y aliado de la nueva dictadura fascista mundial.
3. Gracias a la provocación del 11 de septiembre, Estados Unidos consolidó su monopolio mundial y obtuvo acceso a cualquier región del mundo así como a sus recursos.
El desarrollo de una operación-provocación cuenta siempre con la obligada presencia de 3 elementos: el que ordena que se realice, el organizador y el que la ejecuta.
En el caso de la provocación del 11 de septiembre, y contrariamente a la opinión dominante, «Al Qaeda» no podía ordenar su realización, ni organizarla ya que no disponía de los recursos financieros (enormes) que exigiría una acción de tanta envergadura.
Todas las operaciones que ha realizado esa organización son acciones de tipo local y bastante primitivas. No dispone de los recursos humanos, de una red de agentes lo suficientemente desarrollada en territorio estadounidense, que le permitirían penetrar las decenas de estructuras públicas y privadas que garantizan el funcionamiento de los transportes aéreos y que velan por su seguridad. Por consiguiente, Al Qaeda no podría haber sido el organizador de esa operación (si no ¿de qué sirven el FBI y la CIA?). En cambio, sí puede haber sido un simple ejecutante de este acto terrorista.
En mi opinión, puede haber sido la oligarquía financiera mundial la que ordenó la realización de esa provocación, para instaurar de una vez y por todas «la dictadura fascista mundial de los bancos» (expresión del conocido economista estadounidense Lyndon Larouche) y para garantizar el control de los limitados recursos mundiales en materia de hidrocarburos.
Se trataría además de garantizar para sí misma el predominio mundial por largo tiempo. La invasión de Afganistán, país rico en yacimientos de gas, la de Irak y quizás también la de Irán, países que cuentan con reservas de petróleo de nivel mundial, así como la instauración de un control militar sobre las estratégicas vías de transporte del petróleo y el radical aumento de precio de este último son todos consecuencias de los sucesos del 11 de septiembre de 2001.
El organizador de la operación puede haber sido un consorcio bien organizado y abundantemente financiado y compuesto de representantes (antiguos y actuales) de los servicios secretos, de organizaciones masónicas y de empleados de los transportes aéreos. La cobertura mediática y jurídica la garantizaron órganos de prensa, juristas y políticos a sueldo. Los ejecutores fueron escogidos en función de su origen étnico en la región que posee los recursos naturales de importancia mundial. La operación se realizó con éxito, los objetivos fueron alcanzados.
La expresión «terrorismo internacional», como principal amenaza para la humanidad, irrumpió en el diario quehacer político y social. Esa amenaza se identifica con la persona de un islamista, ciudadano de un país que dispone de enormes recursos en materia de hidrocarburos. Se ha destruido el sistema internacional construido en la época en que el mundo era bipolar y se han alterado las nociones de agresión, de terrorismo de Estado y de derecho a la defensa.
El derecho de los pueblos a la resistencia ante la agresión y frente a las actividades subversivas de los servicios secretos extranjeros así como el derecho a la defensa de sus intereses nacionales está siendo pisoteado. En cambio, se confieren todas las garantías a las fuerzas que tratan de instaurar una dictadura mundial y de dominar el mundo.
Pero la guerra mundial no ha terminado aún. La provocaron el 11 de septiembre de 2001 y no es más que el preludio de grandes sucesos que están por ocurrir.


General Leonid Ivashov
El general retirado Leonid Ivashov fue jefe de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia, hoy vicepresidente de la Academia de Problemas Geopolíticos. Fue jefe del departamento de Asuntos Generales del Ministerio de Defensa de la Unión Soviética, secretario del Consejo de Ministros de Defensa de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), jefe del Departamento de Cooperación Militar del Ministerio de Defensa de la Federación Rusa. El 11 de septiembre de 2001 ocupaba el cargo de jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas.
Los artículos de esta autora o autor
Texto inédito en castellano. Fuente: Red Voltaire / Agencia IPI. Traducción Red Voltaire.

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Estrategia ciudadana contra el apartheid y la guerra

Tres ideas simples para poner fin al apoyo político a los crímenes israelíes
por Jean Bricmont

10 de marzo de 2009

Mientras Israel prosigue sus bombardeos contra la población palestina y los paramilitares del general Mohamed Dahlan esperan en la frontera egipcia la orden de penetrar en Gaza para masacrar a las familias del Hamas, la opinión pública europea se siente impotente. A pesar de su envergadura, las manifestaciones siguen sin tener impacto en la actitud de los responsables políticos. El profesor Jean Bricmont propone una estrategia simple para cambiar la correlación de fuerzas en Europa y poner fin al apoyo del que goza el régimen del apartheid israelí.

