
Christopher “Chris” Sabatini
11 de enero de 2010
Jean-Guy Allard
Para comentar y promover las agresiones de la USAID contra Cuba, la revista Foreign Policy se ha buscado, para su última edición, un autentico especialista: Christopher “Chris” Sabatini, un ex alto funcionario de la NED identificado hace ya años en Venezuela como agente de la CIA y promotor de acciones ilegales de los grupos de extrema derecha.
En Foreign Policy, Sabatini no solo reduce las intervenciones de injerencia en la Isla de los llamados “contratistas” de la USAID al nivel de ayuda humanitaria sino que insta al gobierno norteamericano a incrementar masivamente tales actividades encubiertas, orientadas por la Agencia Central de Inteligencia.
Con el propósito evidente de engañar, Sabatini habla de una distribución gratuita de “laptops y otros accesorios de comunicaciones” a los informantes reclutados en La Habana por la inteligencia estadounidense.
Pretende ignorar que un portavoz del Departamento de Estados ya admitió que Washington busca proveer a sus mercenarios de la Isla “comunicaciones globales”, es decir satelitales, con el evidente propósito de controlarlos y orientarlos desde el exterior con facilidad.
Ex encargado de programas para América Latina del norteamericano Fondo Nacional para la Democracia (NED por sus siglas en inglés), “Chris” Sabatini es ningún desconocido para quien observa las operaciones de injerencia desarrolladas en el continente por la CIA, bajo la cobertura de una amplia telaraña de ONG’s, de fundaciones “para la democracia y la paz”, de supuestos centros de investigación académica, como de grupos que se pretenden, cómodamente, “evangelistas”.
El pitcher designado de la NED
En febrero del 2004, en un análisis consagrado a este mismo personaje, el periodista y investigador Ernesto Villegas Poljak señalaba, usando la terminología del béisbol, como Sabatini era “el pitcher designado de la NED para América Latina y el Caribe” y se consagraba a alimentar con los millones de aquel fondo federal para la injerencia a decenas de grupos políticos y presuntas ONGs bajo el pretexto de “promover la democracia”.
En el 2009, el nombre de Sabatini aparece en una investigación del venezolano Alejandro Ruiz cuando la oposición venezolana intenta conseguir una condena del supuesto antisemitismo del Presidente Chávez, aprovechando que - el sábado 31 de enero de este año - un grupo asaltó la Sinagoga Tiferet de la comunidad judía en Caracas.
En el ataque mediático contra el líder bolivariano participa activamente, desde Argentina, el llamado Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), una organización fachada de la CIA financiada por la USAID, la NED, la Fundación Ford, la Fundación Atlas.
Casualmente, en su Consejo Asesor el CADAL tiene a Christopher Sabatini, “un agente operativo CIA, ex jefe de Programas de la NED”, precisa Ruiz.
Otras publicaciones señalan como Sabatini reconoció que la NED financió las elecciones que, en 1989, llevaron a la derrota a los sandinistas en Nicaragua.
Patrocinador del grupo fascista Primero Justicia
En Venezuela, se atribuyó a la gestión de Sabatini que dos jefes del fracasado golpe de 2002 recibieron financiamiento de la NED. Igualmente, el grupo Súmate usó el dinero proveído por Sabatini para recoger de firmas al fin de forzar un referéndum contra el presidente Chávez.
Pero hay mucho más grave: en un informe redactado después de un viaje a Caracas en este mismo periodo, Sabatini reconoce que Primero Justicia era el socio principal en Venezuela del Instituto Republicano Internacional, organización de extrema derecha subsidiada a golpe de millones por la NED.
La organización Primero Justicia fue la criatura de nada menos que el golpista Alejandro Peña Esclusa, hoy jefe de UnoAmérica, la organización fascista latinoamericana, promovida por ex militares de la Operación Cóndor y cómplice de acciones terroristas.
Al lado de extremistas de derecha tales como Otto Reich, Roger Noriega, Dan Fisk y los terroristas Carlos Alberto Montaner y Armando Valladares, el venezolano Peña Esclusa, ahora auto exilado en Colombia, asesoró en los últimos meses a los militares y empresarios golpistas hondureños.
