domingo, 15 de marzo de 2009

Autoatentado a la Embajada de Israel en BBAA Argentina 1992





Aniversario de una vergüenza tremebunda
15 de Marzo de 2009

En la Embajada ha sido particularmente burdo el plantamiento de los indicios falsos para el armado y mise-en escene de la pista falsa del falso coche-bomba/conductor suicida, que es la falsificación esencial sobre la que en estos "atentados" se fue construyendo todo el encubrimiento posterior.

Para el 9no. aniversario de la AMIA, en julio de 2003, al finalizar el acto de la calle Pasteur el pingüi recién asumido (fue al único que asistió), dijo: "la investigación del atentado a la AMIA es una vergüenza nacional".
Lo que el merdimediaje vernáculo reprodujo como que "el atentado era una vergüenza nacional", intentando zafar de esta manera de la parte que les correspondía en esa "vergüenza".
La frase quedó como una de las paradigmáticas del affaire "encubrimiento AMIA", aunque lamentablemente la "vergüenza nacional" no cesó a partir de ahí, sino que se siguió profundizando aún más en los casi 6 años transcurridos. Como es público y notorio.

Pero mucho más "vergüenza nacional" todavía, ha sido la (des)investigación del atentado a la embajada de Israel, de la que se cumplen 17(diecisiete!!!) años el martes que viene.
Y lo ha sido fundamentalmente porque en éste las señales de false-flag(1) son mucho más flagrantes y ostensibles que en el de la calle Pasteur de 28 meses después. Seguramente por menor experiencia de los perpetradores(los mismos), que en la AMIA mostraron una "mejora" significativa en esos aspectos.
En la Embajada ha sido particularmente burdo el plantamiento de los indicios falsos para el armado y mise-en escene de la pista falsa del falso coche-bomba/conductor suicida, que es la falsificación esencial sobre la que en estos "atentados" se fue construyendo todo el encubrimiento posterior.

Estos elementos archi-conocidos a esta altura, deberían haber sido más que suficientes para caracterizar el engendro, pero no van a influir para nada para que no se repita por 17ava. vez consecutiva exactamente el mismo patético espectáculo/"acto celebratorio" del hecho, que la sionería ha convertido en uno de sus holocuentos liminares.
Es así que como todos los 17 de marzo desde un proscenio montado ad-hoc en el solar que ocupaba la embajada, sus representantes y afines, con fingida indignación, descargarán una andanada de recriminaciones sobre los funcionarios de turno asistentes, responsabilizándolos por la completa carencia de resultados.
Ante lo cual algunos de estos responderán puntualmente con impostada y pétrea caripela: "que ahora si se va a investigar en serio hasta castigar a todos los culpables, sus instigadores y sus cómplices". Teniendo frente a una cada vez más reducida concurrencia(mayormente chicos de colegios judíos) que aplaudirán o chiflarán de acuerdo al orador y con una "cobertura periodística" que oficiará de claqué miserable. Pero nada cambiará hasta el "acto" del año que viene.

Para que mis dignos interlocutores tengan un mejor panorama del trasfondo tenebroso del tal "acto/celebración", voy a intentar explicitar algunos de los aspectos principales de este bochorno nacional, verdadero tumor maligno enquistado desde hace 17 años en la sociedad argentina, que tantos daños nos ha causado y que tanta perversión de instituciones claves de la Nación ha implicado.

DE COMO Y CUANDO EMPEZÓ EL ENCUBRIMIENTO:
A diferencia de la AMIA, donde el accionar encubritivo de la SIDE y la Policía Federal(los encargados de la investigación de campo) empezó desde antes de la ocurrencia del atentado mismo(seguramente sin que ellos lo supieran - aunque después si lo han sabido), en la Embajada hubo algunas horas de investigación en serio por parte de la Policía Federal, al menos. Veamos:

Ni bien conocido el hecho, Menem le ordena al ministro de interior Manzano: "que vaya al lugar con expertos en explosivos de la Policía Federal/Bomberos para hacer una determinación preliminar del lugar donde se produjo la explosión y recoger muestras para determinar el tipo y cantidad del explosivo usado, antes de que las tareas de rescate modificaran el escenario del hecho".
El cotur hizo en ese momento exactamente lo que se debía, y la conclusión preliminar de los expertos de bomberos fue que la explosión había sido en el interior del edificio.
Horas más tarde en una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, Menem se apoyó en esta determinación preliminar y les dijo a los periodistas: "...hay 2 versiones circulando, una dice que fue un coche-bomba [en realidad los únicos que lo decían eran los israelíes de la embajada] y otra que fue una explosión interior, io me inclino por la 2da. A la mañana descargaron bolsas de materiales para la construcción y entre estos podrían haberse introducido los explosivos..."(sic).
Que esto fue exactamente así surge de un minucioso y completo art. publicado al otro día en el número especial de la Revista Gente dedicado al atentado, por su Secretario de Redacción a la época, el periodista José Antonio Díaz(ahora lo es de la Revista Noticias). Escrito y publicado en caliente es una fotografía de lo que vio y escuchó en el lugar(2).
Con esa determinación preliminar la Federal elaboró una primera hipótesis y solicitó inmediatamente la detención de los que habían descargado esos materiales.

Pero duraron muy poco esas ínfulas investigativas de la Federal.
Al anochecer del mismo martes 17, el jefe de seguridad de la embajada, (compuesta por unos 20 agentes del Shin-Bet - el servicio de seguridad interior de Israel), Ronie Gorni, fue a la comisaría 15° en donde por jurisdicción se había concentrado la investigación, y lo conminó al comisario de esta, Meni Bataglia, para que abandonara la hipótesis de la explosión interna: "porqué él que tenía una gran experiencia en terrorismo [y como terrorista, seguramente] sabía que se había empleado un coche-bomba".
Horas después en la madrugada del día siguiente, el superior máximo del comisario Bataglia, el ministro de interior Manzano, les dijo a los periodistas en la Casa de Gobierno: "hemos encontrado el cráter que dejó el coche-bomba en la calle frente a la puerta de la embajada".
Ese mismo día miércoles 18 a la mañana, cientos de periodistas salieron a buscar el tal "cráter ímaginario" de Manzano, sin que lo pudieran encontrar por ningún lado.
El sábado 21 La Nación publica un pequeño art. titulado: "¿Cráter?", donde señala la imposibilidad hasta ahí de encontrar algo que se pareciera a un cráter siquiera y el domingo 22 en otro art. del periodista Rafael Saralegui(hijo), dice éste textual entre otras cosas: "...ninguno de los periodistas de La Nación destacados en el lugar (unos 12) han podido encontrar el cráter que habría dejado la explosión anunciado el miércoles pasado por el ministro Manzano...".

"Casualmente", días después apareció un hoyo lleno de agua en la vereda y calzada, que vecinos de edificios aledaños, testigos en la causa, declararon bajo juramento haber visto cuando policías federales lo construían con pico y pala.
A partir de este "cráter fabricado" los "peritos" Laborda de Gendarmería y López de Bomberos fabricaron sus sendas falsas pericias de existencia de coche-bomba.

Finalmente, en la Audiencia Especial de compatibilización de pericias del 14/5/1997, devenida luego por presión sionista en totalmente secreta(3), los ingenieros estructuralistas Puppo, Bignoli y Danesi, designados peritos por la Academia Nacional de Ingeniería a pedido de la Corte, explicitaron sus 2 pericias cuyos resultados se habían conocido el año anterior y que habían causado gran consternación, los cuales coincidentes concluían que la explosión había sido interior, y demolieron simultáneamente los argumentos de los "peritos" Laborda y López, probando además la absoluta falacidad del "cráter de la explosión" asumido como tal por ellos.

LOS HEROES (POCOS) Y LOS VILLANOS(MUCHOS) DE LA TAL MALHADADA INVESTIGACIÓN.
- Los héroes:
El más grande paladín de la verdad y la justicia en el caso ha sido sin lugar a dudas el entonces Secretario Penal de la Corte a cargo de la instrucción el primer año: Dr. Alfredo Bisordi.
Justamente por eso, fue desplazado de esta: lo ascendieron a camarista de la Casación Penal y de esta manera los villanos se lo sacaron de encima.
A partir de ese retiro y con la total "anuencia"(al menos) del gobierno de Israel, supuestamente la víctima principal y destinatario del tal estrago, la causa se cajoneó completamente y se hubiera cerrado si no hubiera sido porque en julio de 1994 voló la AMIA.
En marzo de 2002, cuando el zobeca Duhalde se puso de punta con la Corte por el tema del "corralito" y alentó el Juicio Político a todos sus miembros, Bisordi declaró como testigo ante los legisladores de la Comisión de Juicio Político que oficiaba de instructor de éste, porque la presunta irregular tramitación de la causa "voladura de la embajada de Israel" era una de las causales de destitución.
Durante unas 5 horas se sometió bajo juramento al interrogatorio cruzado de los varios legisladores presentes, precisando numerosos episodios de encubrimiento y entorpecimientos de la investigación por parte de israelíes y de la Policía Federal que ocurrieron durante su desempeño como instructor de la causa.
Increíblemente a pesar de la importancia de estos episodios, que asumían carácter de escándalo muchos de ellos, su declaración fue totalmente ninguneada por los legisladores y no se tuvo en cuenta para nada en "el dictamen acusatorio de comisión" elaborado por la diputada Carrió.
Esta mujer pretende ahora ser "presidente de la Nación". Si éste extremo se diera, ¡Dios nos libre y nos guarde a los argentinos!.
Las 85 fojas de las transcripciones taquigráficas del Congreso de la declaración de Bisordi, fueron luego ocultadas a la población, a pesar de tratarse de una información pública. El mismo Bisordi le facilitó una copia a mi compañero de brega, el Dr. Abudara Bini, que hemos digitalizado (4).

Los ingenieros estructuralistas Puppo, Bignoli y Danesi se pueden contar también entre los pocos héroes.
Mantuvieron los resultados de sus pericias a pesar de que sabían que esto los malquistaría con el lobby sionista, lo cual no es fácil de sobrellevar en la Argentina del fin del 2do. milenio y trabajaron para desmontar uno a uno los falaces argumentos de Laborda y López en las 12 horas de debates de la Audiencia Especial de compatibilización de pericias, a la que la Corte se vio obligada a convocar para zafar de las presiones luego que hiciera conocer en agosto de 1996 los resultados de sus pericias.
Esto significó el fin del 2do.(y último) período de investigación verdadera(el primero había sido el 1er. año de Bisordi), que había comenzado a principios de 1995, al retirarse de la Corte su presidente hasta ahí, Levene, que había tenido a su cargo la instrucción desde el principio y hacerse cargo de esta la Corte en plena, delegándola en el ministro Fayt.
El cual comenzó intentando investigar(como héroe) y terminó como el peor de los villanos al arreciar la presión sionista.

También se puede considerar un héroe al periodista José Antonio Díaz(2), que con su completo y oportuno art. en la Revista Gente nos permitió conocer pormenores claves de las primeras horas.

- Los villanos:
Se cuentan por miles, ya sea por acción u omisión, ya que el encubrimiento ha sido una cuestión de estado que le ha sido impuesta por igual a todos los gobiernos criollos, que a su vez lo han impuesto a los funcionarios judiciales que han intervenido y a sus auxiliares, SIDE y Policía Federal. Los "medios" han acompañado prácticamente sin fisuras, lo cual es coherente si tenemos en cuenta quienes han sido los beneficiarios de este pertinaz encubrimiento de 17 años.
Si hubiera que citar el nombre de un villano en especial, por su contribución al encubrimiento éste sería el del Sr. Carlos Fayt, ministro de la Corte Suprema desde 1983 y todavía en funciones.
Cuando se hizo cargo de la instrucción por delegación de sus pares al retirarse Levene a principios de 1995, y los sionistas de la DAIA propusieron hacer una pericia técnica para saldar definitivamente el tema del lugar del epicentro de la explosión, inicial y crucial para cualquier investigación seria y que hasta ahí era controvertido, fue el promotor de acudir a la Academia Nacional de Ingeniería para que designara peritos idóneos y no aceptar los propuestos por los sionistas, que como Laborda y López no ofrecían ninguna garantía de imparcialidad.
Cuando se conocieron los resultados en agosto de 1996 los apoyó, junto con Nazareno y Vázquez. Trabajó con los ingenieros peritos para desmontar las mentiras de Laborda y López en la Audiencia Especial y luego de esta, cuando el sionismo desesperado empezó a aportar testigos truchos con los que se pretendía revertir los resultados de esta, los puso en evidencia algunas veces. Lo cual provocó que el sionismo desatara una campaña contra él(con el apoyo de los medios), tachándolo de "antisemita" y amenazando con denunciarlo ante Tribunales Internacionales, solicitando insistentemente que la Corte abandonara la instrucción y se la pasara a Galeano!!!!. Es decir, hasta acá pintaba para héroe.
Pero fue cambiando a partir de que finalmente resignara su rol de encargado de la instrucción a fines de 1997 y esta fue dejada en manos de una Secretaría Especial de la misma Corte Suprema, que fue puesta bajo el completo control del sionismo.
Estos dejaron de lado lo investigado por Fayt, especialmente lo relativo a la determinación de explosión interior, y sólo se basaron en unos pocos indicios plantados ostensibles que estaban en el expediente desde los primeros días y que por su truchez obvia no habían sido tenidos en cuenta (especialmente una reivindicación falsa e insanablemente falsa, aparecida en Beirut) y en mayo de 1999 en una acordada dividida (votaron en contra Belluccio y Petrachi, pero no así Faty que acompañó esta vez a la mayoría automática menemista) establecieron "que estaba suficientemente probada la existencia del coche-bomba" y acusaron a una presunta organización terrorista libanesa "Jihad Islámica", a la que le asignaron ser "el brazo armado de Hezbollah"??? y en otra de setiembre del mismo año, pidieron la captura del libanés Imad Mougniyah. Del cual no existía en los voluminosos expedientes lo mínimo que lo involucrara, pero del que la CIA!!! les había asegurado "por escrito"(lo dicen en la misma acordada) de "que era el jefe de la Jihad Islámica al momento del atentado". Aunque a pesar de los insistentes reclamos del embajador Aviran, establecieron también "que no había elementos suficientes para acusar al gobierno de Irán".
Fayt había revertido totalmente su posición pasando de héroe a villano, pero la hilacha de tal la muestra finalmente en un libro que publica a fines de 2001, al que titula: "Criminalidad del terrorismo sagrado - el atentado a la embajada de Israel".
La mitad de éste lo dedica a hacer profesión de fe y de adhesión incondicional al sionismo y en la otra mitad describe con profesionalidad y detalle lo investigado por la Corte hasta 1999, en la que esta hizo conocer sus conclusiones mediante las 2 acordadas citadas.
Esta "mitad" hace del tal libro una herramienta útil para dilucidar el atentado y para tomar consciencia de que para arribar a las conclusiones de las acordadas de 1999(refrendadas por él y la mayoría automática menemista), se ha amañado aviesamente la evidencia disponible, considerando sólo las pistas falsas flagrantes, soslayando a la vez las contundentes y sólidas pruebas que contradecían las hipótesis de israelíes y yankis, de la existencia del coche-bomba y de la culpabilidad de Hezbollah.

Con este largo y más vale pesado mail y los 3 adjuntados insertos, pretendo mostrar un panorama completo y claro de esta aberrante "investigación penal", que viene emponzoñando sin solución de continuidad a la sociedad argentina toda, con la esperanza de que algún día se den las condiciones apropiadas para una verdadera investigación. JP.

(1) False-flag (o Falsa bandera), se denominan así los atentados terroristas que se hacen para que los acusados resulten otros que los verdaderos(sus enemigos generalmente). El término deriva de la guerra naval de los siglos XV al XIX, cuando los barcos para confundir a los enemigos "alzaban falsa bandera".

(2) Mail adjunto insertado con el art. de la Revista Gente del 19/3/1992: "¿QUE PASO? ¿PORQUE? ¿QUIEN FUE? - De los peritos policiales: "el cráter de la explosión está dentro de la embajada". Lo que dijo el presidente Menem. Las hipótesis de la CIA. El misterioso almuerzo con tres enviados israelíes. Las tesis contradictorias.", de José Antonio Díaz.

(3) Mail adjunto insertado con las Actas de la "Audiencia Especial de compatibilización de pericias" del 15/5/97, se trata de una filtración de las mismas(devenidas en "secretas") de probada autenticidad, publicadas en el sitio Web de la gente de Biondini en setiembre de 1997.

(4) Mail adjunto insertado con la versión completa y comentada de las declaraciones del instructor del 1er. año de la "causa voladura de la embajada de Israel", Alfredo Bisordi, ante la Comisión de Juicio Politico de la Cámara de Diputados de la Nación el 5/3/2002.

