
Al-Manar
09/02/2010
El jefe del Buró Político de Hamas, Jalid Meshaal, dijo que la Administración estadounidense está realizando todos los esfuerzos para frustrar los esfuerzos de las diferentes organizaciones palestinas para alcanzar una reconciliación.
En una conferencia de prensa con el ministro ruso de Exteriores de Exteriores, Serguei Lavrov, en Moscú el lunes, Meshaal reafirmó la voluntad de Hamas de lograr un acuerdo de reconciliación palestino con el grupo Fatah si sus condiciones relativas a la propuesta de reconciliación de Egipto son tomadas en cuenta.
Él dio también la bienvenida a cualquier apoyo ruso o internacional que respalde los esfuerzos de El Cairo para poner fin a las divisiones políticas palestinas.
Meshaal alabó a Moscú por su apoyo a Hamas, añadiendo que esto reflejaba la disposición de Rusia a interactuar con todos los actores clave en la región de Oriente Medio.
Él pidió también a la comunidad internacional que cumpla con su compromiso de reconstruir la Franja de Gaza, que resultó devastada por la guerra israelí de diciembre de 2008 a enero de 2009.
Los fondos para la reconstrucción de la Franja están disponibles, pero se requieren mecanismos árabes e internacionales para facilitar la reconstrucción, dijo Meshaal.
Lavrov señaló que en su encuentro con la delegación de Hamas tocó varios puntos, incluyendo las vías para reforzar los esfuerzos de Egipto dirigidos a unir a los palestinos.
En los pasados años, el conflicto interno entre Hamas y Fatah ha dejado al campo palestino seriamente dividido.
Egipto ha estado luchando durante meses para que las facciones palestinas firmen un acuerdo de reconciliación.
Sin embargo, las facciones palestinas señalan que ellas no firmarán el acuerdo con Egipto a menos que éste incluya el derecho a la resistencia. La última propuesta de El Cairo busca allanar el camino para unas nuevas elecciones presidenciales y legislativas palestinas el próximo verano.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Hamas: EEUU Socava los Esfuerzos para la Reconciliación Palestina
lunes, 25 de enero de 2010
HAMAS DICE QUE SE MANTENDRÁ FIRME HASTA EL FINAL

25 Enero, 2010
Khaled Meshaal
En el aniversario del fin de la guerra de Israel contra Gaza, el Jefe de la Oficina Política de Hamas, Khaled Meshaal, dijo que los palestinos nunca renunciarán a la resistencia contra la ocupación israelí.
El viernes, Meshaal, destacó la unidad nacional, la solidaridad entre la comunidad musulmana y la fe en Dios como clave de lo que provocó la victoria de los habitantes de Gaza.
Hablando ante una multitud de simpatizantes en la capital siria, Damasco, Meshaal, rindió homenaje a los más de 1.400 palestinos que perdieron la vida durante las tres semanas de ofensiva israelí y a las decenas de miles de otros que fueron heridos y desplazados.
Meshaal reconoció la superioridad militar de Israel, pero aseguró que Tel Aviv nunca sería capaz de derrotar a la nación palestina y la resistencia, comprometiéndose a luchar en una batalla feroz y a la derrota de Israel, en el caso de otra guerra contra la Franja de Gaza.
Meshaal descartó la dependencia de nadie más que de la nación palestina, y dijo que los que colaboran con el régimen sionista cometen un acto “humillante”.
El jefe político de Hamas, destacó la necesidad de la reconstrucción de Gaza y levantar el asedio paralizante e impuesto por Israel en la población empobrecida de Gaza. Hizo un llamamiento a la próxima cumbre de la Liga Árabe, prevista para marzo en Libia, para poner el tema en la agenda.
El miembro de Hamas prometió que el movimiento islámico palestino nunca renunciará a la resistencia contra la ocupación israelí.
Él dijo que Hamas nunca abandonará los derechos del pueblo palestino y no se retirará de sus principios en cara de los esfuerzos del enemigo para aislar al movimiento.
“No vamos a cambiar hasta que consigamos los derechos de nuestros refugiados fuera de Palestina y la liberación de los territorios ocupados … y nunca reconoceremos la entidad sionista”, subrayó.
Meshaal, acusó a Israel de interrumpir las conversaciones de intercambio de prisioneros y aseguró que el soldado israelí Gilad Shalit no será liberado hasta que los presos palestinos encarcelados en prisiones israelíes sean liberados.
Asimismo, advirtió contra las excavaciones israelíes cerca de Al-Aqsa en la Jerusalén ocupada de Al-Quds, diciendo que la santidad – del segundo sitio más sagrado para el mundo musulmán – podría derrumbarse en cualquier momento y coger a la nación islámica por sorpresa.
El líder palestino llamó a la solidaridad entre los palestinos para liberar a Cisjordania de la ocupación israelí y advirtió que el respaldado de Occidente, a la vía diplomática sólo beneficiaría a Israel y sus aliados, los Estados Unidos y la administración del presidente Barack Obama.
Recordó las recientes expresiones de frustración de Obama y su enviado especial para Oriente Medio, con el estancado proceso de paz en la región, y se preguntó: “¿Cómo puede una persona frustrada traernos la libertad y la victoria?”
