
Desdolarización o desmantelamiento del Imperio financiero-militar de EE.UU.
17-06-2009
Michael Hudson
Global Research
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
La ciudad de Ekaterimburgo, la mayor de Rusia al este de los Urales, puede llegar a ser conocida no sólo por ser el sitio en el que murieron los zares sino también la hegemonía estadounidense – y no sólo el sitio en el que fue derribado en 1960 el piloto del U-2 de EE.UU., Gary Powers, sino donde fue abatido el orden financiero mundial centrado en EE.UU.
El cuestionamiento de EE.UU. será el enfoque primordial de las reuniones ampliadas de hoy y mañana (15 y 16 de junio) en Ekaterimburgo (antes llamada Sverdlovsk) para el presidente chino Hu Jintao, el presidente ruso Dmitry Medvedev y otros máximos responsables de la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO), de seis miembros. La alianza está formada por Rusia, China, Kazajstán, Tayikistán, Kirguistán, y Uzbekistán, con estatus de observador para Irán, India, Pakistán y Mongolia. El martes se les sumará Brasil para discusiones comerciales de las naciones del BRIC (Brasil, Rusia, India y China).
Los participantes han asegurado a diplomáticos estadounidenses que su objetivo no es desmantelar el imperio financiero y militar de EE.UU. Simplemente quieren discutir la ayuda mutua – pero de un modo que no contenga un papel para EE.UU., la OTAN o el dólar de EE.UU. como vehículo para el comercio. Es posible que los diplomáticos de EE.UU. pregunten lo que esto significa en realidad, si no es una acción para convertir en obsoleta la hegemonía de EE.UU. Es, después de todo, lo que significa un mundo multipolar. Para comenzar, en 2005, la SCO pidió a Washington que fije una línea de tiempo para el retiro de sus bases militares de Asia Central. Dos años después, los países de la SCO se alinearon formalmente con las antiguas repúblicas de la CEI pertenecientes a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO), establecida en 2002 como contrapeso para la OTAN.
Sin embargo la reunión sólo ha provocado un bostezo colectivo de la prensa estadounidense e incluso europea a pesar de que su orden del día es el reemplazo del estándar global del dólar por un nuevo sistema de defensa financiero y militar. Un portavoz del Consejo de Relaciones Exteriores ha dicho que le cuesta imaginar que Rusia y China puedan superar su rivalidad geopolítica, [1] sugiriendo que EE.UU. puede utilizar la política de dividir y conquistar que Gran Bretaña utilizó con tanta habilidad durante muchos siglos para fragmentar la oposición extranjera a su propio imperio. Pero George W. Bush (“soy un unificador, no un divisor”) se basó en el legado del gobierno de Clinton para impulsar a Rusia, China y sus vecinos a encontrar un terreno común cuando se trata de encontrar una alternativa al dólar y por lo tanto a la capacidad de EE.UU. de mantener ad infinitum déficits de la balanza de pagos.
Lo que puede representar la extremaunción de la hegemonía estadounidense ya comenzó en abril en la conferencia del G-20, y se hizo aún más explícito en el Foro Económico International de San Petersburgo el 5 de junio, cuando el señor Medvedev llamó a China, Rusia e India a “edificar un orden mundial cada vez más multipolar.” Lo que esto significa en lenguaje común es: Hemos llegado a nuestro límite en el subsidio del cerco de Eurasia por EE.UU. mientras también permitimos que EE.UU. se apropie de nuestras exportaciones, compañías, acciones y bienes raíces a cambio de papel moneda de un valor cuestionable.
“El sistema unipolar artificialmente mantenido,” aclaró el señor Medvedev, se basa en “un gran centro de consumo, financiado por un déficit creciente, y por lo tanto deudas acrecentadas, una moneda de reserva que solía ser fuerte, y un sistema dominante de evaluación de activos y riesgos.” [2] A la raíz de la crisis financiera global, concluyó, está que EE.UU. produce demasiado poco y gasta demasiado. Especialmente perturbadores son sus gastos militares, tales como el aumento de la ayuda militar de EE.UU. a Georgia recién anunciado la semana pasada, el escudo de misiles de la OTAN en Europa Oriental, y el refuerzo de EE.UU. en Oriente Próximo y Asia Central ricos en petróleo.
El escollo para todos estos países es la capacidad de EE.UU. de imprimir cantidades ilimitadas de dólares. El gasto exagerado de los consumidores de EE.UU. para importaciones en exceso de las exportaciones, las adquisiciones estadounidenses de compañías y bienes raíces extranjeros, y los dólares que el Pentágono gasta en el exterior, terminan todos en bancos centrales extranjeros. Estos organismos entonces enfrentan una decisión difícil: reciclar esos dólares de vuelta a EE.UU. mediante la compra de bonos del Tesoro de EE.UU., o dejar que el “libre mercado” imponga un aumento del valor de su divisa respecto al dólar – haciendo así que sus exportaciones no sean competitivas en los mercados mundiales y creando al hacerlo desempleo e insolvencia de negocios en el interior.
Cuando China y otros países reciclan sus entradas de dólares comprando bonos del Tesoro de EE.UU., para “invertir” en EE.UU., esta acumulación no es realmente voluntaria. No refleja su fe en que la economía de EE.UU. enriquezca a bancos centrales extranjeros con sus ahorros, o alguna preferencia por una inversión calculada, sino simplemente una falta de alternativas. “Libres mercados” al estilo de EE.UU. acoplan a países a un sistema que los obliga a aceptar dólares sin límites. Ahora quieren terminar con esa situación.
Esto significa la creación de una nueva alternativa. En lugar de hacer sólo “cambios cosméticos como lo quisieran algunos países y tal vez las propias organizaciones financieras internacional,” el señor Medvedev terminó su discurso de San Petersburgo diciendo: “lo que necesitamos son instituciones financieras de un tipo completamente nuevo, en el que no dominen temas y motivos políticos particulares y países en particular.”