--Archivo adjunto de mensaje reenviado--From: petro@s6.coopenet.com.arSubject: Atentado Embajada - art. revista Gente del 19/3/92Date: Sun, 15 Mar 2009 17:40:44 -0300
Art. publicado en las últimas 2 págs. del N° especial de la revista Gente del 19/3/92 dedicado al atentado, de uno de sus jefes de redacción a la época, José Antonio Díaz. Revelador testimonio de primera mano, directo y espontáneo, de lo visto en el lugar durante toda la tarde del martes 17(los resaltados rojos son míos). JP.
==================================================================== ¿QUE PASO? ¿PORQUE? ¿QUIEN FUE?
De los peritos policiales: "el cráter de la explosión está dentro de la embajada". Lo que dijo el presidente Menem. Las hipótesis de la CIA. El misteriosos almuerzo con tres enviados israelíes. Las tesis contradictorias. ltzhak Shefi se apresuró en afirmar la teoría del coche bomba, apenas una hora y media después del atentado. Tenia el rostro desencajado y casi sollozaba. José Luis Manzano y Jorge Passero ya estaban frente al impresionante boquete a que quedó reducido el frente de la Embajada de Israel y miraban al embajador con estupor. Preguntando con la mirada. Eran aproximadamente tas 16 y 10. Shefi había sido alertado, según él, por el personal de la propia representación diplomática Se retira a la una y media de la tarde anunciando que no regresaría. Ni siquiera para participar en los postres de un almuerzo que se habla ofrecido en la sede de Arroyo 916, el martes 17, a tres enviados importantes vinculados al conflicto palestino-israelí: dos dirigentes del partido conservador Likhud israelí (Jarvel y Droblef, uno representante de la Conferencia de Paz en Madrid y el otro, encargado político de los Asentamientos de Gaza y Cisjordania) y un tercer hombre del laborismo, el partido opositor. Los invitados abandonaron el edificio de la embajada cerca de las 14 y 30. Unos quince minutos antes del feroz estallido. Shefi, completamente desconcertado, indicaba un rato después, en medio del derrumbe, a un viejo coche completamente chamuscado, que virtualmente reventó. El ministro del Interior y el jete de la Policía Federal se asombraron ante esa casi instantánea versión. Incluso escucharon que un testigo vio incendiarse un Valiant, modelo antiguo, y cuando intentó sofocarlo, presenció la terrible detonación. El propio Presidente de la Nación ironizaría unas cinco horas después sobre ese dato: "Yo no sé cómo hizo para seguir vivo si estaba tan cerca de la explosión". El gobierno en pleno se encontró ante una situación, al principio, inconcebible. Alrededor de las 14 y 50, el comisario Passero se comunicó con Manzano empleando pocas palabras y un tono dramático. "Volaron la embajada de lsrael", dijo apenas. El ministro cortó y llamó a Menem. Este instruyó a que se dirigieran inmediatamente al lugar del desastre. Con una directiva bien concreta: averiguar lo más rápidamente posible, antes que nada, las características de la explosión.
Ya a esa altura se empezaron a conocer los cortes de líneas telefónicas, unas 4.600, la mayoría con la característica 22. En unas seis manzanas a la redonda, estallaron vidrios y se retorcieron las persianas. La onda expansiva provocó el incendio de varios automóviles estacionados sobre la calle Arroyo. Lo primero que hizo Passero fue convocar, todavía entre ayes de dolor y el nervioso trajín de los camilleros de las ambulancias, a los especialistas de la brigada de explosivos. Les reclamó que formularan una primera impresión: donde se hallaba el foco del estallido, si dentro o fuera del edificio de la embajada y que tipo de material podría analizarse entre los restos que se pudieran escarbar a esa altura. La respuesta de los peritos no demoró mucho, aunque sólo tuvo el valor – relativo - de una primera impresión. El cráter causado por la explosión estaba en el interior de la embajada, a unos metros de la acera. Presuntamente, el efecto expansivo de un coche-bomba hecho detonar frente a la casa no podría a "agujerear" de tal modo el interior de la sede.A partir de entonces, las dos hipótesis empezaron a circular por las redacciones. Aunque Menem - casi, casi - se inclinó por una durante la conferencia de prensa convocada el mismo martes en la Casa de Gobierno rodeado por miembros de su gabinete: "...Hay que ser muy cautos. Algunos piensen que fue un coche-bomba. Otros, que la explosión fue adentro. No quiero decir nada en firme, es una mera suposición, pero la embajada estaba con trabajos de refacción últimamente, puede ser que entre ese material ingresado se haya filtrado 20 ó 40 kilos de explosivos. En cualquier caso, no va a quedar ningún hiIo suelto en la investigación". Otro alto vocero gubernamental también especuló ante GENTE: "Esa versión de que habría explotado el arsenal de armas de la embajada, me parece una barbaridad. Le digo más: aunque hubiera sido así lo que me parece una tarbaridad, peor sería decirlo...". Obviamente daba a entender que la sede israelí no podía albergar semejante parque bélico, por mayor que fuera la influencia del MOSSAD, el servicio secreto israelí. O sea, mucho misterio. Tan misteriosas como una supuesta revelación formulada por agentes de la CIA norteamericana, adscriptos a la embajada norteamericana en Buenos Aires, quienes informaron al gobierno sobre reiteradas llamadas anónimas registradas en los últimos días en la sede diplomática israelí. Hasta se conocieron por lo menos dos simulacros de evacuación en la embajada de la calle Arroyo. Un procedimiento que suele ser habitual, según hombres de la SIDE afectados normalmente a la seguridad exterior de las embajadas, sobre todo cuando se esperan visitas diplomáticas de la envergadura que recibió el embajador Shefi el mismo martes 17. A todo esto, el embajador israelí en Santiago de Chile, Daniel Mokady, casi confirmaba estos informes secretos. Declaró que en aquella representación judía hubo llamadas anónimas el 17 advirtiendo: "El atentado de Argentina no es nada con lo que va a ocurrir aquí en Chile" Junto con las hipótesis de un estallido interno, mediante una filtración en el sistema de seguridad de la embajada de Israel en Buenos Aires, y la del coche-bomba, una tercera fue lanzada por hombres de inteligencia de la Policía Federal que intentaban demostrar que nada se sabrá sobre los autores y móviles del atentado: "Los autores son conocidos, y si se quiere los pueden capturar Son argentinos, nazis, vinculados a una campaña internacional de atentados terroristas, bajo las órdenes del extranjero: cobraron 250 mil dólares y usaron entre 25 y 30 kilos de qelamón". Otros hablan de trotyl y de otros nombres y siglas Algunos hacen trepar la cifra de 30 a 300 kilos de explosivo plástico. Los agentes de la CIA en la Argentina y los penenecientes a1 servicio secreto MOSSAD tenían, a partir del martes 17, carta lIbre para operar junto a las fuerzas de seguridad internas Unos y otros, en caótico diálogo con varios funcionarios de gobierno, estimaban el primer día que la verdadera composición del grupo comando es "internacional", apenas si apoyado en tareas de logística e inteligencia por algunas células nacionales. Fundamentalistas o no, ninguno de los investigadores arriesgó un perfil de esos presuntos apovos dentro del país. Nadie creyó, a decir verdad esa primera tesis lanzada por Menem sobre la supuesta participación de los "carapintadas". La máxima relación establecida era aquella oferta de Menem, originalmente lanzada en septiembre de 1989, de actuar como mediador, de una paz cada vez más vidriosa en Medio Oriente. EI Consejo de Seguridad Nacional en la noche del 17, mientras tanto, ponía en alerta rojo a la Policía, la Prefectura, la Gendarmeria y las policías provinciales, para identificar a los extranjeros ingresados al país desde del primero de marzo en adelante.JOSE ANTONIO DIAZ
--Archivo adjunto de mensaje reenviado--From: petro@s6.coopenet.com.arSubject: Embajada - actas audiencia especialDate: Sun, 16 Dec 2007 19:00:55 -0300
Publicado en el Nro. 1 – Año 1, del boletin electrónico "Libre Opinión" Julio de 1997
LA EXPLOSION FUE ADENTRO DE LA EMBAJADA DE ISRAEL
Actas oficiales de la reunión secreta en la Corte Suprema de Justicia con los argumentos de los peritos ingenieros que avalan la hipótesis de un artefacto explosivo colocado dentro de la sede diplomática. Se denuncian además graves anomalías como la fabricación" de un "cráter" para apoyar la teoría del coche-bomba Crece en diversos sectores la sospecha sobre la responsabilidad de un grupo extremista israelí opuesto a los acuerdos de Paz en Medio Oriente, el mismo que organizó el asesinato del premier Rabin.
Una sugestiva reserva
Hace más de cinco años, el 17 de marzo de 1992, un brutal atentado terrorista contra la sede diplomática israelí en Buenos Aires causaba múltiples víctimas y hacía ingresar a la Argentina como campo de batalla y protagonista involuntario de un conflicto lejano a su territorio y ajeno a sus intereses.
Habiendo quedado la investigación de ese hecho a cargo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el pasado 15 de mayo de 1997 el alto tribunal convocó a una audiencia de carácter reservado a los distintos cuerpos de peritos que intervinieron en la causa.
El objetivo de dicha audiencia fue escuchar el fundamento de las posturas opuestas sostenidas por los expertos sobre un punto básico: el lugar dónde había sido colocado el explosivo. En efecto, debido a las encontradas posiciones sostenidas por un lado por los peritos de Policía Federal y Gendarmería - que se inclinan por la teoría del coche-bomba y de una explosión externa - y por el otro por los profesionales de la Academia Nacional de Ingeniería - que afirman que se trató de una carga explosiva colocada dentro de la Embajada -, la Corte decidió una sesión especial para contar con todos los elementos del caso.
En principio la audiencia iba a tener un carácter público pero las insistentes y sugestivas presentaciones de la delegación israelí y del representante de la DAlA (Delegación de asociaciones israelitas argentinas), Rubén Beraja, hicieron que la Corte decidiera darle un carácter reservado. Aparentemente, los dirigentes judíos se sentían y se sienten sumamente inquietos con los datos aportados por los peritos ingenieros que afirman el origen interno de la explosión.
El tema no es menor, pues de comprobarse que la explosión fue interna se suscitarían responsabilidades directas en el campo civil y penal para la delegación israelí, y además se abonaría la fortaleza de hipótesis hasta ahora descartadas con premura por la prensa y los sectores pro-sionistas. Entre ellas, la que sostiene que el atentado habría sido provocado por un grupo extremista del propio judaismo, algo que ya no parece disparatado luego del asesinato del asesinato del premier Rabin a manos de un miembro fanático de organizaciones judías contraria a cualquier tipo de avance en los acuerdos de Paz y que, incluso, en la actualidad ya han venido directas amenazas de muerte sobre el primer ministro Nethanyau. Sobre este tema, se contaría con abundante documentación en el Servicio de Inteligencia de Estado (SIDE) de Argentina así como en los organismos de inteligencia de Ejército y Marina, pero cuya divulgación habría sido expresamente prohibida por el presidente Carlos Menem.
Las actas oficiales de dicha reunión reservada abarcan 77 folios cuya copia obra en nuestro poder. Sería materia de varias ediciones el publicarlas en forma completa, así que hemos optado por dar a conocer sus partes sustanciales, en particular los datos que los voceros del sistema han tratado de mantener alejados del conocimiento de la opinión pública hasta el presente, o sea, los fundamentos y pruebas aportados por los peritos ingenieros para sostener el origen interno de la explosión.
Esta información la damos con carácter de primicia internacional ‘~ con ello descorremos el manto de silencio que se ha pretendido tender sobre este tema.
Presentes y ausentes

Según consta en el folio 1, el día 15 de mayo de 1997, siendo las nueve y quince, se hicieron presentes en la Sala de Audiencias de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, los integrantes de dicho cuerpo encabezados por el Dr. Julio Salvador Nazareno (con la excepción del Dr. Fayt, ausente por razones de salud), otras autoridades judiciales, representantes de la parte querellante, así como "los señores peritos de Gendarmería Nacional, segundo comandante perito (RV.) Osvaldo Laborda, comandante principal de pericias, ingeniero químico Osvaldo Farré, comandante principal de pericias, licenciado en química Mario Alfredo Galia, los señores peritos de la Policía Federal, Comisario Carlos Néstor López, Subcomisario Raúl Arbor y Principal Daniel Roberto Seara, señores peritos ingenieros, ingeniero doctor Rodolfo Danessi, ingeniero civil Alberto Hugo Puppo e ingeniero civil Arturo Bignoli.
Más adelante, el Dr. Nazareno destaca la ausencia, pese a haber sido especialmente invitado, del experto israelí Yacok Leví.
Luego de una extensa exposición de los peritos de Policía Federal y Gendarmería (folios 2 a 37), cuyo contenido obviamos pues es la reiteración de los argumentos reproducidos hasta el cansancio durante los últimos cinco años por los distintos medios, le es cedida la palabra a los peritos ingenieros (folios 37 a 64 - 68 a 76). Sobre este punto es donde vamos a concentramos y transcribir textualmente algunas de su:
partes más significativas pues hay muchos datos que son desconocidos por la opinión pública y su divulgación ha sido celosamente omitida por los órganos de prensa.
Ingeniero Arturo Bignolí
• La Corte Suprema nos propuso un problema... sabemos que la causa es una explosión, pero se nos pidió que investigáramos o estudiásemos algunas cualidades de ella; concretamente, el centro de la explosión, es decir, el lugar en donde probablemente se produjo." (folio 37).
• No es un problema fácil... hoy no es posible observar efectos finales en forma material directa pues todo fue removido y demolido... lo que nos queda hoy como documentación de esos efectos es lo que se puede ver en las fotografías. Esta situación hízo que las fotografías fueran analizadas usando recursos especiales... tales como programas de computación especialmente preparados para tal fin..., pero no todo se basó en programas especiales que nosotros mismos hicimos, sino también en programas que reconocen como autores al Ejército de los Estados Unidos y una firma especializada en la fabricación de vidrios a la que tuvimos acceso gracias a una nota de presentación de este Tribunal." (folios 38/39).
• "Todos saben que en esta pericia nosotros sustentamos con toda claridad la idea de que la explosión se produjo adentro del edificio." (folio 40).
• "El problema era tan complicado y tan delicado que merecía resolverse por dos caminos diferentes... .Afortunadamente, los dos caminos nos llevaron al mismo resultado." (folio 40).
• La primera forma fue: partir de los efectos conocidos por la documentación fotográfica y cuidadosamente evaluados e interpretados. Voy a dar un ejemplo. Ustedes han visto que las fotografías deforman las imágenes. En este mismo caso, una fotografía del edificio de Arroyo y Suipacha, el edificio alto de veintisiete pisos, ustedes lo habrán visto con un aspecto terrible de banana. Esto no es porque el edificio haya hecho una reverencia con motivo del atentado, sino que es una deformación propia de los lentes de las cámaras fotográficas. Entonces, con un sistema de computación que se llama CAD logramos interpretar esa foto, corrigiendo esa parte. Esta es una de las cosas que hicimos... (Se muestran múltiples transparencias).... Fíjense entonces como trabajamos. Para cada efecto indicador de un evento se adoptaron probabilidades y posibilidades de su producción suponiendo que el centro de la explosión estuviese adentro o afuera del edificio de la Embajada. Pongo un ejemplo a sólo título de tal: la pared del frente, se ve claramente en la fotografía que cayó sobre la calle. Cayó hacia afuera. Ese es un efecto. Ahí nosotros dijimos: partamos de la hipótesis sin compromiso de 50 por ciento de probabilidad de que eso se produjo porque la explosión fue adentro y 50 por ciento porque fue afuera. Pero al ver la pared caída sobre la calle, naturalmente, la probabilidad que le asignamos a que la explosión hubiese ocurrido adentro es mayor que la de que hubiese ocurrido afuera... Esto, en el fondo es un problema de Dinámica, capitulo importantísimo de la Física.. de todas formas... Para ordenar el manejo de todas esas apreciaciones subjetivas, usamos un teorema de Bayes, que era un monje que vivió en siglo XVII.. .Este teorema. permite, sobre la base de esas apreciaciones subjetivas, ir corrigiendo la probabilidad inicial... A priori partimos de 50 y 50. Luego fuimos agregando ésta, y se van obteniendo probabilidades a posteriori. Esto es una operación matemática que tiene sustento, que ordena el pensamiento, me impide confundirme... Así se obtuvieron las probabilidades de que el centro estuviera dentro o fuera. Un camino similar recorrimos con las posibilidades. Claro, las posibilidades no se pueden manejar con el teorema de Bayes. . .Normalmente, las posibilidades se manejan con la teoría de los conjuntos borrosos. Se obtuvieron así posibilidades de que el hecho hubiese ocurrido dentro o fuera. Esas posibilidades sirvieron para corregir las probabilidades" (folio 4 1/42).
• "Esas probabilidades, ponderadas con las posibilidades, nos permitieron llegar a la conclusión de que la probabilidad, que es lo que nos preguntó la Corte, de que el centro de la explosión estuviese dentro del edificio es tan alta que los peritos tienen la certeza de que así ocurrió." (folio 42).
• ‘Hubo una segunda forma de resolver el problema... en vez de actuar sobre los efectos y çuantifiçar la probabilidad de que cada efecto respondiera adentro o afuera para la explosión inicial, se hizo otra cosa.
Se hizo un modelo del edificio y de toda su zona circundante. Esto fue un trabajo de titanes... Ese modelo permite obtener los objetos, que ya habían sido elegidos como efectos indicadores de la cosa, a partir de varias ubicaciones y potencias del explosivo. El ingeniero Danessi lo va a explicar después ...También por este camino se llega a la conclusión de que el centro de la explosión estuvo dentro del edificio". (folios 42/43).
Ingeniero Rodolfo Danessi
• "Como ya indicara el ingeniero Bignoli, lo que voy a exponer es el Procedimiento B, que estuvo a mi cargo y que implica el análisis teórico computacional para determinar la ubicación y magnitud mas ¡probable de la explosión.. Para la realización de este análisis se contó con la colaboración del Laboratorio de Estructuras de la Universidad de Tucumán. En este laboratorio, que es un centro de investigación y postgrado, existe un grupo que trabaja en mecánica computacional, que está integrado por un grupo de investigadores que no solo son ingenieros civiles sino que, más aún, tienen estudios de postgrado realizados en el país y en el extranjero, con grados académicos de master en ingeniería estructural y doctor en ingeniería .El grupo está encabezado por el doctor Guillermo Etse, que me acompaña en estos momentos. (folio 57).
• "Haré una breve reseña o explicación de cada una de las etapas de trabajo. El análisis estructural de los edificios. Cuando digo edificios, si bien tuvimos en cuenta todos los edificios a 200 metros a la redonda,
nos concentramos en el edificio de la Embajada, Consulado y complejo Santa Bernardina, que implicaba, el asilo de ancianos, el geriátrico, el colegio y la Iglesia. Había que determinar la verdadera distribución de planta y altura de muros y entrepisos. Había que hacer un reconocimiento de materiales constitutivos. Se necesitaba un estudio de tipología constitiva, una clasificación en muros estructurales y no estructurales, implicaba conocer los espesores de muros y la disposición de aperturas en cada edificio y en cada planta de ellos, y determinar la dirección de armado de los entrepisos.. Esta información fue procesada y conducente a la elaboración de planos de arquitectura y estructura. Toda esta documentación está en los informes que hemos ¡entregado. Se formó también un banco de datos en el que están la geometría, los materiales, las coordenadas, las cargas gravitatorias y las aberturas de muros y entrepisos. Con toda esta información y un ¡sistema de CAP, Auto CAP y similares, se llegó a esa representación de los muros y entrepisos en planos verticales y horizontales, (se exhiben varías transparencias) (folios 57 a 58).
• La otra información muy importante que había que conseguir era el reconocimiento de los daños reales acontecidos...Con toda esa información se realizó la evaluación de los daños directos e indirectos tanto en muros como en entrepisos de cada edificio. Se elaboraron planos de cada planta, indicando el sector dañado. (se exhiben distintas transparencias)...Por otro lado había que estudiar el problema de la carga explosiva y su propagación....Había que considerar ahora la rotura de los materiales....De modo que ya teníamos modelado y en un programa computacíonal la acción y el material sobre el cual iba a actuar la acción.....Tenemos, pues ya, todo: la carga, material, la transmisión. Ahora, había que englobar todo eso en un programa para analizar la evolución del daño. Cada edificio fue estudiado bajo dos variables o tres, que eran: la ubicación del explosivo...en esta transparencia están indicadas las posiciones que se estudiaron en particular: la carga ¡explosiva frente a la entrada, en la vereda, en la posición que sugerían los peritajes de la Policía y Gendarmería; una ubicación en el acceso, una ubicación en el primer piso y, finalmente, una en el vacum." (folios 59 a 62)
• Ahora voy a mostrar algunas imágenes de la pantalla de computadora...Esta es la Embajada, este el edificio San Bernardino, para una carga explosiva de 100 kilos de TNT. Y tenemos esto: la carga explosiva exterior, para un tiempo de 3,88 milésimas de segundo de la ¡iniciación de la explosión. Llega a un radio de 6,5 metros, con una presión de 5,6 megaPascal, que son unos 560 kiloNewton por metro.
¿Cuál es el daño que hace? Rompe estas paredes del frente, llega a romper una pared del segundo nivel y paredes transversales. E n el Edificio San Bernardino no hay ninguna señal de daño . Esto para carga exterior...Para la misma carga, para el mismo instante de tiempo, ubicamos la carga explosiva en el vacum (NR: interior de la Embajada). La intensidad del daño, evidentemente, es mucho mayor. Se avanza en magnitud... Otra vez la comparación ...Acá es más evidente que de haber estado la carga explosiva ubicada en el exterior, hubiera hecho desaparecer el edificio de enfrente. No estaría existiendo como lo está ahora.. Por el contrarío cuando la carga explosiva se ubica en el vacum, para esa carga de 100 kilos, la predicción del daño es prácticamente igual al daño registrado." (folios 62 a 64)
• Para concluir, entonces, el trabajo realizado implica primero un estudio exhaustivo del edificio antes de la explosión. En segundo lugar, un estudio de los daños acontecidos. En tercer término, la simulación o modelación de la carga y de los materiales y, lo que es más importante, capaz de reproducir el procedimiento de transmisión de la acción a los edificios. Con ese programa de computación fuimos capaces de reproducir y encontrar la ubicación más probable que consideramos es dentro de la Embajada, en el ambiente llamado vacum, para una magnitud de carga entre 100 y 120." (folio 64) ¡
Ingeniero Alberto Hugo Puppo
¿ Un cráter "fabricado"?
• "Acá se nos dice que ha habido un cráter en la vereda, abarcando parte de la calzada. Nosotros no hemos encontrado, en nuestros análisis de las fotografias, que han sido muy meticulosos, indicios de ese cráter.
Realmente, en el análisis de las fotografías tomadas desde el momento de la explosión hasta el anochecer del mismo día, el 17 de mano de 1992, en todas las fotografías que hemos considerado, que son muchas, yo diría que más de 1.000, no hemos encontrado la presencia del cráter." (folio 68) ¡
• "Yo he mostrado acá dos fotografías donde aparece una grúa que entró en el lugar al anochecer de ese primer día. Allí vemos que en la posición que da para el cráter el informe de Gendarmería Nacional tenemos ubicada una grúa, con un peso de muchas toneladas, sobre un pavimento que está totalmente liso..." (folio 68)
• Además, tenemos otra cosa más. Nosotros hemos pedido un informe a Aguas Argentinas, mejor dicho: lo pidió la Corte por solicitud nuestra. Y nos han informado que con 80 centímetros de tapada y 80 centímetros hacia afuera de la línea municipal, la tapada es del plano de la vereda hacia abajo, tenemos ubicado un caño de un material frágil, de hierro fundido...Entonces, de acuerdo con la posición del cráter, no es admisible que ese caño no se haya destruido completamente en el momento de la explosión..." (folio 68)
• Además, el perito de la Gendarmería dice que la carga explosiva estaba guiada en una dirección, apuntando hacía el frente de la ¡Embajada. Sin embargo, el cráter es al revés. El cráter que aparece allí es uno que tiene el diámetro mayor de la elipse en la dirección longitudinal de la calle Arroyo. Eso es otra cosa que llama la atención. (folio 69) ¡
• También tenemos, con respecto a esto del cráter, otra cosa que es sugestiva. Quisiera hacer un comentario particular sobre una apreciación del señor perito de la Gendarmería, que dice que no se puede hacer un cráter si no es con una explosión. La ciudad de Buenos Aires está llena de cráteres y no hay explosiones todos los días. Entonces, eso desvirtúa totalmente esa hipótesis. Con un pico es perfectamente posible hacer un cráter en unos minutos... Por otra parte, esto está avalado por la muy baja resistencia que tiene el hormigón en esa zona, de acuerdo con los mismos ensayos que presentaron esta mañana, que en algunos casos no alcanzan los lo megapascales. (folio 69)
• Estos son los elementos que nosotros encontramos para pensar que en los primeros momentos, es decir esa tarde, el cráter no estaba allí. (folio 69).
¿Porqué se mantuvo indemne el sótano?
Más adelante el Presidente de la Corte Suprema solicita cuál es la posición de los peritos con relación a lo
que ha informado el perito de Gendarmería respecto de que se mantuvo indemne el sótano de la Embajada,
que estaba abajo – supuestamente - o hubiera estado abajo, de donde se produjo la explosión." (folio 70)
Y es muy interesante transcribir la contestación del Ingeniero Puppo:
• "Le agradezco que me lo recuerde, porque era un tema que quería exponer y lo había dejado de lado. El sótano está ubicado en la parte posterior de la Embajada, en una zona cercana más al Consulado. Es decir, donde empieza el techo a dos aguas, en la parte de atrás está el sótano. O sea, que no hay sótano donde presumimos que estaba el centro de la explosión . En realidad, no había, para decirlo en términos más reales" (folio 70).
Conclusiones
Consideramos que los párrafos transcriptos de las actas de esta sesión hablan por sí mismos. Desde luego, se avizoran en el horizonte inesperadas consecuencias jurídicas y políticas una vez que la Corte Suprema haya evaluado con detenimiento el conjunto de los datos expuestos por los distintos peritos.
Según nuestras fuentes, podemos adelantar que en unas semanas la Corte tomará importantes decisiones que encauzarán la investigación por el camino correcto.
Sabemos también sobre el contenido de una tensa reunión mantenida hace pocos días por Rubén Beraja con el presidente de la Corte Suprema, Dr. Julio Nazareno, de la cual el dirigente sionista habría salido altamente.. .ínsatisfecho.
SERÁ JUSTICIA.
--Archivo adjunto de mensaje reenviado--From: petro@s6.coopenet.com.arSubject: Declaración de Bisordi ante la CJP de diputados Date: Tue, 19 Feb 2008 02:03:41 -0300
Esta información crucial por provenir del instructor del 1er. año de la causa "voladura de la Embajada de Israel", fue ocultada a la población, a pesar de ser pública. De la misma manera y con iguales motivos que lo fueron las actas de la de la Audiencia Especial de Compatibilización de pericias del 15/5/9, que fue programada "pública" y ante el resultado totalmente adverso para la "historia oficial" de su desarrollo, fue convertida en totalmente secreta hasta ahora.
A continuación resumo los puntos esenciales de la declaración del juez Bisordi y al final adjunto la versión taquigráfica completa textual de 87 fojas, cada una firmada en el original por la Dra. María Osella Muñoz, secretaria de la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados de la Nación, con algunos comentarios aclaratorios intercalados en verde: JP.
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A fs. 9 queda táxativamente evidenciado que fue el israelí Ronie Gorni("sobreviviente" del estrago), jefe de seguridad de la Embajada, el que provocó la 1era. desviación de la investigación. Yendo la misma tarde del 17M, a la comisaría 15 a cargo de esta, que ya tenía por hípótesis inicial la explosión interior y que en consecuencia había comenzado con el interrogatorio de los que descargaron materiales de la construcción en la mañana, a conminarlos a que abandonaran esa "línea de investigación" porque según "su experiencia" (¿en terrorismo?, ¿ó de terrorista?), se había usado un coche-bomba. Unas pocas horas después, en la madrugada del 18M, la esta falsa pista fue completada por el Ministro de Interior, Manzano, cuando en una improvisada conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, les dijo a los periodistas: "apareció el cráter dejado por el coche-bomba frente a la puerta de la Embajada"???.
Al otro día cientos de periodistas salieron a buscar el tal "cráter" anunciado, sin poderlo encontrar por ninguna parte. El sábado 21M y el domingo 22M La Nación continuaba reportando que "ninguno de sus periodistas destacados en la zona, había podido encontrar el cráter anunciado por Manzano en la madrugada del miércoles 18".
El hoyo que finalmente apareció en la calzada y vereda varios días después, que se pretende fuese el cráter anunciado, fue en realidad construido con pico y pala por gente de la Policía Federal, como quedó en evidencia por testimonios de vecinos y por los estudios de los ingenieros peritos de la Academia de Ingeniería, ventiladas en la Audiencia de Compatibilización de pericias(convertida en totalmente secreta) del 15/5/97.

