Pie: Mapa del Golán sirio ocupado
Israel saca provecho ilegalmente de la ocupación
Nancy Trohy
golan-marsad.org
21-05-2010
Ponencia presentada por la autora en la Conferencia organizada por OPGAI y AIC “United in Struggle against Israeli Colonialism, Occupation, and Racism: Economic Perspectives and Advocacy Seminar”, celebrada en Belén los días 24-25 de octubre de 2009. Traducido por S. Seguí
Eden Springs Ltd (también conocida como Mayanot Eden) es una empresa israelí que se beneficia directamente de la explotación ilegal de los recursos hídricos del Golán sirio ocupado. Los derechos humanos de la población son directamente violados por las actividades de esta empresa. Eden Springs Ltd embotella, comercializa y distribuye el agua de un territorio ilegalmente ocupado, el Golán, con lo que viola el derecho internacional y es también cómplice de la ocupación ilegal por Israel de este territorio.
Eden Springs extrae agua del manantial conocido como Salukia, en el Golán, y la embotella Qatzrin (o Katzrin), un asentamiento ilegal de la misma región (véase el gráfico). Qatzrin es el mayor asentamiento del Golán y fue construido en el emplazamiento de una aldea destruida que tenía 474 residentes sirios antes de la ocupación. La cuestión principal, aquí, trata de las abiertas violaciones del derecho internacional, en particular los derechos humanos y el derecho humanitario, que perpetra la sociedad matriz Eden Springs Ltd.
Es indiscutible que las acciones de Eden Springs Ltd vulneran el derecho internacional; sin embargo, la vinculación de empresas europeas y estadounidenses con una marca tan falta de toda ética como ésta es un asunto que debe ser analizado. La complicidad de las empresas no israelíes en las violaciones de los derechos humanos es de particular relevancia a la luz del movimiento de boicot, desinversión y sanciones (BDS).
La ocupación ilegal del Golán sirio
La región del Golán es territorio sirio, ilegalmente ocupado por Israel desde la Guerra de los Seis Días, en junio de 1967. A raíz de esta ocupación ilegal, Israel obligó a 131.000 de sus habitantes (con cuyos descendientes suman ahora aproximadamente 500.000 las personas desplazadas) a dejar el Golán, y destruyó dos ciudades, 130 aldeas y 112 granjas agropecuarias1
En diciembre de 1981, el parlamento israelí, la Kneset, aprobó la Ley de las Alturas del Golán, con la que trataba de anexionarse el Golán, imponiendo a los territorios ocupados su jurisdicción y administración. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas respondió más tarde, ese mismo diciembre, aprobando la resolución 497 que establece que “la adquisición de territorio por la fuerza es inadmisible” y que “la decisión israelí de imponer sus leyes, su jurisdicción y su administración al territorio ocupado de las Alturas del Golán es nula y sin valor, y no tiene efecto alguno desde el punto de vista del derecho internacional.”
La resolución de la ONU 59/33, de 31 de enero de 2005 reafirmó la resolución de 1981 e hizo hincapié en la ilegalidad de la construcción de asentamientos israelíes y otras actividades en el Golán sirio ocupado desde 1967.
La población del Golán no ha dejado de resistir los intentos de israelización de su región, y esta resistencia culminó en una huelga general de cinco meses general en 19822. Ni un solo Estado ha reconocido la anexión por Israel del Golán sirio, y numerosas resoluciones de la ONU desde 1981 han reafirmado que la ocupación es ilegal con arreglo al derecho internacional.
El derecho internacional y la ilegalidad del aprovechamiento de la ocupación
El estatuto de Israel respecto a los territorios ocupados es el de “ocupante beligerante”. La legislación relativa a la ocupación beligerante se puede encontrar en el Reglamento de La Haya de 1907 y en los Convenios de Ginebra (y sus protocolos) de 1949. Es evidente que la explotación de los recursos naturales con fines comerciales en un territorio ocupado (como el agua de Eden Springs Ltd en el Golán) está prohibido en virtud del derecho internacional.