Cuando los gastos militares en el extranjero llevaron al déficit a la balanza de pagos de EE.UU. e hicieron que EE.UU. abandonara el oro en 1971, los bancos centrales se quedaron sin el recurso tradicional utilizado para saldar desequilibrios en los pagos. La alternativa por defecto fue invertir sus ingresos de pagos subsiguientes en bonos del Tesoro de EE.UU., como si estos fueran “tan buenos como el oro.” Los bancos centrales ahora poseen 4 billones de dólares en esos bonos en sus reservas internacionales – ¡y esos préstamos han financiado la mayor parte de los déficits presupuestarios internos del gobierno de EE.UU. durante más de tres décadas! Ante el hecho de que cerca de la mitad de los gastos discrecionales del gobierno de EE.UU. es para operaciones militares – incluyendo más de 750 bases militares en el extranjero y operaciones cada vez más costosas en países de producción y transporte de petróleo – el sistema financiero internacional está organizado de tal manera que financia al Pentágono, junto con las adquisiciones estadounidenses de activos extranjeros de los que se espera que rindan mucho más que los bonos del Tesoro en poder de los bancos centrales.
El principal tema político que enfrentan los bancos centrales del mundo es por lo tanto ¿cómo evitar que se agreguen aún más dólares a sus reservas y que al hacerlo sigan financiando aún más gastos deficitarios de EE.UU. – incluidos los gastos militares ante sus fronteras?
Para comenzar, los seis países de la SCO y del BRIC tienen la intención de comerciar en sus propias divisas a fin de tener el beneficio del crédito mutuo que hasta ahora EE.UU. ha monopolizado para sí mismo. Con este fin, China ha cerrado acuerdos bilaterales con Argentina y Brasil para asignar el valor de su comercio en renminbi en lugar del dólar, libras esterlinas o euros, [3] y hace dos semanas Chinas llegó a un acuerdo con Malasia para realizar el comercio entre los dos países en renminbi. [4] El ex primer ministro Mahathir Mohamad me explicó en enero que en su calidad de país musulmán, Malasia quiere evitar hacer algo que pueda facilitar la acción militar de EE.UU. contra países islámicos, incluida Palestina. La nación ya tiene demasiados dólares, explicaron sus colegas. El gobernador del Banco del Pueblo de China (central) Zhou Xiaochuan, escribió una declaración oficial en su sitio en Internet que el objetivo es ahora la creación de una moneda de reserva “que esté desconectada de naciones individuales.” [5] Es el objetivo de las discusiones en Ekaterimburgo.
Aparte de evitar el financiamiento de la adquisición de su propia industria y del cerco militar del globo por EE.UU., China, Rusia y otros países quisieran indudablemente obtener el mismo tipo de viaje gratuito que ha estado consiguiendo EE.UU. Tal como están las cosas, ven a EE.UU. como una nación sin ley, tanto desde el punto de vista financiero como militar. ¿De qué otra manera se puede caracterizar a una nación que fija un conjunto de leyes para los demás – sobre la guerra, el pago de la deuda y el tratamiento de prisioneros – pero las ignora cuando se trata de ella? EE.UU. es ahora el mayor deudor del mundo, pero ha evitado el dolor de los “ajustes estructurales” impuestos a otras economías deudoras. Las reducciones de tasas de interés y de impuestos ante la explosión de los déficits comerciales y presupuestarios son vistas como el colmo de la hipocresía ante los programas de austeridad que Washington impone a otros países a través del FMI y otros instrumentos de Washington.
EE.UU. dice a las economías deudoras que vendan sus servicios públicos y recursos naturales, que aumenten sus tipos de interés y que aumenten los impuestos mientras aniquilan sus redes de seguridad social para exprimir dinero a fin de pagar a los acreedores. Y dentro del país, el Congreso bloqueó la compra de Unocal por CNOOK de China por motivos de seguridad nacional, así como bloqueó a Dubai en su intento de comprar puertos de EE.UU. y a otros fondos de riqueza soberana de la compra de infraestructura clave. Se invita a los extranjeros a que imiten la compra japonesa de elefantes blancos como el Centro Rockefeller, en el cual los inversionistas perdieron rápidamente mil millones de dólares y terminaron por abandonar.
En realidad EE.UU. no ha dejado muchas alternativas a China y a otros países con superávits de pagos fuera de encontrar una forma de evitar más acumulación de dólares. Hasta la fecha, los intentos de China de diversificar su tenencia de dólares más allá de los bonos del Tesoro, no han tenido mucho éxito. Para comenzar, Hank Paulson de Goldman Sachs orientó a su banco central hacia valores de mayor rendimiento de Fannie Mae y Freddie Mac, explicando que eran obligaciones públicas de facto. Colapsaron en 2008, pero por lo menos el gobierno de EE.UU. se hizo cargo de esas dos agencias hipotecarias, agregando sus 5,2 billones de dólares en obligaciones a la deuda nacional. De hecho, lo que provocó el rescate fue en gran parte la inversión oficial extranjera. La imposición de una pérdida a las agencias oficiales extranjeras hubiera quebrado instantáneamente el estándar del bono del Tesoro, no sólo a través de la terrible destrucción de la credibilidad de EE.UU., sino simplemente porque no hay suficientes bonos del gobierno como para absorber los dólares que inundan la economía mundial por los crecientes déficits de la balanza de pagos de EE.UU.
Buscando una mayor posición participativa para proteger el valor de sus posesiones en dólares, mientras la burbuja crediticia de la Reserva Federal hacía descender los tipos de interés, los fondos de riqueza soberanos de China trataron de diversificar a fines de 2007. China compró participaciones en el bien conectado fondo de valores Blackstone y en Morgan Stanley en Wall Street, Barclays en Gran Bretaña, Standard Bank en Sudáfrica (otro afiliado con Chase Manhattan durante los años sesenta del apartheid) y en Fortis, el conglomerado financiero belga, se derrumbó poco después. Pero el sector financiero de EE.UU. estaba colapsando bajo el peso de la pirámide de deudas, y los precios de las acciones de bancos y firmas de inversión cayeron en todo el mundo.