Hay que señalar como las operaciones de injerencia, confesada sin el menor escrúpulo por Sabatini, llevo a que el Gobierno venezolano solicitó a Estados Unidos que la NED que ponga fin de inmediato al financiamiento otorgado a organizaciones y partidos políticos involucradas en el golpe de Estado de abril de 2002 y en el sabotaje a la industria petrolera.
En una declaración ante la OEA, el gobierno bolivariano denunció como “Christopher Sabatini, director de la NED para América Latina y el Caribe, se ha convertido en un asesor político clave de la oposición en Venezuela. Que promueve y apoya toda una red conspirativa en nuestro país. Que tiene relaciones estrechas, permanentes y de complicidad con los principales líderes de la oposición, incluida la golpista”.
Otro detalle de la biografía inconfesable de Sabatini. Manejó para la NED el vergonzoso dossier de Haití cuando el presidente Aristide fue cobardemente secuestrado y expulsado de su país para ser exilado en África. Un escenario similar al rapto del presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya,
De tal forma que uno se asombra cuando descubre, de repente, que este mismo agente Sabatini trabajó con el actual presidente Barack Obama durante su campaña presidencial.
El promotor de una injerencia acelerada contra Cuba fue luego citado como uno de los favoritos del nuevo mandatario para puestos de máxima importancia tanto en el Consejo de Seguridad Nacional como en le Departamento de Estado, al lado de Dan Restrepo.
Desde su puesto de director del departamento político del Consejo de las Américas - con sede en Nueva York –y de editor de Americas Quarterly. Sabatini aprovecha ahora los disparates de Obama en su política latinoamericana para auto promocionarse.
Especialista imperial del hemisferio se exhibe, por supuesto, con la esperanza de encantarse, tarde o temprano, a un nivel estratégico de las operaciones en esta guerra sucia que Washington sigue manejando, contra los países progresistas del continente.
martes, 12 de enero de 2010
El agente “Chris” Sabatini propone a Obama incrementar la injerencia
sábado, 28 de noviembre de 2009
La agresión permanente: USAID, NED y CIA

Eva Golinger
(Desde Venezuela. Colaboración para Argenpress Cultural)
“Si Estados Unidos no podía controlar a América Latina, ¿cómo iba a dominar al mundo?”
Henry Kissinger
Los textos seleccionados para este libro, La Agresión Permanente: USAID, NED y CIA, ilustran la constancia de la injerencia y su adaptación a las cambiantes circunstancias en América Latina. Nosotros, los autores, Jean Guy Allard y mi persona, somos investigadores dedicados desde hace muchos años a descubrir, analizar, monitorear, revelar y denunciar la injerencia y subversión imperial en América Latina, en todas sus formas.
Con este conjunto de ensayos, queremos evidenciar la permanencia de la agresión de Estados Unidos y sus aliados contra los movimientos revolucionarios de América Latina. Queremos demostrar que esa agresión no cesa simplemente porque un hombre de distinto color ocupa la posición de mando en Washington – más bien, como verán en las siguientes páginas, las amenazas imperiales se están intensificando y el peligro crece cada día.
Las palabras de Henry Kissinger nos indican la razón detrás de esta escalada de agresiones contra América Latina. Si ya no dominan al sur de su frontera, ¿cómo mantendrán su dominación mundial?
En un mundo multipolar, no hay imperios. La integración latinoamericana significa la decadencia del imperio estadounidense, y esa gran bestia peleará con toda su fuerza hasta el último momento.
Pensamos que hay una urgencia para alertar a los pueblos frente a lo que vemos es una nueva etapa —más peligrosa— de injerencia. El “smart power” (poder inteligente) de la administración Obama ha logrado bajar la guardia de los pueblos, y hasta algunos piensan que por haber ganado el “Premio Nobel de la paz” Obama estará obligado de construir la paz mundial. Mientras tanto, las bombas caen con más frecuencia sobre Afganistán, la guerra continúa en Irak, Pakistán e Irán están en la mira, América Latina recibe “siete puñales en el corazón” con las bases militares en Colombia, la subversión y contrainsurgencia aumentan, y dentro de Estados Unidos, crecen la miseria, el desempleo, la pobreza y la represión.