PRESS TV / GS
http://guerrasionista.com/2010/01/23/hamas-dice-que-se-mantendra-firme-hasta-el-final-en-el-aniversario-del-fin-de-la-guerra-de-israel-contra-gaza/
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Meshaal Pide desde Teherán un Frente Unido contra Israel

Al-Manar
15/12/2009
El jefe político de Hamas, Jalid Meshaal, dijo el martes que el movimiento de resistencia está plenamente comprometido con la liberación de la tierra palestina de la ocupación israelí.
En un discurso efectuado en la Universidad Imam Sadeq de Teherán, Meshaal dijo que a pesar de los complots israelíes dirigidos a crear divisiones entre los palestinos y su largo asedio de la Franja de Gaza “los ganadores últimos serán los palestinos.”
Meshaal pidió a los palestinos y las naciones musulmanas que practiquen la vigilancia frente a los complots de Israel y pidió el establecimiento de un frente islámico unido. Él dijo que el frente debería dirigir su atención a hacer frente a Israel y a los gobiernos que apoyan a este régimen.
Él añadió que su organización respaldaría también a Irán si la República Islámica sufriera un ataque de Israel. “Todos los grupos de la resistencia islámica formarán un frente unido con Irán en contra de Israel si éste último ataca a Irán,” señaló. “Todos somos partes del mismo cuerpo... Todos luchamos contra el enemigo común. Pero la forma será decidida por los líderes en base a nuestras capacidades,” explicó Meshaal.
Él añadió que Israel era un peligro para toda la región de Oriente Medio. “Si Dios quiere una resistencia regional tendrá la capacidad de hacer frente a este peligro,” concluyó.
Conmemorando el 22 aniversario de Hamas el lunes, el primer ministro Ismail Haniyyeh dijo también que el movimiento no retrocederá y continuará la resistencia hasta que logre la liberación de toda Palestina.
jueves, 16 de julio de 2009
La elección de Hamás entre reconocimiento o resistencia en la era Obama

16-07-2009
Ali Abunimah
The Electronic Intifada
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
En un importante discurso político pronunciado el 25 de junio de 2009 Khaled Meshal, director de la oficina política de Hámas, trató de hacer lo que puede parecer imposible: presentar a la organización de la resistencia islámica palestina como socio un bien dispuesto en un proceso de paz dirigido por Estados Unidos al tiempo que mantiene los principios y base políticos de su movimientos [1].
Éste es el dilema al que cada liderazgo palestino y quizá casi cada movimiento de liberación ha tenido que acabar enfrentándose. Como ha señalado el politólogo Tamim Barghouti, se trata de la elección entre reconocimiento o legitimidad [2]. Según Barghouti, cuando el liderazgo de la vieja guardia de la OLP se enfrentó al mismo dilema, eligió el reconocimiento y perdió su legitimidad, lo que abrió el camino para la emergencia de Hamás. Ahora le toca a Hamás: el precio elegido por Estados Unidos y sus aliados para que Hamás sea considerado un interlocutor es el abandono de los mismos principios sobre los que el movimiento ha construido su apoyo de masas.
El discurso de Meshal de casi una hora de duración “dirigido al pueblo palestino y al mundo” se anunció como una respuesta a los discurso de Obama en El Cairo y del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu a principios de junio.
En su discurso de El Cairo Obama pidió a estadounidenses y musulmanes que se comprometieran en un “esfuerzo continuo para escucharse mutuamente, para aprender mutuamente, para respetarse mutuamente y para buscar un terreno común”. Si hablaba en serio, él (y otros) debería prestar mucha atención a lo que Hamás está diciendo a las audiencias internas, regionales e internacionales. Los objetivos de Meshal (en fuerte tensión) eran mostrar que su movimiento está dispuesto a negociar con Estados Unidos, a establecer las líneas rojas políticas, a tranquilizar a quienes apoyan al movimiento y a los palestinos en general, y a ocuparse de las divisiones internas palestinas.
En primer lugar, el discurso buscaba presentar a Hamás como un movimiento nacionalista cuyo islamismo encaja con una corriente principal del consenso palestino. Meshal empleó un mensaje explícitamente ecuménico para contrarrestar las reivindicaciones de naturaleza exclusivamente judías de Netanyahu a la tierra de Palestina. Según Meshal, las raíces palestinas Palestinians se remontan a miles de años “en esta bendita tierra de profetas y mensajes, el de la ascensión nocturna [de Mahoma], el de los santos lugares musulmanes y cristianos, la Mezquita al-Aqsa, la Cúpula de la Roca, la Iglesia de la Natividad y la Iglesia del Santo Sepulcro”.
De forma más general, buscó presentar a los musulmanes como representantes de los mismos valores que más afirman apreciar los occidentales y disociar a Hamás de comparaciones escabrosas y falsas con grupos como los talibán. “Nosotros [los musulmanes] somos quienes presentamos al mundo y a la humanidad la ciencia, la civilización, la cultura y los grandes valores humanos”, afirmó Meshal. “Valores como la justicia, la libertad, la igualdad, la compasión y la tolerancia, y los valores de interacción entre civilizaciones y de no confrontación entre ellas”.
Meshal se alegró del “cambio de tono” del presidente Obama, pero insistió repetidamente en que lo único importante sería un cambio de política. Con todo, afirmó que el cambio era fruto de la “firme tenacidad de los pueblos de la región mientras resisten en Palestina, Líbano, Iraq y Afganistán”. Según Meshal, esta resistencia frustró los planes de dominación regional de la administración ex-presidente de Estados Unidos George W. Bush y llevó a los votantes estadounidenses a buscar un camino diferente para sacar a su país de crisis y atolladeros cada vez mayores.