Los extranjeros ven al FMI, al Banco Mundial y a la Organización Mundial de Comercio como sustitutos de Washington en un sistema financiero respaldado por bases militares y portaaviones estadounidenses que cercan el globo. Pero esta dominación militar es un vestigio de un imperio estadounidense que ya no puede regir a través de su fuerza económica. El poder militar se apoya en la fuerza, se basa más en el armamento atómico y en ataques aéreos a larga distancia que en operaciones terrestres, que se han hecho demasiado impopulares desde el punto de vista político para ser realizadas en gran escala.
En el frente económico no hay un modo previsible para que EE.UU. pueda librarse de los 4 billones de dólares que debe a gobiernos extranjeros, sus bancos centrales y a los fondos de riqueza soberana establecidos para deshacerse de la abundancia global de dólares. EE.UU. se ha convertido en un moroso – y por cierto, en un moroso agresivo en lo militar que trata de conservar el poder único que otrora ganó por medios económicos. El problema es cómo restringir su conducta. Yu Yongding, ex asesor del banco central chino, y que ahora está en la Academia de Ciencias de China, sugirió que se aconsejara al Secretario del Tesoro de EE.UU., Tim Geithner, que EE.UU. comenzara por “ahorrar” ante todo mediante la reducción de su presupuesto militar. “Es poco probable que los ingresos por impuestos de EE.UU. aumenten a corto plazo por el bajo crecimiento económico, los gastos inflexibles y el coste de ‘librar dos guerras.’” [6]
Actualmente son los ahorros del extranjero, no los de los estadounidenses, los que financian el déficit presupuestario de EE.UU., comprando la mayor parte de los bonos del Tesoro. El resultado es la tributación, sin representación para votantes extranjeros en cuanto a cómo el gobierno de EE.UU. utiliza sus ahorros obligados. Por ello es necesario que los diplomáticos financieros amplíen el alcance de sus decisiones políticas más allá del mercado del sector privado. Los tipos de interés son determinados por muchos factores aparte de “consumidores con tarjetas de crédito,” el eufemismo usual que los medios de EE.UU. citan para el déficit de la balanza de pagos de EE.UU. Desde el siglo XIII, la guerra ha sido un factor dominante en la balanza de pagos de los principales países – y en sus deudas nacionales. El financiamiento con bonos del gobierno consiste sobre todo de deudas de la guerra, ya que los presupuestos en tiempos de paz tienden a ser equilibrados. Esto vincula directamente el presupuesto de guerra con la balanza de pagos y las tasas de interés.
Las naciones extranjeras acumulan pagarés impagables – bajo condiciones en las que, si actúan para detener el viaje gratis del que goza EE.UU., llevarían a una caída del dólar y sus posesiones en dólares bajarían de valor en relación con sus propias monedas nacionales y otras divisas. Si la moneda de China sube en un 10% respecto al dólar, su banco central sufrirá el equivalente de una pérdida de 200 millones de dólares respecto a sus posesiones de 2 billones de dólares denominadas en yuan. Esto explica por qué, cuando las agencias de calificación de bonos hablan de que los valores del Tesoro de EE.UU. pierdan su calificación AAA, no quieren decir que el gobierno no pueda simplemente imprimir los dólares de papel para “compensar” esos bonos. Quieren decir que los dólares se depreciarán en su valor internacional. Y es precisamente lo que está sucediendo. Cuando Geithner puso una cara seria y dijo a una audiencia en la Universidad de Beijing a principios de junio que cree en un “dólar fuerte” y que por lo tanto las inversiones en EE.UU. de China estaban sanas y salvas, fue recibido por risas sarcásticas. [7]
La anticipación de un aumento en la tasa de cambio de China suministra un incentivo para especuladores que tratan de pedir prestado en dólares para comprar renminbi y beneficiarse de la apreciación. Para China, el problema es que esa entrada llevaría a una profecía que se cumple a sí sola al forzar la apreciación de su moneda. De modo que el problema de las reservas internacionales está inherentemente ligado al de los controles de capital. ¿Por qué iba a contemplar China cómo sus compañías lucrativas son vendidas por aún más dólares libremente creados de EE.UU. que el banco central debe utilizar para cumplir bonos de bajo rendimiento del Tesoro de EE.UU. o para perder aún más dinero en Wall Street?
Para evitar ese dilema es necesario revertir la filosofía de mercados abiertos de capital que el mundo ha mantenido desde Bretton Woods en 1944. En ocasión de la visita del señor Geithner a China, “Zhou Xiaochuan, ministro del Banco del Pueblo de China, el banco central del país, dijo intencionadamente que por primera vez desde que las conversaciones semestrales comenzaron en 2006, China tiene que aprender de los errores estadounidenses así como de sus éxitos” en lo que tiene que ver con la desregulación de mercados y el desmantelamiento de controles. [8]
Por lo tanto una era llega a su fin. Ante los continuos gastos deficitarios de EE.UU., la desdolarización amenaza con obligar a los países a volver al tipo de dobles tasas de cambio común entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial: un tipo de cambio para el comercio en materias primas, otro para los movimientos de capital e inversiones, por lo menos en las economías del área del dólar.
Incluso sin controles de capital, las naciones que se reúnen en Ekaterimburgo están tomando pasos para evitar que se conviertan receptores renuentes de aún más dólares. Al ver que la hegemonía global de EE.UU. no puede continuar sin el poder adquisitivo que ellos mismos suministran, los gobiernos se apresuran a acelerar lo que Chalmers Johnson ha llamado “las aflicciones del imperio” en su libro de ese nombre – la bancarrota del orden mundial financiero-militar de EE.UU. Si China, Rusia y sus aliados no-alineados se salen con la suya, EE.UU. ya no vivirá de los ahorros de otros (en la forma de sus propios dólares reciclados) ni tendrá el dinero necesario para sus ilimitados gastos y aventuras militares.
Funcionarios de EE.UU. quisieron asistir como observadores a la reunión de Ekaterimburgo. Les dijeron que No. Es una palabra que los estadounidenses oirán frecuentemente en el futuro.