A fs. 20 y 21 aparece el episodio del falso taxista Israel Man, un coronel del ejército de Israel, otra participación alevosa de ese gobierno en el desvío de la investigación, un sujeto que se presentó fingiendo ser taxista para, con la complicidad de la Federal, instalar una pista falsa pakistaní. Todo lo cual fue desbaratado por Bisordi y minuciosamente descripto en la declaración.

A fs. 25 termina la presentación de Bisordi y empieza la Carrió con las preguntas de los diputados, nada dice del incidente clave "Israel Man"/comisaría 15 y se concentra en preguntas que pretenden poner evidencia negligencias en la investigación, especialmente la cantidad de gente asignada y si el resto de los supremos se interesaban en la marcha de esta. Pone énfasis en la "reivindicación" aparecida los primeros días en Beitut, que es fácil probar que es trucha, y que no le dieron mucha importancia los primeros días (seguramente porque la supusieron trucha, aunque Bisordi no lo dice), y le recrimina que en el '99, dieron por cierta esa reinvindicación que estaba en el expediente desde los primeros días.
Tampoco se preocupa por la ida de Ronie Gorni a la comisaría a conminarlos a que abandonaran la hipótesis de explosión interior alegando que había habido coche-bomba.

A fs. 51, relata una visita que gente de la embajada yanki (de la CIA) le hicieron en la Corte con extrañas comparaciones con la investigación del asesinato de Kennedy. Y que el cortó en seco. Pero que constituían una velada amenaza de que no tenía que buscar demasiado la verdad.

A fs.: 52 señala el hecho singular de que si el atentado se hubiera hecho un poco antes hubieran estado en el edificio unos 150 israelíes que habían venido especialmene para hacer una reunión sobre las conversaciones de paz de Madrid, que en el '95 le costaron la vida a Rabin "a manos" de un fundamentalista israelí.

A fs. 54, relata una visita a USA, a un curso sobre terrorismo en el FBI donde uno de los profesores que había pertenecido a la CIA, habría estado asignado al tema atentado de la Embajada y sabría mucho de éste tema, le dicen. Trata de hablar con él para conocer su opinión, pero el tipo se le manifiesta esquivo, le dice que es un tema muy difícil y no le habla más.

A fs. 55: dice una verdad de a puño y de gran impacto, que no hubo ninguna colaboración de los israelíes, sino que por el contrario se negaban a declarar, caso Ronie Gorni. Ni de los norteamericanos, ni de ningún otro service. Esto es para que lo tomen en cuenta los de la comunidad judía que tanto se quejan en los aniversarios(faltan pocos días para el 16°) de la actuación del gobierno argentino, únicamente.

A fs.: 55 y 56, el diputado Baladrón se refiere al tema del millón, que se había soslayado hasta ahí: la ubicación del epicentro de la explosión. Dijo en forma contundente: para mi la explosión fue interior y la camioneta no existió. Y agregó: "un caso igual que en la AMIA, había refacciones, no había controles, etc., etc. etc.".

A fs.: 61 habla de la pericia de oficio del arq. León y de las explicaciones detalladas que le dio in situ de porque la explosión había sido interior.

de fs. 63 a 71 se ocupan de la visita de Bisordi a la casa de Nazareno cuando fue convocado a declarar, con lo cual buscaban una de encontrar una irregularidad en la conducta de ambos, de cara a la convocatorio de Bisordi en diputados.

A fs. 73, le preguntan si la "irregularidades" y desviaciones de la investigación y falta de cooperación con él, de los policías federales asignados a la investigación, eran originadas en estos o era porque habían recibido órdenes de hacerlo. Lo cual tenía una respuesta obvia: los policía cumplen órdenes, ¿porqué razón se expondrían a sanciones no haciendo reiteradamente lo que les correspondía?.
Surge el tema de que había comentarios que él tenía problemas con la Policía Federal y con su jefe máximo, el ministro de interior Manzano, lo cual niega y dice que provenían de único diario Clarín, el cual "no sabía porque", abogaba por su destitución.

A fs. 77.: el diputado Tanoni, pregunta por las cámaras de seguridad que existían en la Embajada que deberían haber servido para ver que fue lo que realmente ocurrió al momento de la explosión. Bisordi dice que había varias, tanto en el mismo edificio como en los vecinos. Pero he ahí que no grababan, otra alevosa "agachada" israelí, es elemental de que si existen cámaras filmadoras tengan algún dispositivo de grabación de por los menos las últimas horas.

De fs. 80 a 87, el diputado Johnson de Córdoba (ex-juez) se puso a hacer una larga crítica técnico-procesal de la forma en que la Corte había delegado la Instrucción en Levene y éste a su vez en Bisordi, que hizo que sus otros colegas lo reconvinieran señalándole que no venían al caso, y con eso se terminó la declaración.
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En Buenos Aires, a los cinco días del mes de marzo de 2002, a la hora 11 y 31:
FOJA 1Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Queda abierta la reunión de la Comisión de Juicio Político.Vamos a comenzar con la declaración testimonial del doctor Bisordi. A tal efecto estarán presentes los señores diputados y aquellos asesores que han trabajado en forma directa en la investigación sumarial, tal como lo resolviera oportunamente la comisión, para colaborar con las preguntas que se harán a los testigos citados para el día de la fecha.Pido a los señores diputados que designen a los asesores que la comisión instructora considere pertinentes a los efectos de que permanezca en la sala.Sra. CARRIO.- Son las tres personas sentadas detrás de mí.Sr. BALADRON.- Además, la doctora Ana María Levaggi y el doctor Rubén Suárez.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Para comenzar, le pedimos al doctor Bisordi que se identifique a efectos de dejar

FOJA 2constancia de sus datos personales en la versión taquigráfica.Sr. BISORDI.- Me llamo Alfredo Horacio Bisordi; estoy identificado con el Documento de Identidad número 7.613.304. Soy argentino, nacido en la Capital Federal el 17 de febrero de 1948. Por lo tanto, tengo 54 años de edad. Soy de estado civil soltero y vivo en la calle Condarco 4863, barrio de Villa Pueyrredón, de la Capital Federal.Soy abogado y actualmente me desempeño como juez de la Sala I la Cámara Nacional de Casación Penal.Sr. PRESIDENTE (Asevedo).- Corresponde requerirle juramento de decir verdad.Sr. BISORDI.- Presto juramento, de acuerdo con mis creencias religiosas, por Dios, nuestro señor y los santos Evangelios, de decir verdad de todo cuanto supiere y me fuere preguntado.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- ¿Lo comprenden las generales de la ley?Sr. BISORDI.- Respecto de las personas imputadas, entiendo que se trata de los señores jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Con algunos de ellos he trabajado durante cinco años, como ser con los doctores Augusto César
FOJA 3Belluscio, Enrique Santiago Petracchi y Carlos Santiago Frayt. Con respecto a los doctores Julio Nazareno, Antonio Boggiano y Eduardo Moliné O' Connor he trabajado desde su incorporación a la Corte en el año '90 el 23 de diciembre del '92, en que asumí el cargo de juez de la Cámara Nacional de Casación Penal.Con los jueces Guillermo López, Gustavo Bossert y Adolfo Vázquez no he trabajado. Mantengo buena relación con ellos pero no tengo amistad íntima con ninguno.No tengo ninguna otra inhabilidad que me determine a tener algún interés en el resultado de la causa, y por lo tanto entiendo que no estoy comprendido por las disposiciones generales de la ley.Sr. PRESIDENTE (Asevedo).- Doctor: usted sabe que ha sido convocado a prestar declaración testimonial porque la Comisión de Juicio Político investiga si la investigación judicial -valga la redundancia- que ha realizado la Corte Suprema de Justicia en los términos de su competencia por el atentado a la Embajada de Israel constituye eventualmente una de las causales que prescribe el artículo 53 de la Constitución Nacional a los efectos de la acusación que eventualmente puede o no hacer la Cámara de Diputados de la Nación ante el Honorable Senado de la Nación.

FOJA 4En virtud de este hecho - y para luego continuar con las preguntas- lo invitamos a que usted preste su testimonio en referencia al mismo.Sr. BISORDI.- Voy a relatar mi intervención como secretario de la actuación en este proceso desde que comenzó hasta mi desvinculación de la investigación el día 22 de diciembre del '92, cuando pasé a desempeñarme en la Cámara Nacional de Casación Penal, perdiendo de esta forma todo contacto con la investigación["se lo sacaron de encima", ascendiéndolo y congelaron la investigación, que se mantuvo así hasta principios del '95, cuando renunció Levene a la Corte y se hizo cargo Fayt de la instrucción. Esto se hizo con la complacencia del gobierno de Israel, sino por su explícita directiva]El día del hecho, el 17 de marzo del año '92, aproximadamente diez minutos ante de las 3 de la tarde me encontraba en mi despacho de la Secretaría de Justicia de la Nación, porque en ese tiempo desempeñaba ese cargo, y fui sorprendido por una violenta explosión que hizo sacudir la ventana que estaba a mis espaldas, detrás del escritorio.Inmediatamente después me enteré por los medios periodísticos de cuál había sido la razón de esa explosión, del lugar donde había ocurrido. También tomé conocimiento de que la Policía Federal, por intermedio de la Seccional N° 15, había dado intervención al entonces juez federal doctor Néstor Luis Blondi, a cargo del Juzgado N° 3.