El Reglamento IV de la Convención de La Haya de 1907 establece que “la propiedad privada debe ser respetada [y] no puede ser confiscada” (art. 46). Y también que “El pillaje es formalmente prohibido” (art. 47) y los bienes y recursos no pueden ser requisados, salvo para cubrir las necesidades del ejército de ocupación, y deben ser pagados por la potencia ocupante (art. 52). Por otra parte, el Estado ocupante “no debe considerarse sino como administrador y usufructuario de los edificios públicos, inmuebles, bosques y explotaciones agrícolas que pertenezcan al Estado enemigo y se encuentren en el país ocupado. Deberá defender el capital de esas empresas y administrar conforme a las reglas del usufructo.” (art. 55).
El IV Convenio de Ginebra relativo a la protección de personas civiles en tiempo de guerra, de 1949, prohibe “que la Potencia ocupante destruya bienes muebles o inmuebles, pertenecientes individual o colectivamente a personas particulares, al Estado o a colectividades públicas, a organizaciones sociales o a cooperativas, excepto en los casos en que tales destrucciones sean absolutamente necesarias a causa de las operaciones bélicas.” (art. 53), y añade que la potencia ocupante no podrá requisar víveres, artículos o suministros médicos disponibles en el territorio ocupado. El Comentario de la Convención afirma que la potencia ocupante no podrá requisar los suministros para el uso de su propia población3.
Hay asimismo una serie de Resoluciones de las Naciones Unidas que prohiben que una potencia ocupante se beneficie de una ocupación. La Resolución 3336 (XXIX) Soberanía permanente sobre los recursos nacionales en los territorios palestinos y demás territorios árabes ocupados, de 1974, reafirma “el derecho de los Estados árabes y los pueblos cuyos territorios se encuentran bajo ocupación israelí a la plena y efectiva soberanía permanente sobre todos sus recursos y riquezas” y también “reafirma que todas las medidas adoptadas por Israel para explotar las riquezas y recursos humanos, naturales y de cualquier otra índole son ilegales y exhorta a Israel a que rescinda inmediatamente todas esas medidas”.
La Resolución 38/144 Soberanía permanente sobre los recursos nacionales en los territorios palestinos y demás territorios árabes ocupados, de 1983 hace un llamamiento “a todos los Estados, las organizaciones internacionales, los organismos especializados, las sociedades mercantiles y todas las demás instituciones a que no reconozcan ninguna de las medidas adoptadas por Israel para explotar los recursos nacionales de los territorios palestinos y demás territorios árabes ocupados” (párrafo 9).
La Resolución 63/201 Soberanía permanente del pueblo palestino en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, y de la población árabe en el Golán sirio ocupado sobre sus recursos reafirma “el derecho inalienable del pueblo palestino y de la población del Golán sirio ocupado sobre sus recursos naturales, incluida la tierra y el agua” y “exhorta a Israel, la Potencia ocupante, a que no explote, dañe, destruya, agote o ponga en peligro los recursos naturales del territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, y del Golán sirio ocupado”.
Restricciones de agua que sufre la población árabe del Golán ocupado
La existencia de Eden Springs Ltd es tanto más ofensiva para el pueblo del Golán cuanto que Israel es tristemente conocido por su expropiación de los recursos hídricos de la región. Poco después del comienzo de la ocupación, las autoridades israelíes comenzaron a aplicar numerosas políticas, aparentemente órdenes militares, encaminadas a controlar los recursos hídricos del Golán. A los habitantes nativos sirios se les prohibió acceder al agua y utilizarla para fines agrícolas, lo que tuvo unas consecuencias devastadoras en la economía, básicamente agrícola. En cambio, los asentamientos judíos contaron con cantidades ilimitadas de agua a un bajo costo4.
Con arreglo a la Ley de Aguas de Israel, de 1959, todos los recursos hídricos de la región pasaron a ser propiedad del Estado de Israel. La perforación de pozos y balsas se prohibió a partir de mediados de la década de 1970. El lago Ram, que recoge entre dos y tres millones de metros cúbicos de agua al año, agua utilizada para la ganadería y la irrigación local, fue confiscado en esa misma época, y el agua enviada por tubería a los asentamientos judíos5.