Notas
1 Andrew Scheineson, “The Shanghai Cooperation Organization,” Council on Foreign Relations,
Actualizado el: 24 de marzo de 2009: “Aunque algunos expertos dicen que la organización ha emergido como un poderoso baluarte contra EE.UU. en Asia Central, otros creen que fricciones entre sus dos mayores miembros, Rusia y China, imposibilitan efectivamente una SCO fuerte y unificada.”
2 Kremlin.ru, 5 de junio de 2009, en Johnson’s Russia List, 8 de junio de 2009, #8.
3 Jamil Anderlini and Javier Blas, “China reveals big rise in gold reserves,” Financial Times, 24 de abril de 2009. Vea también “Chinese political advisors propose making yuan an int’l currency.” Beijing, 7 de marzo de 2009 (Xinhua). “La clave para la reforma financiera es convertir el yuan en una divisa internacional,” dijo [Peter Kwong Ching] Woo [presidente de Wharf (Holdings) Limited basado en Hong Kong] en un discurso ante la Segunda Sesión del 11 Comité Nacional de la Conferencia Política Consultativa del Puebo Chino (CPPCC), el máximo organismo político asesor del país. Eso significa utilizar la moneda china para saldar pagos comerciales internacionales…”
4 Shai Oster, “Malaysia, China Consider Ending Trade in Dollars,” Wall Street Journal, 4 de junio de 2009.
5 Jonathan Wheatley, “Brazil and China in plan to axe dollar,” Financial Times, 19 de mayo de 2009.
6 “Another Dollar Crisis inevitable unless U.S. starts Saving - China central bank adviser. Global Crisis ‘Inevitable’ Unless U.S. Starts Saving, Yu Says,” Bloomberg News, 1 de junio de 2009. http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601080&sid=aCV0pFcAFyZw&refer=asia
7 Kathrin Hille, “Lesson in friendship draws blushes,” Financial Times, 2 de junio de 2009.
8 Steven R. Weisman, “U.S. Tells China Subprime Woes Are No Reason to Keep Markets Closed,” The New York Times, 18 de junio de 2008.
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=13969
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miércoles, 17 de junio de 2009
La coyuntura decisiva de Ekaterimburgo
martes, 26 de mayo de 2009
La banca ética consiste en que con tu dinero no se hagan cosas que van en contra de la ética, pero sólo financia lo que es viable"

jorge leal
La Opinión
Triodos Bank es un banco con 28 años de experiencia en Europa que se implantó en España hace cuatro años. Su balance creció en 2008 un 82%; su clientela, un 38% y los fondos captados entre clientes se incrementaron un 61% en plena crisis. ¿El secreto? Hacer banca ética, un concepto nuevo en España que consiste en fomentar la transparencia y en apostar por una economía sostenible
Triodos Bank presume en su web de no financiar ningún negocio especulativo, que destruya el medio ambiente, experimente con animales, utilice transgénicos o esté relacionado con los juegos de azar, el tabaco, la pornografía o las armas. Esta idea de economía sostenible y respetuosa ha cuajado en Galicia, donde este banco ético financia seis empresas y ong como Solidaridade Internacional de Galicia, Ecocelta o Casa da Penela. El director de Triodos Bank en Cataluña y Baleares visita esta semana Galicia para difundir el proyecto. Sostiene que la comunidad cuenta con un capital humano y natural perfecto para poner en marcha empresas e iniciativas con las que salir de la crisis. Esto y el creciente interés de los clientes gallegos llevarán a Triodos a abrir una delegación en Galicia antes de final de año. -En la situación actual de crisis parece que banca y ética son conceptos contradictorios, ¿no? -Para que uno sea ético tiene que preocuparse de las consecuencias de sus actos. Cuando todo el mundo se manifestó contra la guerra de Irak en 2003, la mayoría de los manifestantes tenían el dinero en entidades que financiaban la fabricación de armas. Esto lo comenté hace unos meses en unas jornadas de la Universidad de Santiago y hubo gente en el público que dijo: "oiga, pero esto no lo harán las cajas gallegas, ¿no?". Yo no puedo hablar de otras entidades, pero Ecologistas en Acción y Justicia y Paz dijeron que unas determinadas entidades acababan de dar un crédito de varios millones de euros a una empresa de Vitoria que fabrica bombas de racimo y armas para la guerra de Sierra Leona. La gente no lo sabe y le sorprende que entidades gallegas financien armamento. La banca ética consiste en que con tu dinero no se hagan cosas que van en contra de la ética. -Y ustedes, ¿cómo financian los proyectos que apoyan? ¿Con créditos blandos? -Con el dinero de la gente que nos trae sus ahorros. Recibimos mucho dinero y crecemos mucho. Ahora mismo casi nos entra más dinero que proyectos para financiar. Si alguien tiene un proyecto importante, en ecología, en agricultura ecológica, en energías renovables o proyectos sociales y cultura, que lo traiga porque no tenemos problemas de liquidez. -Pero ¿cómo se da esa financiación? ¿Con créditos a bajo interés? -No, el tipo de interés es normal. Tenemos líneas competitivas, dependiendo del sector. Por ejemplo si un colectivo que trabaja con discapacitados psíquicos, el préstamo le sale más barato y si a cinco años no lo pueden devolver, se le da a diez. Lo importante no es el tipo de interés, que los tenemos muy competitivos, lo importante es que tenemos expertos en cada área. Mañana viene un agricultor ecológico a pedir un crédito y le asesoramos; nuestro responsable de agricultura ecológica fue el presidente de la asociación española de agricultura biodinámica. -¿Qué ha provocado la crisis financiera? -Las cosas se han hecho mal. Se ha dado hipotecas a gente que no las podía pagar y si la casa costaba 30, le daban 40 para muebles y coche. En banca siempre se ha dicho que jamás financies más de un 70 u 80% de un proyecto. Nosotros somos banca ética pero sólo financiamos lo que es viable y lo estudiamos con criterios financieros. -Pero si la banca siempre ha funcionado con estos criterios ¿por qué no los aplicó ahora? -Esto no era así. Llevo 30 años trabajando en banca y esta especulación loca se dio tras la caída del muro de Berlín. El 97 o 98% del dinero que se mueve en el mundo es especulación, no hay economía real. Ha habido una obsesión por el beneficio rápido y ahora va a costar sufrimiento y dolor reconducir esto. Pero hay propuestas de cambio, como la agricultura ecológica, que es fundamental. En Alemania la agricultura ecológica y las energías renovables crecieron entre un 12 y un 15% el año pasado. No te harás multimillonario, pero vas a ganar suficiente para ti y tu entorno. -¿Y qué se puede hacer en Galicia? -En Galicia hay un potencial de tierra y humano muy importante, el gallego ha sido siempre un trabajador entregado, honesto, y eso es lo que hace falta. Galicia tiene una riqueza natural? Hay que volver a la agricultura local, a la agricultura ecológica, buscar canales para exportar y nosotros ofrecemos el asesoramiento y esos canales, ponemos en contacto a nuestros clientes. Las administraciones tendrán que favorecer que salgan cosas de esta crisis, pero no lo podrán hacer todo, de esto hay que salir con innovación y nuevas cosas que transformen el mundo. Veo mucho interés en Galicia y gente con ganas de hacer cosas. Es muy probable que abramos la delegación en Galicia antes de final de año.