Con este libro, también lanzamos el Centro de Alerta para la Defensa de los Pueblos, como un espacio de combate para mantenernos informados sobre las nuevas estrategias y tácticas de injerencia y subversión, y su aplicación contra nosotros. Y hacemos un llamado para unir a nuestros esfuerzos y conocimientos para combatir lo que percibimos es una agresión colectiva contra todos los pueblos desafiantes que resistimos las imposiciones imperiales.
Noam Chomsky dijo que la integración “es una condición previa para la independencia; si están separados los van a atacar uno a uno, pero si están integrados habrá cierto tipo de defensa.” Frente a la agresión permanente contra nuestros pueblos, llamamos para construir la defensa colectiva.
Que este texto sirva como arma para la conciencia en la batalla de las ideas.
Libro completo disponible en: www.centrodealerta.org
martes, 25 de agosto de 2009
Falun Gong, arma de la CIA contra el «Gran Dragón Rojo»

Thierry Meyssan*
23 de agosto de 2009
Una de las principales personalidades cuya candidatura para el Premio Nóbel de la Paz cuenta con el apoyo del Departamento de Estado es un maestro del arte chino de la respiración, Li Hongzhi, quien coordinó las manifestaciones anticomunistas durante el recorrido mundial de la llama olímpica. Poco conocido entre el gran público, Li Hongzhi fundó una poderosa secta que extiende la influencia estadounidense sobre la diáspora china, el Falun Gong. Gracias a la ayuda de Washington, el Falun Gong dispone actualmente de una amplia infraestructura mediática y ha emprendido una cruzada contra el Partido Comunista Chino.
El 25 de abril de 1999, miles de adeptos del Falun Gong se reúnen en silencio ante la sede del Partido Comunista Chino.
Los medios de prensa occidentales han concedido gran importancia a las manifestaciones que perturbaron el recorrido de la llama olímpica, entre marzo y mayo de 2008. Pasando por alto las etapas festivas, los medios occidentales centraron su atención en las payasadas de Reporteros Sin Fronteras en Olimpia (el 25 de marzo), las protestas sobre la cuestión del Tibet en Londres (6 de abril), París (7 de abril) y San Francisco (9 de abril) y cubrieron con artística imprecisión lo sucedido en Buenos Aires (11 de abril). Trataron de hacer creer en la existencia de un movimiento espontáneo del público contra diversos aspectos de la «dictadura del Partido Comunista Chino». A pesar de –o quizás debido a– ese tufo a guerra fría, los medios occidentales no precisaron que todos aquellos hechos habían sido planificados con un año de antelación y coordinados por una ONG, Human Rights Torch Relay (Relevo de la Llama Olímpica por los Derechos Humanos) [1], subproducto de un poderoso movimiento estadounidense-chino, el Falun Gong.
Más recientemente, numerosos periodistas deportivos acreditados a los Juegos Olímpicos de Pekín recibieron un correo electrónico de la Coalition to Investigate the Persecution of Falun Gong in China (Coalición para Investigar la Persecución del Falun Gong en China) [2] que contenía un documento de 26 páginas intitulado: Torture Outside the Olympic Village: A Guide to China’s Labor Camps (Tortura fuera de la Villa Olímpica: guía de los campos de trabajo chinos) [3]
Durante los años 1990, el Partido Comunista Chino favoreció las iniciativas civiles al autorizar la creación de asociaciones culturales y deportivas, hasta entonces bajo su monopolio. Entre las asociaciones surgidas en aquel entonces, las de artes marciales y qigong levantaron una ola de verdadero entusiasmo. El qigong, ancestral técnica de respiración, permite desarrollar la concentración y el equilibrio interno. Diferentes estudios médicos han demostrados que quienes lo practican están menos expuestos a las enfermedades que el resto de la población. Así que el gobierno se regocijó públicamente ante esta moda, que no podía sino contribuir a reducir los gastos nacionales en materia de salud.