Somos sin dudas millones los que estamos siendo en estos días testigos, indignados e impotentes, de la destrucción de Gaza, mientras que tenemos que soportar además el discurso mediático sobre la «respuesta al terrorismo» y el «derecho de Israel a defenderse». Pero, como señala el periodista británico Robert Fisk, los que lanzan cohetes contra el sur de Israel son, a menudo, los descendientes de las habitantes de esa misma región, de la que sus antecesores fueron expulsados en 1948 [1]. Mientras no se reconozca esa realidad fundamental ni se repare esa injusticia, nada serio se habrá dicho o hecho a favor de la paz.
Pero, ¿qué hacer? ¿Organizar nuevos diálogos entre judíos progresistas y musulmanes moderados? ¿Esperar que aparezca una nueva iniciativa de paz? ¿O esperar aún por nuevas declaraciones de los ministros de la Unión Europea?
¿Acaso no han durado ya lo suficiente todas esas comedias? Los que quieren hacer algo sustentan a menudo exigencias irrealistas: pedir la creación de un tribunal internacional que juzgue a los criminales de guerra israelíes o solicitar una intervención eficaz de la ONU o de la Unión Europea. Todo el mundo sabe perfectamente que nada de eso sucederá, por ejemplo, porque los tribunales internacionales no hacen más que reflejar la correlación de fuerzas existente en el mundo, que es actualmente favorable a Israel. Lo que tenemos que cambiar es la correlación de fuerzas y eso sólo puede hacerse poco a poco. Es cierto que el problema de Gaza es «urgente», pero es cierto también que si nada puede hacerse hoy en día, es precisamente porque el paciente trabajo que había que realizar en el pasado no se hizo.
Dos de las proposiciones aquí expuestas se sitúan en el plano ideológico y la otra en el plano práctico.
1. Deshacerse de la ilusión de que Israel es «útil»
Mucha gente, sobre en el seno de la izquierda, siguen creyendo que Israel no es más que peón en la estrategia estadounidense, capitalista o imperialista, de control del Medio Oriente. Eso es totalmente falso. Israel no es útil prácticamente para nadie, a no ser con excepción de sus propias fantasías de dominación. No hay petróleo ni en Israel ni en Líbano. Las llamadas guerras del petróleo, de 1991 y de 2003, las realizó Estados Unidos sin ayuda alguna de parte de Israel y, en 1991, con el pedido explícito por parte de Estados Unidos de que no hubiera intervención israelí, para evitar el derrumbe de la coalición árabe que Washington había forjado. O sea que, el papel de Israel como «aliado estratégico» no fue precisamente brillante.
No cabe la menor duda de que las petromonarquías prooccidentales y los regímenes árabes «moderados» consideran una catástrofe que Israel siga ocupando las tierras palestinas, lo cual radicaliza a buena parte de la población de dichas tierras. Es Israel, con sus políticas absurdas, quien provocó el surgimiento del Hezbollah y del Hamas, además el responsable indirecto de buena parte del fortalecimiento del «islamismo radical».
Es necesario entender también que los capitalistas en su conjunto (porque no todos son fabricantes de armas) se benefician más con la paz que con la guerra. No hay más que ver las fortunas que los capitalistas occidentales amasaron en China y en Vietnam después del restablecimiento de la paz en esos países, en contraste con la época de Mao y con la de la guerra de Vietnam. A los capitalistas no les importa qué «pueblo» tiene a Jerusalén como «capital eterna» y si hubiera paz irían corriendo a Cisjordania y a Gaza para explotar allí una fuerza de trabajo calificada que carece de muchos otros medios de subsistencia. Finalmente, cualquier estadounidense preocupado por la influencia mundial de su país es capaz de darse cuenta de que ganarse la enemistad de mil millones de musulmanes por satisfacer los caprichos de Israel no es precisamente una inversión racional en términos de futuro [2].
Son a menudo los que se consideran marxistas quienes se niegan a ver en el apoyo a Israel una simple emanación de fenómenos generales como el capitalismo o el imperialismo (el propio Marx era muchos menos cuadrado en cuanto a la cuestión del reduccionismo económico). Mantener ese tipo de posición no ayudará en nada al pueblo palestino. El sistema capitalista, nos guste o no, es demasiado fuerte como para depender de forma significativa de la ocupación de Cisjordania. La salud del capitalismo como sistema es, por cierto, muy buena en Sudáfrica a pesar del desmantelamiento del régimen del apartheid.
2. Liberar la palabra de los no judíos sobre la cuestión palestina
Si los intereses económicos o estratégicos no son la razón principal del apoyo a Israel, ¿qué explica entonces el silencio y la complicidad? Se puede pensar en la indiferencia hacia hechos que están sucediendo «allá lejos». Esto puede resultar cierto en lo que concierne a la mayoría de la población, pero no en lo tocante al medio intelectual dominante, rebosante de críticas hacia Venezuela, Cuba, Sudán, Irán, el Hezbollah, el Hamas, Siria, el Islam, Serbia, Rusia o China. Sobre todos esos temas son comunes y aceptadas hasta las más burdas exageraciones.
Otra explicación de la indulgencia hacia Israel es la «culpabilidad» occidental en lo tocante a las persecuciones antisemitas del pasado, en particular en los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Sobre ese tema, se señala a veces que los palestinos no tienen la culpa de aquellos horrores y que no deben pagar por los crímenes de otros, lo cual es totalmente cierto. Pero lo que casi nunca se dice a pesar de ser evidente es que la inmensa mayoría de los franceses, de los alemanes o de los sacerdotes católicos de hoy en día son tan inocentes como los palestinos de lo que pasó durante aquella guerra, por la simple razón de que nacieron después o de que eran niños. Ya en 1945 la noción de culpabilidad colectiva era algo altamente discutible, pero la idea de transferir esa culpabilidad a los descendientes es una noción casi religiosa.
Resulta además curioso que fuera precisamente en la época en que la iglesia católica renunciaba a la noción de pueblo asesino de Jesús cuando se empezó a imponer la noción de responsabilidad casi universal por el exterminio de los judíos. Lo que sucede es que esa «culpabilidad» sirve de justificación a una enorme hipocresía. Se supone que nosotros tenemos que sentirnos culpables de crímenes cometidos en el pasado, crímenes que ya no podemos evitar, mientras que prácticamente no debemos sentirnos culpables por los crímenes que nuestros aliados estadounidenses e israelíes están cometiendo hoy en día, ante nuestros ojos, y sobre los cuales pudiéramos, como mínimo, expresar nuestro desacuerdo.
Y, aunque se dice constantemente que el recuerdo del holocausto no debe servir de justificación a la política israelí, resulta evidente que es precisamente entre las poblaciones más culpabilizadas por ese recuerdo (alemanes, franceses y católicos) que el silencio es más absoluto (cuando sucede lo contrario entre las poblaciones negras y árabes y entre los británicos).
Lo anterior es una banalidad, pero se trata de una banalidad que no resulta fácil de decir. A pesar de ello, hay que repetirla hasta que se reconozca ese hecho, si queremos que los no judíos puedan expresarse libremente sobre la cuestión palestina. Quizás el slogan más apropiado para las manifestaciones sobre Palestina no sea «Todos somos palestinos», slogan lleno de buenas intenciones pero que no refleja en lo absoluto la realidad de nuestra situación o de la situación de los palestinos, sino «Nosotros no somos culpables del holocausto», algo que sí tenemos en común con los palestinos.
Pero la principal razón del silencio no puede ser solamente la culpabilidad, precisamente porque esta última es muy artificial, sino el miedo. Miedo a la calumnia, a la difamación o a los juicios, cuya única acusación es siempre la misma: el antisemitismo. Si no está usted convencido de esto último, busque a un periodista, un político o un editor, enciérrense juntos en una habitación donde él pueda verificar que no hay ni cámara escondida ni micrófonos y pregúntele si él dice abiertamente todo lo que realmente piensa de Israel. Y si responde que no (que es en mi opinión la respuesta más probable), pregúntele entonces por qué se calla. ¿Por miedo a perjudicar los intereses de los capitalistas en Cisjordania? ¿A debilitar el imperialismo estadounidense? ¿A afectar el aprovisionamiento en petróleo o los precios del crudo? ¿O más bien por miedo a las organizaciones sionistas, a tener que arrostrar sus persecuciones y calumnias?
Me parece evidente, luego de decenas de discusiones con personas de origen no judío, que la respuesta correcta es la última. Es por miedo a ser tildado de antisemita que no se dice lo que se piensa del Estado que se proclama a sí mismo como «Estado judío». Ese sentimiento se refuerza más aún por el hecho que la mayoría de la gente que se estremecen ante la política israelí sienten verdadero horror por lo sucedido durante la Segunda Guerra Mundial y son realmente hostiles al antisemitismo.
Debido a lo anterior, casi todo el mundo ha interiorizado la idea de que el discurso sobre Israel, más aún, sobre las organizaciones sionistas, constituye un inviolable tabú, y eso es lo que mantiene un clima de miedo generalizado. Es importante señalar que los mismos que, en privado, imparten «consejos de amigo» (¡Cuidado! No mezclen las cosas, no exageren, islamismo…, extrema derecha…, Dieudonné, etc.) generalmente son los primeros que declaran en público que no tienen miedo de nada y que las presiones no existen. Lo hacen, por supuesto, porque reconocer la existencia del miedo sería la mejor manera de empezar a liberarse de él. Por consiguiente, lo primero que hay que hacer es luchar contra ese miedo. Eso es algo que no siempre entienden los militantes de la causa palestina ya que, dada la naturaleza misma de su propia acción, ellos demuestran que no tienen miedo.
Se trata a menudo de gente muy dedicada y que no busca posición alguna de poder en el seno de la sociedad. Pero deberían ponerse en el lugar de los que ocupan o esperan ocupar ese tipo de posiciones (gente que está, por tanto, en posición de influir sobre las decisiones políticas) y que, precisamente debido a sus ambiciones, es vulnerable a la intimidación. El único medio de actuar es crear un clima de «desintimidación» apoyando a cada político, a cada periodista, a cada escritor que se atreva a escribir una frase, una palabra, una coma de crítica a Israel. Y hay que hacerlo con todos, sin limitarse a apoyar solamente a los que tienen posiciones «correctas» sobre otros temas (según el eje izquierda-derecha) o a los que asumen posiciones «perfectas» sobre el conflicto.
Para terminar, más que hablar de «apoyo» a la causa palestina, como hacen muchas organizaciones, apoyo al que, por muy doloroso que parezca, nunca se adherirá la mayoría de la población de nuestros países, habría que presentar la cuestión palestina a la luz de los intereses bien entendidos de Francia y de Europa. Efectivamente, nosotros no tenemos ninguna razón para enemistarnos con el mundo árabe y musulmán o asistir al aumento del odio contra Occidente y para nosotros resulta catastrófico el surgimiento de un conflicto suplementario con la parte de la población «proveniente de la inmigración» que, a menudo, simpatiza con los palestinos.
En ese sentido, hay que subrayar que no fue predicando un apoyo irrestricto a Israel que los sionistas obtuvieron sus logros sino más bien gracias a un lento trabajo de identificación entre la defensa de Occidente (en cuanto al aprovisionamiento en petróleo y la lucha contra el islamismo) y la del propio Israel (resulta por cierto deplorable que muchos discursos de izquierda sobre la utilidad de Israel en el control del petróleo así como discursos laicos sobre el Islam continúen reforzando esa identificación).
3. En cuanto a las iniciativas prácticas, pueden resumirse en tres letras: BDS (boicot, desinversión, sanciones)
La mayoría de las organizaciones propalestinas exigen la adopción de sanciones [3] pero, como ese tipo de medidas es prerrogativa de los Estados, todo el mundo sabe que eso no se hará a corto plazo. Las medidas de desinversión pueden ser adoptadas por organizaciones poseedoras de fondos que invertir (sindicatos, iglesias), y la decisión compete entonces a sus propios miembros, o por empresas que colaboran estrechamente con Israel y que únicamente cambiarán su política como consecuencia de acciones de boicot, lo cual nos conduce a la discusión de esa forma de acción, que apunta no sólo a los productos israelíes sino también a las instituciones culturales y académicas de ese Estado [4].
Hay que señalar que esa práctica fue utilizada contra Sudáfrica y que las dos situaciones son muy parecidas: el régimen del apartheid e Israel son (o eran) «legados» del colonialismo europeo que (contrariamente a la mayoría de la opinión pública aquí en Europa) no aceptan que esa forma de dominación es cosa del pasado. Las ideologías racistas subyacentes en ambos proyectos resultan insoportables para la mayoría de la humanidad y crean interminables odios y conflictos. Se puede decir incluso que Israel no es más que otra Sudáfrica a la que se ha agregado la explotación de la memoria del holocausto.
En el caso del boicot cultural y académico, existe a veces la objeción de que hay víctimas inocentes, gente con buenas intenciones, que desea la paz, etc., argumento ya utilizado por cierto en la época de Sudáfrica (y pudiera utilizarse el mismo argumento a favor de los trabajadores de las empresas víctimas del boicot económico). Pero el propio Israel reconoce que hay víctimas inocentes en Gaza, lo cual no le impide continuar la matanza. Nosotros no proponemos matar a nadie. El boicot es una acción perfectamente ciudadana y no violenta. Sólo que hasta ese tipo de acción puede provocar daños colaterales –en este caso, los artistas y científicos bien intencionados que serían víctimas del boicot.
Ese tipo de acción es comparable a la objeción de conciencia ligada al servicio militar o a la acción de desobediencia civil –Israel no respeta ninguna de las resoluciones de la ONU que tienen que ver con su caso, y nuestros gobiernos, en vez de tomar medidas para forzar la aplicación de dichas medidas, no hacen más que fortalecer sus vínculos con Israel. Como ciudadanos (cuya opinión, aunque no se oiga, es probablemente mayoritaria o seguramente lo sería si pudiera establecerse un debate abierto) nosotros tenemos derecho a decir NO.
Lo importante en las sanciones, específicamente en el plano cultural, es precisamente su aspecto simbólico (más que el aspecto económico). Es como decir a nuestros gobiernos que no aceptamos su política [de cooperación con Israel] et, a fin de cuentas, es una forma de decirle a Israel que es lo que ha escogido ser: un Estado que se ha puesto al margen de la ley internacional.
Un argumento frecuente contra el boicot es que lo rechazan israelíes progresistas y algunos palestinos «moderados» (aunque tiene el apoyo de la mayoría de la sociedad civil palestina). Pero no se trata en este caso de saber lo que ellos quieren, sino de qué política exterior queremos nosotros para nuestros propios países. El conflicto israelí-árabe va más allá del ámbito local y alcanza una resonancia mundial. Tiene que ver incluso con la cuestión fundamental del respeto del derecho internacional. Nosotros, como habitantes de Occidente, podemos perfectamente querer unirnos al resto del mundo, que rechaza la barbarie israelí, y eso es ya razón suficiente a favor del boicot.
Jean Bricmont
Figura destacada del movimiento antiimperialista, Jean Bricmont es profesor de física teórica en la Universidad de Lovaina (Bélgica). Acaba de publicar Impérialisme humanitaire. Droits de l’homme, droit d’ingérence, droit du plus fort ? (Éditions Aden, 2005).
Los artículos de esta autora o autor
1] «Remettre dans son contexte le tir de représailles sur Najd (Sderot)», por Um Khalil, The International Solidarity Movement, 15 de noviembre de 2006.
[2] Para una discusión más detallada sobre las verdaderas razones de la ayuda estadounidense a Israel, ver John J. Mearsheimer, Stephen M. Walt, Le lobby pro-israélien et la politique étrangère américaine, La Découverte, 2007.
[3] «Cessons de tergiverser: il faut boycotter Israël, tout de suite!», por Virginia Tilley; «Aucun État n’a le droit d’exister comme État raciste», entrevista con Omar Barghouti; Réseau Voltaire, 6 de septiembre de 2006, 6 de diciembre de 2007.
[4] Ver, de Naomi Klein, «Israel: Boycott, Divest, Sanction», que aporta una excelente respuesta a las principales objeciones sobre esa táctica (The Nation, 26 de enero de 2009.

