jueves, 3 de junio de 2010

Nuevos Testimonios Ponen al Descubierto las Mentiras Israelíes


Al-Manar
02/06/2010

Los testimonios de los activistas que escaparon a la masacre causada por el ataque terrorista israelí contra la Flotilla Libertad para Gaza desmienten la versión oficial de Israel, según la cual los soldados israelíes fueron atacados por los voluntarios con cuchillos y otras armas blancas.

Según el cámara de la cadena de televisión Al Yazira, Issam Zuaiter, que se hallaba a bordo de la flotilla no había ni siquiera cubiertos metálicos a bordo de los barcos. “Los organizadores no utilizaban en las comidas más que cubiertos de plástico por temor a ser acusados de tener armas blancas si los utilizaban de metal,” indicó Zuaiter, un belga de origen libanés que estuvo entre los primeros en ser liberados bajo la presión del gobierno de Bélgica y que se ha dirigido directamente a Bruselas.

Zuaiter reveló que el barco fue tomado al asalto por soldados que descendieron de helicópteros y que dispararon contra los voluntarios y lanzaron gases lacrimógenos. El cámara indicó que los soldados israelíes le habían roto los dedos después de haberle golpeado con un bastón eléctrico para obligarle a soltar la cámara y confiscarla. Los soldados israelíes le obligaron a firmar un texto en el que él afirmaba que su mano se había roto al “caer a bordo del barco”.

Zuaiter reveló del mismo modo que fue objeto de un interrogatorio durante el cual los israelíes le hicieron preguntas acerca de las tendencias políticas del equipo de Al Yazira que iba en la Flotilla y que estaba formado por 8 personas.

Una versión muy parecida fue ofrecida por la esposa del capitán del barco, Avi Miramar, que figuraba junto con su hijo de corta edad entre los 600 pasajeros que iban a bordo. De vuelta a Turquía, ella reveló que los soldados israelíes habían recurrido a la violencia extrema abriendo fuego contra los activistas después de haber tomado la nave al asalto lanzando gases lacrimógenos.

Del lado griego, los testimonios dan fe igualmente de la brutalidad de los israelíes para con los voluntarios. Según Dimitris Iyales, que forma parte de un grupo de seis activistas griegos que volvieron a Atenas, los soldados israelíes tomaron el control del barco griego en un cuarto de hora después de haberlo destruido todo, hecho éste que refleja, según él, la violencia con la que se comportaron.

Otro voluntario griego, Areas Papaso-Coustopoulos, dijo que “Israel es hoy más denostado que nunca antes en todo el mundo” y aseguró que dos activistas habían sido en particular agredidos y torturados: el griego Vagelis Pissaias y el norteamericano Paul Laraudy.

Pissias se negó categóricamente a dejar que le tomaran sus huellas digitales y a ser objeto de un interrogatorio alegando que la operación israelí era ilegal. Fue, por ello, torturado y agredido. Por su parte, Laraudy fue atado de pies y manos y luego desnudado.