Es en ese contexto que Li Hongzhi, un funcionario cuadragenario, creó su propia asociación de qigong en 1992: el Falun Gong. Pero el maestro Li no se limitó a la enseñanza de técnicas respiratorias sino que las asoció a una doctrina esotérica cuyo contenido fue revelando poco a poco.
En 1996, Li Hongzhi retiró a su asociación de la Federación Nacional de qigong y emigró a los Estados Unidos, desde donde continuó dirigiéndola. A partir de aquel momento, su asociación comenzó poner especial interés en el reclutamiento de miembros del Partido Comunista. Al mismo tiempo, las reuniones de los adeptos del Falun Gong cambiaron de forma para seguir el estilo estadounidense de las de los seguidores del pastor evangélico Billy Graham, con testimonios de adeptos curados. En 1999, el Maestro Li regresó a China para movilizar a los cuadros de su movimiento. Al día siguiente de su partida, sus discípulos realizaron una manifestación en Tianjin (a 140 kilómetros de Pekín), ante la sede de una revista científica que había publicado un artículo muy crítico sobre sus elucubraciones metafísicas y su comportamiento sectario [4]. La policía los dispersó sin miramientos y detuvo a algunos. Al día siguiente, el 25 de abril, entre 10 000 y 30 000 adeptos del Falun Gong se reunieron en silencio en Pekín, durante todo el día, ante Zhongnanhai, la sede central del Partido Comunista Chino. Agitando en silencio el Zhuan Falun (obra del Maestro), reclamaban la liberación de sus correligionarios.
La conmoción es dura para el gobierno. Una manifestación se había organizado secretamente, y había tenido lugar precisamente ante la sede del Partido, en un país en el que todas las manifestaciones están cuidadosamente controladas. Se demostraba así que el Falun Gong disponía de varias decenas de miles de adeptos, un tercio de los cuales eran miembros del Partido Comunista. En otras palabras, una organización no controlada se había desarrollado en el país y se había infiltrado en el Partido, conforme a la gran tradición de las sociedades secretas chinas.
El poder sólo tenía dos posibilidades: reconocer el Falun Gong como una fuerza dentro del Partido o aplastarlo. Impresionado por la irracional determinación de los manifestantes, el primer ministro Zhu Rongji es favorable al reconocimiento, pero el presidente Jiang Zemin, convencido de que se encuentra ante una organización manipulada en secreto por la CIA, opta por la represión. Se prohíbe el Falun Gong. Al principio, los adeptos se sienten intimidados por la policía, que recurre a veces a la violencia durante los arrestos y periodos de detención. Ante la persistencia del problema, se organiza una campaña para desacreditar a la organización, posteriormente se acusa a sus cuadros como responsables de crímenes cometidos par miembros fanatizados. Los acusados son juzgados y condenados.
Mientras tanto, las autoridades estadounidenses presentan repetidas protestas oficiales ante lo que consideran como una violación de la libertad de culto.
A estas alturas del análisis se impone la interrogante sobre la doctrina de Li Hongzhi y la naturaleza de su asociación. ¿Se trata –como afirma Washington– del resurgimiento de un antiguo esoterismo no tolerado por el Partido Comunista o –como dice Pekín– es el Falun Gong una secta que manipula a sus miembros para tomar el poder?
El Maestro Li Hongzhi, fundador del Falun Gong.
La enseñanza del Maestro Li se basa en una cosmogonía, o sea en una concepción del Universo y del lugar que el hombre ocupa dentro de éste; en una gnosis, o sea en un conocimiento que el discípulo necesita para liberarse de su condición existencial; y, para terminar, en un ascetismo, o sea un modo de vida y una serie de técnicas que permiten al discípulo alcanzar la redención.