Censuró a los dirigentes regionales que “han promocionado y hecho marketing” de las políticas de Bush. “Si los pueblos de la zona les hubieran hecho caso”, afirmó Meshal, “las políticas de Bush y de los neoconservadores podían haber tenido éxito y la situación de la zona sería peor de lo que se pudiera imaginar”. Meshal se hizo eco del escepticismo generalizado y quizá de la esperanza de que las promesas de Obama equivalgan a algo más que a las palabras similares sobre Palestina oídas a la administración Bush.
En respuesta a la lección de historia de Obama, Meshal no trató de negar el Holocausto nazi sino de apropiárselo. Llamó la atención a Obama por detenerse minuciosamente en “el sufrimiento de los judíos y en su holocausto en Europa al tiempo que ignoraba nuestro actual sufrimiento y el holocausto de Israel contra el pueblo palestino que ha sido continuo durante décadas”.
Meshal insistió en que aun cuando los palestinos sólo hayan oído palabras, estaban dispuestos a juzgar a Estados Unidos por sus acciones, que “deberían empezar por la reconstrucción de Gaza y el levantamiento del bloqueo, el fin de la opresión y de la presión por la seguridad en Cisjordania y permitir que la reconciliación palestina siga su curso sin presiones o interferencias externas”.
Lo “único” que puede convencer a los palestinos, árabes y musulmanes, afirmó Meshal, “es la voluntad y los esfuerzos genuinos estadounidense e internacional de acabar con la ocupación y levantar la opresión de nuestro pueblo, permitirle ejercer su derecho a la autodeterminación y realizar sus derechos nacionales”. “Cuando la administración Obama tome esta iniciativa”, afirmó Meshal, “entonces nosotros y todas la fuerzas de nuestro pueblo estaremos dispuestos a cooperar con ella y con cualquier esfuerzo internacional en esta dirección”.
Meshal subrayó que “el nuevo lenguaje de Obama respecto a Hamás es el primer paso en la dirección correcta hacia el diálogo directo sin condiciones”. Y éste es punto crucial. Meshal afirmó la negociación con Hamás se debe basar en el reconocimiento de su mandato democrático y no a través de la imposición de condiciones arbitrarias como las del Cuarteto, que piden al movimiento que reconozca a Israel, abandone la violencia y reconozca acuerdos previos ya firmados.
Meshal reafirmó las líneas rojas políticas de Hamás al tiempo que mantenía un sentido de flexibilidad. En particular, Meshal:
- Rechazó el Estado palestino concebido por el dirigente israelí por ser “una entidad deforme, una enorme prisión para la detención y el sufrimiento, y no el hogar nacional que un gran pueblo merece”.
- Rechazó la exigencia de Israel de ser reconocido como un “Estado judío” -- y lazó una advertencia en contra de toda aquiescencia árabe o palestina-- “porque significa suprimir el derecho al retorno de los seis millones de refugiados y la expulsión forzosa de nuestro pueblo de sus ciudades y pueblos en las zonas de 1948 [a los ciudadanos palestino de Israel]”. Según Meshal, la exigencia de Israel no es diferente de las exigencias racistas hechas por los fascistas de Italia y por los nazis.
- Reafirmó la aceptación previa por parte de Hamás del “programa que represente las demandas mínimas de nuestro pueblo” para “el establecimiento de un Estado palestino cuya capital es Jerusalén, con soberanía completa dentro de las fronteras del 4 de junio de 1967, tras la retirada de las fuerzas de ocupación y el desmantelamiento de todos los asentamientos, y el cumplimiento del Derecho al Retorno”.
- Reafirmó que “el Derecho de los refugiados al Retorno a sus casas de las que fueron expulsados en 1948 es un derecho nacional y un derecho individual que poseen personalmente” los refugiados “y ningún dirigente o negociador puede renunciar a él o cederlo”.
Meshal también ofreció una respuesta detallada al llamamiento de Obama a los palestinos a abandonar el “callejón sin salida” de la violencia en favor de una resistencia no violenta. “Afirmamos nuestra adhesión a la resistencia como una opción estratégica para liberar la patria y restaurar nuestros derechos”, dijo Meshal y citó la resistencia armada europea a la Alemania nazi, la resistencia estadounidense al dominio británico y las luchas anti-coloniales vietnamita y sudafricana como precedentes para los palestinos.
“La resistencia no violenta es apropiada en la lucha por los derechos civiles”, argumentó Meshal, “pero cuando se trata de una ocupación militar que utiliza armas convencionales y no convencionales, sólo se puede hacer frente a una ocupación así con resistencia armada”. Los palestinos fueron obligados a tomar las armas, dijo Meshal. También podía haber insinuado que si los palestinos cambiaran la definición de su lucha por una lucha por derechos civiles, entonces también cambiarían los medios adecuados de resistencia.
“La resistencia es un medio, no un fin”, afirmó Meshal, “y no es ciega. En efecto, percibe los cambios en curso”. Sin embargo, mientras que defendía incondicionalmente el derecho a la resistencia armada (e incluso amenazaba con nuevas operaciones para tomar prisioneros a soldados palestinos si éste era el único camino para liberar a los prisioneros palestinos), Meshal reconoció también otras formas de lucha. Exigió mayores esfuerzos palestinos, árabes e internacionales, incluyendo los esfuerzos actuales por romper el asedio a Gaza, para resistir al Muro del apartheid y a los asentamientos, y para impedir las demoliciones de casas y la “judaización” en Jerusalén.