FOJA 5En ese horario algunos ministros suelen ir a comer a sus casas para volver después a seguir con sus tareas de la tarde.El doctor Levene habrá llegado a su despacho media hora después de ocurrido el episodio; yo me hago presente allí, cambiamos opiniones sobre lo que había pasado y le hice ver que, a mi juicio, ese hecho podía habilitar la competencia originaria y exclusiva de la Corte Suprema porque si bien es pacífica jurisprudencia del tribunal la de que no es competente en aquellos casos en que resultan afectados bienes de las delegaciones diplomáticas extranjeras - es decir, cuando sólo están afectados bienes materiales -, hay una excepción a esta jurisprudencia en los casos en que el siniestro sea de tamaña magnitud que impida el funcionamiento de la sede diplomática, y éste era precisamente el caso.Por lo tanto, hice saber al presidente de la Corte Suprema mi opinión en ese sentido. Él la compartió y en el acto decidió trasladarse al lugar del hecho. Por cierto que yo lo acompañé en esa oportunidad, y también lo hizo el secretario privado del doctor Giordano, quien actualmente se desempeña como defensor oficial ante los tribunales del crimen y correccional. De esta manera tal que habré llegado al lugar del hecho, junto con el presidente de la Corte, cuarenta o cincuenta minutos después de ocurrido.
FOJA 6En ese momento se estaban produciendo las lógicas tareas de rescate de las víctimas. Había peligro de derrumbe en todos los edificios cercanos a la sede diplomática derrumbada, y por eso se nos aconsejó que nos mantuviéramos a una prudente distancia.Allí, mientras el doctor Levene satisfacía los requerimientos de los medios periodísticos, tomé contacto con el jefe de la Comisaría N° 15, comisario Meni Battaglia, quien fue la persona con la que primero hablé. Le pregunté qué impresión tenía acerca de lo sucedido y me dijo que por el momento lo único que le había llamado la atención era la presencia en el lugar de un boina verde de la Embajada de los Estados Unidos, quien le manifestó su experiencia en hechos de esa naturaleza porque había estado en el Medio Oriente, y en función de esa experiencia estimaba que la explosión había sido adentro[todas las opiniones eran coincidentes en esos primeros momentos que la explosión había sido interior y no existía el mínimo elemento para suponer que se hubiera usado un coche-bomba]. Más tarde el comisario desmintió estos hechos[una clásica contribución policial al encubrimiento], pero yo puedo carearme con él porque eso me lo dijo en la cara. Ese fue el único dato que me refirió el comisario.Al rato, nosotros nos retiramos del lugar para elaborar en la Corte el acta de iniciación de las actuaciones, que firmamos el doctor Levene y yo. No creo que también lo haya firmado el doctor Giordano porque él nos acompañó sólo como secretario privado del presidente. A partir de ese momento el juez de la Corte hizo saber al
FOJA 7comisario que la Corte asumía la investigación del caso y que cesaba la función del juez federal doctor Blondi.Posteriormente hubo algunos pedidos humanitarios porque había muchos problemas respecto de los cadáveres.Recuerdo que uno de los casos era el de una secretaria letrada de la Corte que había sido secretaria letrada del doctor Caballero, ex presidente de la Corte, la doctora Rosa del Socorro Lescano, actualmente jueza del Tribunal Oral en lo Criminal N° 19, cuya madre había muerto como consecuencia de hallarse internada en un asilo dependiente de la parroquia de enfrente, en donde murieron más de una persona. Incluso, recuerdo que también murió el sacerdote a cargo de la parroquia y otros viejitos. Ella pretendía que no se hiciera la autopsia del cadáver porque las causas de la muerte eran evidentes.Cuando esto es así, es facultad del juez instructor realizar la autopsia o no. El doctor Levene ordenó que no se hiciera la autopsia y que yo me constituyera en la Seccional N°15 a partir de las 7 de la tarde más o menos y que me encargara de ahí en más de todos los trámites humanitarios, entrega de cadáveres, etcétera, y también de las primeras orientaciones referentes a la investigación del caso. Así lo hice en cumplimiento de la orden del señor presidente y cuando llego a la seccional, luego de solucionar el tema de la familia Lescano -también estaba el hijo, que es juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo -,

FOJA 8tomo contacto con las autoridades de la seccional y éstas me dicen que el ministro del Interior -en ese entonces el doctor José Luis Manzano- había ordenado la detención de todas las personas que se vinculaban con la entrega de unos materiales que en la mañana del día del hecho se había realizado en la sede de diplomática como consecuencia de las tareas de remodelación que allí se estaban desarrollando. Se trataba de alrededor de noventa metros de cerámica, varios mingitorios y otros materiales de construcción.Según la información que tendría el poder político, los primeros datos que tendrían - que yo no los conocía, por cierto- eran que estarían interesados en determinar si con esos materiales habían ingresado los explosivos que luego detonaron y causaron el estrago. En ese momento recuerdo que regía el Código de Procedimientos en Materia Penal de 1889. El Código Obarrio aún no se había modificado; era la ley procesal en el orden nacional.Le hice ver al juez de la seccional que valoraba el aporte informativo que pudiera hacer el ministro del Interior pero le recordaba que él no era el responsable de la investigación, sino la Corte Suprema, por lo cual las medidas cautelares restrictivas de la libertad personal debían ser dispuestas por el presidente de la Corte Suprema y no por el ministro del Interior.[el chanta de Manzano sobreactuaba para mandarse la parte]
FOJA 9Por ello dije que me parecía bien que si ese era el primer rubro de la investigación, se lo llevase a cabo, es decir, citando a las personas del corralón de materiales que habían cargado los vehículos, a los choferes de los camiones y a todas las personas que hubieran tenido alguna intervención en la descarga de los materiales, pero que a la luz de lo que a estas personas declararan se iba a ver el temperamento procesal que se adoptaría respecto de su libertad de locomoción. Es decir que no avalaba la detención-, con el fin de establecer si podían tener alguna participación en el hecho.Se fueron sustanciando las citaciones y las comparaciones de esas personas hasta que cerca de las 9 o 9 y media de la noche se hizo presente en la seccional una persona que se identificó como el jefe de Seguridad de la embajada, un señor que dijo ser y llamarse Ronie Gornie. Esta persona, que demostraba tener muy fluido contacto con las autoridades de la Seccional N° 15, trajo la teoría de que el episodio no debía ser investigado por el lado del ingreso de los materiales sino por la hipótesis de la existencia de un coche bomba, de acuerdo con la experiencia en otros hechos de esa naturaleza.A partir de ese momento, esa hipótesis también empezó a ser tenida en cuenta e investigada.

FOJA 10No obstante, debo hacer presente -en razón de que debo manifestarme con toda la verdad- que el secuestro del motor de la camioneta F-100 -cuyos pedazos o partes se encontraron diseminados en la escena del hecho y hasta en lugares lejanos, a más de doscientos metros, según los peritajes habidos con posterioridad en la causa, tanto de la Gendarmería como de la Policía Federal -se produjo en circunstancias que pudieron haber sido mucho más claras[a todas luces esos elementos fueron plantados para instalar el coche-bomba que "adivinó" Gornie y que produjo el inhallable "cráter" anunciado por Manzano].Digo esto porque yo me encontraba presente en la seccional y podía haber sido informado del secuestro de ese motor, cosa que no ocurrió. Y si ustedes ven el expediente, van a notar que no existe acta de secuestro; solamente una fotografía donde aparece el motor cortado a la altura del sexto cilindro -porque era un motor naftero Ford-, con la numeración completa[nuevamente las "casualidades permanentes", como en la AMIA aparece sólo un trozo de block de motor con el N° de identificación intacto].Luego hay un acta, en el cuerpo de la peritación, firmada solamente por los bomberos, según la cual se procedió de esa manera porque no había testigos[otro macanazo de la policía, esos primeros días había constantemente cientos de personas en el lugar].Lamentablemente pudieron haberme convocado a mí y yo hubiera ido a secuestrar el motor, con lo que se hubiese eliminado toda posibilidad de duda al respectoIgnoro hasta el día de hoy por qué se procedió de esa manera, pero esta es la realidad.[justamente, lo hicieron así porque el tal "hallazgo" era trucho. El "espía de amianto" Stiuso ante el TOF3, dijo que fue él el que encontró "el motor" en la Embajada. Algo que a Bisordi parece que la Federal no le dijo].Posteriormente alterné mi actividad de día y de noche, tanto en la sede de la Corte como en la comisaría donde se llevaba a cabo el sumario de prevención.
FOJA 11El sumario de prevención fue dejado a cargo de la Comisaría N°15, cuando en el común de este tipo de casos siempre es trasladado al Departamento de Policía. En este caso no se lo hizo; quedó bajo la conducción del titular de la seccional y la supervisión del jefe de la zona, comisario inspector Data, que luego fue subjefe de la Policía Federal hasta el fin del gobierno de Menem[lo premiaron por el correcto encubrimiento realizado por sus subordinados].Con ellos yo trataba los casos en las distintas circunstancias. Había que atender numerosas cuestiones vinculadas con la entrega... Y este es un problema serio porque de las listas que estaban acreditadas en el Ministerio de Relaciones Exteriores, prácticamente ninguna de las personas que figuraban como representantes del Estado de Israel eran las que realmente ocupaban la embajada. No sé por qué motivo estaban desactualizadas o si era una razón de seguridad[era para poder introducir en el país agentes del Mossad y no tener que identificarlos].Dada la religión hebrea, ellos consideraban que no debía realizarse la autopsia y se oponían terminantemente, a punto de que recibimos el llamado del Gran Rabino de la comunidad hebrea. El doctor Levene dispuesto, para evitar cualquier circunstancia que pudiese comprometer las buenas relaciones bilaterales con el Estado de Israel, que en el caso de aquellas personas que tuviesen estado diplomático no se les realizaría la autopsia, echando mano a la norma que permitía hacerlo cuando la causal de la muerte fuese dudosa. En cambio, se le hizo a todas las demás personas,

FOJA 12aun empleados de la embajada, incluso que profesaban la religión judía, porque no podíamos restar un elemento que podía ser importante para la investigación.Es decir que en la investigación de estos casos siempre se presenta alguna disyuntiva. A veces se presentan colisiones de bienes importantes y a veces hay que tratar de armonizarlos, y cuando no puede hacerse debe tratar de sacrificarse lo menos posible uno en aras del otro, y eso es lo que tratamos de hacer.También debe tenerse presente que si bien el lugar donde ocurrió el hecho no es territorio extranjero, como muchas veces se dijo -echando mano a alguna antigua teoría del derecho internacional-, tiene de todos modos una inmunidad local, aun destruido, que no habilita a ingresar a las fuerzas pesquisantes argentinas en el predio salvo por razones de humanidad, es decir, por estado de necesidad, que era tratar de rescatar a las personas que pudieran hallarse con vida, los heridos y, por cierto, los cadáveres.Pero yo vi un gran afán de parte del personal de la Embajada de Israel y de personal de inteligencia que fue destacado por el gobierno de ese país para retirar la documentación. Lo que a ellos les interesaba en el lugar, y las tareas de rescate quedaban a cargo de las fuerzas del orden[es decir que a los israelíes lo único que les interesaba en esos primeros momentos era llevarse "sus papeles", y de los heridos y los muertos que se ocuparan los argentinos]

FOJA 13argentinas, y también de la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, bomberos, etcétera.Debo hacer presente que en esa ocasión yo tenía a cargo también las tareas propias de mi función, es decir, no había sido relevado de la tarea de la Secretaría Penal, que seguía estando a mi cargo. Se trataba de una secretaría donde se tramitaban alrededor de mil a mil doscientos expedientes por año ya que de acuerdo con la organización que en ese entonces tenía la Corte todos los expedientes en materia penal, salvo aquellos en que los ministros hubieran manifestado su voluntad de estudiarlos primero, debían pasar por el estudio de la secretaría a mi cargo. Y, obviamente, el estudio de los casos era el mío personal y otras veces de mis colaboradores; pero siempre bajo mi responsabilidad y bajo mi firma, con lo cual yo me hacía responsable frente a los jueces. De manera que yo también debía atender los asuntos propios de la secretaría a mi cargo. En esos momentos me ayudaron mucho mis colaboradores porque naturalmente debía dar prioridad al tema de la Embajada de Israel.Así fue tramitándose la causa. Me habré pasado quince o veinte días entre la comisaría, mi casa y la Corte Suprema, durmiendo poco para poder satisfacer las demandas y tratar de investigar el asunto de la mejor manera
FOJA 14posible, de acuerdo con mi leal saber y entender, tratando de colaborar con el presidente.He de destacar que luego, a los pocos días -no recuerdo exactamente cuándo porque hace casi diez años que no veo el expediente-, en virtud de una acordada que ya tenía dictada con anterioridad a este asunto y tal como era una práctica habitual, la Corte delegó la instrucción del sumario en el presidente, el doctor Ricardo Levene hijo, quien además era el único especialista en derecho penal con que contaba la Corte Suprema de entonces. A su vez, el doctor Levene delegó en mí algunas facultades instructorias.Como sé que aquí hay muchos profesores de derecho, sólo me permitió recordar que siempre sobre la naturaleza jurídica de la instrucción hay una faz administrativa. Por cierto que la faz decisoria era indelegable por parte del presidente de la Corte; sólo me delegaba algunas tareas administrativas, como recibir declaraciones testimoniales, ordenar algunas otras medidas de trámite, pero obviamente yo no podía realizar tareas de conducción de la investigación, que sí las hacía el presidente de la Corte.Sé que ustedes han estado examinando el expediente y habrán podido observar que salvo cuando el señor presidente de la Corte fue relevado de sus funciones y asumió el cuerpo en pleno, siempre fue le doctor Levene -en consulta
FOJA 15con el resto del cuerpo- el que ordenó las medidas instructorias que le parecían apropiadas al caso.Así se fue desarrollando la tarea y siempre se veía una gran dificultad para poder llegar no a descubrir lo que realmente pasó desde el punto de vista material o de la materialidad de los hechos sino de las personas que pudieron haber intervenido, porque no teníamos en ese tiempo ningún punto de contacto con lo que en el otro caso posterior de AMIA se llamó la conexión local. Solamente teníamos con respecto a la camioneta una persona ignota, de aparente nacionalidad brasileña, con un identikit absolutamente inhábil para poder descubrir a nadie, porque tenía un gorro, según lo describe un señor Roberto Barlasina, un agenciero de la avenida Juan B. Justo e Yrigoyen. Yo me preocupé -porque ahí me parecía que ahí estaba una posible clave de todo esto- en ir a entrevistarlo personalmente un día domingo a su casa particular.Me llamaban la atención algunas cuestiones vinculadas con este vehículo, porque se había pagado en precio superior al valor de plaza y era un vehículo, según él, de los mejores que podía haber en la línea de usados. Yo fui a la casa de este hombre, fui vestido así no más, de civil, con un vaquero, y me dijo "Usted no es..." Yo le dije que era necesario su aporte en este caso y que fuera a la Corte Suprema. Me dijo que no tenía interés de ir y yo le dije

FOJA 16que lo dejaba citado y que iba a tener que ir porque si no iba a tener que hacerlo comparecer. Según me decía, en ese momento había sido entrevistado por gente de la SIDE, por distintas personas que obviamente investigarían por su lado, porque dada la catástrofe que esto significó era una preocupación -a mi modo de ver- del gobierno nacional tratar de dar una respuesta en este asunto y habrá puesto -digo "habrá puesto" porque a mí no me consta- los aparatos de inteligencia del Estado al servicio de esto.Es cierto que no había experiencia desde muchos años en este tema de hechos de terrorismo; de terrorismo internacional, ninguna, y de terrorismo interno, habían pasado ya muchos años desde que había cesado la represión.Por lo tanto, yo percibí, por lo menos con la gente con que tomé contacto, creo que era el número dos de la SISE, el doctor Gerardo Conte Grand, quien vino a verme, porque la SIDE también estaba solicitada respecto de este hecho. No tenía ninguna hipótesis ni trajo ninguna información útil para poder movernos nosotros. Nosotros no tenemos, como ustedes saben, un organismo de investigación propio de la Justicia. Por ley está prevista la creación de la Policía Judicial, pero por razones económicas y a lo mejor también políticas, nunca fue creada en el ámbito de la Justicia nacional y federal, por lo cual dependemos del auxilio de las fuerzas policiales -que tienen dependencia

FOJA 17del Poder Ejecutivo nacional- y también de los organismos de inteligencia, que también pertenecen al Poder Ejecutivo. Ellos nunca aportaron -por lo menos a mí- ningún tipo de información.[ellos trabajaban para el encubrimiento exclusivamente]En realidad, la coordinación con el poder político del Estado nunca me incumbió a mí ni yo quise intervenir en eso porque entendía -y entiendo, y así fue- que las reuniones informativas con el poder político las realizaba el presidente de la Corte, fundamentalmente con las dos personas que por el Poder Ejecutivo se encargaban de este asunto, que eran el ministro del Interior, doctor Manzano, y el ministro de Justicia, doctor Arslanian. Según tengo entendido, ellos se reunían periódicamente con el doctor Levene para cambiar informaciones; se reunían en la sede del Ministerio de Justicia. En varias oportunidades el doctor Levene me pedía que yo fuese, y yo le decía que me parecía que no tenía ningún sentido que yo fuera. Yo tenía que hacer mi aporte técnico a la investigación y seguir sus indicaciones en las líneas de investigaciones que él determinaba. Y así fue.Hubo varios episodios que se magnificaron en la prensa sobre posibles enfrentamientos míos con el doctor Manzano. En realidad, yo no lo conozco personalmente. No sé si él ha tenido interés en hablar conmigo; lo único que sé es que yo no he tenido interés en hablar con él, porque creo que no era conveniente ni lo consideraba un interlocutor válido
FOJA 18para estos asuntos. Por algunas cuestiones que me pasaron en el curso de la investigación, me parecía que podía hacerse una explotación política interna del asunto, que no necesariamente tenía que ver con el éxito de la investigación.Por lo tanto, yo no tenía ningún interés en hablar con el señor Manzano. Menos con el doctor Arslanian, con el cual he sido compañero de muchos años, pero con el que no tenía trato en esos momentos, derivado de pensar muy distinto sobre lo que es la Justicia. Es decir, yo siempre me dediqué a trabajar en la Justicia, honestamente, desde adentro, sin utilizar el puesto como trampolín para salir de ahí y llenarme de plata. Esta es una conducta mía de toda la vida, así que la seguiré manteniendo. A mí no me interesa la fortuna y, entonces, promoverme desde la Justicia me parece indigno.Como tengo que decir la verdad, digo toda la verdad. Y en realidad, si bien no estoy enemistado con él, no le guardo ninguna simpatía al ex ministro Arslanian.Por lo tanto, quería ser prescindente de lo que ellos pudiesen influir y prefería que fuese el doctor Levene, como presidente de la Corte. Porque la Corte también forma parte del gobierno; no solamente es un tribunal de Justicia sino que también tiene funciones políticas de subido interés institucional.

FOJA 19De manera que yo era solamente un empleado técnico que prestaba mi humilde colaboración al asunto y nada más. Nunca quise evadirme de esos trámites.Durante mi gestión -tengo varios recortes periodísticos de la época, que estuve repasando ayer por si era de interés- se solía hablar de enfrentamientos míos con Manzano. En realidad yo no lo conozco; no tuve enfrentamientos con Manzano ni con nadie, porque sinceramente no hablé con nadie. Solamente a veces me oponía a algunas picardías que se hacían en la investigación.Una de ellas estaba vinculada con la Superintendencia de Bomberos, que eran pertinaces o contumaces en desoír algunas instrucciones que yo les daba. Una vez que se detuvo a una ciudadana paquistaní, justamente a presuntos sospechosos de haber intervenido en el atentado, ingresaron al proceso como parte, como imputados. Tenían sus abogados y entonces a éstos había que asegurarles de defensa.Entonces, no quería que la policía, sin el conocimiento de la Corte, mío, y sin participación de las defensas pudieran hurgar en lugares donde se pudieran encontrar elementos de juicio que por haber sido obtenidos de manera irregular luego pudieran ser cuestionados en su validez como constancias válidas para formar convicción.FOJA 20Ese fue el enfrentamiento que yo tuve en ese caso. Y recuerdo otro muy particular. Ustedes van a encontrar en el sumario de prevención una declaración de un señor que se llama Israel Man. Recuerdo que el día en que se tomó esa declaración yo había estado hasta las 5 de la mañana en la comisaría realizando mis tareas, orientando a la policía en la labor que tenía que hacer, despachando la entrega de cadáveres, autorizando que los médicos expidieran certificados de defunción, etcétera, y me retiro a mi domicilio a tomar un baño y volver inmediatamente, porque ya estaba medio dormido.Entonces ahí aprovechan para hacer traer a esta persona a la comisaría, y yo llego de vuelta alrededor de las 7 y media, cuando ellos pensaban que volvería a las 11 o las 12, dado que me había ido a las 5, y me dicen: "Doctor: ¿cómo está usted acá de vuelta?" Y digo: "Si, vengo porque hay que seguir trabajando y no quiero descuidar este asunto". Me dicen: "El comisario está tomando declaración a un testigo clave". Dije: "Qué lástima que no me han comunicado a mí que iba a venir este testigo clave". Me dicen: "Bueno, no sé qué ha ocurrido. Se ha presentado en forma inopinada". Digo: "Bueno, lléveme a donde está prestando declaración".Esa persona estaba diciendo que como taxista - creo que consta en la declaración- había llevado a estos presuntos paquistaníes de las inmediaciones de la avenida Córdoba.