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sábado, 7 de marzo de 2009

Estados Unidos juega en Polonia la carta de los misiles Patriot





Andrei Fediashin (RIA NOVOSTI)

3 de marzo de 2009


Por lo visto, la Administración del presidente estadounidense Barack Obama se prepara para vender a Rusia a un precio bastante elevado la negativa de emplazar en el territorio de la república Checa y de Polonia elementos del su sistema nacional antimisiles DAM.
Por lo visto, la Administración del presidente estadounidense Barack Obama se prepara para vender a Rusia a un precio bastante elevado la negativa de emplazar en el territorio de la república Checa y de Polonia elementos del su sistema nacional antimisiles DAM.La Administración del presidente anterior George W. Bush tenía planes de instalar para el año 2013 diez cohetes interceptores en Polonia y una central de radar en la República Checa para contener supuestos ataques con misiles lanzados desde Irán.Obama todavía no ha anulado los planes de Bush, pero a nivel oficial, que dice que esa iniciativa se encuentran en una fase de "reconsideración", en el sentido de que hay que analizar con detalle su eficacia y la necesidad real de su emplazamiento y también una revisión desde el punto de vista de su justificación económica.En el lenguaje de la Casa Blanca o del Departamento de Estado, esa anunciada "reconsideración" puede significar prácticamente cualquier cosa.Desde la renuncia definitiva a los planes de la DAM en Europa o su ratificación y realización completa o parcial.Aunque queda también una tercera variante que se traduce en las posibles ventajas que se pueden obtener de la renuncia de los planes de la Administración anterior sobre todo si esas ventajas compensan los gastos realizados.La reciente visita de tres días a Washington del Ministro de Asuntos Exteriores de Polonia Radoslaw Sikorski indican de que la Casa Blanca ha optado por probar la tercera variante.Al concluir conversaciones con la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton el 25 de febrero, Sikorski declaró que independientemente de que EEUU instale o no los diez misiles interceptores en el territorio de su país, en Polonia se instalarán baterías con misiles Patriot, análogos a los sistemas de defensa antiaérea y antimisiles rusos S-300.Todavía bajo el mandato del ex presidente Bush en agosto del año pasado, en Varsovia se firmó el acuerdo correspondiente para el emplazamiento de Patriot en el norte de Polonia, cerca a la localidad de Redzikovo, a cuatro kilómetros de la ciudad de Slupsk, donde se instalarán los cohetes interceptores de la DAM.La propuesta de instalar en Polonia baterías con misiles fue promovida más que todo por el Gobierno polaco argumentando la necesidad de medidas adicionales de defensa para su país y también para los misiles interceptores de la DAM, que supuestamente, quedarían vulnerables ante posibles ataques.Tras firmar los acuerdos, las partes acordaron que las baterías con misiles Patriot serán trasladadas desde Alemania, en una primera etapa en régimen temporal.Es necesario destacar que la información sobre el emplazamiento de los Patriot en Polonia (independientemente de la DAM) proviene exclusivamente de la parte polaca.Incluso antes, el Ministerio de Defensa de Polonia informó que los Patriot serán emplazados temporalmente hasta el año 2013 y después de esa fecha permanecerán en el territorio polaco de forma definitiva y se suspenderá el traslado de ese armamento desde Alemania.Después de la visita de ministro polaco a Washington, ninguna fuente oficial de la secretaria de Estado o del Pentágono confirmó o desmintió las declaraciones de Sikorski.Para el Gobierno polaco, el emplazamiento de la DAM y los misiles Patriot es un asunto ventajoso desde punto de vista económico, porque en las negociaciones sobre la autorización para emplazar los cohetes interceptores de la DAM en su territorio, los polacos pidieron 20 millones de dólares para modernizar sus Fuerzas Armadas y ahora en condiciones de crisis es mucho dinero.Pero EEUU tiene otras razonas para continuar con el juego de los Patriot en Polonia.La Casa Blanca ha insinuado que en calidad de retribución a la renuncia a la DAM en Polonia y la República Checa, les gustaría recibir una pronta respuesta de Moscú a la propuesta de reducir el arsenal estratégico nuclear de Rusia y EEUU en un 80 %, es decir, que el tope mínimo de ojivas nucleares sea de 1.000 ojivas nucleares para cada país.Rusia tiene pocas razones para responder con entusiasmo a la propuesta estadounidense que entre otras cosas porque la oferta todavía no ha sido expuesta de forma concreta y oficial.Teniendo en cuenta que la estrategia militar del Pentágono actualmente hace énfasis en la DAM y en el desarrollo de los misiles nucleares de alcance medio (hasta 3.000 kilómetros) a Moscu no le conviene renunciar a su arsenal nuclear estratégico.Sobre todo en estos momentos cuando puso en marcha un programa para modernizar el "parque de misiles balísticos".La opinión que prevalece en Moscú es que si se acepta la propuesta estadounidense de reducir el arsenal estratégico, se producirá un desbalance en el equilibrio nuclear entre ambos países. Ese desbalance automáticamente proporcionaría a EEUU una enorme ventaja en cohetes de alcance medio y en defensa antimisiles.Cualquier sistema de armamentos, incluidos los sistemas antimisiles emplazados en las zonas fronterizas al denominado escenario de confrontación entre las potencias nucleares (con la DAM Polonia se convierte en una de esas zonas) automáticamente se convierte en instrumentos de interacción geopolítica y los Patriot no pueden ser una excepción.Porque EEUU necesita los Patriot en Polonia como una carta que puede garantizar el triunfo en el asunto iraní.A mediados de febrero, en declaraciones al diario polaco Rzeczpospolita, el jefe del Pentágono Robert Gates abiertamente declaró que el destino de la DAM y los Patriot en Polonia depende directamente de la postura de Moscu con respecto a Irán.Si Rusia acepta el punto de vista estadounidense y presiona a Teherán con una postura fuerte que obligue al Gobierno persa renunciar a su programa nuclear, la DAM y los Patriot ya no serán necesarios en Polonia.Pero es poco probable que Rusia cambie su postura con respecto a Irán. Moscú ya concluyó la construcción de la central nuclear de Bushehr, y se prepara a firmar otros contratos para continuar la cooperación nuclear, y presionar a Teherán significa perder todos esos contratos.A propósito, si EEUU renuncia a la DAM automáticamente desaparece la necesidad de los Patriot, puesto que Polonia ya está protegida con el sistema de defensa antiaéreo de la OTAN.