Para los dirigentes de Hamás, los peligros de someterse a las condiciones previas occidentales se pueden ver simplemente con mirar la trayectoria de los dirigentes de la OLP que en 1993 reconocieron a Israel, renunciaron a la lucha armada y firmaron los Acuerdos de Oslo. Meshal argumentó que desde entonces se intensificaron la ocupación y su opresión mientras crecía el número de asentamientos israelíes y de prisioneros palestinos.
Como expuso Meshal, “estas condiciones nunca acaban; en cuanto un negociador palestino acepta una, se imponen más condiciones. Por ejemplo, primero la condición era reconocer a Israel, ahora es reconocer la condición de judío de Israel. Luego que Jerusalén es su capital eterna, abandonar el derecho al retorno, aceptar que permanezca el bloque de asentamientos. A continuación [los palestinos] no sólo deben abandonar la resistencia sino trabajar ellos mismos para oprimir, perseguir y desarmar a la resistencia”.
Este último punto hacía referencia a la campaña de detenciones en Cisjordania que Meshal denominó otra “medida represiva tomada por la Autoridad [Palestina] y el gobierno de Salam Fayyad y sus fuerzas de seguridad bajo supervisión del general estadounidense [Keith] Dayton”. Meshal presentó esta campaña en curso de cooperación entre las fuerzas de seguridad de Ramala, Israel y Estados Unidos como el mayor obstáculo para las conversaciones de reconciliación palestina celebradas en El Cairo con el objetivo de restaurar una dirigencia palestina unida.
Después de que Hamás ganara las elecciones legislativas en 2006 la administración Bush empezó un programa supervisado por Dayton para armar y adiestrar a milicias anti-Hamás nominalmente leales al presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas. La campaña ha ido acompañada de lo que Hamás y algunos grupos de derechos humanos han descrito como una sistemática ofensiva contra políticos, profesores, organizaciones de beneficencia y periodistas sospechosos de simpatizar con Hamás o de tener vínculos con ella. Con frecuencia Hamás ha respondido deteniendo a individuos vinculados a Fatah en Gaza. En las últimas semanas, las milicias supervisadas por Dayton han asesinado a varios miembros de Hamás en Cisjordania supuestamente cuando trataba de detenerlos*. De manera inteligente Meshal llamó la atención sobre el papel exterior en alimentar las divisiones palestinos y lo poco que en realidad ha cambiado verdaderamente respecto a la administración Bush “pidiendo a Obama que retire a Dayton de Cisjordania y le haga volver a Estados Unidos de acuerdo con el nuevo espíritu de cambio”.
A lo largo todo el discurso Meshal buscó tranquilizar a los palestinos sobre el hecho de que Hamás no va a abandonar sus principios fundamentales en busca de reconocimiento y de poder. “La tierra es más importante que la autoridad, y la liberación es anterior a un Estado”, afirmó en un momento dado, y “ningún dirigente palestino tiene derecho a renunciar a los derechos nacionales palestinos a costa del reconocimiento”.
A algunos palestinos les preocupa que a pesar de estas palabras tranquilizadoras Hamás ya haya emprendido el mismo camino contra el que Meshal advertía y el peligro de dilapidar los sacrificios que han hecho los palestinos, especialmente en Gaza. Haidar Eid, un analista independiente de Gaza, escribió antes del discurso de Meshal que algunas de las primeras respuestas entusiastas de Hamás al discurso de Obama en El Cairo, así como la aceptación de la solución de los dos Estados indicaban “el inicio de un proceso de deterioro, incluso de oslización, no sólo en la retórica, sino también en la acción”. Este escritor ha escuchado temores similares expresados por palestinos de Cisjordania y recientemente en Amman. Teniendo en cuenta que muchos palestinos consideran que una generación anterior de dirigentes de la resistencia ha dado la espalda a los derechos e intereses más fundamentales de su pueblo al tiempo que afirmaban mantenerlos, estos temores están lejos de ser irracionales o poco comunes.
Otro análisis de giro de Hamás que circula actualmente argumenta que Hamás ha aceptado la postura de “consenso” palestino de una solución de dos Estados en cada pulgada de los territorios ocupados en 1967 con la supresión de todos los asentamientos y con el Derecho al Retorno. Pero sabe que ningún potencial acuerdo de paz procedente de la iniciativa de Obama nunca alcanzará ni siquiera estas condiciones mínimas y que si Abbas y el primer ministro israelí no lograron siquiera llegar a esbozar un acuerdo tras dos años de negociaciones, las posibilidades de cualquier acuerdo con un gobierno de Netanyahu-Lieberman son aún más débiles. En semejante escenario Hamás no necesita permanecer en la vía de una solución de dos Estados porque fracasará de todos modos. Pero diciendo que aceptaría esta solución mínima evitaría que le culpen del fracaso y se confirmaría su adhesión a la resistencia.
