sábado, 29 de mayo de 2010

Haaretz: las Ilusiones Nos Permiten Ignorar las Amenazas que nos Acechan


Al-Manar
28/05/2010

Las maniobras “Punto de Inflesión 4” ha terminado en la Palestina ocupada y la preparación del “frente interior” israelí para tolerar un nuevo tipo de guerra, en la que los frentes geográficos son menos significativos y los misiles se han convertido en un factor dominante, ha sido ha sido puesta a prueba. El resultado, según el diario israelí Haaretz, es que el frente doméstico no está lo suficiente preparado para hacer frente a las amenazas esperadas.

LA SEGURIDAD DE ISRAEL NO ES BUENA

En su artículo de Haaretz, Ari Shavit pidió a los israelíes que no se engañen a sí mismos, ya que las maniobras no son algo real. “La sirena que sonó en todo el país ayer no señaló una emergencia genuina. Ningún misil cayó en el centro del país ni se colapsó tampoco ningún rascacielos en el centro de Tel Aviv. Las carreteras no se vieron bloqueadas por cientos de miles de habitantes de los centros urbanos abandonando las ciudades. Los aparcamientos de garages subterráneos no se llenaron con masas de población buscando refugio. Y el Aeropuerto Internacional Ben Gurion no se vio desbordado por israelíes asustados tratando de huir del país,” dijo Shavit.

El autor continuó diciendo que la seguridad nacional de Israel no era “buena” y atribuyó esto a las retiradas unilaterales de Líbano en 2000 y de Gaza en 2005, la guerra israelí contra Líbano en 2006 y la guerra contra Gaza en 2008-2009. “Gracias a la retirada unilateral de Líbano en 2000, Israel hace ahora frente a una amenaza estratégica desde el norte. Debido a la retirada unilateral de Gaza en 2005, Israel hace frente a la amenaza de cohetes desde el sur también. La guerra de Olmert en Líbano un año más tarde reforzó a Hezbollah hasta un extremo sin precedentes y la guerra de Olmert contra Gaza en 2008-2009 llevó a una peligrosa erosión de la legitimidad de Israel,” dijo Shavit.

“Como resultado de estos cuatro lamentables eventos, y el desarrollo de cohetes y misiles, el Israel de 2010 se encuentra haciendo frente a una amenaza mucho mayor que el Israel de 2000. Su capacidad para utilizar una fuerza decisiva contra aquellos que le amenazan se ha visto enormemente restringida. La actual tranquilidad es engañosa. La capa de hielo es muy delgada y no hay forma de saber cuando se romperá,” añadió el autor israelí.

“EL TIEMPO CORRE CONTRA NOSOTROS”

Shavit describe la situación en Israel desde una perspectiva melancólica, ya que él percibe el lento alejamiento de los palestinos con respecto a una solución de dos estados, la impaciencia de la comunidad internacional con Israel, la “intolerable” situación demográfica de los israelíes y la “vergonzosa” situación moral de la entidad sionista, que ha puesto a Israel bajo amenaza y hace que el tiempo corra en su contra.

El autor israelí critica al gobierno ultraderechista de Benyamin Netanyahu que “está todavía afirmando que todo va bien.” “Pronto quedará claro que podemos vivir perfectamente bien incluso en una situación imposible. Los agoreros pueden hablar todo lo que quieran, pero todo va bien. No hay nada de qué preocuparse ni ningún lugar adónde correr. Si no cedemos, Abu Mazen, cederá. Si cerramos los ojos, Obama desaparecerá. No os preocupéis, promete la Derecha. El Estado de Israel tiene el tiempo a su lado,” dijo Shavit con sarcasmo.

“Pero eso es una equivocación,” añadió. “Durante un tiempo, existió la ilusión de que el poder militar y la prosperidad económica eran suficientes para asegurar nuestro futuro. Se ha producido una peligrosa disociación entre la realidad visible y la invisible. La relativa tranquilidad que el Ejército, el servicio de seguidad Shin Bet y la alta tecnología nos han concedido se ha convertido en una tranquilidad tóxica. Esto nos ha permitido celebrar nuestras vidas sin ver las circunstancias que las rodean. Nos ha permitido ignorar las amenazas que se ciernen sobre nosotros.”

Shavit continúa criticando la conducta de la Derecha afirmando que el argumento del tiempo era un asunto de vida y muerte. “En la víspera de la Guerra del Yom Kippur (la Guerra de Octubre de 1973), la Derecha pensó que había tiempo. En la víspera de la Intifada, la Derecha pensó que había tiempo. Hoy también, cuando la amenaza de los misiles y la que procede de la continuación de la ocupación son tangibles e inmediatas, la Derecha cree que hay aún tiempo. Si no actuamos a tiempo, el tiempo nos golpeará. Desgraciadamente, la sirena es la única que nos advierte de la existencia de una genuina emergencia,” concluyó.