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Barack Obama y su juego geoestratégico




4 de marzo de 2009


La decisión del gobierno de Barack Obama, de retirar las tropas norteamericanas de Irak , y dar empuje a la guerra en Afganistán causó frustración en todos los que creyeron en la retórica pacifista del carismático líder.


Vicky Peláez (EL DIARIO, Nueva York. Especial para ARGENPRESS.info)


“Para los EE.UU. la derrota de la URSS en Afganistán fue más importanteque el surgimiento de talibanes y su consecuencia”(Z. Brzezinski, 1996)


La decisión del gobierno de Barack Obama, de retirar las tropas norteamericanas de Irak , y dar empuje a la guerra en Afganistán causó frustración en todos los que creyeron en la retórica pacifista del carismático líder.Así, a medida que pasan los días se aclara más la siempre viva agenda del Gran Patrón por el dominio del mundo, y que después de una ligera cirugía estética a su viejo esqueleto, deja intacto su original contenido. Pero no es solo eso, en el libro “Obama, The Postmodern Coup, the Making of a Manjurian Candidate” el famoso historiador norteamericano Webster Tarpley advierte que detrás de Barack Obama están globalizadores como Zbigniew Brzezinski, George Soros, Richard Holbrooke entre muchos, cuyos planes son más ambiciosos y peligrosos que los de los neoconservadores.Para ellos Afganistán es el corazón de Asia que abre acceso a Rusia y China. Al fracasar todo intento de conquistarlo, la Rusia zarista, el imperio británico y los chinos, siempre lo utilizaron como ‘país valla’ para proteger sus intereses, a base de sobornos y presiones militares. Durante la Guerra Fría, los norteamericanos asesorados por el jefe del servicio secreto francés Alexandre de Marenches crearon condiciones para que los soviéticos entren en Afganistán en 1979. Después, financiaron y armaron una cruzada musulmana gastando más de 10 mil millones de dólares para combatir a los soviéticos.Mientras Nancy Reagan marchaba a la cruzada “Dile No a la Droga”, su marido autorizaba a la CIA iniciar la Operación Mosquito para aumentar la producción de opio en Afganistán, en zonas cercanas a las bases soviéticas, y de paso inducir su uso a los habitantes de la URSS.Así, con mujahidines, armas sofisticadas y droga lograron derrotar a los soviéticos, y tras la retirada de éstos, los norteamericanos se olvidaron de Afganistán que se convirtió en el primer productor del opio, hachis y heroína en el mundo. Tampoco les importó que los talibanes lleguen al poder, es más, corporaciones estadounidenses, como Unocal, firmaron contratos de construcción de gasoductos a través de su territorio. Solamente se acordaron de su existencia, cuando decidieron poner fin a la esfera de influencia rusa en Asia Central. Para muchos éste fue el real pretexto de la invasión a Afganistán en 2001. Las consignas de lucha contra el nunca hallado Osama bin-Laden, talibanes, terrorismo, al-Qaeda, narcotráfico etc., sólo fue cobertura.Con Afganistán bajo su control, EE.UU. podría sacar el gas y el petróleo de Asia Central, y de Irán al Mar Árabe sin acudir a los gasoductos y oleoductos rusos, e instalar sus bases militares en los ex países socialistas para encerrar a Rusia, no solamente en Europa sino en Asia. De paso también, controlarían el suministro de recursos energéticos a China. Los analistas dicen que Afganistán es también punto clave para controlar Pakistán, aliado cercano de China. Dicen que para fortalecer su poder en la región, también necesitarán distanciar a Irán de Rusia.El Gran Patrón está siguiendo la premisa de Brzezinski, “el control del mundo es imposible sin dominio de Rusia y China”, pero los indomables afganos son la piedra en su camino.

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Sobre Temps sionista




Es muy significativo que el movimiento comunista haya unido históricamente los conceptos izquierda y laicismo militante.
Las revoluciones o los procesos revolucionarios que se dan en Irán, Venezuela o Paraguay, por poner unos pocos ejemplos, no todos, demuestran claramente que esa ecuación es falsa. Se puede ser antiimperialista y anticapitalista y al mismo tiempo ser creyente. Es más, la revolución social está abocada a un callejón sin salida si no contempla la dimensión espiritual del ser humano y el contenido moral del mensaje divino. Todo el paradigma revolucionario esta modificándose.
La posición actual anti islámica de los intelectuales de izquierda históricos no puede llegar a ser entendida si se desconoce el papel fundacional que los ideólogos judíos laicistas han tenido en el mismo.
Cuando los viejos intelectuales de “izquierda” se posicionan contra los movimientos islámicos revolucionarios, precisamente por ser islámicos, están sacando a la luz su verdadera y principal lealtad al sionismo ateo, laicista y anti islámico.
Coinciden en ello con la actitud vaticana contra la teología de la liberación.
Es evidente que, en este nuevo siglo, se está produciendo un nuevo alineamiento de las fuerzas revolucionarias caracterizado por su defensa de valores morales y religiosos y de las fuerzas reaccionarias, caracterizado por su posicionamiento antirreligioso y, sobre todo, anti islámico. Aquí, desde luego habría que hacer una precisión en el sentido que la hizo Imam Jomeini: existe un Islam revolucionario y un Islam americanizado, que el sistema acepta como un mal menor. Ese análisis también podría hacerse extensible al cristianismo y, parece, parece, que a un incipiente judaísmo antisionista.

Para compensar el carácter telegráfico de mi nota, he rescatado de mi archivo de noticias este artículo, bastante esclarecedor de una militante de izquierdas europea:


Intervención en el Foro Internacional de Beirut para la resistencia, el antiimperialismo, la solidaridad de los pueblos y las alternativas.
La posición de la izquierda europea ante las resistencias al imperialismo