Lo que sí sabemos es que los dirigentes de Hamás, y los palestinos en general, han sido sometidos a una fuerte presión, ocupación, bloqueo, asedios por hambre y a los reiterados crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad israelíes, y hasta el momento la mayoría no ha cedido a las condiciones israelíes. Pero mientras que insiste en el papel de la resistencia y de la lucha para lograr la liberación, Hamás no ha ofrecido una clara visión de qué representa la liberación que no sea la poco convincente y cada vez menos realista visión de los dos Estados (aparte de su larga carta desfasada y muy citada que no ofrece una guía alguna para el pensamiento actual del movimiento).
El discurso de Meshal confirma el antiguo giro a largo plazo de Hamás desde su retórica islámica hacia la corriente principal del discurso nacional palestino. Indica que Hamás es muy sensible a la opinión pública palestina e internacional, y es consciente de que los palestinos necesitan construir una verdadera solidaridad internacional como parte de una estrategia para nivelar el flagrante desequilibrio de poder con Israel. Pero no está dispuesto a buscar el reconocimiento a cualquier precio. Todo esto tiene consecuencias para el mensaje y los métodos del movimiento.
Esto deja abierto el campo para un debate urgente entre los palestinos acerca de cuál debería ser esa futura visión y de qué papel debería desempeñar la resistencia en todas sus legítimas formas. Ningún grupo de dirigentes, ya sean de Hamás o de otra organización, debería asumir el fardo de restaurar los derechos de los palestinos por sí mismo. Hamás, como las demás organizaciones palestinas, sólo puede ser el guardián de derechos fundamentales en la medida en que está embarcado en un movimiento más amplio movilizado en Palestina y en el extranjero para defender estos derechos.
Y si los potenciales interlocutores de Hamás están buscando sinceramente las vías de reconocer el mandato democrático del movimiento sin tratar de obligarle a perder su legitimidad, existen precedentes de ello. Tanto el Congreso Nacional Africano como el IRA irlandés fueron capaces de participar en negociaciones políticas que acabaron con éxito y que sacaron a sus respectivos países de un desastroso impasse politico y militar sin que se les exigiera aceptar unas condiciones previas inadmisibles. Esto requirió una cantidad de liderazgo, de visión de futuro y de valentía política tomo por parte de los otros que han estado notablemente ausente en los tratos internacionales con Hamás.
Co-fundador de The Electronic Intifada, Ali Abunimah es autor de One Country: A Bold Proposal to End the Israeli-Palestinian Impasse. Este análisis fue publicado originalmente por The Palestine Center.
Notas:
[1] El discurso está en árabe. Todos los extractos citados en este artículo han sido traducidos al inglés por el autor. Se puede consultar la transcripción y grabación del discurso en el Palestinian Information Center, una página web afiliada a Hamás. Véase: http://bit.ly/mK7kS.
[2] En una ponencia pronunciada en el Simposio Anual del Centro para Estudios Árabes Contemporáneos en la Facultad de Asuntos Exteriores de la Universidad de Georgetown sobre el tema “Palestina y los palestinos hoy”, 2-3 de abril de 2009, Washington, DC.
* N. de la t.: Recordemos que este artículo se escribió el 6 de julio. Sobre esta ofensiva y estos asesinatos véase “La Autoridad Palestina utiliza la ayuda exterior para pisotear los derechos humanos y las libertades civiles”, Khalid Amayreh, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=88375
Enlace con el original: http://electronicintifada.net/v2/article10647.shtml
lunes, 11 de mayo de 2009
Meshaal: Cualquier Paso Unilateral de Abbas Carecerá de Legitimidad

11/05/2009
La decisión del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, de confiar al primer ministro de la Autoridad Palestina la misión de encabezar el nuevo gobierno ha provocado fuertes críticas de varios grupos palestinos, incluyendo el movimiento de resistencia islámica Hamas.
Jalid Meshaal, el jefe del Buró Político de Hamas, advirtió a Abbas, cuyo mandato finalizó el pasado 9 de enero, en contra de pedir a su primer ministro que forme un nuevo gobierno.
Hamas y el movimiento Fatah de Abbas han mantenido negociaciones durante meses dirigidas a formar un gobierno de unidad. Ambas partes continuarán su diálogo en El Cairo el 16 de mayo.
Meshaal dijo que se estaban llevando a cabo conversaciones sobre reconciliación y advirtió que una acción unilateral por parte de Abbas carecería de legitimidad. Él habló así durante un encuentro entre grupos palestinos con base en Damasco celebrado el sábado.
Sin embargo, un asesor de Abbas señaló que las conversaciones patrocinadas por Egipto habían fracasado y que el presidente pediría pronto a Fayyad que formara un nuevo gobierno sin Hamas.
Meshaal dijo que las acciones de Abbas dañaban los esfuerzos para poner fin a la lucha por el poder entre su movimiento y Fatah. Él también acusó a la Autoridad Palestina de sucumbir ante la presión norteamericana para que no alcanzara un acuerdo con Hamas acerca de la formación de un nuevo gobierno de unidad palestino.
Está previsto que el nuevo gobierno de Fayyad sea anunciado esta semana, manifestó un responsable de la AP en Ramallah. El responsable oficial reveló que el nuevo gobierno sólo incluiría cambios “menores” y que varios ministros serían reemplazados – aparentemente por representantes de Fatah.
Fayyad había dimitido en marzo para despejar el camino para la última ronda de negociaciones de unidad. Sin embargo, ha accedido desde entonces a permanecer en el poder y encabezar un nuevo gobierno que será anunciado con toda probabilidad en los próximos días.