“Intento crear una epidemia de ética y de entusiasmo”

Entrevista a Joan Melé
Estamos en un banco y su director no menta intereses, ni dividendos…, sino desafíos del alma y responsabilidades humanas. “Hasta que me muera me gustaría luchar por esto”. Después de dos horas de apasionado discurso, nadie podría dudar de la valiente aseveración. “Por esto” son árboles, placas solares, empresas con alma, campos sin química… Nadie contestaría esa convicción absoluta del director de Triodos Bank para Cataluña y Baleares.
No es fácil encontrar un banquero feliz, menos aún feliz y comprometido, pero dimos con él. En el corazón de la gran ciudad, a pie de enorme avenida, este hombre contagia fe y alegría a raudales. No puso números, ni tantos por ciento sobre la mesa; puso valores e ideales. No blandió calculadora de números, sino paleta de sueños, todos viables, listos para hacerse realidad. No estábamos ante un idealista pasado de rosca, sino ante un ejecutivo con chaqueta y corbata, con los pies bien puestos en la tierra.
“Entrega lo que llevas dentro y no te faltará nada”, no se trataba de un profeta en las arenas sagradas del desierto, sino de un banquero en su oficina de la Diagonal. Joan Melé no nos vende fondos, ni productos de gran provecho…, le basta con contagiar un entusiasmo que lleva en sangre. Ha desecho el encono entre espiritualidad y dinero, entre rentabilidad y solidaridad, entre banca y ética. El haber reconciliado imposibles le confiere una felicidad, que no oculta.
Nadie después de charlar con Joan Melé puede salir sin su sobredosis de fe en el otro mundo posible. Fe bien arraigada en el conocimiento preciso de lo que se gesta, de las circunstancias, de nuestro alcance… Estaba cercano a la jubilación, cuando Esteban Barroso le propuso sumarse con él a la aventura de Triodos en España. El viejo guerrero se privaba de una merecida paz, pero se ganaba una satisfacción interna que ni por un instante le ha abandonado. Aquí la prueba…
¿En qué medida os ha afectado la crisis?
No sólo no nos ha afectado, al contrario nos ha beneficiado. Mucha gente nos descubre a causa de la crisis. Cuando tienen otras prioridades, no se preocupan por el destino de sus ahorros. Sin embargo las preguntas llevan a la conciencia. Cada vez más personas ven que hay otra banca en la que lo que prima no es sólo el beneficio, sino su destino. Se comienza a valorar el ahorro como un elemento de transformación social. Poner conciencia en el uso y en el ahorro del dinero es algo que se comienza a vivir y a comunicar. Lo bueno también se contagia. Ahora tenemos un crecimiento mayor que nunca.
Nuestro crecimiento evidencia un cambio social: cada vez más gente se mueve por temas de conciencia y no de exclusivo interés personal. La crisis está haciendo que la sociedad despierte y en ese despertar se ha podido observar que había otras opciones de banca.
¿Estáis blindados ante la crisis?
Este banco sí que es seguro. No hacemos especulación, ni cotizamos en bolsa. No puede haber ataques externos que puedan hacer fluctuar un valor. Nuestro valor es el valor real de lo que estamos haciendo. Otra garantía nuestra es la forma en la que trabajamos las financiaciones. Cuando alguien nos pide un préstamo, observamos la gente que hay detrás, los valores por los que también ellos se mueven. Observamos por qué hacen lo que hacen, qué capacidades tienen… Descubres que hay gente que tiene grandes proyectos, pero que en realidad no tienen capacidad para llevarlos adelante. Necesitan un apoyo.
¿Entendéis de proyectos alternativos?
Por supuesto. Entendemos de agricultura ecológica o biodinámica, entendemos de energías renovables, de temas sociales… Tenemos expertos en estas áreas. No nos limitamos a dejar un dinero y ganar. Podemos estudiar si aquello va a funcionar o no. Nos toca a veces decir: “Este proyecto no es viable. Te vas a estrellar” o “Esto es preciso hacerlo así”… Este conocimiento a fondo del terreno, nos permite saber bien dónde ponemos el dinero, con lo cual nuestros activos e inversiones tienen una calidad que no es usual en banca. No quiere decir que no podamos tener algún problema, pero miramos una a una las inversiones.
¿Preparados para grandes proyectos…?
A veces vienen problemas cuando quieres hacer mucha inversión y ganar mucho dinero sin pensar en nada más… Si es un dinero que aporta algo al mundo, nosotros tenemos ese dinero, pero tiene que ser, eso sí, un proyecto viable. Tiene que aportar algo a la cultura, tiene que ser un proyecto social o ecológico. Triodos significa tres vías o caminos.
Abunda la obsesión por el crecimiento. En un cuerpo, si las células crecen demasiado donde no toca, eso se llama cáncer. Hemos de preguntarnos, por qué queremos crecer tanto. El cuerpo llega un momento en que ya no crece, sino que madura. Con la sociedad debería suceder lo mismo, de forma que superáramos esa obsesión por crecer. “Crecer, crecer… Yo tengo que crecer más que el otro, el otro quiere crecer más que tú…” ¡No es posible!