Nadine Rosa-Rosso
Rebelión
27-01-2009

La pregunta clave de este foro es el apoyo a las resistencias al imperialismo en todas partes del mundo. Como militante comunista belga, independiente, quisiera abordar el problema de la posición de la izquierda europea ante este tema.
Las manifestaciones masivas en las capitales y en las grandes ciudades de Europa en apoyo al pueblo de Gaza han puesto de relieve otra vez el problema central: la gran mayoría de la izquierda, incluyendo a los comunistas, acepta apoyar al pueblo de Gaza ante la agresión israelí pero se niega a apoyar sus expresiones políticas como son Hamas en Palestina o Hezbollah en el Líbano.
No solamente la izquierda no las apoya sino que las denuncia y las enfrenta. Su apoyo al pueblo de Gaza se sitúa en el plan humanitario y no en el plan político. En cuanto a Hamas y a Hezbollah, la principal preocupación de la izquierda es el apoyo de las masas árabes a estas formaciones y no la intención deliberada y altamente proclamada de Israel de aniquilarlas.
En el plan político podemos afirmar sin exagerar que el deseo (más o menos confesado) de la izquierda se ubica en la misma línea que la del gobierno israelí: liquidar el apoyo popular a Hamas o a Hezbollah. Este asunto no solamente se debate en Medio Oriente sino en el seno de las capitales europeas, ya que la gran masa de los manifestantes de Bruselas, Londres o París la constituye poblaciones provenientes de la inmigración marroquí.
Las reacciones de la izquierda ante estas manifestaciones son todo un síntoma. Les citaré tan solo algunas, si bien son decenas los ejemplos. El sitio de Res Publica, en Francia, titulaba así después de la gran manifestación parisina del 3 de enero :
«¡Nos negamos a ser engañados por los islamistas del Hamas, del Jihad islamista y del Hezbollah!».
«Algunos militantes de izquierda o de ultraizquierda (quienes movilizaron a muy poca gente) se encontraron literalmente ahogados por una muchedumbre cuyas opiniones están en las antípodas de lo que encarna el movimiento republicano francés y de lo que pregona la izquierda del siglo XXI. Más del 90% de los manifestantes defendían una visión del mundo integrista, comunitarista, fundada en la guerra de civilizaciones, antilaica, anti-republicana, y han pregonado un relativismo cultural del cual ya conocemos todas las derivas nefastas, incluyendo en Inglaterra».
Res Publica no es marxista ni tampoco comunista, pero buscaríamos en vano en los sitios marxistas una sola palabra positiva sobre Hamas. Encontraremos afirmaciones tales como «Sea lo que sea que uno pueda pensar sobre Hamas, hay algo indiscutible: la población lo eligió democráticamente para dirigir Gaza en elecciones que se desarrollaron bajo control internacional (1).» Y cuando uno busca más lejos sobre «lo que se puede pensar de Hamas», encontramos tanto en el sitio del Partido Comunista Francés como del Partido del Trabajo de Bélgica un artículo titulado «Cómo Israel puso a Hamas en el poder». Nos explican que Hamas fue apoyado por Israel, los EEUU y la Unión Europea, punto y raya. Subrayo que este artículo fue puesto en línea el 2 de enero al cabo de una semana de bombardeos de Israel intensivos y en vísperas de una ofensiva terrestre cuyo objetivo proclamado era la destrucción de Hamas.
Vuelvo sobre la cita de Res Publica ya que resume bastante bien la actitud general de la izquierda no solo en relación con la resistencia palestina sino también con las masas árabes musulmanes en Europa.
Lo más interesante de esta cita se encuentra en el paréntesis: la izquierda y la ultraizquierda (que movilizaron a muy poca gente). Podríamos esperar, tras tal confesión, un balance algo autocrítico de esta ausencia de movilización en plena masacre del pueblo palestino.
Pero no, toda la carga se dirige contra la masa de los manifestantes (90%) a quienes se les reclama por llevar a cabo la «guerra de civilizaciones».
En todas las manifestaciones en las cuales participé en Bruselas, pedí a los manifestantes que me tradujeran los lemas en árabe y lo hicieron cada vez con gusto. Escuché mucho apoyo a la resistencia palestina y mucha denuncia a los gobiernos árabes, en particular al gobierno del presidente egipcio Mubarak, a los crímenes de Israel, al silencio ensordecedor de la comunidad internacional o a la complicidad de la Unión Europea. A mi juicio son lemas perfectamente apropiados a la situación. Pero a lo mejor algunos solo escuchan «¡Allahu Akbar !» y se forjan su opinión en base a este solo elemento.
El hecho mismo de que los lemas sean gritados en árabe basta a veces para enfadar a la izquierda. Así el comité organizador de la manifestación del 11 de enero estaba preocupado por los idiomas que se fueran a usar. ¡Pero no se podría simplemente difundir las traducciones de estos lemas ¿Seria un posible primer paso en la comprensión mutua. Cuando marchábamos e 1973 contra el golpe militar pro-norteamericano de Pinochet en Chile, nadie se habría preocupado por decir a los manifestantes latinoamericanos “Griten en francés por favor¡” Para llevar a cabo ese combate habíamos aprendido algunos lemas en castellano y aquello no chocaba a nadie.
El problema si está dentro del paréntesis: ¿por qué la izquierda y la ultraizquierda movilizan a tan poca gente? O para ser más claro ¿serán la izquierda y la ultraizquierda aún capaces de movilizar sobre estos temas?
El problema ya era obvio cuando se produjo la invasión israelí del Líbano en el verano 2006. Me gustaría citar a un israelí anti sionista que encontró un refugio en Londres, el músico de jazz Gilad Atzmon, quien ya decía a seis meses de la invasión : «Desde hace bastante tiempo queda claro que la ideología de izquierda se debate desesperadamente para encontrar su vía en medio de la batalla que emerge entre Occidente y Medio Oriente. Los parámetros de lo que se suele llamar el "choque de civilizaciones" están tan claramente instalados que el militante de izquierda “racional” y “ateo” se ve condenado sin lugar a dudas a encontrarse más cercano a Donald Rumsfeld que a un religioso musulmán».
Sería difícil plantear el problema con mayor claridad.
Entre los parámetros quisiera considerar brevemente dos que paraliza literalmente a la izquierda en su apoyo a la resistencia palestina, libanesa y más generalmente árabe y/o musulmana: la religión y el terrorismo.
La izquierda y la religión
Aterrada por los sentimientos religiosos presentes entre las masas populares provenientes de la inmigración, la izquierda, marxista o no, cita a menudo la frase famosa de Marx «La religión es el opio del pueblo». Piensa así agotar el tema. Procede a someter al pueblo a una seria cura de desintoxicación y ello antes de cualquier otra cosa. Voy a leerles la cita de Marx quien llega a esa conclusión y si cito a Marx no es para esconderme detrás de su autoridad sagrada sino porque espero poder llevar a reflexionar al menos a los que lo reivindican.
«La religión es la teoría general de este mundo, (..) su lógica bajo la forma popular, su punto de honor espiritualista, su entusiasmo, su sanción moral, su comportamiento solemne, su razón general de consuelo y de justificación (…) La miseria religiosa es a la vez la expresión de la miseria real y por otra parte la protesta contra esa miseria. La religión es el suspiro del ser afligido, el corazón de un hombre sin corazón como es el espíritu de los tiempos desprovistos de espíritu. Es el opio del pueblo … ».
Siempre fui atea y lo sigo siendo pero no me asombra para nada el auge de los sentimientos religiosos entre los pueblos. En el mundo de hoy, a la mayoría de los políticos, incluyendo a los de izquierda, les gusta proclamar su impotencia: nada pueden en contra de la superioridad militar de los EEUU, no pueden nada, o cuasi nada, contra las especulaciones financieras o la lógica de la ganancia que arruinan, reduce al hambre y matan a miles y miles de seres humanos de este planeta. Todo aquello es «la mano invisible del mercado». Pero cual será la diferencia entre una «mano invisible» y «la intervención divina»? La única diferencia está en que la teoría de la «mano invisible» desarma totalmente las masas en su sed de justicia social y económica y que la «intervención divina» parece a menudo ayudarlos a aguantar y a resistir. Nos guste o no, no es escupiendo a los millardos de seres humanos que vamos a acercarnos a ellos.