El responsable de la AP dijo al Jerusalem Post que varios operativos de Fatah podrían ser incluidos en el nuevo gobierno con el fin de satisfacer las demandas de los líderes del partido. El responsable palestino señaló que los líderes de Fatah han estado presionando a Abbas y Fayyad para que hagan un reajuste en el gabinete para que éste incluya a miembros de la fuerza política gobernante.
Los responsables de Fatah que tienen previsto unirse al nuevo gobierno de Fayad incluyen a diputados como Hatem Abdel Qader y Qadura Fares, así como a Nasser al Qidwa, sobrino del antiguo presidente de la AP, Yasser Arafat.
Fuentes cercanas a Fatah dijeron que no excluían la posibilidad de que el antiguo jefe de seguridad de la AP, Muhammad Dahlan, sea nombrado ministro de Interior en el nuevo gabinete.
Las fuentes señalaron que Abbas estaba sufriendo presiones de EEUU y algunos países europeos para que se permitiera a Dahlan jugar un papel de seguridad en el nuevo gobierno. El ministro del Interior es responsable formalmente del trabajo de las fuerzas de seguridad palestinas.
Meshaal reiteró el rechazo de Hamas a las condiciones del así llamado Cuarteto para tratar con un gobierno Hamas-Fatah, incluyendo el reconocimiento del derecho de Israel a existir, el abandono del “terrorismo” y la aceptación de todos los acuerdos firmados entre la AP e Israel. Él dijo que Hamas rechaza la solución de dos estados, pero podría ser parte aún así de un gobierno de unidad si un estado palestino es establecido dentro de las fronteras de 1967.
El jefe del Buró Político de Hamas dijo al New York Times la pasada semana que Hamas ha acordado con Fatah la creación de un estado basado en las fronteras de 1967, incluyendo Jerusalén Este, el desmantelamiento de los asentamientos y el derecho al retorno de los palestinos. Él dijo que tal acuerdo podría ser la base para un cese el fuego a largo plazo.
La solución basada en dos estados, que está apoyada por EEUU y la UE, no ha sido aceptada por el nuevo gobierno israelí del primer ministro Benyamin Netanyahu.
Junto con Hamas, varias facciones palestinas criticaron el sábado con dureza la intención de Abbas de pedir a Fayyad que lidere un nuevo gobierno y advirtieron que tal paso tendría un impacto negativo en los esfuerzos para poner fin a la división entre Hamas y Fatah.
Ahmed Yibril, líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina – Mando General, que tiene su sede en Damasco, dijo que las decisiones de Abbas eran “inconstitucionales” e “ilegales” porque su mandato en el cargo expiró a principios de este año.
sábado, 9 de mayo de 2009
Jalid Meshaal: Hamas Será Parte de Cualquier Solución

06/05/2009 “Prometo a la Administración estadounidense y a la comunidad internacional que nosotros formaremos parte de la solución. Punto,” manifestó el jefe del Buró Político de Hamas, Jalid Meshaal, al New York Times en una entrevista publicada el lunes.
Él añadió que su organización estaba dispuesta a un cese el fuego con Israel y a un acuerdo que supondría la libertad para el soldado de ocupación capturado Gilad Shalit a cambio de muchos palestinos detenidos.
La entrevista fue realizada en la Oficina del jefe del Buró Político de Hamas en Damasco después de que Meshaal fuera reelegido para encabezar este organismo por cuarta vez. La entrevista, de cinco horas de duración, se realizó durante dos días y fue realizada por el corresponsal del New York Times en la capital siria, Tagrid el Judary, que informó que el líder de Hamas transmitía un aire de serena autoconfianza.
Ésta fue la primera entrevista de Meshaal con un medio estadounidense en un año y su objetivo, señaló, era el de dejar claro que “para comprender a Hamas hay que escuchar directamente cuál es su visión.”
Meshaal reiteró su postura, expresada en el pasado, con respecto a la voluntad del grupo de resistencia de formar una tregua a largo plazo siempre que se consiga un estado en las fronteras de 1967, incluyendo Jerusalén Este, y el derecho de retorno.
Preguntado, que significaba “a largo plazo”, él dijo que 10 años. Sin embargo, se negó a reconocer la existencia de la entidad sionista, clarificando que “existe un solo enemigo en la región y es Israel.”
“En este contexto, Meshaal señaló que los líderes palestinos, Yasser Arafat y Mahmud Abbas, habían otorgado este reconocimiento, pero no habían conseguido nada. “¿Llevó este conocimiento al fin de la ocupación? Esto es sólo un pretexto de EEUU e Israel para evitar tratar el asunto real y arrojar la pelota al tejado árabe y palestino,” afirmó.
El líder de Hamas explicó la actual situación sobre el terreno diciendo que su organización ha dejado de disparar cohetes contra los territorios ocupados “por ahora.” Sin embargo, no proporcionó una explicación clara sobre las razones de la tregua, aparte de decir que “sirve a los intereses de los palestinos.”
“Después de todo, el lanzamiento de los cohetes es un medio no un fin,” dijo. “La resistencia es un derecho legítimo, pero la puesta en práctica de este derecho corresponde a una evaluación de los líderes del movimiento.”
Preguntado acerca de la Carta de Hamas, que llama a la desaparición de Israel a través del yihad y cita como un hecho “falsificaciones antisemitas”, Meshaal no se ofreció a revocar la carta, pero dijo que ella tenía 20 años de antigüedad. “Estamos formados por nuestras experiencias,” añadió.