Temerosos de nuevas restricciones, los agricultores locales sirios instalaron tanques metálicos en sus huertos de manzanas, para poder disponer de agua. Las autoridades israelíes prohibieron la construcción de estos tanques entre 1983 y 1985. En aplicación de la prohibición, se impusieron fuertes multas a los agricultores y varios de los tanques fueron destruidos aduciendo que todos los recursos hídricos, incluso el agua de lluvia, pertenecían al Estado6.
La responsabilidad social corporativa
Mientras que la ilegalidad de las acciones de Eden Springs es evidente, es preciso comentar el papel de las empresas europeas y estadounidenses que hacen negocio o están de alguna manera asociadas a las empresas infractoras israelíes. Aunque dichas sociedades pueden no violar con ello directamente el derecho internacional, sus vínculos con empresas como Eden Springs Ltd plantean la cuestión de la responsabilidad social corporativa y la complicidad corporativa.
Uno de los principios básicos del informe de 2008, “Proteger, Respetar y Remediar: Un marco para las Empresas y los Derechos Humanos”, elaborado por John Ruggie7, es la responsabilidad empresarial en el respeto de los derechos humanos. Este concepto de responsabilidad empresarial y el de complicidad empresarial que elabora el informe ilustran el viraje hacia el reconocimiento de la responsabilidad empresarial en las violaciones del derecho internacional: “La responsabilidad empresarial de respetar los derechos humanos incluye evitar la complicidad. Este concepto tiene connotaciones jurídicas y no jurídicas, y ambas connotaciones son importantes para las empresas. La complicidad se refiere a la participación indirecta de las empresas en abusos de derechos humanos, cuando el perjuicio efectivo lo comete otra parte, incluidos los gobiernos y actores no estatales. “(párr. 73). En este caso que nos ocupa, la existencia misma de la empresa Eden Springs depende de la ocupación ilegal continuada por parte de Israel del Golán sirio.
En cuanto a la definición legal de “complicidad”, Ruggie considera que el caso Unocal8 proporciona unas directrices claras. La sentencia estableció que la complicidad se compone de tres elementos: la asistencia práctica que se da al autor, que la ayuda tenga un efecto significativo en la comisión del acto delictivo, y el criterio de conocimiento.
En el caso de Eden Springs, la sociedad matriz israelí lleva a cabo graves violaciones del derecho internacional de los derechos humanos a través de su explotación de los recursos naturales de la región del Golán, tanto de la tierra como del agua. Por lo tanto, empresas como Eden Springs UK Ltd, ésta bajo el paraguas de la sociedad matriz israelí, son cómplices de violaciones del derecho internacional a través de sus relaciones con la casa matriz.
Un boicot con éxito
En enero de 2005, la Occupied Palestine and Syrian Golan Heights Advocacy Initiative (OPGAI) realizó una convocatoria de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra Israel “hasta que cumpla con el derecho internacional y los principios universales de derechos humanos”. Los efectos prácticos de este movimiento son observables en este estudio de caso de la controversia sobre Eden Springs UK Ltd.
Desde la década de 1990, Eden Springs Ltd ha ampliado sus operaciones a toda Europa. La rama británica de la empresa lleva el nombre de Eden Springs UK Ltd, y suministra refrigeradores de agua a los locales de los ayuntamientos, universidades y oficinas. Eden Springs Ltd/Mayanot Eden es la empresa matriz israelí que posee, administra y controla Eden Springs UK Ltd.
La rama británica de Eden Springs ha hecho todo lo posible por ocultar su condición de empresa de propiedad israelí. Un empleado anónimo ha informado de que el gerente de Eden Springs ha estado estudiando la posibilidad de un cambio de nombre, como forma de mitigar los daños causados por la asociación de la empresa con la marca israelí, y su imagen de violadora de los derechos humanos9.