FOJA 21hasta el departamento de Boedo, adonde habíamos ido porque yo participé en todas esas investigaciones. Yo fui con las comisiones policiales a todos lados.Le pregunté: "¿Cómo se llama usted?" "Me llamo Israel Man". Le digo: "No me joda". "¿Por qué, doctor?" "Así que usted se llama 'El hombre de Israel' y es taxista". Le pregunto: "¿Vos en qué guerra participaste?" Se puso muy nervioso y me dijo: "En realidad yo fui coronel en la Guerra de los Seis Días". Entonces digo: "Mire, comisario, yo esta clase de porquerías no quiero".En toda mi vida he tratado de investigar, pero eso de inventar cosas no me gusta ni me lo iba a bancar. De manera que este señor ni era taxista ni había visto nada. Y además le dije que no hacía falta que los reconociera por fotos porque estaban allí presentes. Así que debían hacer una fila como marca la ley y este señor debía ir frente a la fila a reconocerlos. Por supuesto que no quería ir a hacer un reconocimiento.Esta es una anécdota que muestra por qué en este asunto me he tenido que comer muchos injustos "garrones"; se dijo que no se hizo nada, se me acusó de nazi, etcétera. Yo debería ser un perfecto estúpido si no hubiese aprovechado esta oportunidad para obtener el mejor resultado posible, porque, sinceramente, colaborar con quien lleva adelante una investigación en un asunto de estaFOJA 22magnitud y tratar de frenarla para no tener un éxito profesional sería realmente suicida.Pero todo eso se dijo cuando se aludió a un enfrentamiento mío con la policía -no con Manzano-, a pesar de que están las declaraciones de la DAIA y de Beraja, quienes manifestaron que no les era indiferente que Bisordi saliera de la investigación porque creían que era un hombre de una honestidad cabal y notable.Yo hice lo que pude, lo que estuvo a mi alcance, lo que creí que debía hacerse de acuerdo con la buena técnica, lo que me ordenó el presidente, y nada más. Si no hemos obtenido el éxito no fue porque hayamos tratado de trabar la investigación, como se ha dicho, sino que no siempre en estas causas se obtiene el éxtio.Tengo mucha experiencia, llevo treinta y cinco años en la Justicia Federal. Con el advenimiento de la democracia el doctor Gauna, que era el procurador general de la Nación, me designó para que lo acompañara en la ejecución del derecho 157/83, dictado por el presidente Alfonsín, sobre el enjuiciamiento de las cúpulas guerrilleras. Y lo hice con todo gusto y como siempre, haciendo lo que creía que correspondía.En ese momento me di cuenta de cómo es esto de la investigación sobre el terrorismo. Todas esas causas que se reabrieron en 1983 no pudieron ser investigadas en la época de los hechos precisamente porque desde el poder no había
FOJA 23intención política de obtener las pruebas o los elementos de juicio cercanos a la justicia. Pero más aun porque normalmente se logran descubrimientos cuando las personas que realizan esas actividades pierden el poder que tenían en el momento de los hechos.Fíjense ustedes que se han encontrado causas del año 1974 que no estaban ni siquiera terminadas; se habían mandado al archivo porque algunos jueces tenían miedo de proceder por razones...Sra. CARRIO.- Solicito una interrupción, señor presidente.Quería saber si el testigo concluyó con su exposición con respecto a la Embajada de Israel para dar lugar a las preguntas de los señores diputados.Sr. BISORDI.- Sí. Esto es lo que yo tenía para decir.Esos nueve meses fueron muy complicados para mi vida y yo hice lo que pude. Esto es lo que quería decir, y también, en homenaje a la memoria del doctor Levene, que era una gran persona y honesto caballero, creo que también hizo todo lo que pudo. Ahora, los resultados no han sido los óptimos, porque están a la vista.Ahora me someto al interrogatorio de los señores legisladores.FOJA 24Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Los señores diputados que deseen formular preguntas pueden solicitar el uso de la palabra.Tiene la palabra la señora diputado Carrió.Sra. CARRIO.- Doctor Bisordi: cuando fue la acordada de la Corte -que delega la instrucción en el presidente, doctor Levene, de fecha 19 de marzo, es decir, dos días después del atentado -, ¿hubo una reunión o usted asistió a alguna reunión donde estuvieran todos los miembros de la Corte? ¿Cuál fue la participación del resto de los miembros de la Corte? Usted relata su vinculación con el doctor Levene y cómo se hacen presentes en la embajada, pero no nos ha relatado si alguno de los otros jueces tuvo participación, si hubo reuniones, cómo se concluyó en la acordada del día 19 de marzo.Sr. BISORDI.- Entiendo su pregunta. Mire, en cuanto al trámite interno de esa acordada yo no intervine. Cuando los jueces de la Corte deliberaban sobre las decisiones a tomar, nunca participábamos los secretarios. Es decir, los secretarios, aun en los acuerdos ordinarios, estábamos presentes en el momento de la firma de la sentencia. Pero si los jueces tenían que realizar alguna acotación sobre ella o deliberar sobre el contenido de los fallos, nos hacían retirar de la sala. De manera que yo no asistí a la
FOJA 25deliberación previa que ellos tomaron en el doctor Levene la investigación. Pero supongo que lo habrían hecho teniendo en cuenta la vasta experiencia que él tenía, porque había sido durante muchos años juez penal y además profesor y una persona muy versada en la materia.Sra. CARRIO.- ¿Usted conoce quién redactó el proyecto de acordada, si se redactó en la Secretaría Penal o en otro lado?Sr. BISORDI.- Supongo que se debe haber redactado en mi secretaría. No recuerdo precisamente, pero es muy posible, porque en definitiva se reproducía el contenido de una acordada anterior; no tiene, según mi recuerdo, otras consideraciones que la voluntad de los ministros de delegar en el doctor Levene la instrucción. No creo que esté precedida de muchos considerandos. Me parece que era una resolución más bien dogmática.Sra. CARRIO.- Usted dijo que paralelamente ejercía la función de secretario penal de la Corte. ¿La Corte decidió asignarle personal suplementario, se creó una secretaría especial, se dotó de recursos humanos y técnicos, o usted siguió funcionando con la misma dotación de personal que hasta el momento del hecho?

FOJA 26Sr. BISORDI.- Seguí funcionando con la misma dotación de personal hasta el mes de abril, es decir, cuando se incorporaron - porque habían tenido un incidente con la doctora Servini de Cubría, que los había echado de su juzgado- los doctores Richards y Canevari. Ellos estaban en ese momento adscriptos a la Cámara Federal, porque la jueza había sido autorizada a designar en su reemplazo al secretario en los expedientes. Ellos se presentaron - me conocían del fuero, ellos más jóvenes- y me dijeron que como estaban ociosos en la Cámara Federal podían colaborar en este asunto. Yo los necesitaba, obviamente, y se lo hice saber al doctor Levene, quien estuvo de acuerdo en incorporarlos. Ese fue el origen de que vinieran a colaborar en esta causa y creo que siguen hasta el día de la fecha.Con respecto a la otra parte de su pregunta, yo asistí al trámite de esta causa al señor secretario letrado, Gustavo Pablo Valle. Colaboró conmigo, y el personal que tenía en la secretaría era el mismo; no tenía otro personal.Sra. CARRIO.- O sea que la Corte no dispuso ningún aumento de personal.Sr. BISORDI.- No.
FOJA 27Sra. CARRIO.- ¿Usted lo requirió?Sr. BISORDI.- Yo no lo requerí porque a veces es un problema complicado desde el punto de vista presupuestario tratar de incorporar nueva gente. Yo sé que en otros casos se hace, y luego lo han hecho, pero en aquel momento creíamos que podíamos asumir este tema. Lo hemos hecho con mucho sacrificio personal y de todos los colaboradores, aunque obviamente lo óptimo quizá hubiese sido tener una mayor colaboración. Pero yo no la requerí especialmente a los ministros. Solamente sugerí que esos dos letrados, que habían sido secretarios de un juzgado y tenían mucha experiencia, podían ser muy útiles para avanzar en la toma de declaraciones y reemplazarme a mí en esas tareas que llevaban mucho tiempo.Sra. GARRE.- ¿Cuántas personas eran en su dirección?Sr. BISORDI.- En la secretaría yo tenía un elenco -diría- privilegiado de letrados. Yo era el secretario; después estaba el doctor Luis Mario García, que actualmente es juez del Tribunal Oral N° 9; el doctor Fernando Ramírez, que ahora es juez del Tribunal Oral N° 7. También tenía al doctor Monti, que ahora es juez de la Cámara Comercial. Luego estaba el personal normal de la secretaría, compuesto

FOJA 28por un prosecretario jefe y tres o cuatro personas más eran personal administrativo. Ese era todo el personal de la Secretaría Penal que estuvo conmigo durante todos esos años.También la Corte había contratado antes, en el caso de las causas de los militares, a mucho más personal que a veces trabajaba con los ministros y en ciertos momentos para la Secretaría Penal; luego se fue con los ministros. Pero en ese caso estaba nada más que el personal normas de la secretaría y los letrados que mencioné. Me olvidé del doctor Ricardo Rojas, que es juez del Tribunal Oral N° 24. Ese es el personal contratado.Sra. CARRIO.- ¿Quiénes estaban abocados a la causa de la Embajada de Israel, además de Valle?Sr. BISORDI.- Estábamos el doctor Levene, también colaboraba la doctora Silvina Catucchi, que era secretaria letrada del doctor Levene. También colaboró mucho en ese tiempo el procurador general, el doctor Montesano Rebón, acercando propuestas, diligencias, pidiendo que interviniera la Gendarmería, a lo que yo hice lugar. En abril vinieron Canevari y Richards y algún personal administrativo para escribir a máquina, cualquiera que estuviese disponible en ese momento.
FOJA 29Sra. CARRIO.- ¿No hubo una asignación específica de personal administrativo? Es decir, se manejaba con el personal administrativo de la secretaría.Sr. BISORDI.- Sí.Sra. CARRIO.- ¿Cuáles eran las hipótesis de investigación que manejó e presidente Levene a lo largo del año en que usted fue secretario?Sr. BISORDI.- La primera hipótesis de investigación fue la que referí anteriormente, en el sentido de que la bomba o el material explosivo podía haber ingresado esa mañana por la puerta del garaje que daba sobre la calle Arroyo, que sólo estaba habilitada para la obra que en ese momento se realizaba en la embajada.Esa hipótesis nunca se abandonó; simplemente se fue agotando la prueba referente a esa hipótesis y luego se fue diluyendo. A partir del momento en que se encuentra el motor y las piezas de la camioneta, siempre la hipótesis de investigación fue la colocación del explosivo dentro del vehículo y la explosión desde afuera. No sé si la misma onda expansiva fue la que voló todo o si podía haber algún explosivo adentro también.Las pericias de Gendarmería y de la Policía Federal, que fueron las que se habían incorporado al proceso del

FOJA 30sumario hasta que yo me fui, indicaban que ese había sido el mecanismo de producción del hecho.A partir de allí nosotros tratamos de robustecer la prueba referente a la existencia del vehículo, tratando de llamar a las personas que pudieran haberlo visto en los momentos inmediatamente anteriores a la explosión.Por cierto que el vehículo no fue visto por nadie. También hay que tener en cuenta que ese día hacía un calor terrible y a esa hora no circulaba mucha gente por la calle. No es un lugar de gran tránsito, y menos a esa hora de la tarde.Me acuerdo que solamente se llamó a la señora Rosa Cantavenera, que era una peluquera que tenía un negocio en las inmediaciones y había salido a comprar comida. Al volver pasó por la embajada; según ella, saludó a los guardias, porque si bien no estaba el policía de la Federal - que se había quedado demorado en el cuartel de la Guardia de Infantería asistiendo a un caballo o haciendo tareas de carpintería -, si estaban dos uniformados con la ropa que tenía habitualmente el personal de seguridad propio de la embajada, que hoy deben estar entre las personas fallecidas. Esta señora dice que estos guardias la saludaron y que luego la sorprendió la explosión cuando estaba a la altura de la casa de al lado o la siguiente, que era la embajada de otro país. Esta es la única persona que pasó cerca.FOJA 31Antes había pasado un patrullero de la Comisaría N° 15. Como vieron que no estaba el policía que debía estar de guardia siguieron camino por la calle Arroyo y luego de una curva, a la altura de una farmacia que está en la esquina, el auto saltó y volvió a caer, producto de la explosión.Asimismo, en el momento de la explosión pasaba un vehículo Ford Falcon de un taxista que murió en el hecho. También estaba un uruguayo llamado Lomazzi y otro señor que murió, que estaban colocando un aire acondicionado en la otra cuadra. Ambos fueron llamados a declarar pero ninguno vio la camioneta.Es decir que no hay testigos del momento en que la camioneta había ingresado al lugar del hecho ni del momento en que explotó.Sra. CARRIO.- A fojas 80 del expediente judicial obra un informe del Jefe de Departamento de Asuntos Externos, donde se adjunta un casete enviado por la Secretaría General de esa institución, de canal 7, donde el 24 de marzo de 1992 la Jihad islámica[esta es la reivindiacion trucha que habla del "suicida" converso argentino y de que el motivo era el asesinato de Musawi el 17/2/92] se habría atribuido la autoría del atentado.Sr. BISORDI.-Sí.Sra. CARRIO.- Esto está incorporado al expediente.
FOJA 32¿Recuerda qué medidas tomó la instrucción respecto de esta hipótesis de investigación donde la Jihad de había atribuido el atentado?Sr. BISORDI.- Sí; incluso no solamente había ese casete sino algunos videos donde, según parece, aparecían los árboles y toda la zona de la calle Arroyo en momentos inmediatamente anteriores a la detonación.Con respecto a ese tema, se estaba investigando por parte de la Secretaría de Inteligencia y por parte de los organismos policiales sobre la base de los informes que se tenían. Además, tampoco debe olvidarse que en este caso también colaboraron - dada la magnitud del siniestro- algunos organismos extranjeros con experiencia en este tipo de hechos, o sea, el mismo servicio israelí y también algunos servicios norteamericanos. También vinieron algunos expertos del FBI.Sra. CARRIO.- Usted nos dijo a nosotros que no tenía relaciones y que en realidad la SIDE no estaba colaborando con la investigación[lo hacía exclusivamente con el encubrimiento].Sr. BISORDI.- Yo no tenía relaciones.Sra. CARRIO.- Por eso pregunto qué medidas tomó el tribunal, porque esto sí estaba en el expediente.FOJA 33Sr. BISORDI.- Con respecto a eso, supongo que en esas reuniones que el doctor Levene celebraba periódicamente con la Secretaría - que acá también constan-, donde estaban el doctor Anzorregui, según consta acá, Manzano y Arslanian, él trataría estas cuestiones. Yo no tengo datos sobre eso.Sra. CARRIO.- Vuelvo a hacer la pregunta.En consecuencia, ¿la instrucción no tomó ninguna medida? ¿No hubo una línea de investigación tendiente a acreditar la veracidad o existencia de ese casete, etcétera? ¿O existieron medidas?Sr. BISORDI.- La verdad, creo que en ese momento no se hicieron... Medidas que hayan quedado reflejadas en la instrucción, no recuerdo que se hayan hecho. Ahora, si se hacían, es lógico que eso pudiera ser objeto de tareas de intercambio de información a nivel de organismos del poder político.Sra. CARRIO.- ¿Hay medidas tomadas por el tribunal, que no figuren en la instrucción judicial?Sr. BISORDI.- Yo no creo; sinceramente, no me constan. Todo lo que se hacía estaba, por lo menos a mi juicio. Nunca el doctor Levene me ha dicho esas cosas.

FOJAS 34Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Usted nos ha dicho que en la teoría de la instrucción hay una faz decisoria y una faz administrativa. Creo que la pregunta apunta a determinar si usted, que tenía estas tareas administrativas o desarrollaba esta faz administrativa, había sido orientado por la faz decisoria o por quienes tenían que decidir. Esa era la pregunta que le formulaba la señora Carrió, puntualmente en relación con ese video que está incorporado a la instrucción.Sr. BISORDI.-Yo solamente trataba con el doctor Levene. Los demás jueces de la Corte no trataban conmigo el asunto de la Embajada de Israel. Esa es la realidad; es decir, ese tema lo manejaba yo directamente con el doctor Levene.Con respecto a ese tema, yo no le voy a echar la culpa al doctor Levene. Puede haber sido un error mío de apreciación o que se me haya pasado realizar alguna medida de comprobación. No quiero echarle la culpa al doctor Levene porque esté muerto. Al contrario, él hizo todo lo que pudo y yo creo que también. Pero puede ser un error de nuestra parte; no digo que no hayamos incurrido en errores, como cualquiera.Sra. CARRIO.- La pregunta venía porque en la resolución de diciembre de 1999 la Corte dice que se remite a esa pista y
FOJA 35da por acreditado que el atentado fue realizado por la Jihad. Lo curioso es que esto estaba en las primeras ochenta fojas del expediente y recién se determina en 1999.Sr. BISORDI.- Esta es la resolución de la Corte. Por eso la pregunta pertinente de la resolución de la Corte de 1999, en la que claramente se fija la autoría en la Jihad. El problema es que cuando se empiezan a hacer las pruebas sobre esto ya se habían perdido los antecedentes del lugar de origen donde se emitió el video, que era Medio Oriente.Sr. BISORDI.-Le digo sinceramente que no ha sido eso. En todo caso, si se considera un error de la instrucción, no ha sido una actitud deliberada.Sra. CARRIO.- La pregunta que le hago es si algún juez de la Corte revisaba el expediente.Sr. BISORDI.- Salvo que me convocaran para alguna cuestión puntual que yo debía informar, no, porque habían delegado en el doctor Levene. Si después entre ellos se reunían y hablaban sobre el tema, no me consta. Pero a mí no me hacían puntualmente muchas preguntas sobre el tema.