Según Li Hongzhi, el universo no se compone únicamente del mundo que podemos percibir sino de miles de millones de mundos imbricados entre sí. «Un grano de arena contiene 3 000 mundos […] con budas, taos y dioses, así como seres humanos, animales, sustancias, montañas, agua, cielo, tierra, aire […]. Los seres humanos que se encuentran en los granos de arena son exactamente como nosotros. El color de su piel varía del negro al blanco y al amarillo. Si fuera posible verlo, ustedes encontrarían sobre los pelos de su propio cuerpo numerosas ciudades por donde circulan trenes y autos». Visto desde los mundos superiores, nuestro propio mundo parece microscópico y sin embargo contiene en sí mismo otros mundos más pequeños aún.
Todos los seres, animados o inanimados, e incluso los objetos de fabricación industrial, están dotados de un alma. El día de su nacimiento o de su fabricación, cada ser aparece simultáneamente en diferentes mundos. Existe por lo tanto una multiplicidad de cuerpos vinculados entre sí por un alma individual. Cuando muere o es destruido, un ser pierde sus cuerpos en los diferentes mundos pero su alma no tarda en reencarnarse en nuevos cuerpos. Según su comportamiento, las almas pueden encarnar en mundos superiores o hundirse en mundo inferiores. La humanidad, por su parte, viene cayendo desde hace miles de millones de años. Al contrario de lo que afirman los científicos, numerosas civilizaciones humanas han existido antes del periodo conocido por la historia. La humanidad ya ha sido destruida casi por entero 81 veces antes de levantarse de nuevo. Algunos humanos eliminados durante ese proceso se han refugiado bajo la superficie terrestre y en los abismos de los océanos, donde viven desde entonces. Otros han tenido la suerte de alcanzar mundos superiores en los que han creado civilizaciones avanzadas. Estos últimos pueden atravesar el espacio-tiempo y a veces nos visitan en platillos voladores. Son ellos quienes nos han proporcionado las tecnologías de avanzadas que nuestros científicos eran incapaces de alcanzar por sí mismos. Los adeptos del Falun Gong pueden recuperar la conciencia de sus pasadas migraciones y de sus vidas paralelas. Gracias a ellas pueden adquirir poderes mágicos, curar enfermedades y liberarse de su karma. El Maestro Li y sus más cercanos discípulos pueden también moverse por esos mundos paralelos para cambiar nuestras vidas. Él puede actuar sobre los centros de energía del cuerpo sutil, específicamente haciendo girar la Rueda de la Ley, una svástica dorada escondida en nuestro abdomen, o abriendo nuestro tercer ojo, el que permite la percepción de nuevos mundos.
El practicante del Falun Gong tiene que dedicarse a 5 formas de ejercicios que conjugan técnicas respiratorias y meditación. También debe llevar una vida pura para poder escapar a la próxima Apocalipsis que se llevará a todos los demonios, en primer lugar a los homosexuales.
Entre los millones de adeptos de Li Hongzhi, hay algunos que creen todas esas tonterías al pie de la letra, convirtiéndose en un peligro para sí mismos y para la sociedad. Muchos se han negado a recibir tratamientos médicos y han muerto esperando que el Maestro Li viniera a curarlos. Algunos se han inmolado por el fuego en la plaza Tian An Men para liberarse de este mundo. Otros han creído ver demonios en parientes o vecinos con los que tenían algún conflicto y los han asesinado para exorcizarlos. Algunos se han lanzado por una ventana creyendo que podían levitar, etc. El Maestro Li niega esos hechos y, de todas formas, no se considera responsable de fanáticos aislados que no han entendido su enseñanza.
Ese argumento satisface a Estados Unidos, que sin dificultad concede visas al Maestro Li y a sus adeptos para «protegerlos de la persecución religiosa de los comunistas». Desde 1999 la Comisión de Estados Unidos por la Libertad Religiosa en el Mundo (órgano de consulta del Departamento de Estado) no ha dejado de denunciar la represión contra el Falun Gong. En sus informes anuales sobre la libertad religiosa en el mundo, el Departamento de Estado señala a China como un Estado que suscita «una fuerte preocupación». En abril de 2006, 81 miembros del Congreso presentaron una petición al presidente Bush en la que piden la adopción de medidas coercitivas contra China para proteger a los seguidores de Li Hongzhi. Y. finalmente, el 12 de junio de 2006, el Congreso condenó esa «persecución religiosa».