¿Preparados para grandes beneficios?
Tiene que haber beneficios. El beneficio indica que lo estás haciendo bien y generas riqueza. Pero el beneficio está al final del proceso. En el centro tiene que estar el ser humano y la tierra. Haz algo que aporte valor a la sociedad, al ser humano, a la tierra… Al final habrá recompensa. Ese es el indicador. Tenemos un ratio de solvencia que es superior al doble de la media.
¿Qué es la economía?
El universo nos muestra un lenguaje. Lo visible es sólo una pequeña expresión de lo invisible. La economía no es para los economistas, la economía es lo que nos relaciona a los seres humanos con la vida. La economía se ha globalizado, ahora tenemos que globalizar la conciencia.
¿Qué es madurez en la economía?
Primero que todo, sensatez y sentido. Tristemente muchas escuelas de negocios educan a los alumnos para crear empresas con la exclusiva finalidad de ganar dinero. No se muestra cómo crear empresas con sentido que aporten algo al mundo. Se les enseña cómo crear planes de marqueting y publicidad para promover un determinado producto. Este producto puede que no sirva para nada, puede que se esté cargando el planeta, pero hay que hacer los posibles para que la gente lo compre.
No tiene sentido…
Esto no tiene sentido, ni empresarial ni humano. Primero es preciso recuperar nuestra auténtica vocación. Yo a la gente les pregunto directamente: “¿Cuando eras niño, qué querías ser de mayor?” Esto no es una banalidad, es importante. Esta es la pregunta primordial: “¿Tú qué quieres aportar al mundo?” Tu trabajo tiene que ser tu vocación. Hay que superar ya el esquema de estudiar para tener una carrera y ganar mucho dinero. Es preciso cambiarlo. Hay que estudiar, pero para saber qué es lo que llevamos dentro y por lo tanto qué podemos aportar en la vida. Es preciso tener confianza, porque haciendo lo que interiormente te llena, podrás ganarte tu sueldo.
Si somos cristianos hemos de tener fe en la providencia, confianza en que lo que nos viene es por algo. Si somos budistas entender simplemente la adversidad como compensación kármica, algo que nos viene para poder evolucionar. El fracaso también tiene su sentido y viene por algo…
¿Madurez igual a crecimiento responsable?
Hemos de relanzar una economía con sentido, que sea sensata y en la que el crecimiento sea un resultado, no un objetivo. Crecer no está mal, ganar dinero no está mal, si es un resultado de lo que estás haciendo. Entonces viene la responsabilidad de lo que somos capaces de hacer con el dinero. Es decir, ¿qué somos capaces de hacer con lo que no necesitamos? ¿Estamos preparados para la donación?
Eres un defensor de la donación...
Sí así es. Hay tres tipos de dinero: Dinero de compra, de ahorro-préstamo y de donación. El dinero que ganamos es para una necesidad presente, el que ahorramos es para una necesidad del futuro, pero una vez hechas las pertinentes proyecciones, lo que sobra deberíamos ser capaces de donarlo. Este es un tema de exclusiva libertad y responsabilidad individual: ¿por qué no damos aquello que no necesitamos? Eso generaría una vida, una riqueza en el mundo que eliminaría los problemas que actualmente tenemos.
No está mal ganar dinero. Si lo ganas honradamente, no lo veas mal. El problema es cuando el dinero se convierte en obsesión. El objetivo debe ser siempre: ¿tú qué quieres aportar?
¿Cuál es tu valoración de la economía alternativa?
En estos momentos de crisis, esa economía es la que está creciendo. Por ejemplo la alimentación ecológica. Hemos estado en Nuremberg (Alemania) en Biofach, la mayor feria del mundo de este género. Este sector en sus procesos de producción, distribución y consumo está creciendo, entre un 12 y un 13 por ciento. La gente está despertando a lo ecológico, a la conciencia de que nos estamos cargando el planeta y la salud individual.
Las energías renovables, la banca ética…, están extendiéndose. La economía basada en la sensatez, en el respeto a los demás y el medio ambiente está experimentando crecimiento y no se ha visto afectada por la crisis. Creo que ello nos indica hacia dónde tiene que ir orientado el futuro.
Te observo optimista…
Cierto, pero tenemos que ser activos. No nos podemos dormir. Quienes hasta el momento han vivido de la economía especulativa están luchando por recuperar actualmente ese modelo. Están hablando de que hay que refundar el capitalismo, pero no hay nada por refundar. Hay que instalar la conciencia en la vida cotidiana. Frente a la consigna de “no te compliques la vida”, promovamos el “implícate en la vida”. Esa es nuestra responsabilidad, pues de lo contrario daríamos todo tipo de facilidades a quienes quieren seguir aprovechándose .
No debemos ser ingenuos. El futuro apunta bien, pero sólo en la medida que no dejemos de implicarnos. “Todo está por hacer. Todo es posible todavía, pero quién sino nosotros, quién sino todos”, que diría Federico Mayor Zaragoza parafraseando al poeta.
¿Cambio personal o cambio global?
No es preciso reinventar sistemas. No hay que introducir un nuevo modelo, sino cambiar nosotros. Cuando era director de sucursal en banca tradicional, la gente no me preguntaba qué iba hacer con su dinero, dónde lo iba a invertir, sino cómo ganar más dinero. ¿Pero dónde ponemos el límite?
El problema no son los bancos, el problema es el egoísmo individual, la fascinación por ganar dinero sin hacer nada. Esa tentación se ha infiltrado en muchos seres. Sin embargo el ser humano ha de atender a un destino superior, tener un sentido más elevado de su permanencia en la tierra. La nueva economía es una economía con conciencia, si me apuras economía con espiritualidad.
¿Cómo entiendes economía con espiritualidad?