FOJA 36Sra. CARRIO.- ¿El expediente estaba físicamente en su secretaría?Sr. BISORDI.- Sí; en el despacho del doctor Levene.Sra. CARRIO.- ¿Algún juez o secretario letrado de algún otro juez de la Corte requirió en algún momento el expediente y lo revisó? En su caso, ¿quiénes fueron?Sr. BISORDI.- El que se mostró interesado en el asunto, precisamente porque pertenecía a la colectividad afectada, fue el doctor Grabivker, que era juez de la Cámara de Apelaciones en lo Penal Económico. Él, en ese tiempo, no recuerdo si ya estaba con el doctor Nazareno o no, porque primero vino como secretario letrado del doctor Petracchi... Fue en 1998... Debía estar con el presidente... No era presidente en ese momento el doctor Nazareno. Él varias veces se interesó e incluso me aportó algunos datos. En un momento dado aparecieron unas personas que la policía creyó que eran sospechosas, que estaban en un departamento a dos cuadras o tres de ahí, que habían venido a la Argentina y eran de la ortodoxia; tenían una vestimenta particular. Había veinte versiones en aquel tiempo de lo que podía había pasado y tampoco se descartaba que podía haber sido un problema de algunos integristas delFOJA 37régimen israelí. Frente a eso la policía me hizo saber a mí. Y recuerdo a otro colaborador también. En ese momento les dije que con todo cuidado fueran a hacer ese procedimiento, que interrogaran a esas personas. Como no tenían residencia, comparecieron ante la Corte. Yo envié al secretario, a un muchacho llamado Norberto Circo, que era empleado de la secretaría, para que fuese con la policía al lugar donde estaban estas personas para evitar cualquier problema en el sentido de alguna suspicacia, algún exceso policial, etcétera, porque eran personas de religión hebrea ortodoxa. Él vino, el doctor Grabivker, y me explicó cómo era que actuaban estas personas, que no debían ser tomadas como sospechosas. Obviamente, se las interrogó porque no se podía dejar de lado nada en ese momento, y no tenían nada que ver.Sra. CARRIO.- Ciertamente, ¿algún otro juez de la Corte, con excepción del doctor Levene, requería a usted realizar un memorando o informe para la Corte en pleno o no? Sr. BISORDI.- En forma escrita, no.Sra. CARRIO.- ¿Y en forma verbal?
FOJA 38Sr. BISORDI.- En forma verbal, alguna vez puede haber sido. Yo no... Fue hace diez años. Pero no es descartable que me hayan pedido alguna cosa puntual, naturalmente. Yo veía que el interés fundamental lo tenía el doctor Levene; ellos no me preguntaban a mí demasiadas cosas sobre este asunto. La verdad que no.Sr. BALADRON.- Lo que la señora diputada Carrió quiere preguntar es si realmente había recibido algún tipo de orden o instrucción de otros ministros que no fuesen el doctor Levene.Sra. CARRIO.- O algún tipo de memorando o revisión.Sr. BIDORDI.- Entendí lo que dijo. Pero en relación con lo que comenta el señor diputado Baladrón, sinceramente yo no recibí ninguna instrucción de parte de los otros ministros respecto de lo que tenía que hacer. Me parece que si habían delegado en alguien , naturalmente tendrían que canalizar todo por medio de esa persona. Ahora bien, podía ser que me dieran instrucciones directas, pero no las recibí.Sra. CARRIO.- ¿Nunca elaboró usted un informe, a pedido del doctor Levene, para los demás jueces?

FOJA 39Sr. BISORDI.- ¿Un informe sobre el estado de las actuaciones? Es posible que haya elevado algún informe extraoficial, con motivo de algún aniversario. Pero yo no llegué a estar un año; estuve unos meses. Después se hicieron, porque algunas cosas he conversado con Morán. Cuando yo me fui, Morán me sucedió a mí y algunas cosas me ha preguntado sobre lo que habíamos hecho y yo le he informado, pero si usted me dice si exactamente he hecho un informe... No le puedo decir. No creo que lo haya hecho, pero no quisiera mentir; no me acuerdo exactamente si lo hice o no. Pero no era precisamente un tema del que me pidieran muchas informaciones. Yo me manejaba con el doctor Levene.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado Johnson.Sr. JOHNSON.- Doctor Bisordi: usted hizo recién una referencia en cuanto a su responsabilidad administrativa en lo que hace a la tramitación del expediente. En esa investigación, en la que ustedes eran los administrativos de la instrucción, ¿había un cuerpo policial o de investigadores que recibiera instrucciones de ustedes, con el cual se trabajaba en las hipótesis que les daba el tribunal? ¿Cómo se manejaban en ese sentido?
FOJA 40Sr. BISORDI.- No; en realidad, este asunto me llamó la atención porque no era la forma habitual, por lo menos por experiencias que he tenido en otros casos. Es decir, no se había designado un cuerpo de investigadores especiales; se manejaba con la comisaría del lugar del hecho, y para algunas tareas se asignaba a la División de Delitos Federales, e incluso a otras dependencias, como el tema de una supuesta guerrillera alemana que - según parece- podría haber participado. De esto se hizo toda una investigación por medio de la policía, pero en otra dependencia. Pero no había un equipo de investigadores que se reportara a nosotros.Sr. JOHNSON.- ¿Desde qué momento la Corte se avoca a la investigación? ¿Estuvo la policía manejando un tiempo el sumario de prevención antes de que usted participara o de que la Corte lo designara?Sr. BISORDI.- Yo fui el mismo día del hecho, y obviamente no estaba permanentemente. Pero ellos siempre trabajaron después en contacto con la Corte.Sr. JOHNSON.- ¿Es decir que no hubo avocamiento de la Corte en forma inmediata?

FOJA 41Sr. BISORDI.- No; solamente había una tarea de orientación a la policía en lo que preguntaban. Las otras cosas las tomaban por cuenta de ellos, como actúan en un sumario de prevención, sobre todo en esa época. También a veces supongo que el procurador general tomaba contacto con las fuerzas de prevención, como era el fiscal en la causa...Sr. JOHNSON.- Esto es preocupante, porque siendo un hecho tan grave la Corte podría haberse avocado a inmediatamente o podría haber designado a un grupo de investigadores que se reportara ante la Corte, para que no ocurrieran hechos como el que usted mencionó. Me refiero a lo que hizo la policía, no sé con qué intenciones, pero que usted dijo que lo que querían era aportar un dato falso al expediente.Sr. BISORDI.- Yo percibí que lo que querían era conseguir una solución ad hoc del caso para demostrar que estaba esclarecido.Sr. JOHNSON.- Respecto de ese incidente con el testigo, el doctor Levene, por cierto, se enteró a través de usted de lo que había ocurrido. ¿Se tomó alguna medida con el personal policial?Sr. BISORDI.- Yo comuniqué al doctor Levene lo ocurrido, pero eso no tuvo ninguna otra derivación.[y así fue que los policías siguieron plantando prueba falsa a lo potro]FOJA 42Sr. JOHNSON.- ¿Esa policía siguió investigando después ese incidente?Sr. BISORDI.- Siempre continuó la misma autoridad policial. La policía no designó ninguna división, como lo hacía siempre. Normalmente, este tipo de actuaciones iban al Departamento, no quedaban en la comisaría. Pero en este caso quedó en la comisaría.Sr. JOHNSON.-¿A usted de dio la impresión de que podían repetirse sucesos parecidos o más graves con testigos o documentación que pudieran esclarecer el hecho, es decir, que fueran enviados por la policía hacia otra dirección y perjudicar la investigación?Sr. BISORDI.- No tuve conocimiento de que ello haya ocurrido fuera de este episodio anecdótico.Sr. BISORDI.- Pero, por cierto, si se hubieran tomado las medidas del momento para impedir que la policía tratara de incorporar a la actuación hipótesis falsas o pruebas falsas, se habría logrado un mérito, no permitiendo que el expediente siga en manos de la policía que trató en un momento de desviar la investigación.[claramente Levene, que era el jefe de Bisordi no quería meterse con la policía]
FOJA 43Sr. BISORDI.- Pero nosotros no dejábamos a la policía que actuara sin controles. Siempre, en la medida en que era posible para un ser humano, controlábamos lo que hacía permanentemente, máxime después de ese episodio que ha ocurrido. Podía haber sido de otra manera, pero no hemos dejado de ejercer controles.Sr. JOHNSON.- ¿Hasta qué fecha estuvo como secretario de la investigación?Sr. BISORDI.- Desde que ocurrió el hecho hasta el 22 de diciembre del año 92, en que asumí el cargo que actualmente ocupó en la Casación.Sr. JOHNSON.- ¿Quién continuó luego? Sr. BISORDI.- El doctor Morán fue quien me sucedió a mí.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Está citado como testigo y está esperando[no sabemos lo que declaró porque no trascendió, pero los diarios reportaron que en un momento de la declaración se puso a llorar].Sr. BALADRON.- En un pasaje de su exposición hizo referencia a picardías, y concretamente se refirió a los bomberos...

FOJA 44Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- A la Superintendencia de Bomberos.Sr. BALADRON.- ¿Esas picardías también se extendieron a la policía? Sr. BISORDI.- Pertenecían a la policía.Sr. BALADRON.- Pero una cosa eran los bomberos y otra la policía que estaba a cargo de la investigación. Quiero preguntarle cuál era el alcance de esas picardías.Sr. BISORDI.- Las picardías eran que teniendo en cuenta lo que había pasado con el caso de Israel Man que estar más encima del asunto permanentemente. Había una oquedad en el lugar donde ocurrió el hecho, y esa oquedad había sido revisada. Primero estaba tapada por los escombros y después se descubrió cuando se quitaron los escombros.Yo no quería que fueran ahí sin conocimiento mío o de la Corte, porque en ese caso yo representaba a la Corte: iba el presidente conmigo o iba yo. En ese tiempo ya se habían constituido partes.Teniendo en cuenta aquello, y como se decía que lo que querían era que apareciera un terrorista suicida, o sea que tenían que aparecer pedazos de cadáver, se buscaba eso en el pozo, y yo no quería que se buscara sin que conociera la
FOJA 45Corte esa búsqueda y sin que las partes - que ya estaban constituidas en el expediente- pusiesen tener oportunidad de actuar por medio de peritos que controlaban lo que hacía la policía. Este era el punto.Sr. ALESANDRI.- Doctor: ¿los escombros que eran retirados de la embajada adónde quedaban en custodia para las investigaciones posteriores a los peritajes?Sr. BISORDI.- Los escombros fueron llevados al lugar donde ahora está la plaza de la Memoria, cerca de la Ciudad Universitaria.Sr. ALESANDRI.- ¿Pero hacían peritajes sobre los escombros?Sr. BISORDI.- Toda la recolección de escombros del lugar del hecho, los restos de la camioneta, etcétera, fue llevada a cabo por las autoridades policiales y de Gendarmería Nacional, porque las dos actuaron separadamente, Primero actuó la policía y luego, cuando el procurador general pidió que también interviniera la Gendarmería, el doctor Levene hizo lugar y también fueron expertos de la Gendarmería que por su cuenta recogieron pruebas en el lugar del hecho.Había que remover urgentemente esos escombros porque había posibilidad de que hubiese personas vivas o heridas todavía. Por eso los escombros se fueron sacando

FOJA 46rápidamente con camiones de la Municipalidad, que los llevaban a ese lugar y allí quedaban bajo la custodia de la policía, no de la Corte.Sr. BISORDI.- El señor diputado Johnson hizo hincapié en el trabajo llevado a cabo por la policía. Me gustaría preguntarle, doctor, Bisordi, cómo calificaría el trabajo que efectuó esa fuerza mientras usted estuvo a cargo de la investigación. ¿Colaboró bien o mal? ¿Usted veía que había espíritu investigación o no?Sr. BISORDI.- No vi que tuviera afán de entorpecer la investigación, pero por el episodio que relaté me daba la impresión de que querían obtener una definición del caso que diese un resultado que yo quería que fuese auténtico y no una solución que conformara a la gente y que en verdad no se compadecía con la realidad.Sr. BALADRON.- Usted quiere decir que buscaban un resultado, cualquiera que éste fuese.Sr. BISORDI.- Creo que sí; entiendo que esto pudo haber ocurrido.FOJA 47Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- ¿Usted considera que esa posición de la policía era autónoma o que respondía a directivas del poder político?Sr. BISORDI.- Nunca la policía actúa en forma autónoma porque depende del poder político.Sra. CARRIO.- Usted dice que tenía sospecha acerca de determinados testigos que se presentaban ante la policía y que rompiendo reglas de normalidad en el procedimiento la investigación no pasó al Departamento Central de Policía sino que quedó en la comisaría.Sr. BISORDI.- No era normal.Sra. CARRIO.- ¿Qué medidas tomó el tribunal frente a esa situación? Pregunto esto porque de la lectura de la causa no surge ninguna intervención del tribunal para disponer que la prevención se lleve a cabo en otro lugar o que quedaran invalidadas este tipo de testimonios. ¿Existió alguna medida del tribunal para corregir la investigación o simplemente fueron sospechas que no tuvieron consecuencias?Sr. BISORDI.- El tema de Israel Man al que hice referencia fue una cuestión que yo no puedo decir definitivamente que fuera algo deliberado, pero el procedimiento es sospechoso.
FOJA 48A partir de allí junto con el doctor Levene tomamos la mayor cantidad de recaudos, y él se reunió con el responsable de la policía, que era el ministro del Interior, y seguramente le habría hecho saber lo que sucedió. Tampoco queríamos plasmar por escrito circunstancias que pudiesen ser escandalosas y que no iban a conducir a nada.Sinceramente, yo hice todo lo posible para que no se repitieran este tipo de episodios, que generaron roces en la investigación. Pero si usted me dice que estos roces o inconvenientes fueron adrede para evitar la investigación o que fueron de mala fe, yo creo que no; con toda sinceridad, creo que no.He declarado más de una vez estos temas a la prensa - que me ha hecho algún reportaje- y nunca vi una cuestión de mala fe ni que se haya querido evitar que esto se investigue. Al contrario, por ahí hubo errores de procedimiento - como puede ocurrir en cualquier caso-, pero que haya habido actitudes deliberadas por parte de la policía o nuestra... Por ahí quisieron alcanzar una solución rápida creyendo que eran esos paquistaníes, pero desde la Corte nos parecía que esta gente no tenía nada que ver. Por lo tanto, apuntalar esas hipótesis no nos parecía procedente; tampoco al presidente de la Corte.

FOJA 49Sr. BALADRON.- ¿En algún momento de la investigación se planteó sacarla de la seccional y pasarla al Departamento Central de Policía?Sr. BISORDI.- No, no lo plantearon para nada. Incluso, en ese tiempo el jefe de Policía era el comisario Passero, una persona que prácticamente no hablaba con los jueces, una persona muy reconcentrada, que hacía su trabajo, pero no tenía diálogo. A mí sólo me llamó cuando empezaron a salir informaciones en los diarios de que había...Sr. BALADRON.- Lo que llamaba la atención era por qué si había un sumario administrativo que se había iniciado en la seccional después no hubiera pasado a tramitar al Departamento Central de Policía. Ese era uno de los interrogantes que había.Sr. BISORDI.- Eso no sé con qué intención...Sr. BALADRON.- Lo que pregunto es si alguien ordenó que siguiera en la seccional y que no pasara al Departamento Central de Policía.Sr. BISORDI.- No. Que la Corte lo haya ordenado...Sr. BALADRON.- Me refiero a si alguien lo ordenó.
FOJA 50Sr. BISORDI.- No, a lo mejor fue una decisión del jefe de Policía. No hablé con Passero sobre eso.Sr. BALADRON.- El embajador de Israel no estaba en Buenos Aires en el momento del hecho sino que se encontraba fuera de la ciudad.Sr. BISORDI.- No, estaba en la ciudad. El embajador se retiró del lugar del hecho unos instantes antes; media hora antes. Ese día, en la embajada, se realizó una reunión informativa durante la mañana respecto de si las comunidades israelitas del Cono Sur iban a apoyar o no el proceso de paz instado por los Estados Unidos. Había venido a informar un negociador de la paz en Medio Oriente, Víctor Arel, y había no menos de ciento cincuenta personas en el microcine de la embajada durante la mañana. Esto está acreditado en la causa mediante declaraciones de varios testigos. Cuando terminó esa reunión el embajador se retiró con la custodia y su chofer y quedaron pocas personas en la embajada.Siempre me llamó mucho la atención que una organización terrorista como la Jihad islámica, que siempre causa grandes estragos, por lo que se ve, haya sido tan negligente en el momento de poner la bomba, porque un ratoFOJA 51antes hubieran muerto por lo menos cien personas de las que estaban allí.Hay una serie de datos. El comisario me dijo que en el momento del atentado había un boina verde; después lo negó. También aparece en la tapa de una revista[la revista Gente] un marine norteamericano salvando gente.Durante la mañana se discutía si se iba a aceptar o no el plan de paz de los Estados Unidos para el Medio Oriente.A mí me visitó una noche en la Corte - este es un dato que no he hecho público pero que ahora lo voy a hacer porque ya estoy un poco "podrido" de todo esto- una persona de la embajada americana. Era un tipo que se llamaba Dewindton Jr.; en la tarjeta decía "attaché". Era una especie de mexicano, que era de la CIA. Vino con alguien del FBI que revisaba los billetes. Había unos billetes con los que se había comprado la camioneta, que tenían un dibujo de bancos árabes, según decían. Y los miraban con una lupa.Mientras tanto, este tipo me semblanteaba a mí y me dice: "Digame, doctor: ¿usted qué experiencia tiene en estos asuntos?" Le digo: "Acá no hemos tenido nunca un atentado de esta naturaleza". "¿Está en los tribunales?, me preguntó. "Sí..." - le dije- "...Desde hace ya muchos años. En cuanto al problema del terrorismo interno, conozco porque en la época del proceso militar trabajé como empleado y después secretario de juzgado, y luego, en la

FOJA 52época del doctor Alfonsín, colaboré con el procurador en la investigación de Firmenich, de Gendarmería Merlo y otros."Entonces, me dice: "Yo, por lo que veo, a usted experiencia en estos asuntos no le falta. Yo, doctor, le digo una cosa. En realidad, no quisiera estar en su lugar porque usted ha visto últimamente que hay algunas derivaciones sobre la muerte de Kennedy, se tejen nuevas hipótesis..." Le digo: "Mire, creo entender lo que usted me está transmitiendo, pero yo cumplo con mi obligación y no sé a qué vienen todos estos comentarios."Esto se los refiero porque era una cosa bastante equívoca, de parte de un individuo que vino de la embajada norteamericana.Sr. POLINO.- ¿Qué era lo que usted creía entender?Sr. BISORDI.- Lo que yo entiendo es que tampoco es despreciable la hipótesis de que esto provenga de alguna operación de inteligencia norteamericana. Tampoco lo descarto. Sobre todo - les voy a aclarar una cosa más- porque en el año 1996, cuando a mí me mandan a un curso de terrorismo internacional a la Universidad George Washington - la Secretaría de Inteligencia mandaba a muchos jueces-, en esa oportunidad me entero de muchas cosas. En el Senado americano, que nos llevaban a visitar, aparecían Diarios de Sesiones abiertos, que los
FOJA 53podían leer todos, donde había personas que yo no conocía y que me acusaban a mí de no haber hecho una cosa o la otra.Uno de los profesionales del curso, según me dijo el señor Peralta Ramos, que era una persona de la embajada argentina, en ese tiempo colaboraba, supongo, con la Secretaría de Inteligencia - el embajador era Granillo Ocampo, que nos recibió allí-. Me dijo que ese profesor había sido funcionario del servicio de inteligencia y sabía bastante del tema de la embajada, porque él había destacado a la gente del FBI que vino acá para colaborar en la investigación. Yo le dije que me parecía importante que le hiciera saber quién era yo y que tenía interés en conversar acerca de si se había avanzado algo, desde el punto de vista de esos servicios, con respecto a este hecho. Me dijo:"Cómo no".Él venía todas las mañanas al hotel, antes de que nosotros fuéramos a la Universidad, tomaba un café ahí y luego iba con nosotros en el micro. Yo no hablo bien el inglés; entonces, él le preguntó y este señor se limitó a contestar: "El tema de la Embajada de Israel es un asunto muy difícil". No quiero decir más nada y se retiró. Subimos al micro y se fue; no quiso hablar para nada conmigo de ese asunto.Todo esto me llamó la atención. Además, cuando