En Washington, el expediente del Falung Gong estuvo esencialmente en manos de Elliott Abrams [5], primero como presidente de la Comisión sobre la Libertad Religiosa en el Mundo durante la administración Clinton y más tarde como consejero adjunto de seguridad nacional bajo la administración Bush hijo. Integrista judío firmemente contrario a los matrimonios interreligiosos, el señor Abrams es uno de los inventores del concepto de «teopolítica» [6]. Según Abrams, la laicidad y la libertad de conciencia son violaciones de la libertad religiosa ya que el agnosticismo y el ateismo que ambas admiten perjudican el orden social.
Neoconservador de línea dura, Elliot Abrams fue uno de los pilares del apoyo secreto a los Contras nicaragüenses y uno de los principales responsables de las masacres en Honduras. Sólo el indulto concedido por el presidente Bush padre le permitió escapar a sanciones penales. Durante aquella etapa, Abrams desempeñó un papel protagónico en la transformación de la Iglesia de la Unificación del reverendo Sun Myung Moon, que pasó de ser una secta sincrética coreana a convertirse en un poderoso ejército armado utilizado como contratista de la CIA en América Latina.
Manifestación del Falun Gong ante el Congreso de los Estados Unidos (24 de julio de 2003).
Aparentemente Elliot Abrams no ha cambiado de método y el Falun Gong va por el mismo camino que la secta Moon. La secta de Li Hongzhi se quitó la careta el día que fue prohibida por el presidente Jiang Zemin. Después de haber ambicionado apoderarse, desde adentro, del control del Partido Comunista Chino, el Falun Gong designó a esa misma organización política como la encarnación misma de las fuerzas demoníacas. Haciendo ya gala de sus ambiciones, el Maestro Li repitió que los actuales gobiernos eran incapaces de resolver los problemas humanos y que únicamente una persona como él, que ha alcanzado un alto nivel de sabiduría, sería capaz de hacerlo. Desde entonces, su acción política se ejerce directamente sobre la diáspora china y, a través de ella, trata de influir indirectamente sobre la población residente en China.
En las ciudades donde existe una diáspora china, el Falun Gong abrió «Centros de dimisión del Partido Comunista». El Falun Gong afirma que los Cielos le han retirado su apoyo al Partido Comunista Chino y que van a destruirlo de un momento a otro. ¡Salve usted su vida renunciando al Partido y sus organizaciones afiliadas! Esta retórico corresponde a la cultura popular china: antiguamente la legitimidad de los emperadores provenía de un mandato concedido por el Cielo. El emperador perdía su legitimidad cuando el Cielo, al provocar catástrofes naturales, indicaba que le había retirado su mandato. Sociedades secretas existentes en los palacios sublevaban entonces al campesinado para derrocar a la dinastía que se encontraba en el poder e instaurar una nueva. Aunque resulta difícil evaluar si el Falun Gong ha logrado convencer a muchos chinos de la diáspora para que se aparten del Partido Comunista, lo cierto es que el liderazgo del Partido sobre la diáspora ha disminuido. El terremoto que se produjo recientemente en China sería la señal de que los Cielos han retirado al Partido Comunista el mandato que le habían concedido. Es de esperar un cataclismo peor aún si el Partido no es derrocado, y los adeptos del Falun Gong tienen todavía la posibilidad de salvarse participando en la clarificación que representan las protestas organizadas a lo largo del recorrido de la Llama Olímpica contra el «Gran Dragón Rojo», o sea el Partido.
En sus Nueve comentarios sobre el Partido Comunista Chino (2004), el Maestro Li escribe que el PCCh «al haber cometido todo tipo de horrores que van en contra del Tao y se oponen al cielo y la tierra, se ha convertido en una fuerza extremadamente malvada que se levanta contra el universo». Es «una secta perversa». Poco a poco, comenzó a describir el conflicto entre el Falun Gong y el PCCh como el combate escatológico del Bien contra el Mal. Ello implica que, para librarse del mal, los discípulos deben buscar el enfrentamiento con el PCCh, según explicó el propio Li en el congreso de su movimiento, celebrado el 24 de abril pasado, en Manhattan.