La izquierda hace exactamente lo mismo que lo que critica a los islamistas: no analiza la situación sino en términos religiosos. Se niega a escuchar a los discursos religiosos como «una protesta contra la miseria». Y podríamos añadir hoy en día contra el imperialismo, el colonialismo y el neo-colonialismo. Y con este rechazo se corta totalmente de una inmensa parte de las masas populares. Y no puedo decir mejor que Gilad Atzmon cuando afirma «En lugar de imponer nuestras creencias a los demás deberíamos mejor aprender a entender en que creen los demás.» Porque si seguimos negándonos a aprender a entender pasaremos el resto de nuestras vidas lamentándonos sobre los sentimientos religiosos de las masas en lugar de juntarnos a ellas en su lucha por la paz, la independencia y la justicia social y económica.
Hablando de la religión es importante añadir que la suerte reservada a la religión musulmana es muy diferente de la que se reserva, aun por la izquierda, a la religión cristiana.. Nunca he percibido ninguna reticencia de parte de la izquierda para solidarizarse con los obispos latinoamericanos de la teología de la liberación en la lucha contra el imperialismo yankee en los años 70 o con el catolicismo declarado de la resistencia irlandesa en lucha contra el imperialismo británico. Nuca escuché a la izquierda criticar a Martin Luther King por sus referencias al evangelio que fueron una poderosa palanca para movilizar a las masas de trabajadores norteamericanos privados de todos los derechos políticos, económicos y sociales en los EEUU de los años sesenta. La diferencia de tratamiento, la desconfianza sistemática hacia los musulmanes, todos sospechados, sin distinción, de querer imponernos la Sharia, no se puede explicar sino por la impronta indeleble del colonialismo en nuestras conciencias. Nunca olvidemos que los comunistas, como los del Partido Comunista Belga, llegaron a valorar los méritos de la colonización comportados con entusiasmo por los misioneros cristianos. Así en 1948, al salir de una resistencia heroica de los partidos comunistas contra el ocupante nazi, podíamos leer en el programa del Partido Comunista de Bélgica para Congo :
a) Realización de una entidad única Bélgica-Congo ;
b) Desarrollo de los intercambios con la colonia y valoración de sus recursos nacionales ;
c) Nacionalización de las riquezas y de los trusts empresarios en Congo ;
d) Desarrollo del colonato blanco, del campesinado y de la artesanía negros ;
e) Extensión progresiva a las poblaciones negras de los derechos y de las libertades democráticas ;
Fue esta clase de educación política de los trabajadores que llevó a la cuasi total ausencia de reacción ante el asesinato de Patrice Lumumba y de Pierre Mulele, como de decenas de dirigentes y militantes africanos antiimperialistas. Pues nuestra “civilización cristiana” es algo civilizada, no es así ? Y no podemos extender los derechos y libertades democráticas a las masas del tercer mudo sino de forma «progresiva», ya que son demasiado bárbaras para hacer un buen uso de ellas.
Es exactamente este tipo de razonamiento político colonial que hace que la izquierda se muerda los dedos hoy en día por haber apoyado unas elecciones democráticas en Palestina. Qué lástima. Debió ser más «progresivo» ya que la mayoría votó a favor de Hamas. Peor aún, la izquierda critica a Occidente por haber «forzado la mano de la OLP para organizar elecciones legislativas en 2006 cuando todo indicaba que Hamas iba a triunfar». Es lo que podemos leer hoy en el sitio del Partido Comunista Francés y del Partido del Trabajo de Bélgica.
Si dejáramos de focalizarnos sobre las convicciones religiosas podríamos quizás «aprender a entender» porque las masas árabes y musulmanas que marchan hoy en día gritan «cero» a un dirigente árabe y musulmán como Mubarak y vitorea el nombre de Chávez, un dirigente latinoamericano y cristiano. No será que la lectura que expresan esas masas no es, en primer lugar, la religión sino la posición ante el imperialismo norteamericano y sionista?
¡Y si la izquierda plantease radicalmente el problema en esos términos, no podría volver a encontrar algo del apoyo popular que hizo su fuerza?
La izquierda y el terrorismo
La segunda causa mayor de parálisis de la izquierda en el combate antiimperialista es la angustia ante la idea de ser asimilada al terrorismo.
El presidente de la Cámara de representantes alemana, Walter Momper, dirigente de la fracción de los verdes, Franziska Eichstädt-Bohlig, un jefe del Linke, Klaus Lederer, y otros más marcharon en Berlín en apoyo a Israel bajo el lema «Alto al terror del Hamas». Hay que saber que la formación alemana de izquierda Die Linke es considerada por muchos como una alternativa creíble y novedosa para la izquierda.
Toda la historia de la colonización y de la descolonización es una historia de tierras robadas por la fuerza militar y reconquistadas por la fuerza. De Argelia a Vietnam, de Cuba a Sudáfrica, de Congo a Palestina, ninguna potencia colonizadora renunció a través de la negociación o del diálogo político a su dominación. Este es también el sentido que Gilad Atzmon acaba de dar la semana pasada a los disparos de cohetes de Hamas : «Esta semana supimos algo mas sobre el arsenal balístico de Hamas. Es obvio que Hamas ha demostrado cierta moderación en relación a Israel desde hace mucho tiempo. Hamas se abstuvo de extender el conflicto al conjunto del Sur de Israel. Me vino a la mente que los vuelos de cohetes que se abatieron esporádicamente sobre Sderot y Ashkelon no eran en realidad nada sino un mensaje de los palestinos encarcelados. Era primero un mensaje a la tierra, a los campos y a los vergeles robados: ’Nuestra tierra adorada, no te hemos olvidado, seguimos combatiendo por ti, volveremos lo antes posible, retornaremos en el punto donde nos detuvimos». Lo que puede entender un judío nacido en el suelo de Israel permanece incomprensible y en todo caso indefendible para la izquierda europea: la necesidad y el derecho de los pueblos a recuperar por la fuerza lo que les fue quitado por la fuerza..
Porque desde el 11 de septiembre 2001, todo uso de la fuerza en la lucha anticolonial y antiimperialista entra en la categoría del «terrorismo» ; ya no cabe la duda al respecto.
Habría que recordar que Hamas fue colocado por los EEUU en la lista de las organizaciones terroristas mucho antes del 11 de septiembre. Fue en 1995. En enero 1995 los EEUU elaboraron la «Specially designated terrorist List (SDT)» en la cual se volvía a encontrar prácticamente a todos los movimientos, partidos y organizaciones del tercer mundo que recurrieron a la lucha armada contra el imperialismo. Pero fue sobre todo después del 11 de septiembre, y con el lanzamiento de la «global war on terror (GWAT)», la guerra global contra el terrorismo, de la administración Bush, que la capitulación de gran parte de la izquierda empezó. El temor de ser catalogado entre los terroristas o de ser considerado como simpatizantes del mismo ya no es solamente política o ideológica, también es práctica. La directiva de la Unión europea sobre la lucha contra las organizaciones terroristas fue traducida en la mayoría de las legislaciones nacionales por un «cortar-pegar» que permite a los tribunales perseguir a un número de militantes de los que se sospecha que puedan apoyar el terrorismo. En Londres, militantes que vendían folletines incluyendo un análisis marxista de Hamas fueron detenidos y sus publicaciones decomisadas. En otros términos, informarse o informar a los demás sobre el programa político o las actividades de Hamas o de Hezbollah se vuelve una empresa ilegal.
Cada uno se ve pues invitado, para vivir en paz, a tomar sus distancias como mínimo y si es posible a condenar sin reservas estas formaciones políticas. En estas condiciones se ve mal como la lucha política entre la izquierda y estas corrientes podría llevarse de forma sana.
Tengo `pues una propuesta muy concreta que hacer: tenemos que lanzar un llamado para sacar a Hamas de la lista de las organizaciones terroristas. Tenemos que oponernos a los actuales intentos europeos de añadir Hezbollah a la lista. Es lo menos que podemos hacer si pretendemos apoyar la resistencia palestina, libanesa y árabe. Es la condición democrática mínima para que un apoyo a la resistencia sea posible y que una confrontación de las corrientes políticas diferentes en el seno de la resistencia al imperialismo se vuelva posible. Es la condición política indispensable para que la izquierda tenga la oportunidad mínima de hacerse escuchar por las masas en lucha contra el imperialismo.
Tengo plena conciencia de que mis convicciones políticas son minoritarias en la izquierda y en particular entre los comunistas europeos. Esto me preocupa profundamente, no tanto por mi propia suerte, pues no soy sino una militante entre otras, sino por el porvenir del ideal comunista que significa abolir la explotación del hombre por el hombre, y desde luego, ineluctablemente, la abolición de la opresión imperialista, colonialista y neo-colonialista.