Eden Springs UK Ltd se vio obligada a cerrar su almacén de Loanhead, cerca de Edimburgo, en Escocia oriental, en 2008 después de perder una cantidad sustancial de sus contratos escoceses10. Según la organización Scottish Palestine Solidarity Campaign (SPSC), esta pérdida de contratos fue consecuencia directa de una campaña de boicot llevada a cabo por ellos en respuesta a una petición del grupo pacifista israelí Gush Shalom.
Si bien el agua utilizada por Eden Springs UK no viene del Golán mismo, el boicot se basó en la convicción de que cualquier empresa o institución que haga negocios con Eden Springs UK está apoyando efectivamente los asentamientos ilegales, los productos de éstos y las violaciones israelíes del derecho internacional. De acuerdo con Tom Hastings, del grupo Friends of Palestine Society “Eden Springs no es sólo un testigo silencioso de violaciones de derecho internacional, sino que las perpetra activamente.”11
Según la SPSC, muy pocas oficinas del Reino Unido que utilizaban refrigeradores de agua Eden Springs eran conscientes de su condición de rama británica de una empresa israelí. Por ello, la campaña consistió en elevar el nivel de conocimiento público sobre los poco éticos vínculos entre la rama británica y su sociedad matriz israelí. La campaña se centró en dar a conocer a universidades, empresas y oficinas municipales escocesas las violaciones del derecho internacional cometidas por la empresa israelí Eden Springs.
La campaña hizo presión sobre concejales municipales y miembros del Parlamento de Escocia para que cancelasen todos los contratos de Eden Springs con el sector público, toda vez que “el dinero público no debe financiar la ocupación ilegal”.12 Las organizaciones que han boicoteado esta empresa son, entre otras, Caledonian MacBrae Ferries, los municipios de las regiones East Lothian y West Lothian, el Consejo de sindicatos escoceses y una serie de colegios y universidades de todo el Reino Unido.
Otro boicot con éxito del agua Eden Springs ha sido el de la empresa de helados Ben & Jerry's, empresa que se enorgullece de su imagen ética y de comercio justo. En junio de 1998, la empresa llegó a un acuerdo con Eden Springs Ltd para utilizar sólo el agua de esta empresa en los sorbetes fabricados en Israel. La organización solidaria New Yorkers for a Just Middle East Peace (NYJMEP) amenazó con lanzar una campaña de boicot. Se enviaron a la empresa correos con cartas-formulario de letras con ayuda de una coalición de grupos, entre otros el American-Arab Anti-Discrimination Committee. En septiembre de 1998, Ben & Jerry's canceló su acuerdo con Eden Springs13.
El resultado de ambos boicots ilustra el potencial del movimiento BDS para lograr resultados tangibles. Las empresas de EE.UU. y Europa que mantienen tratos con los violadores de derechos humanos corren ahora el riesgo empañar su propia marca y reputación. Así pues, la opinión pública puede ser una herramienta útil con la que presionar a las corporaciones a actuar de una manera consecuente con las normas de derechos humanos y repercutir negativamente en las empresas israelíes que persistan en violar el derecho internacional
Conclusión
La ocupación del Golán sirio, los asentamientos en la región y las empresas instaladas en esas tierras –entre otras el agua Eden Springs– son ilegales según el derecho internacional. Por lo tanto, Eden Springs Ltd está en violación directa del derecho internacional y es cómplice en la ocupación ilegal por Israel del Golán. Por otra parte, las sociedades no israelíes vinculadas a Eden Springs Ltd también son cómplices de estas violaciones. El boicot de Eden Springs en el Reino Unido y el de los helados Ben & Jerry's en EE.UU. muestra cómo el movimiento BDS pueden ser una forma eficaz de articular la protesta contra las violaciones por parte de Israel del derecho internacional, y de lograr resultados prácticos.