Para estigmatizar internamente al «Gran Dragón Rojo» y alimentar en el exterior la propaganda anticomunista, el Falun Gong lanza todo tipo de acusaciones contra el PCCh. La más espectacular afirma que miles de adeptos del Falun Gong fueron encarcelados en un campo de reeducación y que les extrajeron órganos en el hospital de Shenyang. Un informe redactado por un parlamentario canadiense, David Kilgour (casado con la hija del ex primer ministro John Turner) [7] y un abogado, David Matas, corrobora esas acusaciones [8]. Pero estos dos investigadores se basaron únicamente en entrevistas realizadas por teléfono a algunos adeptos del Falun Gong, que no siempre se expresan de forma racional. El PCCh no tuvo más que convocar a la prensa internacional para demostrar que el hospital era completamente normal y que ni siquiera había ningún campo de reeducación en el lugar indicado.
Oficialmente, el Falun Gong no es una organización sino simplemente un movimiento espontáneo. Gracias a la ayuda de Elliot Abrams y la CIA, en sólo una década el Falun Gong se ha dotado de una colosal infraestructura, exactamente al estilo de la secta Moon. Creó, en primer lugar, una imponente cantidad de sitios plurilingües en Internet, que actualmente constituyen el blanco número 1 de la censura china en la red, y también se ha dotado de una publicación, una radio y un canal de televisión. Epoch Times es un bimensual cuya versión en papel se imprime en 10 idiomas y que cuenta con una versión electrónica, con 7 idiomas más, en Internet [9]. Se distribuye gratuitamente en unos 30 países y totaliza 1,5 millones de ejemplares a la semana. Contiene algo de publicidad pero se ignora su forma de financiamiento. Sound of Hope es una estación de radio que transmite en mandarín y en 7 idiomas más [10]. Es retransmitida gratuitamente a través de los transmisores que el Broadcasting Board of Governors (BBG) utiliza para los programas de propaganda del Departamento de Estado (Voice of America, Radio Sawa, Radio Martí, etc.). La financia la National Endowment for Democracy (NED) [11], vitrina legal de la CIA creada por… Elliott Abrams. New Tang Dynasty (NTDTV) es un canal de televisión transmitido vía satélite [12]. Transmite principalmente en mandarín y cantonés, aunque también lo hace en inglés. Financiada por la NED/CIA.
En definitiva, la estrategia de Elliot Abrams y del Consejo de Seguridad Nacional tiene pocas posibilidades de lograr influir en la política interna china. El papel del Falun Gong consiste más bien en controlar la diáspora y divulgar la propaganda anticomunista. Pero esto tiene un alto costo para Estados Unidos. Los esfuerzos desplegados para convertir el Falun Gong en una secta respetable, garantizarle el apoyo de un fuerte lobby parlamentario y dotarlo de poderosos medios de propaganda, obligan a otorgarle también un papel político en Washington, como ya sucedió con la secta Moon.
Lo anterior implica que la cuestión del apoyo al Falun Gong tenga que ser sometida a una revisión [13]. La brutalidad de la policía china es sin lugar a dudas deplorable, lo cual no quiere decir que el Maestro Li y sus discípulos sean inofensivos. En primer lugar, toda sociedad tiene el deber de proteger a sus miembros y ningún Estado del mundo puede aceptar en su país el desarrollo de una organización religiosa que aparta a la gente de la ciencia y la medicina para sumirla en la superstición. Estados Unidos no vaciló en recurrir al ejército para aplastar la Iglesia Davidiana en Waco (1993). En segundo lugar, el Falun Gong es también un arma de Estados Unidos en su cruzada contra el comunismo. Dar asilo a esa organización es inmiscuirse en los asuntos internos de China.