Traducción : Thierry Deronne

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El Temps sionista


El Temps sionista




Pepe Gutiérrez-Álvarez (Para Kaos en la Red) 2009-02-15 14:26:28


Resulta inquietante que una revista catalanista, situada en el área de la izquierda tripartita, redoble sus alegatos sionistas. Y que estos además vengan de una señora tan respetable como Marta Pessarrodona
No hay que decir lo que El Temps significa para la cultura catalana, y aunque habría mucho que hablar de su vocación de izquierda (lejana y cada vez más adaptada), pero, aún y así, uno no puede por menos que reconocer que representa una tradición, que se trata de la única editada en lengua catalana con caras y ojos, que se pueden leer con interés muchos de sus colaboradores y colaboradores, y sobre todo porque de tanto en tanto hace uno gesto memorable como que el de darle un apoyo inequívoco a la Comisió de la Veritat, y todo ello desde la Baviera española, esa Valencia gobernada por neoliberales corruptos capaces de arrasar territorios enteros.
Cierto que alo tendrá que ver esa izquierda que es como la otra mano de la derecha, discretamente instalada en las instituciones, incapaz de movilizar por las cuestiones más elementales, ni tan siquiera por algo tan clamoroso como el "Guernica" de Gaza, y de ahí también que El Temps puede hacer gala de las mejore relaciones con las autoridades sionistas, y que, invariablemente, de su amplio espacio derechista cubierto por personajes de la estirpe de Pilar Rahola, a la que cedió el monopolio acostumbrado para su diatriba incluso en casos tan ignominioso como el de la acusación de "judeofobia al trabajo…"Els republicans i les republicanes en els camps de concentració nazis. Testimonis i recursos didáctics per a l'ensenyament secundari, escrito por Joan Pagès junto con Montserrat Casas, ambos profesores de DCS de la UAB, libro –insisto- que recopila didácticamente los testimonios republicanos en los campos de exterminio, y que por la gracia de "lobby" sionista ha acabado en los sótanos perdidos del Ayuntamiento barcelonés.
Y todo hay que decirlo: con muy pocas voces con ganas de defender la causa de los republicanos…
Dicho "lobby" no está solamente ubicado en el área convergente. También tiene sus poderosas ramificaciones en el PSC, y de ahí que su principal órgano de expresión, La Vanguardia, aprovechara que el Pisuerga pasa por Valladolid para entrevistar (17-1-09) a uno de sus "barones", José Zaragoza, secretario de organización, primero para explicar que la "sociovergencia" es posible, pero también para que los periodistas dejaran claro que "Usted no estuvo en la manifestación del sábado bajo el lema "Paremos la masacre en Gaza. Boicot a Israel", a lo que el Señor Zaragoza respondió: "En este tema comparto las posiciones de Joan B. Cullá (defensor de las tesis israelitas). A Cullá le amenazan por lo que dice: Lo sé es, inaceptable". La verdad es que no sé de qué amenazan al Sr. Cullá, un antiguo militante del PSUC ahora convertido en un historiador conservador, más anticomunista que cualquier otra cosa. Zaragoza viene a decir que apoya el "derecho" de Israel a defenderse, lo que es lo mismo que afirmar que apoya el terrorismo de Estado y su total impunidad. El señor Zaragoza se tendría que preocupar de Cullá sí este señor fuera un mero palestino de Gaza.
Leyendo estas cosas, uno se pregunta, ¿pero es que no hay dentro de la intelligentzia catalana nadie que hable por las víctimas? Pues para que no, que no la hay, es más que las plumas que escriben en El Temps no parece diferenciarse de la señora Rahola, y la muestra la tuvimos el 3 de febrero con un articulo (Memòria personal de l´exili) la escritora Marta Pessarrodona, con un "curriculum" cultural de primera como "Poetessa i crítica literària", autora de una vasta producción literaria que no he tenido tiempo de cultivar, y de la que únicamente guardo en casa un Homenatge a Walter Benjamin (1988), amén de sus biografías de mujeres radicales y emblemáticas, estoy hablando concretamente de Montserrat Roig: un retrat, Maria Aurèlia Capmany: un retrat i Frederica Montseny: un retrat. Trazos que en mi pequeña configuración, me hacía relacionarla con posiciones políticas y sociales avanzadas, aunque la verdad es que dicha memoria data de los setenta, y que luego mis atenciones han pasado por otros lugares.
Algo ha cambiado, pongo su nombre en el Google, y aparece una entrevista de Marta sobre Doris Lessing, y me encuentro de súbito con unas notas sobre el "comunismo" en la que responde que no se podía decir que fuese comunista porque había denunciado a Stalin en 1962. Deliro cuando además leo que esto entonces no lo hacía casi nadie. Debo de venir de otro planeta, primero porque las denuncias de stalin y desde el estalinismo se dieron ya "en el huevo", y la Marta debe haber oído hablar en familia de un tal Andreu Nin aunque solamente fuese porque tuvo un efímero y tórrido romance con Mercè Rodoreda, o porque influyó en la evolución de Joan Sales al que, según contaba su viuda en El Temps, informó sobre lo que se estaba convirtiendo la URSS. Y en consecuencia debería saber que ser comunista implica ser antiestalinista al igual que ser cristiano significa ser antifranquista, o ser liberal ser antibush…Al menos en el buen sentido de las palabras.
Marta nos recuerda que el aniversario de la ocupación franquista de Barcelona es el 26 de enero, un día antes del día del Holocausto. La entiendo cuando habla de aquel tiempo en el que temía que no se le viera demasiado la estrella de David, no me tiene que convencer que "hace medio siglo, era tan tabú hablar de aquella guerra como del genocidio nazi". Ciertamente, bajo el franquismo la judeofobia formaba parte de las tradicionales que se tanto se exaltaban. En mi infancia, sentí muchas veces la expresión "judiada" como equivalente a una canallada sucia, la empleaba mi santa abuelita que no sabía lo que significaba. Nosotros jugábamos a la cántara, un divertimento infantil que encerraba a las víctimas en un círculo en el suelo, y los que quedaban dentro tenían que escapar a los salivazos de los quedaban fuera. Cuando el salivazo le alcanzaba, entonces los de fuera le "chuleaban": ¡judío, judío, judío¡.
El antisemitismo era una seña de identidad de las tradiciones del régimen, y quizás alguien lo pueda comprobar leyendo la biografía que un joven Pedro Laín Entralgo dedicó a Marcelino Menéndez Pelayo y que estaba en la magnifica colección Austral. No he tenido ocasión de repasar su contenido, pero recuerdo que en sus páginas se exaltaba al ilustre conservador (al final parece que dejó bastante de serlo), al látigo de los heterodoxos, porque ya él había planteado algunas de las ideas que estaban haciendo grande Alemania…
Esta lectura coincidió con mi descubrimiento del holocausto a través del cine, concretamente de dos películas emblemáticas, El diario de Ana Frank, y El juicio de Nüremberg, que aquí se tituló ambiguamente ¿Vencedores o vencidos?. Películas que me dejaron clavados en el asiento, y que me llevaron a la lectura de dos obras sobre la cuestión, de las primeras que llegaron a nuestras librerías: Treblinka, de Jean-François Steiner, y sobre todo, La indagación, de Peter Weiss. En 1966, este sentimiento me llevó a dirigir (sin apenas experiencia teatral) dos capítulos de Terror y miseria en el III Reich, de Brecht, que habían sido editadas por la revista Primer Acto. No fue hasta por entonces que el régimen aflojó un poco la censura, y se pudieron ver películas antinazis, no sin censura. Si echamos un vistazo a algunas producciones cinematográficas "nacional-católicas" como Alba de América, se podrá comprobar el antisemitismo dominante. Marta no olvida aquellas "carracas" con que "picaban en los bancos eclesiásticos, mientras nos predicaban que los judíos eran malísimos, porque habían crucificado a Cristo. La explicación no incluía que Cristo era también judío, claro está".
Peo sí bien es verdad que lo que cuenta Marta va a misa, como lo es que la derecha española se manifestó como negacionista (recuerdo un debate televisivo con ocasión del pase de la serie Holocausto, y la intervención del insigne representante de la "España nacional" Vizcaíno Casas), un discurso que, ¡oh sorpresa¡ ha cambiado radicalmente como ha cambiado el de la Francia antiDreyfus, y ahí está Le Pen, admirando el Estado de Israel. Mata pasa por encima de este cambio como sobra ascuas, y sin mayores análisis desemboca en la "judeofobia occidental que padecemos actualmente", una judeofobia sobre la que no ofrece ninguna precisión, pero que, obviamente, no puede ser la de los gobiernos, de Estados Unidos o de la Unión Europea. No puede referirse a Bush, Berlusconi, Sarkozy o Aznar. Solamente puede referirse a los que se manifiestan contra el "Guernica" de Gaza.
Como una profesional de la política cualquiera, como una émula de Pilar Rahola, la biógrafa de Montserrat Roig y Federica Montseny, dice lamentar "el gran número de muertos palestinos en Gaza", pero indica que los muertos israelitas han sido "silenciados", lo que me recuerda aquel periodista de la Vanguardia que hablando sobre los muertos de la guerra del Vietnam se había olvidado…de los vietnamitas. Lo mismo es uno que mil. Mark Twain escribió en una ocasión, "Malditos judíos, son tan canallas como nosotros", y esa es la clave de la cuestión. Hablar de los asesinos de Cristo, o incluso del Holocausto para legitimar el Estado sionista erigido sobre la expulsión de los "fariseos", me parece obsceno. Primero, porque el Holocausto fue una coproducción europea con el consentimiento del Vaticano y la abierta complicidad de las democracias imperiales. Segundo, porque los palestinos no pusieron ni un grano de arena en su ejecución. Tercero, porque haber sido victima (los que lo fueron, una minoría exigua en la población del actual Israel), no le da derecho a apoderarse de tierras ajenas, y menos a practicar el genocidio.
Marta nos dice que Israel es un "Estado que hace tres años que soporta ataques que, seguramente, no elevaría ninguno de los nuestros, por decirlo así". Olvida que los ataques palestinos son una bagatela comparado con la política de gran potencia en la zona, y olvida que ninguno de nuestros Estados se ha compuesto en base a la ocupación. Nadie imagina que os ocupantes de la Alemania derrotada se hubieran quedado y hubieran echado a los alemanes hacia tierras baldías…Efectivamente, estos judíos pueden ser tan canallas como nosotros.
Marta, la estrella de David la llevan hoy los palestinos. La tuya es la estrella de los privilegios.