El líder de Hamas continuó expresando su satisfacción con el presidente estadounidense Barack Obama, cuyo lenguaje, señaló, “es diferente y positivo.” Sin embargo, él expresó su descontento con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, diciendo que el suyo “es un lenguaje que refleja las políticas de la vieja administración.”
También se preguntó a Meshaal, que escapó por poco a un intento de asesinato de manos de agentes israelíes en 1997 en Jordania, si temía ser asesinato. Él contestó diciendo que no sentía medio y que un asesinato le convertiría en un mártir. “La muerte se ha convertido en agua fresca,” concluyó.
domingo, 22 de marzo de 2009
Entrevista con Khaled Meshaal, líder de Hamas en el exilio
Con Israel nunca habrá paz
21-03-2009
Gianni Perrelli
espresso.repubblica.it
Una conversación con Jaled Meshaal publicada en la revista italiana "L'Espresso" y traducida por Liliana Piastra.
Habla el líder de Hamás en el exilio. Anuncia un conflicto inminente, y ello porque Tel Aviv, dice, no está interesado en escuchar a los palestinos. Y, desde USA, la apertura con Damasco fue sólo palabrería.
En el nombre de Dios el clemente y misericordioso.
Me gustaría hacer la primera pregunta. ¿Es posible que, tras la guerra de Gaza y nuestra heroica resistencia, Israel siga sin entender que en el proceso de paz no se puede pasar de Hamás...?
Khaled Meshaal, líder de Hamás, exilado desde hace más de 40 años, lanza la pregunta desafiante. Pese a las importantes pérdidas (1.400 palestinos muertos), reivindica la victoria por haber decidido los israelíes retirar sus tropas. Pero a corto plazo no se hace ilusiones. Con el nuevo gobierno de Benjamin Netanyahu en puertas, sólo espera más hostilidades por parte de Israel. Y, al no tener tampoco grandes expectativas en cuanto a los primeros pasos de Barack Obama, anuncia la voluntad de seguir por el camino de la fuerza, "el único lenguaje que teme Israel y que puede dar resultado."
Esta entrevista exclusiva a L'Espresso, lograda tras complicadas negociaciones entre Beirut y la capital siria, es la primera que Meshaal concede a la prensa escrita después de la guerra. Nos hemos reunido con él en una sede archiblindada en las afueras de Damasco, a donde nos llevó un coche con los cristales tintados. Ante el portal, militantes armados con Kalashnikov. Unas medidas de seguridad impuestas por el gran número de dirigentes (45) del movimiento eliminados por Israel. El jefe, con un traje gris y sin corbata, se muestra cordial y relajado. Mantiene en todo momento la flema, en una conversación que arranca hablando del encargo de gobierno a Netanyahu, el jefe de gobierno que en el '97, en Ammán, mandó a gente del Mossad para que le envenenaran. "Fue Netanyahu quien encargó mi asesinato fallido, pero sobre todo es responsable, como los demás jefes de gobierno israelíes, de haber atentado contra la vida de todo el pueblo palestino. Entre las posturas del Likud, de Kadima y del Labour sólo hay diferencias de matiz, nada esencial. Desde hace 60 años no ha habido un solo gobierno israelí que no haya cometido crímenes contra nosotros. Es preferible hacer frente a un liderazgo conservador, que persigue claramente sus fines, que a la hipocresía de los laboristas, que únicamente fingen que se comprometen en el proceso de paz pero luego, durante sus gobiernos, han construido la mayoría de los asentamientos de Cisjordania."Pero con Netanyahu, si Hamás no se abre al diálogo, ¿no se va hacia otra guerra?
No nos preocupa una nueva guerra. Nuestro pueblo jamás será vencido y jamás se rendirá. El desafío nos da fuerzas, porque ellos tienen miedo de morir y nosotros no. La paz sólo será posible cuando haya una voluntad internacional que haga presión a favor de nuestros derechos. El objetivo sigue siendo la creación de un Estado palestino con Jerusalén Este como capital, la vuelta de los israelíes a las fronteras anteriores a la guerra del '67 y el derecho a repatriar a los refugiados. No podemos conformarnos con menos. ¿Es que ha habido alguna vez algún gobierno de Israel al que le haya parecido justo tomar en consideración nuestras aspiraciones? Dicen que no a todo y fingen tener interés en una solución. Entonces ¿qué nos queda para negociar?Con el Anp y Fatah el Estado israelí se reúne. ¿Cómo puede esperar Hamás que haya comprensión si sigue lanzando cohetes sobre Israel?
Es una buena pregunta que me ofrece la oportunidad de aclarar por qué no se prorrogó la tregua de seis meses que acabó en diciembre. Israel se había comprometido a ponerle fin al sitio y a abrir los pasos fronterizos. No ha cumplido ninguno de esos compromisos. Quieren asfixiarnos, relegarnos a un 'bantustan'. ¿Cómo se puede hablar de tregua cuando se está en un estado de sitio? Para garantizar su seguridad, Israel se obstina en el error de apostar por la derrota militar de nuestro pueblo. He estudiado física y estoy convencido de que a las relaciones políticas también se les puede aplicar la ley de Newton: a cada acción corresponde una reacción igual y contraria. Cuando acabe la agresión, también se acabará nuestra resistencia. Pero si las puertas seguirán estando cerradas, la única salida, insisto, es luchar. Lo cual los deja aislados.