Thierry Meyssan
Periodista y escritor, presidente de la Red Voltaire con sede en París, Francia. Es el autor de La gran impostura y del Pentagate.
viernes, 7 de agosto de 2009
Súmate (a los planes de la CIA)

Alejandro Dausá
(ALAI)
El periódico El Deber, de Santa Cruz de la Sierra, informa que una experta venezolana, invitada por la Fundación Nueva Democracia a Bolivia, desarrollará tareas de “capacitación electoral” en las tres ciudades más importantes del país. Se trata nada más y nada menos que de María Corina Machado, presentada por la prensa como “presidenta del movimiento ciudadano Súmate”.
En realidad, Súmate no es un movimiento, sino una organización creada en Venezuela en el año 2003 para promover el referéndum revocatorio contra el presidente Hugo Chávez. Es conveniente recordar que para esa época ya había fracasado un golpe de estado (abril del 2002) y un prolongado lockout contra la poderosa empresa petrolera estatal PDVSA. La estrategia de Súmate consistió en organizar, financiar y publicar encuestas favorables a la oposición, para luego denunciar fraude, desacreditando los resultados reales del referéndum, que otorgaron un masivo respaldo a la gestión del presidente Chávez. Súmate es una de las cientos de instituciones creadas y solventadas por la NED (National Endowment for Democracy) que funciona como una de las mayores estructuras de injerencia e imposición del modelo de democracia según la matriz del neoconservadurismo norteamericano. Canaliza cada año millones de dólares provenientes de fondos del gobierno estadounidense, en el marco del presupuesto destinado a USAID (Agencia para el Desarrollo Internacional). Hay que decir que en la práctica continúa la labor de la CIA, recurriendo a formas aparentemente legítimas, con énfasis en los derechos políticos de los ciudadanos, participación, construcción de democracia, etc. La “experta” María Corina Machado no honra los principios que dice defender: fue una de las firmantes del Decreto Carmona, emitido en Caracas por el golpista Pedro Carmona (llamado posteriormente Pedro el Breve, debido a la corta duración de su aventura) en medio de aquella asonada que fue frustrada por una impresionante movilización popular, conocedora de la democracia real y concreta. Es bueno apuntar también que la señora Machado fue recibida con honores por el gran benefactor de la humanidad, George W.Bush, en el Salón Oval de la Casa Blanca, como reconocimiento a sus méritos en la promoción de los principios e intereses del imperio. Junto a Alejandro Peña Esclusa, de Unoamérica, trabajó afanosamente en la reciente campaña electoral salvadoreña en favor del partido ARENA, fundado y coordinado por genocidas y paramilitares. Momento oportuno. A pocos meses de las elecciones, Súmate aparece públicamente en Bolivia como una continuación previsible de otras apuestas anteriores (con instituciones como Human Rights Foundation o Unoamérica). Todas hacen parte de la descomunal maniobra de pinza alentada por el Departamento de Estado norteamericano para poner freno a los incipientes procesos emancipatorios en América Latina. Como indica la investigadora Eva Golinger “Para preservar sus intereses, los grandes capitalistas necesitan estructuras que les permitan pensar las futuras estrategias de expansión del capital. Las fundaciones, los think tank, los institutos financiados por las multinacionales, son los lugares de encuentro para elaborar visiones comunes y una cooperación entre varios sectores del poder...”.En Bolivia, superados parcialmente los intentos de golpe y la acometida terrorista, se lanzó ya la carrera electoral; grupos de derecha, bloques de poder regionales y élites empresariales exhiben atropelladamente a sus impresentables candidatos e insisten en la constitución de un frente común opositor a Evo Morales. Sin embargo, más allá de fórmulas partidistas, ese frente existe hace rato y opera incansablemente desde los grandes medios de comunicación (en realidad, medios de intoxicación masiva). Junto a proyectos como Súmate, componen la ofensiva de control ideológico, generación de matrices de opinión y construcción de sentidos hegemónicos que son eslabones del sistema de dominación múltiple, un reto que el pueblo no puede enfrentar exclusivamente en las calles o las contiendas electorales.