FOJA 54fuimos de visita al FBI, señor totalmente omnipotente llamado O' Neil - casualmente, se llama igual que el que tiene que prestar la plata - nos estuvo dando clase , absolutamente tranquilo, sobre cómo hacían operaciones militares de inteligencia fuera de los Estados Unidos.De manera que a esta altura del partido no sé qué pudo haber pasado acá, si fue Jihad islámica...Sr. BALADRON.- Relacionado con lo que usted está relatando, con el tema de los Estados Unidos, ¿a su entender ese país colaboró con la investigación?Sr. BISORDI.- Para nada, absolutamente, como tampoco lo hizo Israel.Sr. BALADRON.- ¿Qué actitud tomó el Estado de Israel?Sr. BISORDI.- El señor Ronie Gornie, que tanto sabía del asunto, no vino a declarar, no se presentó, y nosotros no podíamos citar. Luego vino una tanda de declaraciones proforma; eran todas iguales, donde nadie sabía nada y no tenían antecedentes. Parecía la respuesta de los hábeas corpus en la época del 76 en adelante. Era igual, como si no supiesen nada de nada. Nunca trajeron una sola información a la causa, ni los norteamericanos ni los
FOJA 55israelitas ni ningún otro servicio que haya venido a colaborar.Sr. BALADRON.- ¿Qué otro servicio pudo haber venido?Sr. BISORDI.- Con los únicos que traté fue con unos coroneles israelíes del Mossad que estaban en Buenos Aires o los trajeron a esta ciudad para investigar, porque ellos dentro de la embajada tenían...Sr. BALADRON.- ¿Qué opinaba el Mossad sobre la investigación?Sr. BISORDI.- ¿Sobre la investigación nuestra? No sé porque nunca hablé con ninguno de ellos.Sr. BALADRON.- Al inicio de su exposición usted se refirió a la explosión. A su entender, ¿dónde se produjo la explosión?Sr. BISORDI.- Para mí fue adentro. Para mí la bomba entró allí con los materiales. Sinceramente, para mí la camioneta no existió. Para mí, esto es así. Es un caso parecido al de la AMIA. Las dos cosas que están absolutamente probadas en los dos es que había obras, entraban materiales y no se controlaba ni medio. En el tema de la Embajada deFOJA 56Israel está absolutamente probado que ingresaban electricistas, obreros; tenemos sus declaraciones. Alguien nos dijo: "Usted comprenda que esta gente vive permanentemente mal en el mundo porque siempre pueden ser víctimas de un atentado. Cuando vienen a un país como la Argentina es como si tocaran el cielo con las manos, y toman la mala costumbre de irresponsabilidad de los argentinos".Ahí se habían relajado todos los controles. Solamente había un detector de metales, pero si los explosivos eran plásticos, ¿qué eficacia podía tener? Ninguna.Estoy hablando acá sin ninguna reserva mental, como lo he hecho toda mi vida. Todas las cosas que he pasado en ese tiempo han sido un capítulo negro de mi vida, que voy a recordar hasta el día en que me muera. Hubiese preferido no estar allí, pero por las circunstancias me ha tocado estar.Sr. POLINO.- ¿Quién hizo ese comentario sobre los argentinos?Sr. BISORDI.- Eso se decía de los mismos obreros que venían; eran comentarios que me hacían.En realidad, los que trabajaban en la obra eran todos bolivianos indocumentados; entonces, la empresa constructora ni siquiera estaba registrada. Los restos de

FOJA 57los pobres bolivianos que murieron en el atentado tuvimos que reintegrarlos a su país, intervino el cónsul, etcétera. Esa gente iba a comprar pan y fiambre, y entraban y salían de allí como se entra en una obra cualquiera porque ya les habían tomado confianza.Por eso, mi recreación de los hechos - es una hipótesis- es que esa mañana entraron los explosivos. Y lo único que siempre he sabido que pasó unos momentos antes del estallido fue una moto -eso está probado-, que pudo haber tirado algo que desde afuera haya hecho explotar por simpatía lo que estaba adentro.Esa fue la hipótesis en la que yo siempre creí. No creo que la embajada tuviera bombas ni armas ni toda esa historia que se creó, porque yo me metí en los fondos y sótanos del edificio, donde revisamos todo, y no había ningún indicio de que allí hubiera ningún arsenal ni todas esas cosas que se decían sino que me parece que en los dos atentados -éste y el posterior, en la sede de la Amia- había una obra en construcción, materiales, volquetes, etcétera.Por otro lado, están las pericias que dicen que la camioneta existió, aunque ningún testigo la vio y eso fue lo que siempre me llamó la atención.Por esas razones, no creo que el hecho se haya reconstruido totalmente ni que se sepa quiénes fueron los que lo ejecutaron. Me parece que ninguna de las dos cosasFOJA 58están definitivamente probadas, por lo menos hasta la época en que yo estuve en la causa, más allá de la resolución a la que se refiere la señora diputada Carrió.Seamos sinceros: la causa tenía que terminar de alguna manera, y los israelitas querían que la bomba estuviera afuera. Esta es la realidad. Ahora bien, si esto era o no así, no lo sé. En mi opinión, el material explosivo ingresó por culpa compartida, porque si es de afuera también es responsabilidad de la Argentina porque el custodia de la policía no estaba en su puesto, aunque poco podría haber hecho y se hubiera muerto igual que los guardias israelitas.Pero ustedes saben que detrás de esto se manejan intereses; no soy un experto en la materia pero me he dado cuenta de que eran cuestiones bastantes sensibles donde había muchas contradicciones.La referencia que hice de la embajada de Estados Unidos [fs. 51] la entendí como una especie de amenaza hacia mí en el sentido de que si el asunto se enderezaba para algún lado, que no debían transitar ese camino. Con el corazón abierto, yo hacía lo que me parecía que había que hacer, ateniéndome a las consecuencias que ello me trajera.En el otro juicio político que me han hecho donde el Consejo de la Magistratura terminó absolviéndome, también querían llevar este tema, y yo le dije a la secretaria de la comisión que algún día voy a tener que hablar sobre esto
FOJA 59porque tan desorientado como podía estar cualquiera en este asunto. No tengo precisiones para dar.Sr. DAMIANI.- ¿Los recursos humanos y económicos previstos por la Corte fueron suficientes para la tarea en función del hecho investigado?Sr. BISORDI.- A la luz de lo que pasó después, no. Después crearon una secretaría y la proveyeron de otros medios. Pero en aquellos momentos no se olvide de que no había casos como éste y nosotros creímos - por lo menos en el tiempo que yo estuve- que podíamos dar una atención adecuada, con los medios que teníamos. Evidentemente, puede ser que no haya sido así y que haya errado en el cálculo. Pero con el doctor Levene creímos que podíamos. El era un hombre muy experimentado, a pesar de que algunos decían que estaba viejo y otras cosas. En ese tiempo el doctor Levene estaba en perfecto estado de lucidez, sabía perfectamente todo lo que hacía y estaba enterado de todo. Además, disponía, se reunía y trataba de conseguir información.Sr. DAMIANI.- En las primeras fojas y dentro de los sesenta días del hecho se agregaron, como usted dijo, un par de pericias. ¿Usted sugirió o la Corte ordenó algún tipo de FOJA 60investigación puntual sobre algún punto de las pericias o sobre las conclusiones de las primeras pericias?Sr. BISORDI.- Después de que yo me fui ordenó otras peritaciones[las de los ingenieros de la Academia, pedidas en el '95 entregadas en el '96 y discutidas en la Audiencia Especial de compatibilización del '97], de las que me enteré por los diarios. Incluso, se creó una situación de gran revuelo, porque no coincidían sus conclusiones con las de los peritos de Gendarmería y de la Policía. Cuando yo me fui, me parece que no hacía mucho que habían venido las pericias; no estoy seguro, tendría que ver el expediente. Yo no sugerí ninguna ampliación sino que lo hizo después la Corte, cuando estaba el doctor Morán.Sr. DAMIANI.- De acuerdo con su conocimiento técnico en materia penal e investigativa y a su experiencia, ¿usted cree que los resultados de las pericias después de tanto tiempo podían arrojar un resultado positivo?Sr. BISORDI.-Creo que no podían arrojar demasiado resultado positivo porque hay contradicciones. Usted sabe bien, doctor, que es difícil la evaluación de los peritajes. Es una tarea demasiado fina, sobre todo para quien no tiene conocimientos técnicos.Recuerdo que en aquel tiempo se presentó un arquitecto, López León, que era un vecino. Según él, había intervenido en la construcción del Aeropuerto Ministro

FOJA 61Pistarini, en la época del general Perón. Él dijo - fue testigo e incluso había socorrido a algunas personas el día del hecho - que estaba visitando a una persona de su amistad en la otra entrada. Vino, se presentó en la Corte, lo llevé ante el doctror Levene, hablaron y dijo que quería colaborar. Me llevó a mí y a Valle al lugar, fuimos al edificio de al lado y me dijo que me fijara que dado cómo estaban las puertas no podía ser nunca que hubiera sido desde la calle hacia adentro sino que fue desde adentro hacia fuera. Hizo toda una serie de cálculos, planos y dibujos. Se le tomó declaración. Hacíamos todo lo que podíamos, Incluso, luego vino el comandante Laborda, perito de la Gendarmería, quien estuvo hablando con él delante de mí, intercambiaron opiniones, y luego este hombre insistió en su tesis.Parece ser que ésa después apareció robustecida por el peritaje de los ingenieros, que se realizó posteriormente y que también fue objeto de una evaluación conjunta en una audiencia [la convertida en totalmente secreta Audiencia Especial del 15/5/97 donde quedó taxativa probada la explosión interior] - creo que cuando asumió la Corte en pleno, cuando el doctor Levene había dejado de ser el ministro instructor- de preguntas, repreguntas y evaluación de la peritación en conjunto para tratar de arrojar luz sobre este asunto.Sr. DAMIANI.- A su juicio, ¿ esa pericia u opinión técnica influyó mucho en la instrucción?
FOJA 62Sr. BISORDI.- ¿De este señor?Sr. DAMIANI.- Sí.Sr. BISORDI.-Como cualquier otro dato; lo tenía como un dato más.Sr. DAMIANI.- En tres oportunidades usted nos habló hoy del hecho como un siniestro. Un siniestro puede ser por causa fortuita. Nunca habló de un atentado.Sr. BISORDI.- Yo no creo que haya sido por causa fortuita, doctor.Sr. DAMIANI.- Quisiera efectuarle una última pregunta, y le recuerdo que está bajo juramento de ley.¿Antes de este testimonio usted se reunió con el presidente de la Corte? ¿En qué lugar y por qué motivo?Sr. BISORDI.-Sí; no hoy. Yo me he reunido con el presidente de la Corte el viernes o el jueves pasado. Él me convocó a su casa y yo fui a su casa. Obviamente no me sugirió lo que yo tenía que...Creo que yo he demostrado acá que a mí no me maneja ni el presidente de la Corte ni el presidente de la Nación. Cuando tengo que decir la verdad, digo lo que tengo que

FOJA 63decir. El solamente me interiorizó - yo lo conozco desde la época que trabajaba - de que yo tenía que venir aquí. Yo le dije que había recibido la citación a la 1 y 40 del mediodía, más o menos, y le dije que yo pensaba declarar por medio de interrogatorio, creyendo que la comisión no tenía una norma específica sobre el tema, Entonces, presenté un escrito diciendo eso. Pero no me hizo ninguna sugerencia - no se la hubiera admitido- sobre lo que yo tenía que declarar. Además, creo que he sido totalmente claro sobre el asunto. Pero es exacto lo que usted dice.Sr. DAMIANI.- ¿El motivo de la conversación fue su declaración testimonial?Sr. BISORDI.- Me djio: "¿Usted está citado para declarar?" "Sí, doctor; estoy citado para declarar. He recibido la convocatoria esta tarde", y nada más. Pero no hablamos sobre este tema de lo que yo tenía que declarar.Yo le dije : "Mire, doctor, en este asunto yo me manejé con el doctor Levene. Yo no les voy a echar la culpa a ustedes de lo que pueden ser mis propias responsabilidades. Si me equivoqué junto con el doctor Levene, mala suerte. Ahora yo, con usted, no tenía trato por este asunto. "Es lo que yo acabo de decir a las preguntas que me ha hecho la doctora, y es así. Yo no tengo nada de qué acusar a estosFOJA 64ministros, porque ellos conmigo, en este caso, no... Es decir, yo me manejaba con el doctor Levene.Sr. POLINO.- ¿Quién siguió como instructor con el doctor Levene?Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Señor dipiutado Polino: respete el orden en que están anotados los señores diputados para hacer uso de la palabra.Continúa en el uso de la palabra el señor diputado Damiani.Sr. DAMIANI.-¿En esa oportunidad ustedes estuvieron solos o había otros ministros?Sr. BISORDI.- Estaba el doctor Moliné O' Connor con él.Le voy a ser absolutamente claro sobre este tema. No olvide que yo he tenido un enfrentamiento con esos dos jueces en un momento dado, y aquí están los papeles. Fue con motivo de una intervención mía en la que puse fin a una fiesta que se estaba realizando en el edificio de la avenida Comodoro Py, con motivo de la fiesta de Navidad.En ese caso, denuncié a los jueces federales que estaban participando en esa reunión, y con motivo de esa denuncia me fue aplicada una sanción. Esa sanción fue
FOJA 65Recurrido ante la Corte, creo que la Corte la convirtió en un llamado de atención.En ese caso, una radio me preguntó en su momento qué me parecía.¿Me permite, señor presidente, que lea el artículo que tengo en mi poder?Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Está autorizado, aunque no hace a la cuestión.Sr. BISORDI.- Pero me hicieron una pregunta y quiero demostrar que no tengo una relación de amistad con los doctores Nazareno y Moliné O' Connor.En ese momento ellos querían iniciarme un sumario por unas declaraciones periodísticas que hice. En su oportunidad me había limitado a decir que no me asombraba que la Corte hubiese tratado más benignamente a los jueces que resuelven los asuntos en que está interesado el poder político. Dije nada más que eso. A ellos les pareció mal y podían hacerme un sumario, aunque luego no lo hicieron.No sabía por qué me convocaron a esa reunión, a la cual no tenía ningún inconveniente de ir porque no tenía nada que ocultar, y les dije que no tenía problemas en concurrir. Cuando me llamaron no estaba; me encontraba en mi despacho. Me enteré de que el ministro quería verme. LeFOJA 66dije :"Cómo no, estoy en mi casa, si quiere que vaya a su casa, voy".Sr. FALU.- Señor presidente: quiero hacer una pregunta sobre este punto en particular.Sr, PRESIDENTE (Acevedo).- Hágala, señor diputado.Sr. FALU.-Doctor Bisordi: ¿a qué hora fue a la casa del doctor Nazareno?Sr. BISORDI.- Habré ido a las seis de la tarde.Sr. FALU.- ¿Era la casa particular de él?Sr. BISORDI.- Sí, era la casa particular.Sr. FALU.- ¿Usted sabía por qué motivo lo llamaba el doctor Nazareno, o no le habían anticipado nada?Sr. BISORDI.- No me dijo. El doctor Nazareno me dijo que me quería hablar.Sr. FALU.- ¿El doctor Nazareno estaba solo?Sr. BISORDI.- No, estaba con el doctor Moliné O' Connor.
FOJA 67Sr. FALU.- ¿Había alguna otra persona?Sr. BISORDI.- No, que yo recuerde.Sr. FALU.- ¿Hasta qué hora estuvo usted?Sr. BISORDI.-Hasta que se terminó un cacerolazo que había en la puerta. (Risas)Sr. FALU.- Doctor: independientemente de lo que usted ya contestó, ¿qué fue lo que ellos le preguntaron a usted?Sr. BISORDI.- Me preguntaron si yo tenía conocimiento de lo que había pasado durante toda esa época. Les dije: "Doctores: yo supongo que si voy como testigo, será como testigo de cargo o de descargo de la actuación de ustedes en esto. Yo no voy a decir allí nada que sea mentira.Sr. FALU.- Doctor: discúlpeme. La pregunta no es qué les dijo usted, sino qué le dijeron ellos a usted?Sr. BISORDI.- No me hicieron ningún tipo de sugerencia. Obviamente yo no la admitiría. Creo que acá he demostrado que no soy permeable. Con toda sinceridad, no me hicieron ninguna sugerencia de lo que yo tenía que declarar acá.FOJA 68Sr. FALU.- ¿A usted, como magistrado, le parece adecuado el ámbito de un domicilio particular para hablar de cuestiones oficiales?Sr. BISORDI.- Mire, yo fui sin que me hayan dicho por qué motivo era. Si luego ellos consideraban o no que era el ámbito adecuado... Mientras que yo no hubiera hablado de nada ni hubiera entrado en contubernio con ellos para venir a favorecerlos acá...Sr. FALU.- ¿En alguna otra oportunidad usted había ido a la casa del doctor Nazareno?Sr. BISORDI.- No, pero había ido a la casa del doctor Levene, cuando me ha convocado...Sr. FALU.- Pero a la casa del doctor Nazareno, no.Sr. BISORDI.- No; a la casa del doctor Oyhanarte.Sr. JOHNSON.- Señor presidente; quiero pedir que quede registrado que el doctor Bisordi fue llamado para que concurriese a la casa del doctor Nazareno.