Fuente: http://www.golan-marsad.org/pdfs/Eden_Springs_Info_Sheet.pdf
viernes, 21 de mayo de 2010
El agua de Eden Springs en el Golán sirio
martes, 10 de noviembre de 2009
Assad: si las Conversaciones sobre el Golán Fracasan, sólo Queda la Resistencia

Al-Manar
09/11/2009
El presidente sirio, Bashar al Assad, advirtió el lunes que si los Altos del Golán no son devueltos pacíficamente, Siria adoptará una postura de resistencia. En un discurso en el foro económico de la Organización de la Conferencia Islámica en Estambul, Assad dijo: “El fracaso de las negociaciones dirigidas a la plena restauración de nuestros derechos significa que automáticamente la resistencia se convierte en la solución alternativa.”
Según Assad, “el resistir a la ocupación es un deber nacional. Es nuestra obligación legítima y moral apoyar este derecho y esto es un honor del que nos sentimos orgullosos. Esto no contradice el constante deseo de alcanzar una paz justa e inclusiva sobre la base de la recuperación de las tierras ocupadas, comenzando por los Altos del Golán sirios ocupados.” El presidente sirio también criticó el enfoque de la comunidad internacional hacia Israel: “Los hechos han probado que la censura carece de cualquier valor real si no va acompañada de pasos reales, comenzando por aplicar presión a Israel en lugar de recompensarle y acabando por apoyar la firme postura de los residentes árabes originarios, que hacen frente a la ocupación israelí mediante diversos medios.” Assad también criticó a Israel por la actual situación de la Mezquita de Al Aqsa en el Jerusalén ocupado. “Vimos este peligro hace ya 40 años, cuando los israelíes intentaron incendiar la Mezquita de Al Aqsa. Hoy en día, estos intentos están reproduciéndose del modo más decidido, en un intento de eliminar la Mezquita. Al mismo tiempo, están siendo dados pasos para judaizar Jerusalén mediante la expulsión de los palestinos de sus hogares y el reasentamiento de colonos israelíes en los lugares donde aquellos vivían.” Assad dijo que la campaña de limpieza étnica en el Jerusalén ocupado está perfectamente organizada y va acompañada por una “diaria agresión, actos de masacre colectiva y la destrucción de infraestructuras dirigidas a sumergir a los palestinos en una situación de completa desesperación con el fin de empujarlos a emigrar fuera de Palestina.” “Es un intento de lograr un puro estado judío,” dijo Assad.
sábado, 26 de septiembre de 2009
Amenaza nuclear a los Altos del Golán

Israel acusado de enterrar desperdicios nucleares en los territorios sirios ocupados
26-09-2009
Bassel Oudat
Al-Ahram weekly
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
En un informe anual: “El sufrimiento de los ciudadanos sirios en el Golán,” sometido a una comisión de la ONU que investiga abusos de los derechos humanos en los territorios palestinos, el Ministerio de Exteriores sirio ha acusado a Israel del “crimen de enterrar desperdicios nucleares, radioactivos y tóxicos en el Golán, exponiendo a la población al peligro de graves enfermedades.” El informe también señala que las “condiciones de vida de los habitantes sirios del Golán ocupado se deterioran cada día”.
Las acusaciones no son nuevas, ya que desde agosto de 2003 Siria también afirmó que unidades especiales del ejército israelí estaban cavando túneles en Jabal Al-Sheikh, también conocido como Monte Hermón, dentro de los territorios sirios ocupados, agregando que los hacían para servir de vertederos de desperdicios nucleares. Desde entonces, Siria ha afirmado repetidamente que en el Monte Hermón hay túneles utilizados para verter material radioactivo del reactor en Demona de Israel.
Semejante vertido por parte de Israel, dicen las autoridades sirias, va más allá de cualquier amenaza militar y pone en peligro el entorno de toda la región.
En diciembre de 2003, testigos presenciales sirios dijeron que los israelíes estaban cavando túneles de siete metros de diámetro y unos 100 metros de profundidad cerca de la cumbre del Monte Hermón, agregando que también habían construido ascensores y escaleras eléctricas.
Según los medios sirios de esos días, personal del ejército israelí, con efectivos uniformados o de civil, inspeccionaba regularmente los túneles, y unos camiones que transportaban tambores sellados con cemento depositaban desechos en ellos.