Hasta el presente hemos hecho más una economía animal que espiritual. Para mí espiritual significa global. No podemos apartar la economía del beneficio de todos los seres vivos del planeta. Lo que estamos haciendo, ¿por qué lo estamos haciendo?. Detrás debe haber una conciencia. Es la conciencia global, la que nos proporciona una ética. Tenemos una conciencia de unidad, tenemos valores y no podemos hacer lo que nos da la gana. No podemos explotar al otro, ya tierra, ya animal, ya humano. No podemos seguir el sistema darwinista de luchar como animales por sobrevivir. No es esto.
¿Hay por lo tanto otros balances aparte del económico…?
La idea clave es la conciencia individual. Cada cosa que decidimos hacer o que no hacemos repercute en los demás. No es sólo el balance económico lo que debe primar, sino también el balance ecológico y social. “¿Tu actividad cómo repercute en el medio ambiente? ¿Cuántas toneladas de CO2 arroja al medioambiente cada año tu actividad?” El precio se establece desde la conciencia a partir de una contabilidad transparente, no desde el ánimo de lucro.
El ser humano tiene una dignidad que yo reivindico. Tiene un nivel de conciencia, tiene cuerpo, alma y espíritu. Puede decidir su destino, puede hacer arte. Si sólo fuera evolución para sobrevivir, por qué pintaríamos, por qué haríamos música o poesía. Hay que elevar la economía a esta dimensión espiritual del ser humano. Si no, no hay futuro.
¿Espiritualidad no es un mundo aparte?
No, es el aquí, ahora y todos. Si espiritualidad es sólo encerrarte un rato al día en tu habitación para hacer meditación no termino de comprenderlo, pues te aparta del mundo.
El encierro de meditación es necesario para después poder mejor comprender cómo te implicas en el mundo, para comprender mejor lo que pasa a nuestro alrededor. Pero después hay que abrir la puerta.
¿Cómo sueña Joan Melé el otro mundo posible?
Más que soñar, lucho por él. Que el hombre, en cuanto ser espiritual, redescubra su sentido; que lo que hagamos aquí en la Tierra desde la libertad, sea en armonía con las leyes del universo, con las leyes espirituales. Seres individuales y libres, que desde esa individualidad y libertad seamos capaces de crear comunión entre nosotros. Individuo y comunidad simultáneamente, no una comunidad sin individuos, ni tampoco individuos sin comunidad. Que no dejemos de ser nosotros mismos, pero que a la vez estemos con el otro, entremos en comunión con él.
¿Cómo sueña la otra economía posible?
Hemos de empezar a preguntarnos por la economía individual. ¿Qué compras, por qué lo compras y dónde lo compras? Son tres preguntas y tres oportunidades para cambiar el mundo. La primera pregunta consiste en si lo que compramos, comida, ropa, muebles… es ecológico o no. Si no estamos colaborando en la destrucción del planeta. Por poner sólo un ejemplo la agricultura intensiva es la responsable del 60% del cambio climático. Frente al “¿qué compras?”, la respuesta es clara: “consumo ecológico”.
La segunda pregunta tiene que ver, además de nuestra responsabilidad planetaria, con nuestra propia existencia. “¿Lo que compras es realmente necesario? ¿Por qué lo compras? ¿Qué te falta en el fondo? ¿Responde a una necesidad verdadera o a un vacío insaciable?” La respuesta a esta pregunta es “consumo responsable”. Vas a comprar menos, con lo cual te va a sobrar más dinero.
Con respecto a la tercera pregunta, si compras sólo donde es más barato, entonces estás participando en un sistema de explotación. La ley de la oferta y la demanda es un modelo que evidencia una relación animal de competencia. Hemos de darle la vuelta a eso. Hay otro modelo que es el de la conciencia: “Tú qué necesitas, yo qué puedo pagar.” Se trata de encontrar un sistema en que los dos seamos viables. La respuesta por lo tanto, “comercio justo”. No compres más barato, compra “comercio justo”, tanto a través de sus tiendas, como de las redes asociativas de productores y consumidores.
En lo que se refiere al ahorro, sin duda, “banca ética”. Es decir que tu dinero, mientras no lo estés usando, que no sirva a fines que no están de acuerdo con tus principios. Por medio de la banca ética, nuestro ahorros se convierten en un instrumento de transformación social.
Por último, lo que te sobre destinarlo a donación, pero también debe ser una donación consciente y responsable, no debe estar basada sólo en impulsos esporádicos y sentimentales.
He aquí una propuesta concreta de cambio de modelo económico, de cómo podemos empezar a hacer realidad lo del “otro mundo es posible”. En un momento de despertar espiritual, ese despertar es preciso llevarlo también hacia la economía y el consumo. Los grandes cambios comienzan por los pequeños. No dejemos esas necesarias transformaciones en manos de los otros.
¿En un ser humano con vocación de eternidad, qué lugar ocupa el dinero?
El dinero es el resultado de nuestra voluntad. A través del trabajo, la voluntad se materializa en dinero. Uniendo nuestros dineros podemos alcanzar grandes ideales. Uno de esos ideales se ha reflejado de forma simbólica en la famosa “Leyenda del Templo”, un templo que se ha perdido, pero que un día se reconstruirá entre todos los seres humanos. Un templo es el lugar donde lo divino se encuentra con lo humano. La leyenda hace referencia a que un día, a través de la comunidad de los seres humanos, conseguiremos que lo divino se refleje en la Tierra a través de todas nuestras creaciones.
A través de nosotros lo espiritual está llamado a manifestarse en el mundo. El dinero permite que los ideales espirituales encarnen en la tierra. Para nosotros, por ejemplo, lo más importante no es el dinero que nos traen, sino quien está con ese dinero. Los ideales vienen del mundo espiritual. Si tienes ideales quiere decir que estás conectado con ese mundo. El dinero pone en coherencia nuestro sentir. Es importante que tus ahorros por lo tanto, no sirven a ideales contrarios, simplemente porque no nos hemos tomado la molestia de saber dónde realmente estaban.
¿En los ámbitos espirituales reina confusión en torno a la valoración del dinero?