FOJA 69Sr PRESIDENTE (Acevedo).- Se está llevando a cabo el registro taquigráfico de la reunión, señor diputado.Sr. FALU.-¿En esa oportunidad el doctor Nazareno o el doctor Moliné O' Connor hicieron algún juicio de valor acerca del testimonio que usted iba a prestar acá?Sr. BISORDI.- ¿En qué sentido?Sr. FALU.- Juicio de valor sobre lo que usted iba a manifestar. Quiero saber si le preguntaron qué iba a decir acá.Sr. BISORDI.- No, porque tampoco sabía qué me iban a preguntar.Sr. FALU.- Entonces, ¿cuál fue el motivo de la citación, si no era para pedirle que testificara en algún sentido? ¿cuál era el motivo para que lo invitasen a la casa del doctor Nazareno?Sr. BISORDI.- Yo no leo el pensamiento de la gente pero puedo formarme un juicio acerca de lo que piensan juzgando sus actitudes externas, de la misma manera en que se procede con cualquier tipo de indicios sobre los que hay que probar intencionalidad.FOJA 70En mi opinión, ellos tendrían miedo de que en este acto yo pudiese tomar algún tipo de venganza respecto de aquella oportunidad en que me formaron un sumario; que yo pudiera aprovechar esta ocasión para decir algo que pudiera perjudicarlos. No me dijeron esto claramente pero dados los antecedentes, se podría haber entendido así.Sr. JOHNSON.- Solicito que estas actuaciones se remitan al fiscal de turno porque este es un claro entorpecimiento al funcionamiento de la Comisión de Juicio Político. Haber llamado al testigo e interrogarlo sobre los motivos para venir aquí y ver qué podía decir es un amedrentamiento.A mi juicio, este es un hecho penal y por eso pido que en el día de hoy se envíe al fiscal de turno una copia de la versión taquigráfica de esta declaración.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado Toma.Sr. TOMA.- Independientemente de su tarea a cargo de la instrucción de la causa - de la que ha hablado bastante, pero que no es motivo de esta audiencia- y atento a las apelaciones permanentes que usted ha hecho a su decisión de contar todo lo que usted sabe sobre la verdad de los hechos voy a hacer una pregunta que excluye en su valoración al
FOJA 71doctor Levene, sobre quien usted ha hecho referencias positivas en cuanto a su trabajo en la investigación.La pregunta correcta es si usted se sintió apoyado o si verificó que la Corte, independientemente del doctor Levene, actuó o le hizo sentir un apoyo a la investigación que usted realizaba. ¿Cree que le dijo la magnitud, trascendencia e importancia de los hechos? ¿Le hicieron sentir que la Corte estaba decidida y actuando con toda la fuerza que un hecho de esta naturaleza requería o, por el contrario, vio como una suerte de distancia, desaprensión y hasta despreocupación con respecto a lo que estaba investigando?Sé que lo que le estoy pidiendo es una valoración personal pero es un dato importante al efecto de la evaluación que debe realizar esta comisión.Sr. BISORDI.- No he percibido que los demás jueces de la Corte que todavía están en funciones, por lo menos en el tiempo en que yo estuve en la causa, se hubiesen despreocupado. No me sentí falso de apoyo. Creo haber trabajado con independencia de criterio y sin presiones de parte de los ministros, y no advertí despreocupación por el asunto. Por el contrario, en algunas oportunidades, en algún acuerdo o en los despachos, me preguntaban sobre determinadas cuestiones que se iban suscitando. No advertíFOJA 72que no se preocuparan. Es una lástima que no esté Levene porque él era el que centralizaba todo. Yo trataba siempre con él, pero en la parte privada de los asuntos los secretarios no estábamos presentes.Que los ministros hayan mostrado interés de superponerse a la conexión del doctor Levene, no. Nunca me han dicho "Haga esto" o "Es conveniente que haga esto otro". Normalmente recibía órdenes del presidente.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado Gutiérrez.Sr. GUTIERREZ (J.C).- Doctor Bisordi: en un momento de su alocación habló de que hubo una actitud por parte de la policía – no sé si involucra también al poder político- en el sentido de buscar una conclusión de la investigación, aunque fuera errónea, como para tener una salida. ¿Usted involucra a la policía o al poder político de ese entonces con esta línea de buscar cualquier salida o conclusión del tema?Sr. BISORDI.- No puedo involucrar al poder político porque no tenía contacto con el poder político. Lo que involucro es que la policía siempre es conducida por el poder político que está a cargo del gobierno; depende de Ministerio del Interior. Los problemas que tuve y que referí

FOJA 73los tuve con la policía y no con el Ministerio del Interior.Sr. GUTIERREZ (J.C).-¿Pero transfirió esto a los ministros de la Corte o al doctor Levene? ¿Qué hizo la Corte cuando usted le manifestó que había una intencionalidad en el sentido de buscar cualquier línea investigativa, aunque no fuera la verdadera?Sr. BISORDI.- Eso era público, porque los problemas que yo tuve con la policía están en las crónicas de la época. No es una cosa que invente ahora sino que está ahí reflejada. Por cierto que eso era sabido por el doctor Levene y él siempre me dijo que en este caso había que ser sumamente prudentes y que yo tenía que continuar. Toda esta campaña aparecía en el diario "Clarín". No sé por qué, pero siempre aparecía en el diario "Clarín". Decían que había que echar y pedir la destitución del secretario. Entonces, yo le dije al doctor Levene que si no estaba de conforme conmigo, con mi desempeño y con la colaboración que yo le prestaba… yo creía cumplir sus órdenes. Me dijo que no, que estas cosas tienen su costado político y que no se pueden ignorar. A veces son personas y no el poder político. El poder político es mucho; una parte del poder político será conducción de la fuerza policial, otra parte será el FOJA 74titular del Poder Ejecutivo. Yo no hablé con ninguno, porque no me correspondía.Todos esos contactos, reitero, los hacía el presidente y él me moderaba diciéndome: "Mire, tenga paciencia, porque estas cosas se producen a vaces porque algunos quieren ganar puntos de honestos. Imagínese que si este asunto se logra esclarecer es algo importante. Por eso tratan de buscar alguna…"Sr. GUTIERREZ (J.C).- ¿Usted se sentía respaldado cuando plateaba estas hipótesis?Sr. BISORDI.- Yo se las planteaba a él. Tuve varias conversaciones con el doctor Levene sobre este punto, que aquí he tratado de minimizar. Pero es cierto que en un momento dado le dije al doctor que veía que muchas cosas que uno trataba de ordenar, ellos las cumplían de distinta manera. Me refiero a lo que hablaba recién sobre las pericias, que no me hacían caso, que iban al lugar, que yo decía que no porque eso nos podía perjudicar ya que después se podía declarar la nulidad. Él me dijo que dejara esos temas por su cuenta, que él luego iba a referir con quien tenía que hablar para que eso no sucediera más. Yo no era autor, era un secretario; no era un secretario cualquiera, tenía mi responsabilidad, pero no era el conductor de las cosas.
FOJA 75Sr. Gutierrez (J.C).- ¿Personalmente cree que estos hechos obstaculizaron la investigación o que no le permitieron a usted llegar a la verdad?Sr. BISORDI.- En la medida en que se pudiese desviar o se obtuviera prueba de que los paquistaníes eran los autores del hecho, apuntalando esa hipótesis… Me parecía imposible, porque el doctor Levene en persona les había tomado declaración indagatoria en su despacho y se veía que estas personas no tenían nada que ver.Antes de que vinieran los paquistaníes a declarar a la Corte pasó esto de Israel Man. Es decir, yo no puedo decir que esa era responsabilidad del presidente de la Nación ni del ministro del Interior; por lo menos de los funcionarios policiales. Ahora, si ellos actuaban recibiendo órdenes superiores o no, a mí eso no me lo van a decir. Ni tampoco yo se lo preguntaba.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado Tanoni.Sr. TANONI.- Señor presidente: quisiera formularle al doctor Bisordi una pregunta puntual y otra genérica.¿Todas las pistas, durante su gestión a cargo de la secretaría, fueron acabadamente investigadas, y en qué momento fueron desechadas, según tenga usted conocimiento?FOJA 76La segunda pregunta es la siguiente. A partir de su experiencia posterior sobre esta materia que usted ha relatado en esta comisión, y si tomáramos cinco o seis de los más grandes atentados, parecidos al que estamos analizando, que ocurrieron en edificios públicos y embajadas en distintas partes del mundo, ¿podría decirnos cómo concluyeron las respectivas investigaciones de acuerdo con la información de que dispone?Sr. BISORDI.- En cuanto a la primera pregunta, todas las pistas no se investigaron exhaustivamente durante mi gestión, porque muchas cosas quedaron pendientes, y luego continuó la Corte. Creo que ha hecho más cuerpos de investigación posteriormente que en el tiempo en que yo estuve, porque fueron muchos años más.Pueden haberme quedado cosas en el tintero, como lo que aquí señaló una señora diputada en relación con el tema del video de la Jihad islámica o el casette que había, a lo que por ahí no le prestamos en ese momento inmediata atención. Supongo que la Corte lo habrá hecho después. Es decir, fuimos atendiendo a lo que se iba presentando como más posible en cada momento. No estaban todas las medidas de investigación agotadas cuando yo me fui. Supongo que ahora tampoco, porque esto no está terminado.Ahora, con respecto a la otra pregunta, referida a los atentados en otras partes del mundo, sinceramente no soy un

FOJA 77experto en ese tema. No soy un conocedor exhaustivo de esta materia coma para decir cómo han terminado. Han ocurrido más que nada en Medio Oriente, aunque también los hubo en Europa. No sé si se han esclarecido todos estos atentados.Sinceramente , me parece que de la cantidad de atentados que se producen, los que se esclarecen siempre son una mínima parte. Es natural que así ocurra. Es difícil investigar estas cosas. Se puede saber quién lo cometió cuando reivindican bien el hecho. Generalmente, en los hechos terroristas tienen mucho que ver la autenticidad de las reivindicaciones se consiguen por medio de tareas de inteligencia, que no siempre son pruebas judicialmente útiles. Se puede tener una idea de cómo ha sido, pero probarlo judicialmente y con certeza es más difícil.Sr. TANONI.- ¿Dentro de la tecnología de seguridad del edificio había algún sistema de grabación de video?Sr. BISORDI.- Sí, doctor. Ese es otro de los puntos...Sr. TANONI.- ¿Se recuperó ese material?Sr. BISORDI.- No, porque según la Embajada de Israel... Eso se le preguntó expresamente, y decían que lo único que hacían era filmar pero no grabar. A nosotros nos interesabaFOJA 78Sobremanera ver eso, porque tenían montones de cámaras que apuntaban a la parte externa por razones de seguridad. Obviamente venían por monitores que tendrían internamente. Ellos contestaron que lamentablemente no podían acercar ningún video porque solamente filmaban para que observaran los guardias o el personal encargado de la seguridad, pero no se registraban las películas. Hubiera sido interesante porque ello tendría que haber demostrado sí o sí lo que ocurrió en el momento del hecho. Tendría que haberse visto la camioneta... Eso hubiera esclarecido el hecho notablemente, pero ellos dijeron que no lo tenían porque no lo grababan.Sr. TANONI.- ¿El equipamiento que cayó en manos de la secretaría está inventariado y sujeto a peritaje?Sr. BISORDI.- No. De ese equipamiento no quedó absolutamente nada, todo eso fue destruido, porque del lado donde ocurrió la explosión cayó totalmente el edificio; solamente quedó en pie un ala que daba sobre la calle Suipacha, junto a un edificio de departamentos en el que me parece que funcionaba la Embajada de Irlanda. Pero todo el resto cayó. No quedó ninguna cámara de video; todo se ha destruido totalmente.Sr. TANONI.- ¿Quién se hizo cargo de lo económico?
FOJA 79Sr. BISORDI.- Obviamente, la policía; también personal de seguridad de la Embajada de Israel. Vinieron en gran cantidad, eran personas que se identificaban con un chaleco amarillo actuaban recogiendo papeles y evidencias que estaban dentro de un edificio que se encontraba protegido por la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas.Sr. TANONI.- De lo que usted recuerda, aparte de la peluquería, ¿cuántos testigos más fueron citados a declarar del vecindario?Sr. BISORDI.- Otra persona que recuerdo era un arquitecto que trabajaba precisamente en el edificio al cual me he referido, que estaba en la calle Suipacha, al lado de la embajada, que había pasado momentos antes de la explosión, que incluso hizo un plano sobre lo que él creía que pudo haber pasado, de acuerdo con sus capacidades profesionales. Tampoco vio la camioneta y el hecho lo sorprendió en el ascensor del edificio, que estaba a la vuelta de la puerta donde habría explotado la bomba, si fue por la camioneta o adentro; puede ser una u otra hipótesis. De ahí habrá caminado este hombre cuarenta metros, entró en el edificio, iba hacia su oficina y ahí lo sorprendió la bomba en el ascensor, y él tampoco vio nada.FOJA 80Otro no recuerdo, pero habría que ver la causa. No había mucha gente que haya pasado por ahí. Me acuerdo de otro que era un portero de enfrente que daba una versión absolutamente incompatible con la forma de ocurrencia de los hechos, según la peritación, porque hablaba de una rural que habría venido a contramano. Es decir, vendría por la calle Suipacha desde el Bajo y habría doblado a contramano, pero luego se determinó que esa persona había sufrido un accidente y que podría tener defectos de percepción.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- La Presidencia agradece la colaboración del doctor Bisordi con la investigación de la comisión pero entiende que la cuestión se ha agotado y, por otro lado, ya están esperando los doctores Morán, Fappiano y los otros testigos que citamos a declarar.Para concluir la ronda de preguntas al doctor Bisordi tiene la palabra el señor diputado Jonson.Sr. JOHNSON.- En lo personal no dudo de la sinceridad del doctor Bisordi en sus declaraciones ante la comisión, pero me gustaría saber cuál es su carrera judicial y si tiene alguna experiencia en algún tribunal penal.Sr. BISORDI.- Llevo treinta y cinco años en la Justicia Penal. Ingresé como pinche en la Justicia Federal en 1967 y
FOJA 81Luego fui ascendiendo, siempre colaborando como empleado; luego trabajé como empleado en la Fiscalía, después fui secretario de Juzgado, secretario letrado de la Procuración y después, secretario de la Corte.Sr. JOHNSON.- Pregunto esto porque advierto que en esta investigación la Corte se avoca de oficio, en la persona del doctor Levene como instructor, sin que medie ningún medio de promoción de la acción penal. Y luego hay una delegación de los miembros de la Corte en la persona del doctor Levene para que se aboque a la instrucción. Pero lo que me parece reprochable e inconstitucional es que a fojas 7 se deleguen las tareas de investigación en un secretario.El día que en esta causa haya un defensor estoy seguro de que va a plantear la nulidad de todo lo que se ha hecho hasta aquí, porque el expediente está mal iniciado. Y la delegación que se hace en usted es una delegación formal, porque la policía sigue investigando.Cuando uno se avoca a la investigación tiene que asumirla, tiene que ser uno el que toma las pruebas, el que esté al frente de los testigos que prestan juramento de entregar toda la prueba, y no puede ser que la policía haya seguido investigando.Entonces, no ha habido un avocamiento de la Corte; ha sido meramente formal. Entonces, toda esta prueba que ha FOJA 82producido mal, en un futuro puede ser nulificada porque no está tomada conforme al debido proceso.Sr. BISORDI.- Creo que el avocamiento de la Corte no se produce en el momento inicial. Dada la magnitud de las cuestiones que estaban comprometidas, y precisamente por eso, la Constitución prevé que sea la Corte la que conduzca este tipo de investigaciones que son tan sensibles a las relaciones exteriores del país. Por eso el presidente de la Corte se hizo presente en el lugar del hecho inmediatamente después de ocurrido.Sr. JOHNSON.- Entiendo su argumento, pero hay mecanismos para llevar adelante la investigación.Sr. BISORDI.- No estoy aquí para defender al doctor Levene, quien tampoco podría ser enjuiciado por esto porque ha muerto, pero lo que él quiso fue demostrar el interés del órgano judicial en un caso de tamaña importancia presentándose al lugar del hecho. Pero no es que haya tomado intervención, porque usted ha visto que posteriormente a esa visita formal al lugar nosotros volvimos a la sede de la Corte para labrar el acta, que se reserva a la espera del sumario de prevención.

FOJA 83Sr. JOHNSON.- Más allá del tema procesal – que puede ser menor pero grave por sus consecuencias-, el asunto es que la policía ha seguido investigando y ha sido la que en definitiva ha llevado adelante la investigación desde sus comienzos.Eso surge, por lo menos, del primer cuerpo del expediente. Quiere decir que la Corte, dentro de la función jurisdiccional, no es la responsable de haber llevado adelante la investigación. De manera tal que cualquiera puede sospechar que así como ocurrió ese acontecimiento con el testigo que usted mencionó pueden haberse omitido pruebas importantísimas, como pueden haberse incorporado pruebas que nada tienen que ver con la hipótesis de investigación real del hecho. A eso va encaminado mi razonamiento.Sr. BISORDI.- Puede ser, como todo, no se puede evitar nunca. Usted, como juez que ha sido en un caso resonante, sabe bien cómo es la relación de los jueces con la policía.Sr. JOHNSON.- Por eso me preocupa.Sr. BISORDI.- No siempre es pasiva. Es un tema de toda la vida. En este caso, que se haya introducido pruebas falsas para desviar la investigación, sinceramente no lo creo. NoFOJA 84Creo que existan . Pero nunca puede decirse que no haya ocurrido.Sr. JOHNSON.- ¿Y prueba omitida?Sra. CARRIO.- Toda.Sr. JOHNSON.- Como manejaban ellos la investigación, es más fácil que haya prueba omitida que prueba falsa. Ellos disponían qué incorporaban y qué no.Sr. BISORDI.- Ahora usted vio que lo controlan por medio del fiscal. Pero en aquel tiempo, el Código de Procedimientos antiguo tenía ese problema que todo el mundo achacaba y que luego fue eliminado con la reforma. En ese tiempo el juez de instrucción era parte en la investigación, porque podía iniciarla de oficio. Era un criterio antiguo, pero se utilizó durante más de cien años. Más o menos se siguió la tónica de lo que siempre se hizo en el fuero de Buenos Aires.Usted proviene de una provincia que ha liderado el movimiento de reforma procesal y en la cual tienen un criterio distinto, porque divide mejor la función de acusar y de juzgar. Esto luego fue plasmado por obra e impulso del doctor Levene. Siguió en su reforma el Código de Córdoba de Vélez Mariconde y Soler del año 1939, como todos conocemos.
FOJA 85La reforma se conoce como los códigos modernos , que ahora son antiguos, pero que lo fueron en su momento. En Córdoba ahora hay otro sistema, así como también en Tucumán y otras provincias que van liderando movimientos de reforma procesal.Pero en aquellos tiempos, doctor Jonson, no era infrecuente, sobre todo en esta clase de causas importantes – por razones de que no se contaba, aunque sé que ahora en Córdoba está instrumentada la policía judicial- que hubiera un manejo más cercano de los fiscales con la policía, cosa que no existía en la Capital durante toda nuestra experiencia. Y por eso se modificó.En general, las tareas de prevención siempre fueron asumidas por la policía y cuando cesaba la prevención se avocaba el juez de instrucción y continuaba. Eso sin perjuicio de que todas las medidas que iba tomando la prevención se hacían en consulta con el órgano jurisdiccional, fuera por medio de la persona del juez o del secretario – por delegación del juez,- para aprobar los temperamentos que adoptaba la fuerza policial en tarea preventiva. Así era el sistema en aquella época. Puede ser cuestionable, pero era la que se acostumbraba hacer.Sr. JOHNSON.- No es mi ánimo ni mi intención demorar a la comisión en este tema, pero en ningún procedimiento el juez puede delegar en el secretario el tema investigativo. UnaFOJA 86Vez asumido un sumario de investigación, volverlo a la policía, delegando funciones en ella...Sr. FALU.- Pido la palabra para una moción de orden.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado Falu.Sr. FALU.-Señor presidente: no podemos entrar en discusiones doctrinarias, así que si no hay más preguntas sobre la Embajada de Israel...Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Acabamos de terminar, señor diputado, pero no sé si el doctor Bisordi quiere agregar algo.Sr. BISORDI.- No sé si quieren saber algo más. Yo siempre estoy a disposición. He dicho mi verdad acá; creo haber hablado con toda sinceridad y he expuesto mi punto de vista con toda libertad y en un marco de mucho respeto de parte de todos los señores legisladores, a quienes les agradezco que me hayan hecho llevadero un momento que es difícil. Normalmente uno nunca está del lado del declarante, pero tampoco me ha preocupado ni me intranquiliza, porque más allá de mis errores tengo la conciencia tranquila sobre esto.

FOJA 87Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Le voy a solicitar al doctor Bisordi que firme el acta de comparecencia, y vuelvo a agradecerle por su amabilidad, porque siempre estuvo presto a concurrir a prestar declaración, aun cuando esto se hizo con mucha celeridad, porque hubo distintas interpretaciones acerca del reglamento de la Cámara y del Código de Procesamientos. Sin embargo, estuvo siempre en tiempo y forma.Se retira de la sala el doctor Bisordi.