Aunque se ha cuestionado la veracidad de esos informes, las autoridades sirias han presentado más detalles sobre el supuesto vertido israelí de desechos nucleares.
Según fuentes sirias, Israel ha excavado ahora un túnel en el borde de la montaña para ocultar docenas de ojivas nucleares y ha entrampado el Golán con bombas, minas nucleares tácticas y artefactos radiactivos combustibles. Se dice que una unidad del ejército israelí supervisa las operaciones.
Según funcionarios sirios, Israel está enterrando desechos nucleares en el Monte Hermón para impedir que Siria reivindique el Golán, ocupado por Israel desde la guerra de 1967.
A principios de 2004, un funcionario sirio en la ONU volvió a acusar a Israel de enterrar desperdicios nucleares en el Golán ocupado, y el gobierno sirio envió advertencias a ciudadanos sirios y palestinos, informando de que Israel almacena material radiactivo en áreas adyacentes a la frontera sirio-palestina.
Siria también ha pedido un monitoreo internacional de las instalaciones israelíes. La iniciativa obedece a la admisión por Israel de que se había encontrado grietas en su reactor en Demona, llevando al gobierno israelí a distribuir píldoras de yodo a ciudadanos israelíes que vivían cerca del reactor en aquel entonces.
El miembro árabe de la Knesset (Parlamento israelí) Issam Makhoul ha denunciado el supuesto vertido de desperdicios nucleares en el Golán como un “crimen contra la humanidad,” afirmando que Israel pone en peligro la vida humana, animal y vegetal en la región.
Por su parte, Israel resta importancia a los informes, diciendo que sólo excava zanjas antitanque en el Golán.
Israel ha ocupado el Golán sirio desde 1967, y ha expulsado a cerca de 130.000 personas del área. Unas 130 aldeas sirias y 112 granjas han sido destruidas por los ocupantes israelíes, e Israel ha establecido desde entonces a 20.000 colonos en asentamientos en el Golán. El ejército israelí también estableció 600 puestos en el área, según fuentes sirias.
En diciembre de 1981, la Knesset israelí aprobó una ley que anexa el Golán y da a sus habitantes la opción de obtener la nacionalidad israelí. Sin embargo, los habitantes sirios del área se negaron a ser ciudadanos israelíes.
Los israelíes dicen que el Golán es demasiado importante para su seguridad como para devolverlo a los sirios. Siria ha dicho que no puede firmar un acuerdo de paz con Israel hasta que se resuelva el tema del Golán.
Aparte de su programa nuclear civil, Israel es considerado la sexta potencia nuclear por su tamaño del mundo. Inició su programa nuclear militar secreto con ayuda francesa en 1958 y tuvo desde entonces considerable ayuda de EE.UU. y Sudáfrica.
Según cálculos internacionales, Israel ha acumulado más de 200 ojivas nucleares durante los últimos 30 años, que van desde ojivas pequeñas para atacar objetivos limitados hasta ojivas mayores capaces de destruir grandes ciudades.
Se estima que Israel tiene suficiente uranio y plutonio para producir por lo menos 100 ojivas nucleares adicionales. Su sistema Jericó de misiles puede transportar ojivas a 1.500 km de distancia.
Israel es el único país en la región que tiene armas nucleares, y siempre se ha negado a firmar un tratado de no proliferación nuclear o a permitir que inspectores internacionales examinen sus instalaciones.
El reciente informe sirio sobre el supuesto vertido de desechos nucleares por Israel en el Golán ocupado es el último de una serie de solicitudes a las agencias internacionales pidiendo ayuda para investigar los túneles que Israel ha construido en el área.
El gobierno sirio también pidió la prohibición de todas las armas de destrucción masiva en la región, y Damasco ahora sostiene que el peligro para la región también proviene de los riesgos de los desechos nucleares, así como de la posibilidad de conflicto nuclear.
Fuente: http://weekly.ahram.org.eg/2009/965/re5.htm