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viernes, 20 de junio de 2008

La ley de Bush






La reconstrucción de justicia de América


Fecha publicación: 20/06/2008

Un escándalo de dimensiones políticas internacionales y de graves consecuencias para el gobierno de George W. Bush se produjo cuando Eric Lichtblau, periodista que obtuvo el prestigiado premio Pulitzer en el año 2006 por la publicación en el New York Times de sus reportajes que denunciaron las ilegales e inconstitucionales escuchas e interferencias telefónicas realizadas por la Agencia de Seguridad Nacional, la CIA y otras agencias desde el mes de octubre de 2001, por órdenes secretas y directas de la Administración Bush. Ahora, Lichtblau por medio de la editorial Pantheón ha publicado el libro “La Ley de Bush: La Reestructuración de Justicia de América”, obra en la que narra las peripecias que tuvo que pasar para que se le permitiera publicar sus trabajos en el New York Times primero y después para editar su libro que, el 4 de abril pasado, fue comentado con elevado acierto por el profesor de Derecho de la Universidad G. Washington, Jeffrey Rosen.Los Estados Unidos, durante mucho tiempo y gracias a una eficaz propaganda difundida por las grandes empresas de comunicación social en todo el mundo, han sido considerados, casi siempre, como un paradigma de la democracia occidental, de las libertades públicas y de los derechos humanos, pero desde el 9/11 de 2001, fecha de los “ataques terroristas” -hoy seriamente cuestionados por investigadores y científicos estadounidenses- gracias a la decisión de Bush y de su equipo halcón, la situación de la democracia, libertades y derechos humanos, cambió radicalmente, al expedir la Patriot Act que suprime o condiciona muchos derechos, como la inviolabilidad de correspondencia, el derecho a no ser juzgado por tribunales de excepción, el derecho al debido proceso, el derecho a una justicia oportuna y sin dilaciones, el derecho a libertad de expresión del pensamiento y opinión sin ningún tipo de censura, el derecho del pueblo a la información, el derecho a no ser detenido arbitraria, ilegal e inconstitucionalmente, y peor aún a ser sometido a torturas, tratos crueles y denigrantes o el derecho a la legítima defensa, entre otros derechos, lesionados, disminuidos, negados o sistemáticamente violados por Bush y sus guerreristas.En el año 2004, en vísperas de la elección presidencial, el periodista James Risen en su libro “Estado de Guerra” ya denunció el arbitrario e ilegal programa de la Agencia de Seguridad Nacional para intervenir los teléfonos y escuchar las conversaciones privadas de los propios ciudadanos estadounidenses y, en especial, las comunicaciones con personas naturales o jurídicas del extranjero. James Risen y Eric Lichtblau, se jugaron la vida al conocer y difundir los vericuetos de las múltiples formas de espionaje de la NSA, CIA y demás agencias de inteligencia para invadir la privacidad de los estadounidenses y con mayor razón de extranjeros residentes o visitantes o de ciudadanos de cualquier parte del mundo que, para esas tétricas organizaciones, resulten sospechosos de terrorismo.Lichtblau considera que Estados Unidos vive una etapa difícil, similar a la de la década de los 50, cuando los servicios secretos y de inteligencia, el FBI de Hoover y el Gobierno Federal se dedicaron a perseguir a los “comunistas” conforme con los patrones de conducta establecidos por Mc Carthy. Bush con su equipo integrado por el vicepresidente Cheney, Ashcroft. González, Rumsfeld, Powell, Rice y otros, resucita esa época de negro terror y de inseguridad jurídica, cuando declara la guerra global contra el terrorismo, pretexto para organizar guerras y reestructurar el Pentágono, el Departamento de Justicia, CIA y NSA a fin de que sirvan a los propósitos e intereses económicos y políticos del grupo en el poder.Lichtblau en su calidad de periodista del Times que cubría el Departamento de Justicia y James Risen de Los Angeles Times que cubría los servicios de inteligencia, por separado, en el año 2004, comenzaron a escuchar rumores cada vez más insistentes, sobre las ilegales escuchas e intervenciones telefónicas que efectuaba la NSA a ciudadanos estadounidenses, desde octubre del 2001, fuera de todo control y por encima de la Ley, con el recurrido pretexto de combatir al terrorismo internacional.El autor del libro explica que conocida la historia del ilegal espionaje, hubo una serie de cabildeos en el New York Times para dilucidar si se debía o no publicar el contenido de investigación. La decisión de difundir la historia demoró trece meses, desde octubre o noviembre de 2004 hasta fines de 2005, tanto por el nerviosismo de los editores y responsables del periódico como por la presión que ejerció la Administración Bush para que no se publicara la denuncia. Según Richtblau, las deliberaciones dentro del New York Times encabezadas por Bill Keller fueron angustiosas porque algunos pensaban como Bush y sus secuaces: La publicación de la denuncia de las escuchas telefónicas podían poner en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos.El mismo editor Keller y otros directivos del periódico New York Times acompañaron a Richtblau a una serie de reuniones que se realizaron en la Casa Blanca con varias personalidades del Gobierno entre las que se encontraban el abogado de Dick Cheney, Condoleezza Rice, el Consejero de la Casa Blanca Harriet Miers y otras; pero todas con la intencionalidad y el propósito de impedir la publicación de los resultados de la investigación efectuada por Richtblau sobre las famosas “escuchas telefónicas” por la Agencia de Seguridad Nacional, decididas unilateralmente por Bush y sin previa autorización del Departamento de Justicia.Los funcionarios de la Administración Bush insistieron en un argumento central: Si el Times decidía publicar la historia investigada por Richtblau, sin duda se pondría en riesgo la seguridad nacional, pues el daño sería muy grande por lo que las escuchas telefónicas no autorizadas legalmente, debían mantenerse en secreto, pues, además, la publicación podría causar muy graves perjuicios financieros a las compañías telefónicas. Otro de los argumentos de los burócratas de Bush consistía en advertir que si los terroristas conocían el secreto de las escuchas telefónicas dejarían de usar teléfonos y todo el esfuerzo habría sido inútil. El mensaje de la Casa Blanca para el Times y Richtblau era: “Si el New York Times sigue adelante y publica la historia, debemos compartir la culpa del siguiente ataque terrorista”. Insistieron en que el Times tendría las manos manchadas de sangre. Era todo un chantaje, seguramente como un homenaje a la tan cacareada libertad de expresión del pensamiento, liberad de opinión, libertad de prensa y derecho del pueblo a la información.Bush y sus halcones jamás pudieron responder la pregunta: ¿Por qué el New York Times no debe permitir que los ciudadanos estadounidenses sepan que el Presidente de Estados Unidos, George W, Bush había autorizado a la Agencia de Seguridad Nacional a ejecutar un vasto programa de escuchas telefónicas a sus propios conciudadanos, por encima de la Ley Federal, la Constitución Política y sin órdenes judiciales?Finalmente el Times decidió publicar las denuncias investigadas por Richtblau, sólo después de que James Risen publicara, valientemente, la denuncia sobre la violación de los derechos humanos en la Administración Bush, con el justificativo de la guerra contra el terrorismo internacional.Las peripecias que pasó el Times y los obstáculos y temores que tuvo que vencer Eric Lichtblau para publicar sus trabajos sobre la inmoral e ilegal intervención en las conversaciones telefónicas privadas, para difundir las denuncias sobre los variados sistemas de espionaje que usa Bush con la intencionalidad de controlar a la población estadounidense, es sólo un sórdido capítulo del trabajo sucio que ejecutan la Agencia de Seguridad Nacional, la CIA, DEA y demás organismos de inteligencia. Ya existen miles y miles de víctimas estadounidenses de los servicios secretos yanquis y a nivel mundial son millares y centenares de millares las víctimas de la guerra sucia contra el terrorismo internacional: secuestros de ciudadanos por la CIA en cualquier parte del mundo para enterrarlos en cárceles secretas y clandestinas, miles de “prisioneros de guerra” encerrados en cárceles imperiales que son torturados y sometidos a tratos crueles y denigrantes y miles de detenidos sin fórmula de juicio, sin derecho a una justicia sin dilaciones, con total violación a los principios del debido proceso y sin ningún derecho a la defensa.Los pueblos libres y democráticos del mundo corren un inminente peligro con ese tipo de acciones indecentes, inmorales e ilegales practicadas por el imperio durante la Administración Bush.Quito, Junio de 2008Tribunal Dignidad, Soberanía, Paz contra la Guerra

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