Antes o después, el mundo tendrá que abrir los ojos. La comunidad internacional sigue viendo tan sólo nuestros cohetes e ignorando sus F 16, y sus bombas de fósforo. Israel se aprovecha del respaldo automático de los estadounidenses, de la poca credibilidad que tiene la ONU, debilitada por las presiones de Washington, y de la nebulosidad total de Europa, que se muestra inerte o tímida. ¿Cómo es posible que tantos líderes europeos permanezcan impasibles cuando se están pisoteando los valores básicos - libertad, derechos humanos – de la democracia? ¿Cómo es posible que no se den cuenta de que con una fuerza popular como Hamás no se puede dejar de negociar?
Pero con Obama el panorama está cambiando.
Todos esperamos que así sea. Aunque hace falta un cambio sustancial. Obama habla con un lenguaje nuevo, pero no sé si será suficiente. Es necesaria una política nueva. Si pudiera reunirse con Obama ¿qué le diría?
¿Reunirme con él? Pero ¡si ni siquiera me ha tachado de la lista de terroristas! Aunque también es cierto que, si no trata con Hamás, Obama tampoco podrá ir muy lejos. De todas formas, yo le invitaría a considerar la posibilidad de un cambio. No puede uno alinearse con Israel ignorando los derechos de los demás pueblos. Un cambio de enfoque no sólo sería ventajoso para Palestina, sino para todo Oriente Próximo e incluso para los EE.UU., que están implicados y, si se desvanece la perspectiva de paz, serán los primeros en perder. Lamentablemente, las primeras señales no son muy alentadoras. El senador John Kerry, de visita a Gaza, se ha quedado anonadado por la destrucción, pero ha insistido en el derecho de Israel a defenderse. ¿Cómo negarlo? Israel lleva muchísimos años pagando un altísimo tributo de sangre inocente. Primero con los atentados suicidas, ahora con los lanzamientos de cohetes, aunque en la última guerra ha habido una desproporción enorme entre vuestras pérdidas y las suyas.
No somos sanguinarios como nos pintan. No queremos víctimas inocentes, ni suyas ni nuestras. Pero la cuestión palestina se ha convertido en una patología grave. Y quien intente diagnosticar las causas con honradez, no tendrá más remedio que reconocer que la ocupación es el primer factor. Nosotros lo único que podemos hacer es reaccionar. La comunidad internacional prestaría más oído a sus reivindicaciones si reconocieran a Israel.
¿Cree usted que, tras la barbarie de la reciente guerra, este es el momento más indicado? Israel tiene demasiados reconocimientos. Al que hay que reconocer es al pueblo palestino. Hay quien dice que tras la guerra en Gaza una parte de la gente le está dando la espalda a Hamás.
Puedo asegurarle que nuestra aceptación ha crecido significativamente, en Gaza, en Cisjordania y en todo el mundo árabe. No nos sentimos aislados. Y tampoco nos estamos encerrando en un gueto. Los EE.UU. nos han puesto la etiqueta de criaturas de Irán o de Siria. Conocemos bien esos instrumentos para denigrarnos. Pero no consideramos que EE.UU. sea un juez imparcial. Abrimos las puertas de par en par a todo el que quiera ayudarnos. Y pedimos a quienes se oponen a nosotros que nos digan con quién tienen intención de negociar la paz, ya que no quieren legitimar a Hamás, que ha llegado al poder gracias a elecciones democráticas. En los territorios hay quien les reprocha haber perdido el contacto con Palestina. El grupo que dirige Hamás lleva demasiados años en el exilio.
Sí, hay quien lo insinúa. Pero no es más que una especulación. Todos somos hijos de Palestina. Yo no puedo volver debido a la ocupación. Y al igual que yo, todos los dirigentes de la OLP han tenido que vivir muchos años en el exilio no por su gusto, sino porque se han visto obligados a ello. En Gaza sigue habiendo incertidumbre. Olmert subordina la tregua a la liberación del soldado Shalit.
La petición ya había irritado a los mediadores egipcios y fue tajantemente rechazada. Olmert es un hipócrita. Sólo se acuerda ahora de su soldado. Nosotros no aceptamos chantajes. Estamos a favor de la liberación, pero sólo mediante un intercambio con prisioneros palestinos, que son 12.000, incluidos niños, viejos y enfermos. Si se liberara a Marwan Barghouti ¿la meta de la reconciliación sería más fácil?
Esperemos que le liberen. Pero nadie puede resumir en sí mismo toda una causa. En la galaxia palestina también hace falta algo de distensión. ¿Es posible que vuelvan a entenderse Hamás y la más moderada Al Fatah?
Las divergencias se pueden superar, a condición de que se cumplan algunas reglas. Es necesario que los hermanos de Al Fatah respeten los resultados de las urnas. Y luego consolidar las bases de la democracia dentro de la Autoridad Palestina. El principio irrenunciable es que todos defiendan en primer lugar los intereses de los palestinos. Hay que establecer que nuestras fuerzas del orden están al servicio de la seguridad de Palestina y no – según el general norteamericano Keith Dayton – de la de Israel.
Fuente: http://espresso.repubblica.it/dettaglio/con-israele-non-sara-mai-pace/2069306/11