En lo que yo me he encontrado, mucha. Abunda la gente que piensa que espiritualidad es un huir de la tierra. No hay que temer el sufrimiento, podemos transformarlo. Espiritualidad no es huir del mundo y su dolor para encontrarme bien personalmente. No se trata de buscar la felicidad personal por encima de todo. El objetivo último de la vida no es la felicidad, sino la toma de conciencia personal y colectiva. Si además de tomar conciencia, te sientes feliz será señal de que vas por buen camino.
De cualquier forma, no es fácil ser verdaderamente feliz, si hay gente a tu lado sufriendo. La meta de la vida es estar al servicio del despertar de la conciencia personal y colectiva y juntos transformar el mundo.
¿Dónde nos ubicamos mejor para esa transformación, dentro o fuera del mundo?
Mucha espiritualidad que me he encontrado tiene un punto de egoísmo. “Me aparto del mundo porque el mundo es malo.” Apartarse del mundo en un momento determinado puede ser una necesidad justificada, pero una necesidad temporal. Hay que volver al mundo. Apartarse sólo debiera ser un paso intermedio.
Rudolf Steiner dice que todo paso que demos hacia el conocimiento ha de ser útil, no sólo para nosotros, sino que ha de estar a disposición del mundo. Añade, que por cada paso que demos hacia el conocimiento, habremos de dar tres en el ámbito de la ética y la moral. El conocimiento solo, puede ser peligroso. El orgullo espiritual, el considerarse más sabio que el otro, es realmente una grave tentación. “Vale, eres más sabio, pero ¿en qué ha mejorado el mundo contigo?”
Nuestro reto es ahora bajar la espiritualidad al mundo, manifestarnos a disposición de los demás. Cuando estamos a disposición de la sociedad, cuando lo que tenemos lo ofrecemos a ella, es cuando realmente nos encontramos mucho mejor.
No se trata ya de cómo puedo prosperar a cualquier precio. Es preciso desterrar el “Yo necesito, yo quiero…” y comenzar a observar qué capacidades tengo, qué es lo que puedo ofrecer al mundo, con la confianza y la fe de que lo que necesito personalmente ya me llegará del mundo. Tenemos que tener confianza de que sirviendo, nuestras verdaderas necesidades, quedarán cubiertas. He ahí la verdadera fe.
¿La disyuntiva entre austeridad y abundancia como la resuelve Melé?
Prefiero hablar de economía de lo esencial, antes que de austeridad. Ya no es precio encerrarse en una celda con un trozo de pan. Descubre dentro de ti lo que de verdad necesitas y sé capaz de liberarte de todo lo demás. Ahí hay una gran liberación. Lo que das, genera vida en los otros, pero sobre todo genera vida en ti, al liberarte de una gran carga.
Generar abundancia está bien, el problema estriba en saber qué hacer con esa abundancia. Si la abundancia sólo supone un mayor consumo para uno mismo, es un error. ¿Qué publicidad te ha atacado? Si sigues consumiendo más de lo que necesitas, es que tienes otra carencia y eso es lo que es preciso analizar. Tú tienes unas capacidades para generar riqueza, pero de lo que te sobra tienes que saber desprenderte.
¿Siempre hay otra lectura de la adversidad y el percance?
Así es, pues nos dan valiosa información de nosotros mismos. Hemos de afrontar el destino. Hay que tener confianza. Lo que nos viene, siempre es por algo. Eso es redescubrir la dimensión espiritual de la vida. Si tienes un problema, encáralo, no lo huyas. “¿Qué soy capaz de hacer ante ello?” Aunque ahora no lo entiendas , más tarde te vendrá la comprensión. Después verás la suerte de haber vivido aquello que en su momento se asoció a tanto dolor.
¿Toda la banca del futuro será banca ética, toda la economía del mundo será una economía solidaria?
Por mí no va a quedar. Lucho por ello. Intento crear una epidemia de ética y de entusiasmo, porque he comprobado que lo bueno también se contagia. No concibo la palabra jubilación. Hasta que me muera me gustaría luchar por esto. Este es mi compromiso personal.
¿Vamos a cambiar?
No sé cuando, pero yo creo que sí. De hecho ya estamos cambiando. Lo malo impresiona mucho, pero quizás no hemos reparado lo suficiente en las capacidades que albergamos, cuando logramos ponerlas al servicio de la sociedad. Pensemos que para que del fuego surja la luz, es necesario que se desprendan el humo y las cenizas. Ahora vemos mucho humo y cenizas a nuestro alrededor, es decir, mucha oscuridad, pero esto es porque ahora, más que nunca, también está surgiendo mucha luz. Pero la luz en sí misma es invisible, sólo permite que veamos los objetos que ilumina. Por eso, si sabemos observar, podremos descubrir a través de muchos seres humanos esa luz que ahora surge en el mundo.
¿Hay esperanza para este mundo?
Por supuesto. Dios permite el mal en el mundo, para que aprendamos a ser libres y desde esa libertad asumamos responsabilidades. No hay que buscar el placer como objetivo, ni huir del dolor por sistema. Nos estaremos equivocando. Uno y otro nos dan información de algo de la vida.
¿Todo ser humano es susceptible de cambio?
Lo malo es transitorio. La gente más perversa es susceptible de que un gran cambio se opere dentro de ella. Hemos de tener confianza. No juzguemos. El que sepa más que lo ponga a disposición y ayude. Si alguien está haciendo mucho mal, es señal de que alberga un gran potencial para producir bien. Ayudémosle a que cambie de norte.
¿Te sientes en las manos de Dios?
Tengo plena confianza en Dios, pero la responsabilidad es mía. Es una convicción profunda. Te da seguridad en la vida.
¿Se te ve entusiasmado?
Entusiasmo viene del griego y significa tener a Zeus, a Dios dentro. Así me siento. Estoy entusiasmado con lo que hago, con el reto de hacer realidad otra tierra. Una vez que asumes tus compromisos personales, sientes gran ayuda. Trato de no separar trabajo de vida privada. Soy el mismo en casa, en la calle, en el trabajo… Evidentemente con mis aciertos y errores. Eso te confiere una fuerza interna inconmensurable.
Koldo Aldai
26 de Mayo de 2009
